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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hernán Ronsino]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hernan-ronsino/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hernán Ronsino]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hernán Ronsino: “La lectura ofrece otro vínculo con el tiempo, en un mundo donde parece que está prohibido aburrirse”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hernan-ronsino-lectura-ofrece-vinculo-tiempo-mundo-parece-prohibido-aburrirse_1_12656551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hernán Ronsino: “La lectura ofrece otro vínculo con el tiempo, en un mundo donde parece que está prohibido aburrirse”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Antes de leer”, una compilación de ensayos donde indaga en su propia experiencia como lector y propone un mapa personal de autores para pensar la ficción, la escritura y el modo en que se imbrican la vida y la obra de los escritores. La versión audiovisual de su novela “Glaxo” con Lali Espósito como protagonista y cómo tramó un recorrido que incluye a Elias Canetti, Ricardo Piglia, Ezequiel Martínez Estrada, Rodolfo Walsh, Esther Kinsky y Juan José Saer.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Primero est&aacute; la mirada. Para leer hay que tener una mirada voraz, una mirada que est&eacute; inc&oacute;moda con la realidad&rdquo;</em>, sostiene <strong>Hern&aacute;n Ronsino</strong> en el ensayo breve <em>Un escritor en bicicleta</em>. Es uno de los textos que forman parte de <em>Antes de leer</em> (Ediciones Bonaerenses, 2025), el flamante libro del autor argentino reconocido por su narrativa y por grandes novelas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os como <em>Glaxo</em>, <em>Lumbre</em> y <em>Una m&uacute;sica</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Antes de leer</em> podr&iacute;a pensarse como un mapa, un recorrido de la propia trayectoria lectora de Ronsino, que lejos de los dogmas y del v&eacute;rtigo desenfadado, prefiere detenerse en el tr&aacute;nsito, el discurrir, el pasaje. <strong>La mirada voraz, inc&oacute;moda, pero al mismo tiempo parsimoniosa.</strong> Integrado por quince ensayos escritos con una prosa di&aacute;fana que el autor sac&oacute; en distintas publicaciones extranjeras o que ley&oacute; en conferencias e intervenciones p&uacute;blicas, en sus p&aacute;ginas se cruzan estilos, movimiento, &eacute;pocas. <strong>Entre otros, aparecen Elias Canetti, Ricardo Piglia, C&eacute;sar Aira, Ezequiel Mart&iacute;nez Estrada, Rodolfo Walsh, Delmira Agustini, Esther Kinsky y Gaspar Astarita</strong>, un escritor e historiador de Chivilcoy, la ciudad natal de Ronsino. Todos ellos, adem&aacute;s de su memoria &iacute;ntima, lo ayudan a pensar la lectura, la ficci&oacute;n, la escritura y el modo en que se imbrican la vida y la obra de los escritores.
    </p><p class="article-text">
        El libro se puede descargar y leer gratis en la p&aacute;gina oficial de Ediciones Bonaerenses (<a href="https://edicionesbonaerenses.sg.gba.gob.ar/libro/antes-de-leer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enlace, aqu&iacute;</a>), <strong>la editorial p&uacute;blica perteneciente a la provincia de Buenos Aires</strong>. Se trata de un sello que distribuye sus ejemplares impresos en la red de bibliotecas populares bonaerenses, en ferias y en algunos puntos de venta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Antes de leer&quot;, de Hernán Ronsino, fue publicado por Ediciones Bonaerenses y se puede descargar de manera gratuita en la página web de la editorial.                            </span>
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        <strong>&ndash; En uno de los textos de </strong><em><strong>Antes de leer</strong></em><strong>, para referirte a Ezequiel Mart&iacute;nez Estrada y su abordaje del ensayo y la ficci&oacute;n, dec&iacute;s que son &ldquo;recursos emparentados&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; en vos esta zona ensay&iacute;stica y c&oacute;mo crees que funcionan los ensayos cuando te pon&eacute;s a escribir narrativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo estudi&eacute; sociolog&iacute;a y en la carrera para m&iacute; siempre fue un gran tema dar con la forma del ensayo. Hab&iacute;a que encontrarle el