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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sika]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sika]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Vivir bajo el polvo: un barrio expuesto a la contaminación, problemas de salud y casi 15 años sin respuestas del Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/vivir-polvo-barrio-expuesto-contaminacion-problemas-salud-15-anos-respuestas_1_10730319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d4db5ce-1a61-4911-9af9-c82d7fe1e552_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir bajo el polvo: un barrio expuesto a la contaminación, problemas de salud y casi 15 años sin respuestas del Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 2009 un grupo de vecinos de Las Mercedes, en Virrey del Pino, denuncia a la fábrica que elabora materiales para la construcción y que en 2019 fue comprada por la empresa suiza Sika. Alegan dificultades respiratorias, erupciones cutáneas y molestias oculares. Durante dos años, elDiarioAR y el medio suizo Das Lamm investigaron el caso.</p></div><p class="article-text">
        En el barrio Las Mercedes, en la localidad de Virrey del Pino, partido de La Matanza, los vecinos denuncian que conviven desde hace d&eacute;cadas con el polvo de la empresa Klaukol, una f&aacute;brica de productos para la construcci&oacute;n denunciada hace casi 15 a&ntilde;os ante la Justicia penal por presunta contaminaci&oacute;n. Esta compa&ntilde;&iacute;a, actualmente propiedad de la multinacional suiza Sika, protagoniza una disputa desigual con un grupo de ciudadanos que reclama por afecciones a su salud y al medioambiente, y un expediente que demuestra la inacci&oacute;n y largas demoras de los poderes del Estado, desde el municipio y la provincia de Buenos Aires hasta organismos nacionales y el propio Poder Judicial. Una pelea de 15 a&ntilde;os sin respuestas que mantiene a los vecinos atrapados en un callej&oacute;n sin salida: vivir con el polvo o vivir con el polvo. Dejar sus casas sin nada a cambio no es una opci&oacute;n en este barrio de clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, <strong>elDiarioAR </strong>investig&oacute; el caso junto el medio suizo <strong>Das Lamm </strong>para corroborar las acusaciones de los habitantes de Las Mercedes contra la empresa suiza. La ONG suiza Iniciativa Empresarial Responsable tambi&eacute;n investig&oacute; las actividades de la f&aacute;brica y transmiti&oacute; la informaci&oacute;n a un equipo editorial de <em>Tamedia, </em>en Suiza. Los resultados de las investigaciones se publican ahora simult&aacute;neamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR </strong>y <strong>Das Lamm</strong> realizaron numerosas entrevistas, examinaron documentos judiciales, oficiales y registros audiovisuales tomados por los vecinos. Adem&aacute;s llevaron a cabo solicitudes de acceso a la informaci&oacute;n p&uacute;blica y solicitaron ex&aacute;menes m&eacute;dicos. El resultado es la historia de una empresa suiza que aprovecha las condiciones locales y los bajos est&aacute;ndares medioambientales de la provincia de Buenos Aires y altera la vida de los residentes locales. El caso tambi&eacute;n demuestra c&oacute;mo la Justicia s&oacute;lo actu&oacute; ante la presi&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Del tambo al polvo</strong></h3><p class="article-text">
        Los primeros vecinos ya estaban instalados en este barrio cuando un empresario italiano mont&oacute; la primera versi&oacute;n de esta f&aacute;brica. En el predio, antes de Klaukol, hab&iacute;a un tambo, record&oacute; Guillermo Winke, vecino de la f&aacute;brica, durante una entrevista con <strong>elDiarioAR</strong>. A finales de la d&eacute;cada de 1990, la empresa francesa Lafarge adquiri&oacute; Klaukol y con la multinacional la producci&oacute;n escal&oacute; y los problemas ambientales aumentaron, aseguran los vecinos consultados. Comenzaron los peores a&ntilde;os para el barrio, contaron los m&aacute;s antiguos en numerosas entrevistas a lo largo de estos dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La f&aacute;brica qued&oacute; a nombre de Parex, escindida de la empresa francesa, y en 2019 se vendi&oacute; a la multinacional suiza Sika.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jorge Sosa vive hace 28 a&ntilde;os en el barrio Las Mercedes, donde construy&oacute; su casa con esfuerzo y orgullo, a 400 metros de la f&aacute;brica. De madrugada, documenta con su tel&eacute;fono celular cada vez que la empresa prende las chimeneas y Jorge teme lo peor: m&aacute;s polvo.
