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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - María Elena Oddone]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/maria-elena-oddone/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - María Elena Oddone]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“No a la maternidad, sí al placer”: la historia de una foto que hizo historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-maternidad-si-placer-historia-foto-hizo-historia_1_10990858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a74a453-2db9-47b0-8fba-658ce6021bde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No a la maternidad, sí al placer”: la historia de una foto que hizo historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 8 de marzo de 1984, María Elena Oddone subió las escalinatas del Congreso con una pancarta que fue un escándalo para la época. Pionera del feminismo, fue también una figura incómoda que llegó a comparar a represores con víctimas en pleno regreso de la democracia.
</p><p class="subtitle">Todo listo para la movilización feminista en el primer 8M de Milei: “Un antídoto a la crueldad”</p><p class="subtitle">Aborto legal en Argentina: la historia de una lucha de cinco décadas</p></div><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a la te&oacute;rica feminista Mabel Bellucci, en <em>Historia de una desobediencia</em>: &ldquo;Mar&iacute;a Elena Oddone, esa se&ntilde;ora y ama de casa paqueta de Barrio Norte, con trajecito entallado blanco y con una cartera de marca colgada del brazo, hizo lo que ninguna otra pudo hacer por m&aacute;s que apareciese vestida de guerrillera o de <em>punk</em>. Subi&oacute; las escaleras del Monumento de los Dos Congresos, cual estrella de Hollywood, a recibir su Oscar y, con orgullo, alz&oacute; con sus dos manos la pancarta que dec&iacute;a: <no a la maternidad s al placer>. A&uacute;n hoy ese lema provocar&iacute;a el esc&aacute;ndalo al que incit&oacute; en aquella &eacute;poca&rdquo;.</no>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ocurri&oacute; el 8 de marzo de 1984. Hace exactamente cuatro d&eacute;cadas, con una democracia que hab&iacute;a retornado recientemente y expon&iacute;a sus deudas pendientes hacia las mujeres. </strong>Fue en el marco de la primera actividad masiva de la Multisectorial de la Mujer, creada en 1983, un colectivo que congregaba a amas de casa, agrupaciones pol&iacute;ticas de izquierda, organizaciones de derechos humanos y sindicatos de distintas filiaciones.
    </p><p class="article-text">
        La escena qued&oacute; inmortalizada en una foto que se hizo presente inmediatamente en la prensa, acompa&ntilde;ada de ep&iacute;grafes indignados. De fondo, se ve&iacute;an carteles con otras consignas como: &ldquo;Despenalizar el aborto&rdquo;, &ldquo;Machismo es fascismo&rdquo;, &ldquo;Lo personal es pol&iacute;tico. Maternidad libre y consciente&rdquo;, &ldquo;Si los platos limpios son de ambos, que los sucios tambi&eacute;n lo sean&rdquo;.
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                La interrupción voluntaria del embarazo no era una demanda central de la época para los partidos mayoritarios.                            </span>
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        La interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo no era una demanda central de la &eacute;poca para los partidos mayoritarios. Citando a Bellucci, durante el alfonsinismo parec&iacute;a quedar claro que con la democracia se com&iacute;a, se curaba, se educaba&hellip; pero no se abortaba. Claro que la voluntad de activistas y autoconvocadas era otra.
