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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - FN Meka]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/fn-meka/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - FN Meka]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El ritmo distópico de la Inteligencia Artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ritmo-distopico-inteligencia-artificial_129_10123199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79688b83-e0fe-4b55-a3b7-c738f5a13aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ritmo distópico de la Inteligencia Artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La puerta del infierno tan temido, el de las inteligencias artificiales uniendo fuerzas contra la humanidad en general, ha sido abierta. La advertencia del autor llega mientras dialoga con ChatGTP sobre cómo “escribir” una canción de free style a lo Bizarrap.</p></div><p class="article-text">
        Brahma es para los <span class="highlight" style="--color:white;">hind&uacute;s</span> la fuerza creadora que dio origen al universo. A fines del siglo XIX ferment&oacute; en Brasil como cerveza. El nombre de lo absoluto en una antiqu&iacute;sima cosmolog&iacute;a devino llamado a la ingesti&oacute;n y fiesta permanente. Para ser en cierto sentido fiel a los principios de semejante nominaci&oacute;n, resulta que Brahma, la cerveza, acaba de invitar a beber y <em>bramar </em>m&uacute;sica al ritmo de la doxa tecnol&oacute;gica de estos d&iacute;as. &ldquo;Cre&aacute; tu propia sesi&oacute;n con inteligencia artificial y gan&aacute; entradas para el BZRP Live Tour&rdquo;. Sencillo: la marca de bebidas propone &ldquo;escribir en unas pocas l&iacute;neas tu historia (o lo que quieras contar)&rdquo;. Los consumidores pueden conectarse con ChatGTP. Luego, &ldquo;elegir una voz&rdquo; hecha con la IA y, por &uacute;ltimo, &ldquo;un beat&rdquo;. Todo se resuelve en un parpadeo: &ldquo;&iexcl;en un minuto ten&eacute;s lista tu sesi&oacute;n para compartir en redes al mundo!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las vanguardias hist&oacute;ricas cre&iacute;an que cualquiera pod&iacute;a ser artista porque el arte era consustancial con la vida misma. Aquella aspiraci&oacute;n ha quedado reducida a un acto reflejo sobre el teclado. <em>Writing Books, Poems, and Music with ChatGPT: Incredible First-Hand Tips and Insights</em> es un librito de <strong>Andy Leferink</strong>, escrito con la ayuda misma de la AI y promocionado en Amazon por centavos. Su autor lo escribi&oacute; despu&eacute;s de constatar que pod&iacute;a realizar &ldquo;sin esfuerzo&rdquo; una letra &ldquo;excepcional&rdquo; a partir de ese modelo de lenguaje de OpenAI. Leferink fue por m&aacute;s. &ldquo;Escrib&iacute; una introducci&oacute;n en piano original para una canci&oacute;n pop moderna&rdquo;. El pedido debi&oacute; estar a la altura de sus expectativas. Eso lo llev&oacute; a formular la siguiente recomendaci&oacute;n a los posibles lectores: &ldquo;Cuando le pidas a ChatGPT que genere letras o frases musicales, s&eacute; lo m&aacute;s descriptivo posible. Utiliz&aacute; adjetivos y adverbios para transmitir el estado de &aacute;nimo o la emoci&oacute;n que quer&eacute;s expresar. Por ejemplo, pod&eacute;s preguntar &rdquo;&iquest;Me das una progresi&oacute;n de acordes que transmita melancol&iacute;a?&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s de comprar online el ingr&aacute;vido manual de operaciones de Leferink, me encontr&eacute; con un art&iacute;culo de <strong>Jacques Attali</strong>. Ex colaborador de <strong>Fran&ccedil;ois Mitterrand</strong>, prol&iacute;fico escritor sobre variados asuntos y director de orquesta vocacional, suele ser conocido por su libro <em>Ruidos, ensayos sobre la econom&iacute;a pol&iacute;tica de la m&uacute;sica.