<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Siglo Veintiuno]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/siglo-veintiuno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Siglo Veintiuno]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1046012/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA["El 'cueste lo que cueste' de un sector de Juntos por el Cambio supone muy poco realismo político"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/cueste-cueste-sector-cambio-supone-realismo-politico_128_10103424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db9ee61c-07e2-4520-8513-518db017ed67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="&quot;El &#039;cueste lo que cueste&#039; de un sector de Juntos por el Cambio supone muy poco realismo político&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gabriel Vommaro y Mariana Gené, autores de 'El sueño intacto de la centroderecha: y sus dilemas después de haber gobernado y fracasado', dan cuenta del diálogo interno de JxC sobre la primera experiencia del macrismo y su proyección en un eventual segundo mandato</p></div><p class="article-text">
        En diciembre de 2019, cuatro a&ntilde;os de Cambiemos en el Gobierno terminaban con una profunda recesi&oacute;n, un salto inflacionario al 54% anual, aumento de la pobreza y una deuda de 44.500 millones de d&oacute;lares con el FMI y unos 70.000 millones de d&oacute;lares con bonistas internacionales en virtual <em>default</em>. El plan presentado como aperturista del primer Gobierno liberal-conservador electo por voto popular hab&iacute;a fracasado, pero la traves&iacute;a en el desierto de <strong>Mauricio Macri</strong> y los principales referentes de su coalici&oacute;n durar&iacute;a poco, al punto de que Juntos por el Cambio &mdash;JxC, ex Cambiemos&mdash; aparece hoy con las mayores probabilidades de obtener un triunfo en las elecciones de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Macri como quienes disputan su herencia pol&iacute;tica cabalgan una agenda escorada a la derecha que promete doblegar resistencias. <strong>Mariana Gen&eacute;</strong> y <strong>Gabriel Vommaro</strong>, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas y docentes de universidades p&uacute;blicas, llevan a&ntilde;os estudiando a la nueva derecha y a las &eacute;lites econ&oacute;micas, objetos a los que dedicaron varios libros. Acaban de publicar <em>El sue&ntilde;o intacto de la centroderecha </em>(Siglo XXI Editores), en el que abordan la deriva del Gobierno de Macri y proyectan los dilemas de cara a una revancha que parece factible. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cu&aacute;les son los motivos centrales que llevan a que el sue&ntilde;o gestado por Macri siga &ldquo;intacto&rdquo; tras el &ldquo;fracaso&rdquo; entre 2015 y 2019 que describen en el libro? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Gabriel Vommaro:</strong> Sigue intacto, despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os de un Gobierno mediocre entre 2015 y 2019, porque Macri termina con una base social movilizada y un pueblo macrista en la calle y de cara a una derrota segura, los adherentes a la coalici&oacute;n conservadora se volcaron masivamente en las calles en diferentes actos de campa&ntilde;a]. Ning&uacute;n actor renunci&oacute; a los objetivos econ&oacute;mico-sociales que estaban detr&aacute;s de la fundaci&oacute;n del PRO y del acceso de Macri al poder. Se debate c&oacute;mo llevarlos a cabo, pero es un sue&ntilde;o constitutivo de la formaci&oacute;n de esa coalici&oacute;n sociopol&iacute;tica y de su expresi&oacute;n electoral. Y tambi&eacute;n sigue intacto porque los problemas que el peronismo mostr&oacute; en su correlaci&oacute;n interna y en los resultados de su Gobierno envalentonaron a&uacute;n m&aacute;s los sue&ntilde;os de la centroderecha. