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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Realidad virtual]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/realidad-virtual/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Realidad virtual]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sexo registrado: ¿somos conscientes de los retazos de intimidad que dejamos en internet?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sexo-registrado-conscientes-retazos-intimidad-dejamos-internet_1_11632746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3431934-becb-41c3-bb9f-cca5628d5dd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sexo registrado: ¿somos conscientes de los retazos de intimidad que dejamos en internet?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras en el mundo presencial hay cada vez menos actividad, en los territorios digitales las opciones se diversifican. El vaivén entre la búsqueda de placer y el riesgo de lo incierto. Cuarta entrega de la serie “Mala fama, ritmo y sustancia”, el sexo en la era postfeminista.
</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que quiere <em>sextear</em>, Sofi le manda fotitos por Instagram a su novia s&oacute;lo en modo ef&iacute;mero. Desliza su dedo &iacute;ndice hacia arriba en el chat y su pantalla se pone oscura. Cuando su chica abra y vea su imagen reflejada en el espejo del ba&ntilde;o en ropa interior, se borrar&aacute; inmediatamente. Tampoco podr&aacute; hacer una captura para tener en su celular. Ana tiene 20 a&ntilde;os y est&aacute; en pareja con Andr&eacute;s hace 5. <em>Sextear</em> es parte del v&iacute;nculo. Su pareja tiene una carpeta oculta en su celular con un repertorio de poses de ella desnuda. Tambi&eacute;n tiene filmaciones teniendo sexo. Si se separan, lo tienen conversado: ella le va a pedir la memoria de su celular. Macarena usa los mensajes temporales de Whatsapp para mandar fotitos al muchacho que le gusta. Sabe que se volver&aacute;n evanescentes cuando los abra pero igual, en todas las fotos ella aparece decapitada. Nunca deja registro de su cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/nadie-cogiendo-polarizacion-politica-sexual-afectiva_1_11537077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el mundo presencial hay cada vez menos sexo</a>, en los territorios digitales las opciones se diversifican e intensifican: en la virtualidad hay encuentros que se expresan en el <em>sexteo</em>: sexo donde cuerpo y cabeza est&aacute;n a disposici&oacute;n de lo er&oacute;tico pero mantienen distintancia con la otredad. Hace tres a&ntilde;os el bi&oacute;logo evolutivo Rob Brooks acu&ntilde;&oacute; un t&eacute;rmino &uacute;til para caracterizar esta &eacute;poca donde lo visual y lo digital lo monopolizan todo: intimidad artificial. &ldquo;Consiste en tecnolog&iacute;as en las que se ven involucradas nuestras necesidades humanas de conexi&oacute;n, intimidad y afecto sexual&rdquo;, escribe en <em>&lsquo;Intimidad artificial: amigos virtuales, romances digitales y casamenteros algor&iacute;tmico&rsquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las fotos y los v&iacute;deos porno caseros siempre existieron. S&oacute;lo que nunca hubo en la historia de la humanidad una concentraci&oacute;n de im&aacute;genes como la que existe hoy. Ni tampoco los contornos de lo &iacute;ntimo fueron tan difusos. Lo privado se integra con lo p&uacute;blico con m&aacute;s fluidez. Y ya no se trata &uacute;nicamente de im&aacute;genes audiovisuales. Es una &eacute;poca de sexo registrado y vigilado m&aacute;s all&aacute; de los fueguitos o los mensajes sexuales y sensuales que puedan quedar en las conversaciones de mensajer&iacute;a directa. <strong>Desde hace una d&eacute;cada existen aplicaciones para &ldquo;trackear&rdquo; la actividad sexual como </strong><a href="https://apps.apple.com/us/app/sex-tracker-xtracker/id1425878129" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sex tracker.