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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - lluvia en Buenos Aires]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/lluvia-en-buenos-aires/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - lluvia en Buenos Aires]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No estamos listos para tanta lluvia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-listos-lluvia_129_11261821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ab65bcd-ec7a-47f5-bb98-3ca4e47ec84b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No estamos listos para tanta lluvia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de La Niña y su sequía olvidada, es el turno de El Niño y su agua torrencial. En una ciudad donde las precipitaciones sorprenden más de lo que debería, la ausencia de prevención se hace paradójicamente cada vez más presente.
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute; llueve m&aacute;s de abajo para arriba que de arriba para abajo&rdquo;, sol&iacute;a decirme una periodista riojana, nost&aacute;lgica de la tierra semi&aacute;rida que dej&oacute; atr&aacute;s para venir a esta ciudad. Buenos Aires con lluvia es un campo minado. Hay que esquivar las baldosas que &ldquo;escupen&rdquo;, eludir los paraguas de gente poco habituada al objeto, chequear qu&eacute; transporte est&aacute; frenado por cascadas. Tras los temporales de estos meses, estoy segura de que mi colega jam&aacute;s extra&ntilde;&oacute; tanto su soleada provincia natal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con La Ni&ntilde;a y su sequ&iacute;a, nos olvidamos de c&oacute;mo era ver llover por tanto tiempo. <strong>Hoy con El Ni&ntilde;o instalado y semanas enteras de agua concentrada, recordamos que no estamos preparados ni para la precipitaci&oacute;n excesiva ni para la moderada. </strong>Ni en lo micro ni en lo macro. Ni a escala humana ni nacional.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que por estas pampas somos adeptos al lamento, y eso no escapa a la lluvia. Basta un poco de agua ca&iacute;da para que cancelemos actividades y nos quejemos de cosas que podr&iacute;an solucionarse con ropa adecuada. El escritor y traductor Daniel Tunnard, ingl&eacute;s nativo y porte&ntilde;o adoptivo, me da perspectiva: &ldquo;Siempre me hizo gracia que cuando ac&aacute; llueve se suspendan cosas, porque en Inglaterra nunca lo hab&iacute;a visto. All&aacute; llueve constantemente, aunque sin la fuerza que hay ac&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que los recientes temporales son mucho m&aacute;s grandes que nuestra tendencia a exagerar: <strong>r&aacute;fagas de hasta 150 kil&oacute;metros por hora, rayos que hacen sonar timbres, precipitaciones de todo un mes concentradas en horas.</strong> &ldquo;En promedio mensual no llueve mucho m&aacute;s, pero cada tormenta es mucho m&aacute;s intensa&rdquo;, me apunta el meteor&oacute;logo Leandro B. D&iacute;az. La lluvia llega toda junta como quien cobra una deuda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                . Basta un poco de agua caída para que cancelemos actividades y nos quejemos de cosas que podrían solucionarse con ropa adecuada.                            </span>
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        En V&iacute;ctor, la &uacute;nica parag&uuml;er&iacute;a porte&ntilde;a que aparece en Google, crecieron tanto las ventas como las reparaciones. La &uacute;ltima vez que fui, la sequ&iacute;a amenazaba a este local de 66 a&ntilde;os que lleg&oacute; a vender juegos de cubiertos con tal de sobrevivir a nubes flacas. Ahora, en cambio, desfila por all&iacute; la misma cantidad de gente en una semana que sumando la de todo enero y febrero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A V&iacute;ctor Fern&aacute;ndez, su due&ntilde;o, no le hace falta ver por la ventana para constatar que llueve. Lo sabe con solo atender clientes. &ldquo;No hay un consumo preventivo de paraguas. Vienen a comprarlo en el momento en el que lo necesitan y no antes&rdquo;, me cuenta en este local de Almagro casi Boedo. Tambi&eacute;n recuerda que casi no se usan pilotos y mucho menos galochas, esos cubrecalzados hechos de tela impermeable. Ignoro si es algo global o s&oacute;lo parte de nuestra idiosincrasia. S&oacute;lo s&eacute; que&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &hellip; No estamos listos para tanta lluvia. A la falta de ropa apropiada se le suma el estado de las veredas, que en buena parte tienen <strong>baldosas sueltas o rotas, aunque esta sea la ciudad con m&aacute;s recursos del pa&iacute;s</strong>. Las bocas de tormenta tapadas hacen crecer en las cunetas charcos que parecen piletas y obligan a los peatones a bajar a la calle para esperar a cruzar: si aguardan en la acera terminan empapados por los autos que doblan. Las paradas de colectivos tienen techos peque&ntilde;os que no alcanzan. Y los choferes, cuando llueve, no paran en cualquier esquina, aunque as&iacute; lo establezca el C&oacute;digo de Tr&aacute;nsito y Transporte de la Ciudad.
