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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Médica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/medica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Médica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sandra Toribio, la primera médica wichi: "Me gusta caminar entre dos mundos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sandra-toribio-primera-medica-wichi-gusta-caminar-mundos_1_10974076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/516e867a-bc2d-4704-8033-61ad9c219039_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sandra Toribio, la primera médica wichi: &quot;Me gusta caminar entre dos mundos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la primera médica de la comunidad recibida en una universidad pública. Tiene 28 años, y se crió en Ingeniero Juárez, una pequeña localidad de Formosa. Se recibió en diciembre y cuando termine la residencia quiere volver a su pueblo para ejercer allí.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No, nunca jugu&eacute; a ser m&eacute;dica. Las aspiraciones de los chicos ind&iacute;genas siempre se limitan a lo que ven, a sus entornos, y nosotros no jug&aacute;bamos a ser profesionales porque eso nos era ajeno&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sandra Toribio nunca imagin&oacute;, cuando jugaba con sus amigas de la comunidad wich&iacute;, que en diciembre de 2023 se iba a convertir en <strong>la primera m&eacute;dica de ese pueblo  recibida en una universidad p&uacute;blica.</strong> Sandra insiste en que en el contexto donde crecen los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de su comunidad, &ldquo;lo usual era disfrutar de la naturaleza, correr, trepar, ir al lago&rdquo;. Pero un silencio en su relato la transporta a aquella infancia que la vincula con el presente: <strong>&ldquo;a lo que jug&aacute;bamos a veces era a sanar, pero desde otra visi&oacute;n, m&aacute;s espiritual&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; de ni&ntilde;a no sab&iacute;a que ese juego de sanar volver&iacute;a a invadirla cuando estaba por terminar la secundaria y, por alguna raz&oacute;n que ella no puede determinar, la ciencia m&eacute;dica la convoc&oacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sandra Toribio, tiene 28 años y nació en Ingeniero Juárez, una localidad del norte de Formosa. Se recibió en la Universidad Nacional del Nordeste."
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            <span class="title">
                Sandra Toribio, tiene 28 años y nació en Ingeniero Juárez, una localidad del norte de Formosa. Se recibió en la Universidad Nacional del Nordeste.                            </span>
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        Sandra Toribio naci&oacute; hace 28 a&ntilde;os en Ingeniero Ju&aacute;rez, una localidad del norte de Formosa, ubicada sobre la ruta nacional 81, que cruza prolijamente como una cicatriz toda la provincia. Por decisi&oacute;n propia curs&oacute; el secundario en una escuela de &ldquo;gente blanca&rdquo;, porque su objetivo era continuar con una carrera universitaria, pero sin saber cu&aacute;l. &ldquo;En quinto a&ntilde;o pude m&aacute;s o menos divisar un poco que profesiones ten&iacute;a para elegir.<strong> Yo no sab&iacute;a que quer&iacute;a ser m&eacute;dica, simplemente sab&iacute;a que quer&iacute;a tener una profesi&oacute;n, y no me importaba si era terciaria o universitaria, lo que sea, pero quer&iacute;a una profesi&oacute;n.</strong> Docente era una opci&oacute;n, porque era lo &uacute;nico m&aacute;s o menos que se pod&iacute;a ejercer en mis territorios&rdquo;, le cuenta a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre me gust&oacute; estudiar &ndash;sigue Sandra- y por m&aacute;s que crec&iacute; en una comunidad ind&iacute;gena, en mi casa siempre hubo libros y m&uacute;sica que me hicieron ver el mundo exterior, caminar entre dos mundos y conocer lo que pasaba fuera de mi cultura&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Tras finalizar la escuela secundaria, recorri&oacute; durante m&aacute;s de 8 a&ntilde;os los 430 kil&oacute;metros que separan su pueblo natal de la capital formose&ntilde;a, y los 188 kil&oacute;metros por la ruta nacional 11 hasta llegar a la ciudad de Corrientes, para cursar Medicina en la Universidad Nacional del Nordeste. &ldquo;Tuve que prepararme psicol&oacute;gicamente porque vengo de una familia muy conservadora, con miedo a que nosotros salgamos a la sociedad. El primer a&ntilde;o fue muy dif&iacute;cil porque no estaba preparada para la universidad. El ingreso me cost&oacute; dos a&ntilde;os, y me tuve que enfrentar al hecho de hablar en p&uacute;blico durante los ex&aacute;menes orales. Debo decir &ndash; agrega Sandra con orgullo &ndash; que <strong>ha sido un hito para una persona ind&iacute;gena recibirse de m&eacute;dica en una universidad p&uacute;blica, porque me acuerdo de que cuando comenc&eacute; a estudiar muchos me dec&iacute;a que no iba a lograrlo</strong>. Nunca contest&eacute; esos pron&oacute;sticos, y siempre pens&eacute; en intentarlo para saber cu&aacute;l era mi destino. Y mi destino era ser m&eacute;dica recibida en una universidad p&uacute;blica&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mi destino era ser médica recibida en una universidad pública</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sandra vuelve a subrayar la elecci&oacute;n del lugar d&oacute;nde estudiar. &ldquo;Eleg&iacute; una universidad p&uacute;blica porque pensaba que all&iacute; &iacute;bamos a ser todos iguales, y as&iacute; fue. No importaba si alguien ven&iacute;a de una escuela humilde o de una de las mejores secundarias&rdquo;. Tiene buenos recuerdos de aquel clima de estudio, aunque admite que por su forma de ser no tuvo mucha interacci&oacute;n con la comunidad universitaria: &ldquo;soy muy callada y suelo mantener distancia con la gente, pero siempre me