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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Éxodo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/exodo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Éxodo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las empresas privadas se suman a los despidos y continúa el éxodo de multinacionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empresas-privadas-suman-despidos-continua-exodo-multinacionales_1_11310347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d64e6e7e-774a-4125-aa8f-0f074b2d23ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las empresas privadas se suman a los despidos y continúa el éxodo de multinacionales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Changomás, Bimbo, PepsiCo, Topper, Danone, El Nobel, América TV o Bridgestone son los nombres de algunas de las empresas que echaron personal este año. Mientras, algunas compañías extranjeras venden sus filiales locales, como HSBC, Clorox, Prudential o Xerox. </p></div><p class="article-text">
        No s&oacute;lo el Estado despide personal por decisi&oacute;n del presidente Javier Milei. <strong>No s&oacute;lo con los gobiernos anteriores se iban las multinacionales del pa&iacute;s</strong>. Tambi&eacute;n las empresas privadas est&aacute;n echando empleados por la depresi&oacute;n econ&oacute;mica, que el Gobierno provoca en un intento por bajar la inflaci&oacute;n. Tambi&eacute;n las compa&ntilde;&iacute;as extranjeras se van de la Argentina, pese a que Milei encanta al tercer mayor millonario del mundo, Elon Musk, o a los 150 due&ntilde;os de grandes fortunas de la Argentina que se reunieron la semana pasada en el Foro Llao Lllao. De hecho, algunos de ellos compraron las filiales de las firmas for&aacute;neas que se retiran. 
    </p><p class="article-text">
        En la lista de las empresas de renombre que despidieron personal este a&ntilde;o figuran:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Mabe</strong>: la mexicana de electrodom&eacute;sticos, que hab&iacute;a comprado la local Drean, ech&oacute; a 200 empleados en su planta de Luque, C&oacute;rdoba. No es la &uacute;nica empresa del sector con despidos: la Uni&oacute;n Obrera Metal&uacute;rgica (UOM) denunci&oacute; 8.000 cesant&iacute;as.</li>
                                    <li><strong>Changom&aacute;s</strong>: la supermercadista de Francisco de Narv&aacute;ez desvincul&oacute; a 12 en Paran&aacute;.</li>
                                    <li><strong>Bimbo</strong>: la panificadora mexicana ces&oacute; en su trabajo a 20 en C&oacute;rdoba.</li>
                                    <li><strong>PepsiCo</strong>: la firma norteamericana de snacks despidi&oacute; a 36 en Mar del Plata.</li>
                                    <li><strong>Topper</strong>: la fabricante de zapatillas brasile&ntilde;a, del grupo Camargo Corr&ecirc;a, ech&oacute; a 117 en Tucum&aacute;n.</li>
                                    <li><strong>Danone</strong>: la l&aacute;ctea francesa exoner&oacute; a diez personas &ldquo;con causa por ausentismo cr&oacute;nico&rdquo; en su f&aacute;brica de Longchamps, partido de Almirante Brown.</li>
                                    <li><strong>Ingenio Tabacal</strong>: la azucarera de la norteamericana Seabord ech&oacute; a 38 en el departamento Or&aacute;n, Salta.</li>
                                    <li><strong>El Noble</strong>: la empresa de empanadas y otros alimentos congelados desvincul&oacute; a 47 en sus instalaciones de Gar&iacute;n, partido de Escobar.</li>
                                    <li><strong>Gezhouba</strong>: la constructora china, en sociedad con Electroingenier&iacute;a, despidieron a 2.200 trabajadores que constru&iacute;an las represas hidroel&eacute;ctricas del r&iacute;o Santa Cruz. Son parte de los 100.000 cesant&iacute;as que calcul&oacute; en todo el sector el presidente de la C&aacute;mara Argentina de la Construcci&oacute;n, Gustavo Weiss.</li>
