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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - María José Navia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/maria-jose-navia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - María José Navia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[María José Navia y diez cuentos entre el amor al cine y el peligro latente en lo más cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/maria-jose-navia-diez-cuentos-amor-cine-peligro-latente-cotidiano_1_10593705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd40edc6-1d55-4f1d-b19d-b4524ec25340_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María José Navia y diez cuentos entre el amor al cine y el peligro latente en lo más cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora chilena acaba de publicar “Todo lo que aprendimos de las películas”, un libro de relatos donde se cruzan las películas, los vaivenes de la maternidad, las situaciones límite. De paso por Buenos Aires, habló sobre su proceso creativo y por qué cree que su trabajo se parece a manejar en la neblina.</p></div><p class="article-text">
        Hay esperas, muchas esperas: en sanatorios, en casas prestadas mientras podr&iacute;a acercarse un tornado, en casas propias con embarazos que no llegan, en solitario, en pareja. En los diez cuentos que integran <em>Todo lo que aprendimos de las pel&iacute;culas</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2023) <strong>la escritora chilena Mar&iacute;a Jos&eacute; Navia logra combinar la luminosidad de las historias que conoci&oacute; a trav&eacute;s del cine con un mundo sombr&iacute;o repleto de peligros latentes</strong> que pueden llegar a asomarse en lo m&aacute;s cotidiano: la hamaca vac&iacute;a de una casa en venta, una pileta en verano entre juegos infantiles, un grupo de madres sigilosas que ocultan secretos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con una prosa despojada y s&oacute;lo en apariencia sencilla <strong>&ndash;todos los textos tienen sus capas y al mismo tiempo un hilo delgado los va uniendo&ndash;</strong>, Navia ofrece un libro que es muchos, un libro lleno de lecturas y tambi&eacute;n de referencias a pel&iacute;culas.
    </p><p class="article-text">
        De visita por Buenos Aires, la autora recibi&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> para hablar de su proceso creativo y de la cocina de su &uacute;ltima publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Todo lo que aprendimos de las películas&quot; quedó seleccionado entre las obras finalistas del prestigioso Premio Internacional Ribera del Duero."
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                &quot;Todo lo que aprendimos de las películas&quot; quedó seleccionado entre las obras finalistas del prestigioso Premio Internacional Ribera del Duero.                            </span>
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        &ndash;<strong>&iquest;Cu&aacute;l fue concretamente el punto de partida de estos relatos? &iquest;Fue una imagen, fue una frase?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por lo general soy muy intuitiva para escribir, no tengo un plan maestro. <strong>Siempre hay temas que me andan sobrevolando, pero no me siento a escribir hasta que no tengo una primera oraci&oacute;n del cuento.</strong> Una vez que la tengo, de a poquito voy hacia adelante viendo hasta d&oacute;nde me lleva esto. Pienso que escribir es un poco como manejar un auto en la neblina: no s&eacute; ni c&oacute;mo termina, ni c&oacute;mo va, no s&eacute; nada. Despu&eacute;s para corregir soy muy mani&aacute;tica y ah&iacute; empiezan a aparecer las conexiones. En el caso de este libro en particular me sent&eacute; a escribir <em>Mal de ojo</em> (N. de la R.: el relato que abre el libro), un cuento que empec&eacute; escribiendo sin noci&oacute;n de que iba a terminar en un libro. Podr&iacute;a haber sido incluso una novelita muy breve o se podr&iacute;a haber publicado de manera independiente. <strong>No siempre me pasa esto en mis cuentos, pero con este en particular pas&oacute; que tiene un lado personal autobiogr&aacute;fico: yo tuve un tema de salud con los ojos y me pas&eacute; el 2019 completo yendo todas las semanas a que me hicieran un tratamiento.</strong> Entonces, nada, quer&iacute;a contar esa experiencia transformada en otra cosa, dejar alg&uacute;n tipo de constancia. Tambi&eacute;n porque permit&iacute;a este juego de ir y volver, de ver y no ver. Para m&iacute; un poco con este primer relato est&aacute; este juego de ir ajustando la mirada, que es lo que me interesa en general en la literatura.