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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Primer Comando Capital]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/primer-comando-capital/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Primer Comando Capital]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo una banda de presos brasileños se apoderó del tráfico de cocaína a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/banda-presos-brasilenos-apodero-trafico-cocaina-europa_1_10709216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67fe7074-ef92-4d85-a80a-2c7c14c3d805_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo una banda de presos brasileños se apoderó del tráfico de cocaína a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Primer Comando Capital (PCC) surgió hace 30 años en una cárcel de San Pablo, pero ahora controla el multimillonario tráfico de drogas a España, Francia e Inglaterra.
</p><p class="subtitle">Violentos ataques de grupos narcos en 30 ciudades de Brasil</p></div><p class="article-text">
        En un claro de la selva amaz&oacute;nica brasile&ntilde;a, un g&aacute;ngster venezolano con cicatrices de bala fuma marihuana colombiana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo sabe que esta vida s&oacute;lo conduce a dos cosas: a la c&aacute;rcel o a la muerte&rdquo;, dice el narcotraficante mientras relata sus quince a&ntilde;os de trayectoria delictiva, desde adolescente contrabandista de ron hasta miembro de uno de los grupos de delincuencia organizada m&aacute;s temibles del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras sus colegas se mezclan bajo el &aacute;rbol de guama donde venden crack, coca&iacute;na y hierba, el hombre proclama el lema de su facci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos para uno y uno para todos. Juntos venceremos&rdquo;, dice en una mezcla fronteriza de espa&ntilde;ol y portugu&eacute;s. &ldquo;&iexcl;Quince, tres, tres!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quince, tres, tres&rdquo; es el nombre en clave alfab&eacute;tico del principal sindicato del crimen de Brasil, el Primer Comando Capital (PCC), fundado hace tres d&eacute;cadas en una c&aacute;rcel de San Pablo. Pero el traficante venezolano da su discurso en las afueras rurales de una ciudad del Amazonas, a m&aacute;s de 3.000 kil&oacute;metros de la penitenciar&iacute;a donde naci&oacute; el PCC.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Predican la paz, la justicia, la libertad, la igualdad y la uni&oacute;n para todos&rdquo;, dice el venezolano sobre la facci&oacute;n en la que fue &ldquo;bautizado&rdquo; una d&eacute;cada atr&aacute;s, tras huir por la frontera para escapar de ser asesinado.
    </p><p class="article-text">
        Durante gran parte de sus treinta a&ntilde;os de existencia, el PCC ha sido considerado una fraternidad carcelaria, que reclutaba a &ldquo;hermanos&rdquo; encarcelados como el venezolano ofreci&eacute;ndoles protecci&oacute;n dentro de las violentas y abarrotadas prisiones brasile&ntilde;as. Creada en agosto de 1993, se convirti&oacute; en la facci&oacute;n criminal m&aacute;s temida de Brasil, conquistando mercados de droga, rutas de contrabando, barrios marginales y prisiones de todo el pa&iacute;s, incluidos los rincones m&aacute;s remotos de la Amazonia. Tambi&eacute;n se convirti&oacute; en un actor importante en otros pa&iacute;ses sudamericanos, como el vecino Paraguay, donde se le atribuyen <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/apr/25/paraguay-heist-brazil-gangsters-dynamite-speedboat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multimillonarios robos a mano armada, atentados con explosivos y asesinatos selectivos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, los investigadores afirman que el PCC &mdash;<a href="https://br.usembassy.gov/u-s-department-of-treasury-targets-narcotics-traffickers-and-their-supporters-using-enhanced-counter%E2%80%AFnarcotics-authorities/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al que Estados Unidos califica ahora como uno de los grupos de delincuencia organizada m&aacute;s poderosos del mundo</a>&mdash; se ha transformado en una fuerza a&uacute;n m&aacute;s formidable tras forjar lucrativas alianzas con socios que van desde productores de coca&iacute;na bolivianos hasta mafiosos italianos. En la actualidad, el grupo cuenta con decenas de miles de miembros y una cartera de intereses cada vez mayor, que incluye <a href="https://www.theguardian.com/environment/2023/jun/01/brazil-amazon-crime-dom-phillips-bruno-pereira" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">minas de oro ilegales en el Amazonas</a>. Controla una de las rutas de tr&aacute;fico m&aacute;s importantes de Sudam&eacute;rica, que une Bolivia y Brasil con Europa y &Aacute;frica, y es en parte responsable de <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/oct/18/tsunami-keeps-coming-europe-growing-cocaine-market" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tsunami de coca&iacute;na</a> que ha provocado atentados con coche bomba, asesinatos y tiroteos en partes de Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien consume coca&iacute;na en Francia, Inglaterra o Espa&ntilde;a, es muy probable que haya llegado all&iacute; a trav&eacute;s del PCC&rdquo;, afirma <strong>Lincoln Gakiya</strong>, fiscal del GAECO, el grupo de lucha contra el crimen organizado de San Pablo, que calcula que el grupo obtiene US$ 1.000 millones  al a&ntilde;o, casi en su totalidad del tr&aacute;fico internacional.