    </p><p class="article-text">
        El polvo, de un color gris y otras veces dorado, como la arena, es brillante y durante estos &uacute;ltimos dos a&ntilde;os fue usual verlo en las calles, los charcos de agua, los techos, los autos y en fotos tomadas a la ropa que cuelgan en los patios. Sosa invita a subir a las habitaciones de la planta alta de su casa y pasa los dedos por los marcos de las ventanas. El polvo se le pega a las manos. Es tan fino como el mortero, uno de los productos de la f&aacute;brica.
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                    alt="Muestras de polvos tomadas durante los estudios de Conicet en el barrio y la fábrica. Foto: informe del Conicet, expediente judicial."
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                Muestras de polvos tomadas durante los estudios de Conicet en el barrio y la fábrica. Foto: informe del Conicet, expediente judicial.                            </span>
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        &ldquo;Este polvo nos enferma&rdquo;, dijo Sosa. &ldquo;Me doy cuenta enseguida cuando la f&aacute;brica est&aacute; funcionando&rdquo;, afirm&oacute;. Es cuando asegura que le arden los ojos, le cuesta respirar y le pica la piel. Tambi&eacute;n tiene asma por &ldquo;posible exposici&oacute;n ambiental a material particulado&rdquo;, de acuerdo al diagn&oacute;stico de la neum&oacute;loga Vanina Mart&iacute;n, del Instituto Ra&uacute;l Vaccarezza.
    </p><p class="article-text">
        La m&eacute;dica ha detectado otros 27 casos de afecciones por exposici&oacute;n al polvo entre vecinos de las primeras tres manzanas del barrio. Su trabajo fue en el marco de un estudio que le solicit&oacute; Acumar (Autoridad Cuenca Matanza Riachuelo) reci&eacute;n en 2023 y presentado en septiembre &uacute;ltimo ante el juzgado federal n&uacute;mero 2 de Mor&oacute;n, a cargo del juez Jorge Rodr&iacute;guez, que tiene el caso desde 2013.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pacientes fueron derivados por Acumar, luego de que un toxic&oacute;logo hiciera un primer diagn&oacute;stico. Hay al menos 48 casos &ldquo;sospechosos de potencial asociaci&oacute;n a exposici&oacute;n a material particulado&rdquo; en estas primeras tres manzanas, que evalu&oacute; el toxic&oacute;logo en una primera consulta y que deriva de a tandas a la neumon&oacute;loga para su evaluaci&oacute;n espec&iacute;fica, por lo que el n&uacute;mero de confirmados por Mart&iacute;n podr&iacute;a aumentar eventualmente. As&iacute; consta en un informe analizado por <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Winkel falleci&oacute; en 2022. Viv&iacute;a justo frente al pared&oacute;n que separa a la f&aacute;brica del barrio y que se construy&oacute; tras varios a&ntilde;os de quejas de los vecinos. Cuando a&uacute;n no mostraba se&ntilde;ales de estar enfermo, Winkel recibi&oacute; a <strong>elDiarioAR </strong>en su casa. No s&oacute;lo padec&iacute;a el polvo, afirm&oacute;. Su casa vibraba entre las 6 de la ma&ntilde;ana y la medianoche por el efecto de las maquinarias de la f&aacute;brica. Este medio pudo comprobarlo: entonces vibraban las ventanas, el piso, la puerta. &ldquo;La vibraci&oacute;n raj&oacute; las paredes y tengo un t&iacute;mpano roto&rdquo;, asegur&oacute;. El ruido era insoportable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando voy a lavar el coche, le paso la mano y sale algo gris. Usted se da cuenta de que no es tierra. Es gris y pegajoso. Se pega al coche&rdquo;, dijo Winkel en la entrevista.&nbsp;
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                Jorge Crespo y Susana Ardiles están preocupados por sus nietos, quienes deben usar broncodilatadores. Foto: Gentileza Facundo Fraga y Das Lamm.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Puff</strong></h3><p class="article-text">
        En el living de Susana Ardiles y Jorge Crespo las ventanas est&aacute;n cerradas a pesar del calor del verano. &ldquo;Tenemos que limpiar la casa a menudo para que no haya tanto polvo&rdquo;, dice Ardiles. La pareja tiene un almacen en el patio delantero de la casa. Tambi&eacute;n refieren molestias constantes en los ojos, la piel y las v&iacute;as respiratorias. Est&aacute;n especialmente preocupados por sus nietos, que tienen que usar regularmente un spray contra el asma.
