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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sandra Hüller]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sandra-huller/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sandra Hüller]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13225654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c829e1ff-fd19-43d9-b659-6a67dc63866e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2443y1122.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Ida' y 'Cold War' apunta al palmarés con su depurada, inteligente y concisa adaptación de la biografía del escritor Thomas Mann, 'El mago'.</p><p class="subtitle">Una heredera moderna para David Lynch: Jane Schoenbrun conquista Cannes con un 'slasher' lleno de sangre y sexo
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Stalin o Mickey Mouse?&rdquo;. La frase se escucha en la primera escena de<em> Fatherland, </em>la nueva pel&iacute;cula de Pawel Pawlikowski con la que opta a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y es incre&iacute;ble como cuatro palabras pueden condensar la esencia de una pel&iacute;cula. En un plano fijo, que encuadra con una belleza apabullante en su tradicional blanco y negro, el cineasta polaco muestra a Klauss Mann, hijo del m&iacute;tico escritor Thomas Mann &mdash;premio Nobel y autor de obras maestras como<em> La monta&ntilde;a m&aacute;gica</em>&mdash; sentado en el suelo, desnudo, en su habitaci&oacute;n en Cannes. Hay rastros de droga y sexo. Es 1949 y habla con su hermana por tel&eacute;fono. Le dice que est&aacute;n condenados. Que su pa&iacute;s, Alemania, invent&oacute; una lengua solo para mentir, y que ellos estar&aacute;n siempre atravesados por la misma pregunta: &iquest;Stalin o Mickey Mouse?, &iquest;Oriente u Occidente?
    </p><p class="article-text">
        La escena con la que abre Pawlikowski su pel&iacute;cula, la tercera en donde aborda las heridas de la Guerra Fr&iacute;a en Europa y en el mundo tras <em>Ida</em> (con la que gan&oacute; el Oscar a Mejor pel&iacute;cula internacional) y <em>Cold War </em>(con la que gan&oacute; el Premio a la Mejor direcci&oacute;n en Cannes), sirve como una condensaci&oacute;n de todo lo que vendr&aacute; a continuaci&oacute;n. Pawlikowski logra de forma magistral marcar la est&eacute;tica, el tono (austero, condensado y lleno de elipsis), los temas de los que hablar&aacute;, y tambi&eacute;n la concisi&oacute;n con la que lo har&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, y aqu&iacute; lo prodigioso y hasta sorprendente, el director consigue radiografiar un pa&iacute;s, un continente, y mirar al presente para tender un hilo que nos explica y nos cuestiona, en solo 80 minutos. De hecho, la pregunta con la que abre el filme ser&aacute; preguntada de nuevo y de forma directa a Thomas Mann en una conferencia de prensa: &ldquo;&iquest;Capitalismo o comunismo?&rdquo;, le lanza una periodista. &ldquo;Los dos sistemas son fallidos&rdquo;, dice Mann siempre navegando entre esas dos aguas en otra frase que condensa la esencia de <em>Fatherland.</em>
    </p><p class="article-text">
        En menos de hora y media Pawel Pawlikowski le pasa la mano por la cara a todos los directores megal&oacute;manos que muchas veces se toman tiempos innecesarios para contar. <em>Fatherland </em>es, de hecho, la pel&iacute;cula m&aacute;s corta de toda la secci&oacute;n oficial. Pero es que, de los 22 t&iacute;tulos que compiten por la Palma de Oro solo siete bajan de las dos horas. Solo cuatro de ellas duran menos de 100 minutos.
