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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sebastián Piana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sebastian-piana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sebastián Piana]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Milongas, semillas y tangos distantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milongas-semillas-tangos-distantes_129_10698097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10915377-b4fd-4d6e-b982-29edcffa054c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milongas, semillas y tangos distantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sureñas y ciudadanas. Afroamericanas y re africanizadas. Milongas sentimentales y de las otras. “Qué lejos está mi tierra, y sin embargo qué cerca”, cantaba, en una milonga, un uruguayo llamado Viglietti. Y de cercanías y del mirar de lejos se nutre esta historia que incluye, por supuesto, algunos tangos. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        La palabra, como m&iacute;nimo, se refiere a dos cosas. Y adem&aacute;s viene de otro lado. De lo que los soldados brasile&ntilde;os reclutados por Rosas, que se quedaron en el territorio despu&eacute;s de la derrota en Caseros, no entend&iacute;an cuando o&iacute;an a los cantores del campo en sus largas payadas. &ldquo;Palabrer&iacute;a&rdquo;. O &ldquo;ch&aacute;chara&rdquo;. As&iacute; llamaban el sinsentido de lo que escuchaban pero lo hac&iacute;an con una palabra quimbundu, una de las lenguas de los esclavos de las etnias de Angola que hab&iacute;an llegado a Am&eacute;rica. La palabra era &ldquo;milonga&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino, poco a poco, se fue imponiendo para llamar a esas canciones en que tambi&eacute;n hab&iacute;a un remoto origen africano. &ldquo;Guajiras acriolladas&rdquo;, las llama <strong>Roberto Selles</strong> en su <em>Historia de la milonga</em>&ndash; y el payador <strong>Gabino Ezeiza</strong>, otro afroamericano, dec&iacute;a que las milongas eran hermanas del candombe.
    </p><p class="article-text">
        El g&eacute;nero se independiz&oacute; &ndash;tambi&eacute;n de a poco&ndash; de la payada y en alg&uacute;n momento incorpor&oacute; un bordoneo cercano a la habanera que marcaba en el bajo una subdivisi&oacute;n acentual de 3+3+2 (la misma que mucho despu&eacute;s acabar&iacute;a siendo la marca de f&aacute;brica de <strong>Astor Piazzolla</strong>) y sobrevivi&oacute; en el campo y se extendi&oacute; hacia el sur de la provincia de Buenos Aires dando lugar a lo que acab&oacute; denomin&aacute;ndose &ldquo;milonga sure&ntilde;a&rdquo; o &ldquo;surera&rdquo;. Y tambi&eacute;n lleg&oacute; a la ciudad donde, como todo, fue transformada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carlos Gardel</strong>, entre 1915 y 1929, toc&oacute; con un guitarrista y compositor afroamericano, <strong>Jos&eacute; Ricardo</strong>, al que llamaban, obviamente, &ldquo;El Negro&rdquo;. &Eacute;l hab&iacute;a sido el autor de &ldquo;Margot&rdquo;, a partir de una letra de <strong>Celedonio Flores</strong> premiada en un concurso convocado en 1919 por el diario <em>&Uacute;ltima Hora</em> (el t&iacute;tulo original del texto era &ldquo;Por la pinta&rdquo;). Y &eacute;l fue quien compuso la primera milonga ciudadana de la que actualmente se tiene conocimiento, &ldquo;Un bailongo&rdquo;, que grab&oacute; junto a Gardel y otro guitarrista, <strong>Guillermo Barbieri,</strong> para el sello Ode&oacute;n, en 1922.
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Milonga sentimental&rdquo;, compuesta por <strong>Sebasti&aacute;n Piana</strong> junto a <strong>Homero Manzi</strong> en 1931, muestra ya otras caracter&iacute;sticas. Piana, un pianista y autor formado en la academia, acentu&oacute; los aspectos africanos y comenz&oacute; la larga historia de lo que se conoci&oacute; como milonga ciudadana. Fue grabada por Gardel el 23 de enero de 1933 y all&iacute; lo acompa&ntilde;a su reci&eacute;n creado cuarteto de guitarras, conformado por Barbieri junto con &nbsp;<strong>Horacio Pettorossi</strong>, <strong>Domingo Riverol</strong> y <strong>Julio Vivas</strong>. (La portada del disco indica por error 1927)
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esa segunda cosa llamada milonga, cada vez menos semejante a la del campo, se afirm&oacute; &ndash;y re africaniz&oacute; conscientemente, acerc&aacute;ndose bastante al choro brasile&ntilde;o&ndash; con la orquesta de <strong>Juan D&rsquo;Arienzo</strong> y con piezas como &ldquo;Taquito militar&rdquo;, de <strong>Mariano Mores</strong>. El propio Piana oscil&oacute; entre ambas especies. La hermosa &ldquo;Milonga triste&rdquo; &ndash;la primera grabaci&oacute;n es de <strong>Mercedes Simone</strong>, con el compositor al piano&ndash;, tal vez la m&aacute;s famosa, se acerca m&aacute;s a la del campo que a la de la ciudad y juega con su parentesco con la habanera. Y Piana lleg&oacute; incluso a crear una tercera clase, la &ldquo;milonga-candombe.
