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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Murray Rothbard]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/murray-rothbard/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Murray Rothbard]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paleolibertarismo a la criolla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/paleolibertarismo-criolla_129_10566917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/232d1213-af70-421f-b16b-5e5911da4f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paleolibertarismo a la criolla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea planteada por Javier Milei durante el debate presidencial de que durante la dictadura militar hubo una "guerra" -tal como sostenían los propios dictadores- se contradice con el ideólogo de sus posiciones libertarias, Murray Rothbard. En este artículo, el autor analiza como el líder de la Libertad Avanza fue adecuando las teorías originales a una versión vernácula.</p><p class="subtitle">De negacionista a reivindicador: Milei blanqueó su postura sobre la dictadura y busca abrir una discusión saldada hace 40 años</p></div><p class="article-text">
        Las declaraciones proto-negacionistas de <strong>Javier Milei</strong> sobre la dictadura militar -&ldquo;no fueron 30.000&rdquo;, &ldquo;fue una guerra&rdquo;, &ldquo;hubo excesos&rdquo;- podr&iacute;an sorprender viniendo de un libertario. Para alguien que considera que el Estado (democr&aacute;tico) es el Mal absoluto, resulta curioso que lo relativice precisamente bajo un r&eacute;gimen de terrorismo de Estado. Tambi&eacute;n suele sorprender su militancia celeste contra el aborto, al que considera un crimen sin m&aacute;s. &iquest;C&oacute;mo explicar estas aparentes contradicciones?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La palabra clave es &ldquo;paleolibertarismo&rdquo;</strong>. Este t&eacute;rmino refiere a un momento t&aacute;ctico-pol&iacute;tico preciso de Murray Rothbard, el te&oacute;rico libertario estadounidense cuyos textos hicieron que Milei dejara su vida de economista neocl&aacute;sico y se volviera primero anarcocapitalista y luego una suerte de profeta de la regeneraci&oacute;n argentina (sus repetidas comparaciones con Mois&eacute;s son muy significativas). Pero en esta recepci&oacute;n local del paleolibertarismo hay -como en todas las ideas &ldquo;fuera de lugar&rdquo;- una serie de malentendidos y adecuaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rothbard propuso el paleolibertarismo en los a&ntilde;os 90 como una alianza de los libertarios con la derecha reaccionaria (la <em>old right </em>anti-New Deal), incluso con grupos abiertamente supremacistas, con la idea de &ldquo;ir al pueblo&rdquo;- y dejar atr&aacute;s el libertarismo hippie del Partido Libertario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El neoyorquino anticip&oacute; temprana y prof&eacute;ticamente la rebeli&oacute;n de las bases republicanas contra los <em>neocons</em> &ldquo;estatistas&rdquo; (que dar&iacute;a lugar al Tea Party y m&aacute;s tarde al trumpismo). Pero esa alianza con la (ultra)derecha, producto finalmente de la impotencia pol&iacute;tica libertaria, siempre fue con objetivos antiestatistas, lo que en Estados Unidos tiene sentido porque hay una tradici&oacute;n de &ldquo;<em>states'&nbsp;rights</em>&rdquo; (derechos de los estados) y todo tipo de autonomismos locales antiWashington&nbsp;y antigobierno central, incluidas las milicias. Por eso,<strong>&nbsp;Rothbard siempre fue radicalmente anti-FFAA y antiguerra,</strong> incluso durante la Guerra Fr&iacute;a. Sosten&iacute;a que los conservadores eran optimistas en el corto plazo (pensaban que pod&iacute;an ganar militarmente las batallas contra la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica), pero pesimistas en el largo (tem&iacute;an una victoria del comunismo como sistema); mientras que los libertarios deb&iacute;an ser pesimistas en el corto plazo (se pod&iacute;a&nbsp;perder algunas batallas frente al comunismo), pero optimistas en el largo: como ya hab&iacute;a demostrado la Escuela austriaca de econom&iacute;a, la planificaci&oacute;n centralizada resultaba inviable, lo que acabar&iacute;a con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, aunque en ese momento apareciera como una potencia invencible. En una posici&oacute;n provocativa ante los conservadores, Rothbard llegar&iacute;a a afirmar que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica era &ldquo;m&aacute;s pac&iacute;fica que el gobierno de los Estados Unidos&rdquo; y que el verdadero enemigo no estaba en Mosc&uacute;, sino en Washington. Pero con el paso del tiempo, ve&iacute;a que el libertarismo no conectaba con las mayor&iacute;as, y era un peque&ntilde;o grupo de agitaci&oacute;n intelectual antiautoridad. Por eso su propuesta <em>paleo</em>. Y su llamado a no confundir autoridad estatal (mala) con autoridad social -iglesias, familias, empresas- (necesaria como contrapeso de la primera).