    </p><p class="article-text">
        En aquel 8M ic&oacute;nico, Oddone representaba, aunque no sin conflictos internos dentro del grupo y del movimiento de mujeres en general, a la Organizaci&oacute;n Feminista Argentina (OFA), que hab&iacute;a fundado durante la transici&oacute;n democr&aacute;tica. Su trayectoria, sin embargo, se remontaba a los convulsionados setenta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qui&eacute;n era esa mujer de traje blanco?</strong></h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Elena Oddone lleg&oacute; a la Argentina tras haber vivido en Canad&aacute;, donde hab&iacute;a entrado en contacto con los movimientos de derechos civiles, los <em>hippies</em>, las feministas de la Segunda Ola, y la oposici&oacute;n a la guerra de Vietnam. Con ese esp&iacute;ritu, ya en Argentina, inaugur&oacute; los primeros grupos feministas de &ldquo;autoconciencia&rdquo; (que hab&iacute;an cobrado fuerza en el norte del continente) y comenz&oacute; a establecerse como una referente local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su marido la oblig&oacute; a elegir: el feminismo o &eacute;l.</strong> Indomable, decidi&oacute; separarse y redoblar la apuesta. En 1972, cre&oacute; el Movimiento de Liberaci&oacute;n Femenina (MLF), uno de los grupos pioneros de la &eacute;poca, que busc&oacute; llevar al centro de la vida p&uacute;blica las problem&aacute;ticas antes consideradas como &ldquo;dom&eacute;sticas&rdquo; o &ldquo;personales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones (y cruces experimentales) entre el feminismo y la izquierda revolucionaria marcaban el panorama. Oddone se opon&iacute;a a la &ldquo;politizaci&oacute;n&rdquo; del movimiento y a la entrada de debates que estaban ocurriendo a nivel continental (desde los fusilamientos de Rawson al golpe de Estado en Chile). Su objetivo era que la batalla contra la opresi&oacute;n espec&iacute;fica contra las mujeres no quedara subsumida por determinaciones de clase. La preocupaci&oacute;n ten&iacute;a fundamentos concretos, aunque podr&iacute;a argumentarse que limit&oacute; el campo de acci&oacute;n y discusi&oacute;n de las feministas del MLF.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, no era ajena a otros movimientos de liberaci&oacute;n. Se vincul&oacute; al Grupo Pol&iacute;tica Sexual, de militancia por la diversidad, que bregaba en su manifiesto contra &ldquo;la moral sexual en la Argentina&rdquo;. Enfrent&aacute;ndose a la posible represi&oacute;n, les prest&oacute; la oficina donde publicaba la famosa revista <em>Persona</em> como espacio de reuni&oacute;n. As&iacute;, se hizo amiga de N&eacute;stor Perlongher, quien entonces militaba en el Frente de Liberaci&oacute;n Homosexual.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura implic&oacute; un fuerte golpe a todos los militantes por el cambio social. La represi&oacute;n f&iacute;sica e ideol&oacute;gica marc&oacute; el paso durante los oscuros a&ntilde;os de r&eacute;gimen militar. El feminismo entr&oacute; en un marcado retroceso, del cual sali&oacute; durante la d&eacute;cada del ochenta, con nuevas demandas y protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        El MLF regres&oacute;, renombrado como OFA, con Oddone todav&iacute;a a la cabeza. Ella decidi&oacute; hacer de la visibilizaci&oacute;n una herramienta: aparec&iacute;a en radio, en televisi&oacute;n, en medios gr&aacute;ficos. No todas sus compa&ntilde;eras compart&iacute;an sus formas, ni su estrategia. De hecho, el 8 de marzo de 1984, muchas no quer&iacute;an que cobrara protagonismo y ya circulaban rumores acerca de su &ldquo;mala fama&rdquo;. <strong>Pero complacer nunca fue su caracter&iacute;stica. Sola, espl&eacute;ndida, tacone&oacute; las escalinatas de uno de los escenarios de tantas batallas pol&iacute;ticas argentinas.</strong>
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            </figure><p class="article-text">
