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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Conservación animal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/conservacion-animal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Conservación animal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica_132_13394866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cec3147-6b73-4218-8b7f-5d2fbf705502_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La expansión de las actividades humanas y la fragmentación de los ecosistemas están acercando a perros y gatos domésticos a los felinos silvestres de América Latina, facilitando la transmisión de enfermedades. Enfermedades como la leucemia y el sida felino ya circulan entre poblaciones silvestres, pero la falta de monitoreo y recursos impide dimensionar su verdadero impacto.</p></div><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Br&auml;utigam es m&eacute;dico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cant&oacute;n cercano a San Jos&eacute;, la capital de Costa Rica. En 2025 recibi&oacute; a un peque&ntilde;o margay (<em>Leopardus wiedii</em>) que, entre sus innumerables pacientes, le es dif&iacute;cil olvidar. Su cuerpo, recuerda, ten&iacute;a &ldquo;<strong>todas las muestras del conflicto felino-humano</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/08/felinos-rescatados-trafico-animales-latinoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sin salida: la irreversible realidad de los felinos que son rescatados del tr&aacute;fico de animales</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        El animal &mdash;que se encontraba cerca de la comunidad de Turrialba, en el centro del pa&iacute;s&mdash; hab&iacute;a entrado a un gallinero en busca de alimento. Al verlo acorralando a las gallinas, los perros de la zona lo persiguieron y luego un habitante lo golpe&oacute; en el cr&aacute;neo en represalia. Pero la historia no acab&oacute; all&iacute;. Tras ser llevado al centro de rescate, Br&auml;utigam y su equipo evidenciaron que el margay, adem&aacute;s de las heridas, <strong>estaba infectado con dos enfermedades comunes en gatos dom&eacute;sticos</strong>: sida (FIV) y leucemia felina (FeLV).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un margay llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: cortesía Andrés Bräutigam"
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                Un margay llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: cortesía Andrés Bräutigam                            </span>
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        &ldquo;Mucho de ese conflicto &mdash;dice el veterinario&mdash; se deriva de un ecosistema que est&aacute; altamente alterado&rdquo;. Es una cadena de eventos desafortunados. Sin un ecosistema conservado en el que el felino pueda desplazarse y camuflarse para cazar a sus presas, y con comunidades humanas que se expanden hacia zonas conservadas, el animal se acerca cada vez m&aacute;s a las personas e interact&uacute;a con sus animales de crianza y mascotas, pudiendo contagiarse de enfermedades de las que a&uacute;n se conoce poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La transmisi&oacute;n de enfermedades de animales dom&eacute;sticos a felinos silvestres se ha convertido en una preocupaci&oacute;n en aumento</strong> entre grupos de conservaci&oacute;n, bi&oacute;logos y m&eacute;dicos veterinarios. Como asegura Jim Sanderson, fundador y director de la Fundaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n de los Peque&ntilde;os Felinos Salvajes (SWCCF, por sus siglas en ingl&eacute;s) y miembro del Grupo de Especialistas en Felinos de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN), <strong>&ldquo;es, sin duda, el asesino silencioso m&aacute;s grave, generalizado y devastador&rdquo; para los f&eacute;lidos silvestres</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Enzo Aliaga-Rossel, investigador asociado del Instituto de Ecolog&iacute;a de la Universidad Mayor de San Andr&eacute;s (UMSA) de La Paz y miembro del Programa de Investigaci&oacute;n de F&eacute;lidos de Bolivia (PIF), explica que el contagio de virus entre la fauna silvestre y los animales dom&eacute;sticos se conoce como &ldquo;salto zoon&oacute;tico&rdquo; y ocurre cuando la actividad humana altera los ecosistemas, ocasionando el contacto estrecho. <strong>Los animales dom&eacute;sticos, comenta, act&uacute;an frecuentemente como &ldquo;puentes epidemiol&oacute;gicos&rdquo; que transmiten estos pat&oacute;genos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el impacto potencial de las enfermedades &ldquo;dom&eacute;sticas&rdquo; no se limita a una sola especie, sino que <strong>puede exponer a diferentes felinos a pat&oacute;genos peligrosos que, en muchos casos, pueden ser mortales</strong>, asegura la cient&iacute;fica brasile&ntilde;a Flavia Tirelli, doctora en Zoolog&iacute;a y coordinadora del <em>Geoffroy&rsquo;s Cat Working Group</em>, una red internacional que lucha por la conservaci&oacute;n del gato del bosque o gato mont&eacute;s (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y de otros felinos silvestres. <strong>La transmisi&oacute;n de enfermedades pone en riesgo, especialmente, a los felinos silvestres que ya est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n.</strong>
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                    alt="Además de la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como este puma — enfrentan enfermedades de animales domésticos. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez"
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                Además de la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como este puma — enfrentan enfermedades de animales domésticos. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez                            </span>
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        Desde los grandes jaguares (<em>Panthera onca</em>) y pumas (<em>Puma concolor</em>), hasta los m&aacute;s peque&ntilde;os y poco conocidos como el gato de las pampas (<em>Leopardus munoai</em>), el gato colocolo (<em>Leopardus colocola</em>) y la oncilla nebulosa (<em>Leopardus pardinoides</em>), <strong>se enfrentan a los riesgos de contraer enfermedades virales</strong>,<strong> hongos, bacterias o par&aacute;sitos</strong> de animales dom&eacute;sticos. Se trata de una amenaza en aumento, que no conoce fronteras y de la que los gatos salvajes no pueden huir por instinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2023/08/especial-los-pequenos-y-olvidados-gatos-silvestres-de-latinoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Los peque&ntilde;os y olvidados gatos silvestres de Latinoam&eacute;rica</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Si a esto se le suman otras presiones como la p&eacute;rdida de ecosistemas, el avance agr&iacute;cola y urbano en sus zonas de distribuci&oacute;n, su captura para el tr&aacute;fico de fauna o la caza por retaliaci&oacute;n (es decir, como respuesta a los ataques a animales dom&eacute;sticos), <strong>la situaci&oacute;n que enfrentan los gatos silvestres es dram&aacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esta entrega especial, <strong>Mongabay Latam</strong> document&oacute; el avance de numerosas enfermedades de animales dom&eacute;sticos que afectan a los felinos silvestres en seis pa&iacute;ses de la regi&oacute;n: M&eacute;xico, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil y Bolivia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una amenaza cada vez m&aacute;s cerca</strong></h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006320712003151?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diversos estudios</a> han documentado c&oacute;mo los gatos y los perros dom&eacute;sticos pueden impactar gravemente la fauna silvestre. Los perros, por ejemplo, <a href="https://mammalia-aequatorialis.org/index.php/boletin/article/view/106" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han llevado a la extinci&oacute;n</a> a <strong>11 especies de aves</strong> y han puesto en peligro la supervivencia de <strong>96 especies de mam&iacute;feros</strong>. Los gatos cazan y se <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-42766-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comen m&aacute;s de 2084 especies</a> de diferentes grupos de animales, de las cuales 347 (16.65 %) est&aacute;n amenazadas de extinci&oacute;n. Adem&aacute;s de esto, durante las interacciones, pueden transmitirles enfermedades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un ocelote (Leopardus pardalis) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz"
