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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Infidelidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/infidelidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Infidelidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La vida, eso que pasa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-pasa_129_12596653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ff88dcc-038e-4f73-bef1-3c3d5cb39460_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125604.jpg" width="4496" height="2529" alt="La vida, eso que pasa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestras vidas ya casi no tienen el desarrollo lento y progresivo de vivencias incomprensibles que solo se van a entender con el tiempo.
</p></div><p class="article-text">
        Una mujer est&aacute; en pareja con un hombre y, en cierta ocasi&oacute;n, decide encontrarse con otro hombre. Lleva un tiempo escribi&eacute;ndose con este, d&aacute;ndole curso a una fantas&iacute;a en la que no cree ciegamente. Se analiz&oacute; lo suficiente como para saber que ella es la causa de aquello con lo que se ilusiona. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, se encuentra con este hombre y, mientras est&aacute; con &eacute;l, deja que la fantas&iacute;a que la acompa&ntilde;&oacute; durante tanto tiempo, se desinfle progresivamente. Pasan la noche juntos y, como en una novela de Milan Kundera, ella lo saluda amorosamente con la seguridad de que ya no lo volver&aacute; a ver.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se podr&iacute;a decir que ella es infiel? Depende qui&eacute;n lo diga. &iquest;Podr&iacute;a decirse que traicion&oacute; a su pareja? S&iacute;, pero no es un psicoanalista quien deba hacer esa valoraci&oacute;n. A este s&iacute; le va a importar el acto ps&iacute;quico que ella realiza cuando toma una decisi&oacute;n para desprenderse de una fantas&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Luego de esa decisi&oacute;n, ella regresa al v&iacute;nculo con su pareja y se siente radiante. Ya no piensa en el otro hombre, sino en el que tiene a su lado, al que ama, del que nunca est&aacute; del todo segura c&oacute;mo distanciarse para no quedar fijada en el rol que representa en la relaci&oacute;n que tienen. Lo ama, pero tambi&eacute;n se siente asfixiada.
    </p><p class="article-text">
        En otra &eacute;poca, algunas mujeres miraban telenovelas &ndash;en las que galanes seduc&iacute;an a mujeres&ndash; para suplementar el aburrimiento en la relaci&oacute;n con sus maridos. Ser&iacute;a trivial decir que ese aburrimiento proviene de la instituci&oacute;n matrimonial. Hoy el matrimonio est&aacute; en crisis y no por eso muchas mujeres en pareja dejan de buscar una telenovela en la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista moral, se trata de un acto inadecuado. El psicoan&aacute;lisis apunta a pensar la necesidad de la ficci&oacute;n como sost&eacute;n de la vida er&oacute;tica, necesidad que no surge de la crisis del amor, de que la pareja no est&aacute; bien, de que pase algo m&aacute;s o menos malo que venga a explicarla. 
    </p><p class="article-text">
        La moral precisa que lo que no nos gusta pase por algo malo y que, al final, el bien le gane al mal. Muchas orientaciones psicoterap&eacute;uticas, al final, son moralistas. Proponen v&iacute;as y estrategias para que ciertas cosas no pasen, con un ideal de armon&iacute;a que no se corrobora en la pr&aacute;ctica o que solo se consegu&iacute;a a trav&eacute;s de la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en otra situaci&oacute;n, la de un hombre que est&aacute; en pareja con una mujer, de la que no quiere separarse, pero con la que siente que no puede ser &eacute;l mismo. La sola idea de que la relaci&oacute;n pueda terminar, que &eacute;l dude, le produce una angustia incontenible y que solo resuelve adapt&aacute;ndose m&aacute;s al v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Cada tanto piensa en tener algo con otra mujer, pero en su caso la fantas&iacute;a va junto con el miedo a reemplazar a su pareja. Se detiene. Al mismo tiempo, no puede evitar resentirse al pensar que con ella es imposible hablar de algo de esto y que este es un problema con el que va a tener que lidiar por s&iacute; mismo. Parafraseando a Chesterton, para ponerse de acuerdo dos personas tienen que fingir ser tontas.
    </p><p class="article-text">
        Su mayor problema es que &eacute;l no puede ser otro en la relaci&oacute;n, como tampoco puede que ella sea otra para &eacute;l. Ella no puede representar otra instancia que la de una demanda que una y otra vez lo pone en un lugar de proveedor que, a &eacute;l, le resulta insoportable. La odia, pero con un odio que refuerza el amor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Habr&iacute;a que decirle que su relaci&oacute;n no funciona? &iquest;Proponerle una terapia de pareja? Es una posibilidad, pero como a cualquiera se le puede decir que su relaci&oacute;n no funciona. Si mal no recuerdo era Marx quien dec&iacute;a que solo hay dos estructuras que funcionan a partir de no funcionar: el capitalismo y el matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Una de las dificultades de nuestra &eacute;poca es que cuesta mucho escuchar una historia y no juzgar; entender que el desarrollo es complejo, que los actos no van en la l&iacute;nea de una suerte de resoluci&oacute;n l&iacute;mpida. Cuanto m&aacute;s escuchamos a alguien en el transcurso de un an&aacute;lisis, nos damos cuenta de que nada de lo que le pasa est&aacute; en la v&iacute;a de llegar a una conclusi&oacute;n m&aacute;s o menos definitiva o de resolver un problema.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca una nimiedad, lo cierto es que las personas viven. Y sus actos son una v&iacute;a de conocerse y desarrollarse a partir de sus vidas. Muchos de esos actos les parecen hasta incomprensibles, incluso parad&oacute;jicos. La acci&oacute;n humana no est&aacute; basada en una deliberaci&oacute;n racional. Entonces, &iquest;por qu&eacute; tantos modelos psicoterap&eacute;uticos piden al ser humano que sepa qu&eacute; quiere y piense &ndash;sobre todo piense&ndash; qu&eacute; va a hacer?