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Figuras de JxC mantienen en el libro debates metodol&oacute;gicos o t&aacute;cticos sobre si, en un pr&oacute;ximo Gobierno, conviene llevar a cabo reformas &ldquo;graduales&rdquo; o &ldquo;de </strong><em><strong>shock</strong></em><strong>&rdquo;, o si hay que sumar a sectores del peronismo al proyecto &iquest;Hay voces que adviertan errores estructurales cometidos en el programa econ&oacute;mico de 2015-2019 que llevar&aacute;n a malos resultados si se repiten? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Mariana Gen&eacute;:</strong> Depende con qui&eacute;nes hables dentro de JxC. En algunos casos, sin duda hay una mirada cr&iacute;tica sobre la experiencia; en otros, no. No es transversal a todos los sectores el an&aacute;lisis en cuanto a un optimismo desmedido sobre una &ldquo;lluvia de inversiones&rdquo; por el cambio de clima y el modo amigable de tratar a inversores. Algunos piensan que una pol&iacute;tica de <em>shock</em> era imposible sin m&aacute;s aliados en el Congreso. Para otros, en cambio, la ampliaci&oacute;n de la alianza supon&iacute;a desdibujar el perfil de la oferta de Gobierno y tener problemas de cara a sus votantes. En retrospectiva, la lecci&oacute;n que sac&oacute; el ala m&aacute;s dura, que est&aacute; tanto en el primer libro de Macri, <em>Primer Tiempo </em>(Planeta, 2021), como en el segundo, <em>Para qu&eacute; </em>(Planeta, 2022), es que hay que desmantelar ciertas estructuras cueste lo que cueste. Como reconstruimos en el libro sobre la reforma en las jubilaciones de 2017, el &ldquo;cueste lo que cueste&rdquo; supone muy poco realismo pol&iacute;tico y falta de consciencia de que no se tienen los elementos para llevar a cabo ese programa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>GV:</strong> Juntos por el Cambio es una coalici&oacute;n en la que no hay alternativas econ&oacute;micas visibles al programa econ&oacute;mico que orienta el PRO (partido fundado por Macri). Hay una pelea por las velocidades y los instrumentos, pero el norte est&aacute; bastante claro y es com&uacute;n para las diferentes posiciones. S&oacute;lo encontramos voces disonantes en una o dos segundas l&iacute;neas radicales que son marginales en la actualidad tras correrse de la escena en 2015, con fuerte disconformidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3db8c0b3-7bff-44d2-b841-4e4bb5c7614b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>-Rodr&iacute;guez Larreta y Bullrich anuncian que emprender&aacute;n recortes de gastos y reformas de corte liberal en l&iacute;nea con aquella de definici&oacute;n de Macri &ldquo;lo mismo, pero m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo; &iquest;En JxC creen que se dan las condiciones tras a&ntilde;os econ&oacute;micos tan duros? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-GV: </strong>Es la gran pregunta que se hacen el n&uacute;cleo social y las &eacute;lites que apoyan a Juntos por el Cambio, y la dirigencia que piensa ese programa. Un ciudadano que vota a Juntos por el Cambio puede no tener detalles, pero nadie va a apoyarlo para ampliar los programas sociales o porque crea que hay que implementar una distribuci&oacute;n m&aacute;s justa de la carga impositiva. Se desambigu&oacute; claramente la propuesta socioecon&oacute;mica con respecto a cuando Macri hablaba en 2015 sobre objetivos como &ldquo;pobreza cero&rdquo; o &ldquo;combatir el narcotr&aacute;fico&rdquo;. Ahora est&aacute;n los voluntaristas/optimistas que creen que hay que llevar a cabo los cambios cueste lo que cueste, lo m&aacute;s radicalmente posible despu&eacute;s de un intento fallido de terminar con ese modelo de mercados protegidos y regulados, industrias con fronteras reguladas y gasto social elevado. Y est&aacute;n quienes dicen &ldquo;&eacute;se es nuestro norte, hacia all&aacute; queremos ir&rdquo;, pero hay que estar seguros de que, esta vez, s&iacute; contamos con los apoyos. Son m&aacute;s pesimistas o cautelosos y est&aacute;n m&aacute;s preocupados por c&oacute;mo ampliar la coalici&oacute;n y cargar las armas para ir al ataque en cuanto puedan. 