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                Un ocelote (Leopardus pardalis) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz                            </span>
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        Como explica Tirelli, &ldquo;la fragmentaci&oacute;n del h&aacute;bitat y la expansi&oacute;n urbana han facilitado en gran medida la transmisi&oacute;n de pat&oacute;genos entre especies dom&eacute;sticas y silvestres. Cuanto m&aacute;s aumenta esta fragmentaci&oacute;n, con m&aacute;s &lsquo;pedacitos&rsquo; de &aacute;reas naturales modificadas, los humanos traen consigo animales dom&eacute;sticos que pueden transmitir enfermedades a los animales silvestres&rdquo;. Adem&aacute;s, advierte Diego Ram&iacute;rez-&Aacute;lvarez, especialista en manejo y conservaci&oacute;n de la biodiversidad, <strong>esas enfermedades &ldquo;se est&aacute;n presentando con mayor frecuencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, debido al aumento de mascotas de libre deambular en territorios silvestres</strong>,<strong> al acortamiento de la interfaz humano-silvestre y a una p&eacute;sima tenencia responsable de mascotas</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;maras trampa de bi&oacute;logos y cient&iacute;ficos en distintos pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica han evidenciado c&oacute;mo los animales dom&eacute;sticos se mueven por las mismas zonas que los silvestre, compiten por recursos y se depredan, incluso al interior de &aacute;reas protegidas. &ldquo;El problema no son el perro o el gato, sino que <strong>las personas no son conscientes de lo que pueden causar a la fauna silvestre</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala la m&eacute;dica veterinaria Carolina S&aacute;enz, directora del Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cámaras trampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que eleva el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda, un gato montés (Leopardus geoffroyi) y a la derecha, un gato doméstico (Felis catus). Foto: Informe anual Geoffroy&#039;s Cat Working Group 2025"
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                Cámaras trampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que eleva el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda, un gato montés (Leopardus geoffroyi) y a la derecha, un gato doméstico (Felis catus). Foto: Informe anual Geoffroy&#039;s Cat Working Group 2025                            </span>
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        Jos&eacute; Daniel Ram&iacute;rez, bi&oacute;logo costarricense, cre&oacute; el programa &ldquo;La amenaza invisible&rdquo; para entender la relaci&oacute;n entre las enfermedades de mascotas y los felinos silvestres en su pa&iacute;s y para detectar pat&oacute;genos que podr&iacute;an pasar desapercibidos entre ellos. En el bosque nuboso de Monteverde, donde trabaja, se encuentran las seis especies de f&eacute;lidos de Costa Rica (jaguar, puma, oncilla, margay, ocelote y yaguarund&iacute;). <strong>&ldquo;En el pa&iacute;s, todas est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n y las enfermedades transmitidas por animales dom&eacute;sticos act&uacute;an como una presi&oacute;n adicional&rdquo;</strong>, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Los registros de sus c&aacute;maras trampa han documentado que el mismo sendero por el que pasa una puma con sus dos cr&iacute;as se convierte, algunas horas m&aacute;s tarde, en el camino de tres perros pastores alemanes. &ldquo;Esa era una de nuestras c&aacute;maras trampa m&aacute;s remotas. Pero no ha sido la &uacute;nica vez ni la &uacute;nica zona. Es una muestra de que est&aacute;n compartiendo el h&aacute;bitat&rdquo;, insiste Ram&iacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico, el profesor Heliot Zarza Villanueva, bi&oacute;logo y vicepresidente de la <a href="https://www.ancjaguar.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza Nacional para la Conservaci&oacute;n del Jaguar</a> (ANCJ), levanta otra se&ntilde;al de alerta: <strong>&ldquo;Las &aacute;reas naturales protegidas han sido una de las estrategias de conservaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lidas a nivel mundial. Pero no pueden proteger la biodiversidad por s&iacute; solas. Necesitan tambi&eacute;n de lo que est&aacute; fuera de sus l&iacute;mites&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>&uacute;ltimo censo de jaguares</strong> coordinado por la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM), la ANCJ y la Comisi&oacute;n Nacional de &Aacute;reas Naturales Protegidas (CONANP) <strong>mostr&oacute; un crecimiento de la poblaci&oacute;n en un 10 % en un periodo de seis a&ntilde;os en ese pa&iacute;s</strong>, pasando de 4800 ejemplares en 2018 a 5326 en 2024. Sin embargo, los investigadores advierten que este incremento &mdash;atribuido a la expansi&oacute;n de &aacute;reas protegidas&mdash; no significa que la especie est&eacute; a salvo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/areas-protegidas-territorios-indigenas-refugio-clave-jaguares-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&Aacute;reas protegidas y territorios ind&iacute;genas: el refugio clave para los jaguares en la Amazon&iacute;a</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un margay (Leopardus wiedii) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)"
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                Un margay (Leopardus wiedii) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)                            </span>
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        La situaci&oacute;n se repite en otros pa&iacute;ses. &ldquo;Como investigadores, sol&iacute;amos ir a &aacute;reas naturales, revisar las c&aacute;maras trampa y decir: &lsquo;Ac&aacute; hay muchos ocelotes (<em>Leopardus pardalis</em>), yaguarund&iacute;es (<em>Herpailurus yagouaroundi</em>) o margays&rsquo;, o &lsquo;hay cachorros, juveniles o adultos&rsquo;, y <strong>cre&iacute;amos que esa era una muestra de poblaciones saludables y una esperanza de conservaci&oacute;n</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala Abel Gallo P&eacute;rez, bi&oacute;logo ecuatoriano especialista en felinos silvestres. &ldquo;Pero <strong>ahora se nos abre una nueva ventana que antes ignor&aacute;bamos: &iquest;Y si est&aacute;n enfermos?</strong> Es una amenaza que existe, que pone en riesgo a las poblaciones de felinos silvestres y que puede llevarlas a su colapso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Isabel Hagnauer, veterinaria de Wildlife Rescue Costa Rica, &ldquo;si desde hace much&iacute;simos a&ntilde;os est&aacute;bamos hablando de que algunas de estas especies est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n, <strong>la posibilidad de que se infecten con estas enfermedades podr&iacute;a hacer que las poblaciones disminuyan mucho m&aacute;s r&aacute;pido</strong> de lo que hemos visto hasta ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya han ocurrido eventos similares en otras partes del mundo. En Tanzania, a principios de los a&ntilde;os 90, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8559247/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; un tercio de los leones</a> del Parque Nacional Serengueti a causa del distemper canino (m&aacute;s conocido como moquillo), que fue contagiado por los perros dom&eacute;sticos de las comunidades de pastores mas&aacute;i.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Virus y par&aacute;sitos, un riesgo invisible y subestimado</strong></h2><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo Rodrigo N&uacute;&ntilde;ez, integrante de la <a href="https://www.alianzajaguar.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaci&oacute;n Alianza Jaguar</a>, lleva tres d&eacute;cadas monitoreando felinos en el occidente de M&eacute;xico. A trav&eacute;s de c&aacute;maras trampa ubicadas en la Reserva Chamela-Cuixmala, donde trabaja, pudo ver c&oacute;mo un ocelote (<a href="https://www.gob.mx/profepa/articulos/ocelote-leopardus-pardalis?idiom=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especie en peligro de extinci&oacute;n en M&eacute;xico</a>) se deterioraba progresivamente. En 2011, el f&eacute;lido era uno de los machos dominantes del &aacute;rea y se encontraba sano y robusto, pero en el transcurso de un a&ntilde;o<strong> se convirti&oacute; en un animal extremadamente delgado, con cambios y lesiones en la piel</strong>.
