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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Henry Kissinger]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/henry-kissinger/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Henry Kissinger]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Henry Kissinger: un siglo de vida, medio siglo de genocidios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/henry-kissinger-siglo-vida-medio-siglo-genocidios_129_10730547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81e75f3a-1351-489d-8959-1606b1442ae9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Henry Kissinger: un siglo de vida, medio siglo de genocidios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del Golpe en Chile al genocidio en Camboya a las bomas y el napalm sobre Vietnam, durante los años de plomo un mismo superhalcón le dio su forma actual a la política exterior de EEUU. Kissinger fue asesor de 12 presidentes. En 1973 recibió el Nobel de la Paz. Según sus víctimas, debía ser juzgado como criminal de guerra. </p></div><p class="article-text">
        Como entrevistadora, Oriana Fallaci fue la m&aacute;s famosa de Europa. La periodista italiana disparaba a quemarropa. En 1972 su primera pregunta para Henry Kissinger <a href="https://www.corriere.it/esteri/23_maggio_26/kissinger-oriana-fallaci-intervista-c427e4f6-fb25-11ed-876d-083a9cec1423.shtml?intcmp=emailNLcor_primaora_30novembre2023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en la revista </a><a href="https://www.corriere.it/esteri/23_maggio_26/kissinger-oriana-fallaci-intervista-c427e4f6-fb25-11ed-876d-083a9cec1423.shtml?intcmp=emailNLcor_primaora_30novembre2023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>L'Europeo</em></a><a href="https://www.corriere.it/esteri/23_maggio_26/kissinger-oriana-fallaci-intervista-c427e4f6-fb25-11ed-876d-083a9cec1423.shtml?intcmp=emailNLcor_primaora_30novembre2023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>fue: &ldquo;&iquest;A usted la paz no le gusta ni un poco, no ?&rdquo;. El Nobel de la Paz 1973 (del a&ntilde;o siguiente) respondi&oacute;: &ldquo;La paz  por la paz nom&aacute;s, no. Yo pacifista no soy&rdquo;. Y el guerrero fr&iacute;o, que sin embargo fue <a href="https://www.washingtonpost.com/history/2023/11/29/henry-kissinger-dies-dating-life-playboy/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un sex-symbol para la heterosexualidad de su tiempo</a>, enfrent&oacute; sin titubear la ametralladora verbal.  &ldquo;'&iquest;Qu&eacute; es la guerra? Virilidad. Yo me siento viril como un cowboy&rdquo;.  &ldquo;&iquest;El poder? Un instrumento para poder hacer cosas espl&eacute;ndidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A este hombre demasiado famoso, demasiado demasiado importante, demasiado bien escuchado, lo llamaban Superman o Superstar. Tambi&eacute;n <em>Superkraut</em>. S&uacute;per repollo, s&uacute;per chucrut. Porque Heinz Kissinger hab&iacute;a nacido en Alemania, y en 1938 hab&iacute;a llegado a EEUU  huyendo de la persecuci&oacute;n antisemita del nazismo. En 1954 hab&iacute;a defendido su Tesis en Ciencia Pol&iacute;tica y Relaciones internacionales ante la Universidad de Harvard. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ll&aacute;mame Doctor</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por haberse ganado el t&iacute;tulo m&aacute;ximo que otorgan las universidades, el inmigrante alem&aacute;n de origen jud&iacute;o, que nunca habl&oacute; ingl&eacute;s sin un espeso acento siempre favorito de los parodistas, se hac&iacute;a llamar Doctor. Siempre se lo llam&oacute; as&iacute;, Dr Kissinger. Reci&eacute;n a partir de su muerte se ha iniciado el tr&aacute;nsito a Henry Kissinger. Este trato elitista y jer&aacute;rquico era algo inusual en el poder y sociedad norteamericanas, algo casi m&aacute;s &uacute;nico que raro. En toda la historia de EEUU, s&oacute;lo dos presidentes han alcanzado t&iacute;tulos acad&eacute;micos de posgrado. Dos dem&oacute;cratas: el Dr Woodrow Wilson y el Dr Barack Obama. 