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        Lo que hace Pawlikowski es una adaptaci&oacute;n prodigiosa e inteligent&iacute;sima del libro <em>El mago</em>, ya de por s&iacute; una excelente biograf&iacute;a novelada de Thomas Mann que escribi&oacute; Colm Toibin. Aquella obra abarcaba toda la vida del escritor. Desde antes de la Primera Guerra Mundial, el periodo de entreguerras, la Segunda, su exilio en EE.UU. y, finalmente, el regreso a una Alemania dividida. Es ese regreso en el a&ntilde;o 1949 el que el cineasta toma para resumir todo lo dem&aacute;s. Porque consigue que uno entienda todo lo que pasa por la mente del escritor, que debe decidir si visitar&aacute; Alemania del Este sabiendo que la Guerra Fr&iacute;a est&aacute; en todo su estallido y desde EE.UU. pueden denegar el pasaporte a su hija, que lo acompa&ntilde;a como asistente en este viaje.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que Toibin despliega en su larga novela &eacute;l lo cuenta con silencios, con miradas, con conversaciones donde el peso de la historia se nota en cada palabra. Es<em> Fatherland </em>un film que conf&iacute;a ciegamente en la inteligencia de su espectador. Quien no tenga ni idea del personaje y de la historia de Europa se perder&aacute; en sus elipsis, ver&aacute; solo la historia de un duelo compartido contada de forma hermosa, pero no comprender&aacute; todas las aristas pol&iacute;ticas que componen su figura. Thomas Mann destac&oacute; por su apoyo a un nacionalismo alem&aacute;n en la Primera Guerra Mundial, tard&oacute; en condenar el nazismo, pero finalmente tuvo que huir del pa&iacute;s y ser acogido como exiliado en EE.UU. Un escritor para el que la palabra &lsquo;patria&rsquo; ten&iacute;a tanta importancia perdi&oacute; el sentimiento de pertenencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Fatherland </em>habla de esa palabra, patria, y se pregunta qu&eacute; significa. &iquest;Es la patria el lugar donde se nace, el que te abre sus puertas? Quiz&aacute;s la patria es para Mann y para Pawlikowski aquellos que te acogen sin juzgar y los que permiten dudar y hasta equivocarse. Y, quiz&aacute;s por eso, Thomas no lo fue para un hijo al que siempre, de alguna forma, repudi&oacute; y sinti&oacute; poco digno de ser heredero de su legado.
    </p><p class="article-text">
        Pawlikowski aborda todo esto con el mismo gusto est&eacute;tico que ya demostr&oacute; en sus anteriores obras. La excelente fotograf&iacute;a de Lukasz Zal vuelve a lucir perfecta en su hermoso blanco y negro y su gusto por el encuadre sobresaliente que culmiman en una escena dolorosamente bella, en donde hija y padre (interpretados de forma brillante por Sandra H&uuml;ller y Hanns Zischler) se reencuentran escuchando un &oacute;rgano en una iglesia. El director cuenta tambi&eacute;n su historia con los lugares donde ocurre. Hay tantos matices en las casas que visitan. Las diferencias entre los edificios de la Alemania occidental y la oriental. La forma en la que visten. Los restaurantes donde paran. Todo est&aacute; lleno de sentido y significados. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que se le puede achacar a Pawlikowski es que hizo la pel&iacute;cula que esper&aacute;bamos que hiciera. No falla y est&aacute; claro que <em>Fatherland </em>merece entrar en el palmar&eacute;s de Cannes, pero tambi&eacute;n es hora de que aporte algo m&aacute;s. Su estilo formal se repiti&oacute; en una trilog&iacute;a que &eacute;l mismo parece concebir como un mismo universo, ya que aqu&iacute; aparece incluso Joana Kuligg, la protagonista de <em>Cold War, </em>que all&iacute; interpretaba a una cantante en el a&ntilde;o 1949 &mdash;el mismo en el que se desarrolla su nueva pel&iacute;cula&mdash;y que aqu&iacute; aparece como, precisamente, cantante en un gui&ntilde;o a s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13225654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 03:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Sandra Hüller]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un beso intrascendente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/beso-intrascendente_129_10873025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b375cc2-25eb-4daf-bb56-98aa4201ae12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un beso intrascendente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ninguna relación real resistiría el nivel de escrutinio que pide un juicio por asesinato: la que se quiere en serio (y que se conoce en serio, no de un primer beso o una noche de romance) es capaz de decirse cosas terribles, y de hacérselas también.</p></div><p class="article-text">
        No me hab&iacute;a dado cuenta de cu&aacute;nto necesitaba ver una pel&iacute;cula sobre adultos hasta que entraron los cr&eacute;ditos de cierre en la funci&oacute;n de <em>Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em> el viernes, casi a la medianoche. No es que necesitara realismo (no me queda del todo claro que el pacto de la pel&iacute;cula de <strong>Justine Triet</strong> sea realista. De hecho, hay algo bastante estilizado en las escenas judiciales, por no hablar del rol del hijo que tambi&eacute;n parece parte de una realidad que no es del todo la nuestra). 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las pel&iacute;culas que valen la pena, del g&eacute;nero que sean, hablan de mundos, y mi sensaci&oacute;n es que &uacute;ltimas pel&iacute;culas nuevas que hab&iacute;a visto (<em>Poor Things</em> y <em>Priscilla</em>) hablaban de mundos infantiles, mundos en los que el paradigma de la experiencia intensa tiene que ver con el descubrimiento y la novedad, en el que el amor m&aacute;s profundo es el primero y la sensaci&oacute;n m&aacute;s llena de capas, sea de dolor o de felicidad, la de quien siente algo por primera vez. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo primero que me result&oacute; fresco de <em>Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em> fue sentirme en presencia de una pel&iacute;cula que entend&iacute;a la complejidad y la densidad no del primer amor sino del d&eacute;cimo, la intensidad que se acumula en una pareja que se ama, se odia, se enga&ntilde;a y se apacigua cincuenta veces: en otras palabras, una pel&iacute;cula con la suficiente sutileza para apreciar los colores de experiencias que desde afuera se ven grises, como pelearse a los gritos con un marido que te revis&oacute; el tel&eacute;fono a los cuarenta y cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La directora francesa Justine Triet (que escribi&oacute; el guion junto a su marido, <strong>Arthur Harari</strong>) cuenta un drama judicial de estructura sencilla: en los primeros minutos de la pel&iacute;cula, la escritora alemana <strong>Sandra H&uuml;ller</strong> recibe a una joven tesista que va a entrevistarla en su casa en la monta&ntilde;a, en alg&uacute;n lugar medianamente rec&oacute;ndito de Francia. En el piso de arriba, el marido de H&uuml;ller escucha m&uacute;sica a un volumen tan alto que la tesista se termina yendo, imposibilitada de grabar la entrevista. Llama la atenci&oacute;n, por supuesto, que H&uuml;ller no vaya a pedirle que la baje. La sensaci&oacute;n es que algo pasa. Pero la tesista se va, y en principio no pasa nada. 
    </p><p class="article-text">
        Daniel, el hijo de la pareja, que tiene un problema en la visi&oacute;n y un perro que lo ayuda, sale a caminar en la nieve, aparentemente tambi&eacute;n harto de la m&uacute;sica al mango. Cuando vuelve, da un grito: su padre est&aacute; muerto en la puerta de la casa, producto, todo indica, de una ca&iacute;da. All&iacute; empieza, por supuesto, el ya mentado drama judicial: no parece tan f&aacute;cil afirmar que se trat&oacute; de un accidente, de modo que se habla de suicidio, y tambi&eacute;n de asesinato. En el caso de esta &uacute;ltima hip&oacute;tesis, la &uacute;nica sospechosa ser&iacute;a H&uuml;ller. 