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                Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez                            </span>
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        &ldquo;Lo m&aacute;s probable es que el ocelote haya muerto de <strong>sarna sarc&oacute;ptica, una enfermedad causada por &aacute;caros que se alojan en la piel y que se contagia por contacto directo</strong>&rdquo;, dice el experto. Aunque se cree que esta enfermedad no es muy peligrosa porque los perros y gatos pueden sobrevivir a ella, lo cierto es que la fauna silvestre la pasa &ldquo;realmente mal&rdquo;. Animales como los ocelotes y pumas, explica N&uacute;&ntilde;ez, &ldquo;necesitan estar quietecitos para poder acechar a su presa. Si se est&aacute;n moviendo por la comez&oacute;n, les va a costar mucho trabajo poder cazar. Adem&aacute;s, como se quedan pelones (calvos), pierden la protecci&oacute;n que les da su camuflaje&rdquo;. <strong>Ese deterioro los puede llevar hasta la muerte</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El panorama de la transmisi&oacute;n es complejo porque hay distintas formas en las que los animales dom&eacute;sticos pueden contagiar a la fauna silvestre: intercambio de fluidos, secreciones nasales, heces en lugares no debidos e incluso por garrapatas. Enfermedades como el sida felino &mdash;tambi&eacute;n conocido como <strong>virus de la inmunodeficiencia felina (FIV)&mdash; y la leucemia felina (FeLV)</strong>, que <strong>suelen transmitirse por contacto directo con fluidos de los gatos dom&eacute;sticos</strong>, inquietan fuertemente a los veterinarios debido a su alta prevalencia en muchos pa&iacute;ses y la gravedad de las enfermedades asociadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La saliva, mordidas o rasgu&ntilde;os t&iacute;picos en enfrentamientos, por ejemplo, pueden contagiar los virus</strong> que causan inmunodepresi&oacute;n, anemia, p&eacute;rdida de condici&oacute;n corporal y deterioro general de la salud del animal.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40395123/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones realizadas en Brasil</a> han identificado gatos dom&eacute;sticos que dieron positivo para leucemia felina y que se encuentran al interior de &aacute;reas protegidas. &ldquo;Podemos reconocer esto como una amenaza real y grave para las poblaciones de felinos salvajes, especialmente en &aacute;reas protegidas, donde la densidad de estos felinos salvajes tiende a ser mayor&rdquo;, se&ntilde;ala el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los virus m&aacute;s conocidos, como los causantes del FIV y el FeLV, <a href="https://revistaft.com.br/doencas-virais-em-felinos-selvagens-nativos-do-brasil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de 2024</a> dedicado a la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica sobre enfermedades en felinos silvestres de Brasil tambi&eacute;n destac&oacute; <strong>el riesgo de exposici&oacute;n al virus del distemper viral canino (CDV, por sus siglas en ingl&eacute;s), a los adenovirus y al virus de la rabia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso bien documentado en Chile es el de <a href="https://es.mongabay.com/2023/08/huina-secretos-de-uno-de-los-felidos-mas-diminutos-australes-de-america/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la g&uuml;i&ntilde;a</a> (<em>Leopardus guigna</em>). Las poblaciones de este felino silvestre, uno de los m&aacute;s peque&ntilde;os de Am&eacute;rica, han contra&iacute;do <a href="https://meridian.allenpress.com/jwd/article/51/1/199/122517/FELINE-IMMUNODEFICIENCY-VIRUS-AND-FELINE-LEUKEMIA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">leucemia felina</a>, inmunodeficiencia felina y <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2213224420300778?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>endopar&aacute;sitos gastrointestinales y cardiorrespiratorios</strong></a><strong> de gatos dom&eacute;sticos</strong>, as&iacute; como <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/tbed.13807" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>parvovirus</strong></a><strong> de perros</strong>. Constanza Napolitano, una de las cient&iacute;ficas que ha liderado estos estudios y directora del Laboratorio de Gen&eacute;tica de la Conservaci&oacute;n del Departamento de Ciencias Biol&oacute;gicas y Biodiversidad, de la Universidad de Los Lagos, afirma que &ldquo;la evidencia de la presencia de estos tres virus de gran importancia epidemiol&oacute;gica la encontramos a trav&eacute;s de todo el rango de distribuci&oacute;n de la gui&ntilde;a en Chile, por lo que se puede afirmar que <strong>es un problema generalizado en el pa&iacute;s y bastante grave por su extensi&oacute;n y magnitud</strong>&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez"
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                Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El investigador Enzo Aliaga-Rossel alerta que la<strong> panleucopenia felina (conocida popularmente como moquillo felino</strong> y causada por un virus es perteneciente a la familia <em>Parvoviridae</em>),<strong> es una de las m&aacute;s comunes entre animales dom&eacute;sticos que habitan las zonas rurales de Bolivia</strong>. Seg&uacute;n explica, se trata de un virus altamente contagioso, extremadamente resistente y que afecta a diversas especies de fauna silvestre. &ldquo;Este virus <strong>puede saltar f&aacute;cilmente entre especies.</strong> Los grandes felinos, como leones o tigres, y tambi&eacute;n los peque&ntilde;os, como los gatos monteses, son altamente susceptibles a contraer esta enfermedad&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Le decimos &lsquo;amenaza invisible&rsquo;</strong> porque, desde afuera, puedes ver a los animales &lsquo;normales&rsquo;, pero cuando haces algunas pruebas espec&iacute;ficas te das cuenta que tienen enfermedades que se transmiten por animales dom&eacute;sticos. Y ah&iacute; es donde viene la preocupaci&oacute;n&rdquo;, afirma Jos&eacute; Rodr&iacute;guez, de Costa Rica.