    </p><p class="article-text">
        El tema de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica del cual Kissinger se hab&iacute;a ocupado en su intensa pero extensa Tesis hab&iacute;a sido el Congreso de Viena de 1815. En aquel congreso celebrado con buen &eacute;xito en el coraz&oacute;n de Europa, todas las monarqu&iacute;as y noblezas continentales se reunieron por invitaci&oacute;n del Imperio austr&iacute;aco. Ya hab&iacute;a sufrido ese mismo a&ntilde;o el emperador franc&eacute;s Napole&oacute;n Bonaparte una derrota definitiva en la batalla de Waterloo cuando sus tropas enfrentaron los ej&eacute;rcitos al mando del duque de Wellington. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde un congreso en la Viena absolutista hasta unos misiles de La Habana castrista</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gobierno en la capital austr&iacute;aca estaba en manos del primer ministro, el conde Metternich, que ten&iacute;a armado un plan geopol&iacute;tico para restaurar el absolutismo y evitar que jam&aacute;s volvieran al poder ni los bonapartistas ni mucho menos republicanos. Para conservar la cohesi&oacute;n internacional, dec&iacute;a, hay ser realistas. El realismo, la <em>Realpolitik</em>, se convertir&iacute;a tambi&eacute;n en lema y gu&iacute;a de la acci&oacute;n pol&iacute;tica para Kissinger. Democracia, DDHH, siendo deseables, quedaban subordinados a la raz&oacute;n de Estado. Era un sistema de <em>&aacute;reas de influencia</em> -propon&iacute;a Metternich en el Congreso- el que realmente garantizar&iacute;a la seguridad interior y la armon&iacute;a internacional de los&aacute;                                                
    </p><p class="article-text">
        En esta doctrina de &aacute;reas de influencia exclusivas y reconocidas por cada superpotencia a la otra en el &aacute;mbito global, y por cada potencia a las otras en el medio local, que Kissinger vio la clave de una coexistencia pasable entre EEUU y la URSS en tiempos de Guerra Fr&iacute;a. La doctrina reconoc&iacute;a y admit&iacute;a la existencia de intereses estrat&eacute;gicos de las grandes potencias que se extend&iacute;an m&aacute;s all&aacute; de las fronteras jur&iacute;dicas del Estado. M&aacute;s all&aacute;, pero los intereses estrat&eacute;gicos deb&iacute;an ser observados con un respeto no&nbsp;menor al que se prestaba dentro de los l&iacute;mites legales y geogr&aacute;ficos de la soberan&iacute;a de los Estados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde Cuba hasta Ucrania, el espejo que se rompe en el camino</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la crisis de los misiles de 1962, Cuba, como Estado independiente, ten&iacute;a derecho a colocar misiles sovi&eacute;ticos en su territorio. Pero eso iba en contra de los intereses estrat&eacute;gicos de EEUU. Los gobiernos de La Habana y de Mosc&uacute; deb&iacute;an retirarlos. Si no, la reacci&oacute;n de Washington ser&iacute;a violenta, y habr&iacute;an quedado a las puertas de una guerra nuclear. Fidel Castro y Nikita Kruschev entendieron lo que les comunic&oacute; la administraci&oacute;n de J F Kennedy, hicieron un acuerdo, y retiraron los misiles. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de la actual guerra en Ucrania no habr&iacute;a sido diferente, lleg&oacute; a escribir el entonces todav&iacute;a nonagenario Kissinger. Habr&iacute;a bastado con que Ucrania abrazara la neutralidad y renunciara para siempre a su aspiraci&oacute;n a integrarse a la OTAN, el club de las potencias militares de Occidente. Ex rep&uacute;blica socialista sovi&eacute;tica, soberana e independiente desde hace tres d&eacute;cadas, Ucrania tiene -en abstracto-, seg&uacute;n afirma Kissinger, el derecho a integrarse en cualquier asociaci&oacute;n multilateral. Incluso a la OTAN. Pero una integraci&oacute;n ucraniana a la OTAN est&aacute; en contra de los intereses rusos seg&uacute;n los entiende en el Kremlin el presidente ruso. Era cuesti&oacute;n de abstenerse, dice Kissinger, y no habr&iacute;a el m&aacute;s de medio mill&oacute;n de muertes que ya hay, ni los millones de desplazados y migrantes que tambi&eacute;n ya hay. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno, dos, tres Vietnam</strong>
    </p><p class="article-text">
        De 12 presidentes Kissinger fue el asesor. Pero de dos fue Secretario de Estado, es decir, canciller, ministro de RREE, jefe del servicio diplom&aacute;tico. Dos republicanos: Nixon y Gerald Ford. El primero holgado vencedor de dos elecciones presidenciales consecutivas con los votos de la &lsquo;mayor&iacute;a silenciosa&rsquo;; el segundo, vicepresidente ascendido a la presidencia despu&eacute;s de la renuncia de Nixon una vez revelado el caso Watergate (la Casa Blanca hab&iacute;a ordenado una red de funcionarios y particulares para espiar la sede del partido Dem&oacute;crata en Washington). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 1968-1976, hasta que el dem&oacute;crata Jimmy Carter dio un lugar axial a los DDHH en su programa electoral y en su cci&oacute;n de gobierno, el Dr Kissinger continu&oacute; ordenando en Vietnam el bombardeo sistem&aacute;tico desde el aire y en tierra las tropas respetaban cada d&iacute;a menos el derecho de la guerra y el debido cuidado a la poblaci&oacute;n civil. Mismo bombardeo en el sudeste asi&aacute;tico, en Laos y Camboya, hasta lograr que en Phnom Penh se instalara la dictadura del Khmer Rouge, cuyo prolijo genocidio manual de casi un mill&oacute;n de personas evit&oacute; as&iacute; lo que tem&iacute;a EEUU, la participaci&oacute;n camboyana en la guerra vietnamita. 