    </p><p class="article-text">
        No me refiero a ninguna escuela te&oacute;rica en particular. Y lo mismo que critico se puede leer en el marco de la orientaci&oacute;n que defiendo, la del psicoan&aacute;lisis. Es como si se hubiera perdido la lucidez para atender a la dimensi&oacute;n extra&ntilde;a del humano en su conducta. Hoy todo se trata de saber, entender, comprender; ya no hay lugar para el enigma y la contradicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Alguien llega a la consulta y plantea que hace algo que no sabe por qu&eacute; lo hace. &iquest;Qu&eacute; nos hace creer que, con nosotros, lo va a saber? &iquest;De qu&eacute; le servir&iacute;a? &iquest;Desde cu&aacute;ndo lo propio de la psicoterapia es la explicaci&oacute;n? As&iacute; es que tenemos a un mont&oacute;n de personas que saben, piensan, entienden, pero no viven, no les pasa nada, solo incrementan una autoobservaci&oacute;n que es un sacrificio al servicio del supery&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La vida es eso que pasa mientras nos evaluamos, pensamos de qu&eacute; lado estamos, cu&aacute;l es modo correcto de tomar peque&ntilde;as decisiones que, al final, no tomamos. Nuestras vidas ya casi no tienen el desarrollo lento y progresivo de vivencias incomprensibles que solo se van a entender con el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestras vidas ya no tienen la densidad de una novela, as&iacute; como las novelas cada vez tienen menos p&aacute;ginas y son apenas la descripci&oacute;n m&iacute;nima de un episodio sin anagn&oacute;risis.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-pasa_129_12596653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 09:35:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida, eso que pasa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infidelidad,Racionalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pantalla de Coldplay, una infidelidad y la policía de la moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/directivo-dimite-no-corrupcion-acosar-companera-infiel-pantalla-coldplay-policia-moral_129_12489009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b417c51-a847-45bb-87b2-2fe3904cf7d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pantalla de Coldplay, una infidelidad y la policía de la moral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nadie sabe nada de la vida de Andy Byron ni de Kristin Cabot. Pero el juicio moral que se extendió conforme sus imágenes se hacían virales se sostiene sobre normas sociales que dan todo por hecho y que remiten a un único modelo válido de lo que debe ser una 'buena' pareja, una 'buena' familia, y de lo que es, también, una infracción intolerable</p></div><p class="article-text">
        Andy Byron era, hasta hace unos d&iacute;as, el CEO de la empresa Astronomer Inc. El 18 de julio, su compa&ntilde;&iacute;a anunci&oacute;, consternada, su dimisi&oacute;n. Byron no estaba involucrado en un caso de corrupci&oacute;n. No sabemos nada de c&oacute;mo era su gesti&oacute;n empresarial, su trato con la plantilla. Tampoco era (que sepamos) sospechoso de mal comportamiento con ning&uacute;n empleado o empleada, ni estaba siendo investigado por un caso de acoso sexual o laboral en la empresa. La renuncia de Byron y el comunicado p&uacute;blico de su empresa tiene que ver con algo muy diferente: una infidelidad. La<em> kiss cam</em> (c&aacute;mara del beso) del concierto de Coldplay al que asisti&oacute; le pill&oacute; abrazado a una mujer, compa&ntilde;era de trabajo, que, al parecer, no es su esposa. Las im&aacute;genes se hicieron virales y generaron una especie de escarnio p&uacute;blico: el mundo ha decidido que Andy Byron y Kristin Cabot (as&iacute; se llama ella) son culpables y que merecen un castigo.
    </p><p class="article-text">
        Nadie sabe nada de la vida de Byron. No sabemos c&oacute;mo era su matrimonio, sus condiciones, sus pactos, sus arreglos. No sabemos qu&eacute; es lo importante para Andy Byron y su mujer. Tampoco sabemos qu&eacute; tipo de relaci&oacute;n tiene exactamente con Kristin Cabot. Pero el juicio moral que se ha extendido conforme las im&aacute;genes corr&iacute;an como la p&oacute;lvora se sostiene sobre valores y normas sociales que dan todo eso por hecho, que remiten a un &uacute;nico modelo v&aacute;lido de lo que debe ser una 'buena' pareja, una 'buena' familia, y de lo que es, tambi&eacute;n, una infracci&oacute;n intolerable. Tanto como para despedir a una persona o como para que una persona se vea en la tesitura de renunciar y su empresa de dar explicaciones. Tanto como para que la difusi&oacute;n internacional de esas im&aacute;genes nos parezca aceptable, algo entre el castigo y el chiste.