    </p><p class="article-text">
        Claudio Ahumada-Sanhueza, m&eacute;dico veterinario de la Unidad de Rehabilitaci&oacute;n de Fauna Silvestre de la Universidad Andr&eacute;s Bello (<a href="https://vinculacion.unab.cl/servicios/unidad-de-rehabilitacion-de-fauna-silvestre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UFAS-UNAB</a>) e integrante del ColoColo Project, en Chile, coincide: &ldquo;Las enfermedades infecciosas que transmiten animales dom&eacute;sticos, como perros y gatos, terminan siendo s&uacute;per graves para los animales silvestres porque ellos no est&aacute;n preparados para esto. Terminan enferm&aacute;ndose y, cuando son encontrados,<strong> son casos sumamente dif&iacute;ciles de tratar</strong>&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cría de ocelote atendida por la fundación Proyecto Sacha, en Guayaquil. Son comunes los casos en que cachorros separados de sus madres (a días de nacidos) son traficados o pasan a ser mascotas. Foto: cortesía Proyecto Sacha"
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            <span class="title">
                Cría de ocelote atendida por la fundación Proyecto Sacha, en Guayaquil. Son comunes los casos en que cachorros separados de sus madres (a días de nacidos) son traficados o pasan a ser mascotas. Foto: cortesía Proyecto Sacha                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Esfuerzos comunitarios para superar las dificultades del monitoreo</strong></h2><p class="article-text">
        En general, hacer monitoreo de felinos silvestres es una tarea sumamente compleja. Son r&aacute;pidos, se camuflan, huyen y es muy dif&iacute;cil verlos en entornos naturales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Muestrear vida libre es muy dif&iacute;cil. Ir a agarrar tigrillos, pumas o yaguarund&iacute;es para hacer un censo de enfermedades requiere mucha log&iacute;stica y muchos recursos&rdquo;</strong>, asegura la veterinaria Natalia Montero. &ldquo;Casi no se ha hecho, pero eso no significa que las enfermedades no est&eacute;n all&iacute;&rdquo;. Por lo mismo, los expertos consultados para este especial coinciden en que &mdash;aunque falte evidencia&mdash; las enfermedades revisten un riesgo que no puede ignorarse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un ocelote es atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: cortesía Becky Zug"
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                Un ocelote es atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: cortesía Becky Zug                            </span>
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        Aliaga-Rossel, de Bolivia, se&ntilde;ala que, adem&aacute;s de la dificultad de ver a estos animales en su h&aacute;bitat natural, otra raz&oacute;n por la que hay pocos estudios es por la<strong> falta de &ldquo;financiamiento masivo, tecnolog&iacute;a de punta y permisos especiales&rdquo; </strong>para monitorear y tomar muestras en poblaciones de felinos silvestres.
    </p><p class="article-text">
        La veterinaria Susana Illescas, que se ha encargado de la contenci&oacute;n, anestesia y evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica de grandes carn&iacute;voros en proyectos de investigaci&oacute;n en M&eacute;xico, coincide con Aliaga-Rossel. <strong>La log&iacute;stica en campo para capturar felinos, anestesiarlos y tomar muestras tiene una limitaci&oacute;n dif&iacute;cil de ignorar: el presupuesto.</strong> Tomar y procesar muestras implica una costosa cadena de fr&iacute;o, reactivos y laboratorios especializados. Sin estos recursos, conocer la escala y el avance de las enfermedades sigue siendo un desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/el-jaguar-de-las-nubes-por-primera-vez-en-una-decada-captan-a-este-felino-en-lo-mas-alto-de-honduras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> El &laquo;jaguar de las nubes&raquo;: por primera vez en una d&eacute;cada captan a este felino en lo m&aacute;s alto de Honduras</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; un ocelote puesto en la mesa, s&oacute;lo para hacerle un panel de ex&aacute;menes de tres enfermedades dom&eacute;sticas [sida felino, leucemia felina y moquillo], me cuesta unos 500 d&oacute;lares&rdquo;, dice Eliana Molineros, directora m&eacute;dica del Proyecto Sacha, en Ecuador, que desde 2019 decidi&oacute; hacerle ese &ldquo;panel&rdquo; de pruebas a todos los ocelotes que llegan a su centro de rescate. &ldquo;Pero es importante hacerlo para tomar las mejores decisiones por ese animal y para todas las especies&rdquo;, agrega.
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                    alt="La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos son parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: cortesía ColoColo Conservation Project"
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                La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos son parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: cortesía ColoColo Conservation Project                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ante la dificultad de llegar a las poblaciones silvestres, y para hacer frente al avance de las enfermedades, bi&oacute;logos, veterinarios, centros de rescate y organizaciones de conservaci&oacute;n <a href="https://drive.google.com/file/d/1twPVJGCalLS8dD80mzkSsVtYVOyccx3z/view?usp=drive_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han hecho esfuerzos conjuntos</a> para controlar una de las fuentes del problema: <strong>muestrear a los perros y gatos de las comunidades cercanas a las &aacute;reas protegidas y bosques con felinos silvestres</strong>. As&iacute; han podido identificar algunas de las enfermedades presentes y han adelantado <strong>campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n y esterilizaci&oacute;n</strong> para los animales dom&eacute;sticos. Tambi&eacute;n han realizado talleres sobre la <strong>tenencia responsable de mascotas y acuerdos con comunidades rurales</strong> aleda&ntilde;as a las &aacute;reas protegidas.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo en 2024 se esterilizaron 255 perros dom&eacute;sticos y 196 gatos, y se vacunaron 2020 perros dom&eacute;sticos y 562 gatos de zonas rurales de M&eacute;xico, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Per&uacute;, Colombia y Argentina. Pero los esfuerzos deben redoblarse e incluir participaci&oacute;n de los Estados, pues, como advierte la bi&oacute;loga Paola Nogales, coordinadora del Programa de Investigaci&oacute;n de F&eacute;lidos de Bolivia, &ldquo;la frontera entre la salud de las mascotas y la fauna del bosque es hoy m&aacute;s delgada que nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la ciencia trabaja a contrarreloj y con fondos limitados, los felinos se acercan cada vez m&aacute;s a las poblaciones humanas para sobrevivir a <strong>la fragmentaci&oacute;n de su h&aacute;bitat, una de las principales ra&iacute;ces de estas nuevas amenazas.</strong>
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                    alt="Aún es muy poco lo que se sabe sobre los efectos de virus, bacterias, hongos y parásitos transmitidos por animales domésticos al gato montés. Foto: cortesía Ramiro Pereira Garbero iNaturalist"
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                Aún es muy poco lo que se sabe sobre los efectos de virus, bacterias, hongos y parásitos transmitidos por animales domésticos al gato montés. Foto: cortesía Ramiro Pereira Garbero iNaturalist                            </span>
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        <em><strong>El art&iacute;culo original fue publicado por </strong></em><a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Daniela Quintero D&iacute;az</strong></em></a><em><strong> en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </strong></em><a href="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela Quintero Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica_132_13394866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 05:30:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Biodiversidad,Animales,América Latina,Enfermedades,Conservación animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina: el regreso de los guanacos al Gran Chaco reaviva el debate sobre las reintroducciones de fauna silvestre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/argentina-regreso-guanacos-gran-chaco-reintroducciones-fauna-silvestre_132_13161224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e0543fd-84f1-45aa-9236-b45c87b43a19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina: el regreso de los guanacos al Gran Chaco reaviva el debate sobre las reintroducciones de fauna silvestre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco guanacos han sido trasladados desde la Patagonia al Chaco Seco argentino como parte de un programa de reintroducción. Grupos de científicos argumentan sobre la idoneidad de esta medida.</p></div><p class="article-text">
        Tras un viaje de 3200 kil&oacute;metros desde el Parque Nacional Patagonia hasta el Parque Nacional El Impenetrable y un a&ntilde;o de adaptaci&oacute;n a su nuevo entorno, cinco <strong>guanacos, los cam&eacute;lidos m&aacute;s grandes de Sudam&eacute;rica</strong>, han sido liberados en su h&aacute;bitat natural.