    </p><p class="article-text">
        El aerosol que utilizan es un broncodilatador, que normalmente se aplica en pacientes asm&aacute;ticos y sirve para relajar los m&uacute;sculos bronquiales, lo que a su vez facilita la respiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las entrevistas con los vecinos, casi una de cada dos personas del barrio de Las Mercedes asegura que utiliza un inhalador. Los nietos de Crespo y Ardiles utilizan hasta tres al mes, mientras el precio del medicamento sube por las nubes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alejarse de Klaukol es imposible para Ardiles y Crespo. Aqu&iacute; tienen su casa. Es el barrio en el que crecieron sus hijos y ahora crecen sus nietos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2020, Nadia Carabajal acudi&oacute; a urgencias. Se encontraba muy mal y apenas pod&iacute;a respirar. El diagn&oacute;stico: su ri&ntilde;&oacute;n, implantado 23 a&ntilde;os antes, ya no funcionaba. Tiene 28 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista áerea de la fábrica de Klaukol y el barrio Las Mercedes, en Virrey del Pino, La Matanza. FOTO: Gentileza Facundo Fraga y Das Lamm."
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            <span class="title">
                Vista áerea de la fábrica de Klaukol y el barrio Las Mercedes, en Virrey del Pino, La Matanza. FOTO: Gentileza Facundo Fraga y Das Lamm.                            </span>
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        Carabajal viv&iacute;a justo enfrente de la f&aacute;brica, a pocos metros de Winkel. Naci&oacute; con un ri&ntilde;&oacute;n defectuoso, que le sustituyeron a los tres a&ntilde;os. A la espera de un nuevo ri&ntilde;&oacute;n, Carabajal deb&iacute;a exponerse lo menos posible al polvo por prescripci&oacute;n m&eacute;dica. Un esfuerzo enorme para la familia, que tuvo que aislar completamente la habitaci&oacute;n de la ni&ntilde;a. Durante a&ntilde;os fue imposible que Carabajal jugara en el jard&iacute;n o en la calle con otros ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Carabajal ingres&oacute; en urgencias, todo volvi&oacute; a empezar para ella. Junto con unos abogados que trabajaron gratis para ellos, los padres demandaron a la f&aacute;brica. Fuera de los tribunales, acordaron que Sika pagar&iacute;a los gastos de alquiler de una casa fuera del barrio y de la nube de polvo. Una victoria esc&eacute;nica para todos, que muchos en el barrio interpretan tambi&eacute;n como una &ldquo;admisi&oacute;n de culpa&rdquo; por parte de Sika. Sin embargo, la empresa respondi&oacute; ante la consulta period&iacute;stica que acord&oacute; pagar un alquiler a Carabajal por &ldquo;razones humanitarias&rdquo; y &ldquo;totalmente ajenas a la operatoria de la empresa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que Carabajal se trasladara a un barrio alejado de la f&aacute;brica, su salud mejor&oacute; notablemente, asegura en una entrevista para esta investigaci&oacute;n. Afirma que el nuevo aire ha mejorado su vida. Antes estaba casi todo el tiempo en la cama, enferma y sin energ&iacute;a. Se siente bien en la nueva casa, se mueve mucho m&aacute;s y ha podido retomar sus estudios, que tuvo que interrumpir poco despu&eacute;s de su reca&iacute;da. &ldquo;Es como una nueva vida&rdquo;, resumi&oacute;. Pero la batalla a&uacute;n no est&aacute; ganada. Con cada aumento del alquiler su familia debe discutir con Sika sobre el subsidio. Es una lucha constante para vivir dignamente. Seg&uacute;n la familia, Sika actualmente s&oacute;lo paga una parte del alquiler.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los autos amanecen cubiertos de un polvo gris, casi blanco, muestran los vecinos de Las Mercedes. Foto: Gentileza Greiz Perviu y Das Lamm."