                                    <li><strong>Am&eacute;rica TV</strong>: el canal de Jos&eacute; Luis Manzano, Daniel Vila y Claudio Belocopitt, dej&oacute; en la calle a 29 empleados.</li>
                                    <li><strong>Neba</strong>: la fabricante de heladeras y freezers ech&oacute; a 22 en Catamarca. </li>
                                    <li><strong>Brigdestone</strong>: la japonesa de neum&aacute;ticos cesante&oacute; a 50 en su planta de Llavallol, partido de Lomas de Zamora.</li>
                                    <li><strong>Zijin Mining</strong>: la minera china ech&oacute; a nueve de su proyecto de litio en el Salar de Laguna Verde, Catamarca.</li>
                                    <li><strong>GPS</strong>: la empresa de seguridad proveedora de Aerol&iacute;neas Argentinas dej&oacute; a 40 en al calle.</li>
                                    <li><strong>Ladrillos Olavarr&iacute;a Sociedad An&oacute;nima (LOSA)</strong>: cerr&oacute; esta f&aacute;brica de cer&aacute;micas, donde trabajaban 45 personas. </li>
                                    <li><strong>Galfione</strong>: la textil propiedad del presidente de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer, Luciano Galfione, desvincul&oacute; a 40 personas en Villa Soldati. El 51% de las empresas del sector encuestadas por esta fundaci&oacute;n admiti&oacute; que en el primer trimestre adopt&oacute; medidas que afect&oacute; al personal, ya sean despidos, suspensiones, reducci&oacute;n de turnos o cancelaci&oacute;n de horas extras&nbsp;.</li>
                                    <li><strong>Amesud</strong>: la textil de un expresidente de Pro Tejer, Yael Kim, ech&oacute; a 57.</li>
                                    <li><strong>Puma: </strong>fueron despedidos 14 empleados de distintas &aacute;reas y por diversas razones desde diciembre pasado, el 1% del total de la plantilla. La empresa alemana pas&oacute; a contar con 1.503 personas en la Argentina, de los cuales 950 trabajan en la planta de La Rioja, 395 en locales y 158 en administraci&oacute;n. La firma prev&eacute; en lo que resta de 2024 la incorporaci&oacute;n de personal por la apertura y la ampliaci&oacute;n de puntos de venta.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A las noticias de despidos se suman las de empresas que anunciaron desde diciembre en adelante que se van del pa&iacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>HSBC</strong>, el banco brit&aacute;nico vendi&oacute; su filial argentina a Grupo Financiero Galicia.</li>
                                    <li><strong>Xerox</strong>, la firma estadounidense de fotocopiadoras, se desprendi&oacute; de su subsidiaria, que fue adquirida por el grupo local Datco. </li>
                                    <li><strong>Clorox</strong>, la norteamericana de productos de higiene como la lavandina Ayud&iacute;n, vendi&oacute; su firma local al fondo Apex Capital, de capitales guatemaltecos. En la misma operaci&oacute;n se fue de Paraguay y Uruguay.</li>
                                    <li><strong>Prudential</strong>, la aseguradora estadounidense transfiri&oacute; su compa&ntilde;&iacute;a argentina al grupo local ST. </li>
                                    <li><strong>Nutrien</strong>, la empresa canadiense de fertilizantes anunci&oacute; que se va de la Argentina, Chile y Uruguay.</li>
                                    <li><strong>ENAP</strong>, la petrolera estatal chilena.</li>
                                    <li><strong>Fresenius Medical Care</strong>, empresa alemana de servicio de di&aacute;lisis, vendi&oacute; su subsidiaria al Grupo Olmos. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Otras empresas extranjeras pusieron en venta sus activos en la Argentina en el gobierno anterior y contin&uacute;an con su proceso de venta en la actualidad. Son los casos de las &aacute;reas de <strong>la petrolera estadounidense Exxon Mobil y la cementera Loma Negra</strong>, de Camargo Corr&ecirc;a. 