    </p><p class="article-text">
        En 1993 escribi&oacute;, por ejemplo, el art&iacute;culo &ldquo;La derecha religiosa: hacia una coalici&oacute;n&rdquo;, donde planteaba que los libertarios <em>pro-choice</em> (proelecci&oacute;n) pod&iacute;an aliarse con los religiosos provida con un programa com&uacute;n centrado en la autonom&iacute;a local (que cada Estado o comunidad decidiera si aceptaba o no el aborto, quitando del medio a la Corte Suprema y otras instancias del Estado federal), y en el rechazo a la salud p&uacute;blica (incluso donde fueran aceptados, los abortos no deb&iacute;an ser pagados por los contribuyentes). Y esta l&oacute;gica de alianzas se pod&iacute;a repetir con otros sectores reaccionarios: el objetivo era siempre fortalecer grupos locales contra el Estado federal. Nunca hab&iacute;a que aceptar leyes federales, ni siquiera cuando iban a favor de los objetivos de los libertarios.
    </p><p class="article-text">
        Trasplantado a Argentina, el paleolibertarismo de Milei, sin esa tradici&oacute;n de autonom&iacute;a de derecha, no tiene mucho sentido. El resultado es su alianza con Victoria Villarruel y sectores procesistas que quieren precisamente darle m&aacute;s recursos/influencia a las Fuerzas Armadas, algo muy antirothbardiano. <strong>Esta alianza entre anarcocapitalistas y nacionalistas de derecha es sin duda inestable. Habr&aacute; que ver, en caso de que ganen, c&oacute;mo se sedimenta.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libertarismo de Milei es posdemocr&aacute;tico, &eacute;l cree que la democracia es un sistema al servicio de los pol&iacute;ticos. Por eso habla de libertad pero no de democracia. Y cuando le preguntan sobre el tema, comienza a balbucear el &ldquo;teorema de imposibilidad de Arrow&rdquo;. Su posici&oacute;n rima con el discurso neorreaccionario.
    </p><p class="article-text">
        Los neorreaccionarios consideran a la democracia un producto catastr&oacute;fico de la modernidad, un r&eacute;gimen &ldquo;sub&oacute;ptimo&rdquo; e inestable orientado hacia el consumo y no hacia la producci&oacute;n y la innovaci&oacute;n, que conduce siempre a una mayor tributaci&oacute;n y redistribuci&oacute;n (los pol&iacute;ticos necesitan ganar elecciones). La democracia es consumismo orgi&aacute;stico, incontinencia financiera y <em>reality show </em>pol&iacute;tico. No genera progreso, lo consume. Por eso termina dando lugar a una sociedad de par&aacute;sitos. Para el neorreaccionario Michael Anissimov, &ldquo;los votantes irracionales y los pol&iacute;ticos complacientes crean un ciclo de error que se retroalimenta&rdquo;. El &uacute;nico remedio, dicen, es un neoelitismo olig&aacute;rquico, en el que el papel del gobierno no deber&iacute;a ser representar la voluntad de un pueblo irracional, sino gobernarlo correctamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La democracia es demasiado permeable a poblaciones hostiles al <em>laissez faire </em>e impregnadas de una &ldquo;mentalidad anticapitalista&rdquo; gregaria. E incluso de socialismo. Por eso, si de manera realista resulta dif&iacute;cil creer que el Estado pueda ser eliminado, <a href="https://www.vox.com/policy-and-politics/23373795/curtis-yarvin-neoreaction-redpill-moldbug" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mencius&nbsp;Moldbug</a>, que hoy es escuchado con atenci&oacute;n en el trumpismo m&aacute;s radicalizado, argumenta que al menos puede ser curado de la democracia. Para eso, la