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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - frontera agrícola-ganadera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/frontera-agricola-ganadera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - frontera agrícola-ganadera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[En 2024 se quemaron casi 70.000 hectáreas de bosque nativo en Córdoba, más del triple de la superficie de CABA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/2024-quemaron-70-000-hectareas-bosque-nativo-cordoba-triple-superficie-caba_1_11689340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ad0d4e8-cb5a-45f3-9705-75a5cf5e7917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En 2024 se quemaron casi 70.000 hectáreas de bosque nativo en Córdoba, más del triple de la superficie de CABA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según datos oficiales el fuego afectó 69.500 hectáreas en lo que va del año. Es uno de los peores registros de la provincia. Desde 1987 se incendiaron más de 2 millones de hectáreas. Culpan a la falta de un plan estratégico, el avance de los agronegocios, el déficit habitacional y los desarrollos urbanísticos sin control.</p><p class="subtitle">Córdoba: controlaron el incendio en Valle de Punilla, pero se mantiene el alerta de riesgo extremo</p><p class="subtitle">Amnistía Internacional insta a los gobiernos sudamericanos a evitar una catástrofe climática ante ola de incendios</p></div><p class="article-text">
        En lo que va del a&ntilde;o, <strong>el fuego consumi&oacute; en C&oacute;rdoba 69.500 hect&aacute;reas de bosques nativos,</strong> el equivalente a tres veces y media la superficie de la Ciudad de Buenos Aires con un total de 20.000 hect&aacute;reas. La falta de una estrategia a largo plazo, el retaceo de recursos y el desfinanciamiento del Plan del Manejo del Fuego, el avance de la frontera de los cultivos de soja y los establecimientos ganaderos, el d&eacute;ficit habitacional y la necesidad de mudarse a zonas donde los incendios son moneda corriente y los proyectos urban&iacute;sticos sin control  son algunas de las razones que explican por qu&eacute;, <strong>desde 1987, en C&oacute;rdoba se quemaron m&aacute;s de 2 millones de hect&aacute;reas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Todo fuego es pol&iacute;tico&rdquo;</em>, repiten en C&oacute;rdoba cada a&ntilde;o, cuando los incendios devoran d&iacute;a a d&iacute;a miles de hect&aacute;reas de bosque nativo. Las estimaciones de brigadistas, bomberos voluntarios, del Instituto Gulich &ndash;creado por la&nbsp;Comisi&oacute;n Nacional de Actividades Espaciales (CONAE)&nbsp;y la&nbsp;Universidad Nacional de C&oacute;rdoba (UNC)&ndash; y del Plan Provincial de Manejo del Fuego se&ntilde;alan que en lo que va de 2024, los incendios forestales consumieron  casi 70.000 hect&aacute;reas. Es un n&uacute;mero inexacto porque existen muchos focos que no son captados por las im&aacute;genes satelitales, por eso, los ambientalistas y brigadistas sostienen que la cifra podr&iacute;a llegar a las 113.000 hect&aacute;reas consumidas por el fuego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desde 1987, en Córdoba se quemaron más de 2 millones de hectáreas."