    </p><p class="article-text">
        El 11 de septiembre de 1973 el golpe de Estado del general Augusto Pinochet derroc&oacute; en Chile el gobierno de la Unidad Popular (UP) que presid&iacute;a el socialista Salvador Allende. A preparar el Golpe, a financiarlo, a ejecutarlo, a prolongar en el tiempo una sangrienta dictadura colabor&oacute; Kissinger desde la Secretar&iacute;a de Estado en Washington. Esa franca colaboraci&oacute;n clandestina que prest&oacute; a las dictaduras latinoamericanas, aun a aquellas que dudaban en nacer, nunca &nbsp;la escatim&oacute;, auxiliado por la CIA y el Pent&aacute;gono, a las dictaduras del Magreb y el Cercano &nbsp;Oriente, del &Aacute;frica subsahariana &ndash;llamada entonces &Aacute;frica negra- y en Asia del sudeste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/henry-kissinger-siglo-vida-medio-siglo-genocidios_129_10730547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2023 20:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Henry Kissinger,EEUU,Chile,Vietnam,Camboya,Rusia,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Henry Kissinger, el diplomático de EEUU más poderoso y cuestionado del siglo XX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/henry-kissinger-diplomatico-eeuu-poderoso-cuestionado-siglo-xx_129_10731980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/519a11a9-0a3e-4a95-bdbb-cfbfb70b5a7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Henry Kissinger, el diplomático de EEUU más poderoso y cuestionado del siglo XX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretario de Estado más poderoso de Estados Unidos rompió el hielo con China y Rusia, negoció tratados de desarme, terminó con la guerra de Vietnam y pacificó Oriente Próximo. Su legado quedó marcado por los bombardeos encubiertos en Camboya y Laos, el apoyo al golpe contra Salvador Allende y la represión en América Latina</p><p class="subtitle">Murió Henry Kissinger, el funcionario estadounidense que marcó la política exterior durante la Guerra Fría
</p></div><p class="article-text">
        El 15 de enero de 1978, Henry Kissinger se encontr&oacute; con Richard Nixon en el funeral de Hubert Humphrey, el rival dem&oacute;crata al que ellos dos hab&iacute;an derrotado una d&eacute;cada antes con sus primeros trucos sucios en comandita. Ya casi no se hablaban, pero en el funeral les toc&oacute; estar cerca. Nixon no perdonaba que Kissinger hubiera contado en p&uacute;blico lo &ldquo;raro&rdquo;, &ldquo;desagradable&rdquo;, &ldquo;nervioso&rdquo; y &ldquo;artificial&rdquo; que era el dimitido presidente. &ldquo;&iquest;Sigues tan malo como siempre?&rdquo;, le pregunt&oacute; Nixon aquel d&iacute;a. &ldquo;S&iacute;&rdquo;, contest&oacute; Kissinger. &ldquo;Pero no tengo tantas oportunidades como antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cuenta el historiador Robert Dalleck en <em>Nixon and Kissinger</em>, su libro sobre la intensa relaci&oacute;n de dos hombres que se retroalimentaron en sus peores instintos y tambi&eacute;n en sus ambiciones hasta conseguir pactos impensables. El momento refleja el sentido del humor que ayud&oacute; a&nbsp; Kissinger a convertirse en una de las estrellas del c&iacute;rculo de pol&iacute;ticos, periodistas e intelectuales de Georgetown, el barrio de los ricos <em>progres</em> de Washington. En los peores momentos del Watergate, Kissinger segu&iacute;a yendo a las cenas de Katharine Graham, la editora del <em>Washington Post</em>, aunque fuera a escondidas.
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                    alt="Richard Nixon y Henry Kissinger en una ventana del Despacho Oval de la Casa Blanca en febrero de 1971."
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                Richard Nixon y Henry Kissinger en una ventana del Despacho Oval de la Casa Blanca en febrero de 1971.                            </span>
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        En su larga vida, ha sido una presencia en la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos que va m&aacute;s all&aacute; de sus cargos oficiales. Entre 1969 y 1975 fue consejero de seguridad nacional y, entre 1973 y 1977, tambi&eacute;n secretario de Estado, primero con Nixon y luego con Gerald Ford. Pero llevaba a&ntilde;os influyendo como asesor en los gobiernos de Kennedy y Johnson, y sigui&oacute; ocupando cargos en instituciones p&uacute;blicas y privadas durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        En la novena d&eacute;cada de su vida, segu&iacute;a dando consejos y publicando libros sobre diplomacia, liderazgo e inteligencia artificial. Tambi&eacute;n segu&iacute;a creando pol&eacute;mica, como cuando en 2022 sugiri&oacute; que Ucrania cediera <a href="https://www.washingtonpost.com/world/2022/05/24/henry-kissinger-ukraine-russia-territory-davos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte de su pa&iacute;s a Rusia</a> para acabar con la guerra y <a href="https://www.washingtonpost.com/opinions/henry-kissinger-to-settle-the-ukraine-crisis-start-at-the-end/2014/03/05/46dad868-a496-11e3-8466-d34c451760b9_story.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; que los l&iacute;deres ucranianos</a> bajo las bombas rusas no hab&iacute;an &ldquo;aprendido el arte del acuerdo&rdquo;. Hac&iacute;a entrevistas, participaba en debates y segu&iacute;a siendo un personaje que pod&iacute;a aparecer en una <a href="https://www.politico.com/blogs/click/2013/08/colbert-dances-around-kissingers-office-170142" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parodia con el c&oacute;mico Stephen Colbert </a>y en <a href="https://www.reuters.com/article/uk-factcheck-espanol-cita-kissinger-vacu-idUKKBN25Z38G" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bulos de anti-vacunas</a> (con frases suyas inventadas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1973, era uno de los hombres m&aacute;s admirados y reconocibles de Estados Unidos, seg&uacute;n Gallup. Ese a&ntilde;o recibi&oacute; el Nobel de la Paz junto al l&iacute;der vietnamita Le Duc Tho <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/peace/1973/kissinger/facts/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por el alto el fuego que acab&oacute; con la guerra de Vietnam</a>. El a&ntilde;o siguiente sali&oacute; indemne del esc&aacute;ndalo del Watergate -le salv&oacute; que Nixon desconfiara de &eacute;l y no le contara esa parte de chanchullos-. Negoci&oacute; el desarme con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, abri&oacute; el di&aacute;logo entre Estados Unidos y China en uno de los momentos decisivos de la Guerra Fr&iacute;a -incluida la organizaci&oacute;n del ic&oacute;nico viaje de Nixon- y logr&oacute; un acuerdo para terminar con la guerra del Yom Kippur entre Israel y Egipto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasaron a&ntilde;os hasta conocer detalles de su intervenci&oacute;n directa en los episodios m&aacute;s oscuros y da&ntilde;inos de la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos, en Camboya, Indochina, Timor Oriental, Chile y Argentina. Kissinger fue llamado a declarar por jueces en Espa&ntilde;a, Argentina y Francia. En 2001, hijos del militar chileno Ren&eacute; Schneider lo denunciaron en Estados Unidos por no hacer nada para impedir el secuestro y asesinato de su padre en 1970, pero el caso <a href="https://www.internationalcrimesdatabase.org/Case/1072" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue desestimado en 2005</a> porque, seg&uacute;n la sentencia, el juicio correspond&iacute;a a pol&iacute;ticos y no a jueces.