    </p><p class="article-text">
        La sex&oacute;loga Flor Arriola cree que la reacci&oacute;n que hemos visto ante esas im&aacute;genes grabadas durante el concierto de Coldplay tiene ver con una &ldquo;idea universalizada&rdquo; de lo que es ser una pareja y de lo que significa la fidelidad. &ldquo;La fidelidad se ha venido entendiendo como exclusividad er&oacute;tica, no compartirse con otros sujetos, da igual si esto forma parte de un pacto o acuerdo porque, en pareja, la exclusividad er&oacute;tica se da por hecha. Por ese motivo 'tenemos que hablar' para abrir nuestras relaciones&rdquo;, afirma. Aunque a la pregunta de qu&eacute; es la infidelidad, prosigue, la mayor parte de personas responden que es la ruptura de un pacto, deber&iacute;amos, primero, pensar cu&aacute;l es ese pacto y c&oacute;mo se traduce, seg&uacute;n cada una de las partes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 'pacto de pareja' muchas veces lleva intr&iacute;nseca y de manera t&aacute;cita la exclusividad er&oacute;tica y existe una idea de que romper ese pacto es lo peor que puede pasarle a una pareja, m&aacute;s all&aacute; de todo lo dem&aacute;s que pueda ocurrirles o de todo lo que ya tuvieran construido&rdquo;, explica Arriola, que est&aacute; detr&aacute;s del perfil de Instagram @loresexolog&iacute;a. Tenemos un ejemplo en horario de m&aacute;xima audiencia: el reality show La isla de las tentaciones, en el que varias parejas permanecen separadas durante semanas y rodeadas de hombres y mujeres que son su 'tentaci&oacute;n'. &iquest;El objetivo? Comprobar si se resisten a un encuentro er&oacute;tico con otras personas porque ser&aacute; as&iacute;, y solo as&iacute;, como sabr&aacute;n si est&aacute;n hechos el uno para el otro, si son su gran amor. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La isla de las tentaciones</em>, los besos, achuchones o roces pueden ser peligrosos, pero a&uacute;n perdonables. La l&iacute;nea roja es el encuentro genital. El programa obvia todo lo dem&aacute;s: en cada cap&iacute;tulo vemos c&oacute;mo miembros de esas parejas relatan faltas de respeto constantes, insatisfacciones profundas, ninguneos e incluso maltrato emocional. Tambi&eacute;n vemos c&oacute;mo comparten conversaciones relevantes e intimidad con otras personas. Nada de eso parece romper ese 'pacto de pareja' social, porque lo importante es que tu novio o tu novia no se encuentre con nadie en una cama. Esa es la prueba de amor que debe valernos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si la mujer de Andy Byron perdonara o tolerara un encuentro de su pareja con otra persona, pero prefiriera no saberlo? &iquest;Y si hubieran establecido como condici&oacute;n que sus encuentros fuera de la pareja no fueran conocidos para sus allegados? &iquest;Y si Andy Byron no se ha acostado con Kristin Cabot? &iquest;Y si quien estaba transgrediendo alg&uacute;n acuerdo era Cabot y no Byron? Incluso si la historia es exactamente como el mundo la ha interpretado -pillan a un hombre siendo 'infiel' a su pareja en un concierto, dando por hecho todos los significados-, &iquest;a qu&eacute; responde esta exposici&oacute;n p&uacute;blica, este juicio social?, &iquest;vamos a asumir que una persona puede ser despedida -o invitada a marcharse- por algo as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El sex&oacute;logo Bruno Mart&iacute;nez alerta de una especie de nuevo puritanismo sexual en el que el control social ya no procede de instituciones y lugares concretos sino que se convierte en una &ldquo;acci&oacute;n colectiva&rdquo; en la que participamos todos y todas. &ldquo;Ellos se convierten en personajes p&uacute;blicos sobre los que todo el mundo opina, y se convierten en objetos, porque ya no son sujetos: no sabemos si su relaci&oacute;n es una mierda o no, qu&eacute; tratos tienen con sus parejas, si est&aacute;n enga&ntilde;ando o no... lo que sabemos es que empieza un juego de juicio colectivo&rdquo;, se&ntilde;ala Mart&iacute;nez. Un juego en el que parece existir una competici&oacute;n por ver qui&eacute;n se&ntilde;ala m&aacute;s y con m&aacute;s rotundidad. En ese juego, mujeres, disidencias sexuales y pr&aacute;cticas no normativas tienen, por supuesto, las de perder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo sabe que estamos jugando con reglas falsas y da&ntilde;inas pero todo el mundo simula que son reglas buenas y que funcionan. Y parece que quien m&aacute;s critica, opina y se&ntilde;ala con el dedo es quien m&aacute;s las cumple&rdquo;, prosigue el sex&oacute;logo. En lugar de reflexionar sobre qu&eacute; es una pareja, cu&aacute;les son las condiciones que las sostienen, qu&eacute; necesita cada persona o qu&eacute; es una infidelidad; en lugar de ser conscientes de que 'pareja' o 'infidelidad' son conceptos construidos culturalmente que pueden ser pensados, transformados y adaptados a cada cual, jugamos a reforzar una moral sexual puritana (no vaya a ser que alguien piense algo <em>raro</em> de nosotros o que nosotrxs mismos no sepamos qu&eacute; queremos).
