<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Virginia Higa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/virginia-higa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Virginia Higa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1048550/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempos interesantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiempos-interesantes_129_10817484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88d9e240-b67f-4e59-aeb3-f52fc1920269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tiempos interesantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo podemos hacer las personas de a pie para participar de lo que nos rodea en esta democracia de cuarenta millones reivindicando el interés por el modo en que las cosas deberían funcionar?
</p></div><p class="article-text">
        Cuando me preguntan de qu&eacute; va la columna que escribo en el diario suelo decir que de cualquier cosa, de lo que se me ocurra en el momento o de nada, y lo digo con verdad, pero a veces pienso que se trata de c&oacute;mo escribir sobre algo que no sea la pol&iacute;tica en un pa&iacute;s en el que de a ratos parece que solamente se puede hablar de eso. Me viene a la cabeza esa frase sobre vivir tiempos interesantes, esa maldici&oacute;n, &ldquo;que vivas tiempos interesantes&rdquo;, y tambi&eacute;n esa idea consoladora que a veces repetimos los argentinos seg&uacute;n la cual nos aburrir&iacute;amos viviendo en lugares donde pasaran menos cosas. &iquest;Es tan interesante la pol&iacute;tica? &iquest;Qu&eacute; es lo interesante que tiene la pol&iacute;tica? A m&iacute; te&oacute;ricamente me interesa la pol&iacute;tica. De hecho hice una tesis sobre filosof&iacute;a pol&iacute;tica, y tuve varios a&ntilde;os un grupo de estudios con el que nos junt&aacute;bamos a discutir filosof&iacute;a pol&iacute;tica los s&aacute;bados a la ma&ntilde;ana (nada que no te interese seriamente se puede hacer un s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana), pero con los a&ntilde;os fui aprendiendo a decirle a la gente que a m&iacute; me gustaba la teor&iacute;a pol&iacute;tica, porque aunque trato de estar informada no suelo estar en la &uacute;ltima de todas las noticias, ni recordar el nombre de todos los legisladores, ni s&eacute; explicar el sistema D'Hondt sin googlear. 
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente estoy pensando, as&iacute; y todo, en volver a decir que me interesa la pol&iacute;tica, volver a reivindicar mi inter&eacute;s en el modo en que las cosas deber&iacute;an funcionar y no principalmente en el modo en que efectivamente funcionan como un inter&eacute;s en la pol&iacute;tica. No es que no est&eacute; mal informarse sobre el d&iacute;a a d&iacute;a de las alianzas y las internas, el funcionamiento diario del Estado y los partidos, pero como persona que viene de una cultura del chisme (hablo del Once jud&iacute;o), la realidad es que la conversaci&oacute;n &ldquo;la rosca&rdquo; se parece m&aacute;s a eso que a otra cosa. La satisfacci&oacute;n que da intercambiar datos dudosos sobre el futuro a partir de datos casi igualmente dudosos sobre el presente est&aacute; m&aacute;s cerca del placer que nos da comentar una nueva pareja o la casa que se acaba de comprar el vecino de al lado que de una aut&eacute;ntica conversaci&oacute;n pol&iacute;tica, que requiere una cantidad de reflexi&oacute;n, lectura, escucha, humildad y paciencia que la &eacute;poca no nos ayuda a cultivar. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as vi <a href="https://x.com/OfeFernandez_/status/1743378666321580114?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">un video de </span></a><a href="https://x.com/OfeFernandez_/status/1743378666321580114?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ofelia Fern&aacute;ndez</strong></span></a><strong> </strong><span class="highlight" style="--color:white;">hablando de c&oacute;mo ve el futuro cercano y me gust&oacute; particularmente una parte en la que dice que uno de los problemas centrales no son ni siquiera las dificultades objetivas, sino que no hay proyecto de pa&iacute;s, y lo explica muy bien: dice que si todo estuviera dado, si el peronismo pudiera alinearse y ganar, no tienen hoy un consenso de quince reformas o quince valores a aplicar para cambiar el rumbo de la Argentina. Esto es lo que me termin&oacute; de convencer, creo, de la necesidad de volver a decirle &ldquo;hablar de pol&iacute;tica&rdquo; a hablar de conceptos y de ideas antes que solo de la coyuntura. As&iacute; y todo, </span>creo que al menos en teor&iacute;a deber&iacute;amos aprovechar las treguas (ahora, por ejemplo, los d&iacute;as que faltan para las sesiones extraordinarias y el paro de la CGT) para hablar de otras cosas, de conceptos y tambi&eacute;n de otras partes de la vida que despliegan la imaginaci&oacute;n y la cultura que hizo a esta tierra mucho m&aacute;s grande que el vivir enchufados a las noticias, pero no hablar todo el d&iacute;a de lo mal que estamos en el fondo es como un m&uacute;sculo, no es tan f&aacute;cil relajarlo una vez que se tensa. 
