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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hinde Pomeraniec]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hinde-pomeraniec/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hinde Pomeraniec]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hinde Pomeraniec: “Es perturbador pensar que está cambiando ante nuestros ojos el concepto de verdad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-perturbador-pensar-cambiando-ojos-concepto_1_12421600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/575acdde-7095-4a30-a384-6375d7887afa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hinde Pomeraniec: “Es perturbador pensar que está cambiando ante nuestros ojos el concepto de verdad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su reciente libro “Todos queremos ser felices” aborda asuntos como los cambios tecnológicos, el duelo, la soledad, la identidad, el arte y distintas formas del amor. La palabra de una referente del periodismo que, pese a los tiempos tumultuosos, sigue manteniendo la curiosidad como motor para su oficio.</p></div><p class="article-text">
        Las escenas se suceden, inquietan, laten, perturban, conmueven en <em>Todos queremos ser felices</em> (La Libre, 2025), el flamante libro de la escritora, periodista y editora <strong>Hinde Pomeraniec</strong>. Al poco tiempo de que se desatara la pandemia y que buena parte del mundo quedara en una suerte de pausa inquietante, <strong>Pomeraniec busc&oacute; una forma de desafiar el aislamiento impuesto por las restricciones sanitarias de entonces y empez&oacute; a enviar un newsletter a sus lectores de Infobae</strong> (<em>&ldquo;la pandemia exager&oacute; en m&iacute; la necesidad de divulgar libros, pel&iacute;culas, m&uacute;sicas y biograf&iacute;as como si se hubiera hecho imperativo compartir ese abanico de emociones&rdquo;</em>, confiesa en las primeras p&aacute;ginas de la publicaci&oacute;n). Primero fue diario, luego mut&oacute; en un env&iacute;o semanal y con el tiempo se convirti&oacute; en un rito que convocaba a un p&uacute;blico cada vez mayor y que comenzaba con un saludo simple y contundente: &ldquo;hola, ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esas palabras de rigor, llegaban las observaciones de la escritora que part&iacute;an de lecturas, de pel&iacute;culas que hab&iacute;a visto, de voces que extra&ntilde;aba o de alguna imagen que volv&iacute;a a su memoria y que, en su deriva, la fueron llevando a detenerse en fen&oacute;menos vertiginosos tan universales como personales. <strong>Durante m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os y a partir de una mirada genuinamente curiosa, se dedic&oacute; a pensar, entre otros asuntos, la identidad, el duelo, la soledad, la tecnolog&iacute;a y al amor, en sus distintas formas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Luego de un trabajo de lectura y selecci&oacute;n, aquellos textos hoy se resignifican en un libro peque&ntilde;o y encantador que se detiene a desgranar todo tipo de transformaciones. De la irrupci&oacute;n de la Inteligencia Artificial en sus distintas versiones a la sorpresa de caer en la cuenta de que probablemente seamos las &uacute;ltimas generaciones de humanos que vivieron un mundo sin internet y con alguna capacidad de detectar mentiras en ciertos discursos que corren imparables como el agua.<strong> De las formas que fue tomando la ansiedad a su aceleraci&oacute;n y sus consecuencias globales. </strong>De redacciones a las que hab&iacute;a que ir con el material mecanografiado a escribir en casa espiando con fascinaci&oacute;n los personajes que muestran en las redes sociales el antes y el despu&eacute;s de sus cuerpos despu&eacute;s de dietas o tratamientos inveros&iacute;miles.
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                    alt="El libro &quot;Todos queremos ser felices&quot; salió por el sello independiente La Libre."
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                El libro &quot;Todos queremos ser felices&quot; salió por el sello independiente La Libre.                            </span>
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        <strong>&ndash; Despu&eacute;s de a&ntilde;os de trabajar en los medios de comunicaci&oacute;n m&aacute;s importantes, en prensa escrita, en radio y televisi&oacute;n, el mundo se frena de repente por una pandemia y vos de alguna manera decid&iacute;s aferrarte a la herramienta de la escritura y empezar a mandar un newsletter. &iquest;C&oacute;mo surge ese gesto inicial que es el que le da pie a los textos de este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En aquel tiempo hubo una propuesta por parte de Infobae de hacer un newsletter, &iexcl;el delirio fue que yo empec&eacute; haci&eacute;ndolo diario! De eso la verdad que no tengo mucho registro, pero s&iacute; recuerdo que fueron varias semanas y yo escrib&iacute;a todos los d&iacute;as. Creo que esos textos son los m&aacute;s personales porque la angustia era mucha en esos primeros d&iacute;as de la pandemia. Y lo que ocurr&iacute;a es algo que asocio mucho con otra secci&oacute;n que todav&iacute;a existe en Infobae que se llama &ldquo;La belleza del d&iacute;a&rdquo;.<strong> Me acuerdo de que flotara la idea de darle algo bueno a la gente. Existi&oacute; una decisi&oacute;n por un lado empresarial, en la que yo me enganch&eacute; much&iacute;simo: demos algo que no sea angustia, hagamos cosas o compartamos esto. Como digo en el pr&oacute;logo: tir&eacute;monos botellas de una isla a la otra.