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n contaste que este es un libro un poco pand&eacute;mico. Adem&aacute;s de esa cuesti&oacute;n de los ojos, &iquest;se metieron otros miedos en los relatos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, a este libro lo escrib&iacute; en pandemia. Una de las cosas que yo supongo es que todos tuvimos mucho miedo de todo, &iquest;no? Y una de las cosas que a m&iacute; me dio mucho miedo fue que pens&eacute; que se iba a acabar el cine: yo veo muchas pel&iacute;culas, me encantan, creo que me ense&ntilde;aron a mirar la literatura tambi&eacute;n, me ense&ntilde;aron a escribir. <strong>En ese tiempo no se pod&iacute;a ir al cine y pens&eacute; que se iba a acabar el cine para siempre. De alguna manera creo que esa sensaci&oacute;n fue nutriendo este libro de una nostalgia. </strong>Esa nostalgia por el cine, del cine como ritual. Empec&eacute; a pensar por primera vez al cine desde afuera: desde la distancia, de esto de salir de tu zona de confort y de tu casa para ir a un lugar a juntarte con un grupo de extra&ntilde;os. Todos desconocidos que estamos viendo una misma pel&iacute;cula en la oscuridad y de repente estamos todos riendo, todos llorando, todos conmovidos. Ese juego con estar todos a oscuras y vulnerables y en un lugar &iacute;ntimo, pero al mismo tiempo la luz de la pantalla. De alguna manera tambi&eacute;n se jugaba con esto con mi problema en los ojos: en alg&uacute;n momento pens&eacute; que nunca m&aacute;s iba a poder ir a ver una pel&iacute;cula. Todo esto se fue relacionando, pero lo vi despu&eacute;s.
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                    alt="Además de la escritura, Navia se dedica a seleccionar y recomendar libros en las redes sociales."
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                Además de la escritura, Navia se dedica a seleccionar y recomendar libros en las redes sociales.                            </span>
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        &ndash;<strong>En este sentido, la narradora del primero de los cuentos dice lo siguiente: &ldquo;Las pel&iacute;culas siempre nos mienten, les cambian los colores a las cosas&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;l fue entonces la ense&ntilde;anza de las pel&iacute;culas para vos a la hora de escribir?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa cita viene por<em> El mago de Oz</em>, por los zapatos que en el libro son plateados y en la pel&iacute;cula son rojos. Por eso las pel&iacute;culas nos mienten (risas). Creo que todos los escritores somos distintos, pero yo escribo a partir de la felicidad de leer. Siento que escribir es como seguir leyendo de otra manera y traer a la p&aacute;gina los referentes de las cosas que me han hecho la persona y la escritora que soy. Porque soy lectora antes que nada y ese es el motor para m&iacute;. <strong>Cuando escribo no paro de leer. Me interesa particularmente eso y un poco en este libro lo que hice fue traer pel&iacute;culas, tambi&eacute;n libros y referentes. Por eso hay tambi&eacute;n tantos ep&iacute;grafes en los cuentos. Ya en la post producci&oacute;n, fui ajustando las tuercas y encontr&eacute; referentes que son evidentes y otros que no lo son tanto o est&aacute;n m&aacute;s en el aire. </strong>Pero, por ejemplo, una a las que les quer&iacute;a hacer era un homenaje especial a <em>Lost in Translation</em> que es mi pel&iacute;cula favorita, que finalmente qued&oacute; en el cuento &ldquo;Bond&rdquo;. Ah&iacute; dije &ldquo;voy a ponerlo en el ep&iacute;grafe, o sea, esto lo voy a hacer h&iacute;per obvio, quiero el homenaje real, aqu&iacute; est&aacute;n las flores, aqu&iacute; est&aacute; mi despliegue de amor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Tambi&eacute;n se puede ir detectando una especie de hilo entre los relatos, que tiene que ver con el amor y la maternidad. Mujeres que buscan, mujeres embarazadas, mujeres un poco crueles con sus hijas. &iquest;Lo pensaste as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En realidad, m&aacute;s que la crueldad, yo quer&iacute;a mostrar que nunca terminamos de conocer a la madre. Nunca. En parte porque nunca nos cuentan todo a las hijas, tal vez para&nbsp; protegernos o por la raz&oacute;n que sea. <strong>Entonces por lo general leemos a nuestras madres desde un lugar con muy poquita informaci&oacute;n y desde ese lugar las queremos y las juzgamos y todo</strong>. Me interesaba en todo caso pensar ese lugar.
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                    alt="En la actualidad, luego de terminar sus estudios de posgrado en el exterior, Navia se desempeña como docente universitaria en Chile."
