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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Defensores ambientales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/defensores-ambientales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Defensores ambientales]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un padre y su hijo defendían los bosques en Honduras y terminaron asesinados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/padre-hijo-defendian-bosques-honduras-acabaron-asesinados-creian-acabar-lucha-tala_1_12233210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4187d3b-27ca-42f2-894c-5e73956db130_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un padre y su hijo defendían los bosques en Honduras y terminaron asesinados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las muertes de Juan Bautista Silva y Juan Antonio Silva son los últimos de una larga lista de actos violentos contra los defensores del ambiente en el país centroamericano.</p></div><p class="article-text">
        Sobre las 18:00 horas del mi&eacute;rcoles 26 de febrero, Ana Luiza Hern&aacute;ndez Raudelez vio c&oacute;mo su pareja, Juan Bautista Silva, de 70 a&ntilde;os, recib&iacute;a una llamada telef&oacute;nica. Silva, defensor de la tierra que llevaba m&aacute;s de 20 a&ntilde;os trabajando en la defensa del medio ambiente local, se preparaba para salir con su motocicleta a fotografiar talas ilegales cerca de Las Botijas, en Comayagua, el centro de <a href="https://www.eldiario.es/temas/honduras/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Honduras</a>, con el objetivo de que las im&aacute;genes pudieran apoyar una denuncia ante la Fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estaba a punto de partir, Ana le sugiri&oacute; que el hijo de ambos, Juan Antonio Silva, de 20 a&ntilde;os, fuera con &eacute;l, ya que su nuevo tel&eacute;fono m&oacute;vil hac&iacute;a mejores fotos. 
    </p><p class="article-text">
        Padre e hijo calcularon que estar&iacute;an de vuelta a las 20:00 horas.&nbsp;A medianoche, su familia, preocupada, llam&oacute; a las autoridades, que activaron la b&uacute;squeda. Al d&iacute;a siguiente, los encontraron muertos bajo un acantilado cercano a Las Botijas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hijos de Silva descubri&oacute; las partes de los cuerpos, que hab&iacute;an sido desmembrados con motosierras, y sus restos abandonados al pie del acantilado. Algunas partes no han sido encontradas. 
    </p><p class="article-text">
        Sus muertes son un nuevo recordatorio de la feroz violencia a la que se enfrentan <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/hija-activista-berta-caceres-8-anos-asesinato-peligroso-caso-tarde-cerrarse_1_10979626.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los defensores de la naturaleza en Honduras</a>, que en 2023 se convirti&oacute; en el pa&iacute;s con el mayor n&uacute;mero de defensores asesinados per c&aacute;pita del mundo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Seguiremos luchando&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Selvin David Ventura Hern&aacute;ndez, uno de los hijos de Juan, cree que la llamada telef&oacute;nica, desde un n&uacute;mero desconocido, es el punto de partida para explicar las desgarradoras muertes. La familia sospecha que la persona que hizo la llamada se hizo pasar por las autoridades. &ldquo;Mi padre no le dio importancia&rdquo;, dice Ventura. &ldquo;En ese momento, ninguno de nosotros se la dio&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la familia vive con miedo. Rara vez salen a la calle y est&aacute;n pensando en mudarse. &ldquo;Mataron a mi padre y creyeron que as&iacute; pon&iacute;an fin a la lucha contra la tala de &aacute;rboles en la regi&oacute;n. Y lo consiguieron; ninguno de nosotros seguir&aacute; sus pasos&rdquo;, afirma Ventura. &ldquo;Pero lo que no esperaban es que exigi&eacute;ramos justicia. Ahora est&aacute;n esperando que esto se calme y que nuestro sistema judicial nos falle. Pero seguiremos luchando&rdquo;. 
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                    alt="Selvin Silva llora en el lugar donde fueron asesinados su padre, Juan Bautista Silva, y su hermano, Antonio Silva."
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            <span class="title">
                Selvin Silva llora en el lugar donde fueron asesinados su padre, Juan Bautista Silva, y su hermano, Antonio Silva.                            </span>
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        La familia de Silva afirma que el defensor del medioambiente ya hab&iacute;a sido agredido con un machete en marzo de 2020, lo que le caus&oacute; graves lesiones en el brazo derecho y seis d&iacute;as de hospitalizaci&oacute;n.&nbsp;Tambi&eacute;n aseguran que acudi&oacute; repetidamente a la fiscal&iacute;a para denunciar la tala ilegal, pero rara vez se tomaron medidas.
