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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Papers]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/papers/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Papers]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La mala conducta en la ciencia: el plagio y duplicar resultados son las principales causas de la retractación de artículos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/mala-conducta-ciencia-plagio-duplicar-resultados-son-principales-causas-retractacion-articulos_1_10584694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c846e77f-16f3-444c-858a-3689babb6c14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mala conducta en la ciencia: el plagio y duplicar resultados son las principales causas de la retractación de artículos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lo que va de siglo se han retirado al menos 476 'papers' publicados en revistas con un autor español y, aunque los errores también se dan, la principal causa es la mala praxis de los investigadores</p></div><p class="article-text">
        En lo que va de siglo se han retirado de revistas de todo el mundo un m&iacute;nimo de 476 art&iacute;culos cient&iacute;ficos en los que figuraba al menos un autor espa&ntilde;ol. Dicho de otro modo: de media, cada mes, se echa para atr&aacute;s un <em>paper</em> que hab&iacute;a sido ya publicado. La principal causa de estas retractaciones es alg&uacute;n tipo de mala conducta de los investigadores, seg&uacute;n un estudio realizado por varios profesores de las Universidades de Santiago de Compostela y de Yale, en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En torno a un 60% de los art&iacute;culos se retiran por alg&uacute;n tipo de mala conducta, m&aacute;s que por errores (un 32%)&rdquo;, explica Cristina Candal Padreira, la autora principal del estudio <em>La retractaci&oacute;n cient&iacute;fica en Espa&ntilde;a: an&aacute;lisis de las caracter&iacute;sticas y las razones</em>. El estudio baja un poco m&aacute;s y concreta esas malas conductas en qu&eacute; consisten: lo m&aacute;s habitual son las duplicaciones, motivo que est&aacute; detr&aacute;s de una de cada tres retractaciones por mala praxis. El plagio (19,4% de los art&iacute;culos retirados), unos &ldquo;datos o resultados no fiables&rdquo; (17,8%) y la fabricaci&oacute;n o falsificaci&oacute;n de datos (16,3%) son las otras razones m&aacute;s habituales, junto a los problemas &eacute;ticos y/o legales (11,6%).
    </p><p class="article-text">
        Esto es con car&aacute;cter general, sin discriminar por &aacute;rea de conocimiento. Pero el estudio tambi&eacute;n ha evaluado c&oacute;mo se comporta espec&iacute;ficamente el campo de la biomedicina. Aparte de porque este es el &aacute;rea de trabajo de los autores, explica Candal Padreira, se debe a que les pareci&oacute; &ldquo;interesante separar lo biom&eacute;dico del resto, porque es un &aacute;rea que tiene sus peculiaridades&rdquo; y puede impactar de manera directa en la sociedad. En la biomedicina, expone el informe, la mala conducta m&aacute;s habitual tambi&eacute;n es la duplicaci&oacute;n (34,7%), pero la segunda es la fabricaci&oacute;n o falsificaci&oacute;n (20,6%) y la tercera los resultados no fiables (19,6%).