    </p><p class="article-text">
        Estuve unos d&iacute;as en la playa y le&iacute; <em>El hechizo de verano</em>, de <strong>Virginia Higa</strong>. Es un ensayo de impresiones que escribe la autora, nacida y criada en Argentina, sobre los a&ntilde;os que viene pasando en Estocolmo acompa&ntilde;ando a su marido que consigui&oacute; un trabajo all&iacute;. Me gust&oacute; porque est&aacute; muy bien escrito y me vino bien en estos d&iacute;as porque hay algo de su tono a la vez humilde y disperso que est&aacute; muy al servicio de su tema: es un libro sobre la vida privada, en varios sentidos, y sobre una concepci&oacute;n que me resulta atractiva de la vida privada no tanto como huida sino como refugio en el sentido m&aacute;s literal, la vida privada como la casa de una, el lugar que uno habita sin gritar. 
    </p><p class="article-text">
        Es un libro sobre la vida privada porque efectivamente habla mucho de un pueblo que tiene tiempo y espacio para vivir su vida privada: Higa describe, por ejemplo, a los ancianos sonrientes que se cruza en la calle y en el transporte publico, adultos mayores que no est&aacute;n erosionados por la precariedad perpetua y la exposici&oacute;n constante a cierta idea desgastante de lo p&uacute;blico, la pregunta constante de a cu&aacute;nto est&aacute; el d&oacute;lar, a cu&aacute;nto aumenta la prepaga, a qu&eacute; hijo hay que prestarle plata o pedirle para pagar el geri&aacute;trico. Sobre todo, <em>El hechizo del verano</em> es un libro sobre la vida privada porque habla de una chica que llega a un pa&iacute;s del que sabe muy poco y de cuya vida p&uacute;blica participa poco tambi&eacute;n: no tiene un trabajo formal y todo lo que pasa all&iacute; parece tocarla un poco de lejos, entonces el libro habla de las costumbres suecas pero tambi&eacute;n de las maneras que ella va encontrando de vivir la vida sin ser parte del elenco protag&oacute;nico del pa&iacute;s que habita, las pel&iacute;culas que ve, los libros que lee, aprender a tejer. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso en qu&eacute; extra&ntilde;a esta cuesti&oacute;n de la vor&aacute;gine informativa de la pol&iacute;tica en un mundo en el que la gente emigra cada vez m&aacute;s: me pregunto c&oacute;mo vivir&aacute;n los venezolanos o los rusos que veo por el barrio la experiencia de estar constantemente rodeados y bombardeados por noticias y conversaciones casuales sobre personajes que ni siquiera les suenan. Pienso tambi&eacute;n en nuestro concepto de la ciudadan&iacute;a y la participaci&oacute;n de lo p&uacute;blico, lo peque&ntilde;ito que es, lo flaco: la idea de estar todo el tiempo inform&aacute;ndonos sin que quede claro para qu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo un amigo irland&eacute;s que hace varios a&ntilde;os viene migrando por varios pa&iacute;ses, vivi&oacute; en Argentina, en Israel y ahora en Espa&ntilde;a, entre otros lugares, y tiene la peculiaridad de que pa&iacute;s al que llega, pa&iacute;s en el que se interioriza en todo: conoce m&aacute;s pol&iacute;ticos argentinos que yo, y los ama y los odia con m&aacute;s pasi&oacute;n. Lo curioso es que no es un militante de nada: le gusta la pol&iacute;tica como a otra gente le gusta, no s&eacute;, el avistaje de aves. No tiene m&aacute;s chances (ni m&aacute;s intenci&oacute;n) de torcer el curso de los acontecimientos que la que un avistador tiene de cambiarles el recorrido a las golondrinas. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso en que a veces soy &eacute;l y a veces soy Virginia Higa, a veces soy la persona discutiendo art&iacute;culo por art&iacute;culo en Twitter un proyecto de ley y a veces soy la que est&aacute; leyendo una novela del siglo XIX mientras mi pa&iacute;s se cae a pedazos, y no s&eacute; qu&eacute; me da m&aacute;s impotencia, ni qu&eacute; deber&iacute;a hacerme sentir mejor; es como una psicosis la democracia a gran escala, todos somos los hijos de Flanders creyendo que jugamos a algo sin tocar jam&aacute;s el joystick, y probablemente parte de esa frustraci&oacute;n le haya echado nafta al discurso sobre la casta. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso, y tengo que terminar la columna porque ya no puedo usar la palabra &ldquo;pienso&rdquo; una vez m&aacute;s, que como dice tambi&eacute;n Ofelia, que la relaci&oacute;n de la &ldquo;gente&rdquo; con la pol&iacute;tica est&aacute; rota, pero que en parte es porque de verdad, el debate conceptual, acad&eacute;mico y abstracto sobre c&oacute;mo podemos hacer las personas de a pie para participar de lo que nos rodea en esta democracia de cuarenta millones est&aacute; mucho menos resuelto de lo que parece y es mucho m&aacute;s concreto de lo que parece; que efectivamente llegamos a un punto l&iacute;mite y es o lograr que este sea un pa&iacute;s tranquilo en el que la gente pueda vivir sin involucrarse tanto o convivir peri&oacute;dicamente con niveles de frustraci&oacute;n e ira que ning&uacute;n gobierno puede soportar.