punto justo para que lo que hac&iacute;a no fuera una escritura impostada, que el ensayo tuviera algo de vitalidad. Despu&eacute;s de dos o tres a&ntilde;os de cursar la carrera, por suerte descubr&iacute; c&aacute;tedras como la de <strong>Horacio Gonz&aacute;lez</strong>, y entonces sent&iacute; un gran alivio. Es que sent&iacute; como si oyera una voz en el tipo de ensayo que proponen Gonz&aacute;lez o el propio Mart&iacute;nez Estrada: <strong>una forma de pensar la realidad a partir de una escritura m&aacute;s narrativa</strong>. Yo sigo teniendo v&iacute;nculo con la sociolog&iacute;a porque doy clases en el Ciclo B&aacute;sico y en otros lugares y me interesa much&iacute;simo. Pero a veces me cuesta encontrar algo de vitalidad en ciertas investigaciones. Sobre todo en aquellas donde se produce una especie de escritura burocr&aacute;tica en alg&uacute;n punto. Est&aacute; la obligaci&oacute;n de tener que citar de una determinada manera y todo eso produce una circulaci&oacute;n circular de la cita, como dec&iacute;a (Pierre) Bourdieu. Entonces me cuesta encontrar esa vitalidad que s&iacute; aparece por ah&iacute; en un ensayo m&aacute;s libre. Adem&aacute;s lo he padecido en la carrera, cuando me han acusado de muy literario en algunos textos (risas). Ahora siento una gran libertad para conectar cosas y para no quedar encorsetado en un formato r&iacute;gido. Me pasa lo mismo con la ficci&oacute;n. En la ficci&oacute;n yo tomo elementos de distintos g&eacute;neros, no trabajo con un g&eacute;nero cerrado porque me gusta m&aacute;s la combinaci&oacute;n de elementos.&nbsp;Me han dicho de alguna novela esto de &ldquo;parece un policial, pero no lo es porque no cumple exactamente con las reglas del g&eacute;nero&rdquo;. <strong>De todas maneras siempre fui escribiendo cosas a la par de la escritura de ficci&oacute;n porque me interesa pensar en algunos procedimientos, estudiar, ver c&oacute;mo piensan otros. </strong>As&iacute; que cuando me meto a leer un autor me gusta leerlo en su totalidad, y despu&eacute;s de eso a veces aparecen los ensayos. Mart&iacute;nez Estrada es un autor que descubr&iacute; en las c&aacute;tedras de Gonz&aacute;lez. Nos daban para leer <em>Radiograf&iacute;a de la pampa</em> y La cabeza de Goliat. Fue un autor que me impresion&oacute; much&iacute;simo y que despu&eacute;s, con el tiempo, me asombr&oacute; encontrar que algunos paisanos del campo ten&iacute;an alg&uacute;n ejemplar <em>Radiograf&iacute;a de la pampa</em>. Despu&eacute;s descubr&iacute; tambi&eacute;n la ficci&oacute;n de Mart&iacute;nez Estrada que, como planteo en el libro, qued&oacute; un poco corrida o ensombrecida por sus grandes ensayos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De todos los asuntos posibles, uno que atraviesa este libro y otros textos tuyos, es el tema de la lectura. No solo por el t&iacute;tulo, </strong><em><strong>Antes de leer</strong></em><strong>, sino porque tra&eacute;s varias veces a Piglia, que se podr&iacute;a ubicar como uno de los grandes lectores de Argentina, y porque el conjunto de los ensayos propone un mapa muy diverso con tus lecturas. &iquest;Por qu&eacute; te metiste en este terreno?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; En la idea de <em>Antes de leer</em> est&aacute; operando una idea de <strong>Paulo Freire</strong>. &Eacute;l hace la distinci&oacute;n entre la lectura del mundo anterior, digamos, a la lectoescritura. <strong>Esa distinci&oacute;n est&aacute; detr&aacute;s de esta idea de &ldquo;antes de leer&rdquo; que podr&iacute;a pensarse como &ldquo;antes de leer la cultura letrada&rdquo; o &ldquo;antes de los libros&rdquo;</strong>. Antes de eso est&aacute; la decodificaci&oacute;n que hacemos permanentemente de la vida cotidiana y de la experiencia diaria en la infancia. (Giorgio) Agamben tiene un ensayito muy lindo que se llama <em>Infancia e historia</em> donde tambi&eacute;n habla de eso. <strong>Ah&iacute; dice que la experiencia que nos conecta con el mundo sucede en la infancia y esa experiencia es la que despu&eacute;s se va perdiendo un poco en la vida moderna. Pero a m&iacute; me interesa mucho esa idea cruzada con la literatura: c&oacute;mo uno se va formando como lector y construyendo una mirada en relaci&oacute;n a esa experiencia profunda que se da en la infancia y c&oacute;mo despu&eacute;s eso sobrevive, c&oacute;mo resiste</strong>. El gran combate, el gran desaf&iacute;o que tenemos como adultos hoy, es seguir cultivando esa mirada y que perdure con ingenuidad y con asombro en la vida que llamamos &ldquo;adulta&rdquo;. Y me parece que la escritura permite seguir expandiendo o poniendo en pr&aacute;ctica esa mirada que por ah&iacute; en la infancia aparece cotidianamente en los juegos, por ejemplo.&nbsp;