        La activista no estuvo exenta de controversias y actuaciones cuestionables. En 1985, mientras las valientes mujeres de la Plaza buscaban aliados y aliadas en su lucha por memoria, verdad y justicia, Oddone redact&oacute; una carta en la que expresaba: &ldquo;Las presiones que reciben algunas de las integrantes del M.F. (Movimiento Feminista) para que este grupo adhiera a las Madres p&uacute;blicamente y se tenga un contacto frecuente con esas se&ntilde;oras, es resistido por unas pocas feministas, entre las que me encuentro, porque no vemos entre ambos grupos otra coincidencia que no sea la de ser mujeres, punto en com&uacute;n que no es suficiente para desarrollar una l&iacute;nea ideol&oacute;gica que conduzca a otras coincidencias que no existen. La popularidad en el pa&iacute;s y en el extranjero adquirida por las Madres de Plaza de Mayo, ha llevado a algunas feministas a rendirles una adhesi&oacute;n fanatizada que les hace desdibujar los objetivos del M.F.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluso lleg&oacute; a sugerir que exist&iacute;a una igualdad de responsabilidad entre las fuerzas armadas y las v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado.</strong> El repudio dentro del movimiento no tard&oacute; en llegar. Oddone, destacada iniciadora de discusiones y formas de organizaci&oacute;n, se apart&oacute; &ndash;y fue apartada&ndash; del movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su proclama de 1984 permanece hasta hoy como testimonio de que no hay movimiento vivo sin hitos, controversias, combates internos, evoluciones no lineales, contradicciones. Como una prueba m&aacute;s del lema que impl&iacute;citamente motiv&oacute; su recorrido (&ldquo;lo personal es pol&iacute;tico&rdquo;), cuando el divorcio se legaliz&oacute; y se separ&oacute; formalmente de su expareja, los jueces remarcaron durante el proceso que ella &ldquo;denostaba la maternidad&rdquo; en nombre del placer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el 2001, tras una ausencia del ojo p&uacute;blico, lanz&oacute; su autobiograf&iacute;a, <em>La pasi&oacute;n por la libertad. Memorias de una feminista.</em><strong> En cada l&iacute;nea, se observa una disputa con el feminismo de inclinaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong>, las feministas setentistas que realizaron experiencias con las izquierdas y los grupos surgidos durante los ochenta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ser madre: deseo, no obligaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Oddone no se opon&iacute;a &ndash;contra cualquier exceso de literalidad propio de los tiempos que corren&ndash; a la reproducci&oacute;n; ni juzgaba a las madres o a las amas de casa, con las que comparti&oacute; aquella plaza colmada en los albores de la democracia recuperada. En cambio, pon&iacute;a &eacute;nfasis en la libertad. Para elegir, para criar en un &aacute;mbito propicio y disfrutar de la decisi&oacute;n de maternar o no.
    </p><p class="article-text">
        Contra la hipocres&iacute;a mis&oacute;gina, que atiza mandatos centrados en la familia tradicional y busca relegar a las mujeres al hogar, mientras atenta contra su libertad, fueron las- feministas quienes primero cruzaron los horizontes entre gestaci&oacute;n y goce en un sentido amplio. En distintas latitudes y tiempos hist&oacute;ricos, reclamaron maternidades deseantes, deseadas y deseosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fue &ndash;entre otros&ndash; uno de los temas del Primer Congreso Femenino Internacional de la Rep&uacute;blica Argentina, celebrado en mayo de 1910. Ya entonces, militantes socialistas y activistas feministas se&ntilde;alaban la contradicci&oacute;n entre las exigencias sociales y la realidad econ&oacute;mica de gran parte de la mujeres. Planteaban, por ejemplo, la cruel realidad en las f&aacute;bricas y lugares de trabajo, donde las obreras embarazadas eran despedidas, sometidas a jornadas extenuantes y tareas riesgosas que pon&iacute;an en riesgo su salud y la de sus hijos. En este sentido, exig&iacute;an al Estado guarder&iacute;as, licencias, derechos. Reclamos que siguen vigentes, sobre todo para el gran universo de mujeres con empleos no registrados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No a la maternidad, s&iacute; al placer&rdquo; es una frase disparadora, que condensa debates hist&oacute;ricos dentro del movimiento de mujeres. Incomoda, porque a&uacute;n hoy da en el blanco de la estructura patriarcal, de los estereotipos deste&ntilde;idos y de un capitalismo voraz que vuelve cada vez m&aacute;s irreconciliables ambos t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        <em>JB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jazmín Bazán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-maternidad-si-placer-historia-foto-hizo-historia_1_10990858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Mar 2024 09:06:22 +0000]]></pubDate>
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