    </p><p class="article-text">
        El escritor Christopher Hitchens public&oacute; un art&iacute;culo en 2001 convertido luego en el libro <em>Juicio a Kissinger </em>escrito a modo de acusaci&oacute;n por cr&iacute;menes de guerra. Numerosas investigaciones period&iacute;sticas y la publicaci&oacute;n de telegramas y transcripciones desclasificados por el Gobierno de EEUU antes y despu&eacute;s documentan parte de los hechos.
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                Vladímir Putin y Henry Kissinger en San Petersburgo en junio de 2012.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>De Heinz a Harry</strong></h2><p class="article-text">
        Heinz Alfred Kissinger naci&oacute; el 27 de mayo de 1923 en F&uuml;rth, una ciudad feucha de Bavaria dedicada a la industria y con una comunidad de jud&iacute;os relevante desde hac&iacute;a siglos. Louis, su padre, daba clases de historia en un instituto y su madre, Paula, &ldquo;tomaba las decisiones&rdquo; porque era <a href="https://www.nytimes.com/1998/11/16/nyregion/p-kissinger-97-the-mother-of-a-statesman.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la que ten&iacute;a los pies en la tierra&rdquo;,</a> seg&uacute;n contaba su hijo. Heinz estaba m&aacute;s interesado en el f&uacute;tbol y en las chicas que en los estudios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ascenso de Hitler signific&oacute; desde la infancia golpes, insultos y denuncias de sus propios vecinos nazis, pero Kissinger siempre insisti&oacute; en quitarle importancia al trauma personal dentro de su trayectoria. &ldquo;No era plenamente consciente de lo que estaba pasando. Para los ni&ntilde;os, estas cosas no son tan serias. Ahora est&aacute; de moda explicar todo de manera psicoanal&iacute;tica. Pero la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica de mi infancia no es lo que controla mi vida&rdquo;, dijo en una entrevista de 1974. Hab&iacute;a algo de desaf&iacute;o contra su pasado: cuando visit&oacute; su ciudad natal en 1958, dijo que F&uuml;rth no le hab&iacute;a dejado huella y que no recordaba &ldquo;ning&uacute;n incidente interesante&rdquo; all&iacute;. Le molestaba especialmente que se ligara su falta de escr&uacute;pulos o su desconfianza en la democracia con su experiencia en la Alemania nazi, que prefer&iacute;a borrar de la memoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 30 de agosto de 1938, unas semanas antes de <a href="https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/the-night-of-broken-glass" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la noche de los cristales rotos</a>, por iniciativa de Paula, ella, su marido y sus dos hijos zarparon desde Southampton, en Reino Unido, hacia Estados Unidos, donde una t&iacute;a hab&iacute;a prometido mantenerlos pese a sus escasos recursos para que fueran aceptados en el pa&iacute;s que les salv&oacute; la vida. Louis hab&iacute;a sido obligado a dejar su trabajo como parte de la &ldquo;limpieza&rdquo; de F&uuml;rth, sus muebles hab&iacute;an sido confiscados y la familia hab&iacute;a sufrido el ostracismo de sus amigos y vecinos mientras otros parientes eran encarcelados. T&iacute;os y primos acabaron en campos de concentraci&oacute;n y al menos una decena fueron asesinados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Heinz Kissinger ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando lleg&oacute; a Washington Heights, un barrio de inmigrantes al norte de Manhattan que ten&iacute;a tantos alemanes como para ser apodado &ldquo;el Cuarto Reich&rdquo;. All&iacute; el refugiado se convirti&oacute; en &ldquo;Henry&rdquo; y aprendi&oacute; ingl&eacute;s. Nunca perder&iacute;a el acento b&aacute;varo, a diferencia de su hermano Walter, que ten&iacute;a un a&ntilde;o menos que &eacute;l. Cuando le preguntaron a Walter por qu&eacute; &eacute;l ya no ten&iacute;a acento alem&aacute;n y su hermano, s&iacute;, contest&oacute;: &ldquo;Porque soy el Kissinger que escucha&rdquo;. Para<a href="https://www.nytimes.com/2021/05/27/business/walter-kissinger-dead.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el obituario de Walter, que muri&oacute; en 2021 a los 96 a&ntilde;os,</a> el <em>New York Times</em> le pregunt&oacute; por esto a Henry: contest&oacute; que era &ldquo;un comentario muy inteligente&rdquo; y, adem&aacute;s, era verdad.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Henry Kissinger y Angela Merkel se dan la mano antes de que ella reciba el premio que lleva el nombre del ex secretario de Estado, en Berlín en enero de 2020.                            </span>
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        Kissinger hablaba de Nueva York como el lugar donde descubri&oacute; la tolerancia y por primera vez no ten&iacute;a que cruzar de acera por miedo a una paliza, pero al llegar la vida de la familia tampoco fue id&iacute;lica. Hab&iacute;a grupos antisemitas en su barrio, discriminaci&oacute;n y pobreza. Su padre sufri&oacute; depresi&oacute;n y le cost&oacute; encontrar trabajo porque no sab&iacute;a ingl&eacute;s. Logr&oacute; un trabajo como contable, lejos de la ense&ntilde;anza. Su madre aprendi&oacute; r&aacute;pido ingl&eacute;s y consigui&oacute; sacar adelante a la familia, trabajando primero como cocinera y luego montando su propio negocio de catering. Paula nunca dej&oacute; el barrio.