    </p><h3 class="article-text">Del 'paper' a la vida real</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Me preocupa bastante el segundo puesto de la fabricaci&oacute;n o la falsificaci&oacute;n en la biomedicina&rdquo;, reflexiona la investigadora. &ldquo;Si un art&iacute;culo tiene datos fabricados las conclusiones van a ser inventadas. Es el error m&aacute;s grave, y puede tener consecuencias no solo a nivel cient&iacute;fico, sino en la poblaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y cuenta un ejemplos de mala praxis por falsificaci&oacute;n en biomedicina que tuvo efectos, notables, m&aacute;s all&aacute; de los m&aacute;rgenes de las revistas: el caso de Andrew Wakefield, del que ahora se cumplen justamente 25 a&ntilde;os. Wakefield, al que <em>National Geographic</em> califica como &ldquo;el cient&iacute;fico m&aacute;s fraudulento de la historia&rdquo;, era un <a href="https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(97)11096-0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigador brit&aacute;nico que public&oacute; en </a><a href="https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(97)11096-0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a><a href="https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(97)11096-0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en 1998 un art&iacute;culo que b&aacute;sicamente vinculaba la vacuna de la triple v&iacute;rica (sarampi&oacute;n, rubeola y parotiditis) con el desarrollo del autismo en ni&ntilde;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo provoc&oacute; un gran inter&eacute;s medi&aacute;tico desde el primer d&iacute;a y las conclusiones del texto corrieron como la p&oacute;lvora. El efecto fue inmediato: el a&ntilde;o anterior a la publicaci&oacute;n del <em>paper</em>, en 1997, la tasa de cobertura de la triple v&iacute;rica superaba el 90%. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando el periodista brit&aacute;nico Brian Deer empez&oacute; a publicar art&iacute;culos en <em>The Sunday Times</em> dudando de las conclusiones de Wakefield, hab&iacute;a ca&iacute;do al 80%. &ldquo;La disminuci&oacute;n de la cobertura vacunal del sarampi&oacute;n, la rubeola y la parotiditis fue a nivel mundial. Las consecuencias todav&iacute;a se observan hoy en d&iacute;a, con brotes protagonizados por adultos no vacunados en la infancia, la llamada 'cohorte Wakefield'&rdquo;, <a href="https://theconversation.com/el-fraude-en-ciencia-perjudica-seriamente-a-la-salud-y-a-la-propia-ciencia-198079" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe Candal Padreira</a>. Finalmente, en 2010 <em>The Lancet</em> retir&oacute; el art&iacute;culo ante la evidencia de fraude. Wakefield se hab&iacute;a inventado los datos y adem&aacute;s ten&iacute;a un conflicto de intereses.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s retractaciones y m&aacute;s mala conducta</h3><p class="article-text">
        Otra de las conclusiones que alcanza el estudio es que tanto las retractaciones en general como las debidas espec&iacute;ficamente a los casos de mala conducta cient&iacute;fica est&aacute;n aumentando. &ldquo;De manera significativa&rdquo;, asegura Candal Padreira en base a las mediciones. Y lo hace, dicen los datos, en cifras absolutas, lo que podr&iacute;a tener su justificaci&oacute;n porque tambi&eacute;n est&aacute; subiendo el total de art&iacute;culos publicados, pero tambi&eacute;n de manera relativa, advierte. Esto es: la retractaci&oacute;n de art&iacute;culos est&aacute; subiendo m&aacute;s r&aacute;pido que la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas explicaciones, muchas teor&iacute;as. Hay gente positiva que dice que no es que las malas conductas est&eacute;n aumentado, sino que cada vez se detecta m&aacute;s. Pero yo no estoy tan segura&rdquo;, rebate. &ldquo;El plagio y la duplicaci&oacute;n ya no est&aacute; aumentando porque con los <em>softwares</em> antiplagio hay trabajos que no llegan a publicarse y por tanto no hay que retractarse&rdquo;, elucubra.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, el aumento de los art&iacute;culos fraudulentos o inventados o plagiados (lo que incluye el autoplagio) se debe a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pilar-paneque-exigencia-publicar-constantemente-lleva-sistema-cientifico-cantidad-no-calidad_128_10554167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la voracidad de un sistema que exige publicar sobre todas las cosas</a> para prosperar en la carrera acad&eacute;mica, de manera que acaba primando la cantidad sobre la calidad. As&iacute; lo admite tambi&eacute;n Pilar Paneque, la directora de una de las instituciones que m&aacute;s puede hacer para cambiar el sistema, la ANECA: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pilar-paneque-exigencia-publicar-constantemente-lleva-sistema-cientifico-cantidad-no-calidad_128_10554167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pilar-paneque-exigencia-publicar-constantemente-lleva-sistema-cientifico-cantidad-no-calidad_128_10554167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>paper</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pilar-paneque-exigencia-publicar-constantemente-lleva-sistema-cientifico-cantidad-no-calidad_128_10554167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no