    </p><p class="article-text">
        Me gust&oacute; que<em> Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em> no se centrara en las arbitrariedades de la justicia o el mal funcionamiento del Estado o la burocracia. La pel&iacute;cula no toma en ning&uacute;n momento la posici&oacute;n de que es irracional o injusto investigar a Sandra; hay momentos de misoginia, aunque creo que los m&aacute;s interesantes se descubren en la audiencia, discutiendo con amigos y amigas (amigos, sobre todo) a los que les cuesta mucho empatizar con una mujer ambiciosa y decidida, que no fue la peor esposa del mundo pero tampoco estaba de finalista para ning&uacute;n premio a la mejor. Pero esa misoginia no es la cuesti&oacute;n central: la hip&oacute;tesis central de la pel&iacute;cula parece ser sobre las parejas, o los v&iacute;nculos en general incluso. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguna relaci&oacute;n real, nos muestra Triet, resistir&iacute;a el nivel de escrutinio que pide un juicio por asesinato: la que se quiere en serio (y que se conoce en serio, no de un primer beso o una noche de romance) es capaz de decirse cosas terribles, y de hac&eacute;rselas tambi&eacute;n. Si hay un tema feminista en la pel&iacute;cula, de hecho, es en realidad ese: que la violencia (en cierto grado, y el l&iacute;mite es m&aacute;s dif&iacute;cil de determinar de lo que a una le gustar&iacute;a) es una parte indisociable del amor y el erotismo, porque tiene algo un poco indisociable de la verdad y lo salvaje de lo cotidiano, y que cualquier &eacute;tica amatoria que podamos articular tiene que poder pensar eso m&aacute;s all&aacute; de la dicotom&iacute;a v&iacute;ctimas/victimarios (y sin que eso signifique caer en una pendiente resbaladiza que nos impida reconocer las situaciones en las que s&iacute; hay v&iacute;ctimas y victimarios). 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La película está hablando todo el tiempo de la locura semiótica en que vivimos, de un mundo en el que no creemos ni en el azar ni en la liviandad, un mundo en el que se supone que todo es representativo y simbólico, todo es un mensaje</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay dos grandes tesis sobre esta &eacute;poca en esta pel&iacute;cula, &eacute;sa es la primera. En un mon&oacute;logo precioso de esos que habilitan los juicios en las pel&iacute;culas, Sandra se lo dice al jurado: Una pareja, finalmente, es siempre un caos. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los dramas judiciales se tratan, finalmente, del problema de la interpretaci&oacute;n. <em>Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da </em>lleva esto a un punto extremo al limpiar todos los factores: no hay testigos ni pruebas concluyentes, no hay datos, dir&iacute;amos; solo queda imaginar. Un gran personaje, la chica que le asignan a Daniel para preservarlo de la influencia de su madre durante el juicio, se lo dice al ni&ntilde;o: en un momento hay que decidir lo que uno cree. Hay que inventarlo, pregunta &eacute;l, y ella le dice que no, que hay que decidirlo, que hay una diferencia entre las dos cosas. Esta me pareci&oacute; la segunda gran tesis de &eacute;poca de la pel&iacute;cula, porque adem&aacute;s no se limita a esa conversaci&oacute;n, sino que atraviesa todo lo que se cuenta y lo que se muestra, incluso las po&eacute;ticas de direcci&oacute;n y actuaci&oacute;n, el modo en que las cosas se filman y se editan, lo que se muestra y lo que se oculta en el montaje pero tambi&eacute;n en la entereza y la aparente sobriedad de la actuaci&oacute;n de Sandra Voyter: la pel&iacute;cula est&aacute; hablando todo el tiempo de la locura semi&oacute;tica en que vivimos, de un mundo en el que no creemos ni en el azar ni en la liviandad, un mundo en el que se supone que todo es representativo y simb&oacute;lico, todo es un mensaje, cada instante carga con todos los significados del mundo como un anillo que nos domina a todos. No se puede vivir as&iacute;. Ninguna vida, nos dice Triet, soporta esa cantidad de sentido, esa cantidad desaforada de trascendencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/beso-intrascendente_129_10873025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jan 2024 03:14:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un beso intrascendente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justine Triet,Arthur Harari,Sandra Hüller]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sandra Hüller, la actriz del año es alemana y triunfa con 'Anatomía de una caída' y 'La zona de interés']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/sandra-huller-actriz-ano-alemana-triunfa-anatomia-caida-zona-interes_1_10824464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/006de23a-1f1c-430d-aa2d-f7938e2dce6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sandra Hüller, la actriz del año es alemana y triunfa con &#039;Anatomía de una caída&#039; y &#039;La zona de interés&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intérprete, a la que los cinéfilos ficharon en la inolvidable 'Toni Erdmann', optó al Globo de Oro y es una de las favoritas para el Oscar por ambos papeles</p><p class="subtitle">'La sociedad de la nieve' por dentro: Juan Antonio Bayona desgrana los secretos de cuatro escenas de la película
</p></div><p class="article-text">
        En la pasada gala de los Globos de Oro, una actriz se col&oacute; en el habitual escaparte de estrellas de Hollywood. Al lado de Emma Stone, Natalie Portman o Margot Robbie se encontraba <strong>Sandra H&uuml;ller</strong>. Una int&eacute;rprete alemana a la que los cin&eacute;filos ten&iacute;an bien localizada gracias a <em>Toni Erdmann</em> (una comedia de Maren Ade), pero que hasta ahora era una absoluta desconocida para ellos por haberse centrado en un cine europeo y de autor.