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            <span class="title">
                Desde 1987, en Córdoba se quemaron más de 2 millones de hectáreas.                            </span>
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        <strong>Lo cierto es que ya la cifra de 69.500 hect&aacute;reas coloca a los incendios de este 2024 como uno de los peores de la provincia. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Andr&eacute;s Lighezzolo</strong>, coordinador de la Unidad de Emergencias y Alertas Tempranas de la CoNAE dice que hasta el martes 24 se hab&iacute;an quemando s&oacute;lo en la zona Capilla del Monte cerca de 39.000 hect&aacute;reas, a los que se suman los fuegos en Chancan&iacute;&nbsp;y&nbsp;Villa Berna (en los departamentos Pocho y Calamuchita, en el oeste provincial) que ya consumieron otras miles de hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros con nuestro equipo de la CoNAE vamos relevando, estamos ascendiendo a 69.500 hect&aacute;reas en el 2024&rdquo;, se&ntilde;ala Lighezzolo a <strong>elDiarioAR</strong>, y compara esa cifra con los incendios desatados en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os: &ldquo;En 2020 hubo 340.000 hect&aacute;reas quemadas; y los a&ntilde;os posteriores, 2021, 2022 y 2023, hubo entre 40.000 y 80.000 hect&aacute;reas quemadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>36 a&ntilde;os, 2 millones de hect&aacute;rea quemadas</strong></h2><p class="article-text">
        El Instituto Gulich mantiene un relevamiento desde el a&ntilde;o 1987 sobre los incendios en la provincia. En en base al an&aacute;lisis de im&aacute;genes satelitales tomadas a lo largo de 36 a&ntilde;os, hasta 2023, se pudo determinar que en C&oacute;rdoba se consumieron por incendios forestales 2.182.805 de hect&aacute;reas,<strong> una superficie equiparable con 38 veces el tama&ntilde;o del departamento de la Capital donde est&aacute; asentada la ciudad de C&oacute;rdoba.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre 1987 y 1998, durante los gobiernos de los radicales Eduardo Angeloz y Ram&oacute;n Bautista Mestre, el fuego arras&oacute; 927.744 hect&aacute;reas de bosque nativo, siendo 1988 el peor a&ntilde;o, con 350.145 hect&aacute;reas consumidas por el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que entre 1999 y 2023, durante los gobiernos del peronismo cordobesista de Jos&eacute; de la Sota y Juan Schiaretti, los fuegos acabaron con 1.255.061 hect&aacute;reas de monte virgen. Con 341.000 hect&aacute;reas de bosque incendiado, 2020 se present&oacute; como el peor a&ntilde;o para las administraciones cordobesistas en materia de da&ntilde;o ecol&oacute;gico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿La intencionalidad puede ser el descuido? Los fuegos de las últimas décadas demuestran que no. Si nos vamos al norte de Córdoba, donde años atrás se quemaron más de 30 mil hectáreas, los incendios pasaron por muchos establecimientos ganaderos que pueden verse beneficiados por estos fuegos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joaquín Deón</span>
                                        <span>—</span> Geógrafo, becario del CONICET, brigadista voluntario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte,&nbsp; el investigador <strong>Joaqu&iacute;n De&oacute;n</strong>, ge&oacute;grafo, becario del CONICET, brigadista voluntario e integrante de la Coordinadora&nbsp;&nbsp;Ambiental y de DD.HH. de Sierras Chicas explic&oacute; que &ldquo;un bosque con especies como las que crecen en nuestras sierras necesita al menos 30 a&ntilde;os para recuperarse. Para C&oacute;rdoba, estos incendios implican un impacto enorme a escala ambiental, por eso los investigadores hablamos de emergencia clim&aacute;tica global, no de cambio clim&aacute;tico. Vivimos una crisis sist&eacute;mica donde se relacionan lo econ&oacute;mico, lo social y lo ambiental. No es el fuego, es el capitalismo voraz que depreda y hace negocios sobre lo depredado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para este investigador cordob&eacute;s &ldquo;los fuegos ahora son m&aacute;s desastrosos por dos razones: se levant&oacute; la emergencia nacional, apenas asumi&oacute; Milei,&nbsp;esa emergencia nacional llegaba hasta enero del 2024. Y adem&aacute;s se desfinanci&oacute; el Sistema Federal de Manejo del Fuego,&nbsp;contribuyendo lamentablemente eso a una p&eacute;rdida de coordinaci&oacute;n entre las fuerzas nacionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De&oacute;n se&ntilde;al&oacute; que esta vez los incendios forestales arrasaron con decenas de viviendas porque &ldquo;debido al empobrecimiento de las condiciones de vida, muchas personas buscan terrenos baratos para irse a vivir; no puedo pagar alquiler<em>, &lsquo;compro terrenito y me voy a las sierras&rsquo;. </em>Son muchas familias que se han mudado en una condici&oacute;n de d&eacute;ficit habitacional enorme, donde la carencia de vivienda y la necesidad de dejar pagar alquiler les ha llevado a adquirir posesiones o inmuebles y hasta viviendas con t&iacute;tulo en zonas riesgosas de incendio, no dotadas con servicios. Por ah&iacute; muchas casas no tienen agua para poder contener o frenar el fuego. Y al mismo tiempo son esas familias las que est&aacute;n sufriendo tambi&eacute;n la presi&oacute;n tras cada incendio, por ser desalojadas. &iquest;Por qu&eacute;? Porque al perderlo todo, se desvaloriza su propiedad, se desvalorizan los costos; pero a la vez no tienen poder adquisitivo para poder reconstruir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este militante de la Coordinadora&nbsp;&nbsp;Ambiental y de DD.HH. de Sierras Chicas pone en duda los verdaderos motivos sobre una intenci&oacute;n en los incendios: &ldquo;&iquest;La intencionalidad puede ser el descuido? Los fuegos de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas demuestran que no. Si nos vamos al norte de C&oacute;rdoba, donde a&ntilde;os atr&aacute;s se quemaron m&aacute;s de 30 mil hect&aacute;reas en Ischil&iacute;n o Charbonier, los incendios pasaron por muchos establecimientos ganaderos que pueden verse beneficiados por estos fuegos. En esta zona el avance ganadero va de la mano con la sojizaci&oacute;n. A medida que la sojizaci&oacute;n avanza en los llanos del norte de C&oacute;rdoba, se desplaza la ganader&iacute;a&rdquo;, advierte De&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las 69.000 hectáreas que hasta ahora se han quemado, en realidad se agregan a todas las hectáreas quemadas anteriormente; porque de esas más de 300.000 hectáreas quemadas en 2020 no se recuperaron todas. Pero va quedando cada vez menos biodiversidad nativa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl Montenegro </span>
                                        <span>—</span> Presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo <strong>Ra&uacute;l Montenegro</strong> preside la prestigiosa&nbsp;Fundaci&oacute;n&nbsp;para la Defensa del Ambiente (FUNAM) y en 2004 recibi&oacute; el premio Right Livelihood Award. En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR </strong>asegura<strong>: </strong> &ldquo;Hay que dejar en claro que <strong>cuando se produce un incendio forestal, no s&oacute;lo est&aacute; esta parte tr&aacute;gica de las viviendas que se queman y obviamente el riesgo para las personas, lo que se est&aacute; destruyendo es biodiversidad, </strong>no se trata solamente de que se est&eacute;n quemando &aacute;rboles, arbustos y pastizales; sino que se destruyen miles de especies que conforman esos ecosistemas y que por lo tanto la p&eacute;rdida es mucho m&aacute;s grave de lo que uno puede llegar a percibir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y precisa: &ldquo;Las 69.000 hect&aacute;reas que hasta ahora se han quemado, en realidad se agregan a todas las hect&aacute;reas quemadas anteriormente; porque de esas m&aacute;s de 300.000 hect&aacute;reas quemadas en 2020 no se recuperaron todas. Pero va quedando cada vez menos biodiversidad nativa,&nbsp;menos posibilidades hay de que se recompaginen esos ambientes, de hecho, esta violenta destrucci&oacute;n sistem&aacute;tica caracter&iacute;stica de C&oacute;rdoba,&nbsp;una de las provincias ambientalmente peor manejadas de Argentina, hace que los procesos de recuperaci&oacute;n con esta suma de superficies quemadas&nbsp;se va haciendo cada vez m&aacute;s lento, dificultoso y seguramente con p&eacute;rdidas irrecuperables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo cordob&eacute;s asegur&oacute; que &ldquo;estos incendios son el precio que hay que pagar en C&oacute;rdoba de decisiones pol&iacute;ticas que no se tomaron: ante la detecci&oacute;n temprana de fuego, debi&oacute; tomarse una acci&oacute;n r&aacute;pida para evitar que alcance dimensiones dif&iacute;ciles de controlar, que es lo que est&aacute; pasando en estos momentos. No hay que olvidar que durante el gobierno de Juan Schiaretti, que yo creo que