puede ser lo &uacute;nico que haga el investigador&rdquo;</a>, reflexionaba en esta entrevista. Si el sistema exige otras maneras para hacer carrera en la ciencia, sigue el razonamiento, los investigadores no se ver&aacute;n tan presionados para publicar y los casos de mala conducta bajar&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/mala-conducta-ciencia-plagio-duplicar-resultados-son-principales-causas-retractacion-articulos_1_10584694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Oct 2023 09:10:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Papers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se vende 'paper' por 2.000 dólares: el mercado negro de textos académicos daña la credibilidad de la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vende-paper-2-000-dolares-mercado-negro-textos-academicos-dana-credibilidad-ciencia_1_10401294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e96a4107-05b7-48b9-91b6-18ab4402eb80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se vende &#039;paper&#039; por 2.000 dólares: el mercado negro de textos académicos daña la credibilidad de la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores necesitan publicar y las 'fábricas' de textos científicos les ofrecen artículos a cambio de cientos o miles de dólares: una de estas empresas presume de haber colocado más de 12.000 'papers' de este tipo en una década</p><p class="subtitle">Investigadores y universidades intentan escapar de la 'dictadura de los papers'</p></div><p class="article-text">
        El 22 de abril, la cuenta de Twitter <a href="https://twitter.com/author_for_sale/status/1649741324206080001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Authorship for Sale (Autor&iacute;a en venta) publicaba un anuncio que le hab&iacute;a llegado</a>: 
    </p><p class="article-text">
        -T&iacute;tulo: <em>Thermal study on non-Newtonian fluids through a porous channel for turbine blades</em>.
    </p><p class="article-text">
        -Revista: Elsevier. Factor de Impacto: 6.2. Q1.
    </p><p class="article-text">
        -Disponible: 1&ordm; [autor]. 2.000 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Para cualquier persona que conozca el mundo cient&iacute;fico el mensaje es evidente. Para quien no, traducido del lenguaje del mundo acad&eacute;mico: se vende un art&iacute;culo cient&iacute;fico que ya tiene la aprobaci&oacute;n para publicarse en uno de los grupos editoriales m&aacute;s potentes del mundo. Por 2.000 d&oacute;lares, promete el anuncio, le ponemos tu nombre como autor principal a un <em>paper</em>, que te servir&aacute; para acreditarte como profesor, progresar en tu centro o, seg&uacute;n el pa&iacute;s, incluso acceder a un trabajo. Es la versi&oacute;n &eacute;lite en la ciencia de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/chatgpt-arruina-negocio-traficantes-trabajos-universitarios_1_10174153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la venta de trabajos de fin de grado o m&aacute;ster</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pocas semanas despu&eacute;s de que el anuncio saliera a la luz, la revista <a href="https://www.sciencedirect.com/journal/case-studies-in-thermal-engineering" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Case Studies in Thermal Engineering</em></a>, del gigante del sector Elsevier, adelant&oacute; que el pr&oacute;ximo septiembre <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2214157X23004914" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicar&aacute; un art&iacute;culo con ese t&iacute;tulo exacto en su n&uacute;mero 49</a>. O hubo una alineaci&oacute;n planetaria sin precedentes que llev&oacute; a una serie de autores a poner justo el mismo t&iacute;tulo a un estudio, palabra por palabra, o la compraventa se ejecut&oacute;. El primer autor del <em>paper</em>, ese que estaba a la venta &ndash;en ciencia es habitual firmar un art&iacute;culo entre varios, pero la posici&oacute;n en que se firme es relevante&ndash;, es Chao-zhe Zhu, que la misma revista cita como perteneciente a la Facultad de Ingenier&iacute;a M&eacute;dica de la Jining Medical University en Jining, China.
    </p><p class="article-text">
        Chao-zhe Zhu es casi un fantasma: apenas aparece referenciado en un par de webs cient&iacute;ficas, pero no hay rastro de un email en el que contactar. Chao-zhe Zhu probablemente necesitaba tener un art&iacute;culo publicado para graduarse en la universidad, sacarse un doctorado o para ascender en un hospital, un requisito habitual en China. En ocasiones, en ese pa&iacute;s simplemente se paga a los investigadores por publicar: en 2016, las universidades premiaron con 44.000 euros a cient&iacute;ficos por aparecer en <em>Science </em>o <em>Nature</em>, <a href="https://www.codastory.com/waronscience/china-fake-scientific-research/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n una investigaci&oacute;n del  MIT</a>(Massachussets Institute of Technology).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El anuncio de la venta del autor principal de un &#039;paper&#039;, realizado en abril, y encima el anuncio de una revista de la próxima publicación de un artículo con el mismo nombre."