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiempos-interesantes_129_10817484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jan 2024 03:02:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88d9e240-b67f-4e59-aeb3-f52fc1920269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="152563" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88d9e240-b67f-4e59-aeb3-f52fc1920269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="152563" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tiempos interesantes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88d9e240-b67f-4e59-aeb3-f52fc1920269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ofelia Fernández,Virginia Higa,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres libros que sacan la lengua: un tejido de lecturas, un mapa de obsesiones extrañas y hechizos desde Suecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-sacan-lengua-tejido-lecturas-mapa-obsesiones-extranas-hechizos-suecia_1_10672358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fc4d3b6-6c00-4236-ae99-d894927ca1e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres libros que sacan la lengua: un tejido de lecturas, un mapa de obsesiones extrañas y hechizos desde Suecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Virginia Cosin, Juan Mattio y Virginia Higa acaban de publicar tres textos notables que, entre el ensayo y la crónica, indagan en el lenguaje y la escritura. De qué se tratan y las editoriales que apostaron por ellos. 
</p></div><p class="article-text">
        Hay coincidencias felices, como la que acaba de ocurrir por estos d&iacute;as: tres editoriales argentinas e independientes acaban de publicar tres libros que, con diferencias de estilos y una sinton&iacute;a de insistencias, <strong>indagan en el lenguaje, en la escritura y en los recorridos lectores de quienes los escribieron</strong>. Tres libros que sacan la lengua, la diseccionan, la tuercen. Tres nombres, adem&aacute;s, detr&aacute;s de novelas resonantes y muy comentadas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (<em>Pasaje al acto</em>, <em>Materiales para una pesadilla</em> y <em>Los sorrentinos</em>, respectivamente): <strong>Virginia Cosin, Juan Mattio y Virginia Higa apostaron ahora por textos que se aproximan al ensayo y a la cr&oacute;nica a partir de sus propias experiencias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por cada uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La pizarra m&aacute;gica</strong></em><strong>, de Virginia Cosin. </strong><em>&ldquo;No quiero saber qui&eacute;n soy. No s&eacute; en qu&eacute; me convert&iacute;. Si lo supiera, no podr&iacute;a escribir&rdquo;</em>, se&ntilde;ala <strong>Virginia Cosin</strong> en uno de los fragmentos que componen<em> La pizarra m&aacute;gica</em> (Vinilo Editora, 2023). Es que este libro est&aacute;, justamente, <strong>hecho de peque&ntilde;as escenas, de fracciones, de inestabilidades </strong>donde se combinan la trayectoria de Cosin como lectora con esa deriva siempre voluble que es la de la escritura: no hay un lugar al que llegar en ese recorrido sin br&uacute;jula, en ese viaje para el que &ldquo;hay que saber perder&rdquo;, como se&ntilde;ala la autora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/792d6c8c-0b65-4053-ad4b-c5823e8fcfd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La pizarra mágica&quot;, lo nuevo de Virginia Cosin."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La pizarra mágica&quot;, lo nuevo de Virginia Cosin.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con im&aacute;genes memorables de sus primeros encandilamientos con los libros y con los amores (<strong>J. D. Salinger</strong> a la cabeza), con apuntes alrededor de su tarea como coordinadora de talleres de escritura (&ldquo;no creo en los consejos&rdquo; y &ldquo;no doy consignas&rdquo;), con frases punzantes y contundentes como flechas, con ese tejido mutante que armaron sus lecturas, con sus propios vaivenes en la escritura, <strong>Cosin ofrece un camino alrededor de la ficci&oacute;n, la verdad y la memoria hecho de retazos que se van tramando con elegancia y sensibilidad</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bafe6a61-025b-472a-89d9-489dbb9ac520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Virginia Cosin nació en Caracas, en 1973. Vive desde los 5 años en Buenos Aires, donde trabaja como coordinadora de talleres de lectura y escritura."