<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - villa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/villa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - villa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1046548/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una herramienta para terminar con la pobreza estructural?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/herramienta-terminar-pobreza-estructural_129_12773553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f25b0f37-dc34-40d4-8b1e-f40a87525629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una herramienta para terminar con la pobreza estructural?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Argentina contó durante años con una política efectiva para integrar barrios populares, pero hoy esa estrategia está desfinanciada y en retroceso. Más de 5,3 millones de personas viven sin acceso a servicios básicos, mientras las inversiones necesarias superan los US$27.000 millones. Retomar una política nacional sostenida de integración sociourbana es clave para reducir la desigualdad.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Una herramienta para terminar con la pobreza estructural? S&iacute;, ten&iacute;amos. <strong>En Argentina, durante m&aacute;s de una d&eacute;cada logramos construir una pol&iacute;tica que funcion&oacute;: la pol&iacute;tica nacional de integraci&oacute;n sociourbana.</strong> Entre 2016 y 2023, con un amplio consenso pol&iacute;tico que trascendi&oacute; gestiones, se cre&oacute; el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). Posteriormente, con el impulso de los propios vecinos de cada territorio, el Congreso sancion&oacute; la <a href="https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/25000-29999/29037/norma.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 27.453</a> para llevar obras claves y trabajo mediante cooperativas a villas y asentamientos; al mismo tiempo, se dise&ntilde;&oacute; un mecanismo de financiamiento innovador para darle impulso. En 2025, se elimin&oacute; el fondo que permit&iacute;a financiar estas obras. <strong>&iquest;Por qu&eacute; nos cuesta tanto sostener lo que s&iacute; funciona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy, <strong>m&aacute;s de 5,3 millones de personas viven en 6467 barrios populares. </strong>La informalidad urbana no es nueva: forma parte de la historia del pa&iacute;s desde hace m&aacute;s de un siglo. Lo que s&iacute; es nuevo, y decisivo, es la capacidad que hoy tenemos para medir y caracterizar esa realidad. El RENABAP permiti&oacute; por primera vez construir un diagn&oacute;stico homog&eacute;neo y detallado sobre las condiciones de h&aacute;bitat en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los datos que surgen son dif&iacute;ciles de relativizar. M&aacute;s del 92% de los barrios populares no tienen acceso seguro al agua, el 97% carece de cloacas y m&aacute;s del 98% no cuenta con gas natural. El 66% depende de conexiones el&eacute;ctricas informales, muchas veces con riesgos severos de seguridad, y siete de cada diez barrios est&aacute;n expuestos a alg&uacute;n tipo de riesgo ambiental (como inundaciones, basurales a cielo abierto o contaminaci&oacute;n de cuerpos de agua).  
    </p><p class="article-text">
         <strong>La inversi&oacute;n necesaria para resolver la brecha de infraestructura en los barrios populares supera los 27.000 millones de d&oacute;lares. </strong>Esto implica sostener una inversi&oacute;n anual de aproximadamente 2250 millones durante 12 a&ntilde;os. Sin embargo, desde 2024 la pol&iacute;tica de integraci&oacute;n sociourbana sufri&oacute; un proceso de desfinanciamiento y desarticulaci&oacute;n. En lo que va de 2025, el gasto ejecutado en programas de integraci&oacute;n lleg&oacute; apenas a 4,2 millones de d&oacute;lares, es decir,<strong> el 0,2% de lo necesario</strong>. Frente a esta realidad, la tendencia es clara: <strong>se profundiza el d&eacute;ficit, se deterioran las condiciones de vida y crece la desigualdad territorial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta situaci&oacute;n, desde <strong>Fundar </strong>y <strong>TECHO </strong>elaboramos el informe<strong> </strong><em>&ldquo;</em><a href="https://fund.ar/publicacion/de-los-barrios-populares-a-la-ciudad-formal-aportes-para-un-plan-nacional-de-integracion-sociourbana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>De los barrios populares a la ciudad formal: aportes para un plan nacional de integraci&oacute;n sociourbana</em></a>&rdquo;, que propone un camino concreto para reconstruir una pol&iacute;tica que lleg&oacute; a generar consensos transversales y resultados tangibles. La primera l&iacute;nea es clara: <strong>implementar un plan nacional de infraestructura </strong>basado en criterios t&eacute;cnicos de priorizaci&oacute;n. Esto implica identificar d&oacute;nde est&aacute;n los d&eacute;ficits m&aacute;s urgentes, d&oacute;nde existen riesgos ambientales severos, d&oacute;nde faltan conexiones formales y qu&eacute; posibilidades reales tienen los gobiernos locales y las comunidades de sostener las intervenciones.