    </p><p class="article-text">
        Tras los asesinatos, el Instituto Hondure&ntilde;o para la Conservaci&oacute;n de los Bosques (ICF) emiti&oacute; un comunicado en el que conden&oacute; los &ldquo;actos violentos&rdquo; y calific&oacute; de &ldquo;tr&aacute;gica&rdquo; la muerte de los dos hombres. Tambi&eacute;n pidi&oacute; que se abriera una investigaci&oacute;n y se proteja a &ldquo;quienes denuncian delitos ambientales en defensa del medio ambiente&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Asesinatos y desapariciones forzadas</h2><p class="article-text">
        En 2023, la ONG Global Witness registr&oacute; un total de 196 asesinatos y desapariciones forzadas de defensores de la tierra en todo el mundo. Honduras, empatado con M&eacute;xico, fue el tercer pa&iacute;s con mayor n&uacute;mero de muertes violentas de defensores de la tierra (18), por detr&aacute;s de Brasil (25) y Colombia (79), lo que convierte a Honduras en el pa&iacute;s m&aacute;s peligroso en relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de habitantes. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n muestra que, entre 2012 y 2022, al menos 131 defensores de la tierra y del medio ambiente fueron asesinados en el pa&iacute;s centroamericano. M&aacute;s de la mitad (70) se han cometido desde 2016.
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                    alt="Manifestantes sostienen pancartas con la imagen del exdirector de la empresa energética Desa Castillo mientras esperan el veredicto en el caso del asesinato de la activista ambiental hondureña Berta Cáceres. Honduras, 2016"
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                Manifestantes sostienen pancartas con la imagen del exdirector de la empresa energética Desa Castillo mientras esperan el veredicto en el caso del asesinato de la activista ambiental hondureña Berta Cáceres. Honduras, 2016                            </span>
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        Laura Furones, asesora principal de Global Witness, afirma que Honduras aparece &ldquo;con bastante regularidad&rdquo; como un &ldquo;pa&iacute;s preocupante&rdquo; para los derechos de los defensores de la tierra. Entre los factores detr&aacute;s de la alta tasa de violencia contra estas personas, explica, est&aacute; la presencia de recursos naturales, que pueden ser explotados con fines agr&iacute;colas o intereses corporativos. Furones tambi&eacute;n afirma que Honduras alberga una sociedad civil &ldquo;bastante activa&rdquo;, incluidos grupos de activistas ind&iacute;genas. En algunos casos, afirma, &ldquo;intentar adoptar una postura y proteger esas tierras y recursos, puede desembocar en violencia&rdquo;. Seg&uacute;n la experta, los activistas que &ldquo;se interponen en el camino de estos intereses corporativos&rdquo; tambi&eacute;n corren el riesgo de ser atacados.