    </p><p class="article-text">
        Los guanacos <em>(Lama guanicoe)</em> se han reintroducido<strong> para aumentar la poblaci&oacute;n regional en el ecosistema del Chaco Seco</strong> en El Impenetrable y desempe&ntilde;ar&aacute;n un papel importante en la recuperaci&oacute;n de los pastizales del parque, que han sufrido d&eacute;cadas de sobrepastoreo por parte del ganado.
    </p><p class="article-text">
        Si bien Rewilding Argentina, la organizaci&oacute;n no gubernamental de conservaci&oacute;n de vida silvestre que lider&oacute; la iniciativa, la considera un &eacute;xito, <strong>algunos acad&eacute;micos argentinos argumentan que este tipo de translocaciones conllevan el riesgo de mezclar poblaciones</strong> de guanacos con diferente composici&oacute;n gen&eacute;tica y podr&iacute;an ser m&aacute;s perjudiciales que beneficiosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s: </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cocodrilos de Tumbes en peligro cr&iacute;tico de extinci&oacute;n encuentran una esperanza en la costa norte de Per&uacute;</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Guanacos en el Parque Nacional Patagonia, Argentina. Foto: cortesía Mark Hillsdon."
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                Guanacos en el Parque Nacional Patagonia, Argentina. Foto: cortesía Mark Hillsdon.                            </span>
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        Se <a href="https://pangea.stanford.edu/sesfs/ftp/pub/dunbar/All%20Edu%20Resources%20BOSP%20Patagonia%202023/Conservation%20and%20Management/Baldi%20et%20al.%202016%20IUCN%20-%20The%20IUCN%20Red%20List%20of%20Threatened%20Species%20Guanaco%20Red%20List%20Assessment.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima</a> que la poblaci&oacute;n de guanacos oscila entre 1.5 y 2.2 millones en las praderas del sur y oeste del continente. <strong>Entre el 81 % y el 86 % de los guanacos se encuentra en Argentina</strong>, entre el 14 % y el 18% en Chile, mientras que una peque&ntilde;a poblaci&oacute;n relicta habita el norte de Per&uacute;. Sin embargo, el &uacute;ltimo avistamiento registrado de un guanaco en la provincia del Chaco argentino data de 1913. La caza y la p&eacute;rdida de pastizales debido a la ganader&iacute;a han provocado la extinci&oacute;n local de la especie, sobreviviendo &uacute;nicamente poblaciones fragmentadas en la frontera entre <a href="https://pangea.stanford.edu/sesfs/ftp/pub/dunbar/All%20Edu%20Resources%20BOSP%20Patagonia%202023/Conservation%20and%20Management/Baldi%20et%20al.%202016%20IUCN%20-%20The%20IUCN%20Red%20List%20of%20Threatened%20Species%20Guanaco%20Red%20List%20Assessment.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paraguay y Bolivia</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La translocaci&oacute;n de tres hembras, un macho y un guanaco joven</strong> fue realizada por Rewilding Argentina en coordinaci&oacute;n con la Administraci&oacute;n de Parques Nacionales de Argentina y las provincias de Chaco y Santa Cruz. Los animales proven&iacute;an de la Patagonia, regi&oacute;n que, seg&uacute;n <a href="https://www.researchgate.net/publication/272676685_Guanaco_abundance_and_monitoring_in_Southern_Patagonia_distance_sampling_reveals_substantially_greater_numbers_than_previously_reported" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>, alberga alrededor del 90 % de los guanacos de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El traslado implic&oacute; varias t&eacute;cnicas novedosas, como cubrir los corrales con tela negra, la cual, seg&uacute;n Rewilding Argentina, tiene un efecto calmante en los guanacos. Los corrales tambi&eacute;n se instalaron en pendientes descendentes, justo despu&eacute;s del punto m&aacute;s alto de la ruta de pastoreo, de modo que cuando los animales se toparon por primera vez con ellos, no pudieron evitarlos. Una vez en El Impenetrable, los guanacos fueron colocados en corrales de preliberaci&oacute;n para adaptarse a su nuevo entorno.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Sebasti&aacute;n Di Martino, director de conservaci&oacute;n de Rewilding Argentina, <strong>la liberaci&oacute;n involucra a un grupo familiar para &ldquo;respetar la estructura social de los animales que traemos de la Patagonia&rdquo;</strong>. Otros 20 guanacos se est&aacute;n aclimatando actualmente en el parque y las futuras liberaciones depender&aacute;n de las tasas de supervivencia de los primeros animales liberados en El Impenetrable.
    </p><p class="article-text">
        Como la mayor&iacute;a de los herb&iacute;voros, <strong>los guanacos desempe&ntilde;an un papel importante en la mejora del suelo</strong> con sus excrementos, mientras que su pastoreo ayuda a controlar los matorrales, despejando el terreno y permitiendo una mayor diversidad de plantas. Este pastoreo tambi&eacute;n evita la acumulaci&oacute;n de materia seca y muerta que podr&iacute;a convertirse en combustible para incendios forestales. &ldquo;En ausencia de guanacos, los ecosistemas de El Impenetrable se han degradado gravemente&rdquo;, explica Di Martino.