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            <span class="title">
                El anuncio de la venta del autor principal de un &#039;paper&#039;, realizado en abril, y encima el anuncio de una revista de la próxima publicación de un artículo con el mismo nombre.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El caso es solo uno entre los miles de ellos &ndash;que se hayan detectado&ndash; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en revistas de todo el mundo. La compraventa de art&iacute;culos prefabricados es una realidad que amenaza al sector, reconocen investigadores de todo el planeta. Las <em>paper mills</em> (f&aacute;bricas de art&iacute;culos), como se conocen en el sector, est&aacute;n a pleno rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Encontrar una de estas empresas en internet es relativamente f&aacute;cil. SIA Science Publisher, radicada en Letonia, &ldquo;brinda la oportunidad de convertirse en coautor de un art&iacute;culo existente que fue aceptado para su publicaci&oacute;n en las revistas de indexaci&oacute;n Scopus, Web of Science [los referentes del sector]. Al administrar todo el proceso, nos esforzamos por ahorrarle esfuerzo y tiempo utilizando nuestras d&eacute;cadas de experiencia colaborando con revistas cient&iacute;ficas l&iacute;deres&rdquo;, prometen abiertamente en su web.
    </p><p class="article-text">
        La empresa ofrece posibilidades casi ilimitadas. Se pueden buscar art&iacute;culos filtrando por &aacute;rea de conocimiento, base de datos que indexa (califica) la revista, c&oacute;mo de importante es esta (desde las Q1, las m&aacute;s prestigiosas, hasta las Q4, las menos; la elecci&oacute;n determinar&aacute; el precio) y el pa&iacute;s. Se puede comprar una posici&oacute;n de autor o el art&iacute;culo entero, lo que a su vez permite revender m&aacute;s coautor&iacute;as, seg&uacute;n sugiere la propia web. &ldquo;La publicaci&oacute;n se realiza <em>llave en mano</em>: los art&iacute;culos ya est&aacute;n escritos, traducidos, corregidos, formateados y la revista seleccionada para su publicaci&oacute;n. Lo &uacute;nico que necesita es elegir un tema adecuado para usted, la posici&oacute;n deseada en el art&iacute;culo y pagar&rdquo;, promete SIA. La empresa incluso incluye un apartado en el que resuelve dudas e incluye respuestas a preguntas como: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puedo estar seguro de que nadie sabr&aacute; que compr&eacute; un art&iacute;culo?&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Anuncio de la venta de un artículo en una empresa especializada. El artículo tiene ya título, abstract (resumen) y el compromiso de que será publicado en una revista del máximo prestigio (Q1) en diciembre de 2023. Se ofrecen cuatro posiciones de autor a diferentes precios."