    </p><p class="article-text">
        Razones distintas explican los despidos y el &eacute;xodo, aunque detr&aacute;s de ambos fen&oacute;menos existe <strong>una crisis argentina sin visos de soluci&oacute;n</strong>. El exsecretario de Desarrollo Productivo Jos&eacute; Ignacio de Mendiguren lo atribuye a &ldquo;la falta de sustentabilidad de lo que [Javier] Milei est&aacute; planteando porque el equilibrio fiscal se basa en el no pago, no en m&aacute;s ingresos, y lo dicen hasta los que eran sus socios como Carlos Rodr&iacute;guez&rdquo;. &ldquo;Los textiles &mdash;se refiere De Mendiguren, exfuncionario de Alberto Fern&aacute;ndez, a su sector de origen&mdash; ya lo conocen: vamos al atraso cambiario (peso sobrevaluado), apertura irrestricta de importaciones. Entonces ya se anticipan a ese horizonte. Si hay crecimiento, vendr&aacute; por los sectores elegidos: miner&iacute;a, gas y petr&oacute;leo, que son negocios concentrados y dejan poco en el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La decisi&oacute;n de una multinacional de irse del pa&iacute;s tarda por lo menos un a&ntilde;o y medio&rdquo;, cuenta el exministro de Producci&oacute;n Francisco Cabrera. &ldquo;O sea que la decisi&oacute;n fue tomada hace mucho. Una vez que se toma la decisi&oacute;n, es muy dif&iacute;cil que se cambie, aunque haya cambios en el clima de negocios del pa&iacute;s&rdquo;, agrega Cabrera. La &uacute;nica multinacional que anunci&oacute; que suspend&iacute;a su retirada es la el&eacute;ctrica italiana Enel, que en el gobierno anterior <strong>vendi&oacute; casi todos sus activos con excepci&oacute;n de Edesur, a la que no le pudo encontrar comprador</strong>. &ldquo;As&iacute; que ninguna multinacional se fue con este gobierno sino que se van por la sucesi&oacute;n de riesgos que tiene el pa&iacute;s. El riesgo pa&iacute;s era 700 puntos con (Mauricio) Macri, hoy es 1.200, con Alberto Fern&aacute;ndez fue 2.500, pero no me refiero a ese riesgo sino que hay riesgo de volatilidad en este pa&iacute;s. Y cuando la facturaci&oacute;n y la rentabilidad ac&aacute; es muy baja, muchas multinacionales deciden sacarse el tema de encima&rdquo;, completa su an&aacute;lisis el exministro de Macri. 
    </p><p class="article-text">
        Juan Pablo Ronderos, de la consultora MAP, atribuye los despidos al &ldquo;cambio de condiciones, que hace que muchas empresas tengan que recortar grasa acumulada en estos a&ntilde;os en t&eacute;rminos de costos&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n aplican una agenda de competitividad mucho m&aacute;s amplia. Y la fuerte ca&iacute;da en actividad econ&oacute;mica actual acelera esas decisiones&rdquo;, a&ntilde;ade. Respecto de la salida de multinacionales, Ronderos no ve &ldquo;nada masivo&rdquo;: &ldquo;<strong>Las pocas que salen es porque ya lo ten&iacute;an decidido antes y ahora ven algo de inter&eacute;s para poder vender</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su colega Hern&aacute;n del Villar, de Alpha, opina que &ldquo;ante una recesi&oacute;n se iba a ajustar primero por ca&iacute;da del salario real y despu&eacute;s por nivel de empleo&rdquo;, pero conf&iacute;a en que, &ldquo;cuando la econom&iacute;a vuelva a crecer, volver&aacute;n a tomar&rdquo; empleados. El exsecretario de Industria Fernando Grasso tambi&eacute;n atribuye las cesant&iacute;as a la ca&iacute;da de actividad. En cuanto a las multinacionales, Del Villar razona que &ldquo;no reaccionan por expectativas&rdquo;: &ldquo;<strong>Hoy la Argentina no les mueve el amper&iacute;metro,&nbsp;no venden y es mal negocio y se van</strong>. Despu&eacute;s eventualmente volver&aacute;n. Est&aacute; dentro de las reglas, no deber&iacute;a preocupar&rdquo;. Otro consultor, en cambio, est&aacute; perdiendo las esperanzas depositadas en Milei: por un lado, porque considera que muchos inversores ya se desilusionaron con la Argentina despu&eacute;s de que Macri emprendiera reformas que Fern&aacute;ndez ech&oacute; para atr&aacute;s, lo que demuestra la reversibilidad de los cambios; y por otro, porque observa que al presidente actual le est&aacute; siendo dif&iacute;cil concretas las transformaciones pretendidas.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empresas-privadas-suman-despidos-continua-exodo-multinacionales_1_11310347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Apr 2024 14:23:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los últimos armenios de Nagorno Karabaj: el final de una de las pocas repúblicas autoproclamadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/ultimos-armenios-nagorno-karabaj-final-republicas-autoproclamadas-mundo_1_10568973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c58d6165-201a-4612-aad3-37ad4d15548e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los últimos armenios de Nagorno Karabaj: el final de una de las pocas repúblicas autoproclamadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya no queda ningún civil en Karabaj, según afirman las autoridades armenias y la misión de la ONU desplegada el pasado fin de semana en el territorio.</p></div><p class="article-text">
        Le quedaban pocos minutos para cerrar la puerta de su casa para siempre, pero Hobig hablaba de rosas. Estaba a punto de subirse al coche para abandonar un lugar que ha dejado de existir, la disuelta rep&uacute;blica autoproclamada de Artsaj, en <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/nagorno-karabaj/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nagorno Karabaj</a>, pero se par&oacute; a agarrar una de las flores plantadas por &eacute;l mismo frente a su vivienda y recordar con su familia el d&iacute;a que las plant&oacute;. <strong>&ldquo;Puedo decir con orgullo que somos de los &uacute;ltimos en salir de Nagorno Karabaj&rdquo;</strong>, dec&iacute;a detr&aacute;s de la c&aacute;mara mientras enfocaba a una calle, su calle, completamente desierta. 