</strong> Despu&eacute;s me di cuenta de que me encontr&eacute; muy c&oacute;moda haciendo ese registro que es un poco la idea que siempre tuve en relaci&oacute;n a la divulgaci&oacute;n y al periodismo cultural. &iquest;Viste que divulgaci&oacute;n es una palabra que est&aacute; como mal vista dentro del periodismo? Es curioso eso. Se supone que sos un gran investigador o sos un redactor extraordinario. En la gr&aacute;fica la divulgaci&oacute;n pareciera que qued&oacute; como en un lugar menor dentro del periodismo. Y en realidad, en el periodismo cultural es algo b&aacute;sico el tema de la divulgaci&oacute;n. Porque adem&aacute;s sos como el nexo entre la academia y lo popular. El newsletter me daba mucho de eso y me permit&iacute;a salir a veces de la literatura e irme a otras cosas que me gustaban mucho. <strong>As&iacute; que me encontr&eacute; muy c&oacute;moda haciendo eso, fue algo casi natural. </strong>
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        <strong>&ndash; Al mismo tiempo pertenecemos a generaciones que repitieron casi como un mantra eso de &ldquo;en periodismo nunca usamos la primera persona&rdquo;. En estos textos vos habl&aacute;s de muchas cosas, vas como imantando un libro, una pel&iacute;cula, para asociarlos al nacimiento de tu nieta, a la voz de tu padre o a una canci&oacute;n que cantaba tu madre. &iquest;C&oacute;mo llegaste a este tono despu&eacute;s de haber escuchado aquel mantra en tantas redacciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Te dir&iacute;a que se lo debo a <strong>Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Porque por un lado hab&iacute;a un yo que estaba en mis notas de viaje. Cuando trabaj&eacute; en Clar&iacute;n hac&iacute;amos diarios de viaje y nos permit&iacute;amos una primera persona separada de las cr&oacute;nicas o de los an&aacute;lisis. Pero, casi en paralelo, yo creo que fue en 2008, Fern&aacute;ndez D&iacute;az estaba a cargo de Cultura en La Naci&oacute;n y me pide que escriba un texto para una secci&oacute;n que se escrib&iacute;a en primera persona. Y me lo tom&eacute; s&uacute;per en serio y escrib&iacute; un texto que despu&eacute;s sali&oacute; incluso en un libro que hizo Juli&aacute;n Gorodischer. Se llam&oacute; <em>Las manos en la masa</em>, ah&iacute; escrib&iacute; sobre mi mam&aacute; y tambi&eacute;n sobre mi pap&aacute;. Tambi&eacute;n digamos que escrib&iacute; sobre m&iacute;. Creo que me hizo bien escribirlo pero no dir&iacute;a exactamente que fue una catarsis porque suena demasiado dram&aacute;tico. Dir&iacute;a mejor que me result&oacute; c&oacute;modo. S&iacute;, b&aacute;sicamente eso porque creo que ah&iacute; apareci&oacute; un tono. Adem&aacute;s recuerdo que tambi&eacute;n hubo una recepci&oacute;n de lo que le pasaba a otra gente con lo que yo hab&iacute;a escrito. Y entonces pens&eacute; &ldquo;bueno, ac&aacute; esto funciona&rdquo;. En este sentido, el formato de newsletter es ideal. <strong>Cuando reflexiono sobre estos temas para los talleres que doy, por ejemplo, siempre pienso que hay una primera persona que nos molesta a todos y que es la primera persona arrogante. Creo que esa es la que tenemos que evitar. </strong>Pero tambi&eacute;n hay una primera persona que termina siendo una primera del plural. Todos tuvimos padres. Todos estuvimos de duelo. Todos alguna vez sufrimos por amor. Todos o muchos podemos ser abuelos o fuimos nietos. Entonces esto s&iacute; me interesa: ver si se puede conseguir llegar al otro con esa una primera persona que lo que hace es darle voz a lo que el otro por ah&iacute; ven&iacute;a pensando y no pod&iacute;a formular. Mi sensaci&oacute;n es que con muchos de los newsletters que yo escrib&iacute; pas&oacute; eso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Divulgación es una palabra que está mal vista dentro del periodismo. Es curioso eso. Se supone que sos un gran investigador o sos un redactor extraordinario. En la gráfica la divulgación pareciera que quedó como en un lugar menor dentro del periodismo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Aparece algo de ida y vuelta, una interlocuci&oacute;n, tu &ldquo;hola ah&iacute;&rdquo;, con el que los abr&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es as&iacute;. Igual debo decirte que durante todos estos a&ntilde;os y todav&iacute;a hoy a m&iacute; me gusta mucho alternar, porque yo tambi&eacute;n me canso de mi propia voz. Me gusta hacer lo que hago y tambi&eacute;n irme a un texto bien en tercera persona, casi como para recordarme que hacemos periodismo. Y, cuando escribo primera persona, intento tener presente que lo que yo estoy haciendo, m&aacute;s all&aacute; de hablar de m&iacute;, es divulgando, llev&aacute;ndole cosas a otros. Porque si yo le hablo del duelo, en general le voy a ofrecer una pintura o le voy a hablar de literatura, de una pel&iacute;cula o de un poema que habl&oacute; de eso, y eso es divulgaci&oacute;n cultural. Por eso cuando escribo en el plano cultural yo nunca me olvido de que soy un engranaje dentro de la industria. <strong>Estoy para hacer circular materiales. Estoy para que los actores puedan seguir actuando. Para que los escritores puedan seguir publicando. Para que los editores puedan seguir editando y vendiendo.