sent&iacute; integrada, nunca viv&iacute; un episodio de discriminaci&oacute;n. &Eacute;ramos todos iguales y eso me ayud&oacute; a desenvolverme sin inconvenientes. <strong>Si bien no compart&iacute;a mucho con mis compa&ntilde;eros, me encantaba explorar otros &aacute;mbitos, caminar entre dos mundos</strong>. Quiz&aacute;s fue mi curiosidad, saber qu&eacute; es lo que pasaba fuera de mi cultura&rdquo;. En ese sentido, rescata la naturalidad con la que conviv&iacute;a con el resto de los estudiantes, &ldquo;yo aclaraba &uml;soy wich&iacute;&uml; y nada, me hac&iacute;an un par de preguntas sobre de d&oacute;nde era y nada m&aacute;s, despu&eacute;s todo flu&iacute;a con normalidad&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora Sandra vive la transición de dejar atrás la euforia y la felicidad de haber obtenido el título, con la residencia y las extenuantes guardias de 24 horas en el Hospital Público de Corrientes. Pero tiene un objetivo claro: volver a su territorio.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora Sandra vive la transici&oacute;n de dejar atr&aacute;s la euforia y la felicidad de haber obtenido el t&iacute;tulo, con la residencia y las extenuantes guardias de 24 horas en el Hospital P&uacute;blico de la ciudad de Corrientes. Pero tiene un objetivo claro: volver a su territorio con su &ldquo;arte para sanar&rdquo; y trabajar junto a su comunidad. Su principal preocupaci&oacute;n es el sistema de salud que, insiste, no est&aacute; pensado para las comunidades originarias. &ldquo;En mi pueblo las mujeres somos las que iniciamos los cambios, y mi objetivo es simple, dar los primeros pasos para modificar los paradigmas en el sistema sanitario, que est&aacute; pensado y dirigido para la gente blanca. S&eacute; que va a ser dif&iacute;cil porque estoy sola. Siempre cuento lo mismo,<strong> la persona ind&iacute;gena cuando tiene una enfermedad demora en llegar al sistema de salud, antes agota otras instancias&rdquo;.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese es el mensaje que Sandra no se cansa de darle a su gente. Que todos tienen el derecho a una atenci&oacute;n sanitaria de calidad, a tiempo y preventiva. Y que ella ya tiene el don, los conocimientos y paciencia para formar a quienes continuar&aacute;n con su trabajo en el futuro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En mi pueblo las mujeres somos las que iniciamos los cambios, y mi objetivo es simple, dar los primeros pasos para modificar los paradigmas en el sistema sanitario, que está pensado y dirigido para la gente blanca</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Programa Pueblos Ind&iacute;genas</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando Sandra cursaba el tercer a&ntilde;o de medicina, el Programa Pueblos Ind&iacute;genas fue un sost&eacute;n para seguir. Fue justo en esa etapa de la carrera en la que se ha transitado buena parte del camino, pero que al mirar hacia adelante lo que queda es una cuesta demasiado empinada. Ese programa, creado en 2011, asiste a estudiantes ind&iacute;genas j&oacute;venes y adultos de la regi&oacute;n con becas para sostener la cursada. Sandra recuerda que fue un verdadero est&iacute;mulo para seguir, una mano que se apoyaba en el hombro y empujaba suavemente hacia adelante, a continuar caminando. &ldquo;No hab&iacute;a estudiantes de medicina en el programa y cuando me sum&eacute; fue de mucha ayuda. Adem&aacute;s, sirve para apoyarnos entre nosotros, fortalecer la cultura e incentivar a continuar con los estudios. Tambi&eacute;n se implementan tutor&iacute;as para ayudar al ingresante con cursos y talleres de metodolog&iacute;a de estudio. El a&ntilde;o pasado me compromet&iacute; a ser tutora de alumnos ingresantes ya que es muy importante ayudar a transitar el cambio de la escuela secundaria al mundo universitario&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La doctora Toribio, recibida en la UNNE, la primera universidad del país que tiene un plan que brinda derechos a jóvenes y adultos indígenas y materializa una reparación histórica con los pueblos originarios"
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            <span class="title">
                La doctora Toribio, recibida en la UNNE, la primera universidad del país que tiene un plan que brinda derechos a jóvenes y adultos indígenas y materializa una reparación histórica con los pueblos originarios                            </span>
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        Gracias a ese programa, la Universidad Nacional del Nordeste se ha convertido en un faro para muchos miembros de comunidades ind&iacute;genas de la regi&oacute;n, que buscan abrirse camino en el &aacute;mbito acad&eacute;mico. Como Sandra, muchos descubren que el Programa de Pueblos Ind&iacute;genas abre puertas y despejan caminos que a veces parecen impenetrables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La UNNE es la primera universidad del pa&iacute;s que tiene un plan que brinda derechos a j&oacute;venes y adultos ind&iacute;genas y materializa una reparaci&oacute;n hist&oacute;rica con los pueblos originarios, tras siglos de discriminaci&oacute;n y exclusi&oacute;n de la educaci&oacute;n en todos sus niveles. El Programa funciona desde el 1 de junio de 2011 y desde esa fecha m&aacute;s de 500 estudiantes de las comunidades qom, wich&iacute;, moqoit, omaguaca, coya y guaran&iacute; han iniciado carreras de grado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Giovagnoli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sandra-toribio-primera-medica-wichi-gusta-caminar-mundos_1_10974076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Mar 2024 13:27:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sandra Toribio, la primera médica wichi: "Me gusta caminar entre dos mundos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad wichi,Médica,Pueblos originarios]]></media:keywords>
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