    </p><p class="article-text">
        Hay demanda de dureza por parte de los votantes de Juntos por el Cambio y eso arrastra a los voluntaristas y les genera un problema a los prudentes. Al mismo tiempo, las ense&ntilde;anzas de los momentos en que se quiso llevar a cabo reformas y se encontraron con toneladas de obst&aacute;culos sociales, personas de carne y hueso, grupos movilizados y organizaciones demuestran que el discurso m&aacute;s satisfactorio para las bases va a traer algunos problemas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de conflicto de intereses entre las elites sociales y económicas que apoyaron al Gobierno de Macri no está presente en absoluto </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariana Gené</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Uno de los entrevistados en el libro brinda una muestra muy ilustrativa de uno de los rasgos de Juntos por el Cambio. Es un CEO de un banco multinacional que, en su despacho de un edificio del barrio de Retiro, habla en primera persona sobre la experiencia de Macri en el Gobierno. Preguntado sobre alguna cr&iacute;tica a esos a&ntilde;os, el CEO dice que la deja &ldquo;para el vestuario&rdquo;. &iquest;Existe la noci&oacute;n del conflicto de intereses que supone un vestuario que comparten los acreedores internacionales y un proyecto pol&iacute;tico de Gobierno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-MG:</strong> La idea de conflicto de intereses no est&aacute; presente en absoluto. S&iacute; la de vestuario por parte de las &eacute;lites sociales y econ&oacute;micas, un c&iacute;rculo cerrado, que encuentran evidente que hay un conjunto de complicidades que no pueden ver la luz. Existe una solidaridad que hace que cuando preguntamos por los pasos en falso, los malos c&aacute;lculos o los errores, no se pueda siquiera elaborar una autocr&iacute;tica. La cr&iacute;tica, en cualquier caso, puede estar puesta en la hechura de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y en cu&aacute;n astutos o no fueron en pensar el camino a seguir, y no tanto en qu&eacute; tan conflictivo es el inter&eacute;s entre el mercado y el Estado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-GV: </strong>La promiscuidad de las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas es un rasgo que no es privativo de la Argentina e incluso dir&iacute;a que en la Argentina se da de un modo un poco m&aacute;s atenuado que en otros pa&iacute;ses, caso Chile o Colombia, donde la representaci&oacute;n de las &eacute;lites en la pol&iacute;tica est&aacute; mucho m&aacute;s clara. Acaso por mayor complejidad econ&oacute;mica entre las &eacute;lites, Argentina es un caso en que todav&iacute;a las cartas est&aacute;n un poco m&aacute;s revueltas. A la hora de pensar c&oacute;mo buena parte de las &eacute;lites m&aacute;s comprometidas y entusiasmadas con el proyecto del PRO hab&iacute;an logrado movilizar a parte de esos <em>CEO</em> y <em>managers</em> de empresas internacionales de finanzas y servicios, que no son due&ntilde;os, una de las acepciones posibles es que ellos creen en que, lejos de aprovecharse, lo que hacen es participar de la &eacute;pica de que las &eacute;lites se involucren en la cosa p&uacute;blica. Eso sigue estando presente, con muchas m&aacute;s decepciones en el medio y con algunos ejecutivos mucho m&aacute;s golpeados. Hoy algunos est&aacute;n viviendo en otro pa&iacute;s y muchos de quienes abrazaron esa &eacute;pica tienen una relaci&oacute;n m&aacute;s tensa o negativa con la vida p&uacute;blica argentina. Otros mantienen cierta idea &eacute;pica de entrega y compromiso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;No parece, por ahora, que haya riesgo en Argentina de una reacci&oacute;n popular contra esa identificaci&oacute;n entre &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas como se dio en a&ntilde;os recientes en otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -En sociedades con alta desigualdad y grandes d&eacute;ficits en servicios p&uacute;blicos, la bronca social favorece la difusi&oacute;n de un sentimiento de que las &eacute;lites est&aacute;n todas colusionadas y juegan para el mismo bando. Lo vimos en Chile y Colombia, casos muy claros en que ese sentimiento llev&oacute; a grandes estallidos sociales y movilizaciones. El modo en que se interpreta eso en Argentina sigue la l&oacute;gica polarizada de las dos coaliciones [peronista de centroizquierda y conservadora]. Por supuesto que hay matices y cuestiones que explicar, pero la mirada cr&iacute;tica est&aacute; representada por los votantes del Frente de Todos (peronista), mientras que los votantes de Juntos por el Cambio lo ven menos cr&iacute;ticamente y observan privilegios en otro lado. La tensi&oacute;n es procesada por conflictos pol&iacute;tico-ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Si bien ciertos grupos de ejecutivos de empresas mantienen el entusiasmo con el </strong><em><strong>macrismo</strong></em><strong>, qu&eacute; pasa con los empresarios del m&aacute;s diverso tipo que afrontaron p&eacute;rdidas importantes por la recesi&oacute;n disparada en 2018?