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y c&oacute;mo hac&eacute;s para encontrar un balance entre todo eso que te debe llegar para leer, para mirar, para visitar y lo que en el libro llam&aacute;s &ldquo;obsesiones disfrazadas&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Cuando est&aacute;s escribiendo algo semanalmente o con una fecha determinada est&aacute;s todo el tiempo mirando qu&eacute; puede servir. Y a veces eso se arma solo, nos guste o no tenemos cabeza de sumario. Por lo menos nuestras generaciones de periodistas. <strong>Yo tengo la sensaci&oacute;n de que el sumario ya no existe. O de que por momentos ya no existe. Que la infodemia lo que hace es que todo el tiempo aparezcan cosas y se haga cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil discernir y generar eso.</strong> Pero en las columnas esto sigue estando, la idea de pensar &ldquo;esta semana voy a escribir de esto&rdquo;. Despu&eacute;s est&aacute;n esas obsesiones de cada una que, cuando te pasan determinadas cosas personales, te parece que a todo el mundo le pasa lo mismo que a vos y empez&aacute;s a ver eso en todo. Le empezas a ver el link entre una cosa y la otra. Y se da. Nosotras tenemos cabezas de periodistas, pero tambi&eacute;n de editoras. Porque a veces pienso en esas uniones que terminar&iacute;an en notas que yo le podr&iacute;a pedir a otro. Eso en cuanto a la previa. Despu&eacute;s viene lo que trae la escritura. Vos bien sab&eacute;s que <strong>cuando te pon&eacute;s a escribir empez&aacute;s de una manera y la escritura hace su propio recorrido</strong>. Y lo que empezabas de un modo y dec&iacute;as, por ejemplo, &ldquo;con esto voy a hacer una cosa cortita&rdquo; se termina armando en 40 mil caracteres. Porque, nada, escribimos y escribir es eso. Y te lleva. Y te empez&aacute;s a acordar de otra cosa. Te repet&iacute;s. Te <em>cartone&aacute;s</em> a vos misma, como dir&iacute;a <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong>. &iquest;Y por qu&eacute; no hacerlo? Si yo esto lo escrib&iacute; hace 15 a&ntilde;os y qui&eacute;n se acuerda. Y hoy lo estoy viendo desde este otro lugar. &iquest;Por qu&eacute; no retomar aquello? Aquella lectura. Aquella interpretaci&oacute;n que hice en combinaci&oacute;n con esta obra nueva. Es eso, sale as&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con una larga trayectoria en los medios más importantes del país, Hinde Pomeraniec es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires y se desempeña como periodista y editora."
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                Con una larga trayectoria en los medios más importantes del país, Hinde Pomeraniec es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires y se desempeña como periodista y editora.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo decidiste convertir en un libro a esos textos que salieron inicialmente con el formato de newsletter?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay una cosa que me pasa como periodista y con la idea de tener los propios libros o la propia obra publicada cuando laburamos tanto. Me parece que cuando escribimos tanto, cuando lo m&aacute;s fuerte que hacemos o el mayor tiempo lo ponemos en la escritura de lo ef&iacute;mero, por llamarlo de alg&uacute;n modo, a una edad como la m&iacute;a te empieza a generar angustia. Porque <strong>llega un momento en el que te pon&eacute;s a pensar la cantidad de cosas que ya produjiste, la cantidad de entrevistas que ya hiciste, la cantidad de caracteres que escribiste en tu vida y mir&aacute;s aquello que finalmente se public&oacute; en formato libro y no hay ninguna comparaci&oacute;n</strong>. Entonces te empez&aacute;s a preguntar si una tendr&iacute;a que haber parado antes o si una tendr&iacute;a que haber acumulado un dinero como para pensar en parar antes y ponerse a producir lo propio. Te aparecen montones de preguntas y de angustias en ese sentido. Entonces la posibilidad de que algo que escribiste tenga formato libro, de que quede documentado de otro modo ofrece algo distinto. Porque, adem&aacute;s, sabemos que una cosa es publicar un texto semana a semana y otra cosa es cuando los ves todos juntos, ah&iacute; se conforma una cosa diferente, se arma una lectura diferente. En este caso la idea surgi&oacute; cuando me encontr&eacute; con <strong>Anshi Moran</strong>, la editora de La Libre, cuando entregamos un premio organizado por La Agenda en el Centro Cultural Recoleta. Nos pusimos a charlar y ah&iacute; fue que ella me lo ofreci&oacute;. Me dijo &ldquo;a m&iacute; me encantar&iacute;a que lo hicieras, puede ser un libro peque&ntilde;o&rdquo;. A los pocos d&iacute;as empezamos a trabajar. &iexcl;Y me encant&oacute;!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Antes hablabas de la palabra &ldquo;divulgaci&oacute;n&rdquo; como algo mal visto y el t&iacute;tulo del libro, que tambi&eacute;n es el de uno de los art&iacute;culos, trae otra idea que suele tener mala prensa en algunos &aacute;mbitos art&iacute;sticos: la felicidad. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Eso sali&oacute; naturalmente en aquel env&iacute;o del newsletter. <strong>Acababa de nacer Miki, mi nieta, y yo no recuerdo una felicidad igual. Fue todo muy especial, tambi&eacute;n, porque ella naci&oacute; en Atenas y tuve la posibilidad de estar ah&iacute; para ese momento. Se me juntaron muchas cosas porque en el tipo de periodismo que yo hice siempre los viajes tienen mucha importancia. </strong>Y la mirada en los viajes tiene mucha importancia. Entonces yo estaba muy feliz ah&iacute; en un departamentito frente a la casa de mi hijo. Me daba felicidad. Y me sigue dando felicidad ser cronista porque me da felicidad mirar y contar. Si vos me preguntas qu&eacute; es lo que m&aacute;s me gusta hacer &ndash;y hoy ya no lo hago tanto porque ya no viajamos mucho los periodistas&ndash; te