    </p><p class="article-text">
        Con 16 a&ntilde;os, Henry trabajaba en una f&aacute;brica al otro lado de la ciudad mientras iba a clase por la noche. Se matricul&oacute; en la universidad p&uacute;blica de Nueva York para ser contable. Le&iacute;a a Dostoyevski, jugaba al tenis junto al &uacute;ltimo faro de Manhattan y ligaba bastante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1943, con 19 a&ntilde;os, recibi&oacute; la orden de reclutamiento y despu&eacute;s de tres meses de entrenamiento se convirti&oacute; en soldado con derecho a la ciudadan&iacute;a estadounidense. Sin apenas experiencia, se encontr&oacute; en el campo de batalla en Europa y en el pa&iacute;s del que hab&iacute;a huido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recibi&oacute; una medalla al valor y estuvo entre los soldados que liberaron el campo de concentraci&oacute;n de Ahlem, a las afueras de Hannover, donde los prisioneros estaban en &ldquo;un estado casi no reconocible como humano&rdquo; y los intentos de ayudarles fueron a menudo en vano porque ya no pod&iacute;an moverse o digerir comida. Kissinger le dijo a algunos prisioneros &ldquo;eres libre&rdquo;, pero &eacute;l mismo se preguntaba el significado de la palabra ante tal nivel de destrucci&oacute;n y se atormentaba sobre c&oacute;mo &ldquo;todo el mundo hab&iacute;a fallado&rdquo; a personas despojadas de la &ldquo;dignidad humana&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Harvard</strong></h2><p class="article-text">
        Los subsidios para los soldados que volv&iacute;an de la Segunda Guerra Mundial le sirvieron para financiarse los estudios en Harvard, la meca de la intelectualidad y donde se volc&oacute; en su nuevo objetivo de ser profesor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Kissinger no quer&iacute;a vida social. Hab&iacute;a venido a Harvard a estudiar, y estudiar es lo que hizo con una intensidad que intimidaba a sus compa&ntilde;eros de colegio mayor&rdquo;, escribe Neil Ferguson en la biograf&iacute;a <em>The Idealist (1923-1968)</em>. Muchos lo recuerdan leyendo hasta las dos de la ma&ntilde;ana, muy serio y no interesado en chicas. Kissinger segu&iacute;a con la cabeza puesta en la guerra, ten&iacute;a m&aacute;s relaci&oacute;n con antiguos compa&ntilde;eros de armas y estaba comprometido con Anne Fleischer, una contable de su barrio con la que se cas&oacute; en 1949 y que era la que ganaba dinero mientras &eacute;l estudiaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se divorciaron en 1964 cuando su hija Elizabeth ten&iacute;a cinco a&ntilde;os y su hijo David, tres. La familia se qued&oacute; en Cambridge mientras &eacute;l ascend&iacute;a en Washington. Ten&iacute;a fama de playboy, pero &eacute;l dec&iacute;a que a las mujeres solo les interesaba su poder y que cuando lo perdiera se quedar&iacute;a solo. En su c&eacute;lebre entrevista en 1972 con la periodista italiana Oriana Fallaci, dijo que las mujeres eran &ldquo;un hobby&rdquo; y que era muy dif&iacute;cil convivir con &eacute;l. &ldquo;Nadie va a ganar la batalla de los sexos, hay demasiada confraternizaci&oacute;n con el enemigo&rdquo;, dijo en otra ocasi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se volvi&oacute; a casar en 1974 con Nancy Maguiness, una experta en literatura francesa que conoci&oacute; en la campa&ntilde;a de 1968. Mantuvieron su relaci&oacute;n en secreto durante casi una d&eacute;cada. Nunca se separaron.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La llamada pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        En Harvard, Kissinger tuvo su dosis de desencanto con el Gobierno, en particular por la persecuci&oacute;n de intelectuales, funcionarios y actores por parte del senador Joseph McCarthy que tambi&eacute;n afect&oacute; a la universidad. &ldquo;Estamos siendo testigos, me parece, de algo que trasciende a McCarthy, la emergencia de una democracia totalitaria&rdquo;, le escribi&oacute; en 1954 a su compa&ntilde;ero y amigo Arthur Schlesinger, que ser&iacute;a asesor de Kennedy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varios pol&iacute;ticos se empezaron a interesar por &eacute;l mientras se forjaba una reputaci&oacute;n con sus ideas poco acad&eacute;micas, como la defensa del uso de armas nucleares t&aacute;cticas y no s&oacute;lo como &uacute;ltimo recurso de aniquilaci&oacute;n total. Su tesis doctoral se convirti&oacute; en libro, <em>A World Restored: Metternich, Castlereagh and the Problems of Peace, 1812-1822</em>, y su primera defensa de la pol&iacute;tica &ldquo;realista&rdquo; que aspiraba a mantener el equilibrio de poderes sin grandes ideales con inspiraci&oacute;n del Congreso de Viena.