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                Hernán Ronsino nació en la ciudad bonaerense de Chivilcoy, en 1975.                            </span>
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        <strong>&ndash; De hecho en algunos textos habl&aacute;s del juego y tambi&eacute;n del aburrimiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay un autor que aparece en el libro, que es el cineasta chileno <strong>Ra&uacute;l Ruiz</strong>. Un cineasta que tambi&eacute;n ha escrito mucho. Era un lector voraz. Leyendo sus diarios uno se cansa de anotar t&iacute;tulos porque le&iacute;a vorazmente y los comentaba. Ra&uacute;l Ruiz tiene un ensayo hermoso que se llama <em>Po&eacute;ticas del cine</em>, que escribe en franc&eacute;s, porque se fue a vivir a Francia y lo traduce <strong>Alan Pauls</strong>. &Eacute;l habla del aburrimiento en esos ensayos y de c&oacute;mo el aburrimiento se vuelve una experiencia con la que tenemos que convivir. <strong>Mi infancia en los &lsquo;80 estuvo profundamente atravesada por momentos de intensos aburrimientos donde hab&iacute;a que inventar algo para salir de ese sopor de la siesta y de la espera. Porque el tiempo era una espera. </strong>Ahora, que los algoritmos no nos dejan aburrirnos, me parece que el aburrimiento es una experiencia con la que uno deber&iacute;a convivir. Hoy pr&aacute;cticamente no hay espacios de aburrimiento, todo se empapa con formas de entretenimiento y uno tiene que lidiar todo el tiempo con eso. Te aburr&iacute;s, te desvel&aacute;s a la noche, agarr&aacute;s el tel&eacute;fono y te pon&eacute;s a ver un vide&iacute;to, y pod&eacute;s estar todo el d&iacute;a. Por eso me gustaba pensar en este sentido en la lectura tambi&eacute;n. <strong>La lectura nos ofrece otro v&iacute;nculo con el tiempo en un mundo donde parece que est&aacute; prohibido aburrirse</strong>. En los ensayos de Ruiz no es que hay un elogio del aburrimiento sino una reflexi&oacute;n sobre la importancia que tiene el convivir con eso y c&oacute;mo esa experiencia puede ser tambi&eacute;n un alm&aacute;cigo de creaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro recuper&aacute;s algunas escenas familiares o de tu ciudad natal, Chivilcoy, para pensar en la lectura y en la escritura. Dec&iacute;s que ten&eacute;s la sospecha de que no te formaste como lector en las bibliotecas o en la escuela. &iquest;C&oacute;mo era en tu infancia el v&iacute;nculo con la lectura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mi experiencia como lector es una experiencia en donde los libros no estaban en primer plano. Los libros llegaron mucho m&aacute;s tarde. <strong>Mejor dicho: estaban porque mi vieja hizo un trabajo de construcci&oacute;n de una biblioteca comprando todos los meses unos cl&aacute;sicos de Losada. Pasaba por mi casa un vendedor de libros y ella iba comprando para mis hermanos y para m&iacute;. </strong>Pero nosotros no los toc&aacute;bamos, los libros eran parte de algo que descubr&iacute; mucho despu&eacute;s. Con los a&ntilde;os me di cuenta del tesoro que hab&iacute;a ah&iacute;. As&iacute; mi relaci&oacute;n con la lectura de verdad, esos momentos en los que yo iba a buscar determinados libros, empez&oacute; cuando me vine a Buenos Aires a estudiar.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Agamben dice que la experiencia que nos conecta con el mundo sucede en la infancia y esa experiencia es la que después se va perdiendo un poco en la vida moderna. Pero a mí me interesa mucho esa idea cruzada con la literatura: cómo uno se va formando como lector y construyendo una mirada en relación a esa experiencia profunda que se da en la infancia y cómo después eso sobrevive, cómo resiste.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Un hallazgo que tambi&eacute;n cont&aacute;s con sorpresa es el de unos cuadernos de tu madre, una suerte de diario personal con poemas que vos quisiste leer apenas te enteraste de su existencia. &iquest;C&oacute;mo fue esto de descubrir a una madre que escrib&iacute;a?