</em> Desde 2019, Attali viene pregunt&aacute;ndose si el campo del arte ser&aacute; capaz de inmunizarse ante los avances de la IA. &ldquo;&iquest;Se puede siquiera imaginar que, a la larga, la inteligencia artificial pueda saber lo suficiente sobre el gusto de cada uno para producir, sin un artista humano, las obras de arte a las que cada uno de nosotros sea m&aacute;s sensible? &iquest;Merece todav&iacute;a el arte su hom&oacute;nimo si ya no es una sorpresa, ni un asombro o una transgresi&oacute;n? A la larga, si esto se materializa, es la noci&oacute;n de libertad individual la que perder&iacute;a su sentido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 30 de marzo, Attali volvi&oacute; a la carga. Antes de sentarse a escribir le pregunt&oacute; a ChatGPT cu&aacute;les pensaba que ser&iacute;an los tres principales problemas del mundo en 2050. &ldquo;En unos segundos, vi escribir un texto muy articulado, comenzando por disculparse de no poder predecir el futuro. Luego explica que, teniendo en cuenta los &uacute;ltimos descubrimientos, los tres principales problemas dentro de treinta a&ntilde;os ser&aacute;n el cambio clim&aacute;tico, los riesgos epid&eacute;micos y el ciberdelito&rdquo;. A diferencia de lo que supone la multinacional cervecera, Attali estima que &ldquo;por el momento&rdquo; las inteligencias artificiales &ldquo;no son creativas&rdquo;. Sin embargo, se encuentran en un proceso de aprendizaje constante y las futuras versiones de ChatGTP &ldquo;podr&aacute;n reemplazar a los humanos en una gran cantidad de tareas&rdquo;, incluso &ldquo;altamente calificadas&rdquo;, lo que permitir&aacute; a cada persona &ldquo;crear a su antojo&rdquo; cuentos infantiles, novelas, ensayos filos&oacute;ficos, obras musicales, esculturas, fotograf&iacute;as, pel&iacute;culas, software. &ldquo;M&aacute;s a&uacute;n, ser&aacute; posible encomendar a este software la tarea de inventar otro software que por s&iacute; mismo ser&aacute; capaz de crear otro software cada vez m&aacute;s creativo&rdquo;. Entonces, la IA podr&aacute; tomar iniciativas. &ldquo;Para empezar, podr&aacute;n escribir correos electr&oacute;nicos a tu estilo, utilizando tu buz&oacute;n, o el de un l&iacute;der privado o p&uacute;blico, para dar &oacute;rdenes, revelar secretos, ordenar embargos. Al multiplicarse, podr&aacute;n crear un desorden indescriptible. Y peor a&uacute;n, las inteligencias artificiales podr&iacute;an unir fuerzas para usar tales aplicaciones contra humanos, o contra la humanidad en general&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor de <em>Les chemins de l'essentiel</em>, un ensayo de 2018 donde sostiene que la plenitud y la libertad est&aacute;n asociadas con la frecuentaci&oacute;n de las obras maestras de la creaci&oacute;n humana, avizora peligros &ldquo;reales&rdquo; en el horizonte. &ldquo;No hay manera de evitarlos, o de ignorarlos. Tampoco debemos contentarnos con maravillarnos de los inocentes juegos que ahora permiten estos programas, ni de los formidables medios que pondr&aacute;n a nuestro alcance para reflexionar, crear, progresar y encantar mejor&rdquo;. Para enfrentar los desaf&iacute;os, Attali propone &ldquo;con urgencia&rdquo; una &ldquo;carta global&rdquo; que reconozca las esperanzas cifradas en la IA, pero, tambi&eacute;n, sobre la base de instituir un &ldquo;estado de derecho planetario&rdquo;, prohibir cualquier da&ntilde;o a los humanos. &ldquo;Naturalmente, no lo