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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Doxeo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/doxeo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Doxeo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los domadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/domadores_129_10909167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2dc4765-d349-4ece-944d-f4dd085528ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los domadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya son varias las ocasiones en las que leo a Milei o Mondino festejar cómo los jóvenes -y no tan jóvenes- libertarios doman a sus críticos. Domar es el objetivo del doxeo. No se puede admitir la existencia de domadores de humanos. Mucho menos con patrocinio oficial.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Porque yo he nacido, para domarte, Lina, y para transformarte, mi gatita salvaje, en una Lina d&oacute;cil como son todas las dem&aacute;s Linas que tienen un hogar&rdquo;. La fierecilla domada, William Shakespeare.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Se define en la voz espa&ntilde;ola <em>domar </em>como &ldquo;la acci&oacute;n de sujetar, amansar y hacer d&oacute;cil al animal&rdquo;. La idea de un ser humano sujetado y amansado por una voluntad ajena es una afrenta al esp&iacute;ritu liberal y el principio de respeto irrestricto al proyecto de vida de cada uno. La doma humana es una colectivizaci&oacute;n forzada de la conducta y el acto supremo de totalitarismo.
    </p><p class="article-text">
        Ya son varias las ocasiones en las que leo a Mondino o Milei festejar c&oacute;mo los j&oacute;venes, y no tan j&oacute;venes, libertarios <em>doman </em>a sus cr&iacute;ticos. Festejan la aplicaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de humillaci&oacute;n en las redes sociales que suelen apelar a cuestiones personal&iacute;simas como sexualidad, conflictos familiares, problemas de salud, situaciones laborales, la forma del cuerpo y otros asuntos de la esfera &iacute;ntima de la v&iacute;ctima o sus seres queridos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tuit de la canciller Diana Mondino                            </span>
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        La doma humana est&aacute; &iacute;ntimamente asociada a la violencia contra las mujeres. Cuando comenc&eacute; el art&iacute;culo me vino a la mente <em>La fierecilla domada</em>, una comedia de Shakespeare donde el protagonista es capaz de privar de sue&ntilde;o y alimentos, vejar y humillar a una mujer de car&aacute;cter fuerte para hacerla d&oacute;cil y someterla a su voluntad.&nbsp;En una lectura simplista, la gracia de esta obra estriba en observar el insufrible car&aacute;cter de la mujer y la destreza del domador en la aplicaci&oacute;n de la violencia. Aunque a partir de los avances culturales esto no da m&aacute;s gracia. Es una descripci&oacute;n extraordinaria de c&oacute;mo opera el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Domar es el objetivo del <em>doxeo</em>, una pr&aacute;ctica que creci&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en los c&iacute;rculos libertarios, inicialmente como reacci&oacute;n de varones j&oacute;venes frustrados que hac&iacute;an responsable de sus problemas al movimiento feminista. Hoy en d&iacute;a la pr&aacute;ctica trasciende el <em>backlash </em>reaccionario, aunque las mujeres siguen siendo con quienes m&aacute;s se ensa&ntilde;an. Adem&aacute;s, se convirti&oacute; en una pr&aacute;ctica oficial sistem&aacute;tica validada desde el Poder Ejecutivo Nacional. Anteayer, el Presidente de la Naci&oacute;n se despach&oacute; publicando foto y nombre de cada uno de los diputados que, seg&uacute;n su mundo propio, son &ldquo;traidores a la patria&rdquo; por no haber votado a ciegas la Ley &Oacute;mnibus.
    </p><p class="article-text">
        El <em>doxeo </em>consiste en recopilar informaci&oacute;n de una persona a partir de datos disponibles en Internet, hurgando la huella virtual de las v&iacute;ctimas, penetrando en bases de datos privadas e incluso aplicando t&eacute;cnicas de ingenier&iacute;a social para obtener m&aacute;s informaci&oacute;n contactando a la propia persona o su c&iacute;rculo &iacute;ntimo. Cuando se recopila la informaci&oacute;n, se la compila en un video o en una serie de publicaciones con el fin de humillar y quebrar psicol&oacute;gicamente a la v&iacute;ctima. Cuando se <em>doxea </em>a alguien, en los grupos de Whatsapp libertarios el victimario dice.... &iexcl;domaaaada! con emojis y gifs. El resto le festeja.