    </p><p class="article-text">
        La historia de la mutaci&oacute;n del PCC de banda carcelaria regional a behemoth mafioso comienza a principios de los a&ntilde;os &lsquo;90 en el estado de San Pablo, entonces hogar de unos 50.000 presos sometidos a condiciones infrahumanas en c&aacute;rceles de condiciones muy precarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La c&aacute;rcel era una pesadilla hobbesiana&rdquo;, afirma <strong>Benjamin Lessing</strong>, profesor de la Universidad de Chicago, en referencia al fil&oacute;sofo ingl&eacute;s del siglo XVII <strong>Thomas Hobbes</strong>, que consideraba que los seres humanos persegu&iacute;an implacablemente su propio inter&eacute;s. Lessing, cuyo pr&oacute;ximo libro, <a href="https://sites.google.com/d/1ICQM8nIKOjoLSX5LhiR8tNqRutG7xZhF/p/1dURY1v71DK6XUXqr410Z32LYMbP80kiS/edit?pli=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Criminal Leviathans</em></a>, trata sobre el PCC, a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Peleas, asesinatos y violaciones de todos contra todos. Era una situaci&oacute;n infernal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese infierno oculto acapar&oacute; la atenci&oacute;n mundial en 1992, cuando 111 reclusos murieron despu&eacute;s de que <a href="https://www.nytimes.com/1992/10/04/world/111-killed-when-police-storm-brazilian-prison-during-inmate-riot.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la polic&iacute;a irrumpiera en la mayor prisi&oacute;n de San Pablo, Carandiru,</a> para sofocar un mot&iacute;n. Algunas v&iacute;ctimas murieron por disparos; otras fueron <a href="https://carceraria.org.br/noticias/relatos-de-pe-chico-reardon-sobre-o-massacre-do-carandiru" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron mutiladas por perros polic&iacute;a</a>. Los supervivientes se escondieron bajo los cad&aacute;veres de sus compa&ntilde;eros de celda mientras la polic&iacute;a clavaba bayonetas en los cuerpos para asegurarse de que estuvieran muertos.
    </p><p class="article-text">
        Diez meses despu&eacute;s, los presos de otra c&aacute;rcel de San Pablo, Taubat&eacute;, formaron una asociaci&oacute;n criminal con la esperanza de que les protegiera de un derramamiento de sangre similar. &ldquo;El PCC se fund&oacute; porque no hab&iacute;a ning&uacute;n lugar al que huir&rdquo;, declar&oacute; posteriormente el actual l&iacute;der del grupo, <strong>Marcos Willians Herbas Camacho</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lessing dijo que la idea del PCC era tomar con mano de hierro el control de Taubat&eacute; y otras prisiones para proteger los derechos de los reclusos y sus propios intereses delictivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empiezan en esta situaci&oacute;n de pesadilla y re&uacute;nen suficiente poder para someter a todos los rivales. Se convierten en una especie de leviat&aacute;n, toman el poder y luego instauran una especie de orden social, una paz, que hace que todo el mundo est&eacute; mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto, a algunos no les gusta&rdquo;, a&ntilde;ade Lessing. &ldquo;Pero el preso medio est&aacute; contento de ser gobernado, igual que el ciudadano medio est&aacute; contento de que haya un Estado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Control y ofensiva</h3><p class="article-text">
