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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Susan Sontag]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Susan Sontag]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Problemas sin solución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/problemas-solucion_1_10483802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/462fb341-886d-41c3-a62c-4e658702ae1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas sin solución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay asuntos que no tienen solución porque están en la raíz de nuestra subjetividad, de la pregunta por quiénes somos y qué nos hace sentir queridos o deseados.</p></div><p class="article-text">
        Dos de mis escritoras preferidas, <strong>Nora Ephron</strong> y <strong>Susan Sontag</strong>, escribieron ensayos sobre la belleza. El de Nora es ante todo gracioso. Hay algo profundo en la sencillez con la que se pregunta c&oacute;mo hubiera sido ir por la vida siendo bella, d&aacute;ndose cuenta en el camino de que por ser normalita y no una Miss Universo se perdi&oacute; estrictamente de pocas cosas valiosas (no se perdi&oacute; oportunidades profesionales, ni le faltaron amantes, ni le faltaron amigos), pero que igual le hubiera gustado conocer esa sensaci&oacute;n de triunfo ardoroso que, podemos imaginar, deben sentir las mujeres bellas cuando entran a un cuarto y todos se dan vuelta parar mirarlas. Es un texto liviano y rencoroso en el mejor de los sentidos, pero me parece que, incluso si Ephron no lo explicita, hay un hallazgo fundamental en la idea de que la belleza nos importa a las mujeres por razones instrumentales l&oacute;gicas y tangibles, pero no solo por eso. O m&aacute;s bien, que ninguna cosa que se trate del cuerpo se termina en esa l&oacute;gica instrumental, nada que involucre al cuerpo puede quedar sin sobregirar. Sontag, por su parte, reflexiona directamente sobre lo que la implicaci&oacute;n de las mujeres con la belleza les quita, en contraposici&oacute;n con lo que les sucede a los hombres de los que se espera que cultiven otras virtudes para desplegar su subjetividad: la belleza es un poder, dice Sontag, y est&aacute; bien que lo sea, pero es un poder bastante tramposo. Es un poder pasivo, un poder que siempre implica lograr que un hombre haga algo por una, m&aacute;s que un poder hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sylvia Plath</strong> tambi&eacute;n reflexion&oacute; bastante sobre la belleza en sus diarios y en su novela <em>La campana de cristal</em>. Muchas otras escritoras lo hicieron, lo siguen haciendo. Hay en todos estos textos muchas ideas valiosas, y sin embargo pienso que lo m&aacute;s importante ya lo dijo Foucault en el primer tomo de <em>Historia de la sexualidad</em>: el discurso supuestamente liberado sobre un tema (el sexo, o el imperativo de belleza, o lo que sea) no siempre implica m&aacute;s libertad, ni una experiencia m&aacute;s aut&eacute;ntica. Los discursos del autoamor o los cr&iacute;ticos de los c&aacute;nones hegem&oacute;nicos de belleza en general (lo que Sontag llama &ldquo;la era autoconsciente de la belleza&rdquo;) muchas veces parecen sumar poco. La sensaci&oacute;n es que, sobre ciertos temas, lo que necesitamos es pensar menos, hablar menos, tratar de que no ocupen tanto espacio en nuestras vidas. Esos discursos, adem&aacute;s, generan hartazgo. Hay una especie de crisis generalizada de la consigna &ldquo;lo privado es pol&iacute;tico&rdquo;; nadie quiere ya que le hablen de parejas, de monogamia o poliamor, de si est&aacute; bien o no ponernos un cachito de b&oacute;tox o hacer dietas dudosas que se venden como el santo grial de la salud esta semana pero que todas sabemos que hacemos para ser flacas, que si en el camino de bajar de peso se te descuajeringa alguna cosa en el fondo no es grave porque la salud nunca fue m&aacute;s que una excusa. Un poco lo entiendo, pero yo no soy tan descre&iacute;da respecto del debate p&uacute;blico como lo era Foucault, y creo que el feminismo en general tampoco (no tiene buenas razones para serlo: los cambios reales y concretos que produjo en la vida de las mujeres la puesta en circulaci&oacute;n de discursos feministas cr&iacute;ticos est&aacute;n a la vista). 