    </p><h2 class="article-text">Impunidad</h2><p class="article-text">
        Las cifras de Global Witness coinciden con las registradas por las autoridades locales. A finales de febrero, la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos de Honduras (CONADEH) se&ntilde;al&oacute; que desde 2022, 35 defensores de la tierra han sido objeto de muertes violentas en el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Frank Cruz, coordinador de la Defensor&iacute;a del Pueblo Ind&iacute;gena y Afrohondure&ntilde;o de CONADEH, asegura que casos como la muerte de Silva y su hijo disuadir&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s a los defensores de la tierra de denunciar delitos ambientales. &ldquo;El mensaje que se env&iacute;a es: 'no denuncies, porque si denuncias, te matar&aacute;n&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Cruz cree que son varias las razones por las que muchos hondure&ntilde;os deciden no denunciar los delitos medioambientales. Dice que el Estado &ldquo;no tiene capacidad suficiente&rdquo; para responder a las denuncias, mientras que algunas personas que viven en territorios remotos &ldquo;no conocen sus derechos&rdquo; y desconocen la protecci&oacute;n a la que tienen derecho. Otros, seg&uacute;n Cruz, se han enfrentado a amenazas de violencia.&nbsp;Seg&uacute;n &eacute;l, la impunidad est&aacute; contribuyendo a la normalizaci&oacute;n de la violencia contra los defensores de la tierra en Honduras. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los agresores o autores de estos delitos, muertes y actos de violencia supieran que van a ser investigados, acusados y procesados por los &oacute;rganos del Estado, no cometer&iacute;an estos delitos&rdquo;, dice Cruz, y a&ntilde;ade que el Gobierno debe aplicar medidas a medio y largo plazo para &ldquo;recuperar la confianza&rdquo; de estas comunidades. &ldquo;Cuanta menos impunidad haya, menos normalizaci&oacute;n. Cuanta m&aacute;s persecuci&oacute;n haya, m&aacute;s sensibilizaci&oacute;n&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Mauro Lara, coordinador de desarrollo forestal comunitario del ICF, trabaj&oacute; con Juan como parte de una cooperativa forestal. Seg&uacute;n Lara, aunque nunca ha registrado formalmente ninguna amenaza en la regi&oacute;n donde operaba Juan, es probable que los defensores de la tierra se hayan enfrentado a ellas. &ldquo;En general, la gente tiene miedo de enfrentarse a los madereros o de hablar de ellos. En la regi&oacute;n se les teme&rdquo;, dice. 
    </p><h2 class="article-text">De Berta C&aacute;ceres a Juan L&oacute;pez</h2><p class="article-text">
        El pa&iacute;s se ha enfrentado anteriormente a condenas por su gesti&oacute;n de los asesinatos de defensores de la tierra, del territorio, de los pueblos originarios y del medioambiente. En abril de 2009, la Corte Interamericana conden&oacute; a Honduras por la muerte de Blanca Jeannette Kawas Fern&aacute;ndez, activista medioambiental asesinada a tiros en febrero de 1995. Kawas se hab&iacute;a opuesto p&uacute;blicamente a la tala ilegal y a los proyectos empresariales que se iban a llevar a cabo en la pen&iacute;nsula de Punta Sal, en la costa norte. El tribunal consider&oacute; que al menos un agente del Estado estuvo implicado en su muerte.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2016, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/organizaciones-onu-investigacion-berta-caceres_1_4127833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la activista medioambiental Berta C&aacute;ceres fue asesinada a tiros</a>, lo que desencaden&oacute; violentos enfrentamientos. Antes de su muerte, C&aacute;ceres hab&iacute;a participado en iniciativas para impedir la construcci&oacute;n de una presa hidroel&eacute;ctrica en el r&iacute;o Gualcarque, considerado sagrado por la comunidad ind&iacute;gena lenca. C&aacute;ceres, galardonada con el premio Goldman de Medio Ambiente en 2015, llevaba tiempo sufriendo amenazas y fue asesinada por sicarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Berta Cáceres, líder indígena y activista medioambiental asesinada en 2016.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El asesinato de Juan L&oacute;pez &ndash;activista contra la miner&iacute;a, defensor del agua y l&iacute;der religioso local&ndash; en septiembre de 2024 provoc&oacute; la condena internacional, incluida la del entonces presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el Papa Francisco. L&oacute;pez regresaba en coche de la iglesia cuando un grupo de hombres le dispar&oacute;. Desde 2018, hab&iacute;a estado abogando contra un proyecto minero en el parque nacional Carlos Escaleras, llamado as&iacute; en memoria de otro ecologista hondure&ntilde;o, asesinado en octubre de 1997.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado m&aacute;s de un mes desde las muertes de Silva y su hijo Antonio. Por el momento, las autoridades no han detenido a ning&uacute;n sospechoso. No ha habido novedades desde el 19 de marzo, cuando el comisario de polic&iacute;a Miguel Mart&iacute;nez declar&oacute; que el caso estaba &ldquo;en manos de la fiscal&iacute;a&rdquo;, y afirm&oacute; que la investigaci&oacute;n seguir&iacute;a su curso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Bratton / Fritz Pinnow]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/padre-hijo-defendian-bosques-honduras-acabaron-asesinados-creian-acabar-lucha-tala_1_12233210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 17:55:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un padre y su hijo defendían los bosques en Honduras y terminaron asesinados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ambiente,Deforestación,Naturaleza,riesgo,Defensores ambientales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres que resisten: el arduo camino para defender el ambiente y el territorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mujeres-resisten-arduo-camino-defender-ambiente-territorio_1_10967020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18f32116-0b10-499d-8925-66cca9ae2f71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres que resisten: el arduo camino para defender el ambiente y el territorio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mongabay Latam documentó las luchas, los sueños y los desafíos que viven cuatro defensoras del ambiente y el territorio en la Amazonía colombiana. Crecieron en un territorio lleno de vida que se ha ido transformando ante el avance de la minería, la deforestación, la extracción de hidrocarburos o los cultivos ilícitos. Amenazas de muerte, desplazamiento de sus comunidades y exilio.