va a pasar a la historia como una de las gestiones que m&aacute;s contribuy&oacute; a la destrucci&oacute;n del ambiente en C&oacute;rdoba, se descartaron todos los sistemas de torres vig&iacute;as para la detecci&oacute;n temprana de fuegos. Y ahora estamos pagando el precio por pol&iacute;ticas cambiantes, con ideas poco claras; que coinciden a nivel nacional con un Plan de Manejo del Fuego que no est&aacute; ni remotamente disponible de lo que deber&iacute;a estar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la FUNAM advirti&oacute; que &ldquo;lo venimos diciendo desde hace a&ntilde;os, <strong>el agronegocio en C&oacute;rdoba, tanto por la expansi&oacute;n de los cultivos transg&eacute;nicos, como para la expansi&oacute;n de la ganader&iacute;a intensiva, est&aacute; detr&aacute;s de los desmontes,</strong> sigue habiendo desmonte, y estos incendios terminan facilitando mucho esta tarea&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Agronegocios y d&eacute;ficit h&iacute;drico</h2><p class="article-text">
        <strong>Christine Edward</strong> es una inglesa que vive en C&oacute;rdoba desde hace m&aacute;s de medio siglo, y eligi&oacute; La Granja como su lugar en el mundo. Militante ambientalista y pacifista en Inglaterra desde los a&ntilde;os &rsquo;60, hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada, en 2012, ayud&oacute; a fundar la Mesa del Agua y Ambiente La Granja, en las Sierras Chicas de C&oacute;rdoba, a pocos kil&oacute;metros de esta Capital. &ldquo;Los incendios de ahora tienen una mayor intensificaci&oacute;n, porque hay mucha m&aacute;s gente afectada &ndash;cuenta&ndash;. Antes era s&oacute;lo bosque nativo, ambiente. <strong>Ahora, el fuego afect&oacute; a la gente, por eso la mirada es distinta. Las urbanizaciones crecieron exponencialmente despu&eacute;s de la pandemia, muchas veces, la gente edific&oacute; sin planificaci&oacute;n, </strong>fuera de las zonas urbanas, invadiendo las &aacute;reas naturales, con todos los riesgos que hay, en este caso, del fuego&rdquo;. La Granja tuvo uno de los focos m&aacute;s activos de incendios forestales de la &uacute;ltima semana.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas veces, la gente edificó sin planificación, fuera de las zonas urbanas, invadiendo las áreas naturales, con todos los riesgos que hay  </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Christine Edward</span>
                                        <span>—</span> Mesa del Agua y Ambiente La Granja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
         Para Edward no escapa &ldquo;el cambio clim&aacute;tico&rdquo; a la hora de la mayor actividad de los fuegos: &ldquo;Cuando hace calor, hace mucho m&aacute;s calor; y la sequ&iacute;a es mucho m&aacute;s pronunciada, es m&aacute;s larga, abarca la &eacute;poca de invierno y primavera. Se nota la falta de agua, el d&eacute;ficit h&iacute;drico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya en &eacute;pocas del inicio del tercer gobierno de Jos&eacute; de la Sota (2011-2015), esta ecologista anglocordobesa denunciaba la falta de pol&iacute;ticas ambientales por parte del Estado: &ldquo;Hubo una hist&oacute;rica alianza entre los sectores del agronegocio y el Gobierno de C&oacute;rdoba, pas&oacute; con De la Sota, durante el gobierno de (Juan) Schiaretti su pol&iacute;tica atac&oacute; deliberadamente el medioambiente, es como si fuera una venganza. En La Granja trabajamos por un plan de desarrollo urbano con ordenamiento ambiental. Pero avanzaron en toda la zona de las Sierras Chicas los desarrollos inmobiliarios, sin importar la falta de agua. Por los medios nos inundan con publicidad del Gobierno que dice que las autov&iacute;as traer&aacute;n desarrollo y conectividad, pero las autov&iacute;as ser&aacute;n m&aacute;s anchas, tendr&aacute;n m&aacute;s tr&aacute;fico y traer&aacute;n m&aacute;s problemas. Esperemos que con Llaryora la situaci&oacute;n cambie; porque muchas veces las autoridades, los funcionarios, no se organizan y no defienden como se debe, lo que deben defender&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Medardo Avila V&aacute;zquez</strong> es m&eacute;dico integrante de la Red Universitaria de Ambiente y Salud y secretario general de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de C&oacute;rdoba (APDH C&oacute;rdoba). Investigador desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de la acci&oacute;n de los agroqu&iacute;micos en los pueblos fumigados.