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-GV:</strong> La decepci&oacute;n generalizada de buena parte del empresariado con el Gobierno de Macri excluye al campo y a alg&uacute;n sector financiero, que son grandes beneficiados de ese gobierno y tuvieron una relaci&oacute;n con alguna fluidez y cercan&iacute;a. En cambio, los sectores industriales y los del mercado interno corrieron a buscar otras opciones, primero dentro de Cambiemos, luego (el exministro de Econom&iacute;a centrista Roberto) Lavagna, y finalmente el peronismo vuelve a ser una opci&oacute;n. Esa ruptura que parec&iacute;a irreconciliable entre el peronismo y las &eacute;lites se subsan&oacute;, se cerr&oacute;. Los grandes problemas de esta coalici&oacute;n peronista vuelven a generar un signo de pregunta en torno a eso. Al mismo tiempo, aparecen liderazgos, como el de el ministro de Econom&iacute;a [centrista] Sergio Massa, que parecen conformar a buena parte de la &eacute;lite econ&oacute;mica y dar garant&iacute;as de que el peronismo por lo menos tiene un programa moderado posible y con menos problemas en t&eacute;rminos de costos sociales y resistencia en las calles que los que tuvo Macri. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La renuncia a la candidatura de Macri estaba anunciada. Lo que vimos es claramente una puesta en escena para resguardar su figura y mantener su autoridad </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriel Vommaro</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;De qu&eacute; manera la renuncia de Mauricio Macri a la pelea por la presidencia argentina reconfigura a Juntos por el Cambio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>GV: </strong>La renuncia a la candidatura de Macri es todo menos inesperado, estaba anunciada. &Eacute;l estaba ganando tiempo para negociar las candidaturas con Horacio Rodr&iacute;guez Larreta para los gobiernos provinciales, la Ciudad de Buenos Aires y otras categor&iacute;as. El PRO vive un proceso de transformaci&oacute;n interna desde la derrota de Macri en 2019; una lucha por la sucesi&oacute;n que trastoca un partido muy verticalista, armado en torno a la figura del expresidente. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay l&iacute;deres en competencia. Si es una situaci&oacute;n transitoria o permanente, no lo sabemos, pero s&iacute; que el expresidente y fundador tiene que lidiar con ese escenario. Macri est&aacute; todo el tiempo en una carrera por no perder centralidad y el control del partido. En esa clave debe leerse, m&aacute;s que el anuncio en s&iacute;, que era previsible. No estaba haciendo nada para ser candidato: viaj&oacute; al Mundial de Qatar, estaba en un papel de expresidente con roce con las derechas del mundo, que es el que m&aacute;s le gusta. Lo que vimos es claramente una puesta en escena para resguardar su figura y mantener su autoridad. Veremos c&oacute;mo se resuelve la negociaci&oacute;n con Larreta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_50p_1069888.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_50p_1069888.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_75p_1069888.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_75p_1069888.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_default_1069888.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_default_1069888.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/49b99bcb-2d3b-4629-ae43-b92cfc4308d6_8-9-aspect-ratio_default_1069888.jpg"
                    alt="Mariana Gené y Gabriel Vommaro, autores de &quot;El sueño intacto de la centroderecha&quot;, publicado en Argentina en marzo de 2023"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mariana Gené y Gabriel Vommaro, autores de &quot;El sueño intacto de la centroderecha&quot;, publicado en Argentina en marzo de 2023                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>-Habida cuenta de la deriva del macrismo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y los movimientos que gener&oacute; en la coalici&oacute;n la competencia de Javier Milei. &iquest;Por qu&eacute; optan por definir a JxC como de centroderecha y no de derecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-GV: </strong>Este libro es sobre los apoyos