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            <span class="title">
                Los autos amanecen cubiertos de un polvo gris, casi blanco, muestran los vecinos de Las Mercedes. Foto: Gentileza Greiz Perviu y Das Lamm.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Derrotero</strong></h3><p class="article-text">
        Los residentes afirman que soportaron el polvo, los picores en la piel y las dificultades respiratorias durante d&eacute;cadas. En 2009 sucedi&oacute; lo inesperado: se produjo una explosi&oacute;n en las instalaciones, aseguran los vecinos. Ante la consulta de <strong>elDiarioAR</strong>, Sika dijo desconocer el episodio. Numerosos testimonios recogidos por este medio sostienen que esa ma&ntilde;ana el barrio amaneci&oacute; cubierto de un polvo blancuzco o gris y el fen&oacute;meno dur&oacute; varios d&iacute;as. Entonces, afirman, la respiraci&oacute;n se hizo a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil. En los d&iacute;as siguientes, la empresa distribuy&oacute; productos de limpieza, aspiradoras industriales y dinero. A cambio, los vecinos deb&iacute;an firmar un contrato que evitar&iacute;a cualquier acci&oacute;n legal contra la compa&ntilde;&iacute;a, cuentan los vecinos. En la actualidad no queda ninguna copia de dicho contrato.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hicimos las mujeres del barrio fue hacer la denuncia porque la f&aacute;brica nos quiso hacer firmar un consentimiento para que renunci&aacute;ramos a nuestro derecho a hacer juicio por contaminaci&oacute;n o por da&ntilde;os a la salud&rdquo;, asegura Susana Aranda, una de las vecinas querellante. As&iacute; naci&oacute; la causa penal.
    </p><p class="article-text">
        A varios vecinos les pareci&oacute; sospechosa la cl&aacute;usula del contrato. Unieron sus fuerzas y protestaron frente a las instalaciones de la f&aacute;brica, de la embajada de Francia y del municipio de La Matanza. Entonces, la empresa a&uacute;n pertenec&iacute;a al fabricante de cemento franc&eacute;s Lafarge. Pero las protestas tuvieron poco efecto. Ninguna autoridad del Estado tom&oacute; una decisi&oacute;n de fondo. Los vecinos se quedaron con el polvo y la frustraci&oacute;n, y desde 2009 un grupo responsabiliza a la f&aacute;brica de sus afecciones a la salud.
    </p><p class="article-text">
        En 2014, en respuesta a las protestas, Acumar, junto con otras autoridades sanitarias, llev&oacute; a cabo un examen m&eacute;dico inicial de la poblaci&oacute;n con el fin de establecer los v&iacute;nculos entre los problemas de salud de los residentes locales y las posibles fuentes de contaminaci&oacute;n. Sin embargo, aunque las autoridades ya hab&iacute;an establecido entonces que muchos residentes padec&iacute;an enfermedades respiratorias, cut&aacute;neas o de mucosas, no se realizaron m&aacute;s pruebas ni se midi&oacute; la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ingreso a la fábrica de Klaukol, en el barrio Las Merceder, Virrey del Pino. Sika, la multinacional suiza, adquirió la compañía en 2019."
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            <span class="title">
                Ingreso a la fábrica de Klaukol, en el barrio Las Merceder, Virrey del Pino. Sika, la multinacional suiza, adquirió la compañía en 2019.                            </span>
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        En el informe anual de 2016, la misma autoridad medioambiental anunci&oacute; que trabajar&iacute;a para medir constantemente la calidad del aire en las chimeneas de la f&aacute;brica. Sin embargo, la f&aacute;brica sigui&oacute; funcionando, de acuerdo a los vecinos. Tampoco se instalaron medidores de calidad de aire en las chimeneas, lo que hubiese permitido confirmar o descartar la responsabilidad directa de la f&aacute;brica en la contaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 2017, otros 518 residentes fueron examinados por la autoridad medioambiental de la provincia de Buenos Aires. En 110 casos se diagnosticaron enfermedades respiratorias o cut&aacute;neas. Sin embargo, no se introdujeron medidas concretas para mejorar la calidad del aire.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El barrio Las Mercedes está separado de la planta industrial por un paredón. Fábrica y un grupo de vecinos conviven en tensión permanente. Foto: Gentileza Greiz Perviu y Das Lamm."