dir&iacute;a que es viajar para contar. Contar con mis ojos lo que veo. Que es lo que hago en los libros, por ejemplo, como <em>Rusos</em> tambi&eacute;n. Aunque tambi&eacute;n haga el an&aacute;lisis pol&iacute;tico, claro, lo que m&aacute;s me gusta es poder mirar y contar, traducir. Divulgar, es eso finalmente. Yendo a la felicidad, me puse a pensar la cantidad de cosas que me gustaban que eran felices, como en la pintura. <strong>Yo siento que tengo una impunidad con las artes visuales porque como no soy experta, no vengo de ah&iacute; ni estudi&eacute; eso, s&oacute;lo me gu&iacute;o por lo que me gusta. </strong>Y Matisse es una de las cosas que m&aacute;s me gustan porque me gustan sus colores que son colores felices. Matisse es feliz. Entonces es hermoso. Y me gust&oacute; esa idea porque adem&aacute;s es verdad: todos queremos ser felices. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El libro est&aacute; dedicado a tu nieta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me gust&oacute; mucho tambi&eacute;n esa idea porque cuando lleg&aacute;s a mi edad, cuando ten&eacute;s mucho m&aacute;s para atr&aacute;s que lo que sigue, tambi&eacute;n pens&aacute;s lo que te gustar&iacute;a que les quede a las personas que quer&eacute;s. <strong>Con este libro me gustar&iacute;a que le quede esto de pensar que su abuela escribi&oacute; eso y que fue feliz cuando ella naci&oacute; y que tuvo ganas de dej&aacute;rselo</strong>. 
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; No s&eacute; si pas&oacute; voluntariamente o si apareci&oacute; mientras escrib&iacute;as, pero en el libro los textos van dejando, entre miradas sobre pel&iacute;culas, situaciones personales, lecturas o cuadros, escenas de lo que alguna vez fue el periodismo. En un momento cont&aacute;s de cuando llevabas personalmente un texto a un diario o cuando un editor te comentaba alguna cosa. &iquest;Sent&iacute;as que quer&iacute;as dejar esas huellas de un mundo que empieza a dejar de existir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que lo que aparece es justamente que me ha tocado participar de una transici&oacute;n en los medios. <strong>As&iacute; como particip&eacute; en la transici&oacute;n de la m&aacute;quina de escribir a la computadora. Entonces, cuando vos est&aacute;s en esas transiciones, las reflexiones naturalmente aparecen.</strong> Y tambi&eacute;n aparece una idea muy clara: &iexcl;no quiero aparecer como la vieja de mi &eacute;poca fue mejor! (risas). La &uacute;nica gran diferencia con el pasado o lo mejor de todo eso es que yo era joven fundamentalmente. Es un libro en donde aparecen tambi&eacute;n reflexiones sobre la inteligencia artificial, por ejemplo, o newsletters sobre la soledad, o el encabalgamiento de las eras. Esas cosas me resultan muy atractivas, quiero ver c&oacute;mo funcionan, de qu&eacute; est&aacute;n hechas. En el fondo es porque a m&iacute; no me gusta perderme los trenes, &iquest;viste? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Segu&iacute;s manteniendo la curiosidad por algunos fen&oacute;menos, aunque estemos atravesando tiempos inquietantes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que s&iacute;, mientras pueda, mientras el cuerpo me d&eacute;, mientras la cabeza me d&eacute;, me gusta probarlo. O sea, yo uso el Chat GPT para probar qu&eacute; tiene para ofrecer, aunque por supuesto que me preocupa el Chat GPT. Dir&iacute;a que me preocupa y, sobre todo, me resulta perturbador. Porque es perturbador pensar que est&aacute; cambiando ante nuestros ojos el concepto de verdad. Eso me resulta muy perturbador. <strong>Ni hablar que cuando empec&eacute; a reflexionar sobre esto, como se ve en el libro, no ten&iacute;amos encima las reflexiones sobre la era de la crueldad que tenemos hoy</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sentir que todos los días desde lo más alto del poder nos llaman ensobrados a los periodistas cuando no sabemos cómo pagar las cuentas la verdad que me parece bastante injusto. Y que haya gente que reproduzca eso sin pensarlo, porque hay de pronto cuatro, cinco, diez periodistas que ganan bien, me duele. Me duele en el mejor de los casos. Me enoja mucho.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Habl&aacute;bamos de tu rol como cronista pero, entre tus diversos intereses aparece, adem&aacute;s de la pol&iacute;tica internacional, tu destacad&iacute;simo papel como entrevistadora que hoy podemos ver y escuchar, por ejemplo, en tu podcast </strong><em><strong>Vidas prestadas</strong></em><strong>. &iquest;En alg&uacute;n momento te diste cuenta de que hab&iacute;a una chispa ah&iacute;, en ese g&eacute;nero? </strong> 
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado me gusta escuchar. Soy curiosa. Me gusta preguntar. Pero me gusta antes que nada escuchar. No me interesa tanto que se escuche lo que yo pregunto. A la vez, no me preocupa decir &ldquo;no entend&iacute;, explic&aacute;melo de nuevo&rdquo;. Me gusta la charla. Por supuesto que tambi&eacute;n me ha tocado hacer entrevistas duras. Yo me fui del diario Clar&iacute;n haci&eacute;ndole una entrevista al primer embajador que puso Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era en la Argentina. En esa charla el hombre hizo unas declaraciones completamente fuera de lugar y terminaron sac&aacute;ndolo. O sea, me fui de Clar&iacute;n carg&aacute;ndome un embajador (risas). S&eacute; que es un trabajo que puedo hacer. Y vuelvo a leer aquella entrevista y vuelvo a verme frente a un tipo que me dice que la mayor&iacute;a de los chilenos no sinti&oacute; la