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a que su regreso es casi imposible tras el control armenio, pero el hombre cerr&oacute; con llave y, por si acaso, la guard&oacute; en el bolsillo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la rendici&oacute;n de las tropas karabaj&iacute;es frente a la ofensiva lanzada por Azerbaiy&aacute;n, Hobig necesitaba algo m&aacute;s de tiempo para asimilar lo que estaba por llegar: el control azer&iacute; sobre Nagorno Karabaj, ubicado en suelo azer&iacute; pero habitado por armenios desde hace m&aacute;s de un siglo hasta autoproclamar en 1991 una rep&uacute;blica independiente con gobierno e instituciones propias &ndash;no reconocidas por la comunidad internacional&ndash;. Pero cuando observ&oacute; las calles vac&iacute;as y se despidi&oacute; de todos sus vecinos, decidi&oacute; que era el momento de marcharse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apenas queda ning&uacute;n civil en Karabaj, seg&uacute;n afirman las autoridades armenias y la misi&oacute;n de la ONU desplegada el pasado fin de semana en el territorio. En un despacho del Ayuntamiento de Goris, la ciudad a la que han llegado m&aacute;s de 100.000 desplazados en la &uacute;ltima semana, el asesor del gobernador de Syunik, Karen Balyan, confirma a elDiario.es que dan por terminada la primera fase del &eacute;xodo de la poblaci&oacute;n karabaj&iacute;: &ldquo;Pensamos que ya ha salido toda la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hobig muestra otro v&iacute;deo de sus &uacute;ltimos d&iacute;as en Stepanakert, la antigua capital de la extinta rep&uacute;blica de Artsaj, ahora llamada Jankendi por Azerbaiy&aacute;n. Paseaba antes de su salida por un mercado central destartalado, abandonado y sin producto, despu&eacute;s de los nueve meses de bloqueo azer&iacute; del &uacute;nico paso que conectaba Armenia con Nagorno Karabaj. Es una ciudad fantasma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; casi completamente desierta, con los hospitales cerrados, el personal m&eacute;dico y administrativo fuera... el escenario es surrealista&rdquo;, ha descrito el representante del Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja (CICR), cuyos equipos han entrado en la zona este martes con el objetivo de evacuar a los &uacute;ltimos habitantes, muchos de ellos ancianos o enfermos.