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            <span class="title">
                El barrio Las Mercedes está separado de la planta industrial por un paredón. Fábrica y un grupo de vecinos conviven en tensión permanente. Foto: Gentileza Greiz Perviu y Das Lamm.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o se instal&oacute; un sistema de medici&oacute;n en las inmediaciones de la f&aacute;brica para medir los niveles de part&iacute;culas. Las lecturas accesibles al p&uacute;blico muestran niveles casi constantes de m&aacute;s de 30 &micro;g/m3 de part&iacute;culas con un tama&ntilde;o inferior a diez mil&eacute;simas de mil&iacute;metro. Algunos d&iacute;as, los valores se elevan hasta casi 300 &micro;g/m3.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la media anual no supere los 45 &micro;g/m3. El problema es que, en Argentina, el nivel m&aacute;ximo permitido es de 150 &micro;g/m&sup3;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Oficina Federal de Salud P&uacute;blica (OFSP) de Suiza, donde opera la casa matriz de Sika, due&ntilde;a de Klaukol, niveles tan altos y constantes de part&iacute;culas son perjudiciales para la salud y pueden provocar enfermedades respiratorias, circulatorias y del sistema nervioso. La contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica acorta la esperanza de vida de las personas expuestas a ella, de acuerdo con la OFSP.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hubo obstaculización. Francamente, nos costó mucho poder cumplir con nuestra función porque cuando llegábamos a hacer las mediciones los hornos no estaban funcionando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés Porta</span>
                                        <span>—</span> Director del Centro de Investigaciones del Medioambiente de La Plata (del Conicet).
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El principal temor de los vecinos est&aacute; relacionado con el s&iacute;lice, un cancer&iacute;geno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se realizaron 9 fiscalizaciones a la firma Klaukol entre 2020 y 2023. Debido a que ciertas mediciones no se ajustaban a la normativa, se le impuso una multa y junto con Acumar se le exigi&oacute; a la empresa un plan de adecuaciones conforme a las recomendaciones&rdquo; de un equipo de expertos consultados, respondi&oacute; el ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires ante la consulta period&iacute;stica. &ldquo;Algunas de las adecuaciones ya fueron efectuadas y otras est&aacute;n en proceso de implementaci&oacute;n&rdquo;, asegur&oacute; el organismo.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista para esta investigaci&oacute;n, Daniel Larrache, director ejecutivo de gesti&oacute;n en Acumar, defendi&oacute; el proceder de la autoridad hasta el momento. Afirm&oacute; que en un primer momento, intentaron encontrar la causa de la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica en el barrio mediante diversos estudios. Se parti&oacute; de la base de que una parte considerable estaba causada por la autopista cercana, &ldquo;la f&aacute;brica es otro factor&rdquo;, dice Larrache. Sigue habiendo muchas f&aacute;bricas en los alrededores, pero s&oacute;lo una, seg&uacute;n Larrache, trabaja con polvo fino de cuarzo y mortero, que se puede encontrar localmente en el barrio: la de Klaukol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a una mejora constante de las condiciones de producci&oacute;n&rdquo;, afirma Larrache sobre las imposiciones a la f&aacute;brica. Salvo peque&ntilde;os problemas, la f&aacute;brica cumple las normas medioambientales generales. Sin embargo, un informe encargado por la misma autoridad medioambiental en 2022 muestra lo contrario.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un informe clave</strong></h3><p class="article-text">
        Entre marzo y abril de ese a&ntilde;o, Acumar convoc&oacute; a un equipo interdisciplinario del Conicet para estudiar las emisiones de la f&aacute;brica y la posible contaminaci&oacute;n del aire que respiran los vecinos. &ldquo;Del an&aacute;lisis qu&iacute;mico del material particulado se observ&oacute; una correlaci&oacute;n entre las emisiones puntales de la empresa respecto a los valores de Silicio (Si) encontrados en el material particulado ambiental&rdquo;, sostuvo el informe oficial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El material particulado pueden estar presentes en la atm&oacute;sfera como consecuencia de diversas fuentes de emisi&oacute;n&rdquo;, respondieron desde Klaukol a <strong>elDiarioAR</strong>, desentendi&eacute;ndose. Tambi&eacute;n aseguraron que la f&aacute;brica cuenta &ldquo;con Filtros Tomadoni y Camfil&rdquo; que &ldquo;retienen el material particulado para que no sea expulsado hacia la atm&oacute;sfera&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El silicio es un elemento qu&iacute;mico y la s&iacute;lice es un compuesto formado por silicio y ox&iacute;geno. Se encuentra de forma natural y especialmente en la arena, una de las principales materias primas de Klaukol, seg&uacute;n consta en el expediente judicial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografías tomadas por el Conicet durante el estudio dentro de la fábrica de Klaukol. Foto: informe Conicet, expediente judicial."