haremos&rdquo;, se lament&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&eacute;cadas atr&aacute;s, Attali hab&iacute;a descrito a la m&uacute;sica como un &ldquo;heraldo&rdquo; anticipatorio de los cambios sociales y tecnol&oacute;gicos. La partitura es, para &eacute;l, &ldquo;un programa&rdquo;, &ldquo;un molde&rdquo;, en definitiva, &ldquo;un algoritmo abstracto&rdquo; porque cristaliza una orden que el operador-int&eacute;rprete llevar&aacute; a cabo. <em>Ruidos</em> tuvo aciertos predictivos. No es casual que su autor sea una de las voces cantantes de <em>Artificial intelligence and music ecosystem</em>, un reciente libro editado por <strong>Martin Clancy</strong>, un music&oacute;logo que, a la vez, es especialista en el secuenciador de audio y midi Ableton Live. &ldquo;La IA es el comienzo rudimentario de la artificializaci&oacute;n del cerebro&rdquo;, advierte. A lo largo de su conversaci&oacute;n con Clancy surgen Google Wavenet, la aplicaci&oacute;n que puede recrear la voz de cantantes fallecidos a trav&eacute;s del aprendizaje autom&aacute;tico no supervisado, as&iacute; como la IA de composici&oacute;n musical de Aiva Technologies, la primera en el mundo en recibir oficialmente el estatus de compositor por SACEM, la Sociedad de derechos de autor de Francia y Luxemburgo. Esta herramienta que ha sido financiada por la UE es la &ldquo;autora&rdquo; de una m&uacute;sica celebratoria del D&iacute;a Nacional en Luxemburgo y un himno para la ciudad de Dub&aacute;i. Artificial Intelligence Virtual Artist no se priva de ning&uacute;n g&eacute;nero, como aqu&iacute; puede escucharse:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A&ntilde;ade Attali: &ldquo;La distinci&oacute;n entre realidad y ficci&oacute;n desaparecer&aacute;&hellip; &iquest;Qu&eacute; clase de mundo ser&aacute;? Es dif&iacute;cil decirlo ahora. Sin embargo, dir&eacute; que hay una tendencia en la que cada uno de nosotros nos escucharemos predominantemente a nosotros mismos. Como resultado, seremos un mundo de individuos narcisistas que solo se mirar&aacute;n a s&iacute; mismos o a los amigos que han sido aprobados. Podemos presenciar los embriones de este desarrollo en TikTok e Instagram&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hitos de esta artificializaci&oacute;n es Jukebok, un modelo generativo de m&uacute;sica de Open AI, la misma empresa due&ntilde;a de ChatGPT, que trabaja con muestras de audio originales y las transforma en un avatar sonoro. Esta IA puede crear nuevas canciones &ldquo;deepfake&rdquo; con sus propias letras, confeccionadas sobre la base de un modelo ling&uuml;&iacute;stico. Ya lo ha hecho a modo de prueba con <strong>David Bowie</strong>, <strong>Michael Jackson</strong>, <strong>Frank Sinatra</strong> y <strong>Elvis Presley</strong>, quienes, de la mano de esta red neuronal retornaron del m&aacute;s all&aacute;. Aproximaciones espeluznantes del futuro presente que se hacen tambi&eacute;n con artistas que no han muerto. Hasta el propio <strong>Bizarrap</strong>, un hijo musical de las aplicaciones, ha sido fagocitado por la capacidad predatoria Jukebox.