    </p><p class="article-text">
        En 1968, trabaj&oacute; en la campa&ntilde;a presidencial de Nelson Rockefeller, el republicano y moderado gobernador de Nueva York, pero tras su derrota en las primarias, Kissinger se pas&oacute; a los dem&oacute;cratas. Asesor&oacute; al presidente Lyndon Johnson, a quien traicion&oacute; pas&aacute;ndole informaci&oacute;n a Nixon sobre las negociaciones de paz sobre Vietnam que la campa&ntilde;a del republicano boicote&oacute; para que no hubiera acuerdo con el Gobierno dem&oacute;crata antes de las elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nixon &ldquo;entre bambalinas, ayud&oacute; a socavar las charlas de Par&iacute;s v&iacute;a Kissinger, que estaba metido en su propia campa&ntilde;a de subterfugio -aconsejando al equipo de Johnson mientras le pasaba detalles al campo de Nixon&rdquo;, cuenta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/garrett-graff-historiador-recordamos-watergate-incorrecto_128_9086501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garrett Graff en </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/garrett-graff-historiador-recordamos-watergate-incorrecto_128_9086501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Watergate: A History</em></a><em>. </em>Kissinger entonces &ldquo;jugaba a todas las bandas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute; en la Administraci&oacute;n Nixon como consejero de seguridad nacional despu&eacute;s de hacerse de rogar.
    </p><p class="article-text">
        Como negociador astuto y acad&eacute;mico respetado, contribuy&oacute; a algunos hitos de la presidencia de Nixon, como las primeras relaciones fruct&iacute;feras con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, que llevaron a varios acuerdos de desarme, y la apertura de relaciones con China. Con sus m&uacute;ltiples viajes y su fluida relaci&oacute;n con Mosc&uacute;, allan&oacute; el camino hacia el final de la Guerra Fr&iacute;a y pudo anunciar el final de la guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        El viaje de Nixon a Pek&iacute;n en febrero de 1972 fue un hito, aunque entonces tuviera poca sustancia y, seg&uacute;n reconocer&iacute;a despu&eacute;s un ayudante de Kissinger, ayudara a &ldquo;idealizar la mayor dictadura comunista del mundo&rdquo;, como cuenta Tim Weiner en <em>One Man Against The World: The Tragedy of Richard Nixon</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los intangibles de tu visita son m&aacute;s importantes que los resultados tangibles&rdquo;, le dijo al presidente Kissinger, que hab&iacute;a ido de avanzadilla el a&ntilde;o anterior en un viaje secreto en que el despu&eacute;s de 12 horas de debate sobre c&oacute;mo cont&aacute;rselo al mundo se anunci&oacute; la visita de Nixon. Kissinger ten&iacute;a raz&oacute;n, el viaje es hoy hasta una &oacute;pera popular, <em>Nixon in China</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La representación de &#039;Nixon in China&#039; en el Teatro Real de Madrid con el barítono Borja Quiza en el papel de Henry Kissinger en abril de 2023"
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            <span class="title">
                La representación de &#039;Nixon in China&#039; en el Teatro Real de Madrid con el barítono Borja Quiza en el papel de Henry Kissinger en abril de 2023                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Lobos solitarios</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a su desconfianza mutua, Nixon y Kissinger encajaron bien. El periodista Walter Isaacson, uno de los bi&oacute;grafos de Kissinger, dice que compart&iacute;an &ldquo;una inclinaci&oacute;n al secretismo, desagrado por compartir el reconocimiento con otros y una visi&oacute;n rom&aacute;ntica de s&iacute; mismos como lobos solitarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves del &eacute;xito de Kissinger fue que a menudo se pon&iacute;a como &uacute;nico interlocutor y desanimaba a l&iacute;deres sovi&eacute;ticos y chinos a confiar en otros pol&iacute;ticos estadounidenses. Su estrategia se le escap&oacute; para cabreo de Nixon en la entrevista con Fallaci, la periodista italiana, en noviembre de 1972, a la pregunta sobre por qu&eacute; era tan popular: &ldquo;El principal motivo viene del hecho de que siempre he actuado solo. A los estadounidenses les gusta mucho esto. Les gusta un vaquero que lidera el vag&oacute;n del tren solo en su caballo, el vaquero que llega cabalgando solo al pueblo solo&rdquo;, le dijo. Kissinger tambi&eacute;n dijo estar de acuerdo con que la de Vietnam era una guerra &ldquo;in&uacute;til&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La periodista describi&oacute; despu&eacute;s la entrevista como &ldquo;la peor y m&aacute;s inc&oacute;moda&rdquo; que hab&iacute;a hecho nunca y se quej&oacute; de las continuas interrupciones de Nixon, que llamaba sin parar a su entrevistado &ldquo;como si fuera un hijo que no puede estar sin su madre&rdquo;, seg&uacute;n cont&oacute; Fallaci en su libro <em>Entrevista con la historia</em>. Kissinger dijo que la entrevista hab&iacute;a sido <a href="https://lithub.com/the-interview-that-became-henry-kissingers-most-disastrous-decision/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;desastrosa&rdquo;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &eacute;l ya hab&iacute;a confesado a amigos periodistas en palabras mucho m&aacute;s crudas su incomodidad en un gobierno que &eacute;l defin&iacute;a como &ldquo;una casa de locos&rdquo; llena de &ldquo;granujas&rdquo;. Nixon le llamaba &ldquo;el chico jud&iacute;o&rdquo;, a veces a la cara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Richard Nixon y Henry Kissinger junto al Kremlin en Moscú en mayo de 1972                            </span>