        Durante la d&eacute;cada de 1990, el PCC estrech&oacute; su control sobre el sistema penitenciario de San Pablo, pero pas&oacute; desapercibido hasta que <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/politics/2001/02/20/brazilian-prison-rebellion-ends-with-hostage-release/b1f645de-23c5-4050-b287-caa096a0de12/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de guardias y visitantes fueron capturados durante un alzamiento masivo en 2001</a>. Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el grupo volvi&oacute; a acaparar los titulares al paralizar pr&aacute;cticamente San Pablo con <a href="https://www.theguardian.com/world/2006/aug/12/brazil.mainsection" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una oleada de ataques coordinados contra la polic&iacute;a que causaron centenares de muertos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Gakiya, que por aquel entonces estaba empezando su carrera como fiscal antimafia, afirm&oacute; que la ofensiva del PCC encontr&oacute; a las autoridades totalmente desprevenidas. &ldquo;No ten&iacute;amos ni idea de qui&eacute;n nos estaba atacando ni de cu&aacute;ntos eran&rdquo;, admiti&oacute; Gakiya. &ldquo;Est&aacute;bamos a oscuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, el poder del PCC es clar&iacute;simo. &ldquo;El PCC se ha convertido en un c&aacute;rtel sudamericano&rdquo;, afirma <strong>Marcio S&eacute;rgio Christino</strong>, fiscal y escritor, uno de los mayores expertos brasile&ntilde;os en sus actividades.
    </p><p class="article-text">
        Tras haber dominado gran parte del mercado nacional de drogas de Brasil &mdash;y haber establecido un monopolio sobre la escena criminal de San Pablo&mdash;, Gakiya dijo que el PCC comenz&oacute; a mirar hacia el extranjero a finales de 2016. Se cerraron acuerdos con el grupo mafioso m&aacute;s poderoso de Italia, la 'Ndrangheta, as&iacute; como con mafias serbias y albanesas, y el PCC comenz&oacute; a enviar toneladas de coca&iacute;na desde puertos brasile&ntilde;os a Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Compran [la coca&iacute;na en Bolivia y Per&uacute;] por entre US$ 1.200 y US$ 1.800 el kilo y la venden [en Europa] por una media de &euro; 35.000. En Francia este a&ntilde;o alcanz&oacute; los &euro; 80.000. Esto genera unos beneficios extraordinarios&rdquo;, afirma Gakiya.
    </p><p class="article-text">
        Christino atribuy&oacute; gran parte del &eacute;xito del PCC a su carism&aacute;tico l&iacute;der, <strong>Marcola</strong>, un antiguo chico de la calle y asaltante de bancos que se hizo con el poder a principios de la d&eacute;cada de 2000, durante una mort&iacute;fera lucha por el poder en la que participaron los dos fundadores de la organizaci&oacute;n, <strong>Cesinha</strong> y <strong>Gelei&atilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tipo muy inteligente&rdquo;, afirma Christino sobre Marcola, un &ldquo;&aacute;vido lector&rdquo; entre cuyas preferencias literarias se encuentran <strong>Tom Clancy</strong>, <strong>Sun Tzu</strong> y <strong>Machado de Assis</strong>. Cuando se le pidi&oacute; que nombrara a sus cinco escritores favoritos <a href="https://www1.folha.uol.com.br/folha/cotidiano/20060708-marcos_camacho.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mientras prestaba declaraci&oacute;n en 2006</a>, Marcola cit&oacute; a <strong>Friedrich Nietzsche</strong>, <strong>San Agust&iacute;n</strong>, <strong>Victor Hugo</strong> y <strong>Voltaire</strong>, y afirm&oacute; haber le&iacute;do la Biblia cinco veces.