</strong></a><strong> Tambi&eacute;n se crearon </strong><a href="https://www.pagina12.com.ar/323213-i-consent-la-aplicacion-que-abrio-el-debate-sobre-el-contrat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>apps para dejar registro</strong></a><strong> del consentimiento expl&iacute;cito antes de una relaci&oacute;n sexual. </strong>Incluso hace algunos a&ntilde;os la empresa/app de taxis Uber public&oacute; un extenso an&aacute;lisis llamado &ldquo;Rides of Glory&rdquo; donde expon&iacute;a viajes de usuarios de ida y vuelta por la noche que atribu&iacute;an a noches de sexo casual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El siglo XXI ser&aacute; tal vez la &eacute;poca del encuentro registrado, del consenso documentado, del polvo algor&iacute;tmico. El mundo donde vivimos hoy funciona como una suerte de dispositivo registrador, e internet es tanto el medio como el coraz&oacute;n oculto de este mundo totalmente vigilado. <strong>Resulta cada vez m&aacute;s obvio que cualquier cosa que alguien escriba, env&iacute;e o busque en l&iacute;nea puede usarse m&aacute;s tarde en su contra. </strong>Los encuentros sexuales siguen siendo &iacute;ntimos a nivel del cuerpo, pero no cabe duda que de que es posible filmarlos, registrar su existencia en una aplicaci&oacute;n y cosas similares &iquest;El mundo resultante ser&aacute; m&aacute;s seguro o m&aacute;s peligroso?&rdquo;, se pregunta la fil&oacute;sofa inglesa Nina Power en su &uacute;ltimo libro, &lsquo;&iquest;Qu&eacute; quieren los hombres?&rsquo;, editado en Argentina este a&ntilde;o por la editorial Interferencias. Y sigue con el interrogatorio reflexivo: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n graba a los grabadores? &iquest;Qui&eacute;nes son los nuevos custodios de la modernidad totalmente basada en el uso de herramientas?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las historias sobre intercambio o registro de im&aacute;genes que se vuelven noticia y llaman la atenci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica, en general, no tienen finales felices. Hace poco circul&oacute; en X el caso de una adolescente en el conurbano bonaerense que decidi&oacute; <a href="https://www.eltrecetv.com.ar/noticias/2024/08/27/una-adolescente-de-16-anos-se-quito-la-vida-en-longchamps-luego-de-que-su-ex-difundiera-un-video-intimo-suyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quitarse la vida</a> despu&eacute;s de que su ex novio filtrara un v&iacute;deo &iacute;ntimo. Incluso la crisis pol&iacute;tica protagonizada por el expresidente Alberto Fern&aacute;ndez tambi&eacute;n involucr&oacute; registros &iacute;ntimos que, si bien no eran expl&iacute;citamente sexuales, eran del &aacute;mbito de la privacidad del mandatario y tuvieron una cobertura medi&aacute;tica del orden del esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        La atm&oacute;sfera feminista de los &uacute;ltimos a&ntilde;os gener&oacute; una mayor conciencia sobre los riesgos, evidenci&oacute; procedimientos machistas que estaban naturalizados y cada vez que aparece este tema en conversaci&oacute;n es probable que un reclamo emergente sea una legislaci&oacute;n punitiva. Sin embargo entre la tecnofilia y tecnofobia hay una amplia avenida del centro donde <strong>no todo termina en una tragedia y aparecen pr&aacute;cticas de cuidado, de autoconocimiento y autoerotismo que recuperan lo l&uacute;dico de la actividad sexual e incluso disputan los sentidos de lo pornogr&aacute;fico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Valentina Arias es autora del libro &lsquo;Mandar fotitos. Mujeres j&oacute;venes, imagen y sexualidad en la era digital&rsquo; (EDUVIM). Entrevist&oacute; a 25 mujeres j&oacute;venes de entre 18 y 25 a&ntilde;os para indagar sobre lo que ella llama el &ldquo;elogio y lamento del <em>sexting</em>&rdquo;. En su investigaci&oacute;n se encontr&oacute; con un costado optimista: &ldquo;La posibilidad &ndash;en principio ilimitada&ndash; no solo de imaginar, sino tambi&eacute;n de crear y compartir im&aacute;genes sexuales propias, permitir&iacute;a la construcci&oacute;n de otros repertorios er&oacute;ticos, que cuestionen y desaf&iacute;en la homogeneidad de la industria pornogr&aacute;fica. En el &aacute;mbito privado, el sexting suele entenderse como una pr&aacute;ctica que enriquece la vida sexual de las personas, que permite, por ejemplo, sostener el inter&eacute;s er&oacute;tico en el marco de una pareja o proponer otros modos m&aacute;s l&uacute;dicos de ejercicio sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella hace foco, tambi&eacute;n, en la paradoja: &ldquo;Todas las chicas sab&iacute;an acerca de las posibles consecuencias indeseadas de <em>sextear</em>: que las im&aacute;genes se filtren sin su consentimiento, que sean chantajeadas o acosadas por eso, que la viralizaci&oacute;n de las im&aacute;genes ponga en riesgo su vida familiar o laboral&rdquo;, dice la investigadora, que es licenciada en Comunicaci&oacute;n Social, mag&iacute;ster en Psicoan&aacute;lisis y doctora en Ciencias Sociales.