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que quiz&aacute;s lo agotador es el tono, que ya ni siquiera es necesariamente el tono de quien emite: no s&eacute; bien c&oacute;mo pas&oacute;, pero tanto en Internet como en la vida empezamos a leer todo como si fuera un mandato. Si alguien cuenta de la dieta que est&aacute; haciendo se lo entiende como un comentario sobre el cuerpo. Si alguien cuenta de su vida amorosa se entiende como una bajada de l&iacute;nea sobre la familia, o en contra de la familia. Es como la filosof&iacute;a de la sospecha, pero inflada con anab&oacute;licos: todo relato es sospechoso de ser una forma de vigilancia. Creo que es lo que dir&iacute;a Foucault, pero si realmente vamos a leernos entre todos con esa paranoia es imposible conversar, jugar con las ideas, ver a d&oacute;nde nos conducen. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que en parte tambi&eacute;n el hartazgo de las discusiones sobre el sexo, el amor y la belleza -adem&aacute;s del tono acusador que ya no s&eacute;, reitero, si est&aacute; en c&oacute;mo se habla o en c&oacute;mo se escucha- viene de la complicaci&oacute;n emotiva, filos&oacute;fica y pol&iacute;tica de quedarse con problemas sin soluci&oacute;n. El sexo, el amor y la belleza no tienen soluci&oacute;n, en dos sentidos importantes y relacionados entre s&iacute;. El primero es que, concretamente, hay muchas cuestiones sobre los imperativos de belleza que no se resuelven con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: podemos dar educaci&oacute;n sexual integral, y es important&iacute;simo y es una herramienta clave en la lucha contra la violencia sexual, pero no va a terminar con la violencia sexual, ni con la dificultad de separar lo que va de lo que no. 
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo en el caso de la belleza: tienen que existir y funcionar los controles estatales sobre los tratamientos de belleza que se ofrecen, y podr&iacute;amos incluso prohibir publicidades de tratamientos como en alg&uacute;n momento se prohibieron las publicidades de cigarrillos, pero eso no va a detener una industria que vive de crear nuevas necesidades basadas en la necesidad m&aacute;s angustiante de que te miren y te quieran, que vive de mover cada vez un poco m&aacute;s la vara de lo que llamamos &ldquo;invasivo&rdquo; o &ldquo;preventivo&rdquo; o de los riesgos que estamos dispuestas a correr. El segundo sentido en que estos problemas no tienen soluci&oacute;n es m&aacute;s profundo: no tienen soluci&oacute;n porque est&aacute;n en la ra&iacute;z de nuestra subjetividad, de la pregunta por qui&eacute;nes somos y qu&eacute; nos hace sentir queridos o deseados, en la pregunta de qu&eacute; se juega en ser queridos o deseados, que dura toda la vida. No tienen soluci&oacute;n, tambi&eacute;n, porque ya lo dije, son problemas del cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        Es l&oacute;gico y deseable que la militancia se concentre en los problemas que s&iacute; tienen soluci&oacute;n, en las partes de los problemas que s&iacute; se pueden atacar con pol&iacute;ticas de Estado o estrategias activistas; es entendible que moleste que hablemos cr&iacute;ticamente de cosas que no sabemos c&oacute;mo enfrentar, de vidas de las que no sabemos c&oacute;mo sustraernos porque no tienen un afuera; es perfectamente comprensible que nos incomode hablar de cosas en las que siempre sentimos que estamos en falta. Pero aunque eso no funcione bien en &eacute;pocas en que se supone que las teor&iacute;as tienen que ser terap&eacute;uticas y optimistas, aunque sea mucho menos esperanzador que las luchas con objetivos claros que podemos conseguir, el feminismo siempre se trat&oacute;, adem&aacute;s de conquistas, sobre permanecer con problemas sin soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/problemas-solucion_1_10483802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Sep 2023 03:01:11 +0000]]></pubDate>
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