    </p><p class="article-text">
        Un informe de un psic&oacute;logo de la prisi&oacute;n <a href="https://www.bol.uol.com.br/noticias/2019/02/14/como-marcola-virou-lider-do-pcc-a-maior-faccao-criminosa-do-brasil.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calific&oacute; al jefe del PCC</a> de &ldquo;hombre l&uacute;cido, decidido, audaz y valiente, que habr&iacute;a disfrutado de un gran &eacute;xito profesional si hubiera tenido la oportunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marcola, de 55 a&ntilde;os, que <a href="https://noticias.uol.com.br/cotidiano/ultimas-noticias/2022/08/15/seculos-de-pena-a-quantos-anos-o-lider-do-pcc-marcola-ja-foi-condenado.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cumple una condena de 342 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</a> por asesinato, robo y tr&aacute;fico de drogas, tampoco es un hombre con el que se pueda cruzar. A finales de 2018, Gakiya decidi&oacute; trasladarlo a una prisi&oacute;n federal de m&aacute;xima seguridad, tras el descubrimiento de un audaz complot multimillonario para liberarlo con la ayuda de mercenarios extranjeros, helic&oacute;pteros y ca&ntilde;ones antia&eacute;reos. &ldquo;Sab&iacute;a que podr&iacute;a cambiar mi vida, pero tambi&eacute;n me di cuenta de que era necesario hacerlo&rdquo;, declar&oacute; el fiscal, admitiendo que no consult&oacute; primero con su familia.
    </p><p class="article-text">
        Gakiya no era ajeno a las amenazas de muerte, pero el traslado de Marcola alter&oacute; radicalmente su vida. Los dirigentes del PCC emitieron un &ldquo;decreto&rdquo; pidiendo el asesinato del fiscal, condenando a Gakiya a una existencia recluida que compar&oacute; con la vida de Giovanni Falcone, el cruzado antimafia asesinado en 1992. &ldquo;Espero, por supuesto, no compartir el mismo destino que Falcone&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Gakiya, un amante del rock que recibe protecci&oacute;n las 24 horas del d&iacute;a y que no se ha sentido lo suficientemente seguro como para asistir a un concierto en directo desde que vio la gira<em> Joshua Tree</em> de U2 en 2017.
    </p><p class="article-text">
        Otra persona cuyo destino Gakiya espera evitar es <strong>Marcelo Pecci</strong>, <a href="https://www.theguardian.com/world/2022/jun/18/four-jailed-in-colombia-for-honeymoon-of-prosecutor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un fiscal antimafia paraguayo que fue asesinado por sicarios</a> en motos acu&aacute;ticas el a&ntilde;o pasado mientras estaba de luna de miel en una playa del Caribe. &ldquo;No fue obra del PCC, sino del crimen organizado, y eso demuestra que pueden encontrarte f&aacute;cilmente, igual que yo puedo encontrarlos a ellos&rdquo;, dijo Gakiya, que conoc&iacute;a a la v&iacute;ctima y no ha estado de vacaciones desde hace cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi gran preocupaci&oacute;n es el futuro. &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; mi futuro cuando me jubile? &iquest;Tendr&eacute; que exiliarme fuera de Brasil para estar seguro?&rdquo;, se pregunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El traficante venezolano expresa una incertidumbre similar sobre su futuro mientras est&aacute; sentado en su guarida al aire libre describiendo el complejo proceso de bautismo del PCC, que le exig&iacute;a proporcionar a los superiores una serie de &ldquo;referencias&rdquo; y seis &ldquo;padrinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez admitido, &ldquo;s&oacute;lo hay una salida: la Gracia de Dios&rdquo;, dijo, refiri&eacute;ndose a los predicadores del hampa que a veces rescatan a los miembros que buscan un nuevo comienzo.
    </p><p class="article-text">
        El venezolano se mostr&oacute; orgulloso de ser &ldquo;hermano&rdquo; del PCC, un estatus que le salv&oacute; el pellejo durante una purga entre facciones rivales en su antigua prisi&oacute;n. &ldquo;Fue un d&iacute;a terrible&rdquo;, dijo sobre la matanza. &ldquo;Hab&iacute;a corazones y cabezas por el suelo (...) tipos corriendo con cuchillos y machetes. Fue una aut&eacute;ntica locura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por sus sue&ntilde;os, el venezolano expresa su deseo de visitar San Pablo, no para peregrinar a la cuna del PCC, sino para ver una vasta r&eacute;plica del Primer Templo de Jerusal&eacute;n construida por una megaiglesia pentecostal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si he sobrevivido tanto tiempo, es por algo&rdquo;, dice, describiendo sus tres roces con la muerte. &ldquo;Soy un milagro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Santiago Armando</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/banda-presos-brasilenos-apodero-trafico-cocaina-europa_1_10709216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Dec 2023 03:01:42 +0000]]></pubDate>
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