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Virginia Cosin nació en Caracas, en 1973. Vive desde los 5 años en Buenos Aires, donde trabaja como coordinadora de talleres de lectura y escritura.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Virginia Cosin naci&oacute; en Caracas, Venezuela, en 1973, y vive en la Argentina desde los cinco a&ntilde;os. <strong>Escribi&oacute; las novelas </strong><em><strong>Partida de nacimiento</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Pasaje al acto</strong></em><strong> (Entrop&iacute;a) </strong>y cuentos que forman parte de distintas antolog&iacute;as. En la actualidad coordina talleres de lectura y escritura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La sombra de un jinete desesperado</strong></em><strong>, de Juan Mattio. </strong><em>&ldquo;El t&iacute;tulo del libro es una cita de un poema de Miguel &Aacute;ngel Bustos, que public&oacute; en </em>Visi&oacute;n de los hijos del mal <em>y que dice: &lsquo;Todo caballo lleva la sombra de un jinete desesperado&rsquo;. No puedo pensar en una imagen mejor para definir la forma ensayo. Trasladando, podr&iacute;amos decir que toda hip&oacute;tesis te&oacute;rica lleva la sombra de un autor desesperado. Mientras escrib&iacute;a me preocupaba que los ensayos de este libro no se escribieran de un modo impersonal y distante (...). Me preocupaba porque lo cierto es que estos objetos est&aacute;n ligados a mis estados de &aacute;nimo y a mis ansiedades pol&iacute;ticas de un modo &iacute;ntimo y no solo intelectual&rdquo;</em>, avisa <strong>Juan Mattio</strong> en el pr&oacute;logo de <em>La sombra de un jinete desesperado</em> (Ediciones Godot, 2023). Un libro armado, si se quiere, a partir de esa desesperaci&oacute;n lectora que viene atada a &ldquo;la certeza de la incomunicaci&oacute;n que anida en el lenguaje&rdquo;, de esa voracidad infinita, de ese temblor que provocan en el escritor algunos libros, algunas pel&iacute;culas y algunas series. <strong>En especial de un universo que lo obsesiona: esa zona que oscila en el g&oacute;tico, en las ficciones extra&ntilde;as del terror y el </strong><em><strong>noir</strong></em><strong>, en las distintas distop&iacute;as que abre la ciencia ficci&oacute;n.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e2762f3a-d0fa-42da-9b89-8f2c98c337f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La sombra de un jinete desesperado&quot; es el nuevo libro del escritor argentino Juan Mattio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La sombra de un jinete desesperado&quot; es el nuevo libro del escritor argentino Juan Mattio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El libro est&aacute; compuesto por ocho cap&iacute;tulos breves en los que Mattio se dedica, a partir de diversos recursos ret&oacute;ricos, a repensar la influencia del novelista estadounidense <strong>Philip K. Dick</strong> (una figura &ldquo;espectral&rdquo;, en sus palabras, que recorre toda la publicaci&oacute;n), a elaborar cruces alrededor de lo que el autor llama &ldquo;marxismo g&oacute;tico&rdquo;; a revisitar la serie <em>The Wire </em>o la pel&iacute;cula <em>Seven</em>. <strong>Pero, lejos de las afirmaciones categ&oacute;ricas, lo que logra Mattio es invitar a los lectores apasionadamente a atravesar eso que &eacute;l llama un &ldquo;paisaje mental&rdquo;</strong>, con textos un poco anfibios y cautivantes (uno de los cap&iacute;tulos es una suerte de diario &iacute;ntimo con fechas y escenas muy personales; otro es una carta al guionista de una pel&iacute;cula) donde, adem&aacute;s de subrayar textos de <strong>Gilles Deleuze</strong> o fragmentos de <em>El capital</em>, recupera algunas de sus experiencias m&aacute;s &iacute;ntimas, sus p&eacute;rdidas y su memoria familiar para plantear hip&oacute;tesis de lectura sobre esos materiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Mattio naci&oacute; en 1983. Es autor de <em>Tres veces luz</em> (Negro absoluto, 2016), que obtuvo una menci&oacute;n en el premio Casa de las Am&eacute;ricas. <strong>Su segunda novela, </strong><em><strong>Materiales para una pesadilla</strong></em><strong> (Negro absoluto, 2021), </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-gana-premio-fundacion-medife-filba-materiales-pesadilla_1_9754891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>gan&oacute; el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute;/Filba</strong></a><strong>. </strong>En la actualidad vive en Buenos Aires, donde coordina talleres de lectura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/554540cf-30fa-4566-879f-90fc3b79b63b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El diseño interior del libro contiene un retrato de Juan Mattio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El diseño interior del libro contiene un retrato de Juan Mattio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>El hechizo del verano</strong></em><strong>, de Virginia Higa.