dictadura de (Augusto) Pinochet. Y yo dici&eacute;ndole &ldquo;por favor, qu&eacute; me est&aacute; diciendo&rdquo;. Existe esa clase de periodista que siente que tiene que incomodar o buscar un t&iacute;tulo. <strong>A m&iacute; me gusta m&aacute;s la entrevista que hago de pronto con alg&uacute;n artista o con alguna persona por una historia de vida, en donde esa persona se siente tan c&oacute;moda conmigo que empiezan a salir cosas incre&iacute;bles. </strong>Si me pongo a pensar en cu&aacute;ndo surgi&oacute; mi inter&eacute;s por la entrevista en s&iacute;, no s&eacute; con exactitud pero recuerdo que una vez entrevist&eacute; para Clar&iacute;n a la mam&aacute; de una piba que hab&iacute;a muerto de SIDA. No se hablaba en los medios de entonces de HIV, lo llam&aacute;bamos SIDA. <strong>De hecho, me acuerdo que pusieron un t&iacute;tulo que era &ldquo;Mi hija muri&oacute; de SIDA&rdquo;. Imaginate, un t&iacute;tulo que hoy ni se nos ocurrir&iacute;a.</strong> Pero recuerdo que esa mujer a lo largo de los a&ntilde;os me sigui&oacute; escribiendo y yo ah&iacute; me di cuenta de que conversar con los otros y trasladar eso al papel era una funci&oacute;n del periodismo que me gustaba mucho. Que me hac&iacute;a bien a m&iacute; tambi&eacute;n. Y que pod&iacute;a hacerle bien a los otros. En el caso de las entrevistas con escritores en la radio o en el podcast me doy cuenta de que muchas veces se trata de llevar buenos momentos a la gente. En momentos tan duros como estos, &iquest;por qu&eacute; el periodismo cultural no puede hacerlo? Por supuesto que cuando hago periodismo sobre pol&iacute;tica internacional no pienso en esos t&eacute;rminos. Pero como periodista cultural s&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; no?
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                    alt="Multipremiada, entre otras distinciones Pomeraniec recibió el Konex de Platino en la categoría Periodismo Literario y el reconocimiento “Voces que transforman”, otorgado por Amnistía Internacional Argentina."
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                Multipremiada, entre otras distinciones Pomeraniec recibió el Konex de Platino en la categoría Periodismo Literario y el reconocimiento “Voces que transforman”, otorgado por Amnistía Internacional Argentina.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo viv&iacute;s estos tiempos en los que en Argentina, pero tambi&eacute;n, por ejemplo, en los Estados Unidos de Donald Trump nos enteramos de noticias como recortes o desfinanciamiento a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas destinadas a la cultura o cuando distintas figuras de la cultura como actrices, escritores, cantantes son v&iacute;ctimas de hostigamiento por parte del poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;Y tambi&eacute;n los periodistas son v&iacute;ctimas de esto! Empezar&iacute;a en este caso por los periodistas en un momento en el que las &uacute;ltimas cifras dicen que el 80% de los periodistas de gr&aacute;fica, por ejemplo, cobran por debajo de la l&iacute;nea de pobreza en el trabajo que m&aacute;s cobran, porque adem&aacute;s tienen que tener m&aacute;s de un trabajo para subsistir. Sentir que todos los d&iacute;as desde lo m&aacute;s alto del poder nos llaman ensobrados a los periodistas cuando no sabemos c&oacute;mo pagar las cuentas la verdad que me parece bastante injusto. Y que haya gente que reproduzca eso sin pensarlo, porque hay de pronto cuatro, cinco, diez periodistas que ganan bien, me duele. Me duele en el mejor de los casos. Me enoja mucho. <strong>Como hago internacionales tambi&eacute;n s&eacute; que no es algo que est&eacute; pasando solo ac&aacute;. Y no es solo en el plano de la cultura, aunque claro que me parece espantoso lo que est&aacute; ocurriendo con los desfinanciamientos. Porque, adem&aacute;s, estoy cada vez m&aacute;s convencida que el desfinanciamiento tanto en Estados Unidos como ac&aacute; no es por una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica sino ideol&oacute;gica, por todo lo que estamos viendo.</strong> Estamos realmente cerca de una tercera guerra mundial, si es que no est&aacute; comenzando mientras estamos conversando. Porque lo venimos viendo. Durante muchos a&ntilde;os el mayor temor era que se enfrentaran Ir&aacute;n e Israel. Bueno, eso ya lo estamos viendo. Tuvimos tambi&eacute;n la masacre de Hamas del 7 de octubre del 2023, algo que para m&iacute; tambi&eacute;n es un punto de inflexi&oacute;n. Para m&iacute;, como jud&iacute;a del mundo, y para todos nosotros. Asistimos a un reacomodamiento donde mucha gente que desde siempre fue prejuiciosa con los jud&iacute;os, por no decir directamente antisemita, hoy acompa&ntilde;a al actual gobierno supremacista de Israel.<strong> Esto por supuesto que a m&iacute; no me confunde, pero hay gente a la que s&iacute; la confunde y lo cree. Hay gente que cree que determinados personajes est&aacute;n con Israel porque tienen simpat&iacute;a por los jud&iacute;os: lamento decirles que no. En todo caso, tienen m&aacute;s odio por los musulmanes.