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                Fotografías tomadas por el Conicet durante el estudio dentro de la fábrica de Klaukol. Foto: informe Conicet, expediente judicial.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El centro del Conicet busc&oacute; medir el material particulado en el aire que respiraban trabajadores y vecinos. El material particulado es contaminaci&oacute;n por part&iacute;culas, una mezcla de part&iacute;culas s&oacute;lidas y gotas l&iacute;quidas que se encuentran en el aire y que pueden contener, por ejemplo, silicio o s&iacute;lice.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los elementos encontraron en el barrio fueron silicio, aluminio y hierro. El informe demuestra por primera vez que entre el 7% y el 17% de las emisiones de polvo de un tama&ntilde;o inferior a diez mil&eacute;simas de mil&iacute;metro provienen de la f&aacute;brica. En el caso de las part&iacute;culas de polvo m&aacute;s grandes, que se depositan en el aire sobre el suelo al cabo de cierto tiempo, la cifra asciende hasta el 60%. Las im&aacute;genes adjuntas al informe mostraban una f&aacute;brica con techos llenos de polvo endurecido por el paso del tiempo, tuber&iacute;as que s&oacute;lo han sido reparadas de forma improvisada y una gran cantidad de polvo en el interior de la nave de producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sika respondi&oacute; ante la consulta que el informe de Conicet fue &ldquo;refutado&rdquo; por otro informe encargado por la empresa al &ldquo;Centro de Investigaciones del Mar y de la Atm&oacute;sfera (CIMA - instituci&oacute;n certificada por el CONICET)&rdquo;, que &ldquo;consider&oacute; que las conclusiones del informe del CIM-ACUMAR no resultaban justificadas ni representativas desde el punto de vista cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La fábrica de Klaukol por dentro, marzo-abril 2022, en una visita del Conicet a pedido de Acumar. Foto: informe Conicet, expediente judicial."
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            <span class="title">
                La fábrica de Klaukol por dentro, marzo-abril 2022, en una visita del Conicet a pedido de Acumar. Foto: informe Conicet, expediente judicial.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Piedras en el camino</strong></h3><p class="article-text">
        No fue tarea f&aacute;cil completar el estudio. &ldquo;Hubo obstaculizaci&oacute;n. Francamente, nos cost&oacute; mucho poder cumplir con nuestra funci&oacute;n porque cuando lleg&aacute;bamos a hacer las mediciones los hornos no estaban funcionando. No ca&iacute;mos de sorpresa, la visita estaba ya pautada. Incluso encontramos obstaculizaciones por parte de empleados del municipio&rdquo;, cuenta a <strong>elDiarioAR </strong>el qu&iacute;mico Andr&eacute;s Porta, director del Centro de Investigaciones del Medioambiente de La Plata (Conicet) y quien lider&oacute; el estudio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR </strong>y <strong>Das Lamm </strong>se comunicaron con voceros y<strong> </strong>enviaron un cuestionario para conocer la versi&oacute;n de la Municipalidad de La Matanza, a cargo de Fernando Espinoza, pero no obtuvo respuestas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que pudimos hacer fue sacar una serie de tres o cuatro fotos, pero no una pel&iacute;cula&rdquo;, asegura sobre los resultados. &ldquo;Nos llam&oacute; la atenci&oacute;n que el mantenimiento no era bueno&rdquo;, agreg&oacute; Porta, quien junto a su equipo elev&oacute; una serie de recomendaciones para mejorar el estado de la f&aacute;brica y disminuir el impacto en el barrio. &ldquo;Hay que profundizar y seguir estudiando el caso&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su informe pidi&oacute; que se aumente la altura de las chimeneas y se mejoren varios procesos de producci&oacute;n que generan cantidades innecesarias de polvo. Le gustar&iacute;a exigir m&aacute;s, pero el problema, seg&uacute;n Porta, es que &ldquo;las normas argentinas est&aacute;n muy por debajo de lo que exige la OMS (Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud)&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista satelital de la fábrica de Klaukol y el barrio Las Mercedes con las cuatro estaciones de monitoreo ambiental. Foto: informe Conicet, expediente judicial."