    </p><p class="article-text">
        Las sexteadoras, en una revoluci&oacute;n sexual silenciosa y discreta que no siempre se cuenta, desarrollaron m&uacute;ltiples estrategias. &ldquo;La m&aacute;s extendida es no mostrar el rostro (o sea, decapitarse). No mostrar nada del cuerpo que pueda ser identificable, como marcas en la piel o tatuajes. Algunas prefieren no mostrarse desnudas, lo sienten como una forma de resguardo. Otras eligen practicar <em>sexting</em> con gente que vive lejos, las hace sentir m&aacute;s seguras ante la posibilidad de filtraci&oacute;n de la imagen. Quienes tienen mayor alfabetizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica mencionaron enviar fotos de visualizaci&oacute;n &uacute;nica, otras dijeron enviarla, pedirle al destinatario que la borre y asegurarse de que lo hizo. Si <em>sextean</em> con varias personas, algunas optan por ponerles emojis a las im&aacute;genes, un emoji para cada destinatario y as&iacute;, si la imagen se viraliza, pueden detectar r&aacute;pidamente qui&eacute;n lo hizo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora e historiadora Karina Felitti tiene una amplia trayectoria en representaciones y experiencias de la liberaci&oacute;n sexual femenina. Acaba de publicar junto a Mariana Palumbo &lsquo;Promesas de la revoluci&oacute;n sexual. Mercado del sexo y del amor en tiempos feministas&rsquo; (Prometeo) donde analiza libros, art&iacute;culos en medios, podcast, charlas y talleres que surgieron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En su observaci&oacute;n encontr&oacute; diversidad de miradas alrededor del tema: &ldquo;<strong>La </strong><em><strong>nude</strong></em><strong> pod&iacute;a ser una forma de autoerotismo m&aacute;s all&aacute; de la persona destinataria (pod&iacute;a no haberla) y ya eso val&iacute;a la pena como ejercicio de amor propio.</strong> En otros casos, el <em>sexting</em> prolongado era la confirmaci&oacute;n de las pocas ganas de encontrarse que ten&iacute;an los varones con mujeres m&aacute;s fuertes y deseantes. En lo que s&iacute; coincid&iacute;an casi todos estos productos lanzados era en la necesidad de establecer l&iacute;mites y poder comunicarlos. En ese sentido,<strong> en la sexualidad parece dif&iacute;cil pacificar la tensi&oacute;n entre placer y peligro&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Somos conscientes de las huellas digitales de nuestra intimidad que dejamos en internet? Las m&aacute;s j&oacute;venes pareciera que s&iacute; tienen conocimiento y han desarrollado sus t&aacute;cticas y estrategias de supervivencia. La fil&oacute;sofa Nina Power dice que vamos camino hacia una era postesexual donde &ldquo;el sexo es cada vez m&aacute;s virtual, se basa en pantallas: una era posterior al sexo real, tal vez&rdquo;. Adem&aacute;s de m&aacute;s di&aacute;logos intergeneracionales que conecten experiencias para pensar el sexo del futuro,<strong> habr&aacute; que integral la Educaci&oacute;n Sexual Integral a una Educaci&oacute;n Digital que construya ciudadan&iacute;as que habiten Internet con mayor conciencia,</strong> lejos del p&aacute;nico moral que pueden generar los casos extremos y m&aacute;s cerca del disfrute cuidado.&nbsp; &nbsp; &nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <em>MFA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sexo-registrado-conscientes-retazos-intimidad-dejamos-internet_1_11632746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Sep 2024 03:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sexo registrado: ¿somos conscientes de los retazos de intimidad que dejamos en internet?