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Fue muy impresionante eso. Cuando aparecieron en una mudanza yo ya estaba leyendo por cuenta propia. Fue descubrir qu&eacute; poemas le interesaban, qu&eacute; poetas, qu&eacute; escrib&iacute;a ella. Fue una gran revelaci&oacute;n. Que le gustara la poes&iacute;a de <strong>Delmira Agustini</strong>, por ejemplo, eso me volvi&oacute; loco. Entonces, eso, ella fue la que construy&oacute; la biblioteca y tambi&eacute;n la que nos transmiti&oacute;, aunque de modo impl&iacute;cito y silencioso, la pasi&oacute;n por la poes&iacute;a. <strong>Eso se combin&oacute; despu&eacute;s con la oralidad de las historias de mi viejo, que siempre fue un gran narrador.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tambi&eacute;n das cuenta del lenguaje de la inmigraci&oacute;n por parte de tu madre, de esa lengua en tr&aacute;nsito. A lo largo de todo el libro hac&eacute;s referencia a muchos escritores que podr&iacute;amos describir como &ldquo;en movimiento&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, est&aacute; (Elias) Canetti, por ejemplo. La lengua, el desplazamiento y esto de las metamorfosis que es como uno de los grandes temas de Canetti. S&iacute;, ese es un tema, la lengua en movimiento. La lengua en tr&aacute;nsito. Est&aacute; <strong>Anna Seghers</strong> y su novela <em>Tr&aacute;nsito</em>. A m&iacute; me interesa mucho la idea del tr&aacute;nsito para pensar el pasaje, el viaje o el desplazamiento de lo cotidiano a lo extraordinario. Lo que se puede descubrir incluso en la misma vida de todos los d&iacute;as. Hay un autor franc&eacute;s que aparece mencionado en el libro tambi&eacute;n, que es <strong>Sylvain Tesson</strong>. &Eacute;l hace un viaje medio extremo y se va a Siberia, al medio de la naturaleza. A m&iacute; me parece que no es necesario irse tan lejos para encontrar o para recuperar algo de la experiencia de la que hablaba antes y la relaci&oacute;n con el tiempo y la infancia. <strong>Creo que el gran desaf&iacute;o que tenemos es ese: c&oacute;mo recuperar algo de la experiencia en esta vida sin tener que irnos a una supuesta naturaleza, que a la vez ya no existe m&aacute;s tal como la fantaseamos. Porque Tesson se va supuestamente al medio de la nada, pero enseguida se da cuenta de que lo rodea el ruido, viene un ruso, viene un tipo que le pregunta qu&eacute; est&aacute; pasando en Par&iacute;s &iexcl;a &eacute;l que est&aacute; en el medio de Siberia!</strong> (risas). Est&aacute; claro que el ruido y la informaci&oacute;n nos acechan y nos distorsionan, y el gran tema, me parece, es c&oacute;mo hacemos para recuperar la experiencia del v&iacute;nculo con el otro y el cara a cara, para al menos hacer el intento de transitar en este mundo por fuera de la pura informaci&oacute;n. Claro que no es f&aacute;cil. Pero ah&iacute;, en ese desaf&iacute;o, creo que se abre un peque&ntilde;o efecto de resistencia. Tal vez sea una postura un poco anacr&oacute;nica o, no s&eacute;, rom&aacute;ntica, pero hay algo de vitalidad en ese gesto, me parece. Adem&aacute;s, para los que escribimos, conectar con esas experiencias por fuera del ruido, puede llegar a ser justamente fuente de narraci&oacute;n. Creo que algo de eso se nota despu&eacute;s en la escritura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo lo notas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que el v&eacute;rtigo del desplazamiento de la informaci&oacute;n y de la virtualidad se nota en la construcci&oacute;n de tramas en la actualidad. Y eso tambi&eacute;n modela una sensibilidad de lectura. <strong>Cuando te enfrent&aacute;s hoy con un texto que te demanda un poquito m&aacute;s de tiempo o que tiene cierta complejidad en su devenir, eso parece ir como en contra de la trama que nos ofrece la virtualidad. </strong>Est&aacute; un poco de moda esto de hablar de <em>storytelling</em>. Yo tambi&eacute;n escucho p&oacute;dcast o miro series y hay cosas que son buen&iacute;simas. Pero me detengo un poco en esta idea de no poder parar de consumir historias. Porque muchas est&aacute;n construidas siguiendo esta trama que dec&iacute;a antes: que sea f&aacute;cil de seguir, que mientras lav&aacute;s los platos pod&eacute;s escuchar algo sobre, no s&eacute;, <strong>Horacio Quiroga</strong> en la selva.