</p></div><p class="article-text">
        Hay cifras que, por muy graves que sean, no son suficientes para retratar en toda su dimensi&oacute;n las consecuencias que tiene la violencia. Entre 2012 y 2022, por ejemplo, 1.910 personas defensoras de ambiente y territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con la organizaci&oacute;n no gubernamental&nbsp;<a href="https://www.globalwitness.org/es/standing-firm-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Witness</a>. Entre los pa&iacute;ses en donde m&aacute;s se han registrado este tipo de homicidios est&aacute; Colombia. Al menos desde hace&nbsp;<a href="https://www.globalwitness.org/es/defending-tomorrow-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un lustro</a>, esa naci&oacute;n est&aacute; entre las cinco m&aacute;s peligrosas para quienes defienden los r&iacute;os, las monta&ntilde;as, los bosques y aquello que da sentido a un territorio natural.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de esas cifras no reflejan lo que viven d&iacute;a a d&iacute;a las personas defensoras del ambiente y el territorio.&nbsp;<strong>Hay datos que diluyen lo que representa ser mujer y crecer en una regi&oacute;n en donde la vida se moldea con el sonido de los r&iacute;os y de la selva</strong>. A veces, los n&uacute;meros tampoco ayudan a dimensionar los desaf&iacute;os que enfrentan quienes deciden dedicar parte de su cotidianidad a defender aquello que forj&oacute; su propia personalidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que lleva a una mujer a ser defensora del ambiente? &iquest;Qu&eacute; actividades amenazan la vida en sus territorios? &iquest;Con qu&eacute; obst&aacute;culos debe lidiar? &iquest;Qu&eacute; violencias ha recibido y c&oacute;mo las ha enfrentado? &iquest;C&oacute;mo afecta eso su vida familiar y comunitaria?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;busc&oacute; responder estas preguntas al documentar la vida y la labor que han realizado cuatro defensoras del ambiente y el territorio. Las cuatro tienen algo en com&uacute;n: crecieron en la Amazon&iacute;a colombiana, un territorio lleno de vida que se ha ido transformando conforme avanzan actividades como la miner&iacute;a, la deforestaci&oacute;n o los cultivos il&iacute;citos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las amenazas de muerte, el desplazamiento de sus comunidades y el exilio son algunas de las consecuencias que han enfrentado las defensoras ambientales.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Entre la tragedia y el exilio</h3><p class="article-text">
        La placenta de la ind&iacute;gena Inga&nbsp;<strong>Soraida Chindoy Buesaquillo</strong>&nbsp;fue sembrada en las monta&ntilde;as del Putumayo, en la andinoamazon&iacute;a colombiana. En su casa, le ense&ntilde;aron a sembrar, a pescar, a recolectar y, sobre todo, a cuidar ese territorio en donde la selva amaz&oacute;nica se une con las elevaciones de los Andes.
    </p><p class="article-text">
        Una tragedia fue lo que llev&oacute; a Soraida Chondoy a tener un papel activo como defensora de ambiente y territorio. A finales de marzo de 2017, ella y su familia miraron desde el segundo piso de su casa c&oacute;mo una avalancha de lodo acababa con su comunidad y arrastraba a sus vecinos. La tragedia de Mocoa, como ahora se conoce a este evento, provoc&oacute; la muerte de 336 personas y a cerca de 22.000 personas damnificadas, entre ellas a la familia de Chondoy.
