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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Diario de asamblea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/diario-de-asamblea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Diario de asamblea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Todo listo para la movilización feminista en el primer 8M de Milei: “Un antídoto a la crueldad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/listo-movilizacion-feminista-primer-8m-milei-antidoto-crueldad_129_10990827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36bc7655-5687-46e2-b3cf-f21e89124fcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo listo para la movilización feminista en el primer 8M de Milei: “Un antídoto a la crueldad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El de este año será el 8M con más elementos de provocación oficial que haya podido imaginarse. Las distintas organizaciones consensuaron un documento y las consignas de la jornada: en primer lugar, el hambre y el ajuste, la defensa del aborto y el repudio a los despidos.</p></div><p class="article-text">
        La previa al paro internacional feminista del 8M estuvo dedicada a afinar detalles organizativos, agitar la comunicaci&oacute;n y costurar un documento de unidad despu&eacute;s de un mes de organizaci&oacute;n asamblearia. No son tareas f&aacute;ciles porque requieren traducir meticulosos y artesanales acuerdos en la organizaci&oacute;n del espacio (concentraci&oacute;n y marcha!), en los mensajes a compartir como comunicaci&oacute;n colectiva y en las prioridades a reclamar (lo que incluye un tono y un fraseo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el medio, mientras se discut&iacute;a el texto que se leer&aacute; a las 18 horas del viernes, el presidente Javier Milei anunci&oacute; que el mismo 8M se reunir&aacute; con gobernadores que integrar&aacute;n el Pacto de Mayo, como primer paso de su propuesta lanzada en la inauguraci&oacute;n de sesiones legislativas ordinarias. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, el segundo encuentro de comisiones de la asamblea feminista coincidi&oacute; con la jornada en la que el presidente se dedic&oacute; a hablar de &ldquo;asesinas de pa&ntilde;uelo verde&rdquo; mientras inauguraba el ciclo lectivo en su excolegio. Simult&aacute;neamente,<strong> circul&oacute; la orden oficial de que no se nombre el 8M en ninguna instancia p&uacute;blica de gobierno.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las asamble&iacute;stas son periodistas y sindicalistas de prensa agremiadas en SIPREBA-FATPREN, ahora acampando frente a T&eacute;lam despu&eacute;s del brutal cierre de la agencia nacional de noticias por parte del gobierno realizada tambi&eacute;n esta semana. Esto escal&oacute; en un conflicto de primer orden que tuvo a la asamblea como caja de resonancia directa. De hecho, <strong>este ser&aacute; el 8M con m&aacute;s elementos de provocaci&oacute;n oficial que haya podido imaginarse.</strong> No es para menos: como ya lo venimos narrando en esta columna, este ser&aacute; el primer 8M contra un gobierno que hace del antifeminismo una pol&iacute;tica expl&iacute;cita y que se caracteriza por la violencia patriarcal en su comunicaci&oacute;n.
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                Mujeres en defensa de Télam                            </span>
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        La expectativa es enorme. Claro que hay un hiato entre todo el trabajo pol&iacute;tico, la militancia y la activaci&oacute;n de redes y lo que suceda este viernes 8M: un <em>incalculable</em> de lo que ser&aacute; la movilizaci&oacute;n efectiva. Es que ese <em>incalculable</em> sigue siendo la pol&iacute;tica: <strong>no hay automatismo que asegure una previsibilidad cuantitativa y, aun as&iacute;, hay un trabajo sin el cual ciertas cosas no suceden.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que todo c&aacute;lculo es dif&iacute;cil, s&iacute; se pueden <em>contar</em> algunas cosas. Un enorme trabajo asambleario. Una multiplicaci&oacute;n de convocatorias que en el abanico de flyers dan cuenta de la multiplicidad de sectores, organizaciones y espacios que se est&aacute;n preparando. Habr&aacute; verdurazo organizado por las Mujeres Trabajadoras de la Tierra, habr&aacute; performances en vivo, habr&aacute; batucadas. Se organizan y convocan el activismo gorde, les estudiantes de escuelas secundarias, artistas y escritoras, activistas socioambientales, redes de socorrismo, feministas plurinacionales y antirracistas, cient&iacute;ficas y trabajadoras comunitarias, trabajadoras