    </p><h3 class="article-text">El &eacute;xodo</h3><p class="article-text">
        En la plaza central de Goris, la ciudad armenia m&aacute;s pr&oacute;xima a Nagorno Karabaj, varios operarios desmontan las carpas por las que han pasado m&aacute;s de 100.000 desplazados para obtener ayuda y registrarse en Armenia. Alrededor de 4.000 karabaj&iacute;es abarrotan la mayor&iacute;a de hoteles de la localidad. El resto de desplazados han sido distribuidos por las autoridades por otros puntos del pa&iacute;s, especialmente en las regiones rurales, mientras que otros se han trasladado por su cuenta a casas particulares, muchos de ellos acogidos por familiares.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Desplazados de Armenia a su llegada a Goris.                            </span>
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        Sentada en un sof&aacute; marr&oacute;n en la recepci&oacute;n de uno de esos hoteles, Karina golpea su pierna con la mano cuando habla de sus &uacute;ltimos d&iacute;as en Nagorno Karabaj. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser que 120.000 personas hayamos tenido que salir de un mismo lugar? &iquest;C&oacute;mo puede ser que nadie haya hecho nada?&rdquo;, lamenta la se&ntilde;ora, de 67 a&ntilde;os, rodeada de otras mujeres karabaj&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        Abandon&oacute; su ciudad el 29 de septiembre y tambi&eacute;n era una de las &uacute;ltimas que quedaban en salir: &ldquo;En mi calle solo quedaba una familia y yo. No hab&iacute;a nadie. Esperamos, pens&aacute;bamos que quiz&aacute; algo pasaba, algo lograba frenar lo que estaba pasando y nos pod&iacute;amos quedar, pero cuando lo vimos vac&iacute;o nos asustamos&rdquo;, dice la mujer, quien vivi&oacute; dos guerras en Nagorno Karabaj.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Karina y sus hijas fueron conscientes de que deb&iacute;an marcharse, corri&oacute; a recoger los documentos importantes, algo de ropa y varias fotograf&iacute;as. &ldquo;No cerramos la puerta para que no la rompan al entrar&rdquo;, dice, asumiendo que las tropas azer&iacute;es o la poblaci&oacute;n que podr&iacute;a acabar poblando su ciudad ocupar&aacute; su vivienda. Sentada junto a ella, Marina, enfermera de 37 a&ntilde;os, se lleva la mano a la cara y solloza mientras habla de sus &uacute;ltimas horas en Karabaj. 
    </p><p class="article-text">
        El 26 de septiembre, una explosi&oacute;n en una gasolinera donde cientos de veh&iacute;culos esperaban para repostar antes de su salida del enclave, agrav&oacute; las &uacute;ltimas horas de los armenios en la que consideran su tierra ancestral. Como sanitaria, Marina atendi&oacute; a decenas de heridos. Tras acabar su jornada, se march&oacute;. En el trayecto por corredor de Lach&iacute;n, la carretera que une Nagorno Karabaj con Armenia, soldados azer&iacute;es controlaban las salidas del territorio con la intenci&oacute;n de detener la huida de determinadas personas, como exmiembros del gobierno de Artsaj. Desde la capitulaci&oacute;n karabaj&iacute;, varios antiguos altos cargos de la rep&uacute;blica han sido arrestados por Azerbaiy&aacute;n. Entre ellos, el exministro de Estado (primer ministro) Rub&eacute;n Vardari&aacute;n, el antiguo titular de Exteriores, David Babay&aacute;n, y altos jefes de las fuerzas armadas. 
    </p><p class="article-text">
        Marina lo sab&iacute;a. Por eso para ella fueron tan angustiosas las horas de atasco hasta lograr llegar a Armenia. &ldquo;Mi hijo ha sido comandante. Ten&iacute;a much&iacute;simo miedo cuando, porque hay una lista con las personas que han participado en la guerra&rdquo;, explica en la recepci&oacute;n de un hotel de Goris. &ldquo;Nos pararon, revisaron el maletero, pero nos dejaron pasar. 
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n de Nagorno Karabaj ha sido fuente de tensiones desde antes de la creaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. En 2020, tras a&ntilde;os de escaramuzas entre ambos lados, Azerbaiy&aacute;n inici&oacute;, con clara ventaja militar, una guerra de 44 d&iacute;as que buscaba recuperar los territorios perdidos en 1994, cuando las fuerzas armenias se hicieron con la zona y con varios territorios azer&iacute;es colindantes. La victoria de Bak&uacute; en la &uacute;ltima contienda dio al bando azer&iacute; aproximadamente un tercio de Karabaj. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo del alto al fuego concluy&oacute; con el despliegue de unos 2.000 soldados de paz rusos cuya misi&oacute;n era proteger la &uacute;nica carretera que une Armenia y Nagorno Karabaj, clave para abastecer de suministros a la poblaci&oacute;n y para mantener las comunicaciones terrestres con el exterior. Pero, en diciembre del a&ntilde;o pasado, las autoridades azer&iacute;es bloquearon el &uacute;nico camino que conectaba la extinta rep&uacute;blica con Armenia. Nueve meses despu&eacute;s, con la poblaci&oacute;n agotada sin apenas suministros, una operaci&oacute;n rel&aacute;mpago de 24 horas se hizo con el control del enclave. 
