<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lorenzo Quinteros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/lorenzo-quinteros/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lorenzo Quinteros]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1049192/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Pornografía, Eros y Macbeth]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pornografia-eros-macbeth_129_10834110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dd08c63-6115-480e-af04-153c331600d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pornografía, Eros y Macbeth"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el erotismo alude al entrelazamiento amoroso de los cuerpos, la pornografía apela a un consumismo  fragmentario del otro, otra, otre, donde las personas funcionan más como cosas. El teatro, la política y la amistad suelen ser las formas más humanas de formar comunidad. La experiencia de la obra de Pompeyo Audivert, Habitación Macbeth.</p></div><p class="article-text">
        Dicen que la pornograf&iacute;a borra el cuerpo en tanto casa confortable y refugio, despoj&aacute;ndonos de nuestra subjetividad, al convertirnos en partes, pedazos, fragmentos de exhibici&oacute;n y consumo. Nada que ver con el erotismo, que religa y re&uacute;ne.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lo porno entra en escena, lejos de abordar los misterios de la vida, vac&iacute;a el cuerpo/los cuerpos de todo contenido: no se trata de un disfrute ligado al encuentro sino a la pura sensaci&oacute;n animal. No se trata ac&aacute; de dejar sentada una posici&oacute;n inflexible acerca del disfrute f&iacute;sico, no nos subimos a la tarima de los predicadores del bien o del mal, sino que intentamos comprender lo espec&iacute;fico de Eros con relaci&oacute;n a lo propio de lo porno y pensar, acaso, que cuando se invoca al dios griego del amor lo que hay es un a pol&iacute;tica de la uni&oacute;n en lo diverso y que con lo porno el cuerpo se reduce a una mera condici&oacute;n de objeto.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, pregunto, &iquest;No ser&aacute; el erotismo, amplificado, una met&aacute;fora apropiada que puede aludir a la forma en que se entrelazan las comunidades, donde los individuos son fraternos m&aacute;s all&aacute; de sus diferencias y el placer es el del encuentro y el bienestar propio y del otre?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No ser&aacute;, en cambio, el goce de la carne en primer plano, una forma de quedar sometido y someter al semejante a la repetici&oacute;n, a lo mec&aacute;nico, al borramiento de la humanidad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablar contra los poderes, decir la verdad y prometer el goce; enlazar entre s&iacute; la iluminaci&oacute;n, la liberaci&oacute;n y voluptuosidades multiplicadas; sostener un discurso donde se unen el ardor del saber, la voluntad de cambiar la ley y el esperado jard&iacute;n de las delicias, eso es lo que sostiene en nosotros el encarnizamiento en hablar del sexo en t&eacute;rminos de represi&oacute;n&rdquo;, escribe <strong>Michel Foucault</strong> en el primer volumen de su <em>Historia de la sexualidad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Es frecuente hablar de la falta, a&uacute;n para los que la sociedad gordof&oacute;bica nos supone excedidos. &iquest;no se incita todo el tiempo, a todas, todes y todos a consumir vorazmente: comida, medicaci&oacute;n, bebidas, personas, sexo, cosas, tiempo? Y, vaya paradoja, nos quitan cada vez m&aacute;s, por razones de dinero y tambi&eacute;n para cercenarnos derechos, la posibilidad de elegir qu&eacute; nos llevamos al cuerpo, con qu&eacute; y quienes nos relacionamos. 
    </p><p class="article-text">
        Anhelamos lo que falta, nos ilusionamos, creamos para&iacute;sos (im)posibles que nos incentivan a luchas por un mundo mejor. Una vida. Y, como solemos frustrarnos, el arte, la amistad y la pol&iacute;tica abren un campo de posibilidades enorme.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que hace <strong>Pompeyo Audivert</strong> en su espect&aacute;culo <em>Habitaci&oacute;n Macbeth</em>, que vi el fin de semana pasado en su estreno, en el Teatro Metropolitan, luego de ofrecerse durante varias temporadas en el Centro Cultural de la Cooperaci&oacute;n. Se trata de una versi&oacute;n para un actor que el int&eacute;rprete, dramaturgo y director ide&oacute; durante la pandemia por covid a orillas del mar, en ese extra&ntilde;o encierro que transit&oacute; casi toda la humanidad, a&uacute;n estando (como en el caso del artista) caminando al aire libre. El unipersonal est&aacute; dedicado al maestro de teatro, <strong>Lorenzo Quinteros</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Las Brujas Fat&iacute;dicas del p&aacute;ramo de huesos representan la tragedia por medio del cuerpo de un actor que encuentran en la fosa del teatro. Ellas buscan el goce, deleite y catarsis metaf&iacute;sica del p&uacute;blico. Pero no se trata de una representaci&oacute;n reproductiva, no se presenta una realidad plana, igual a s&iacute; misma, que se representar&aacute; sin variaciones. Es un ser vivo. El artista como el p&uacute;blico crean, algo entre ellos se transforma con distintos grados de emoci&oacute;n y de conciencia. Habitaci&oacute;n Macbeth atraviesa los cuerpos, envuelve, abofetea, es una instancia dial&eacute;ctica diferente a la afirmaci&oacute;n y su negaci&oacute;n..