sexuales y arquitectas, inquilinas y madres protectoras, cineastas y organizaciones mapuche, migrantas y trabajadoras de la autogesti&oacute;n, organizaciones de la disidencia sexual y coordinadoras de villas, trabajadoras de casas particulares y jubiladas. Varias columnas se preparan para venir de distintos partidos del conurbano bonaerense. A su vez, todas las centrales sindicales han sacado su convocatoria de unidad y el viernes por la ma&ntilde;ana realizar&aacute;n conferencia de prensa en el Sal&oacute;n Felipe Vallese en la sede Azopardo de la CGT, lo que sin dudas ser&aacute; una foto hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habla de masividad, se busca que la foto multitudinaria sea ese gesto pol&iacute;tico que derrama fuerza y energ&iacute;a.</strong> Se dijo, evocando otra vez la lengua acu&aacute;tica, que fuimos marea y que ahora seremos tsunami. Se desea estar a la altura de una convocatoria que en Argentina est&aacute; cargada de urgencia y dramatismo, lo cual el movimiento feminista sabe combinar con fiesta en la calle y creatividad en sus manifestaciones. Esa f&oacute;rmula sigue siendo poderosa y es la principal herramienta contra la difusi&oacute;n del miedo que promueve el protocolo represivo vigente. De hecho, la masividad es la principal herramienta de autodefensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las consignas para este 8M que salieron de la organizaci&oacute;n ponen en primer lugar el hambre y el ajuste</strong>, la defensa del aborto, el repudio a los despidos, se pronuncian contra el DNU (&ldquo;marco jur&iacute;dico del saqueo&rdquo;) y el extractivismo, contra el protocolo represivo y las violencias machistas, con femicidios y travesticios en ascenso al ritmo de la precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De all&iacute; se desprende una caracterizaci&oacute;n precisa del momento. Una categor&iacute;a que ha sido impulsada por el debate feminista ha saltado fronteras al punto de convertirse en una clave de la lengua pol&iacute;tica para caracterizar esta &eacute;poca:<strong> la </strong><em><strong>crueldad</strong></em><strong>.</strong> Es un concepto que ha trabajado la antrop&oacute;loga argentina <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-9737-2015-05-29.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rita Segato</a> para hablar de los cr&iacute;menes por violencia de g&eacute;nero y las agresiones machistas como forma de un pacto de masculinidad, que se hizo conocido a inicios del movimiento Ni Una Menos, all&aacute; por el 2015. <strong>&ldquo;La crueldad est&aacute; de moda&rdquo;, dijo el escritor Mart&iacute;n Kohan hace unos d&iacute;as y la frase retumb&oacute;.</strong> Hoy, insisto, ese t&eacute;rmino excede el vocabulario de los feminismos y <em>nombra</em> el tipo de violencia verbal, pol&iacute;tica y simb&oacute;lica que practica este gobierno y que se entrena cotidianamente en las redes sociales. En ella conviven formas de insulto y maltrato con el festejo de despidos, memes que banalizan la pedofilia mientras se vac&iacute;an los programas de educaci&oacute;n sexual integral, agresiones directas y personales a pol&iacute;ticas (como Natalia Zaracho y Myriam Bregman) y el desprestigio de docentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ensa&ntilde;amiento con las trabajadoras estatales, con aquellas que protagonizan pol&iacute;ticas que garantizan derechos, es otra constante de estos meses virulentos de ajuste brutal. Como lo se&ntilde;alan las investigadoras espa&ntilde;olas Cristina Vega y Marta Cabezas analizando el fen&oacute;meno de la &ldquo;reacci&oacute;n patriarcal&rdquo; a nivel transatl&aacute;ntico, las ultraderechas del mundo atacan tanto a los feminismos callejeros como a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que buscan garantizar derechos a trav&eacute;s de alg&uacute;n tipo de institucionalidad feminista, a la vez que intentan oponer ambos a una pol&iacute;tica de &ldquo;mayor&iacute;as&rdquo;. La experiencia de vivenciar los derechos como &ldquo;privilegios&rdquo;, en tanto en el neoliberalismo son cada vez m&aacute;s escasos y abstractos, es utilizada de modo tal que refuerza el repudio individual a los derechos en vez de su reclamo colectivo. Por eso mismo los feminismos siguen siendo inc&oacute;modos y rechazados por estas derechas &ndash;incluso se&ntilde;alizados como enemigos p&uacute;blicos. <strong>Oponen una f&oacute;rmula del reclamo y del cuidado de lo com&uacute;n que cuestiona los privilegios a la vez que reclama derechos, </strong>no dejan de poner el eje en la transformaci&oacute;n social a la vez que demandan cuestiones muy concretas.