    </p><p class="article-text">
        De repente est&aacute; en todas las conversaciones, revistas y apuestas para los premios a la mejor actriz. Lo consigui&oacute; gracias a dos de las mejores pel&iacute;culas del a&ntilde;o. La primera, <em>Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/justine-triet-tercera-mujer-ganar-palma-oro-contundente-thriller-anatomia-caida_1_10243990.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, gan&oacute; la Palma de Oro </a>en Cannes y es un fen&oacute;meno del boca a boca. La segunda, <em>La zona de inter&eacute;s</em>, obtuvo el segundo premio de Cannes y es el retrato m&aacute;s preciso y diferente al Holocausto que se haya visto en el cine desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        La primera, dirigida por Justine Triet, es una radiograf&iacute;a a la verdad y a la pareja bajo el cascar&oacute;n de un thriller judicial. La segunda, realizada por Jonathan Glazer, presenta un artefacto para sugerir m&aacute;s que mostrar y donde se coloca el punto de vista en el perpetrador y no en la v&iacute;ctima. Con ambas est&aacute; en todas las apuestas de los Oscar.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo en <em>Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em> es de esos que podr&iacute;an ponerse en las escuelas de interpretaci&oacute;n. La importancia de cada gesto, de cada titubeo. Cada palabra dicha en uno u otro idioma. Un personaje ambiguo en una pel&iacute;cula que nunca juega a desvelar el misterio sobre si lo hizo o no lo hizo. Desde Berl&iacute;n, poco antes de ganar el premio a la Mejor actriz europea del a&ntilde;o, H&uuml;ller contaba que nunca le preocup&oacute; saber si su personaje cometi&oacute; el crimen del que se la acusa o no, porque ella intentaba &ldquo;pensar no solo en el personaje, sino en un todo&rdquo;. &ldquo;Puede que sea deformaci&oacute;n profesional, pero intento no quedarme en eso, me parece demasiado reduccionista. Lo que quer&iacute;amos contar es otra cosa. Era hablar sobre la verdad y si es posible encontrarla&rdquo;, dec&iacute;a ante un reducido grupo de periodistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La actriz Sandra Hüller, protagonista de &#039;Anatomía de una caída&#039;                            </span>
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        Lo que ten&iacute;a claro es que<em> Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da</em> es un filme eminentemente feminista. A su personaje se lo juzga por ser bisexual, por no ser amable&hellip; por no ser la pareja perfecta. Vive en sus carnes la misoginia del sistema judicial. &ldquo;Es una pel&iacute;cula aut&eacute;nticamente feminista, aunque no lo vaya subrayando&rdquo;, explicaba y afirmaba que, para ella, &ldquo;cada elecci&oacute;n de un papel es una elecci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. &ldquo;Es que siempre lo es. Incluso cuando dec&iacute;s que no quer&eacute;s hacer algo pol&iacute;tico, que necesit&aacute;s un descanso y hacer algo f&aacute;cil, ah&iacute; hay una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Siempre fue as&iacute; para m&iacute;. Necesitamos pel&iacute;culas que se arriesguen y directoras que tengan una voz fuerte, que no tengan miedo a expresarse&rdquo;, sosten&iacute;a con contundencia.