    </p><p class="article-text">
        Darle un piedrazo al espejo (en el que se mira H&eacute;cate, el P&uacute;blico) en el momento en que la unidad con los asistentes se produce y amenaza cristalizarse no es muy com&uacute;n. &ldquo;Por eso Shakespeare y Beckett son geniales, no quieren reflejar al mundo sino revelar su condici&oacute;n de l&aacute;pida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El teatro de Audivert no deja tranquilos a los cuerpos. El suyo en escena tiene una versatilidad infrecuente, lo habitan diferentes personajes. Las m&aacute;scaras son m&uacute;ltiples y no permiten llegar nunca al rostro verdadero, pero ese es el prop&oacute;sito: crear una realidad otra, multidimensional, que se despliega frente a la cuarta pared mientras el p&uacute;blico, inc&oacute;modo, se enmascara entre risas, carraspeos, flu&iacute;dos, movimientos, aplausos. Nadie est&aacute; quieto. Todes, inquietos.
    </p><p class="article-text">
        Es que esa piedra que irrumpe &ndash;el texto, la puesta, la actuaci&oacute;n, la totalidad teatral que incluye la m&uacute;sica original de <strong>Claudio Pe&ntilde;a</strong>&ndash; elimina la posibilidad del reflejo, &ldquo;dejando que el espejo revele sus valencias secretas, sus misterios y su profundidad abismal, hasta el punto de volverse pozo ciego, antro que deglute la perspectiva ficcional del frente hist&oacute;rico, para devolver fantasmagor&iacute;as alucinadas, pre&ntilde;adas de delirios y pasiones que dicen ser nosotros (nos otros). En Macbeth es el esp&iacute;ritu del crimen el que se presenta, atizado por una fuerza sobrenatural, H&eacute;cate&rdquo;, dice el programa de mano. &iquest;Ser&aacute; ese esp&iacute;ritu el de la mayor&iacute;a sufragista de las elecciones generales del pasado 19 de noviembre?, &iquest;los que creen que cuanto peor, mejor en ambos extremos del arco pol&iacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu asesino reclama y despierta a quienes ocupan palcos y platea, lo impele sin r&eacute;plica, &ldquo;a encarnar y manifestarse, a tomar el poder y acendrar su quilate hasta el martirio en el pat&iacute;bulo metaf&iacute;sico del teatro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El bardo ingl&eacute;s dice Audivert, &ldquo;convoca los reflejos infieles que yacen m&aacute;s all&aacute; de la conciencia, la conciencia no es m&aacute;s que un obst&aacute;culo que establece como carnada para pescar un bicho mayor, un asunto sobrehumano o, mejor dicho, infrahumano&rdquo;. Cuando el espejo se rompe, cuando se crea la comuni&oacute;n y estalla aparecen las fuerzas oscuras del crimen social que cre&oacute; la sociedad Macbeth, ese conjunto de voluntades de poder, ese mandato imperativo que , no lo sabemos, quiz&aacute;s se termine fagocitando a s&iacute; mismo. Ni al infinito, ni m&aacute;s all&aacute;. El sistema es hist&oacute;rico, cultural, creado. Pasar&aacute;, pasar&aacute;, pero el &uacute;ltimo &iquest;quedar&aacute;? 
    </p><p class="article-text">
        El espect&aacute;culo tambi&eacute;n arroja su piedra al arrojar su cascote en el nivel de las formas de producci&oacute;n, &ldquo;de transparentar la estructura soporte, la m&aacute;quina teatral y su met&aacute;fora, sin menguar&rdquo; la intensidad y la fuerza de su l&iacute;rica, reivindicando el artificio ritual del v&iacute;nculo con el p&uacute;blico al que atrapa y repele casi en simult&aacute;neo, siempre con afecto, afect&aacute;ndolo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pornografia-eros-macbeth_129_10834110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2024 03:03:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4dd08c63-6115-480e-af04-153c331600d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="374740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4dd08c63-6115-480e-af04-153c331600d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="374740" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pornografía, Eros y Macbeth]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4dd08c63-6115-480e-af04-153c331600d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[William Shakespeare,Pompeyo Audivert,Lorenzo Quinteros]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