    </p><p class="article-text">
        Este 8M ser&aacute; una fecha hist&oacute;rica. Desde los feminismos se lo viene construyendo como paro internacional, como jornada de lucha. <strong>En fin: como ant&iacute;doto a la crueldad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/listo-movilizacion-feminista-primer-8m-milei-antidoto-crueldad_129_10990827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2024 22:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Diario de asamblea,Día Internacional de las Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonios contra la impotencia del desencanto: la asamblea feminista suma voces en la previa del 8M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/solidaridad-no-deshumanicemos-gobierno-propone_1_10974049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7733551-b6cf-4ba2-b5f6-829b86435728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonios contra la impotencia del desencanto: la asamblea feminista suma voces en la previa del 8M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los testimonios de los encuentros de la asamblea transfeminista previos a la movilización del 8 de marzo sorprenden por su crudeza. Funciona un plan sistemático de esta gestión, de ultraderecha y explícitamente antifeminista, con objetivos específicos: la desarticulación de las formas de supervivencia, el estallido anímico (depresión, rabia, tristeza) y el agotamiento.</p><p class="subtitle">Verónica Gago - Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Vivo con mis tres hijos en una habitaci&oacute;n. En marzo me aumentan a $150.000 por mes, el subsidio habitacional no llega a cubrirme la mitad. Logro pagar el resto pero ya no me queda para comer. Los &uacute;tiles, olvidate. Avis&eacute; en el chat de la escuela y se arm&oacute; una colecta para las madres que no podemos comprar pero somos demasiadas. Por eso hoy vine temprano&rdquo;, dice Eliana en la Plaza Garay, barrio de Constituci&oacute;n, mientras espera la entrega de kits escolares que se organiz&oacute; como <strong>acci&oacute;n de solidaridad concreta desde distintos espacios feministas y sindicales que participan en la asamblea del 8M</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La actividad se cocina desde temprano en la Casa Roja, la sede del sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR). Ya en la plaza, se hace una ronda con las vecinas que se acercaron. Luci Cavallero, del colectivo Ni Una Menos, lanza: &ldquo;Tenemos el desaf&iacute;o de <strong>pensar una estrategia como movimiento frente a un gobierno que opera en la destrucci&oacute;n</strong> y con herramientas para la provocaci&oacute;n permanente&rdquo;. Luego, abre la palabra para preguntar por qu&eacute; se celebra el 8 de marzo y cu&aacute;les son los reclamos que les interesar&iacute;a incluir. El meg&aacute;fono pasa de boca en boca, como las bandejas de fideos que se prepararon en la olla popular. Los testimonios se replican: la plata no alcanza, el corte de subsidios es una burla, no hay entregas de remedios. El agobio psicol&oacute;gico se acumula. Las vidas se desarman. 
    </p><p class="article-text">
        En los relatos que se superponen aparece un plan sistem&aacute;tico: la desarticulaci&oacute;n de las formas de supervivencia, el estallido an&iacute;mico (v&iacute;a depresi&oacute;n, rabia, tristeza), el agotamiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante parar este 8 de marzo por la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica y el cupo laboral de las travestis y trans. <strong>De nuevo somos las m&aacute;s pobres</strong>&rdquo;, dice Manuela, mientras se sigue acercando gente. Georgina Orellano, Secretaria General de AMMAR, explica: &ldquo;La solidaridad hace que no nos deshumanicemos, que es lo que este gobierno propone&rdquo;.
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                    alt="Del último encuentro, realizado en la sede de ATE, participaron referentes del sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR) y de la comunidad travesti-trans."
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            <span class="title">
                Del último encuentro, realizado en la sede de ATE, participaron referentes del sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR) y de la comunidad travesti-trans.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La solidaridad insiste, teje, repara pero cada vez en condiciones m&aacute;s cr&iacute;ticas y precarias. &ldquo;<strong>Los comedores comunitarios siguen abiertos gracias a la solidaridad del pueblo</strong>. Mientras, se acerca cada vez m&aacute;s gente, ajustada por ser parte de lxs m&aacute;s humildes, por ejemplo a quienes hoy se les recorta el Potenciar Trabajo que es un ingreso fijo para subsistir y que debe ser complementado con ingresos de trabajos diarios&rdquo;, describe Majo Poncino, referente del Movimiento Evita. La solidaridad se hace radical porque se enfrenta a la crueldad y a la pretendida normalizaci&oacute;n de la violencia. Aun as&iacute;, a la vez energiza y agota.