    </p><p class="article-text">
        No estamos listos para tanta lluvia. El estado del tiempo se usa m&aacute;s como tema de charla de ascensor que como factor en la prevenci&oacute;n y la planificaci&oacute;n urbana. Mientras el pa&iacute;s es presidido por un negador del cambio clim&aacute;tico, <strong>el Servicio Meteorol&oacute;gico Nacional opera con diagrama de emergencia tras el despido de 48 trabajadores la semana pasada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No estamos listos para tanta lluvia. La poda de los &aacute;rboles, cuando est&aacute; mal hecha, los hace m&aacute;s vulnerables al viento, punto demostrado en la tormenta del 17 de diciembre, que hizo caer m&aacute;s de 600 ejemplares. El corte de ra&iacute;ces para pasar cables subterr&aacute;neos ya ven&iacute;a agravando el panorama.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lluvia en Microcentro, circa 1930.                            </span>
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        No estamos listos para tanta lluvia. Falta colmar las veredas de &ldquo;jardines de lluvia&rdquo;, una alternativa a la alcantarilla que drena agua hacia el subsuelo y demora su llegada al sistema pluvial, como se hace en San Pablo o Montevideo. En lugar de eso, se suma cemento. Los nuevos edificios se comen los pulmones de manzana y restan extensi&oacute;n a una superficie absorbente ya de por s&iacute; escasa. Y las intervenciones oficiales, como el proyecto Calles Verdes, no impactan en el poder de retenci&oacute;n h&iacute;drica porque son demasiado chicas.
    </p><p class="article-text">
        No estamos listos para tanta lluvia. <strong>En el &uacute;ltimo temporal, el agua en la Villa 20 lleg&oacute; a la cintura y 50 familias perdieron todo. Los vecinos denunciaron que no hubo plan oficial para reponer lo perdido, a&uacute;n menos para prevenirlo: </strong>tuvieron que desobstruir los desag&uuml;es ellos mismos. Hoy son ellos los que se organizan para remar la emergencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estamos listos para tanta lluvia. Las obras de infraestructura no alcanzan y las que hab&iacute;a en proceso hoy duermen. En el norte porte&ntilde;o, resta licitar una parte del proyecto hidr&aacute;ulico para aliviar los efectos de un posible desborde del Medrano, el segundo arroyo entubado m&aacute;s importante en territorio porte&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque no la veamos, el agua estuvo y est&aacute;: en el r&iacute;o al que le damos la espalda, en las lluvias que retornan y en los cursos subterr&aacute;neos. Mientras la ciudad se empapa, una cosa est&aacute; clara: hay que prepararse para lo que el cielo nos traiga, que no son fuerzas sino agua. La capacidad de respuesta puede marcar la diferencia. Que tanta lluvia ya no nos sorprenda.
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/MT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-listos-lluvia_129_11261821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Apr 2024 09:00:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Escala humana,Buenos Aires,Lluvias,lluvia en Buenos Aires,Tormenta,Ciudades]]></media:keywords>
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