    </p><p class="article-text">
        Es una versi&oacute;n 2.0 del&nbsp;&ldquo;no te metas&rdquo; porque si no viene la patota virtual y la represi&oacute;n simb&oacute;lica. Ninguna persona &ldquo;del com&uacute;n&rdquo; quiere sufrir esta reprimenda y as&iacute; se crea un espiral de silencios.
    </p><p class="article-text">
        Tomemos el caso repugnante de Jenifer para graficar como funciona esta pr&aacute;ctica:
    </p><p class="article-text">
        Jenifer&nbsp;fue v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero extrema -econ&oacute;mica, f&iacute;sica y psicol&oacute;gica- durante varios a&ntilde;os. Tuvo miedo, sufri&oacute; carencias, no pudo dormir&hellip; como Catalina en <em>La fierecilla domada</em>. Vivi&oacute; mucho tiempo con medidas judiciales de protecci&oacute;n para evitar a su agresor.
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, esta fierecilla fue herida, pero no domada. Logr&oacute; liberarse de su agresor y comenz&oacute; a expresar sus intereses pol&iacute;ticos. Dej&oacute; de ser la v&iacute;ctima correcta y sufriente. Simpatizante de las causas populares, particip&oacute; de las movilizaciones contra la llamada &ldquo;Ley &Oacute;mnibus&rdquo;, contra un paradigma de miedo, subordinaci&oacute;n y silencio. Lleg&oacute; de Ituzaing&oacute;, sin militancia pol&iacute;tica previa, convocada por las redes de Argentina Humana.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda jornada de movilizaci&oacute;n Jenifer fue arbitrariamente detenida. No cometi&oacute; ning&uacute;n delito, pero &ldquo;la sujetaron&rdquo; como indica la buena t&eacute;cnica de la doma. Fue una de las cuatro chicas que castigaron por cantar el himno. Personal policial masculino las arrastr&oacute; hasta un cami&oacute;n celular d&oacute;nde la subieron violentamente. En vano intent&oacute; defenderlas el diputado Eduardo Toniolli. Una vez arriba, dieron vueltas por horas y horas, las llevaron de un lugar a otro, todo para amansarla. Es muy feo que te lleven de &ldquo;paseo&rdquo; en un cami&oacute;n celular de la polic&iacute;a. No pod&eacute;s respirar bien, no pod&eacute;s ir al ba&ntilde;o, no sab&eacute;s qu&eacute; te va a pasar. A la madrugada, las dejaron en una dependencia policial sin permitirles la llamada ni la visita m&eacute;dica que indica la ley.
    </p><p class="article-text">
        La noticia activ&oacute; los protocolos de la solidaridad y los abogados empezaron a moverse, en particular el Dr. Leandro Halperin (UCR) que permaneci&oacute; en la dependencia bregando por la libertad de las detenidas que se produjo reci&eacute;n por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Ni bien pude me comuniqu&eacute; con Jenifer. Desde luego, la not&eacute; angustiada y cansada, pero la solidaridad de los compa&ntilde;eros, en particular de las otras tres mujeres que hab&iacute;an padecido con ella, hab&iacute;a sido la parte positiva de una experiencia espantosa para cualquier persona. As&iacute; que, a pesar del ablande y la sujeci&oacute;n, no la hab&iacute;an domado. Se iba a recuperar e incluso quer&iacute;a participar de la movilizaci&oacute;n al d&iacute;a siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, despu&eacute;s de la represi&oacute;n policial, vino la represi&oacute;n para-policial, el doxeo, con un golpe tan bajo que voltear&iacute;a a muchos militantes fogueados. Jenifer no hab&iacute;a terminado de procesar lo que le pas&oacute; la noche anterior cuando empez&oacute; a recibir los mensajes. Circulaba un video publicado en X e Instagram en la cuenta verificada de <strong>Tom&aacute;s D&iacute;az Cueto</strong>, un mediocre influencer que se presenta en redes como periodista de La Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jenifer, en un l&oacute;gico estado de shock y angustia, me envi&oacute; el video. Cuando lo v&iacute; sent&iacute; una repugnancia instintiva contra ese individuo que se hab&iacute;a auto-grabado para animar una pieza audiovisual maliciosa en la que presentaba documentos e informaci&oacute;n confidencial sobre Jenifer y sus hijos.