    </p><p class="article-text">
        Su otro papel es a&uacute;n m&aacute;s peliagudo, el de Hedwig H&ouml;ss, esposa del oficial de las SS Rudolf H&ouml;ss.<em> La zona de inter&eacute;s</em> es la obra m&aacute;s dura del Holocausto sin mostrar una sola muerte, poniendo el foco en la vida de ensue&ntilde;o de los nazis que viv&iacute;an justo al lado, en una casa con pileta mientras los hornos crematorios asesinaban a miles de jud&iacute;os. Un papel duro en un largometraje que no solo es un recordatorio de lo que pas&oacute;, sino que nos se&ntilde;ala a todos. De alguna forma el eco de aquello resuena siempre que se mira hacia otro lado, cuando la banalidad del mal sigue presente en el d&iacute;a a d&iacute;a en pleno siglo XXI.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante que la gente vea lo fácil que es ir hacia ese lugar donde estaba la familia Höss. Simplemente hay que cerrar los ojos a lo que sucede a tu lado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra Hüller</span>
                                        <span>—</span> Actriz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        H&uuml;ller confirmaba que &ldquo;de eso trataba el guion y eso es lo que quer&iacute;amos contar&rdquo;. &ldquo;Quer&iacute;a mostrar lo delgada que es la l&iacute;nea entre nosotros y ellos. Todos decimos que no sabemos o nos hacemos los ignorantes en nuestras vidas para poder vivir seg&uacute;n nos conviene. Tendemos a mirar hacia otro lado. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agnieszka-holland-pionera-acusada-ultraderecha-polaca-propaganda-denunciar-crimenes-frontera_1_10618942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Cuando veo una pel&iacute;cula como </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agnieszka-holland-pionera-acusada-ultraderecha-polaca-propaganda-denunciar-crimenes-frontera_1_10618942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Green Border</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agnieszka-holland-pionera-acusada-ultraderecha-polaca-propaganda-denunciar-crimenes-frontera_1_10618942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a> pienso que deber&iacute;amos pensar en esto todos los d&iacute;as. Por eso en la pel&iacute;cula era importante mostrar todo lo que tenemos en com&uacute;n con estos personajes. Para que cuando veamos lo que se hizo establezcamos una conexi&oacute;n con nosotros mismos. Algunas personas con las que habl&eacute; para el personaje se sent&iacute;an&hellip; no dir&iacute;a que culpables, pero eran conscientes de que se esforzaron para mirar hacia otro lado. Por eso es importante que hayan hecho esta pel&iacute;cula&rdquo;, relataba.
    </p><p class="article-text">
        <em>La zona de inter&eacute;s</em> todav&iacute;a la incomoda. &ldquo;Era muy consciente de que nunca habr&iacute;a un momento de tranquilidad en este rodaje, e incluso ahora, cuando pienso en las ceremonias de premios, me siento intranquila, porque es importante mostrar y contar lo que cuenta esta pel&iacute;cula. Hacer que la gente sienta el horror y vea lo f&aacute;cil que es ir hacia ese lugar donde estaba la familia H&ouml;ss. Simplemente hay que cerrar los ojos a lo que sucede a tu lado. Y es lo que est&aacute; pasando en las fronteras europeas o en nuestros pa&iacute;ses&rdquo;, explicaba del filme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sandra Hüller en &#039;La zona de interés&#039;                            </span>
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        Para decir que s&iacute; fue clave c&oacute;mo decidi&oacute; Jonathan Glazer contar la historia, y c&oacute;mo evit&oacute; realizar una &ldquo;historia dram&aacute;tica sobre una pareja fascista&rdquo;. &ldquo;No us&oacute; el Holocausto como lienzo para contar algo emocional sobre una familia, que eso es algo que me repugna. Eligi&oacute; otro camino. Mostr&oacute; las vidas m&aacute;s aburridas, m&aacute;s b&aacute;sicas y m&aacute;s banales que puedas imaginar. Gente que solo quer&iacute;a un poco m&aacute;s. Solo quer&iacute;an tener un lindo jard&iacute;n sin importarles lo que pasaba al lado&rdquo;, zanjaba.
    </p><p class="article-text">
        Ahora recoge los &eacute;xitos de dos de las pel&iacute;culas del a&ntilde;o, pero parece no prestarle excesiva atenci&oacute;n. Solo se siente orgullosa de esos papeles. De dos pel&iacute;culas para el recuerdo. &iquest;Y los Oscar? &ldquo;No s&eacute; ni qu&eacute; decir, est&aacute; fuera de mi control. Me parece muy excitante, pero no s&eacute; c&oacute;mo gestionar esto en mi cabeza, de verdad que es demasiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jan 2024 09:23:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sandra Hüller, la actriz del año es alemana y triunfa con 'Anatomía de una caída' y 'La zona de interés']]></media:title>
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