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa es una m&aacute;s de las que poblaron esta semana distintos barrios y que se desprende de<strong> la tercera asamblea transfeminista, que fue otra vez masiva, calurosa y de donde ya sali&oacute; la decisi&oacute;n de que el 8M se marcha y se concentra en el Congreso de la Naci&oacute;n, desde las 16</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En medio de banderas, invitadas internacionales y militantes hist&oacute;ricas de la Campa&ntilde;a por el Aborto como Martha Rosemberg y Nina Brugo, se escuch&oacute; a las trabajadoras del Banco Naci&oacute;n pidiendo firmas contra su privatizaci&oacute;n, a Ana Lemos, secretaria de Interior de la Uni&oacute;n Obrera Ladrillera, a Lourdes Hidalgo, trabajadora textil sobreviviente del incendio del taller de Luis Viale, a jubiladas combativas, a estudiantes de escuelas secundarias, a trabajadoras que ven&iacute;an a denunciar los 165 despidos de ese mismo d&iacute;a en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una de las despedidas que se viraliz&oacute; en los medios con su denuncia es Guada Bargiela, militante de Orgullo Disca, una de las oradoras de la primera asamblea. En este encuentro conmovi&oacute; Valeria Salech, de la organizaci&oacute;n Mam&aacute; Cultiva, dedicada a la producci&oacute;n de marihuana para uso medicinal: &ldquo;Hoy las madres que nos consultan deben elegir entre comprar el aceite para los tratamientos o comer. Recuerdo que en los a&ntilde;os 90 muchos varones que se quedaban sin empleo se suicidaban, tambi&eacute;n jubilados, yo lo ve&iacute;a en la tv y me impactaba. Esta crisis nos encuentra a las que cuidamos sin siquiera esa posibilidad: somos las que no podemos decidir ni suicidarnos por la responsabilidad de quienes tenemos a nuestro cargo&rdquo;. Baja la noche, las conversaciones siguen, se distribuye el trabajo por venir en comisiones para ordenar la log&iacute;stica y el cuidado de la marcha y para escribir el documento colectivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los 90 muchos varones que se quedaban sin empleo se suicidaban, también jubilados. Esta crisis nos encuentra a las que cuidamos sin siquiera esa posibilidad: no podemos decidir ni suicidarnos por la responsabilidad de quienes tenemos a nuestro cargo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La asamblea puede pensarse tambi&eacute;n como un espacio contra el aturdimiento: otra de las formas de operaci&oacute;n de este gobierno de ultraderecha. Un aturdimiento que mezcla horror y desesperaci&oacute;n, imposibilidad de procesar tantas noticias malas sin desensibilizarse. El aturdimiento es fundamental para llegar a la banalizaci&oacute;n del sufrimiento y la impotencia del desencanto. Las asambleas organizan tambi&eacute;n contra eso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cocineras comunitarias tenemos que estar al frente este 8M&rdquo;, dice Moni Troncoso de la organizaci&oacute;n La Poderosa, en una reuni&oacute;n en la C&aacute;mara de Diputados que se hizo el mismo jueves para que expongan referentas feministas y expliciten la agenda que se viene discutiendo cada mi&eacute;rcoles en ATE, la sede asamblearia de este 2024.
    </p><p class="article-text">
        El lunes pasado esa misma conversaci&oacute;n ya hab&iacute;a tenido lugar en la villa 21-24, en una asamblea donde la cuesti&oacute;n de la &ldquo;rabia hecha organizaci&oacute;n&rdquo; marcaba el tono. De nuevo frente a diputadas se dijo: &ldquo;Hoy estamos ac&aacute; por la fuerza que tiene el movimiento feminista que ha demostrado no ceder ante la avanzada de la derecha&rdquo;, en palabras de Tamara Lescano, de Inquilinos Agrupados. Lo que se escuch&oacute; en el Parlamento refleja un trabajo sostenido en esos parlamentos populares que son las asambleas, que no existen sin un trabajo corporal y afectivo que es tambi&eacute;n condici&oacute;n de reproducci&oacute;n de las luchas sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s desplazamientos de la periferia al centro que se anuncian en esa geometr&iacute;a variable que es la organizaci&oacute;n feminista: el s&aacute;bado se realiz&oacute; una asamblea en la cooperativa Frida Kahlo de San Miguel, desde donde se est&aacute; organizando un trenazo para llegar juntxs a la movilizaci&oacute;n del 8M, seg&uacute;n anticiparon desde Conurbanas Transfeministas. &ldquo;Se est&aacute; coordinando con compa&ntilde;eres de asambleas que se organizan en distintos distritos por los que pasan las l&iacute;neas de ferrocarril San Mart&iacute;n, Mitre y Belgrano. Y tambi&eacute;n el 9 de marzo haremos una actividad importante en la plaza de San Miguel para quienes no puedan movilizar el 8&rdquo;, explica la docente y activista feminista Marisa Fournier.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo de preparaci&oacute;n, de log&iacute;stica para la movilizaci&oacute;n e, incluso, la planificaci&oacute;n de un despu&eacute;s para quienes no puedan trasladarse es parte del modo de cuidado y atenci&oacute;n con la que se hace la trama feminista. Capaz de alojar una suerte de multiplicidad de acciones en unidad. Capaz de dar cuenta de los niveles de da&ntilde;o y precariedad con los que hoy carga cualquier iniciativa. Capaz de hacer del trabajo organizativo un modo de sostenerse. Si en un momento las narrativas de la fuga seduc&iacute;an con la posibilidad de la deserci&oacute;n de la norma, en un momento de gobierno por el caos &mdash;el modo de gobierno del anarcocapitalismo de Milei&mdash;, sostener es lo m&aacute;s dificultoso y necesario.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/solidaridad-no-deshumanicemos-gobierno-propone_1_10974049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Mar 2024 19:37:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Testimonios contra la impotencia del desencanto: la asamblea feminista suma voces en la previa del 8M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,8M,Mujeres,mujeres militares,Mujeres trans,Día Internacional de las Mujeres,Diario de asamblea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Planteos por los precios y la complicación de la vida cotidiana: el 8M empieza a organizar sus consignas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/planteos-precios-complicacion-vida-cotidiana-8m-empieza-organizar-consignas_1_10952756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1586647c-4775-437e-b9bc-a003fb995248_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Planteos por los precios y la complicación de la vida cotidiana: el 8M empieza a organizar sus consignas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda asamblea transfeminista para organizar el 8 de marzo volvió a ser masiva. El rechazo al DNU y el protocolo represivo, dos de los puntos que generan consenso.</p></div><p class="article-text">