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                Vista satelital de la fábrica de Klaukol y el barrio Las Mercedes con las cuatro estaciones de monitoreo ambiental. Foto: informe Conicet, expediente judicial.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Suspensi&oacute;n suspendida</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong>, <strong>Das Lamm</strong> y la ONG Coalici&oacute;n por la Responsabilidad de las Empresas tambi&eacute;n se pusieron en contacto para esta investigaci&oacute;n con la experta en enfermedades pulmonares Vanina Mart&iacute;n, quien trabaja en el Instituto Vacarezza, asociado a la Universidad de Buenos Aires (UBA).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En febrero &uacute;ltimo, Mart&iacute;n acept&oacute; examinar a varios residentes. Tom&oacute; radiograf&iacute;as y tomograf&iacute;as de los pulmones de los residentes y analiz&oacute; su capacidad pulmonar, poco antes de que el juzgado y la autoridad medioambiental Acumar encargara el mismo tipo de estudio a los vecinos de tres manzanas del barrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas identificados por Mart&iacute;n van desde asma hasta afecciones pulmonares y oculares. En una entrevista, la doctora Mart&iacute;n se mostr&oacute; aliviada de que no se detectara c&aacute;ncer en ning&uacute;n caso. Pero no quiso minimizar los s&iacute;ntomas. &ldquo;Sufrir constantemente molestias en la piel, los ojos o los pulmones empeora enormemente la calidad de vida de las personas&rdquo;, asegur&oacute;. &ldquo;Es imperioso que cambien las condiciones ambientales del barrio, aconsejar&iacute;a a los vecinos minimizar la exposici&oacute;n lo m&aacute;ximo posible&rdquo;, afirm&oacute;.
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                La neumonóloga Vanina Martín, del Instituto Raúl Vaccarezza (UBA), analizó vecinos de las primeras tres cuadras del barrio. Foto: Gentileza Facundo Fraga y Das Lamm.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El expediente judicial estaba archivado hasta que en marzo &uacute;ltimo, el juez Rodr&iacute;guez decidi&oacute; ordenar la realizaci&oacute;n de un nuevo estudio. El juez encarg&oacute; a Acumar el an&aacute;lisis m&eacute;dico de los vecinos de las primera tres manzanas del barrio. El organismo ambiental traslad&oacute; durante varias semanas un hospital m&oacute;vil para examinarlos. Luego, quienes presentaban s&iacute;ntomas respiratorios fueron derivados al Instituto Vaccarezza y a otros centros de salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras analizar los resultados, el juez Rodr&iacute;guez orden&oacute; suspender la actividad de la f&aacute;brica hasta determinar si Klaukol es responsable directa de las afecciones respiratorias, cut&aacute;neas y oculares que se detectaron.
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n dur&oacute; apenas unas semanas. En noviembre &uacute;ltimo, Klaukol present&oacute; un recurso y consigui&oacute; que se levantara la medida. &ldquo;Carec&iacute;a de fundamento jur&iacute;dico&rdquo;, escribi&oacute; la empresa en su respuesta a <strong>elDiarioAR</strong> y <strong>Das Lamm</strong>. Otro cap&iacute;tulo m&aacute;s de medidas no definitivas, anuncios y recursos legales.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: este art&iacute;culo fue actualizado el 30 de noviembre a las 7:13.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino, Malte Seiwerth]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/vivir-polvo-barrio-expuesto-contaminacion-problemas-salud-15-anos-respuestas_1_10730319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2023 09:32:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir bajo el polvo: un barrio expuesto a la contaminación, problemas de salud y casi 15 años sin respuestas del Estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Klaukol,Sika,Suiza,La Matanza,Contaminación,Instituto Raúl Vaccarezza]]></media:keywords>
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