    </p><p class="article-text">
         La segunda l&iacute;nea es avanzar en <strong>mecanismos de seguridad en la tenencia</strong>. Hoy, miles de familias viven sin ning&uacute;n respaldo documental, lo que limita su acceso a derechos y las expone frente a desalojos. El Certificado de Vivienda Familiar (CVF), creado junto con el RENABAP, demostr&oacute; su utilidad como una herramienta que reconoce el domicilio y habilita tr&aacute;mites y servicios. Para que tenga un mayor alcance, es necesario fortalecerlo, integrarlo con catastros y registros provinciales y consolidarlo como parte de un proceso progresivo hacia mayores niveles de seguridad dominial.
    </p><p class="article-text">
        La tercera l&iacute;nea es <strong>innovar en el financiamiento</strong>. Con un volumen de inversi&oacute;n tan alto, no alcanza con depender del presupuesto anual. Se necesitan instrumentos como bonos sociales, fondos de inversi&oacute;n de impacto, mecanismos de captaci&oacute;n de plusval&iacute;as urbanas y financiamiento subnacional, que permitan complementar la inversi&oacute;n p&uacute;blica.<strong> Integrar barrios populares no puede ser una pol&iacute;tica que cada gobierno reinicie desde cero: necesita estabilidad, previsibilidad y herramientas financieras acordes al desaf&iacute;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s. <strong>Pensar la integraci&oacute;n sociourbana no es un ejercicio t&eacute;cnico: es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica sobre prioridades nacionales</strong>. Los barrios populares no son una anomal&iacute;a urbana ni un &ldquo;problema de las grandes ciudades&rdquo;. Son una realidad que se extiende en todo el territorio. Est&aacute;n en las periferias metropolitanas, en ciudades intermedias y en localidades chicas.
    </p><p class="article-text">
         <strong>Integrar los barrios populares es integrar la Argentina</strong>. No se trata de &ldquo;llevar la ciudad&rdquo; adonde no llega, sino de reconocer que esos barrios ya forman parte del pa&iacute;s y merecen las mismas condiciones que el resto del territorio. Se trata de garantizar servicios b&aacute;sicos, pero tambi&eacute;n derechos; de construir infraestructura, pero tambi&eacute;n continuidad; de invertir en el h&aacute;bitat, pero al mismo tiempo en una idea de igualdad que no deje a millones de personas por fuera del desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La Argentina ya cuenta con diagn&oacute;sticos rigurosos, informaci&oacute;n precisa y experiencia acumulada. Lo que falta es retomar, con seriedad, escala y compromiso, una pol&iacute;tica p&uacute;blica que no puede depender del ciclo econ&oacute;mico ni de la coyuntura de turno. Integrar es posible. Mejor dicho, es urgente. Y es, sobre todo, una condici&oacute;n para cualquier proyecto de desarrollo que busque terminar con la pobreza estructural y para cualquier pa&iacute;s que anhele no dejar a millones de personas atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Juan Maquieyra es director ejecutivo de TECHO Argentina y Mar&iacute;a Migliore,&nbsp;directora de bienestar compartido en Fundar. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Maquieyra y María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/herramienta-terminar-pobreza-estructural_129_12773553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 13:13:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f25b0f37-dc34-40d4-8b1e-f40a87525629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="140352" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f25b0f37-dc34-40d4-8b1e-f40a87525629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="140352" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Una herramienta para terminar con la pobreza estructural?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f25b0f37-dc34-40d4-8b1e-f40a87525629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Plan de Urbanización,villa,Registro Nacional de Barrios Populares,Pobreza,Obras públicas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