        La segunda asamblea transfeminista para organizar el 8 de marzo volvi&oacute; a ser masiva. El patio del hotel sindical de ATE, donde se aloj&oacute;, fue un rect&aacute;ngulo repleto y alguna gente no pudo entrar o qued&oacute; conversando y replicando en la entrada lo que se discut&iacute;a adentro. La necesidad de sostener el espacio del proceso asambleario se respiraba. Y, sin embargo, <strong>de una semana a otra, en los tonos de las intervenciones se percibe un aceleramiento</strong>. El mismo d&iacute;a de la asamblea fue el paro de ferroviarios; al d&iacute;a siguiente, el paro del sector de sanidad; se prev&eacute; paro docente para la semana pr&oacute;xima, hoy una confluencia de movimientos sociales har&aacute; 500 cortes en todo el pa&iacute;s y as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso se narraba en la asamblea, como una suerte de diario en vivo de lo que est&aacute; aconteciendo. <strong>Entre el paro general del 24 de enero (que ma&ntilde;ana se cumple un mes) y el paro feminista internacional del 8 de marzo, los paros se escalonan, se multiplican. </strong>No parece haber d&iacute;as vac&iacute;os en la lucha por sobrevivir en este presente ca&oacute;tico, que es un modo estrat&eacute;gico de gesti&oacute;n del tiempo por parte del gobierno de Milei, para desorganizar hasta las rutinas m&aacute;s sencillas (lo que el fil&oacute;sofo Paolo Virno ha llamado la &ldquo;par&aacute;lisis fren&eacute;tica&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queda claro que<strong> el avance brutal contra salarios, derechos y posibilidades de vida en com&uacute;n no se da sin respuesta desde abajo</strong>, desde formas organizativas consolidadas hasta el salto de los molinetes frente al aumento del transporte. Los dispositivos el&eacute;ctricos con los que se metaforiza la virulencia del gobierno &ldquo;anarcocapitalista&rdquo; &ndash;la licuadora y la motosierra&ndash; traducen el shock de lo que, seg&uacute;n el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Econom&iacute;a (MATE), implica estar a un paso del salario m&aacute;s bajo de la historia argentina.
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                Asamblea 8M                            </span>
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        Mar&iacute;a Echevarr&iacute;a de la organizaci&oacute;n La Poderosa plante&oacute; la urgencia del momento: &ldquo;Este gobierno no puede seguir hambreando a nuestro pueblo. Quienes vienen a nuestros comedores ya est&aacute;n sin trabajo. Nadie puede comprar &uacute;tiles para la escuela&rdquo;, dijo. La cuesti&oacute;n de los &uacute;tiles escolares fue un emergente de estos d&iacute;as, que tom&oacute; todo su dramatismo por la ni&ntilde;a que rob&oacute; fibras para sus hermanas y la polic&iacute;a de General Pico (La Pampa) despleg&oacute; un &ldquo;enorme operativo&rdquo; para detenerla por la denuncia de los due&ntilde;os del local. La escenificaci&oacute;n cruel de un estado punitivo que criminaliza a lxs m&aacute;s d&eacute;biles. Pero la repercusi&oacute;n del hecho tambi&eacute;n despert&oacute; angustia, repudios y acciones de solidaridad concreta.
    </p><p class="article-text">
        La poderosa invit&oacute; a la asamblea de feminismo villero que se realizar&aacute; el pr&oacute;ximo lunes 26 en la villa 21-24 (CABA), a las 18 hs. M&aacute;s tarde una militante de una asamblea barrial de Boedo convid&oacute; a la &ldquo;asamblea de asambleas barriales&rdquo; en Parque Centenario este s&aacute;bado. La asamblea feminista es tambi&eacute;n la confirmaci&oacute;n de que otras asambleas se est&aacute;n organizando y sucediendo, en un momento en el cual de la asamblea al corte y al paro la pregunta es <strong>c&oacute;mo se acumula fuerza contra el DNU y el protocolo represivo, dos de los objetivos que generan consenso a la hora de proponer consignas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carla Guadensi, Secretaria General de la Federaci&oacute;n Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), trajo la centralidad de la deuda del FMI y una consigna que el movimiento feminista en Argentina supo hacer parte de las protestas diciendo: &ldquo;La deuda es con nosotras y con el pueblo&rdquo;. &ldquo;Ni un paso atr&aacute;s&rdquo; repitieron varias integrantes de la Campa&ntilde;a por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito para defender lo ganado, despu&eacute;s de que la abogada Nelly Minyersky &ndash;una de sus hist&oacute;ricas&ndash; abri&oacute; el encuentro.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La abogada Nelly Minyersky, una de sus históricas, abrió el encuentro.                             </span>
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        Se van tejiendo as&iacute; consignas que buscan sintetizar la trabajosa apuesta de un texto colectivo. Las notas se toman en muchos cuadernos y en celulares, se ven correr minutas que seguramente despu&eacute;s se pasar&aacute;n por wasap, se difundir&aacute;n a quienes no llegaron a la asamblea o se compartir&aacute;n con otros espacios organizativos.<strong> La asamblea es tambi&eacute;n una instancia de escritura colectiva, en la van apareciendo t&eacute;rminos, se retoman otros, se cocina un lenguaje disponible para la protesta en un momento que es in&eacute;dito </strong>y en el que, muchas veces, las palabras parecen no alcanzar, o se resbalan frente a la vertiginosa cotidianidad.