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        En la Administraci&oacute;n Nixon desarroll&oacute; lo que luego se ha llamado pol&iacute;tica &ldquo;realista&rdquo;. &ldquo;El bienestar del Estado justifica cualquier medio&rdquo;, escribi&oacute; Kissinger en <em>Diplomacia</em>, uno de los 20 libros que public&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie ha pensado m&aacute;s profundamente sobre asuntos internacionales. El pensamiento de Kissinger va contra todo lo que los estadounidenses creen o desean creer&rdquo;, escribe Barry Gewen en <em>The Inevitability of Tragedy: Henry Kissinger and His World</em>, un libro que sugiere una relaci&oacute;n entre su sufrimiento en la Alemania nazi y lo que hizo en su carrera. &ldquo;Hab&iacute;a visto c&oacute;mo los procesos de la democracia pueden acabar desastrosamente mal&rdquo;, escribe el periodista que ilustra un pesimismo de Kissinger que cree lo distingue de sus compatriotas porque solo cre&iacute;a que los l&iacute;deres pod&iacute;an aspirar a &ldquo;contener&rdquo; la violencia de la que los humanos eran capaces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n acad&eacute;mica no resist&iacute;a su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica. Algunas de sus acciones documentadas desembocaron en m&aacute;s violencia y m&aacute;s desorden con repercusiones que llegan hasta nuestros d&iacute;as.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Camboya, Laos, Chile</strong></h2><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s extremo fue el de Camboya y Laos, donde Nixon y Kissinger dirigieron bombardeos encubiertos. En Camboya, en cuatro a&ntilde;os desde 1969, murieron al menos 100.000 civiles por los bombardeos de Estados Unidos que allanaron como reacci&oacute;n el ascenso de Pol Pot, el dictador que dirigi&oacute; <a href="https://www.britannica.com/event/Cambodian-Genocide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el genocidio de m&aacute;s de tres millones de personas</a>. Cuando el <em>New York Times</em> revel&oacute; los primeros bombardeos en Camboya, Kissinger dijo que destruir&iacute;a al responsable y supervis&oacute; personalmente las escuchas a 13 funcionarios y cuatro periodistas durante dos a&ntilde;os, seg&uacute;n cuenta Weiner en su libro sobre Nixon. El alcance de la campa&ntilde;a no se conocer&iacute;a hasta tres d&eacute;cadas despu&eacute;s porque Kissinger, bajo las &oacute;rdenes de Nixon, falsific&oacute; registros de bombardeos. La Administraci&oacute;n de Bill Clinton revel&oacute; que EEUU lanz&oacute; m&aacute;s de 2,7 millones de toneladas de bombas sobre Camboya. Cinco d&eacute;cadas despu&eacute;s, <a href="https://www.economist.com/graphic-detail/2021/03/20/american-bombing-50-years-ago-still-shapes-cambodian-agriculture" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los agricultores siguen sin poder utilizar terreno f&eacute;rtil </a>por artefactos sin detonar en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1971, Kissinger no dud&oacute; en apoyar al Gobierno paquistan&iacute; en su campa&ntilde;a de exterminio contra la minor&iacute;a bengal&iacute; para mostrar a los sovi&eacute;ticos su supuesta dureza. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s respald&oacute; al general <a href="https://newrepublic.com/article/78704/yet-another-disgrace-east-timor-genocide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Suharto de Indonesia cuando invadi&oacute; Timor Este</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 1973, respald&oacute; el golpe de Augusto Pinochet contra el Gobierno de Salvador Allende. &ldquo;No veo por qu&eacute; tenemos que quedarnos al margen y ver c&oacute;mo un pa&iacute;s se vuelve comunista por la irresponsabilidad de su propia gente&rdquo;, dijo <a href="https://www.nytimes.com/1975/02/27/archives/the-kissinger-doctrine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una comisi&oacute;n sobre operaciones secretas en 1970 sobre Chile</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los detalles de qu&eacute; hizo la CIA y bajo qu&eacute; &oacute;rdenes exactas de Nixon y Kissinger siguen sin ser p&uacute;blicos hoy pese a la desclasificaci&oacute;n de miles de documentos. Muchos de los publicados por el Departamento de Estado<a href="https://nsarchive.gwu.edu/briefing-book/chile/2022-09-12/coup-chile-what-did-nixon-know-and-when-did-he-know-it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> siguen sin estar &iacute;ntegros</a>, pero la actuaci&oacute;n antes y despu&eacute;s de la Administraci&oacute;n y<a href="https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB437/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> su defensa del r&eacute;gimen de Pinochet</a> son p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <a href="http://history-lab.org/documents/0000D651" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica de septiembre de 1974 desclasificada y publicada por History Lab</a>, un proyecto de la Universidad de Columbia, Kissinger coment&oacute; con el entonces director de la CIA, Bill Colby, la publicaci&oacute;n del <em>New York Times </em>sobre el dinero que hab&iacute;a destinado la CIA para apoyar a los opositores de Allende y se refiri&oacute; a un gasto entre 500 y 600.000 d&oacute;lares de los seis millones reservados. En<a href="http://history-lab.org/documents/0000D657" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> otra conversaci&oacute;n de esos d&iacute;as con un periodista</a>, Kissinger no quer&iacute;a decir que no hab&iacute;a estado involucrado. <a href="http://history-lab.org/documents/0000D9F9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En otra llamada con el ex secretario de Defensa unos meses despu&eacute;s</a>, reconoc&iacute;a su &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; y dec&iacute;a que no le gustaban &ldquo;muchas de las cosas&rdquo; que estaban pasando en Chile.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1975, ya hab&iacute;an salido a la luz las acciones de Kissinger y la prensa estadounidense lo acus&oacute; abiertamente de haber ayudado al golpe contra Allende. El periodista Anthony Lewis, uno de los m&aacute;s reputados de la &eacute;poca, <a href="https://www.nytimes.com/1975/02/27/archives/the-kissinger-doctrine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparaba en el </a><a href="https://www.nytimes.com/1975/02/27/archives/the-kissinger-doctrine.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>New York Times</em></a> la represi&oacute;n sovi&eacute;tica de la primavera de Praga en 1968 con las acciones de Kissinger. &ldquo;Si abrimos los ojos, no podemos dejar de ver que ahora hay una doctrina que se corresponde. Se debe llamar la doctrina de Kissinger&rdquo;, escribi&oacute; Lewis. &ldquo;Apareci&oacute; por primera vez en relaci&oacute;n al Gobierno de Allende en Chile. En este contexto la doctrina puede ser enunciada as&iacute;: Estados Unidos tiene derecho a conspirar contra cualquier gobierno constitucional de cualquier otro pa&iacute;s si tememos que ese pa&iacute;s se vaya de nuestra &oacute;rbita&rdquo;. Lewis tambi&eacute;n escrib&iacute;a sobre &ldquo;el tormento a Camboya&rdquo;, aunque entonces no se conoc&iacute;an todos los detalles. La doctrina Kissinger, escribi&oacute;, se resum&iacute;a en la &ldquo;obsesi&oacute;n con el poder y el orden a expensas de la humanidad&rdquo;.&nbsp;