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    </figure><p class="article-text">
        Astor Piazzolla, por su parte, que no perd&iacute;a ocasi&oacute;n de jerarquizar aquello de milonga que pudiera haber en cualquier tango, compuso a lo largo de su carrera varias entre las cuales las fundantes, junto con las cantadas por <strong>Edmundo Rivero </strong>en 1964, fueron el par incluido en el disco <em>Concierto de tango en el Phlharmonic Hall</em> registrado un a&ntilde;o despu&eacute;s y, a pesar de su t&iacute;tulo, en un estudio de Buenos Aires. All&iacute;, en el LP original, sim&eacute;tricamente, dos piezas, una dedicada al diablo y otra al &aacute;ngel ocupaban el segundo lugar en cada lado: &ldquo;Romance del diablo&rdquo; y &ldquo;Milonga del &aacute;ngel&rdquo;. Hubo otras m&aacute;s adelante, la hermosa &ndash;y c&eacute;lebre&ndash; &ldquo;Oblivion&rdquo; entre ellas. Todas remiten a la milonga campera &ndash;o si se quiere, a la milonga-habanera&ndash; y ninguna al modelo rubricado por D&rsquo;Arienzo y Mores lo que n o resulta extra&ntilde;o si se tiene en cuenta su aversi&oacute;n &ndash;correspondida&ndash; por ambos m&uacute;sicos.
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        Dos vol&uacute;menes llamados <em>Semillas de milonga</em>, creados y grabados por <strong>Mart&iacute;n Liut</strong>, llevan a pensar &ndash;y a escuchar&ndash; la milonga como una esencia, algo as&iacute; como el <em>arj&eacute;</em> de los antiguos griegos, que subsiste en materiales sumamente variados y trabajados con procedimientos m&uacute;ltiples.
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    </figure><p class="article-text">
        Como en aquella colecci&oacute;n de tangos encargada por el pianista <strong>Yvar Mikhashof</strong> a distintos compositores &ndash;entre ellos <strong>John Cage</strong> y <strong>Conlon Nancarrow</strong>&ndash; y grabada por la pianista <strong>Hayd&eacute;e Schvartz</strong>, y la continuaci&oacute;n ideada por esta int&eacute;rprete argentina, comisionando a su vez nuevas piezas a compatriotas, para quienes primaba ya no la lejan&iacute;a sino la necesidad de prescindir de la cercan&iacute;a, m&aacute;s que una afirmaci&oacute;n acerca de la milonga hay aqu&iacute; una interrogaci&oacute;n. 
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    </figure><p class="article-text">
        Las 24 <em>Semillas de milonga</em> est&aacute;n estructuradas, como los preludios y fugas de Bach y los de Shostakovich y los preludios para piano de Debussy, en dos libros de 12, y cada una de ellas est&aacute; compuesta en una tonalidad diferente. Estoy tentado de llamarlas acuarelas, por su brevedad y la referencia a los meses del a&ntilde;o, pero la idea de lo tenue no siempre se corresponde con ellas; m&aacute;s bien son aguafuertes, para tomar una palabra asociada con lo porte&ntilde;o. Liut es autor, tambi&eacute;n, de 12 estudios para piano &ndash;no registrados a&uacute;n en disco&ndash; , y &eacute;sta es un poco su contracara. Escritos m&aacute;s hacia adentro que hacia afuera se corresponden con el confinamiento de la pandemia y fueron pensados, desde el comienzo, como una obra ligada a la pr&aacute;ctica y a la propia interpretaci&oacute;n. Por aqu&iacute; aparece un costado m&aacute;s gismontiano; por all&iacute; m&aacute;s campero. Como sucede con el <em>Diario Musical</em> de <strong>Esteban Insinger</strong>, otro autor argentino que, desde el 4 de abril de 2009 suma una pieza por d&iacute;a a su &aacute;lbum <a href="https://insingermusicaldiary.bandcamp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(https://insingermusicaldiary.bandcamp.com</a>/), o como <em>Rayuela</em>, de <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>, estas <em>Semillas de milonga</em> pueden o no escucharse en orden, pueden o no buscar relaciones tem&aacute;ticas o lejanamente descriptivas y, obviamente, tambi&eacute;n puede indagarse acerca de cu&aacute;l es el resto &ndash;o el anuncio&shy;&ndash; de milonga en cada una de ellas. Pero de lo que se trata, al fin, es de doce composiciones bellas e intrigantes, en el mejor sentido posible.
    </p><p class="article-text">
        Como comentario casi al margen agrego una milonga que amo y en cuya letra se habla, al comienzo, de la lejan&iacute;a, la &ldquo;Milonga de andar lejos&rdquo;, de <strong>Daniel Viglietti</strong>, y dos <em>milongas de lejos </em>compuestas por el gran guitarrista <strong>Ralph Towner</strong> &ndash;uno de los fundadores del grupo <strong>Oregon </strong>y compa&ntilde;ero de ruta de m&uacute;sicos tan variados como <strong>Egberto Gismonti</strong>, <strong>Wayne Shorter</strong> o <strong>Gary Burton</strong>&ndash; en un caso junto con el contrabajista <strong>Arild Andersen</strong> y el percusionista <strong>Nan&aacute; Vasconcelos</strong> y en otro a d&uacute;o con <strong>Gary Peacock </strong>en contrabajo.&nbsp;
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Diego Fischerman es autor del blog El sonido de los sue&ntilde;os:</em> <a href="https://xn--sonidodesueos-skb.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://xn--sonidodesueos-skb.com/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Nov 2023 17:16:10 +0000]]></pubDate>
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