    </p><p class="article-text">
        Yamile Socolovsky, de CTA, dijo que el paro feminista &ldquo;viene a interrumpir la normalidad&rdquo;, una normalidad que hoy es cruel por donde se la mire. Una vez m&aacute;s, la tarea de encuentro de cuerpos, experiencias y trayectorias dis&iacute;miles en la asamblea repone algo que la pol&iacute;tica que s&oacute;lo sucede en las redes sociales parece poder prescindir: <strong>bancar las presencias de lxs otrxs, el desacuerdo como posibilidad, el rumor que debe conversarse.</strong> La persistencia de esa tecnolog&iacute;a a&ntilde;eja que es la asamblea vuelve a poner en acto la pregunta por c&oacute;mo la pasi&oacute;n pol&iacute;tica puede producir estructuras permanentes, una obsesi&oacute;n que rondaba tanto a Antonio Gramsci como a Rosa Luxemburgo cuando hablaban, precisamente, de la huelga. La coordinaci&oacute;n de la asamblea es en s&iacute; misma un trabajo pol&iacute;tico que excede el momento asambleario y que requiere de habilidad, paciencia e insistencia. Ponerle el cuerpo es producir una infraestructura para que la pol&iacute;tica feminista se haga lugar, tenga espacio.
    </p><p class="article-text">
        Sara Rueco Ant&uacute;nez &ndash;de la Cooperativa de Trabajo Cultura Minga&ndash; y Lilia Ferrer Morillo &ndash;conurbana, perif&eacute;rica, negra, migrante, como se present&oacute;&ndash; dijeron que las palabras expresadas por <strong>el presidente Milei &ldquo;s&oacute;lo hablan de m&aacute;s racismo y m&aacute;s exclusi&oacute;n&rdquo;, anticipando de hecho la noticia del d&iacute;a posterior, el cierre del INADI </strong>(Instituto Nacional Contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofia y el Racismo). &ldquo;Anunciamos que lxs negrxs, afrodescendientes y antirracistas de Argentina, nos estamos organizando en Comunidad como expresi&oacute;n del Ubuntu, minga y malungaje que son manifestaci&oacute;n de nuestras formas ancestrales de resistencia,&nbsp; por la construcci&oacute;n del paro internacional feminista en unidad interseccional y en contra de la avanzada anarco, supremacista, fundamentalista y negacionista&rdquo;. Una vez m&aacute;s, la cuesti&oacute;n de un paro inclusivo, capaz de reconocer la extranjerizaci&oacute;n de quienes no han sido parte del mundo asalariado es clave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estuvo presente tambi&eacute;n Maia Volcovinsky, secretaria de derechos humanos de la CGT, que se sum&oacute; a las referentas de las otras centrales sindicales en destacar la necesidad de construir unidad. La dimensi&oacute;n internacionalista estuvo marcada por la presencia de Tilda Rabi, presidenta de la Federaci&oacute;n de Entidades Argentino-Palestinas, con la consigna &ldquo;no es guerra, es genocidio&rdquo;. Flora Viola de Nuevo Encuentro dijo que hay que partir del retroceso del diagn&oacute;stico pero insistir en hablar de futuro y utop&iacute;a: &ldquo;Si no, nos quedamos sin palabras&rdquo;. Romina Misenta, de Inquilinos Agrupados, hizo una potente intervenci&oacute;n para denunciar el descontrol de los precios de los alquileres, que ya no s&oacute;lo se quieren pactar directamente en d&oacute;lares, sino que los plazos de renovaci&oacute;n son de 3 y 6 meses, haciendo insegura cada vez m&aacute;s r&aacute;pido a la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La agenda de la vida cotidiana, de la reproducci&oacute;n social &ndash;desde la salud mental a los comedores, desde la escuela a las tarifas, sin dejar de apuntar a los salarios y la especulaci&oacute;n financiera&ndash;, est&aacute; al centro de las agresiones del neoliberalismo autoritario</strong> que no s&oacute;lo empobrece, sino que est&aacute; decidido a castigar. Incluso haciendo torsiones con reivindicaciones feministas, como la esencialidad de los cuidados. Hoy, ese mismo argumento, se quiere utilizar como herramienta para impedir el paro docente, declarando de hecho la actividad como esencial. A esas maniobras, la respuesta del paro feminista viene a plantear una lucha cuerpo a cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/planteos-precios-complicacion-vida-cotidiana-8m-empieza-organizar-consignas_1_10952756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2024 15:54:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Planteos por los precios y la complicación de la vida cotidiana: el 8M empieza a organizar sus consignas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismos,Día Internacional de las Mujeres,Diario de asamblea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asamblea-feminista-desbordada-organizar-primer-8m-milei_1_10930849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e823c33-68c8-402b-974f-ede31b2d94d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana comenzaron los encuentros de organización rumbo al próximo 8 de marzo; una cita común para debatir coyuntura y organizar la calle. Será la primera manifestación que se enmarque en un gobierno de ultraderecha explícitamente anti-feminista. El hambre, las violencias y  la criminalización de la protesta en el eje de las intervenciones. 