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            <span class="title">
                Ronsino publicará este año &quot;Vida y obra de algunas nubes&quot;, un libro con sus textos ilustrado por Christian Montenegro para la editorial Limonero.                            </span>
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        <strong>&ndash; De hecho, el verbo que aparece es consumir y no leer.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Exacto. Y con esto quiero decir que no estoy en contra de eso, pero me pregunto qu&eacute; pasa con esta l&oacute;gica de plantarnos frente a una historia atr&aacute;s de la otra, como cuando en las series est&aacute; terminando un cap&iacute;tulo y ya arranca el otro. Es muy impresionante eso. &iquest;Qu&eacute; es lo que nos pasa ah&iacute;? &iquest;Qu&eacute; pasa con la lectura? <strong>Porque ah&iacute; hay toda una maquinaria atr&aacute;s que est&aacute; planeada, pensada en funci&oacute;n de c&oacute;mo soltar o no soltar. Eso es algo que discut&iacute;a mucho Ra&uacute;l Ruiz, como mencionaba antes sobre el aburrimiento. No hay espacio para el blanco, el algoritmo de las plataformas no te suelta. </strong>Ten&eacute;s que estar ah&iacute; atrapado. Y si algo te parece dif&iacute;cil de digerir, r&aacute;pidamente lo desechamos. Las pel&iacute;culas de Ruiz son muy complejas de ver en este presente. Te demandan una cosa muy intensa. No estoy haciendo un culto de lo dif&iacute;cil, de lo complejo, sino que estoy poni&eacute;ndolo en relaci&oacute;n con esas otras experiencias que se est&aacute;n perdiendo. Y lo digo como parte del problema: &iquest;qu&eacute; pasa cuando decidimos salir sin el tel&eacute;fono un rato y eso nos genera una especie de angustia, una inquietud? <strong>Esto es algo que en distintos momentos nos atrapa a todos. No me siento en un lugar ajeno, al contrario, estoy atravesado por ese dilema.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro plante&aacute;s dos modelos de escritor: el que vive y despu&eacute;s intenta escribir y despu&eacute;s est&aacute; el que escribe y pone en acto algunas vidas imaginarias. &iquest;Qu&eacute; te pasa a vos con esa l&iacute;nea divisoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A m&iacute; me fascina<strong> Marcel Schwob</strong>. En especial el libro Vidas imaginarias, que es un libro que organiza el ensayo al que te refer&iacute;s. Me interesa much&iacute;simo lo que hace con ciertos personajes. En este caso Petronio y c&oacute;mo distorsiona su biograf&iacute;a. C&oacute;mo lo hace primero escribir y despu&eacute;s vivir esa obra que escribi&oacute;. Me parece que hay dos grandes dilemas que aparecen en el libro, uno es este que marc&aacute;s, que es el modelo del escritor m&aacute;s intelectual, que despu&eacute;s sale a conocer el mundo. Y, despu&eacute;s, el otro: el que vive y cuenta. Y despu&eacute;s, hay otro texto del libro donde el desaf&iacute;o es pensar a (Juan Jos&eacute;) Saer y a (C&eacute;sar) Aira en un posible punto de conexi&oacute;n digamos. A partir de la enorme diferencia que tiene cada obra, pero teniendo alg&uacute;n punto de contacto. <strong>A m&iacute; me interesa ver qu&eacute; cruces puede haber entre esos dos modelos, me interesa tomar algo de distintas cosas y armar un artefacto que se alimente de distintas tradiciones</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está claro que el ruido y la información nos acechan y nos distorsionan, y el gran tema, me parece, es cómo hacemos para recuperar la experiencia del vínculo con el otro y el cara a cara, para al menos hacer el intento de transitar en este mundo por fuera de la pura información.