    </p><p class="article-text">
        Para este especialista cordob&eacute;s, los fuegos que a&uacute;n persisten en las sierras de C&oacute;rdoba, tienen directa relaci&oacute;n con los fuegos de hace cuatro a&ntilde;os atr&aacute;s: &ldquo;El incendio del 2020, que se quem&oacute; C&oacute;rdoba, todas las sierras, el Pan de Az&uacute;car, es fundamental para entender los fuegos de 2024: ese incendio fue el que decidi&oacute;&nbsp;la construcci&oacute;n de las brigadas comunitarias.&nbsp;Todo el mundo vio c&oacute;mo se quemaba todo y desde el Plan de Manejo del Fuego se limitaban a mirar c&oacute;mo corr&iacute;a el fuego hasta que se apag&oacute; solo, porque el problema de base es ese, <strong>para qui&eacute;nes dirigen el Plan de Manejo del Fuego no es prioridad apagar el monte,&nbsp;ni el bosque, ni el pastizal, para ello el monte se quema normalmente, naturalmente, peri&oacute;dicamente</strong>. Aparte de terminar con el bosque nativo, esa zona queda habilitada para un negocio&nbsp;inmobiliario, urban&iacute;stico o de agronegocios. Ya lo vimos, lo venimos viendo desde 1999&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los recortes en los recursos destinados para combatir los incendios es uno de los factores que, según los ambientalistas, influyó en la ferocidad del fuego.                            </span>
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        Avila V&aacute;zquez, uno de los opositores a la traza de la autov&iacute;a de la Ruta 38 que atraviesa el valle de Punilla destac&oacute; ante<strong> elDiarioAR</strong> que &ldquo;el de 2020 no fue un incendio casual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La autov&iacute;a de monta&ntilde;a cuya traza fue defendida por el gobierno de Juan Schiaretti ten&iacute;a varios problemas de alto impacto ecol&oacute;gico, por caso, atravesaba yacimientos de uranio, con el peligro que ello conlleva. &ldquo;En 2019 se fren&oacute; el desmonte, hubo una audiencia p&uacute;blica que fue gigantesca,&nbsp;&nbsp;movilizaciones y al final Schiaretti levant&oacute; el proyecto &iquest;Y qu&eacute; pas&oacute; al a&ntilde;o siguiente?&nbsp;En 2020, cuando lleg&oacute; la &eacute;poca de sequ&iacute;a, le prendieron fuego a toda la traza de altura, de media altura que ten&iacute;a&nbsp;el proyecto de la autov&iacute;a, que nosotros lo hab&iacute;amos prohibido&nbsp;para cuidar el monte. Le prendieron fuego a todo, y quemaron m&aacute;s de 300.000 hect&aacute;reas&rdquo;, denunci&oacute; Avila V&aacute;zquez.
    </p><p class="article-text">
        Las 2,2 millones de hect&aacute;reas arrasadas por los fuegos en estas casi cuatro d&eacute;cadas no son s&oacute;lo n&uacute;meros de Excel, sino como sostienen especialistas, es la destrucci&oacute;n de la biodiversidad, desde bacterias imperceptibles hasta comadrejas y pumas, desde peque&ntilde;os arbustos hasta imponentes quebrachos. En los expedientes judiciales y de la Secretar&iacute;a de Ambiente de la Provincia se niega la existencia de ese bosque, se lo invisibiliza y s&oacute;lo se habla de los incendios a secas, sin dimensionar el ecocidio que sufre C&oacute;rdoba desde hace d&eacute;cadas: &ldquo;El desmonte es consecuencia de la complicidad de los actores privados con el poder pol&iacute;tico municipal, provincial y nacional; con estudios de pre factibilidad para explotaci&oacute;n agraria, minera o inmobiliaria, como queda evidenciado en los expedientes oficiales. El Estado provincial no es ajeno al desmonte&rdquo;, denuncia De&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para los ambientalistas cordobeses, el combo sequ&iacute;a-incendios-inundaci&oacute;n es el terreno ideal para que los empresarios generen proyectos urban&iacute;sticos y ampl&iacute;en el avance de los agronegocios donde antes hab&iacute;a bosques nativos.