    </p><p class="article-text">
        Hoy&nbsp;<strong>la defensora lucha por evitar que la miner&iacute;a de cobre profane las monta&ntilde;as que para los Ingas son sagradas</strong>&nbsp;y aumente la deforestaci&oacute;n que altera todos los ciclos del agua. &ldquo;A m&iacute; me reconocen f&aacute;cilmente y cuando estoy en los sem&aacute;foros, ya sea en moto o a pie, a veces paran a decirme que deje de pelear por lo que peleo, que los deje trabajar. Seguramente porque tienen alg&uacute;n empleo con la minera&rdquo;, cuenta Soraida Chondoy.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aún tengo mucho trabajo pendiente. Quiero dejar una Colombia diferente a mis nietos.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maydany Salcedo.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el departamento de Caquet&aacute;, al sur de Colombia,&nbsp;<strong>Mar&iacute;a Alis Ram&iacute;rez&nbsp;</strong>se opuso a la miner&iacute;a, a la tala indiscriminada y a las consecuencias sociales y ambientales de la exploraci&oacute;n petrolera. Por su defensa al territorio y al medio ambiente recibi&oacute; amenazas de muerte y tuvo que abandonar su finca y el pa&iacute;s. Desde 2019&nbsp;<strong>se encuentra con el estatus de refugiada en Nueva Zelanda</strong>, un territorio muy diferente a la selva amaz&oacute;nica y al r&iacute;o Zavaleta que acompa&ntilde;aron su infancia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La amenaza de 2018, por la que tuve que salir del pa&iacute;s, es bien confusa porque ya antes hab&iacute;a recibido varias y tal vez ni yo misma sepa bien c&oacute;mo ubicarla,&nbsp;<strong>no puedo decir con certeza qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s porque son tantos los actores que violentan el territorio y a todos yo me he opuesto</strong>&hellip; desde las compa&ntilde;&iacute;as que trabajan en el desarrollo de la miner&iacute;a legal hasta las minas ilegales, pasando por las grandes multinacionales que buscan petr&oacute;leo y hasta por grupos armados como las disidencias de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). La verdad es que al protestar por el da&ntilde;o a nuestro entorno nos ganamos muchos enemigos. Eso es muy triste, muy duro&rdquo;, relata desde la lejan&iacute;a Alis Ram&iacute;rez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo sé que últimamente a los líderes que estamos en esta defensa nos han venido matando, pero si nos quedamos en la casa también nos matan, entonces prefiero que nos maten levantando la voz.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Soraida Chindoy.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">En b&uacute;squeda de soluciones</h3><p class="article-text">
        En el municipio de Piamonte, en Cauca,&nbsp;<strong>Maydany Salcedo</strong>&nbsp;se ha opuesto al avance de la frontera agr&iacute;cola en la Amazon&iacute;a, a los cultivos de uso il&iacute;cito, a la contaminaci&oacute;n petrolera, a la deforestaci&oacute;n y a todo aquello que signifique un riesgo para el ambiente y el territorio.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2013, Salcedo fund&oacute; la Asociaci&oacute;n Municipal de Trabajadoras y Trabajadores Campesinos de Piamonte (Asimtracampic), con el objetivo de que en la regi&oacute;n no se siembre m&aacute;s coca y no avance la deforestaci&oacute;n. Eso desat&oacute; que recibiera diversas amenazas.&nbsp;<strong>En agosto del 2023, un hombre le dijo: &ldquo;Se lo advertimos, prep&aacute;rese para llorar&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Maydany Salcedo sigue firme en conseguir un anhelo que tiene desde hace a&ntilde;os: crear corredores biol&oacute;gicos para las especies que habitan en Piamonte, entre ellas el mico bonito (<em>Plecturocebus caquetensis</em>), uno de los primates m&aacute;s amenazados en el mundo y que s&oacute;lo se puede encontrar en los departamentos de Cauca y Caquet&aacute;. &ldquo;A&uacute;n tengo mucho trabajo pendiente. Quiero dejar una Colombia diferente a mis nietos&rdquo;, dice la defensora cuando habla de su labor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las cuatro defensoras ambientales tienen algo en común, crecieron en un territorio lleno de vida que se ha ido transformando.                            </span>