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Esta semana se conoci&oacute; que habr&aacute; una versi&oacute;n audiovisual de tu novela </strong><em><strong>Glaxo</strong></em><strong>, una pel&iacute;cula dirigida por Benjam&iacute;n Naishtat con Lali Esp&oacute;sito como protagonista. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s de eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Si, sali&oacute; la noticia ahora, pero hace mucho tiempo que est&aacute; el inter&eacute;s de la productora hasta que apareci&oacute; el nombre de <strong>Benjam&iacute;n Naishtat</strong> que va a ser el director y es el que hizo el gui&oacute;n. As&iacute; que para m&iacute; fue una noticia que fui recibiendo de a poco a lo largo del tiempo. Cuando surgi&oacute; el nombre de Benjam&iacute;n, me sent&iacute; s&uacute;per tranquilo. Creo que &eacute;l es uno de los mejores directores contempor&aacute;neos. Conf&iacute;o plenamente en su trabajo, vi todas sus pel&iacute;culas, me parece un gran director. Pero yo no participo en nada. Por supuesto que nos hemos visto con &eacute;l y hemos charlado cosas, pero el gui&oacute;n lo escribi&oacute; &eacute;l, yo ni siquiera lo le&iacute; y voy a ver la pel&iacute;cula directamente cuando se estrene. <strong>S&eacute; que una pel&iacute;cula es siempre otra cosa y me parece genial que se haga otra cosa a partir del libro. Lo que me gusta, y siempre lo pens&eacute; as&iacute;, es que en el cine se ve bien clara la puesta en pr&aacute;ctica de una creaci&oacute;n colectiva.</strong> En la escritura, tambi&eacute;n est&aacute;, pero de otra manera. Porque, aunque estemos solos escribiendo, siempre estamos en di&aacute;logo con las tradiciones, siempre estamos hablando con Mart&iacute;nez Estrada (risas). Y tambi&eacute;n resuenan di&aacute;logos con nuestros contempor&aacute;neos. As&iacute; que uno al final est&aacute; en soledad pero rodeado de multitudes. Por eso me parece importante destacar que la escritura es siempre un acto colectivo. Y el cine lo manifiesta. Por eso que se pueda hacer la pel&iacute;cula de Glaxo tambi&eacute;n me gusta en ese sentido. El a&ntilde;o que viene, adem&aacute;s, se cumplen 70 a&ntilde;os de los fusilamientos de Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez y el libro habla de eso. Creo que la pel&iacute;cula va a rondar en torno a una cosa pol&iacute;tica interesante para traer al presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; te pasa a vos cuando ves que desde el gobierno nacional se desfinancia al cine y que la cultura en general es atacada con discursos violentos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, aquel golpe que llev&oacute; a cabo los fusilamientos se llamaba Revoluci&oacute;n Libertadora. Hab&iacute;a una idea de libertad dando vueltas ah&iacute;. Y vuelve el t&eacute;rmino libertad a dar vueltas. Me parece que, en contextos completamente distintos, hay muchas cosas de esa &eacute;poca que est&aacute;n rondando fantasmalmente. Y es muy loco, me parece, que ciertas cosas vuelvan. Vuelven y no podemos salir de esas encrucijadas. Vuelven de otra manera.