    </p><p class="article-text">
        Lo que llamamos infidelidad, dice la sex&oacute;loga Flor Arriola, se convierte en reclamo, esc&aacute;ndalo, espect&aacute;culo, sospecha, fiscalizaci&oacute;n, intrusi&oacute;n, escarnio. <em>Friendly reminder</em>: el delito de adulterio se derog&oacute; en Espa&ntilde;a en 1978, despu&eacute;s de que la dictadura franquista lo recuperara con un tremendo sesgo de g&eacute;nero. &ldquo;Cometen adulterio la mujer casada que yace con var&oacute;n que no sea su marido y el que yace con ella, sabiendo que es casada&rdquo;, dec&iacute;a entonces el C&oacute;digo Penal. El delito ya no existe, tampoco la pena de c&aacute;rcel ni las sanciones econ&oacute;micas asociadas, pero el caso de la <em>kiss cam</em> de Coldplay o aquel otro en el que alguien difundi&oacute; un v&iacute;deo &iacute;ntimo (esto s&iacute; es delito) del presentador Santi Mill&aacute;n y las redes se llenaron de juicios y prejuicios, bien podr&iacute;an servirnos para pensar si no hemos sustituido el C&oacute;digo Penal por la furia colectiva y el <em>hasthtag</em> para se&ntilde;alar a los desviados  y apuntalar la rectitud amorosa y sexual. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacemos juicios de valor y tratamos a la persona <em>infiel</em> como a un delincuente. Aun estando en pareja, se pueden tener deseos o fantas&iacute;as y llevarlas a cabo no convierte en monstruo a ning&uacute;n sujeto. Con esto no quiero negar el dolor de ninguna de las partes (probablemente ese dolor provenga tambi&eacute;n de una idea preconcebida de pareja o matrimonio), pero creo que existe una idea preconcebida de lo que es la pareja y yo solo invito a las personas a hacerse preguntas: &iquest;Les contamos todo a nuestras parejas? &iquest;Por qu&eacute; estamos obligadas a contar nuestras interacciones er&oacute;ticas? &iquest;No puede formar esto parte de mi intimidad? &iquest;Es una persona &rdquo;infiel&ldquo; un delincuente que merece todo el escarnio del mundo? Yo, desde luego, creo que no. Me parece peor la idea de ser grabada y publicada sin mi consentimiento porque esto es otras circunstancias nos horrorizar&iacute;a y aqu&iacute; parece que existe una idea revanchista de 'les han pillado, que se jodan'&rdquo;, reflexiona Flor Arriola.
    </p><p class="article-text">
        Astronomer Inc anunciaba la apertura de una investigaci&oacute;n interna para esclarecer lo sucedido y dec&iacute;a estar guiada por &ldquo;valores&rdquo; y preocupada por la conducta y la responsabilidad de sus trabajadores. Una contundencia empresarial sorprendente en tiempos en los que muchas empresas se muestran extremadamente prudentes a la hora de abordar el acoso sexual o la brecha salarial e incluso, en EEUU, dan marcha atr&aacute;s en sus programas de diversidad LGBTIQ e igualdad. Pero rectitud sexual, siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/directivo-dimite-no-corrupcion-acosar-companera-infiel-pantalla-coldplay-policia-moral_129_12489009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 09:49:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pantalla de Coldplay, una infidelidad y la policía de la moral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coldplay,Infidelidad,Moral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cenas con otros, sexo de una noche o mandar "nudes": ¿qué significa meter los cuernos en 2025?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cenas-sexo-noche-mandar-nudes-significa-cuernos-2025_1_12133532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1060f345-dd28-43b9-905a-b336639dabed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cenas con otros, sexo de una noche o mandar &quot;nudes&quot;: ¿qué significa meter los cuernos en 2025?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más del 60% de los españoles considera que intercambiar mensajes subidos de tono con alguien que no es su pareja es infidelidad. Sin embargo, casi la mitad cree que enamorarse de otra persona no lo es. ¿Dónde trazamos la línea?</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que nuestras relaciones, nuestros amores y, por extensi&oacute;n, nuestros desamores e infidelidades, han cambiado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Un ejemplo:<a href="https://nielseniq.com/global/es/news-center/2024/mas-de-4-millones-de-personas-ligan-por-internet-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> seg&uacute;n un estudio</a> realizado por la empresa GfK DAM, dedicada a la medici&oacute;n de las audiencias digitales, en Espa&ntilde;a m&aacute;s de cuatro millones de personas utilizan cada mes webs y aplicaciones de citas, lo que equivale nada menos que al 8% de la poblaci&oacute;n de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es com&uacute;n haber acudido a una 'boda Tinder' &mdash;un concepto que se ha popularizado en los &uacute;ltimos tiempos para designar a las uniones de personas que se conocieron a trav&eacute;s de aplicaciones&mdash;. En el extremo contrario, el de las infidelidades y las posteriores rupturas, las cosas tambi&eacute;n han evolucionado hacia la digitalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que hoy en d&iacute;a es m&aacute;s f&aacute;cil que nunca ser infiel, tanto desde el punto de vista del que conscientemente quiere hacerlo, como desde el lado del enga&ntilde;ado. La era digital ha tra&iacute;do nuevas formas de conducta que pueden derivar f&aacute;cilmente hacia los cuernos: env&iacute;o de mensajitos, fotos, memes m&aacute;s o menos subidos de tono y un largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, por tanto, tambi&eacute;n nos ha tra&iacute;do, inesperadamente, una evoluci&oacute;n del concepto de infidelidad. Una ampliaci&oacute;n de la zona gris que, seg&uacute;n veremos, deja un amplio margen para la interpretaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Hay m&aacute;s cuernos en un 'buenas noches'&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Habr&iacute;a sido muy interesante que el Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) hubiera realizado hace diez, veinte o treinta a&ntilde;os, estudios similares a <a href="https://www.cis.es/-/el-76-9-de-los-encuestados-considera-importante-tener-relaciones-sexuales-para-una-vida-satisfactoria?redirect=%2Fsala-prensa%2Factualidad%2Finfo-cis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a>, un nuevo trabajo del organismo p&uacute;blico del que se ha publicado recientemente el avance de resultados, para ver con datos en la mano c&oacute;mo hemos cambiado en este aspecto tan &iacute;ntimo.&nbsp;Aunque tampoco es dif&iacute;cil imaginarse cu&aacute;les ser&iacute;an las opiniones de los espa&ntilde;oles de hace unas d&eacute;cadas en lo relativo a los cuernos. Bastante similares a las de los actuales concursantes del programa La isla de las tentaciones cuando concretan sus &ldquo;l&iacute;mites&rdquo;: b&aacute;sicamente todo deb&iacute;a ser infidelidad, de una mirada al sexo bajo (o sobre) el edred&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la actualidad. Aparte de la infidelidad, en el estudio, el CIS revela la opini&oacute;n de los 3.856 espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que respondieron a sus preguntas a finales de enero de este mismo a&ntilde;o al respecto de diversos aspectos como la importancia de las relaciones sexuales en su vida, sus experiencias en ese campo, su grado de satisfacci&oacute;n o c&oacute;mo se identifican sexualmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La era digital ha traído nuevas formas de conducta que pueden derivar fácilmente hacia los cuernos: envío de mensajitos, fotos, memes más o menos subidos de tono...</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay datos realmente llamativos. Por ejemplo, un 17,2% de las personas consideran que simplemente hablar o quedar con una expareja (entendemos que sin que ellos lo sepan) y aunque no se mantenga ning&uacute;n tipo de relaci&oacute;n sexual, es infidelidad. Sin embargo, preguntados por c&oacute;mo reaccionar&iacute;an al hecho de que su pareja se enamorara de otra persona, pr&aacute;cticamente la mitad de los encuestados afirmaron que no lo considerar&iacute;an cuernos si la relaci&oacute;n no llega al sexo. &iquest;Quiz&aacute; es que el amor no es tan importante para la mitad de la poblaci&oacute;n? Un 47,1% piensa justo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Casi lo mismo ocurre con dar un beso en los labios, aunque aqu&iacute; quienes piensan que s&iacute; representa una infidelidad sube hasta el 53%. Quiz&aacute; el hecho de que haya un contacto f&iacute;sico, por m&aacute;s que sea leve, tiene su efecto. M&aacute;s de un 4% no tiene claro si la cosa es grave o no.