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                    alt="Un grupo de guanacos pastan en un campo de la provincia de Santa Cruz, Patagonia argentina. Al fondo, los picos nevados de la cordillera andina. Foto: Germán Gil"
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                Un grupo de guanacos pastan en un campo de la provincia de Santa Cruz, Patagonia argentina. Al fondo, los picos nevados de la cordillera andina. Foto: Germán Gil                            </span>
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        Tambi&eacute;n <strong>son presa importante para depredadores</strong> como los pumas <em>(Puma concolor)</em> y los jaguares<em> (Panthera onca)</em>, que tambi&eacute;n est&aacute;n siendo reintroducidos en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Di Martino, <strong>las comunidades ind&iacute;genas locales tambi&eacute;n han apoyado el regreso de los guanacos</strong>, ya que impulsar&aacute;n el ecoturismo y la observaci&oacute;n de la fauna silvestre, y con ello, el empleo.
    </p><h2 class="article-text">Acad&eacute;micos cuestionan los traslados</h2><p class="article-text">
        No todos han recibido con agrado la medida y el reciente traslado ha reavivado una disputa de 2023, cuando <strong>varios acad&eacute;micos publicaron una </strong><a href="https://www.researchgate.net/profile/Ulises-Balza/publication/374501417_Scientific_evidence_does_not_support_the_translocation_of_guanacos_in_Argentina/links/65200541fc5c2a0c3bbb20c9/Scientific-evidence-does-not-support-the-translocation-of-guanacos-in-Argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>carta</strong></a><strong> abierta argumentando que la evidencia cient&iacute;fica no respaldaba el traslado</strong> de guanacos en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, el punto de controversia era el traslado de 45 guanacos a lo largo de m&aacute;s de 1500 kil&oacute;metros, desde el sur de la Patagonia hasta la regi&oacute;n de las Pampas, un proyecto que fue precursor de la iniciativa actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los expertos se&ntilde;alaron que <strong>no hab&iacute;a suficiente evidencia cient&iacute;fica para justificar la translocaci&oacute;n</strong>. Tambi&eacute;n advirtieron que, si ambas poblaciones se cruzaban, la composici&oacute;n gen&eacute;tica de la poblaci&oacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a podr&iacute;a verse sobrepasada por los genes de los guanacos patag&oacute;nicos introducidos y potencialmente perderse para siempre, <strong>un proceso conocido como &ldquo;inundaci&oacute;n gen&eacute;tica&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Parque Nacional El Impenetrable se ubica en la provincia de Chaco, en la región norte del Gran Chaco argentino, un bioma de bosques, pastizales y humedales. Foto: cortesía Sebastián Navajas/Fundación Rewilding Argentina"
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            <span class="title">
                El Parque Nacional El Impenetrable se ubica en la provincia de Chaco, en la región norte del Gran Chaco argentino, un bioma de bosques, pastizales y humedales. Foto: cortesía Sebastián Navajas/Fundación Rewilding Argentina                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ulises Balza, profesor asistente de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, fue uno de los autores de la carta de 2023. En un correo electr&oacute;nico a <strong>Mongabay</strong>, escribi&oacute;: &ldquo;Como con cualquier intervenci&oacute;n de gesti&oacute;n, se trata de sopesar cuidadosamente los beneficios potenciales frente a los costos potenciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no se opone a la idea en s&iacute;, explic&oacute;, <strong>le preocupaba la ausencia de una evaluaci&oacute;n transparente e integral</strong>. &ldquo;Sin dicha evaluaci&oacute;n, no solo existe el riesgo de impactos no deseados en los ecosistemas, sino tambi&eacute;n la oportunidad perdida de aprender de la experiencia y mejorar las intervenciones futuras&rdquo;, escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Balza se&ntilde;al&oacute; investigaciones sobre<strong> el impacto que las enfermedades infecciosas pueden tener en las translocaciones</strong>, como en los intentos de trasladar la <a href="https://zslpublications.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/acv.12147" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tortuga del desierto de Mojave</a> <em>(Gopherus agassizii)</em> y, m&aacute;s recientemente, los esfuerzos por reubicar koalas en Nueva Gales del Sur para reforzar la poblaci&oacute;n local, que terminaron con la <a href="https://www.theguardian.com/environment/2025/jul/14/more-than-half-of-koalas-relocated-to-nsw-forest-died-in-failed-government-attempt-at-reintroduction?CMP=Share_iOSApp_Other" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte</a> de siete de los 13 animales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El guanaco (Lama guanicoe) es presa de depredadores como el puma y el jaguar o yaguareté. Foto: cortesía Alcides Ramos/Libro Amo del monte                            </span>
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        <strong>Tambi&eacute;n cuestion&oacute; si el guanaco deber&iacute;a considerarse una especie prioritaria para la conservaci&oacute;n</strong>, dada su poblaci&oacute;n en otras zonas de Argentina, y si los esfuerzos deber&iacute;an centrarse en necesidades de conservaci&oacute;n m&aacute;s urgentes en la regi&oacute;n del Chaco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si las acciones de conservaci&oacute;n han de guiarse por la ciencia, <strong>una intervenci&oacute;n de este tipo dif&iacute;cilmente resistir&iacute;a un escrutinio cient&iacute;fico riguroso</strong>&rdquo;, escribi&oacute;. Tambi&eacute;n expres&oacute; su preocupaci&oacute;n de que organizaciones privadas internacionales con amplios recursos, en lugar de fundaciones locales o regionales, puedan llevar a cabo intervenciones a gran escala que respalden su propia agenda, con una supervisi&oacute;n regulatoria limitada.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;la ciencia financiada con fondos p&uacute;blicos, incluido el conocimiento especializado de numerosos expertos en guanacos, no participa en estos procesos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para responder a estas cr&iacute;ticas, Di Martino escribi&oacute; a <strong>Mongabay</strong> diciendo que, adem&aacute;s de la propia experiencia de Rewilding Argentina en la investigaci&oacute;n y gesti&oacute;n de guanacos, <strong>el proyecto se desarroll&oacute; en colaboraci&oacute;n con expertos externos</strong>, entre ellos el bi&oacute;logo Fabi&aacute;n Tittarelli, ex subsecretario de Medio Ambiente de la provincia de La Pampa en Argentina, y Malena Candino, una investigadora argentina de la Universidad de Wisconsin-Madison, que estudia las poblaciones de guanacos en la Patagonia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El guanaco (Lama guanicoe) es presa de depredadores como el puma y el jaguar o yaguareté. Foto: cortesía Alcides Ramos/Libro Amo del monte                            </span>
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        En referencia a la gen&eacute;tica, escribi&oacute; que los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3549358/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios cient&iacute;ficos</a> <strong>han analizado subpoblaciones de guanacos en distintas regiones y que &ldquo;no habr&aacute; inundaci&oacute;n gen&eacute;tica</strong> porque estamos utilizando guanacos de la misma especie, la misma subespecie y los m&aacute;s estrechamente emparentados gen&eacute;ticamente con los guanacos del Chaco Seco de Bolivia y Paraguay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Filippo Marino es investigador en el Instituto de Ecolog&iacute;a Aplicada de Roma y vicepresidente del Grupo de Trabajo sobre Interacciones entre Humanos y Vida Silvestre de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN). <strong>Anteriormente ha escrito sobre la falta de criterios claros en torno a las translocaciones</strong>; las directrices m&aacute;s recientes de la UICN sobre c&oacute;mo deben llevarse a cabo se publicaron en 2013.