sociales y pol&iacute;ticos del proyecto conservador-liberal en Argentina y esa coalici&oacute;n claramente va del centro a la derecha. Tiene claros elementos de derecha, pero tambi&eacute;n aliados importantes que uno no podr&iacute;a calificar tan f&aacute;cilmente de ese signo como la UCR (Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical), un partido que tiene componentes conservadores, como tambi&eacute;n el peronismo, pero tambi&eacute;n otros asociados al progresismo, por lo menos culturalmente. Planteamos en un cap&iacute;tulo el drama que signific&oacute; para la UCR la posici&oacute;n en que se ubicaron las cartas en la Argentina reciente y el modo en que se autoperciben dirigentes que se reivindican alfonsinistas [adherentes al expresidente centroizquierdista Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, 1983-1989]. El sue&ntilde;o pol&iacute;tico de Juntos por el Cambio, a diferencia de Milei, no puede dejar de mirar al centro. La disputa entre halcones y palomas expresa el dilema sobre qu&eacute; postura tracciona m&aacute;s: si hay que pararse en una posici&oacute;n m&aacute;s claramente de derecha para no perder al votante que se puede ir con Milei o apelar al votante moderado no peronista para que opte por el &ldquo;mal menor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cumpli&oacute; la UCR el papel de equilibrar la coalici&oacute;n hacia el centro? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-MG:</strong> La UCR recorre el largo proceso hasta llegar a esa alianza. Hab&iacute;a hecho muchos intentos de distintas estrategias m&aacute;s hacia la izquierda y a la derecha, para volver al poder. Y finalmente fue con Cambiemos que lo logr&oacute;, haciendo una lectura de que parte de ese electorado de tradici&oacute;n hist&oacute;rica de la UCR, tanto en Buenos Aires como en otras ciudades, ya estaba mirando al PRO. Mostramos en ese cap&iacute;tulo c&oacute;mo hay una suerte de ecuaci&oacute;n que fue virtuosa entre supervivencia organizacional a cambio de un lugar marginal. La UCR fue muy poco importante en la definici&oacute;n del programa y la estrategia. Fue el PRO el que muy tempranamente determin&oacute; la elecci&oacute;n del nombre de la coalici&oacute;n, la est&eacute;tica y el programa. El papel de la UCR fue deslucido, pero uno de los activos fue que pudo colocar a muchos cuadros en el Estado que estaban sin refugio despu&eacute;s de haber estado tan alejado del aparato del poder. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-GV: </strong>La UCR no es indemne a la extensi&oacute;n del marco de lo decible hacia la derecha en el que vivimos en la actualidad. Oportunismos hay en todos los partidos. En lo que s&iacute; son campeones los radicales respecto de sus socios del PRO es en el antiperonismo. El PRO no es un partido que haya surgido como refractario al peronismo [<em>los autores rememoran en el libro que Macri evalu&oacute; ser candidato a presidente por una fracci&oacute;n del peronismo a comienzos de siglo]</em>, mientras la UCR, una de las formas que tuvo para asimilar su coalici&oacute;n con el partido conservador, fue la condici&oacute;n antipopulista. Plantear que, al mismo tiempo, la UCR quiere ser el contrapeso y el balance de las l&iacute;neas m&aacute;s duras del PRO, y al mismo tiempo sobrevivir y luego crecer mediante la obtenci&oacute;n de cargos no es dicot&oacute;mico. En la historia de la UCR, su solidez dependi&oacute; bastante de la vinculaci&oacute;n con el Estado y entre 2003 y 2015 estuvo lejos de eso. 
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista publicada originalmente en </em><em><strong>eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/cueste-cueste-sector-cambio-supone-realismo-politico_128_10103424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Apr 2023 03:01:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/db9ee61c-07e2-4520-8513-518db017ed67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." length="79774" type="application/octet-stream"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/db9ee61c-07e2-4520-8513-518db017ed67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." type="application/octet-stream" fileSize="79774" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["El 'cueste lo que cueste' de un sector de Juntos por el Cambio supone muy poco realismo político"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/db9ee61c-07e2-4520-8513-518db017ed67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gabriel Vommaro,Mariana Gené,Siglo Veintiuno,Juntos por el Cambio,Cambiemos,Macrismo,Mauricio Macri,Patricia Bullrich,Horacio Rodríguez Larreta,UCR]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