</strong> Y en todo caso, tambi&eacute;n, lo que le gusta es el supremacismo jud&iacute;o, algo que a m&iacute; particularmente me averg&uuml;enza. Cuando te dicen &ldquo;esto no comenz&oacute; el 7 de octubre&rdquo; es verdad. Pero esta &uacute;ltima etapa s&iacute; comenz&oacute; con un hecho de terror en el sur de Israel, donde no viven los supremacistas jud&iacute;os sino que viven los que m&aacute;s cerca estuvieron siempre del pueblo palestino. Entonces esto es algo que modific&oacute; por completo el esquema, incluso te dir&iacute;a el esquema ideol&oacute;gico. Y as&iacute; como las mujeres del mundo o las organizaciones de mujeres del mundo en muchos sentidos abandonaron a las mujeres israel&iacute;es, la izquierda del mundo tambi&eacute;n abandon&oacute; a la izquierda jud&iacute;a. A la izquierda israel&iacute; y a la izquierda jud&iacute;a. As&iacute; que hay una soledad importante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Sobre todo esto tambi&eacute;n pudiste escribir en el newsletter. &iquest;Sent&iacute;as que era el momento de hacerlo, pese a los debates o las posiciones muchas veces muy duras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, escrib&iacute; mucho sobre eso. Y estoy muy tranquila con todo. Estamos en un momento de binarismo muy fuerte. Hoy le&iacute;a justamente un texto de Thomas Friedman que se&ntilde;alaba que vos pod&eacute;s observar varias cosas que se contradicen entre s&iacute; al mismo tiempo y vos pod&eacute;s estar en contra de varias cosas al mismo tiempo. <strong>No quiere decir que vos ten&eacute;s que estar con Hamas o con Netanyahu. </strong>Pod&eacute;s estar en contra de Hamas y de Netanyahu y va a estar bien. Mucha gente me escribi&oacute; en ese momento para decirme &ldquo;est&aacute;s diciendo lo que yo hubiera querido decir&rdquo;. Por suerte no recib&iacute; hate en ese sentido. No s&eacute;, est&aacute; bien complicado todo eso. Es un tema que quema. Y por eso lo escrib&iacute;. Porque adem&aacute;s creo que es peor si no hablamos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este mundo turbulento, de todos modos, en tu libro decidiste pensar en la felicidad, en eso que nos lleva a querer ser felices. &iquest;Qu&eacute; imagen, qu&eacute; foto, qu&eacute; cara representa para vos la felicidad hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, en este momento es muy dif&iacute;cil para m&iacute; sustraerme de la cara de mi nieta Miki, de los gestos, de su aprendizaje y de toda su lengua porque es una especie de radio multiling&uuml;e. Por donde vive y por la casa de los padres, que  hablan en lenguas diferentes. Ella es una esponja y me encanta. Me da mucha felicidad, por ejemplo, cantarle por Zoom. Por la diferencia horaria, cuando ella se levant&oacute; de la siesta y est&aacute; con la merienda, nos conectamos y yo le canto. &iexcl;Y ella me llama &lsquo;bobe&rsquo; en idish! Es muy dif&iacute;cil para m&iacute; sustraerme de esa felicidad. Pero como te digo esto, te digo tambi&eacute;n que hay ciertas cosas de las artes visuales, y de la pintura en particular, que me provocan una felicidad enorme y me siguen entusiasmando. <strong>O un concierto de Paul McCartney en familia por ejemplo, como nos pas&oacute; hace poquito. </strong>Ese tipo de instancias si quer&eacute;s m&aacute;s &iacute;ntimas, con mi familia, con las personas que quiero. Porque lamentablemente desde lo colectivo me est&aacute; costando encontrar cosas que tengan que ver con felicidad. 
    </p><p class="article-text">
        <em>ALMG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-perturbador-pensar-cambiando-ojos-concepto_1_12421600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jun 2025 03:47:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hinde Pomeraniec: “Es perturbador pensar que está cambiando ante nuestros ojos el concepto de verdad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hinde Pomeraniec,Libros,Periodismo,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entrevistas, lecturas y recomendaciones: la literatura, de la radio al podcast]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/entrevistas-lecturas-recomendaciones-literatura-radio-podcast_1_10121369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/381a64cf-e109-4490-939d-dcb74ad11f7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entrevistas, lecturas y recomendaciones: la literatura, de la radio al podcast"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los programas de radio sobre literatura encontraron espacios que no se agotan en la emisión: su escucha se multiplica al circular como podcasts. Una conversación en continuado sobre libros, con sus autores.</p></div><p class="article-text">
        La literatura como disparadora de conversaciones y la entrevista como herramienta para conocer el oficio y la inspiraci&oacute;n de los protagonistas de la industria editorial se combinan en programas radiales como <strong>&ldquo;Vidas prestadas&rdquo;, &ldquo;La inquietud&rdquo; y &ldquo;Marcar como le&iacute;do&rdquo;</strong>, que se convirtieron en<strong> podcasts claves </strong>para escuchar recomendaciones, ampliar las voces culturales y asomarse a la obra de autores y autoras contempor&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        Los tres tienen emisiones que se pueden escuchar en vivo: &ldquo;Vidas prestadas&rdquo;, los lunes a las 19 por Radio Nacional; &ldquo;La inquietud&rdquo;, los jueves a las 13 en Sonido Cultura, la radio online del Centro Cultural Kirchner (CCK); y &ldquo;Marcar como le&iacute;do&rdquo;, los martes a las 20 por Futurock. Pero la circulaci&oacute;n no se agota ah&iacute;, ya que su escucha se multiplica al circular como podcasts que alimentan una conversaci&oacute;n sobre lecturas que se expande.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo fueron pensados? &iquest;En qu&eacute; momento detectaron sus hacedores que hab&iacute;a una escucha creciente en formato podcast? &iquest;Hubo un cambio a partir de ese registro en la forma de pensar y hacer estos env&iacute;os?