    </p><p class="article-text">
        Puede que porque sentimos que es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que ocurra (tal vez porque nosotros mismos lo hemos hecho), los espa&ntilde;oles se muestran mucho m&aacute;s inclinados a considerar una deslealtad que nuestra pareja se intercambie mensajes subidos de tono a trav&eacute;s de aplicaciones como WhatsApp o Instagram. Un 64,5% considera que hacer eso s&iacute; que son cuernos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un 17,2% de los españoles consideran que simplemente hablar o quedar con una expareja y aunque no se mantenga ningún tipo de relación sexual, es infidelidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este resultado remite irremediablemente a uno de los art&iacute;culos m&aacute;s recordados del periodista Manuel Jabois, publicado en enero de 2019 en el diario<em> </em>El Pa&iacute;s, titulado <a href="https://elpais.com/elpais/2019/01/15/opinion/1547571821_501227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hay m&aacute;s cuernos en un "buenas noches</em></a><em>&rdquo;.</em>&nbsp; En &eacute;l, el periodista gallego relataba c&oacute;mo un amigo le hab&iacute;a confesado que estaba escribi&eacute;ndose mucho con una mujer, pero que como no hab&iacute;a sexo entre ellos, no lo consideraba una infidelidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jabois se mostraba en desacuerdo con su amigo, y defend&iacute;a que un simple mensaje de &ldquo;buenas noches&rdquo; enviado desde la cama mientras se est&aacute; con la pareja puede ser m&aacute;s significativo y representar una mayor traici&oacute;n emocional que un encuentro sexual espor&aacute;dico sin implicaciones afectivas. Tambi&eacute;n destacaba la capacidad de su generaci&oacute;n para evitar la culpa y el hecho de que el sexo continuaba &ldquo;teniendo el aura de punto culminante del amor, enga&ntilde;o m&aacute;ximo y traici&oacute;n mayor en caso de la pareja infiel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El estado de los cuernos en 2025</strong></h2><p class="article-text">
        Hace ya seis a&ntilde;os del art&iacute;culo de Jabois pero parece haber sido escrito la semana pasada. La tesis del art&iacute;culo, que llam&oacute; tanto la atenci&oacute;n, en parte, por su punto de vista novedoso, se ve refrendada ahora por los datos del estudio del CIS.
    </p><p class="article-text">
        El sexo sigue teniendo la &uacute;ltima palabra a la hora de dilucidar si una relaci&oacute;n es digna de ser calificada como infidelidad o no. En las preguntas de la encuesta que incluyen sexo como, por ejemplo, si &ldquo;mantener relaciones sexuales y afectivas con otra persona&rdquo; es ser infiel, la respuesta es s&iacute; para el 91,5% de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier modo, para huir del dato fr&iacute;o (aunque humano) del CIS, se ha preguntado a varias personas buscando adem&aacute;s otros factores, m&aacute;s all&aacute; del sexo, que pudieran convertir una bonita y respetable amistad en una &ldquo;sucia relaci&oacute;n ad&uacute;ltera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tu pareja no puede controlar lo que está ocurriendo en cada parcela de tu imaginación. Cualquier conversación que tengas con una tercera persona en plan romántico o sexual está fuera de los márgenes de la infidelidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> (Valencia)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo cierto es que aunque la t&oacute;nica general es, como se&ntilde;ala el CIS, considerar que hay m&aacute;s cuernos en un buenas noches, los argumentos que plantean una excepci&oacute;n a esta creencia son interesantes. &ldquo;Creo que entendemos muy mal las relaciones mon&oacute;gamas normativas y sus infidelidades&rdquo;, cuenta a elDiario.es Ana, de Madrid. &ldquo;Todo depende de las parejas, claro, pero creo que est&aacute; demasiado mal visto mandarnos una guarradita con alguien de vez en cuando. Las relaciones van mucho m&aacute;s all&aacute; de eso, creo yo. Si tengo un proyecto de vida con alguien, este no se va a romper porque est&eacute; haciendo <em>sexting </em>con otra persona. &iquest;No es mejor eso a que tenga sexo?&rdquo;. De nuevo la superioridad del sexo.