<strong> Pero lo medular nos lleva a la misma discusi&oacute;n, la pregunta alrededor de qu&eacute; tipo de pa&iacute;s queremos construir y que no terminamos de resolver desde el siglo XIX. </strong>Estamos como en ese debate casi pre constitucional: qu&eacute; tipo de pa&iacute;s vamos a hacer. Al mismo tiempo creo que son discusiones que volvemos a dar, que a veces parece que saldamos, pero despu&eacute;s regresan y no son gratuitas. Porque generan mucha tierra arrasada. Lo del discurso lleno de agresi&oacute;n en general me parece terrible. Me parece terrible la emergencia de estos discursos ultra que est&aacute;n circulando sin cepo. Sin filtro. Sin pudor. <strong>Hace unos 10 a&ntilde;os algunas palabras ten&iacute;an un freno moral, alguna contenci&oacute;n. Estaban esos discursos, pero se manten&iacute;an agazapados</strong>. No es nuevo que acusen de vago a alguien que escribe o hace pel&iacute;culas. Pero ahora sin filtro ponen en cuestionamiento el trabajo art&iacute;stico o lo miden, como se dio en la discusi&oacute;n con la pel&iacute;cula de (Guillermo) Francella, en un sentido utilitarista. Si algo no sigue el par&aacute;metro utilitarista, pareciera no tener valor o que es una p&eacute;rdida de tiempo. Me parece que parte de la recuperaci&oacute;n de las experiencias que mencionaba antes tambi&eacute;n tiene una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica en este sentido.<strong> Escribir hoy se vuelve un gran desaf&iacute;o primero porque uno tiene que hacerse tiempo, generar las condiciones materiales para hacerlo. Y, despu&eacute;s, porque parece que uno tambi&eacute;n tiene que sostenerlo en funci&oacute;n de la acusaci&oacute;n que pueda venir de afuera. </strong>Esa pregunta de &ldquo;&iquest;qui&eacute;n paga todo esto?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hernan-ronsino-lectura-ofrece-vinculo-tiempo-mundo-parece-prohibido-aburrirse_1_12656551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2025 03:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hernán Ronsino: “La lectura ofrece otro vínculo con el tiempo, en un mundo donde parece que está prohibido aburrirse”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hernán Ronsino,Literatura,Libros,Ensayo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feria del Libro 2023: cómo es ‘Una música’ de Hernán Ronsino, la novela que ganó el Premio de la Crítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2023-musica-hernan-ronsino-novela-gano-premio-critica_1_10168535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7da4ca17-8c66-4881-b5b8-d437b0fa08ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feria del Libro 2023: cómo es ‘Una música’ de Hernán Ronsino, la novela que ganó el Premio de la Crítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Editado en 2022 por Eterna Cadencia, el libro sigue los días de un músico profesional en fuga. La distinción y un repaso por la carrera del autor.</p></div><p class="article-text">
        El escritor <strong>Hern&aacute;n Ronsino</strong> result&oacute; ganador del Premio de la Cr&iacute;tica organizado por la Feria del Libro de Buenos Aires  por su novela <em>Una m&uacute;sica</em> (Eterna Cadencia, 2022), que fue elegida por un grupo de periodistas y escritores designados por la Fundaci&oacute;n El Libro en una distinci&oacute;n que todos los a&ntilde;os busca el reconocimiento de un autor y su creaci&oacute;n literaria.
    </p><p class="article-text">
        Ronsino, que naci&oacute; en la localidad bonaerense de Chivilcoy en 1975, <strong>es escritor, soci&oacute;logo y docente de la Universidad de Buenos Aires</strong>. Es autor de las novelas <em>La descomposici&oacute;n</em> (2007), <em>Glaxo</em> (2009), <em>Lumbre</em> (2013) y <em>Cameron</em> (2018) y del ensayo <em>Notas de campo</em> (2017).&nbsp;
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                    alt="&quot;Una música&quot;, de Hernán Ronsino, fue elegido como el mejor libro de 2022."