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            <span class="title">
                Anuncio de la venta de un artículo en una empresa especializada. El artículo tiene ya título, abstract (resumen) y el compromiso de que será publicado en una revista del máximo prestigio (Q1) en diciembre de 2023. Se ofrecen cuatro posiciones de autor a diferentes precios.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Varios m&eacute;todos, el mismo problema</h3><p class="article-text">
        La compraventa de art&iacute;culos funciona y tiene variantes, seg&uacute;n explica Nick Wise, un investigador en la Universidad de Cambridge que estudia y trata de combatir el fen&oacute;meno. Se puede producir un <em>paper</em> desde la nada y vender la(s) autor&iacute;a(s), se pueden vender autor&iacute;as de art&iacute;culos ya escritos o incluso se pueden vender citas, otro elemento fundamental en la carrera acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay corrupci&oacute;n en las publicaciones acad&eacute;micas, que opera de muchas maneras diferentes&rdquo;, comenta Wise por correo electr&oacute;nico. &ldquo;A veces es un investigador o un peque&ntilde;o grupo de investigadores que intentan que sus art&iacute;culos se publiquen o sean m&aacute;s citados. Tambi&eacute;n hay redes de empresas profesionales de todo el mundo que trabajan para publicar miles de art&iacute;culos, organizar sus propios n&uacute;meros especiales en las revistas y sobornar a los editores. Yo lo llamar&iacute;a crimen organizado, excepto que no siempre es obvio qu&eacute; leyes, si es que hay alguna, se est&aacute; violando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema afecta a casi todos los campos y lo sufren las revistas m&aacute;s prestigiosas. Es dif&iacute;cil de cuantificar porque solo se cuentan como fraudulentos los <em>papers</em> que se detectan, pero quienes lo estudian &ndash;normalmente investigadores que dedican a esta actividad su tiempo libre&ndash; aseguran que est&aacute; lo suficientemente extendido como para suponer un problema para toda la ciencia, que ve su credibilidad minada.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://retractionwatch.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La web especializada </a><a href="https://retractionwatch.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Retraction Watch</em></a>, que lleva un registro de los art&iacute;culos que se retiran por diversas razones, ten&iacute;a a 17 de julio 2.304 entradas con referencias a f&aacute;bricas de art&iacute;culos y otras 1.890 con sospechas sobre la autor&iacute;a. <a href="https://publicationethics.org/files/paper-mills-cope-stm-research-report.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno de los informes m&aacute;s recientes que aborda la cuesti&oacute;n</a>, elaborado por COPE (Committee on Publication Ethics) y STM, dos organizaciones que velan por la limpieza del sistema y cercanas a las principales editoras, calculaba que solo en 2022 se vieron afectadas por estos art&iacute;culos 77 revistas y que el 14% de los art&iacute;culos que se hab&iacute;an remitido o publicado en estas (dicho de otra manera, uno de cada siete), con picos del 2% y el 46%, eran sospechosos.
    </p><p class="article-text">
        Solo una de las empresas que ofrece art&iacute;culos explicita en su web que llevan publicando desde 2012 y que en estos 11 a&ntilde;os colocaron m&aacute;s de 12.650 <em>papers</em>, 2.317 solo en 2020.
    </p><p class="article-text">
        Las f&aacute;bricas de art&iacute;culos operan principalmente en China, Ir&aacute;n o India, explican fuentes que investigaron el sector. Un pu&ntilde;ado escaso de pa&iacute;ses, pero que suman casi la mitad de la poblaci&oacute;n mundial. &ldquo;Son pa&iacute;ses donde hay much&iacute;sima competencia por los empleos acad&eacute;micos&rdquo;, explica Wise, &ldquo;y cuantas m&aacute;s publicaciones y citas tengas m&aacute;s opciones de conseguir uno&rdquo;. Pero la cuesti&oacute;n no se limita a pa&iacute;ses asi&aacute;ticos. &ldquo;Seguro que hay acad&eacute;micos y estudiantes involucrados en occidente, tanto clientes como facilitadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una proyecci&oacute;n realizada por Reese Richardson y Thomas Stoeger, dos investigadores de la Northwestern University (EEUU), calcula que en la pr&oacute;xima d&eacute;cada los art&iacute;culos sospechosos de haber salido de f&aacute;bricas se multiplicar&aacute;n por cien mientras el n&uacute;mero de textos retirados se mantendr&aacute; m&aacute;s o menos estable, como lo ha estado en las &uacute;ltima d&eacute;cada. Otro estudio, llevado a cabo por el investigador Yasunori Park, del Ingham Institute de Australia, revel&oacute; que el 11% de 1.887 art&iacute;culos analizados de su campo de trabajo, la investigaci&oacute;n gen&eacute;tica, eran &ldquo;problem&aacute;ticos&rdquo;. El peligro est&aacute; en que esos 206 art&iacute;culos, que conten&iacute;an secuencias, l&iacute;neas celulares o im&aacute;genes sospechosas, sumaban 31.914 citas. La desinformaci&oacute;n o informaci&oacute;n err&oacute;nea, no cient&iacute;fica, se esparce.