    </p><p class="article-text">
        Repreguntada Ana porque ha hecho mucho hincapi&eacute; en lo de las guarraditas. &iquest;Y si la cosa va m&aacute;s de amor? &ldquo;Entonces es diferente, tendr&iacute;a que pensarlo&rdquo;, contesta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que está demasiado mal visto mandarnos una guarradita con alguien de vez en cuando (...) Si tengo un proyecto de vida conjunto, este no se va a romper porque esté haciendo &#039;sexting&#039; con otra persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> (Madrid)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Por mucho que le pueda molestar a tu pareja, no puede controlar lo que est&aacute; ocurriendo en cada parcela de tu imaginaci&oacute;n&rdquo;, argumenta Laura, de Valencia. &ldquo;Cualquier conversaci&oacute;n que tengas con una tercera persona en plan rom&aacute;ntico o sexual est&aacute; fuera de los m&aacute;rgenes de la infidelidad en mi opini&oacute;n. Es cierto que esos mensajes representan un v&iacute;nculo entre t&uacute; y la persona ajena a la pareja, pero yo lo entiendo como un juego y, aunque duela, hay que respetarlo. Yo le doy las buenas noches a mucha gente y reconozco que a algunos de mis amigos me los follar&iacute;a en el ba&ntilde;o de una discoteca, pero no lo voy a hacer porque mi intenci&oacute;n es construir una relaci&oacute;n con otra persona y ellos son mis amigos. Pero no puede ser tampoco que nuestra pareja nos impulse a convertirnos en una mierda de persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; infidelidad es que le recomiende un libro y que se lo lea&rdquo;, confiesa, por su parte, Carla (Barcelona), entrando ya en otros comportamientos que pueden resultar m&aacute;s dolorosos que el propio sexo. Tambi&eacute;n menciona que otra forma de infidelidad para ella ser&iacute;a que &ldquo;hablara de los problemas de nuestra relaci&oacute;n con esa otra persona. Eso me dejar&iacute;a KO. O que empezara cualquier tipo de proyecto con ella o &eacute;l sin que me lo hubiera comentado a m&iacute; previamente. Y me explico, me parece muy bien tener proyectos con amigos o con otras personas, pero es importante tener una meta com&uacute;n tambi&eacute;n con tu pareja y si solo la busca con otros&hellip; La relaci&oacute;n est&aacute; en estado vegetativo&rdquo;, opina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si mi pareja se va a cenar a solas con alguien, me pongo en alerta, porque las cenas tienen ese punto más íntimo, más especial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dori</span>
                                        <span>—</span> Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si mi pareja se va a cenar a solas con alguien, me pongo en alerta, porque las cenas tienen ese punto m&aacute;s &iacute;ntimo, m&aacute;s especial, como que invitan a alargar la conversaci&oacute;n y a crear conexi&oacute;n&rdquo;, afirma Dori, de Barcelona. &ldquo;En cambio, si quedan para comer, no lo percibo igual. Las comidas suelen ser m&aacute;s r&aacute;pidas, m&aacute;s del d&iacute;a a d&iacute;a, incluso pueden tener un aire m&aacute;s informal o laboral, por lo que no me generan la misma sensaci&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En su art&iacute;culo, Jabois declaraba como urgente el desprestigio y la banalizaci&oacute;n del sexo en este tipo de asuntos. Por ahora, sin embargo, parece que se sigue todav&iacute;a bastante lejos de hacerlo y que habr&aacute; que mantenerse durante un tiempo m&aacute;s haciendo equilibrios sobre la fina l&iacute;nea que separa la lealtad de la deslealtad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cenas-sexo-noche-mandar-nudes-significa-cuernos-2025_1_12133532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Mar 2025 14:04:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cenas con otros, sexo de una noche o mandar "nudes": ¿qué significa meter los cuernos en 2025?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexo,Infidelidad,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Queremos tanto a Zambra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/queremos-zambra_129_11840930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59c7b72e-1b27-46f0-b0fc-9930cb0c33bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Queremos tanto a Zambra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El chiste, al situar un mecanismo, puede funcionar como interpretación. A propósito de una crónica sobre "weones" y "gorreados" del escritor chileno Alejandro Zambra.</p></div><p class="article-text">
        En la compilaci&oacute;n de cr&oacute;nicas con el t&iacute;tulo<em> Tema libre</em>, de <strong>Alejandro Zambra</strong>, hay una que es hermosa y comienza con la an&eacute;cdota de la primera vez que, en su juventud, una mujer le puso los cuernos. Encima con un argentino.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, recuerda un chiste: un tipo camina por la calle y le empiezan a pegar, porque lo creen argentino. Entonces otro le pregunta por qu&eacute; no les dijo que era chileno. &ldquo;Con lo que me gusta que le peguen a esos weones&rdquo;, responde el primero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Es un chiste fabuloso, que funciona como una interpretaci&oacute;n. Sit&uacute;a un mecanismo: alguien puede tolerar un sufrimiento si puede identificarse con quien lo agrede.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo es m&aacute;s com&uacute;n de lo que nos imaginamos y explica, por ejemplo, el modo en que personas votan contra sus intereses de clase, pero tambi&eacute;n por qu&eacute; otras permanecen en ciertas relaciones de pareja. Pero volvamos a la cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Luego Zambra narra el romance con una joven de Argentina, con la que se escrib&iacute;a cartas. Esto se lo cuenta, en unas vacaciones, a un amigo de los padres, tambi&eacute;n trasandino y que se llama Luciano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se lo cuenta, Luciano entiende que Zambra le hablaba de la hija y, entonces, le dice que &eacute;l &ndash;Luciano, aunque enti&eacute;ndase tambi&eacute;n el desliz ed&iacute;pico&ndash; siempre se quiso acostar con su madre. Zambra se lo dice a su padre. Fin de las vacaciones.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como hijos, todas nuestras identificaciones son masoquistas, pero solo somos hombres si podemos asumir ese masoquismo como parte de la virilidad, con una identificación que nos excluya