</strong> <em>&ldquo;En 2017 me mud&eacute; a Estocolmo con mi pareja, Federico, a partir de una oferta laboral que recibi&oacute; como investigador cient&iacute;fico. En el oto&ntilde;o de 2019 naci&oacute; nuestro hijo. Las cr&oacute;nicas que siguen fueron escritas durante estos a&ntilde;os y, si bien hablan de temas diversos, tienen como tel&oacute;n de fondo la experiencia de vida en Suecia&rdquo;</em>, dice <strong>Virginia Higa</strong> en la nota que precede los textos que integran <em>El hechizo del verano</em> (Sigilo, 2023).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los textos del libro, sin caer en simplismos, dan cuenta de una sorpresa, del pasaje que implica empezar a vivir en otra lengua. <strong>Un movimiento que pone en juego los sentidos, los modos de moverse en una ciudad y sus suburbios, y las formas de decir</strong> (&ldquo;Qu&eacute; maravilla, pens&eacute;, estar entre humanos y no entender nada&rdquo;, apunta la autora en el primer cap&iacute;tulo).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/450fd618-18ac-4818-b4cf-5d2a8f202b02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Virginia Higa, autora de la novela &quot;Los sorrentinos&quot;, acaba de publicar el libro de ensayos &quot;El hechizo del verano&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Virginia Higa, autora de la novela &quot;Los sorrentinos&quot;, acaba de publicar el libro de ensayos &quot;El hechizo del verano&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con la lupa puesta entonces en las palabras &ndash;del idioma que la rodea, pero tambi&eacute;n, de las conversaciones en el cine de <strong>&Eacute;ric Rohmer</strong>, de los libros de <strong>Jane Austen</strong>, de las cartas de <strong>Manuel Puig</strong>, de la nomenclatura del naturalista sueco Linneo, ese h&eacute;roe que nombr&oacute;, catalog&oacute;, clasific&oacute;&nbsp; plantas, minerales y animales&ndash; la escritora despliega con humor y lucidez una serie de ensayos breves que combinan curiosidad, experiencia y reflexi&oacute;n. <strong>Una serie de postales que hechizan por su escritura di&aacute;fana, sus descripciones ajustadas y el modo en que reflejan una enorme capacidad de escucha.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84ac8e19-ee0b-49bf-baa4-ac54b5ebaf66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Virginia Higa nació en Bahía Blanca. En la actualidad vive en Estocolmo, Suecia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Virginia Higa nació en Bahía Blanca. En la actualidad vive en Estocolmo, Suecia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Virginia Higa naci&oacute; en Bah&iacute;a Blanca, Argentina, en 1983. Es licenciada y profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires. <strong>Su primera novela, Los </strong><em><strong>sorrentinos</strong></em><strong> (Sigilo, 2018), ha sido traducida al italiano, al sueco, al franc&eacute;s y pr&oacute;ximamente al portugu&eacute;s.</strong> Desde 2017 vive en Estocolmo, donde ense&ntilde;a espa&ntilde;ol y trabaja como traductora literaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-sacan-lengua-tejido-lecturas-mapa-obsesiones-extranas-hechizos-suecia_1_10672358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Nov 2023 03:01:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9fc4d3b6-6c00-4236-ae99-d894927ca1e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1529628" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9fc4d3b6-6c00-4236-ae99-d894927ca1e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1529628" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres libros que sacan la lengua: un tejido de lecturas, un mapa de obsesiones extrañas y hechizos desde Suecia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9fc4d3b6-6c00-4236-ae99-d894927ca1e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Juan Mattio,Virginia Cosin,Virginia Higa]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