</p></div><p class="article-text">
        La asamblea feminista, como cuerpo pol&iacute;tico, tiene una modalidad a la vez continua y discontinua. Es hoy el espacio que, con todas las dificultades que implica la articulaci&oacute;n en la heterogeneidad, se sostiene desde 2016. Funciona como una instancia de coordinaci&oacute;n de un movimiento que se destaca por la combinaci&oacute;n de estructuras pol&iacute;ticas, colectivas de distinto tipo y &ldquo;sueltas&rdquo;. Lo que hace <em>unidad</em> es esa cita com&uacute;n para debatir coyuntura <em>y</em> organizar la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La que se realiz&oacute; el mi&eacute;rcoles pasado en el patio de ATE, el sindicato de trabajadorxs estatales en la ciudad de Buenos Aires, fue la primera rumbo al pr&oacute;ximo 8 de marzo. Fue masiva y transversal. Surgi&oacute; como un gesto r&aacute;pido de convocatoria mientras el gobierno intentaba tapar la derrota parlamentaria de la Ley &Oacute;mnibus enviando un mamarracho mal facturado como proyecto de derogaci&oacute;n del aborto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se abri&oacute; as&iacute; un <strong>espacio de elaboraci&oacute;n pol&iacute;tica para que la indignaci&oacute;n no quede solo en redes</strong>; a la vez que el movimiento feminista no se comi&oacute; la curva de la provocaci&oacute;n dirigida a distraer de la urgencia pol&iacute;tica general. La asamblea puede tener modos y performances reiterativas, pero da una respuesta distinta cada vez; despliega inteligencia de coyuntura para mezclar y potenciar voces y experiencias que de otro modo no se encontrar&iacute;an en la conversaci&oacute;n pol&iacute;tica si es puramente virtual o segmentada por sectores ya organizados.&nbsp;
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                La asamblea del miércoles pasado, la primera de organización.                            </span>
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        Si bien el primer 8M multitudinario fue en el gobierno de Mauricio Macri (2017), <strong>este ser&aacute; el primero contra un gobierno ultraderechista que enarbola un car&aacute;cter expl&iacute;citamente anti-feminist</strong>a desde su campa&ntilde;a y que fue ratificado con creces una vez asumida la presidencia. Del discurso frente al Foro Econ&oacute;mico de Davos, donde Javier Milei asoci&oacute; feminismo con justicia social, hasta los ataques a la cantante popular Lali, no hace m&aacute;s que se&ntilde;alizar esa obsesi&oacute;n que lo perturba: <strong>el feminismo como </strong><em><strong>enemigo</strong></em>. Al mismo tiempo que lo inscribe en un gui&oacute;n global de referentes pol&iacute;ticos reaccionarios que &ldquo;le temen al g&eacute;nero&rdquo;, para usar el t&iacute;tulo de un libro reciente de Judith Butler.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La asamblea desbord&oacute;. </strong>Su armado y cuidado (parte de lo que se conoce como trabajo pol&iacute;tico invisible) es lo que da sost&eacute;n a la comunidad &ldquo;poligl&oacute;sica&rdquo;, como la llam&oacute; Dora Barrancos al inicio. Una conjunci&oacute;n de &aacute;nimos, expectativas y lenguajes dis&iacute;miles que sin embargo tejen como estrategia la posibilidad de construir contundencia en la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que marc&oacute; el tono principal de las intervenciones fue la cuesti&oacute;n del hambre:</strong> la emergencia alimentaria en los comedores, en los barrios y en las casas. &ldquo;El t&aacute;per vac&iacute;o con el que se vuelven las compa&ntilde;eras de comedores que no dan a basto&rdquo; como dijo Dina S&aacute;nchez, Secretaria General Adjunta de la UTEP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n expresa algo que el movimiento feminista ha logrado en estos a&ntilde;os como ning&uacute;n otro: hablar al mismo tiempo del trabajo asalariado y no asalariado, registrado y no registrado, visible e invisible, dom&eacute;stico y comunitario. Es, de hecho, lo que ha permitido que los paros feministas del 8M sean capaces de contener a muchas de esas realidades que deben esforzarse por <em>inventar</em> una forma de parar y ser reconocidas en esa <em>ausencia</em> de tareas que son generalmente no tenidas en cuenta como trabajo.&nbsp;
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                El cierre de la jornada, con pañuelo en alto.                            </span>