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cascos de realidad virtual, cómo podrían afectar nuestra percepción de la realidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cascos-realidad-virtual-afectar-percepcion-realidad_129_10322746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38be7810-ae35-4d2f-b5e1-b5e8079e0263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cascos de realidad virtual, cómo podrían afectar nuestra percepción de la realidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las manipulaciones de nuestra percepción, que pueden tener efectos muy reales en nuestra vida, podrían explotarse mucho mejor en la realidad virtual, donde es mucho más fácil modificar lo que uno percibe, sostiene la autora. </p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas Apple present&oacute; su casco de realidad virtual, el Vision Pro. El casco permitir&aacute; tener una experiencia de realidad virtual, inmersiva, y tambi&eacute;n de realidad aumentada, superponer elementos a la realidad. Hay todav&iacute;a muchas preguntas sobre el efecto que tendr&aacute; el lanzamiento de Apple, si lograr&aacute; que esta tecnolog&iacute;a, que promete despegar desde hace 10 a&ntilde;os, efectivamente se popularice; y si lo hace, qu&eacute; efecto podr&iacute;a tener en distintos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2023-06-12/apple-vision-pro-is-cities-wake-up-call-to-regulate-the-metaverse?cmpid=BBD061823_CITYLABMP&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;utm_term=230618&amp;utm_campaign=citylabmostpop" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las ciudades</a>. Basta con recordar lo que fue la locura con Pokemon Go, donde cientos de personas iban por la calle mirando el celular para capturar a los monstruos que se les aparec&iacute;an. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-37576674" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miles de accidentes despu&eacute;s</a>, descubrimos que pod&iacute;a ser un peligro. Ahora, &iquest;Que pasar&iacute;a si todos circulamos con cascos que nos agregan distintas capas a la realidad? Y &iquest;Qu&eacute; efectos podr&iacute;a tener sobre nuestra forma de ver el mundo? &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra percepci&oacute;n puede ser bastante maleable y lo que pensamos ver o sentir puede tener efectos en lo que nos pasa -algo que f&aacute;cilmente se podr&iacute;a manipular a trav&eacute;s de cascos de realidad virtual. Solemos hablar del efecto placebo al referirnos a la medicina, cuando nos sentimos mejor por el simple hecho de tomar algo, aunque no sea un medicamento. Pero no es el &uacute;nico &aacute;mbito donde ocurre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo es el sue&ntilde;o. Creer que dormimos bien la noche anterior puede hacernos tener mejores rendimientos. As&iacute; lo <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24417326/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostr&oacute; un estudio</a> en el que tomaron a un grupo de personas y les dijeron que a trav&eacute;s de una serie de estudios muy elaborados podr&iacute;an saber cu&aacute;nto tiempo de sue&ntilde;o profundo hab&iacute;an tenido la noche anterior -algo que no ten&iacute;an manera de saber-. Tambi&eacute;n les explicaron la importancia de dormir bien y su efecto en el rendimiento. Pero a algunas personas aleatoriamente les dijeron que hab&iacute;an dormido mejor que la media y a otros menos. Luego pusieron a todos a hacer una serie de ejercicios mentales, para medir su rendimiento -por ejemplo sumando dos n&uacute;meros que les dec&iacute;an o listando todas las palabras que se les ocurriesen que empiecen con cierta letra-. Y s&iacute;, quienes pensaban que durmieron mejor, les fue mejor. Todo tiene sus l&iacute;mites, no podemos sugestionarnos con que dormimos bien cada noche si no lo hacemos, pero las peque&ntilde;as variaciones en c&oacute;mo pensamos que estamos pueden tener un efecto. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caf&eacute; puede tener un efecto similar. Hay <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2018/07/180717125836.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> en los que hacen que algunas personas piensen en caf&eacute; al ponerlos en una habitaci&oacute;n con su aroma, y luego los hacen contestar una serie de pruebas matem&aacute;ticas. El pensar en caf&eacute;, una sustancia que asociamos con estar despiertos y alerta, mejora los rendimientos en el examen en comparaci&oacute;n con quienes estaban en una habitaci&oacute;n sin ese olor. Los efectos, sin embargo, se tienden a ver con personas que viven en sociedades que asocian el caf&eacute; con la productividad. <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1053810018303350%23:~:text=As%2520higher%2520levels%2520of%2520arousal,appraise%2520different%2520targets%2520of%2520consideration." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En otro an&aacute;lisis</a> que se hizo con personas de culturas asi&aacute;ticas, como Corea o Jap&oacute;n, vieron que pensar en caf&eacute; no ten&iacute;a el mismo resultado. Claramente no es la sustancia la que act&uacute;a en estos casos, sino nuestra expectativa de lo que la sustancia har&iacute;a, un placebo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute;, que <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0182466" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en otro estudio</a>, les hicieron oler a los participantes un aroma antes de tomar una prueba de creatividad. A la mitad le dijeron que era un aroma que mejoraba la creatividad, y al resto que era simplemente un fragancia que estaban probando. Te imagin&aacute;s para d&oacute;nde va esto: los que cre&iacute;an que les mejoraba la creatividad ten&iacute;an puntajes m&aacute;s altos, estaban mentalizados para ser m&aacute;s creativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y este tipo de efectos no se limita a cuestiones mentales, puede tambi&eacute;n afectar nuestro cuerpo. Para probar esto <a href="https://www.jsams.org/article/S1440-2440(07)00288-5/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tomaron a un grupo de ciclistas</a> y les pidieron que entrenaran hasta que estuviesen exhaustos. Todos ten&iacute;an un reloj al lado. Lo que no sab&iacute;an es que en algunos casos el reloj iba m&aacute;s r&aacute;pido de lo normal y en otros m&aacute;s lento. Es decir, aunque en todos los casos pasaban 10 minutos, algunos pensaban que hab&iacute;an pasado 8 y otros 12. Y para quienes el reloj iba m&aacute;s lento, quienes pensaban que s&oacute;lo hab&iacute;an pasado 8 minutos, demoraban m&aacute;s&nbsp;en declararse extenuados. Pensar que llevaban menos tiempo influ&iacute;a en el cansancio que sent&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas peque&ntilde;as manipulaciones de nuestra percepci&oacute;n, que pueden tener efectos muy reales en nuestra vida, podr&iacute;an explotarse mucho mejor en la realidad virtual, donde es mucho m&aacute;s f&aacute;cil modificar lo que uno percibe. Y no se trata de pensar que somos entes totalmente maleables o <a href="https://www.livescience.com/does-subliminal-messaging-work.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revivir</a> el miedo de las supuestas publicidades subliminales que en microsegundos nos iban a ordenar qu&eacute; es lo que ten&iacute;amos que hacer. Pero s&iacute; es posible que si se populariza una nueva forma de interactuar con el mundo esta tenga un efecto en la forma en que lo pensamos y que haya nuevas maneras de modificar nuestra percepci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cascos-realidad-virtual-afectar-percepcion-realidad_129_10322746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jun 2023 03:01:40 +0000]]></pubDate>
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