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                En la actualidad, luego de terminar sus estudios de posgrado en el exterior, Navia se desempeña como docente universitaria en Chile.                            </span>
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        &ndash;<strong>Este libro est&aacute; lleno de personajes que leen y cada relato traza un mapa de lecturas que va en paralelo. Ven&iacute;s del mundo acad&eacute;mico, trabaj&aacute;s como docente, &iquest;fue inevitable este movimiento y que aparezcan tantas referencias literarias?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Como dec&iacute;a, yo soy muy lectora y de ah&iacute; me nutro. Entonces, para m&iacute; escribir es volver a esa conversaci&oacute;n y traer esos referentes. En ese sentido quer&iacute;a traer a los relatos muchos referentes que eran importantes para m&iacute; como autora pero tambi&eacute;n referentes que eran importantes para la historia. <strong>Por ejemplo, me interesaba en este mundo de mujeres en casas encerradas traer a Emily Dickinson y que fuera uno de los ep&iacute;grafes. Que estuviera Jean Rhys, que pas&oacute; de habitaci&oacute;n de hotel en habitaci&oacute;n de hotel y nunca tuvo un hogar.</strong> Pero tambi&eacute;n, m&aacute;s que por mi parte acad&eacute;mica, creo que esto viene porque uno de mis grandes referentes como escritor es <strong>Rodrigo Fres&aacute;n</strong>. Y &eacute;l es, en esta tradici&oacute;n muy argentina, uno de estos s&uacute;per lectores que tambi&eacute;n son escritores. <strong>Una de las cosas que aprend&iacute; de &eacute;l es que tu obra no se acaba solamente ah&iacute;, que puede estar dialogando con otros libros, que existe la posibilidad de construir algo m&aacute;s grande que solo el libro.</strong> En el caso de la obra de Fres&aacute;n se repiten personajes desde un libro a otro o hay referencias de <em>Odisea del espacio</em> o de <em>Ciudadano Kane</em>. Me interesa esa figura de escritor lector voraz y generoso que comparte referencias y que te ayuda a ir armando tambi&eacute;n tu propio mapa de lectura. Me gusta esa escuela, si es que es una escuela, de lectores que escriben y que traen las referencias literarias al libro para continuar esa conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En este terreno, vos le sum&aacute;s una capa m&aacute;s al mapa y a la conversaci&oacute;n, que tiene que ver con tu participaci&oacute;n muy activa en las redes sociales, donde compart&iacute;s muchas lecturas, recomend&aacute;s sobre todo a autoras a diferencia de otros escritores que parecieran estar m&aacute;s aislados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A m&iacute; me divierte estar en las redes. Yo soy muy t&iacute;mida, entonces ese espacio me permite compartir cosas que de otra manera no sabr&iacute;a c&oacute;mo. Tambi&eacute;n me permite relacionarme con mis lectores y lectoras de una forma especial: <strong>si a m&iacute; alguien en la calle me llegara a parar para decirme &ldquo;me encanta tu libro&rdquo; me inhibir&iacute;a o quedar&iacute;a como un ciervo al que le apuntan los focos de un auto</strong>. No sabr&iacute;a qu&eacute; contestar o qu&eacute; decir, pese a que seguramente me quedar&iacute;a muy conmovida. Las redes sociales pueden ser muy t&oacute;xicas, pero tambi&eacute;n te permiten entrar f&aacute;cilmente en alguna conversaci&oacute;n: de repente un lector te puede etiquetar, me preguntan cosas a veces, y me gusta poder contestar tambi&eacute;n. <strong>A m&iacute; no me gusta esta figura del escritor lejano y los lectores por all&aacute;, los dos en caminos que no se comunican. Me parece que, al contrario, deber&iacute;an nutrirse m&aacute;s. </strong>Tambi&eacute;n me resulta importante compartir. A veces siento que sueno como Bob Esponja, pero de verdad me hace muy feliz leer y genuinamente si me gusta algo me dan ganas de decir &ldquo;&iexcl;le&iacute; algo incre&iacute;ble!&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/maria-jose-navia-diez-cuentos-amor-cine-peligro-latente-cotidiano_1_10593705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Oct 2023 03:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María José Navia y diez cuentos entre el amor al cine y el peligro latente en lo más cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Escritoras,Literatura,María José Navia]]></media:keywords>
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