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        La presencia sindical de la mayor&iacute;a de las centrales es, por eso mismo, otro de los rasgos salientes de la asamblea, marcando la importancia del feminismo sindical en la organizaci&oacute;n del proceso pol&iacute;tico. Frente a la devaluaci&oacute;n brutal de salarios, jubilaciones y subsidios, la presencia sindical subraya, adem&aacute;s, la l&iacute;nea de continuidad con el paro general del 24 de enero.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de diagn&oacute;sticos del ajuste con los microrrelatos de c&oacute;mo altera la vida cotidiana &ndash;los remedios que se dejan de comprar, los &uacute;tiles escolares que se avizoran como un lujo, los alquileres que se volvieron un robo a renovar cada 3 o 6 meses, la carga de la SUBE que se escurre&ndash; le da a la asamblea una funci&oacute;n de <em>escucha</em> particular. La vuelve un lugar capaz de<strong> hacer audible las formas en que la vida peligra por cuestiones de precariedad cada vez m&aacute;s urgentes</strong>, que desordenan y desestabilizan hasta las rutinas m&aacute;s b&aacute;sicas. En ese sentido, varias intervenciones remarcaron los efectos perversos del DNU que est&aacute; vigente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto impone, como se insisti&oacute;, una <strong>atm&oacute;sfera de violencias.</strong> Lo se&ntilde;al&oacute; la feminista afrodescendiente Sandra Chagas: dijo que la habilitaci&oacute;n de la violencia racista y de la discriminaci&oacute;n contra las personas racializadas, especialmente contra quienes trabajan en la calle, se ha habilitado desde los discursos de odio desde el poder y es ya moneda corriente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento que atraves&oacute; la asamblea fue la narraci&oacute;n concreta de lo que implica la <strong>criminalizaci&oacute;n de la protesta y la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica como un problema central del movimiento feminista. </strong>Se puso en evidencia una torsi&oacute;n perversa de la criminalizaci&oacute;n. Por ejemplo, en el caso de los dos detenidos en Jujuy por tuitear, se utiliza a la &ldquo;violencia de g&eacute;nero&rdquo; como agravante de las penas (as&iacute; lo relat&oacute; por video la compa&ntilde;era de uno de ellos). La maniobra es siniestra: intentar instrumentalizar una causa feminista como suplemento para la criminalizaci&oacute;n de la protesta y la anulaci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n. Estuvo tambi&eacute;n presente la activista lesbiana Pierina Nocchetti, acusada sin pruebas de pintar un grafiti en Necochea con la consigna &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Tehuel?&rdquo;, y quien debe enfrentar un juicio oral la semana misma del 8M.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a la pregunta de Butler: &iquest;por qu&eacute; el &ldquo;g&eacute;nero&rdquo; se ha convertido en una presencia fantasm&aacute;tica capaz de aglutinar miedos, ansiedades y angustias al punto de convertirse en la manera de construir un <em>enemigo</em> para los liderazgos reaccionarios? A los fascistas del siglo XXI les permite ubicar all&iacute; una suerte de culpa concentrada &ndash;y causa eficiente&ndash; de los males que el neoliberalismo traduce como inseguridades (sobre el futuro, sobre los v&iacute;nculos, sobre la posibilidad de encontrar trabajo o vivienda). Pero tambi&eacute;n, dice la fil&oacute;sofa, produce una fantas&iacute;a de restauraci&oacute;n patriarcal: un tiempo id&iacute;lico que nunca existi&oacute; pero que cumple el papel de una historia &ldquo;natural&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La asamblea feminista establece para las pr&oacute;ximas semanas <strong>una cita corp&oacute;rea en medio de la vor&aacute;gine, un terreno de encuentro trabajoso con la tarea de producir un hecho pol&iacute;tico en un marzo que, ya se siente, ser&aacute; explosivo.</strong> &ldquo;No nos se&ntilde;alan como enemigas por nuestros errores, sino porque pusimos en crisis estructuras de desigualdad muy profundas, contra ellas nos vamos organizar&rdquo;, sintetiz&oacute; al cierre Luci Cavallero del colectivo Ni Una Menos.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asamblea-feminista-desbordada-organizar-primer-8m-milei_1_10930849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Feb 2024 13:08:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismos,Diario de asamblea]]></media:keywords>
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