&nbsp;Un agudo dolor y una r&aacute;faga de ira me toc&oacute; el alma. &iquest;Qui&eacute;n puede ser tan mal bicho? Respirar hondo, creer en los resortes institucionales, refrenar pulsiones vindicativas, aconsejarle a Jenifer la v&iacute;a judicial, presentar la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        El domador Tom&aacute;s D&iacute;az Cueto es un tipo de virilidad afectada, musculatura de gimnasio, barba estilizada, voz de cotorra inquisidora y un sentido de impunidad absoluto que en exactamente 61 segundos viol&oacute; todos los derechos de Jenifer y sus cuatro hijos. El video expone criminalmente a los ni&ntilde;os en el marco de un relato ficticio destinado a generar odio hacia la madre. Siempre hay suficientes odiadores disponibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el video se apreciaban con claridad nombres, datos personales, im&aacute;genes y problemas de salud de ni&ntilde;os peque&ntilde;os extra&iacute;dos en su mayor&iacute;a de los expedientes judiciales reservados</strong> sacados del juzgado de familia donde tramita el conflicto que sostiene con su agresor. La divulgaci&oacute;n de estos datos es un delito grave. La denuncia ya est&aacute; radicada en el Juzgado Federal N&deg; 1 de Mor&oacute;n a cargo del Juez Martin Alejandro Ramos. El que las hace las paga.
    </p><p class="article-text">
        El video ten&iacute;a por objeto expl&iacute;cito castigar a Jenifer por participar en la movilizaci&oacute;n. La repugnante pieza de sadismo expl&iacute;cito empieza con la cara sonriente del varoncito infame preguntando a sus m&aacute;s de 100 mil seguidores de Twitter y 200 mil en Instagram &ldquo;<em>&iquest;te acord&aacute;s de las detenidas por cortar la traza en el congreso?</em>&rdquo; antes de vomitar la falsa biograf&iacute;a de una tremenda &ldquo;hija de puta y madre de mierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ver que el video hab&iacute;a tenido cientos de miles de reproducciones, despu&eacute;s de leer comentarios, amenazas y juicios derivados del video, Jenifer se quebr&oacute;, cerr&oacute; sus redes sociales y dif&iacute;cilmente, en el corto plazo, vuelva a participar de una actividad p&uacute;blica. Imagino el grupo de WhatsApp de los nuevos vigilantes de la moral libertaria: &iexcl;Domaaaada!
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, el cobarde domador baj&oacute; el video cuando el da&ntilde;o estaba hecho.
    </p><p class="article-text">
        Golpeada primero, arrestada despu&eacute;s, humillada m&aacute;s tarde. T&eacute;cnicas de doma para reducir al humano a d&oacute;cil animal. No se puede admitir la existencia de domadores de humanos. Mucho menos con patrocinio oficial. Esto es lo que est&aacute; sucediendo. El Estado promueve un nuevo &oacute;rgano de represi&oacute;n social y festeja a sus agentes.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, el que las hace, las paga. D&iacute;az Cueto ha sido denunciado penalmente. Deber&aacute; rendir cuentas, adem&aacute;s, en el fuero civil. Le va a salir caro. Espero que sus empleadores se anoticien de la falta de &eacute;tica period&iacute;stica y tomen las medidas disciplinarias correspondientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este problema que comenz&oacute; como un tema de la lucha feminista, del cual tengo por regla no opinar por pedido de mis compa&ntilde;eras, ha trascendido sus fronteras e involucra a todos y todas. Siempre lo hizo en realidad, pero ahora nadie puede hacerse el distra&iacute;do. Como militante y como abogado, y como ser humano, me subleva un abuso de semejante magnitud contra una persona vulnerable, indefensa por la asimetr&iacute;a de poder entre ella y su agresor.
    </p><p class="article-text">
        Es la expresi&oacute;n de una intolerancia pol&iacute;tica y un odio mis&oacute;gino y clasista que pretenden normalizar. No tengo duda de que habr&aacute;, y hay en curso,&nbsp;una respuesta pol&iacute;tica y cultural que ponga en caja a los domadores de seres humanos para que nadie vea disminuida su libertad y tenga que callar por miedo.
    </p><p class="article-text">
        <em>JG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Grabois]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/domadores_129_10909167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Feb 2024 10:32:41 +0000]]></pubDate>
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