    </p><p class="article-text">
        Svietlana y Sbieta caminan agarradas del brazo por un camino de tierra a escasos kil&oacute;metros del puesto de control instalado por Azerbaiy&aacute;n en la carretera que serpentea una alta monta&ntilde;a tras la que se esconde Nagorno Karabaj. Las dos hermanas se han quedado por ahora en la poblaci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima al lugar del que escaparon.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acabamos de llegar. Queremos entender d&oacute;nde estamos y luego ya veremos qu&eacute; podemos hacer con nuestra vida&rdquo;, explica Svetlana. &ldquo;Es un sentimiento triste pero sab&iacute;amos que &iacute;bamos a salir de all&iacute;&rdquo;, dice Sbieta, cuyos cuatro hermanos fallecieron en las anteriores guerras por el disputado territorio.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El recuerdo del genocidio</h3><p class="article-text">
        Un territorio ocupado desde hace m&aacute;s de un siglo por armenios apenas aloja ya a ciudadanos de una etnia que ha atravesado este &eacute;xodo masivo con la vista anclada en el genocidio de 1915 y el temor a una nueva limpieza &eacute;tnica de su poblaci&oacute;n.&nbsp;Aunque las autoridades de Azerbaiy&aacute;n niegan las acusaciones que apuntan a un intento de limpieza &eacute;tnica en el Karabaj y rechazan que existan planes para obligar a la poblaci&oacute;n local a irse, el miedo transmitido por la decena de desplazados con los que ha hablado elDiario.es evidencia la imposibilidad actual ante la &ldquo;reintegraci&oacute;n&rdquo; de ciudadanos armenios defendida por Bak&uacute;. La poblaci&oacute;n armenia no se f&iacute;a de las autoridades azer&iacute;es, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de conflicto y violaciones de derechos humanos contra los civiles.&nbsp;Por eso se han ido.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;&ldquo;Nosotros no podemos vivir bajo el dominio turco [como llaman a los azer&iacute;es]. Tenemos el mejor ejemplo con el genocidio armenio de 1915. No es cierto que no pod&iacute;amos vivir con ellos. Lo que no podemos es vivir subyugados por ellos, porque si no, nos van a exterminar. Y por eso sab&iacute;a que ten&iacute;a que salir en alg&uacute;n momento de ah&iacute;&rdquo;, dice Hobig en Erevan. </span>
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                Desplazados armenios llegan a Armenia desde Nagorno Karabaj                            </span>
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        Gohar tambi&eacute;n es una de las karabaj&iacute;es alojadas en casa de un familiar en la capital armenia. Ella s&iacute; sali&oacute; los primeros d&iacute;as. Llevaba semanas temiendo a que llegara el d&iacute;a en que tuviese que despedirse para siempre de su lugar de origen. El bloqueo de nueve meses anterior a la capitulaci&oacute;n de las tropas de Nagorno le hac&iacute;a sospechar que Azerbaiy&aacute;n pod&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos importaba vivir a base de pan y agua y solo vivir con pan y agua con tal de no abandonar nuestro hogar. Pero despu&eacute;s de los ataques del 19 se septiembre y las tropas azer&iacute;s ya entrando en las ciudades, ya no se trataba de aguantar con pan y agua, sino que ya era un cerco en el que pon&iacute;an en peligro la vida de sus hijos. Entonces muchos est&aacute;bamos esperando a que se abriese el corredor para poder salir de all&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No era una ma&ntilde;ana normal para Gohar, pero aquel &uacute;ltimo d&iacute;a en Stepanakert intent&oacute; que lo pareciese por un rato. Ella y su familia se sentaron a desayunar. Cuando terminaron, sin decirse apenas nada unos a otros, recogieron la mesa, fregaron los platos y barrieron el suelo. No volver&iacute;an a casa, no sab&iacute;a qu&eacute; pasar&iacute;a con ella, pero todo ten&iacute;a que quedar limpio: &ldquo;Como si alg&uacute;n d&iacute;a fuese a volver&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2023 10:51:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nagorno Karabaj,Armenia,Éxodo]]></media:keywords>
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