clave est&aacute; en tratar a los Estados como empresas. En la utop&iacute;a neorreaccionaria, los pa&iacute;ses ser&iacute;an desmantelados y transformados en compa&ntilde;&iacute;as competidoras administradas por directores generales competentes; alg&uacute;n tipo de variante o combinaci&oacute;n de monarqu&iacute;a, aristocracia y &ldquo;neocameralismo&rdquo;, en la que el Estado es una sociedad an&oacute;nima dividida en acciones y dirigida por un CEO que maximiza los beneficios. Una suerte de feudalismo corporativo. La libertad personal se desvincula, entonces, de la libertad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas cosas resuenan en el relato&nbsp;mile&iacute;sta, aunque este es poco sofisticado desde el punto de vista filos&oacute;fico. Pero el candidato de La Libertad Avanza (LLA) est&aacute; lejos de poder llevar adelante un proyecto semejante. Incluso la dolarizaci&oacute;n, una utop&iacute;a de baja intensidad, se le volvi&oacute; un dolor de cabeza. Ya ha debido abandonar gran parte de su maximalismo anarcocapitalista de reforma intelectual/moral del pa&iacute;s en favor de una <em>realpolitik</em> neomenemista (sin olvidar que Menem ten&iacute;a al peronismo para hacer menemismo&hellip;). Pero no deja de ser curioso que su anarcocapitalismo aterrorice&nbsp;a la &eacute;lite econ&oacute;mica y a los empresarios en general. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco Milei tiene un partido, como Trump, ni una coalici&oacute;n socioterritorial (evang&eacute;licos conservadores, agroindustriales, militares y milicias&hellip; la <em>biblia, el buey y la bala</em>) como Bolsonaro. Articular&aacute;, si gana, una mezcla de menemistas/cavallistas del CEMA, exempleados del Grupo Am&eacute;rica, exfuncionarios de diversos gobiernos, y gente proveniente de diversas fundaciones de derecha. No faltar&aacute;n &ldquo;libertarios&rdquo; de &uacute;ltima hora. Pero las reacciones de Guillermo Francos, posible ministro del Interior, cuando le hablan de &ldquo;anarcocapitalismo&rdquo; -una mezcla de cinismo y desinter&eacute;s&hellip; &ldquo;esas son cosas de Javier&rdquo;- anticipa el hiato entre la utop&iacute;a de los j&oacute;venes libertarios y el oportunismo de quienes ocupar&aacute;n el Estado si LLA gana las elecciones. Despu&eacute;s de tomar el poder en Rusia, el Partido Bolchevique cerr&oacute; las puertas al ingreso de nuevos miembros para evitar el aluvi&oacute;n de oportunistas; pero Milei no se puede dar ese lujo porque no tiene un verdadero partido.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que Milei genera dos miedos opuestos: algunos temen que sea una especie de Nayib Bukele -un <em>outsider</em> ultrapopular que tensione los l&iacute;mites de la democracia- y otros un Pedro Castillo -un <em>outsider</em> despistado que nunca logr&oacute; armar un gobierno-. Una tercera es que transite diversas escalas de grises. Quiz&aacute;s el verdadero peligro no resida en su &ldquo;fascismo&rdquo; sino en la caotizaci&oacute;n institucional de un Estado que ya tiene bastantes problemas para pasar por el incierto experimento de la nueva coalici&oacute;n de la motosierra.
    </p><p class="article-text">
        <em>PS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Stefanoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/paleolibertarismo-criolla_129_10566917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2023 15:32:27 +0000]]></pubDate>
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