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                Henry Kissinger y el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín en marzo de 2015.                            </span>
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        Este legado siempre perseguir&iacute;a a Kissinger en Estados Unidos y rara era la charla donde no le preguntaran por su descripci&oacute;n como &ldquo;criminal de guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2016, en una conversaci&oacute;n en la universidad de Texas, en Austin, sobre la guerra de Vietnam, el director de la biblioteca presidencial de Lyndon Johnson le pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; dir&aacute; la historia sobre Henry Kissinger?&rdquo;. Una mujer en la audiencia grit&oacute; &ldquo;asesino&rdquo;.<a href="https://www.c-span.org/video/?408549-4/conversation-henry-kissinger&amp;event=408549&amp;playEvent" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Kissinger hizo una pausa, habl&oacute; de lo agradecido que estaba a Estados Unidos por salvarle la vida, de lo dif&iacute;cil que es discernir los hechos en Internet y luego contest&oacute;</a>: &ldquo;Intent&eacute; hacerlo lo mejor que pude. Eso es todo lo que puedo decir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Henry Kissinger naci&oacute; el 27 de mayo de 1923 en F&uuml;rth (Alemania) y muri&oacute; el 29 de noviembre de 2023 en Kent (Connecticut, Estados Unidos).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/henry-kissinger-diplomatico-eeuu-poderoso-cuestionado-siglo-xx_129_10731980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2023 13:23:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Henry Kissinger, el diplomático de EEUU más poderoso y cuestionado del siglo XX]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Henry Kissinger]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Henry Kissinger, el funcionario estadounidense que marcó la política exterior durante la Guerra Fría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/murio-henry-kissinger-funcionario-estadounidense-marco-politica-exterior-durante-guerra-fria_1_10730398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d61bcfde-7630-488a-a261-0e3ac8a73a3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Henry Kissinger, el funcionario estadounidense que marcó la política exterior durante la Guerra Fría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ex secretario de Estado norteamericano tuvo un importante rol para limitar la influencia soviética en la segunda mitad del siglo XX. Contribuyó al reestablecimiento de las relaciones con China en la década del 70 y favoreció el diálogo entre Israel y los países árabes en Medio Oriente. Fue hallado sin vida en su casa de Connecticut a los 100 años.</p></div><p class="article-text">
        Muri&oacute; Henry Kissinger, el secretario de Estado que marc&oacute; la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos durante la guerra fr&iacute;a. A los 100 a&ntilde;os, el tambi&eacute;n ganador del premio N&oacute;bel de la Paz &#9472;un reconocimiento pol&eacute;mico considerando su responsabilidad en los bombardeos de Vietnam&#9472; fue encontrado sin vida en su residencia de Connecticut.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de medio siglo, Kissinger tuvo un rol preponderante en la pol&iacute;tica exterior de Estados Unidos y en la configuraci&oacute;n del mapa internacional tal como se lo conoce actualmente. Encabez&oacute; negociaciones para el control del armamento de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y firmar los acuerdos de paz con Vietnam del Norte. En la d&eacute;cada del '70, tambi&eacute;n influy&oacute; en la pol&iacute;tica de Medio Oriente &#9472;donde propici&oacute; el di&aacute;logo entre Israel y los pa&iacute;ses &aacute;rabes&#9472; y viaj&oacute; a China para reestablecer las relaciones norteamericanas con el gigante asi&aacute;tico y contrarrestar la influencia sovi&eacute;tica en el continente.
    </p><p class="article-text">
        No solamente se encargo de limitar el avance del socialismo en Oriente, sino tambi&eacute;n en Am&eacute;rica Latina, lo que lo llev&oacute; a apoyar las dictaduras latinoamericanas de los a&ntilde;os '70 y '80. Con una carrera en Seguridad Internacional y fuerte influencia en la <em>realpolitik </em>estadounidense, Kissinger contribuy&oacute; a derrocar al presidente chileno Salvador Allende. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s, Richard Nixon lo nombr&oacute; secretario de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Este no fue el &uacute;nico funcionario al que acompa&ntilde;&oacute;. Si bien no ocup&oacute; un cargo en la Casa Blanca, asesor&oacute; a George Bush y, posteriormente, a su hijo, cuando ocurri&oacute; el atentado contra las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. Tambi&eacute;n tuvo una gran influencia en la pol&iacute;tica exterior del presidente Gerald Ford (1974-1977).
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/murio-henry-kissinger-funcionario-estadounidense-marco-politica-exterior-durante-guerra-fria_1_10730398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2023 03:05:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Relaciones Exteriores,Henry Kissinger,muerte]]></media:keywords>
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