    </p><p class="article-text">
        <em>GM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/2024-quemaron-70-000-hectareas-bosque-nativo-cordoba-triple-superficie-caba_1_11689340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Sep 2024 03:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En 2024 se quemaron casi 70.000 hectáreas de bosque nativo en Córdoba, más del triple de la superficie de CABA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios Forestales,Córdoba,frontera agrícola-ganadera,Agronegocio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuego que arrasa: ocho provincias sufrieron incendios forestales en lo que va de agosto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fuego-arrasa-ocho-provincias-sufrieron-incendios-forestales-agosto_1_10459408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef18c2f5-202b-486b-9da6-68d5f596d4b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fuego que arrasa: ocho provincias sufrieron incendios forestales en lo que va de agosto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un panorama de escasas lluvias, sequía y temperaturas más altas que lo habitual para el invierno, un tercio del país resultó afectado por distintos focos que, según evaluó un grupo de investigadores responden a un patrón: “liberar” grandes extensiones de tierras para la producción agrícola-ganadera, la industria de la madera y el desarrollo de proyectos inmobiliarios y turísticos.</p><p class="subtitle">Incendios forestales: hay focos activos en Córdoba, San Luis y Chaco</p></div><p class="article-text">
        Ocho provincias ubicadas en las regiones centro y norte del pa&iacute;s sufrieron en los primeros 20 d&iacute;as de agosto los efectos devastadores de incendios forestales que arrasaron miles de hect&aacute;reas y viviendas, interrumpieron el tr&aacute;nsito de veh&iacute;culos en rutas nacionales y obligaron a la evacuaci&oacute;n de poblaciones campesinas, todo en un escenario de lluvias escasas, una prolongada sequ&iacute;a y <strong>temperaturas que en pleno invierno superaron durante varias jornadas los 30 grados cent&iacute;grados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Diferentes zonas de C&oacute;rdoba, San Luis, Catamarca, Jujuy, Chaco, Entre R&iacute;os, Formosa y Tucum&aacute;n fueron afectadas por el fuego que, en m&aacute;s del 90% de los casos, fue originado por la acci&oacute;n humana, seg&uacute;n el testimonio de expertos y brigadistas.
    </p><p class="article-text">
        Durante el &uacute;ltimo fin de semana largo, los bomberos combatieron distintos focos en las localidades cordobesas de Villa Yacanto, Santa Mar&iacute;a de Punilla y Traslasierra, donde las llamas, avivadas por el fuerte viento Zonda que lleg&oacute; a soplar a una velocidad de 100 kil&oacute;metros por hora en la regi&oacute;n, arrasaron con la vegetaci&oacute;n y varias caba&ntilde;as destinadas al turismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los incendios tambi&eacute;n alcanzaron &aacute;reas pobladas de las sierras centrales, en San Luis; una de las ciudades afectadas fue Potrero de los Funes, donde el descenso de la temperatura, la merma del viento y una leve gar&uacute;a favorecieron el trabajo de los bomberos en un territorio de varios kil&oacute;metros de extensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En forma recurrente, los incendios forestales arrasaron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cientos de miles de hect&aacute;reas a lo largo y ancho de la Argentina, una situaci&oacute;n que llev&oacute; a un grupo de cient&iacute;ficos sociales a trazar un an&aacute;lisis que permitiera dar con las causas de estos hechos. Lo hicieron en el libro &ldquo;Argentina en llamas. Voces urgentes para una ecolog&iacute;a pol&iacute;tica del fuego&rdquo;, en el que con distintos abordajes concluyeron en la existencia de <strong>un patr&oacute;n de producci&oacute;n de las llamas impulsado por distintos actores que buscan &ldquo;liberar&rdquo; tierras para usos agr&iacute;cola-ganaderos, madereros o inmobiliarios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los incendios registrados en Argentina y, suponemos, que en toda la regi&oacute;n latinoamericana, tienen en com&uacute;n un mismo <strong>patr&oacute;n extractivo:</strong> aprovechar temporadas de sequ&iacute;as &ndash;derivadas, por ejemplo, de la corriente de La Ni&ntilde;a, la bajante hist&oacute;rica del Paran&aacute; y del cambio clim&aacute;tico- para quemar a gran escala y lograr un cambio de usos del suelo all&iacute; donde antes no se pod&iacute;a, ya sea para extender la frontera agr&iacute;cola ganadera, para desarrollar proyectos de urbanizaci&oacute;n, para fines tur&iacute;sticos&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> Marina Wertheimer, polit&oacute;loga por la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigadora del Conicet.