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un estudio reveló que el 11% de 1.887 artículos analizados en el campo de la investigación genética eran “problemáticos”; el peligro está en que esos 206 artículos, que contenían secuencias, líneas celulares o imágenes sospechosas, sumaban 31.914 citas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de los art&iacute;culos de las <em>paper mills</em> no se retirar&aacute;n jam&aacute;s&rdquo; de las revistas que los publicaron, a&ntilde;ade Nick Wise. &ldquo;Y algunos no se los leer&aacute; nadie, pero otros ir&aacute;n contaminando poco a poco la literatura cient&iacute;fica. Hay &aacute;reas en las que las f&aacute;bricas est&aacute;n m&aacute;s activas que en otras. No me gustar&iacute;a tener que hacer una revisi&oacute;n de la literatura existente en una de estas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Las editoriales dicen estar comprometidas, seg&uacute;n aseguran a este diario Elsevier y Springer, dos de los grupos m&aacute;s grandes del mundo. Desde Elsevier explican que en 2022 retiraron 416 art&iacute;culos que ya se hab&iacute;an publicado &ndash;aunque no todos por sospechas sobre la autenticidad o la autor&iacute;a, tambi&eacute;n hay problemas de duplicaciones, manipulaci&oacute;n de im&aacute;genes o plagio&ndash; y tienen varias investigaciones abiertas. &ldquo;Nuestro equipo del Centro de Experiencia en Integridad de la Investigaci&oacute;n y &Eacute;tica de la Publicaci&oacute;n tiene la misi&oacute;n de apoyar a los equipos de publicaci&oacute;n en la resoluci&oacute;n de casos de &eacute;tica; y trabajar con partes interesadas y expertos de Elsevier para evitar la publicaci&oacute;n de investigaciones no &eacute;ticas, como las f&aacute;bricas de papel, a trav&eacute;s de sistemas seguros y de detecci&oacute;n temprana&rdquo;, informa un portavoz.
    </p><p class="article-text">
        Chris Graf, director de Integridad en la Investigaci&oacute;n (Integrity Research) de Springer Nature, la editora de la revista del mismo nombre, explica que &ldquo;el volumen de art&iacute;culos problem&aacute;ticos es peque&ntilde;o comparado con todo lo que publicamos, pero cualquier intento de subvertir el proceso editorial es inaceptable&rdquo;. Springer, como Elsevier, tiene un grupo espec&iacute;fico para estos asuntos (Springer Nature Research Integrity Group), explica Graf, que a su vez forma a los editores de las revistas. Este grupo ha desarrollado tambi&eacute;n una herramienta espec&iacute;fica para la detecci&oacute;n de art&iacute;culos de f&aacute;bricas de <em>papers</em>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/funcionan-sistemas-detectar-trabajos-universitarios_1_1941924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una especie de Turnitin de art&iacute;culos.</a>
    </p><h3 class="article-text">El agujero de los n&uacute;meros especiales</h3><p class="article-text">
        Buena parte del problema, explican quienes conocen el sector cient&iacute;fico, est&aacute; en la carrera cient&iacute;fica y c&oacute;mo se incentiva a los investigadores. En la academia, en la ciencia, para progresar hay que publicar art&iacute;culos, como resume el aforismo ingl&eacute;s <em>publish or perish </em>(publicar o perecer). Pero al sistema no le preocupa tanto qu&eacute; se publica como d&oacute;nde, en qu&eacute; revistas, y dej&oacute; en manos privadas establecer cu&aacute;les son las de prestigio, a trav&eacute;s de un m&eacute;todo relativamente complejo que las divide en cuartiles, donde el Q1 es el mejor. Cuando un investigador publica en una revista Q1 ya no importa tanto qu&eacute; haya en ese art&iacute;culo, lo importante es el soporte. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La disfunci&oacute;n del sistema, cuentan los cient&iacute;ficos cr&iacute;ticos, se entiende mejor cuando a esta informaci&oacute;n se suma que las revistas cobran por publicar</a> a cambio de que los art&iacute;culos sean accesibles para todos y no tengan muro de pago.