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es bell&iacute;simo c&oacute;mo Zambra relata la separaci&oacute;n de sus padres. Sabe que no fue por lo que &eacute;l dijo (Zambra no es neur&oacute;tico), sino que los padres se unieron porque es lo que tocaba en cierto momento. Al poco tiempo la madre empieza a salir con Luciano y se va a vivir a Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Zambra comienza a escribirse cartas con su madre. Entiende algo que antes no: ya no es el &ldquo;gorreado&rdquo;, aunque su madre lo haya dejado por un argentino. Lo dice as&iacute;: &ldquo;Es dif&iacute;cil ver a tu madre a los besos con un hombre que no es tu padre (ni vos)&rdquo;. Ese par&eacute;ntesis indica el trabajo de la represi&oacute;n y tambi&eacute;n el del duelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es que vuelve a la escena en que se escribe con la argentina y descubre por qu&eacute; una canci&oacute;n que a ella le encanta y a &eacute;l le parece muy mala, sin embargo, encubre una verdad: el amor no nace del amor, sino de una p&eacute;rdida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de perder el lugar de hijo, para no sentirse dejado y, adem&aacute;s, si uno va a ser hombre, m&aacute;s que identificarse con el padre, tiene que hacerlo con el que se acuesta con la madre. No hay otro parricidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso el chiste que cuenta al principio es tan efectivo. Como hijos, todas nuestras identificaciones son masoquistas, pero solo somos hombres si podemos asumir ese masoquismo como parte de la virilidad, con una identificaci&oacute;n que nos excluya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de la cr&oacute;nica es el de la canci&oacute;n: &ldquo;El amor despu&eacute;s del amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/queremos-zambra_129_11840930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Nov 2024 09:43:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Queremos tanto a Zambra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alejandro Zambra,Infidelidad,Duelos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué somos (in)fieles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/in-fieles_129_10849321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee2cd256-b19c-4230-ad31-ca81ff560d1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué somos (in)fieles?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de una infidelidad “desmaterializada”, que incluye likes en redes o chateos con otras personas, ¿qué sostiene la fidelidad en el pacto implícito de una pareja? </p></div><p class="article-text">
        Una de las cuestiones m&aacute;s dif&iacute;ciles en el campo de la psicoterapia de pareja es quitarle a la infidelidad su velo moral.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que esto es pr&aacute;cticamente imposible para quienes est&aacute;n en el interior del v&iacute;nculo y viven el acto infiel como una traici&oacute;n, quiz&aacute; como algo hecho deliberadamente y con la intenci&oacute;n de da&ntilde;ar, como una forma de maldad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el espacio terap&eacute;utico no es raro descubrir que la infidelidad, las m&aacute;s de las veces, fue una manera de expresar un conflicto que no se puedo elaborar de otro modo, o bien menos un asunto de deseo (por otra persona) que una variante del aburrimiento o una frustraci&oacute;n, si no la v&iacute;a desesperada de sostener la pareja &ndash;antes que de buscar alg&uacute;n tipo de separaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en el &aacute;mbito psicoterap&eacute;utico la infidelidad se vuelve un s&iacute;ntoma; o sea, un mensaje que debe ser descifrado. Sobre esta cuesti&oacute;n ya escrib&iacute; en otras ocasiones y, para el caso, tambi&eacute;n escrib&iacute; un art&iacute;culo &ndash;para este mismo medio&ndash; en el que desarroll&eacute; un esbozo de diferencia entre la infidelidad masculina y la femenina.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; un poco temerariamente, en aquella ocasi&oacute;n propuse que los varones recurren a la infidelidad como un modo de recuperar una versi&oacute;n deseante de s&iacute; mismos, con la cual a veces buscan complementar su pareja &ndash;no por nada en una novela de Silvina Bullrich, una de las escritoras que mejor escribi&oacute; acerca de la instituci&oacute;n matrimonial, la protagonista dice que nunca su marido es tan bueno como despu&eacute;s de visitar a su &ldquo;querida&rdquo;&ndash;; mientras que para las mujeres la infidelidad puede ser una manera de conservar el amor con su marido, con m&aacute;s o menos culpa.
    </p><p class="article-text">
        Claro est&aacute; que este esquematismo apresurado es rebatible y hoy no tiene vigencia, no solo por la modificaci&oacute;n de los estereotipos de g&eacute;nero, sino porque el matrimonio ya no es el tipo de v&iacute;nculo privilegiado para consolidar el amor. El matrimonio era una instituci&oacute;n que inclu&iacute;a sus transgresiones, de ah&iacute; que (hoy) se la considere hip&oacute;crita (vaya uno a saber a partir de qu&eacute; nuevos valores normativos); por ejemplo, el v&iacute;nculo con un amante implicaba cari&ntilde;o y cuidado, antes que el descarte con que hoy se relacionan con otras personas quienes est&aacute;n en una pareja formal.