    </p><p class="article-text">
        Wertheimer es junto Soledad Fern&aacute;ndez Bouzo, soci&oacute;loga y tambi&eacute;n investigadora del Conicet, compiladora de un libro en el que doce autoras y autores exploraron, desde una &ldquo;ecolog&iacute;a pol&iacute;tica de las llamas&rdquo;, los factores humanos y no humanos detr&aacute;s de los incendios ocurridos y provocados desde 2020 y su v&iacute;nculo con los modelos productivos extractivistas, las diferencias de g&eacute;nero y clase en la producci&oacute;n del fuego, el rol del Estado y la p&eacute;rdida de biodiversidad y diversidad cultural en las zonas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la expansi&oacute;n de la frontera agr&iacute;cola-ganadera y el desarrollo de proyectos de urbanizaci&oacute;n para fines tur&iacute;sticos son b&aacute;sicamente los principales motivos de origen de los incendios forestales en el pa&iacute;s, Wertheimer consider&oacute; &ldquo;necesario complejizar un poco la mirada&rdquo; de la situaci&oacute;n porque, asegur&oacute;, &ldquo;no todos los fuegos son para el extractivismo, sino que muchos fueron y siguen siendo para la reproducci&oacute;n de la vida o la producci&oacute;n a peque&ntilde;a escala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que agrava los incendios &ndash;destac&oacute; la polit&oacute;loga- es el contexto de cambio clim&aacute;tico y sequ&iacute;a, que favorece la propagaci&oacute;n del fuego. Al haber muchos arroyos secos, hay menos humedad en el ambiente y m&aacute;s material combustible. O como ocurri&oacute; y ocurre en el delta del Paran&aacute;, que debido a la bajante del r&iacute;o quedaron al descubierto las islas para desmontar y ganar tierras para la ganader&iacute;a&rdquo;, indic&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las llamas no solo ocasionan p&eacute;rdidas econ&oacute;micas para los productores, sino tambi&eacute;n en la biodiversidad en un contexto de calentamiento de la Tierra y alteraci&oacute;n del r&eacute;gimen de lluvias. Sin embargo, de lo que menos se habla, seg&uacute;n Wertheimer, es de los perjuicios que padecen los habitantes rurales, quienes sufren el incendio de sus casas y sus peque&ntilde;os campos.<strong> Lo que se produce &ldquo;es un eco-etnocidio&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este contexto de producci&oacute;n de incendios a gran escala, otra cosa que tambi&eacute;n pierden los habitantes del campo -tanto sea de las sierras cordobesas, de las islas del delta o de campos correntinos, por ejemplo- es la posibilidad de seguir con sus pr&aacute;cticas tradicionales de uso del fuego. No es lo mismo un fuego, una quema y un incendio&rdquo;, asever&oacute; la investigadora del Conicet.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario &ldquo;que busca encontrar culpables r&aacute;pidamente &ndash;agreg&oacute;-, las miradas acusatorias recaen casi siempre sobre el peque&ntilde;o. Y los productores rurales que usaron el fuego para cocinar, clarear peque&ntilde;as parcelas, espantar mosquitos o para quemar basura, como sucede en peque&ntilde;os poblados donde ni siquiera hay recolecci&oacute;n de residuos, encuentran dificultades adicionales para seguir reproduciendo sus pr&aacute;cticas de vida, porque son se&ntilde;alados como los culpables de la producci&oacute;n de fuego a gran escala&rdquo;, detall&oacute; Wertheimer.