    </p><p class="article-text">
        Que lo importante sea el d&oacute;nde y no el qu&eacute; provoca &ldquo;incentivos indeseados de un mal uso de los indicadores bibliom&eacute;tricos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/science-nature-investigadores-espanoles-dejan-revistas-tradicionales-editoriales-cuestionadas_1_9842469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que conducen a la sobreproducci&oacute;n de investigaci&oacute;n de bajo riesgo</a>&rdquo;, en palabras del Ministerio de Universidades, que en colaboraci&oacute;n con otros organismos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/investigadores-universidades-escapar-dictadura-papers_1_10213709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; tratando de cambiar el sistema para alejarse de esta especie de dictadura de la publicaci&oacute;n de art&iacute;culos</a>. Iniciativas europeas como CoARA o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-cambia-acreditacion-profesorado-universitario-simple-dependiente-papers_1_10388358.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nueva normativa para la acreditaci&oacute;n del profesorado universitario</a>, aprobada este pasado martes por el Gobierno, tratan de implantar otras maneras de publicar y valorar los m&eacute;ritos de los cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras estas nuevas pr&aacute;cticas se extienden, el fraude contin&uacute;a. Uno de los principales agujeros que tienen las editoras son los monogr&aacute;ficos que publican. Estos &ldquo;n&uacute;meros especiales&rdquo; &ndash;que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/science-nature-investigadores-espanoles-dejan-revistas-tradicionales-editoriales-cuestionadas_1_9842469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proliferaron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la mano de las llamadas editoriales depredadoras</a>&ndash; se ponen en ocasiones en manos de investigadores ajenos a las propias revistas, y son estos cient&iacute;ficos los que montan todo el n&uacute;mero: deciden qu&eacute; se publica y qui&eacute;n e incluso buscan <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los revisores que validar&aacute;n la calidad cient&iacute;fica de los art&iacute;culos</a>. Los <em>special issues</em>, como se conocen estos monogr&aacute;ficos, se publican bajo el sello de las editoras, pero sin tener su control absoluto.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://undark.org/2023/06/21/in-a-tipsters-note-a-view-of-science-publishings-achilles-heel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una investigaci&oacute;n realizada por la web especializada Undark junto a Retraction Watch revel&oacute; el caso de Gunesekaran Manogaran</a>, un cient&iacute;fico de datos con varios premios y un historial de publicaciones que lo sit&uacute;a(ba)n entre lo mejor del mundo. Seg&uacute;n el art&iacute;culo &ndash;realizado a partir de una denuncia an&oacute;nima sobre Manogaran sobre la cual investig&oacute; <a href="https://undark.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Undark</a><em>&ndash;</em> Manogaran est&aacute; implicado en 60 monogr&aacute;ficos, con cientos o miles de art&iacute;culos cient&iacute;ficos publicados.
    </p><p class="article-text">
        El funcionamiento del sistema de publicaci&oacute;n en general y de las revistas en particular facilitaron que la supuesta red de art&iacute;culos fraudulentos de Manogaran se extendiera tanto. Los monogr&aacute;ficos permiten a las revistas centrarse sobre un tema concreto y, aunque es habitual que sean las revistas las que los encarguen, tambi&eacute;n funcionan al rev&eacute;s: un cient&iacute;fico le puede proponer un n&uacute;mero a una editorial y hacerse cargo de &eacute;l. Para las revistas &ndash;y esto explica en parte por qu&eacute; se han extendido tanto, explican los expertos&ndash; son una fuente de ingresos suculenta: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los cient&iacute;ficos les pagan para que sus art&iacute;culos se publiquen en abierto</a> y cualquiera pueda acceder a &eacute;l (el sistema se conoce como APC y un art&iacute;culo puede costar varios miles de euros).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Undark cuenta que la red de Manogaran propuso especiales a cientos de revistas (se cuentan por miles en todo el mundo). Solo ten&iacute;a que esperar que alguna picara y empezar a repartir autor&iacute;as, papeles, revisiones y citas a quien &eacute;l quisiera. Tambi&eacute;n trabaj&oacute; por persona interpuesta: utilizaba el nombre de otros cient&iacute;ficos como supuestos editores, pero era una tapadera y realmente manejaba &eacute;l los monogr&aacute;ficos, <a href="https://retractionwatch.com/2022/05/02/elsevier-retracts-papers-when-it-realizes-one-of-the-authors-hid-fact-he-was-guest-editor-of-issue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una pr&aacute;ctica que provoc&oacute; la retirada de un art&iacute;culo por parte de Elsevier</a>. Manogaran rechaz&oacute; las acusaciones, pero luego pas&oacute; al silencio. Seg&uacute;n Retraction Watch, al cient&iacute;fico le han retirado una docena de art&iacute;culos recientemente.