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &iquest;Toda m&uacute;sica puede tener su <em>fake</em> y ser reivindicada como propia? Alterando a <strong>Marshall McLuhan</strong> podr&iacute;a decirse entonces que &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">el mensaje es </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>del</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> medio</span>&rdquo;. La estadounidense <strong>Holly Herndon</strong> es una suerte de <strong>Bj&ouml;rk</strong> con un doctorado en Investigaci&oacute;n Inform&aacute;tica en M&uacute;sica y Ac&uacute;stica y una audiencia m&aacute;s acotada. &ldquo;Tuve una conversaci&oacute;n con OpenAI despu&eacute;s de que publicaran el proyecto Jukebox. Fui cr&iacute;tica porque no pidi&oacute; permiso a los int&eacute;rpretes vivos con los que estaban entrenando el extraordinario sistema. Me dieron la raz&oacute;n. Su argumento era que pensaban que JukeBox sonaba tan mal que a nadie le importar&iacute;a que no fuera tan impresionante. Yo les dije: &acute;En absoluto`. Est&aacute;s utilizando la imagen de alguien, y lo ideal ser&iacute;a invitar a un music&oacute;logo para que contextualizara lo que significa. No s&eacute; si lo har&aacute;n o no&rdquo;, coment&oacute; Herndon a Clancy. Ella reconoce que existe una narrativa sobre la IA &ldquo;que es aterradora y dist&oacute;pica&rdquo; pero trata de &ldquo;presentar otro lado&rdquo; m&aacute;s positivo de ese relato a trav&eacute;s de su m&uacute;sica.&nbsp;Su &uacute;ltimo disco, <em>Proto, </em>de 2019, es bell&iacute;simo, y no solo por el contrapunto que establece con la islandesa. All&iacute;, Herndon se lanz&oacute; a trabajar con una IA que llam&oacute; Spawn. Tanto el sustantivo como el verbo explicaban sus alcances: una capacidad generativa &ldquo;basada en un set de entrenamiento&rdquo;. La AI, dijo entonces la compositora residente en Berl&iacute;n a <em>Pitchfork</em>, no es un instrumento o una herramienta, sino un miembro de grupo que dio forma a las canciones. &ldquo;Frontier&rdquo;, por ejemplo, comienza con una voz sin adornos a la que se une un coro de voces humanas e instrumentos virtuales. Hay ah&iacute; una suerte de transferencia t&iacute;mbrica. La calidad de un sonido muda hacia otra forma de emisi&oacute;n. &ldquo;Suena como un nuevo tipo de vocalizaci&oacute;n, aumentada por la m&aacute;quina, no reducida por ella&rdquo;, dijo <em>Pitchfork.</em>
    </p><p class="article-text">
        Herndon ha ido m&aacute;s lejos con la IA: Holly+ es un clon que canta con su propia voz y se le puede pedir que entone cualquier cosa. En una reciente charla TED, mostr&oacute; sus posibilidades. Hab&iacute;a entrenado a la IA para que ofrezca su versi&oacute;n de &ldquo;El canto de la Sibila&rdquo;, una antigua canci&oacute;n catalana. &ldquo;No es un idioma que yo hable ni una tradici&oacute;n vocal en la que me haya formado. Esas secuencias melism&aacute;ticas son realmente dif&iacute;ciles de lograr&rdquo;.&nbsp;Luego mostr&oacute; una versi&oacute;n de &ldquo;B&eacute;same mucho&rdquo;, el enorme bolero de la mexicana Consuelo Vel&aacute;zquez, en un perfecto espa&ntilde;ol que Herndon no domina. De eso se trata el &ldquo;spawning&rdquo;, al que define como el certificado de defunci&oacute;n del sampler. La artista llam&oacute; m&aacute;s tarde a otro m&uacute;sico, Pher, para que interprete <em>con ella </em>su canci&oacute;n &ldquo;Murky&rdquo;. Un micr&oacute;fono transmit&iacute;a la propia voz del invitado. Un segundo artefacto hac&iacute;a &ldquo;cantar&rdquo; a Herndon o, mejor dicho, &ldquo;como&rdquo; Holly, quien ha puesto su clon vocal a disposici&oacute;n de cualquiera para que la use y colabore con ella. &ldquo;Si puedo permitir que la gente juegue con mi identidad digital, mi propiedad intelectual, &iquest;qu&eacute; podr&iacute;an inventar? &iquest;Podr&iacute;a otra persona salir de gira como yo, con mi permiso? &iquest;Podr&iacute;a formar parte de mil grupos diferentes en varios idiomas? &iquest;Y c&oacute;mo sonar&iacute;a?