    </p><p class="article-text">
        El libro &ldquo;Argentina en llamas&rdquo; tambi&eacute;n procur&oacute; dejar en evidencia que tambi&eacute;n <strong>hay una desigualdad de clase en a quienes afecta el fuego</strong> y en la posibilidad de reponerse de sus consecuencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra de las dimensiones que el libro trata &ndash;se explay&oacute; la compiladora&ndash; es la pol&iacute;tica entendida en un sentido amplio. Por un lado, el accionar de las distintas administraciones responsables de la gesti&oacute;n del fuego, que es insuficiente o, cuando no, corresponsable. Pero tambi&eacute;n aborda la politicidad de las nuevas brigadas que nacieron al calor de las llamas&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo destac&oacute; que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os emergieron en C&oacute;rdoba &ldquo;m&aacute;s de 30 brigadas autogestionadas para hacer lo que el Estado fall&oacute; en hacer por acci&oacute;n u omisi&oacute;n. Primero intuitivamente, salieron a apagar el fuego de sus casas cuando los bomberos no llegaban. Hoy, muchas de ellas se fueron formando y profesionalizando, pero se sustentan en el apoyo econ&oacute;mico y emocional de la comunidad que las rodea&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede explayarse sobre ese concepto de &ldquo;ecolog&iacute;a pol&iacute;tica del fuego&rdquo;? &iquest;Hacia d&oacute;nde apunta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Wertheimer: </strong>La ecolog&iacute;a pol&iacute;tica es una corriente de pensamiento y acci&oacute;n que propone entender los da&ntilde;os ambientales dentro de las relaciones de poder y de las disputas por el acceso, el control y la distribuci&oacute;n de los bienes naturales. Busca entender los problemas ambientales no meramente como cuestiones biol&oacute;gicas, sino vincularlos con las relaciones sociales y pol&iacute;ticas. Por eso propusimos la idea de una ecolog&iacute;a pol&iacute;tica del fuego. Queremos entender, como sintetizan distintos movimientos socioambientales, que &ldquo;todo fuego es pol&iacute;tico&rdquo;. Es decir, mostrar sus causas pol&iacute;ticas vinculadas al extractivismo y al despojo.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Qu&eacute; reacci&oacute;n encuentran en el Estado nacional, en los gobiernos provinciales y en la Justicia ante los incendios?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Wertheimer</strong>: En general, el Estado, en sus distintos niveles, tolera &ndash;cuando no apoya&ndash; la expansi&oacute;n de las actividades productivas en nuevos territorios en pos de aumentar exportaciones e ingreso de divisas, lo que genera condiciones permisivas para la proliferaci&oacute;n de los incendios. Esto se traduce en que faltan medidas de prevenci&oacute;n y en un poder de polic&iacute;a muy acotado. Como cuentan dos autoras en el libro, Mariana Schmidt y Malena Castilla, un grupo de funcionarios provinciales encargados de la prevenci&oacute;n y reducci&oacute;n de incendios afirma que solo la lluvia es capaz de controlar el fuego, dejando su propio rol muy desdibujado. Tambi&eacute;n fue muy particular que, por ejemplo, en Rosario sus habitantes decidieron salir a protestar por los incendios aun en pleno aislamiento por Covid-19. As&iacute; qued&oacute; expuesta a la situaci&oacute;n de que no hab&iacute;a salud que cuidar si ni en sus casas pod&iacute;an respirar por el humo que se filtraba por puertas y ventanas. Esta contribuci&oacute;n muestra que la atenci&oacute;n a la salud no es solamente sanitaria &mdash;la arista en la que se concentraron, mayormente, los esfuerzos del gobierno&mdash; sino que la salud humana va de la mano de la salud de los ecosistemas y cuidando tambi&eacute;n las condiciones de producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La sequ&iacute;a registrada entre fines de 2022 y principios de este a&ntilde;o caus&oacute; un agravamiento en el panorama de incendios forestales? &iquest;Estiman que un fen&oacute;meno clim&aacute;tico como el que se da actualmente en Europa, con extensas olas de calor y una disminuci&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos, puede traer consecuencias graves al pa&iacute;s en este aspecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Wertheimer</strong>: La tierra est&aacute; m&aacute;s caliente. Se siente en Europa y se siente ac&aacute; con este invierno sin tanto frio. Las consecuencias para Argentina ya han llegado. Son las olas de calor cada vez m&aacute;s largas, el derretimiento de los hielos de la Ant&aacute;rtida, la sequ&iacute;a que nos dej&oacute; sin d&oacute;lares, y la b&uacute;squeda de divisas por canales alternativos que solo son m&aacute;s extractivismo: gas de Vaca Muerta y litio de Jujuy.
    </p><p class="article-text">
        <em>GT/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Tuñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fuego-arrasa-ocho-provincias-sufrieron-incendios-forestales-agosto_1_10459408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Aug 2023 08:56:22 +0000]]></pubDate>
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