    </p><p class="article-text">
        La periodista, escritora y editora Hinde Pomeraniec lleva adelante &ldquo;Vidas prestadas&rdquo; desde febrero de 2019 y ya est&aacute; transitando la quinta temporada. &ldquo;Como lo hac&iacute;amos a las 23, siempre pens&eacute; un formato de programa nocturno de los que me gustaba escuchar a m&iacute; cuando era m&aacute;s chica antes de irme a dormir y, al mismo tiempo, como un programa sobre libros que me gustar&iacute;a escuchar. Una conversaci&oacute;n, buena m&uacute;sica y recomendaciones de todo tipo y de diversas voces autorizadas&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera nacieron las diferentes secciones con invitados que componen el programa:<strong> Mesita de luz, Te regalo un libro, El extranjero, En voz alta y desde este Bibliotecas</strong>, &ldquo;con el prop&oacute;sito de que no solo fuera mi voz la que se escuchara&rdquo;, cuenta sobre un proyecto en el que destaca el rol de su productor, Gustavo Kogan.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute;n las secciones que tienen su curadur&iacute;a de t&iacute;tulos y autores: <strong>Bienvenidos y Libros que s&iacute;, m&aacute;s El extranjero y, durante un par de a&ntilde;os, Las escondidas.</strong> &ldquo;La idea siempre fue que el oyente tuviera variedad y pudiera terminar de escuchar el programa con una buena lista de pendientes. No naci&oacute; como podcast pero siempre supimos que era programa de radio y podcast y siempre jugamos con <strong>esa idea de que el programa ten&iacute;a que poder escucharse tambi&eacute;n a largo plazo,</strong> incluso si aparecen cuestiones de coyuntura. De hecho, es muy com&uacute;n que me escriban para contarme que luego de escuchar por primera vez el programa van para atr&aacute;s en el tiempo para escucharlo desde el comienzo, como si fuera una serie de Netflix. En s&iacute;ntesis, no cambi&oacute;, siempre tuvo el mismo prop&oacute;sito, que justamente se adapta perfectamente al formato podcast&rdquo;, reflexiona sobre ese cambio de formato que atraves&oacute; a &ldquo;Vidas prestadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eugenia Zicavo, periodista, investigadora y docente, ahora conduce con Juan Franciso Gentile el programa sobre libros &ldquo;Marcar como le&iacute;do&rdquo;, pero no es esta su primera incursi&oacute;n en el g&eacute;nero, ya que antes, junto a Nicol&aacute;s Artusi, dise&ntilde;aron y concretaron &ldquo;Se&ntilde;aladores&rdquo;, un podcast en el que cruzaban opiniones y lecturas a partir de un libro.
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            <span class="title">
                Eugenia Zicavo, periodista, investigadora y docente, ahora conduce con Juan Franciso Gentile el programa sobre libros &quot;Marcar como leído&quot;                            </span>
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        &ldquo;La idea de 'Se&ntilde;aladores' surgi&oacute; de Luciano Banchero, director de Posta.fm, que fue de los primeros en producir podcasts en Argentina. Lo armamos a partir de lecturas compartidas que ten&iacute;amos con Nico y de recomendaciones que nos hicimos mutuamente. El desaf&iacute;o era poder discutir sobre un libro por semana intercambiando impresiones en el momento (s&iacute; bien es un podcast, nuestra charla no tenia edici&oacute;n). Ya pasaron varios a&ntilde;os y siguen llegando nuevos escuchas<strong> porque el contenido es atemporal, qued&oacute; como una bit&aacute;cora de lecturas. </strong>Por redes siempre nos piden otra temporada y cada a&ntilde;o coqueteamos con volver. Un d&iacute;a lo vamos a hacer&rdquo;, anuncia.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de &ldquo;Se&ntilde;aladores&rdquo;, &ldquo;Marcar como le&iacute;do&rdquo; se puede escuchar como una emisi&oacute;n en vivo todos los martes: &ldquo;Hay cosas muy de la interacci&oacute;n con el p&uacute;blico al aire, como las consignas y los mensajes que dejan los oyentes para ganarse un libro, que ser&iacute;an imposibles en un formato podcast, aunque el programa despu&eacute;s quede online y pueda escucharse en cualquier momento&rdquo;, explica Zicavo.