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        <a href="https://es.mongabay.com/2024/02/etelvina-ramos-de-cocalera-a-luchadora-para-sustituir-cultivos-ilicitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Etelvina Ramos</strong></a>&nbsp;lleg&oacute; a Puerto Caicedo, en el Putumayo, cuando era ni&ntilde;a, a finales de la d&eacute;cada de 1970.&nbsp;<strong>Su historia resume la guerra en la Amazon&iacute;a colombiana</strong>: creci&oacute; entre plantaciones de coca, presenci&oacute; varias masacres, fue desplazada por la violencia y desde hace ya unos a&ntilde;os, lucha para que se destruyan los cultivos il&iacute;citos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando era ni&ntilde;a, Etelvina Ramos ten&iacute;a una pesadilla: una boa la engull&iacute;a, le romp&iacute;a sus fr&aacute;giles huesos y dejaba su cad&aacute;ver a la merced de otras bestias. Casi medio siglo despu&eacute;s, ya&nbsp;<strong>no es una serpiente la protagonista de sus noches en vela, sino el gatillo de un arma de aquellos que quieren verla muerta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no le temo a la naturaleza, esa se puede conocer, en cambio el hombre es cosa brava. Mis hijos aprendieron a verme amenazada, pero yo no quiero dejarlos solitos aunque ya est&eacute;n grandes, eso s&iacute; me aterra&rdquo;, dice la defensora que hoy busca crear una Reserva Campesina en Curillo, una figura que permite la gesti&oacute;n comunitaria del territorio y que, entre otras cosas, busca crear las condiciones para el desarrollo sostenible de la econom&iacute;a campesina.
    </p><p class="article-text">
        La vida, las amenazas y los anhelos de las defensoras reflejan&nbsp;<strong>la compleja situaci&oacute;n que se vive en los lugares colmados de bienes naturales</strong>, pero que se encuentran bajo el acecho de actividades extractivas tanto legales como ilegales.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que han asumido la defensa de esos sitios no entienden su propia existencia sin las monta&ntilde;as, los bosques, los animales o los r&iacute;os que han forjado ese territorio en donde ellas crecieron.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>* Coordinaci&oacute;n:&nbsp;</strong></em><em>Thelma G&oacute;mez Dur&aacute;n y Vanessa Romo.&nbsp;</em><em><strong>Edici&oacute;n:</strong></em><em>&nbsp;Thelma G&oacute;mez Dur&aacute;n</em><em><strong>,&nbsp;</strong></em><em>Antonio Jos&eacute; Paz Cardona, Alexa V&eacute;lez Zuazo y Mar&iacute;a Isabel Torres.&nbsp;</em><em><strong>Investigaci&oacute;n:&nbsp;</strong></em><em>Laila Abu Shihab Vergara, Mar&iacute;a Fernanda Lizcano, Natalia Pedraza Bravo, Diana Mar&iacute;a Pach&oacute;n y Vanessa Romo.&nbsp;</em><em><strong>Ilustraciones:</strong></em><em>&nbsp;Leo Jim&eacute;nez.</em><em><strong>&nbsp;Mapas:</strong></em><em>&nbsp;Fernando Pano.&nbsp;</em><em><strong>Video:</strong></em><em>&nbsp;Richard Romero.&nbsp;</em><em><strong>Audiencias y redes sociales:</strong></em><em>&nbsp;Dalia Medina Albarracin.</em>
    </p><p class="article-text">
        * *&nbsp;<em>Esta cobertura period&iacute;stica forma parte del proyecto &ldquo;Derechos de la Amazon&iacute;a en la mira: protecci&oacute;n de los pueblos y los bosques&rdquo;, una serie de art&iacute;culos de investigaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n de la deforestaci&oacute;n y de los delitos ambientales en Colombia financiada por la Iniciativa Internacional de Clima y Bosque de Noruega. Las decisiones editoriales se toman de manera independiente y no sobre la base del apoyo de los donantes.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mongabay Latam*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mujeres-resisten-arduo-camino-defender-ambiente-territorio_1_10967020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Mar 2024 12:17:54 +0000]]></pubDate>
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