    </p><p class="article-text">
        Ya no es la nuestra una &eacute;poca de amantes, sino de un uso instrumental del otro, que el d&iacute;a que se pone medio pesado se manda a pasear, sin noci&oacute;n de deuda. En otro tiempo, haber sido la amante de un hombre daba derecho a ciertos reclamos, si no a participar de beneficios y, eventualmente, a aspectos de su herencia y una segunda fila en el entierro.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no es de los cambios en las estructuras y condici&oacute;n del amantazgo que quer&iacute;a escribir hoy, as&iacute; que volvamos a la infidelidad. Si la vemos como fen&oacute;meno moral, no hay chance de llegar muy lejos, ya est&aacute; todo resuelto: hay algo malo que alguien le hizo a otra persona y listo.
    </p><p class="article-text">
        Esto es muy poco. Entiendo que para quienes est&eacute;n dentro de la situaci&oacute;n, sea dif&iacute;cil ver otra cosa, pero &iquest;qu&eacute; tal si tratamos de pensarla sin identificarnos con alguno de los dos roles y vemos si sale algo mejor?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No por nada la infidelidad hace tanto ruido en los libros que hoy se publican sobre psicoterapia de pareja, porque cuando se quiere reducir la fidelidad a algún tipo de pacto, fracasa. Termina en la ruptura de la relación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace un momento, cuando me refer&iacute;a a la infidelidad como s&iacute;ntoma, propuse que no se la puede pensar sin tener cuenta c&oacute;mo se lleg&oacute; a dar. Ahora dir&iacute;a m&aacute;s: &iquest;de qu&eacute; se sostiene la fidelidad? Quiero decir: la fidelidad, &iquest;es simplemente responder a una limitaci&oacute;n? Dicho de otra manera, &iquest;somos fieles porque no somos infieles? 
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima pregunta es especialmente interesante, cuando hoy la infidelidad se ampli&oacute; a un grado tal que incluye likes en redes, chateos con otras personas, etc.; es decir, esta es LA pregunta, en un tiempo de infidelidad &ldquo;desmaterializada&rdquo;, cuando se la puede encontrar m&aacute;s all&aacute; (o m&aacute;s ac&aacute;) de la consumaci&oacute;n de una relaci&oacute;n sexual fuera de la pareja. Para resolver esta inquietud, voy a presentar una noci&oacute;n, la de &ldquo;pacto impl&iacute;cito&rdquo; en una pareja.
    </p><p class="article-text">
        Los pactos impl&iacute;citos son un tipo de modo vincular, basado en imponerle al otro una condici&oacute;n que se deduce de una conducta&nbsp;personal &ndash;para que el otro act&uacute;e tal como&nbsp;yo lo hice.&nbsp;Apliqu&eacute;moslo a nuestro tema: un d&iacute;a descubro que mi pareja me fue infiel y me enojo, creo que por el hecho, pero m&aacute;s bien porque, de manera t&aacute;cita, yo entend&iacute; mi fidelidad como una privaci&oacute;n. Es decir, se basaba en limitarme para que el otro se limite. Lo que duele, entonces, no es tanto lo ocurrido en s&iacute; &ndash;a cu&aacute;ntas personas les duele la traici&oacute;n de personas a las que, en verdad, hace rato que no aman&ndash; sino la ruptura de un pacto cuyo motor estaba en condicionarse rec&iacute;procamente. 
    </p><p class="article-text">
        A veces los pactos impl&iacute;citos se conversan expl&iacute;citamente, se los ratifica expresamente, sin tener en cuenta que la salud de una pareja depende de que sean los menos posibles. Cuantos m&aacute;s pactos impl&iacute;citos tiene un v&iacute;nculo, m&aacute;s se debilita. Este es una manera de decir que la pareja no es contrato, acuerdo, negociaci&oacute;n. La fidelidad es una v&iacute;a privilegiada para investigar esta cuesti&oacute;n. No por nada la infidelidad hace tanto ruido en los libros que hoy se publican sobre psicoterapia de pareja, porque cuando se quiere reducir la fidelidad a alg&uacute;n tipo de pacto, fracasa. Termina en la ruptura de la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La fidelidad es un don. No tiene que ver con ning&uacute;n tipo de limitaci&oacute;n, sino con el af&aacute;n de realizarse a trav&eacute;s del otro, por eso tambi&eacute;n podr&iacute;amos decir que es una forma de entrega en el v&iacute;nculo. Hay una paradoja en la fidelidad: quien se decide a serlo, ya no necesita serlo. La fidelidad se anula a s&iacute; misma, porque es un acto de trascendencia. Poner la l&iacute;nea de corte en lo que hace el otro, evaluado en t&eacute;rminos de que sea m&aacute;s o menos &ldquo;correcto&rdquo;, corre el foco de lo verdaderamente importante y restablece la perspectiva fallida de qu&eacute; hago (o hice yo) en funci&oacute;n de lo que el otro hace, como si hubiera simetr&iacute;a en el v&iacute;nculo amoroso.
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima es otra trampa de la moral sexual contempor&aacute;nea aplicada a la pareja, hacer creer que la reciprocidad es una cuesti&oacute;n de simetr&iacute;a, reducir la matriz del v&iacute;nculo a un asunto de mercado, como si en el amor se tratara de lo que pone cada una de las partes con el fin de aumentar los rendimientos de una empresa com&uacute;n. Sin duda en una pareja se trata de aquello que es &ldquo;com&uacute;n&rdquo;, pero que jam&aacute;s se constituye por partes iguales. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta que no pensemos lo com&uacute;n de un modo totalmente diferente, vamos a seguir atrapados en las apor&iacute;as actuales de la psicoterapia de pareja &ndash;como la que se pone de manifiesto en la infidelidad entendida como fen&oacute;meno moral, por haberla pensado desde la noci&oacute;n de pacto impl&iacute;cito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/in-fieles_129_10849321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jan 2024 09:26:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Infidelidad,Parejas,Moral sexual]]></media:keywords>
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