    </p><p class="article-text">
        La UICN enumera cuatro tipos de translocaciones para la conservaci&oacute;n, explic&oacute; a <strong>Mongabay</strong> durante una llamada telef&oacute;nica. Estas incluyen la reintroducci&oacute;n y el refuerzo poblacional, centrados en la restauraci&oacute;n de poblaciones dentro de su &aacute;rea de distribuci&oacute;n natural, como el bisonte europeo <em>(Bison bonasus)</em> en Polonia.
    </p><p class="article-text">
        Las otras son la colonizaci&oacute;n asistida y el reemplazo ecol&oacute;gico, que implican el traslado y la liberaci&oacute;n de un organismo fuera de su &aacute;rea de distribuci&oacute;n natural. Un ejemplo clave, sugiere, es el traslado del k&#257;k&#257;p&#333; <em>(Strigops habroptilus)</em>, una especie de loro no volador de Nueva Zelanda, a islas libres de depredadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En la Patagonia, la habilidad de los guanacos para saltar las alambradas que dividen los campos les otorga una ventaja considerable en la competencia con las ovejas para obtener mejores pastos con los que alimentarse. Foto: Pablo Díaz"
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            <span class="title">
                En la Patagonia, la habilidad de los guanacos para saltar las alambradas que dividen los campos les otorga una ventaja considerable en la competencia con las ovejas para obtener mejores pastos con los que alimentarse. Foto: Pablo Díaz                            </span>
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puede ser un tema controvertido, afirma, y <strong>cualquier traslado &ldquo;debe basarse en la ciencia y estar respaldado por evidencia s&oacute;lida&rdquo;</strong>. Tambi&eacute;n debe incluir un estudio de viabilidad y considerar todos sus impactos potenciales, desde los ecol&oacute;gicos y biol&oacute;gicos hasta los sociopol&iacute;ticos, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema se complica a&uacute;n m&aacute;s por los importantes recortes a los presupuestos ambientales de Argentina</strong> bajo la administraci&oacute;n del presidente Javier Milei, una ca&iacute;da en t&eacute;rminos reales de casi el 69 % en 2025 en comparaci&oacute;n con 2023, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN).
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, <strong>&ldquo;la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos en Argentina actualmente luchan simplemente para mantener sus puestos&rdquo;</strong>, afirma Balza. &ldquo;En este contexto, se vuelve dif&iacute;cil sostener el tipo de debate abierto y necesario sobre c&oacute;mo los sectores p&uacute;blico y privado pueden trabajar juntos de manera constructiva y transparente&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Pero superar estas dificultades es vital, a&ntilde;ade Marino, quien sugiri&oacute; que los sectores p&uacute;blico y privado deben dejar de trabajar de forma aislada y coordinar sus estrategias de conservaci&oacute;n de la naturaleza a nivel nacional y regional. &ldquo;Existe un gran potencial de sinergia&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este texto se public&oacute; originalmente en ingl&eacute;s Mongabay y puedes leerlo </strong></em><a href="https://news.mongabay.com/2026/02/guanacos-return-to-gran-chaco-restirs-debate-around-wildlife-translocations/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em><strong>. Edici&oacute;n en espa&ntilde;ol: Emilia Delfino</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>REFERENCIAS</strong>
    </p><p class="article-text">
        Travaini, A., Zapata, S. C., Bustamante, J., Pedrana, J., Zan&oacute;n, J. I., &amp; Rodr&iacute;guez, A. (2015). <em>Guanaco abundance and monitoring in southern Patagonia: Distance sampling reveals substantially greater numbers than previously reported</em>. Zoological Studies, 54(1). doi:<a href="https://www.researchgate.net/publication/272676685_Guanaco_abundance_and_monitoring_in_Southern_Patagonia_distance_sampling_reveals_substantially_greater_numbers_than_previously_reported" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.1186/s40555-014-0097-0</a>
    </p><p class="article-text">
        Aiello, C. M., Nussear, K. E., Walde, A. D., Esque, T. C., Emblidge, P. G., Sah, P., &hellip; Hudson, P. J. (2014). <em>Disease dynamics during wildlife translocations: Disruptions to the host population and potential consequences for transmission in desert tortoise contact networks</em>. Animal Conservation, 17(S1), 27-39. doi:<a href="https://zslpublications.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/acv.12147" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.1111/acv.12147</a>
    </p><p class="article-text">
        Balza, U., Baldi, R., Rodr&iacute;guez&#8208;Planes, L., Ojeda, R., &amp; Schiavini, A. (2023). <em>Scientific evidence does not support the translocation of guanacos in Argentina</em>. Conservation Science and Practice, 5(11). doi:<a href="https://www.researchgate.net/profile/Ulises-Balza/publication/374501417_Scientific_evidence_does_not_support_the_translocation_of_guanacos_in_Argentina/links/65200541fc5c2a0c3bbb20c9/Scientific-evidence-does-not-support-the-translocation-of-guanacos-in-Argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.1111/csp2.13031</a>
    </p><p class="article-text">
        Marin, J. C., Gonz&aacute;lez, B. A., Poulin, E., Casey, C. S., &amp; Johnson, W. E. (2012). <em>The influence of the aridAndean high plateau on the phylogeography and population genetics of guanaco (Lama guanicoe) inSouthAmerica</em>. Molecular Ecology, 22(2), 463-482. doi:<a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3549358/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.1111/mec.12111</a>
    </p><p class="article-text">
        Marino, F., McDonald, R. A., Crowley, S. L., &amp; Hodgson, D. J. (2024). <em>Rethinking the evaluation of animal translocations</em>. Biological Conservation, 292, 110523. doi:<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0006320724000843" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.1016/j.biocon.2024.110523</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mark Hillsdon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/argentina-regreso-guanacos-gran-chaco-reintroducciones-fauna-silvestre_132_13161224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 15:58:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina: el regreso de los guanacos al Gran Chaco reaviva el debate sobre las reintroducciones de fauna silvestre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conservación animal,Argentina,Patagonia,Guanacos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un argentino ganó el Indianápolis Prize, el "Premio Nobel" de la conservación animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/argentino-gano-indianapolis-prize-premio-nobel-conservacion-animal_1_10208931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94900b0a-f00b-4518-85ad-df6e1d03a70a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un argentino ganó el Indianápolis Prize, el &quot;Premio Nobel&quot; de la conservación animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juan Pablo García Borboroglu es biólogo e investigador del Conicet. Se llevó el reconocimiento por su tarea en la investigación, el cuidado y la protección de los pingüinos.</p><p class="subtitle">Por Lautaro Castillo - Depredación en el Mar Argentino: el avistaje de la pesca ilegal que arrasa con economías y ecosistemas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Juan Pablo Garc&iacute;a Borboroglu</strong>, bi&oacute;logo e investigador del <strong>Conicet</strong>, gan&oacute; este martes el 9&deg; <em><strong>Indianapolis Prize </strong></em>por su tarea en la investigaci&oacute;n, cuidado y la protecci&oacute;n de los ping&uuml;inos, un premio que es considerado como el &ldquo;<strong>Nobel</strong>&rdquo; de la conservaci&oacute;n animal, anunci&oacute; la <strong>Sociedad Zool&oacute;gica de Indian&aacute;polis</strong>, convirti&eacute;ndose en el primer sudamericano en recibir el galard&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento incre&iacute;blemente honrado y agradecido de haber sido nombrado ganador del premio Indian&aacute;polis Prize 2023. <strong>Este prestigioso premio ser&aacute; fundamental para apoyar los esfuerzos por proteger a los ping&uuml;inos y su h&aacute;bitat</strong>&rdquo;, afirm&oacute; Garc&iacute;a Borboroglu, quien fund&oacute; en 2009 la <em><strong>Global Penguin Society</strong></em>, de la que actualmente es presidente y con la que protegi&oacute; 32 millones de acres de h&aacute;bitat marino y terrestre de ping&uuml;inos. 