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de Holly+, Herndon lanz&oacute; meses atr&aacute;s una versi&oacute;n <em>deepfake </em>de &ldquo;Jolene&rdquo;, el cl&aacute;sico country de <strong>Dolly Parton</strong>. La voz, en este caso, no provino de su garganta, sino del clon, acompa&ntilde;ado por la guitarra de <strong>Ryan Norris</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A diferencia de lo que se propone Herndon, <strong>FN Meka</strong> ha sido uno de los<em> lados oscuros</em> de la relaci&oacute;n entre m&uacute;sica y AI. El rapero creado artificialmente obtuvo medio mill&oacute;n de suscriptores mensuales en Spotify y m&aacute;s de mil millones de visitas en su cuenta de TikTok. Capitol Records decidi&oacute; &ldquo;contratarlo&rdquo; en 2021 como &ldquo;el primer artista de Realidad Aumentada en firmar con un sello importante&rdquo;. La suerte de FN Meka fue tan breve como escandalosa. Repet&iacute;a tanto el despectivo t&eacute;rmino &ldquo;nigger&rdquo; que el colectivo Industry Blackout lo calific&oacute; de &ldquo;una fusi&oacute;n de estereotipos burdos&rdquo; completados con insultos. El producto era apenas &ldquo;una ofensa directa a la comunidad afrodescendiente y a nuestra cultura&rdquo;. Capitol se sac&oacute; de encima a FN Meka en agosto pasado con las correspondientes disculpas y reconoci&oacute; haber contratado al &ldquo;cantante&rdquo; sin hacer &ldquo;suficientes preguntas&rdquo; sobre sus contenidos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la puerta del infierno tan temido por Attali ya ha sido abierta. He tratado de asomarme c&aacute;ndidamente &ndash;ya lo han hecho tantos- y le pregunt&eacute; a ChatGTP c&oacute;mo &ldquo;escribir&rdquo; una canci&oacute;n de free style a lo Bizarrap. &ldquo;Lo primero que necesitar&aacute;s es encontrar una base instrumental que te inspire... Puedes buscar en internet o usar una de las muchas aplicaciones de producci&oacute;n musical disponibles para crear tu propia base&rdquo;. Ten&iacute;a que elegir un tema, como propon&iacute;a la cerveza brahm&aacute;nica. &ldquo;Puede ser algo personal, social, pol&iacute;tico o simplemente una historia que quieras contar&rdquo;. En cuanto al ritmo, me sugiri&oacute; que fuera algo lento, con un <em>tempo</em> entre 60 y 80 BPM (pulsos por minuto). Si deseaba un estilo m&aacute;s rom&aacute;ntico, pod&iacute;a utilizar una melod&iacute;a con arpegios en la mano derecha y acordes sencillos en la mano izquierda. Si quer&iacute;a algo m&aacute;s animado, era mejor una melod&iacute;a con ritmo sincopado y saltos de octava. ChatGPT me instaba a &ldquo;no tener miedo de ser creativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le propuse una letra con los t&oacute;picos del trap argentino y me devolvi&oacute; esto:
    </p><p class="article-text">
        <em>Los j&oacute;venes del barrio luchan por sobrevivir</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero el sistema les trata como si fueran criminales, no se puede resistir</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Buscan una salida, pero no hay luz al final del t&uacute;nel</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y cada vez m&aacute;s amigos caen, el barrio est&aacute; en peligro.</em>
    </p><p class="article-text">
        ChatGPT recomend&oacute; finalmente que la practicara con insistencia antes de grabarla. Despu&eacute;s, pod&iacute;a publicarla en YouTube.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ritmo-distopico-inteligencia-artificial_129_10123199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Apr 2023 03:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ritmo distópico de la Inteligencia Artificial]]></media:title>
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