    </p><p class="article-text">
        Y reconoce que tienen en cuenta &ldquo;no dar muchas marcas de tiempo y lugar, como no decir la temperatura ni buenas noches,<strong> pero la din&aacute;mica es la de un programa en vivo.</strong> El club de lectura funcion&oacute; en ambos casos porque se va creando una agenda compartida y hay una audiencia m&aacute;s comprometida con el contenido que proponemos, como 'curadores' de lecturas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marina Mariasch es poeta, docente y escritora y hace junto al escritor y poeta Fabi&aacute;n Casas &ldquo;La inquietud&rdquo;, un podcast nutrido de poes&iacute;a y literatura que emite el CCK. Cuenta que el puntapi&eacute; inicial fue una convocatoria del Centro Cultural y enseguida se arm&oacute; un equipo junto a Karina Orellano y Luc&iacute;a De Genaro en la producci&oacute;n, a quienes destaca como claves en esa tarea de armado de temas, selecci&oacute;n de m&uacute;sica y convocatoria de invitados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decidimos hacer <strong>un tema por programa y pensar en la literatura a partir de esos temas, </strong>c&oacute;mo se organizan. Buscamos textos que tengan relaci&oacute;n con esas cuestiones y entrevistamos a autores en relaci&oacute;n a esas cuestiones&rdquo;, explica la autora de &ldquo;Efectos personales&rdquo; y &ldquo;El matrimonio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los tres casos la entrevista se convierte en pieza central del podcast, ya que es en esa conversaci&oacute;n en la que se profundiza sobre una obra, sus alcances, las lecturas que la atravesaron. &iquest;Hay una riqueza de ese g&eacute;nero que trasciende formatos?
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                    alt="Marina Mariasch es poeta, docente y escritora y hace junto al escritor y poeta Fabián Casas &quot;La inquietud&quot;, un podcast nutrido de poesía y literatura que emite el CCK."
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                Marina Mariasch es poeta, docente y escritora y hace junto al escritor y poeta Fabián Casas &quot;La inquietud&quot;, un podcast nutrido de poesía y literatura que emite el CCK.                            </span>
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        Mariasch resalta la proyecci&oacute;n que permite la entrevista pero dice que le gusta pensar, en el caso de &ldquo;La inquietud&rdquo;, m&aacute;s en una conversaci&oacute;n. &ldquo;<strong>Estamos absolutamente dispuestos, tanto Fabi&aacute;n como yo, a escuchar a la persona que convocamos </strong>pero muchas veces tambi&eacute;n es un intercambio -precisa-. Muchas veces se trata de amigos y amigas, colegas, gente que nos hemos cruzado en el camino de la literatura y de la vida y son intercambios. Es como tener una conversaci&oacute;n al aire y es muy rico lo que se da ah&iacute;. Uno puede eludir ciertos temas pero en general tratamos de decirlo todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pomeraniec dice que al momento de <em>diagramar</em> &ldquo;Vidas prestadas&rdquo;, la idea de las diferentes secciones <strong>surge su &ldquo;cabeza de editora de gr&aacute;fica&rdquo;. </strong>&ldquo;Pienso cada emisi&oacute;n o episodio como una suerte de revista de libros semanal, con sus respectivas secciones, justamente y en el centro, una gran (gran porque ocupa la mitad del programa, en ese sentido) entrevista. Es decir, la entrevista como columna vertebral&rdquo;, subraya la tambi&eacute;n autora de libros como &ldquo;Rusos de Putin&rdquo; y &ldquo;Blackie : la dama que hac&iacute;a hablar al pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ah&iacute; tambi&eacute;n voy a lo que me gustaba cuando escuchaba radio siendo joven y a lo que me gustar&iacute;a escuchar como oyente: una charla en la que los autores puedan hablar de manera relajada pero reflexiva <strong>sobre sus obras y los procedimientos que hay detr&aacute;s</strong>, en un clima tranquilo que pueda llevar muchas veces a momentos emotivos y hasta reveladores&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Para Pomeraniec, &ldquo;la pandemia fue central en el desarrollo de 'Vidas prestadas' y del v&iacute;nculo con los oyentes. Una gran mayor&iacute;a de los oyentes se enganch&oacute; durante la cuarentena; <strong>escuchaban el programa cuando limpiaban, cuando lavaban los platos o cuando sacaban al perro.</strong> Luego empezaron a hacerlo cuando salen a correr o a caminar. Y qued&oacute; el h&aacute;bito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien afirma que no tiene n&uacute;meros exactos, se juega a que &ldquo;un 80% de los oyentes escucha 'Vidas prestadas' en formato podcast, en las plataformas o en la p&aacute;gina de la radio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Volviendo a la entrevista, la pienso m&aacute;s como charla de una lectora con un autor que como entrevista convencional, si bien trato de que la voz protagonista sea naturalmente la del entrevistado. Me interesa la voz de los autores, saber c&oacute;mo piensan lo que escriben y <strong>qu&eacute; les pasa con eso que escriben&rdquo;, </strong>plantea Pomeraniec sobre esa conversaci&oacute;n que se potencia en un formato atento a la escucha de quien entrevista pero tambi&eacute;n de quienes buscan ese intercambio como compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam/Emilia Racciatti</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/entrevistas-lecturas-recomendaciones-literatura-radio-podcast_1_10121369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Apr 2023 17:41:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entrevistas, lecturas y recomendaciones: la literatura, de la radio al podcast]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hinde Pomeraniec,Eugenia Zicavo,Marina Mariasch,Radio,Podcast]]></media:keywords>
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