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>necesitando mar y tierra, los ping&uuml;inos enfrentan amenazas sin precedentes que requieren cambios a gran escala</strong>; a trav&eacute;s de este premio, esperamos inspirar e incentivar a las personas de todo el mundo a tomar medidas decisivas para proteger el ambiente; s&oacute;lo a trav&eacute;s de nuestros esfuerzos colectivos podemos garantizar que nuestro ambiente y su vida silvestre puedan prosperar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Borboroglu estudi&oacute; ciencias biol&oacute;gicas en la <strong>Universidad de la Patagonia </strong>y realiz&oacute; su doctorado en biolog&iacute;a de la <strong>Universidad Nacional del Comahue</strong>, actualmente es investigador del <strong>Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas </strong>(CONICET) y profesor afiliado en la <strong>Universidad de Washington </strong>y pas&oacute; m&aacute;s de tres d&eacute;cadas estudiando ping&uuml;inos y liderando esfuerzos de conservaci&oacute;n en los cuatro continentes. 
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/depredacion-mar-argentino-avistaje-pesca-ilegal-arrasa-economias-ecosistemas_1_10050152.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a bordo del avi&oacute;n de Enrique Pi&ntilde;eyro en el relevamiento de la pesca ilegal en el Mar Argentino</a>, Borboroglu dijo que su organizaci&oacute;n&nbsp;&ldquo;<strong>protege las 18 especies de ping&uuml;inos del mundo, trabajamos en 20 pa&iacute;ses de distinta manera</strong>&rdquo;. &ldquo;Hacemos ciencia que gu&iacute;a la conservaci&oacute;n y creaci&oacute;n de &aacute;reas protegidas marinas y terrestres y un programa muy grande de educaci&oacute;n local&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mismo a&ntilde;o en que fund&oacute; la <em>Global Penguin Society</em>, descubri&oacute; solo seis pares de cr&iacute;as de ping&uuml;inos en la <strong>colonia El Pedral</strong>, en la costa este de Argentina; en ese contexto trabaj&oacute; para que se designara esa &aacute;rea como un refugio para la vida silvestre y reducir los impactos humanos: la zona ahora alberga 4.000 pares.
    </p><p class="article-text">
        El investigador tambi&eacute;n lider&oacute; los esfuerzos para crear &ldquo;<strong>Blue Patagonia</strong>&rdquo;, una reserva de bi&oacute;sfera de la <strong>UNESCO</strong>, que abarca 200 millas de litoral y 7,6 millones de acres de tierra y oc&eacute;ano y protege al 40% de la poblaci&oacute;n global de ping&uuml;inos magall&aacute;nicos; se trata del &aacute;rea m&aacute;s biodiversa de Argentina con 67 especies de animales, m&aacute;s de 120 especies de aves y casi 200 especies de invertebrados marinos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Garc&iacute;a Borboroglu coordin&oacute; el desarrollo de planes de gesti&oacute;n para ocho &aacute;reas protegidas desde 1998 en Chile y Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En la creaci&oacute;n de estos planes, se centra no solo en los ping&uuml;inos, sino tambi&eacute;n en apoyar a las comunidades locales. Las zonas protegidas impulsan el ecoturismo y el desarrollo sostenible, lo que da lugar a la creaci&oacute;n de empleo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s es responsable de un programa educativo en la <em>Global Penguin Society</em> en el que participaron m&aacute;s de 200 mil estudiantes de toda Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El doctor Pablo Borboroglu es responsable de los principales logros en la comprensi&oacute;n del comportamiento y la ecolog&iacute;a de los ping&uuml;inos. Ha preservado millones de acres de h&aacute;bitat cr&iacute;tico de ping&uuml;inos, lo que es un logro sorprendente.</strong> Es una voz poderosa, optimista y experta para la conservaci&oacute;n de animales y es sumamente merecedor del Indianapolis Prize de este a&ntilde;o&rdquo;, afirm&oacute; por su parte <strong>Rob Shumaker</strong>, presidente y director ejecutivo de <em>Indianapolis Zoological Society, Inc. </em>
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Borboroglu es el noveno ganador del Indianapolis Prize y el primero de Sudam&eacute;rica. Fundado en 2006, el Indianapolis Prize reconoce y recompensa a los conservacionistas que han lograron avances significativos en salvar a una especie animal, o a varias especies, de la extinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los ganadores reciben una suma de 250 d&oacute;lares sin restricciones, el premio monetario m&aacute;s cuantioso del mundo que apoya a los conservacionistas; la gala de premiaci&oacute;n ser&aacute; el 30 de septiembre, cuando tambi&eacute;n se anunciar&aacute; el ganador inaugural del premio <strong>Emerging Conservationist Award</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/argentino-gano-indianapolis-prize-premio-nobel-conservacion-animal_1_10208931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 May 2023 12:41:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un argentino ganó el Indianápolis Prize, el "Premio Nobel" de la conservación animal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Pingüinos,CONICET,Conservación animal,Nobel,Indianapolis Prize,Zoología,Pablo Borboroglu]]></media:keywords>
    </item>
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