    </p><h3 class="article-text">Las colaboraciones imposibles</h3><p class="article-text">
        Los casos de supuestos fraudes se cuentan por cientos y son f&aacute;cilmente localizables en internet. En ocasiones destacan las colaboraciones entre autores con poco en com&uacute;n. Un ejemplo entre muchos: el art&iacute;culo <a href="https://www.hindawi.com/journals/amse/2021/5102014/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nanomaterial by Sol-Gel Method: Synthesis and Application</em></a><a href="https://www.hindawi.com/journals/amse/2021/5102014/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tiene ocho autores</a>: un ruso de un instituto de Farmacia, un iraqu&iacute; de una Facultad de Biolog&iacute;a, un tailand&eacute;s de un departamento de Terapia Ocupacional, una persona saud&iacute; de una facultad de Enfermer&iacute;a, otro farmac&eacute;utico saud&iacute;, un ruso sin filiaci&oacute;n espec&iacute;fica y un iran&iacute; de un departamento de Ingenier&iacute;a Qu&iacute;mica. Las colaboraciones entre cient&iacute;ficos de diferentes centros o pa&iacute;ses son habituales; que coescriban un art&iacute;culo personas de disciplinas poco relacionadas no lo es tanto.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo autor del anterior ejemplo, Eshan Kianfar, es un nombre conocido entre los cazadores de fraudes. Un repaso a <a href="https://pubpeer.com/search?q=authors%3A%22ehsan+kianfar%22" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los art&iacute;culos publicados en los que aparece este autor en la web especializada PubPeer</a> revela que, de los 14 resultados que aparecen, un <em>paper</em> fue retirado &ndash;los editores de la revista que lo public&oacute; encontraron pruebas de &ldquo;manipulaci&oacute;n con las autor&iacute;as&rdquo; y no pudieron comprobar que los dem&aacute;s autores hubieran contribuido en absoluto&ndash; y los otros 13 tienen problemas de credibilidad: desde citas a art&iacute;culos tambi&eacute;n retirados hasta sospechas de compra, pasando por citas masivas &ldquo;irrelevantes&rdquo;, pasando por autocitas del propio Kianfar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se dan casos de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisores de art&iacute;culos &ndash;otros cient&iacute;ficos del campo del </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>paper</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en cuesti&oacute;n, que son quienes validan los trabajos</a>&ndash; directamente inventados. Es el caso de <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fsurg.2022.948666/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo publicado en Frontiers</a> &ndash;una de las editoriales sospechosas de realizar pr&aacute;cticas depredadoras (muy resumido, aceptar y publicar todo tipo de art&iacute;culos con est&aacute;ndares de calidad dudosos)&ndash;, localizado por el investigador Alexander Magazinov y publicado en la web For Better Science. El art&iacute;culo, finalmente retirado pero que estuvo publicado, hab&iacute;a sido avalado por Hilla Mills, de la Universitiy for Development Studies de Ghana, y Luke Cheung, del Hospital Institute for Herbal Research de M&eacute;xico. Ninguno de los dos existe, y sin embargo aparecen tambi&eacute;n como autores de varios art&iacute;culos previos. &iquest;Para qu&eacute; inventarse personas que no se van a beneficiar de publicar art&iacute;culos? Magazinov da una posible respuesta: una vez establecido que esas personas existen, que son cient&iacute;ficos que aparecen en las bases de datos, se les puede utilizar como revisores que validen art&iacute;culos de dudosa calidad o procedencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vende-paper-2-000-dolares-mercado-negro-textos-academicos-dana-credibilidad-ciencia_1_10401294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jul 2023 14:17:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se vende 'paper' por 2.000 dólares: el mercado negro de textos académicos daña la credibilidad de la ciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Papers,Corrupción]]></media:keywords>
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