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                &quot;Una música&quot;, de Hernán Ronsino, fue elegido como el mejor libro de 2022.                            </span>
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        Traducido a numerosos idiomas, en 2020 Ronsino recibi&oacute; el destacado Premio Anna Seghers que se entrega cada a&ntilde;o en Berl&iacute;n a un autor latinoamericano. En 2021, adem&aacute;s, le otorgaron el Premio Municipal de Literatura de la ciudad de Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la distinci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n El Libro, de la que participaron m&aacute;s de veinte periodistas, acad&eacute;micos y cronistas culturales de distintos medios argentinos, entre los que se encuentra <em>elDiarioAR</em>, <strong>el escritor recibir&aacute; un premio por 150 mil pesos</strong>, seg&uacute;n inform&oacute; la entidad organizadora de la feria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue el propio director del evento, <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong>, quien apenas concluy&oacute; la votaci&oacute;n llam&oacute; ante el jurado al escritor, que recibi&oacute; la noticia con mucha emoci&oacute;n y sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        El acto de premiaci&oacute;n se realizar&aacute; el s&aacute;bado 6 de mayo a las 20.30 en la sala Adolfo Bioy Casares, Pabell&oacute;n Blanco de La Rural.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1652035762626469889?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo es </strong><em><strong>Una m&uacute;sica</strong></em></h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Para dejar de tocar haciendo fuerza, lo mejor es improvisar, me dec&iacute;a Anita Labaronie. Durante un largo tiempo confund&iacute; el sentido de la palabra improvisar. Pensaba que improvisar era algo menor y algo, adem&aacute;s, cercano a mentir. Improvisar es, a veces, el mejor camino para decir lo genuino. Por eso mismo no tiene nada que ver con la mentira, dec&iacute;a Anita Labaronie. Mentir es enga&ntilde;ar. Yo, en cambio, Cuesta, improviso un destino; es decir, intento hacer lo mismo que vos hac&eacute;s ahora; vos respir&aacute;s sin darte cuenta de que respir&aacute;s. De eso se trata, le digo, de aproximarse a esa sencillez&rdquo;</em>, se&ntilde;ala el protagonista de <em>Una m&uacute;sica</em>, que es m&uacute;sico profesional, pero no por voluntad sino por una suerte de imposici&oacute;n paterna. <strong>Es, a partir justamente de la muerte de su padre, que Juan Sebasti&aacute;n Lebont&eacute; &ndash;un nombre ampuloso que a medida que avanza la historia se ir&aacute; borrando&ndash; comienza una serie de fugas que se narran en la novela.</strong> La primera: cuando parte sin aviso de la ciudad europea en la que estaba de gira y deja colgado al p&uacute;blico y a su representante que lo esperaban para un show.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el escape contin&uacute;a: <strong>de regreso a la Argentina, el pianista, que se entera de que el &uacute;nico legado que le dej&oacute; su padre es un supuesto campo (el &ldquo;campito&rdquo;, lo llaman) en el Gran Buenos Aires, huye de su familia y de sus amigos para internarse en ese terreno extra&ntilde;o</strong>. Ya no es la Pampa en may&uacute;scula, sino un espacio que se cae del mapa. Un lugar que, a medida que se va desintegrando, regurgita y saca a flote muchos secretos, adem&aacute;s de una serie de personajes que, como el protagonista, eligieron vivir en alg&uacute;n tipo de margen.
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            <span class="title">
                Hernán Ronsino nació en la ciudad bonaerense de Chivilcoy, en 1975.                            </span>
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        En <em>Una m&uacute;sica</em> est&aacute; la m&uacute;sica y est&aacute;, tambi&eacute;n el ruido de una f&aacute;brica, el rumor del tr&aacute;nsito de los trenes, el zumbido de las motos del Conurbano, el sonido de los p&aacute;jaros y de una naturaleza agobiada. <strong>Hay dobles, tambi&eacute;n, personas y escenas que se multiplican o se reversionan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con una prosa que centellea entre la descripci&oacute;n perceptiva y una sintaxis sobria, ah&iacute; donde parece que hay algo a un costado, se abre un universo plagado, como dice el propio protagonista de <em>Una m&uacute;sica</em>, de &ldquo;tramas menores&rdquo;. <strong>La m&uacute;sica que est&aacute; en lo que rodea, en eso que se asoma como puro borde, en lo m&aacute;s sonoro y en lo m&aacute;s secreto, en una forma de la literatura encantadora</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un detalle incre&iacute;ble, para un texto en el que hasta el &uacute;ltimo elemento parece cuajar hacia el final, incluso en las duplicaciones que se multiplican en la historia o quiz&aacute; por ellas, <strong>es que el autor, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/striptease-escondidas-thriller-hospital_129_9658609.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>seg&uacute;n cont&oacute; en varias entrevistas</strong></a><strong>, tuvo una versi&oacute;n casi lista de la novela que transcurr&iacute;a en un barrio porte&ntilde;o y no en el Conurbano</strong>. Pero en un momento sinti&oacute; que algo no le cerraba y decidi&oacute; reescribirla entera otra vez, para situarla en un territorio que le quedaba mejor a la narraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2023-musica-hernan-ronsino-novela-gano-premio-critica_1_10168535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 May 2023 18:14:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feria del Libro 2023: cómo es ‘Una música’ de Hernán Ronsino, la novela que ganó el Premio de la Crítica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Literatura argentina,Libros,Hernán Ronsino]]></media:keywords>
    </item>
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