<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Camarones]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/camarones/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Camarones]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1050017/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Aceptó el trabajo de sus sueños en India, pero terminó descubriendo el negocio oculto en las plantas de camarones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/acepto-trabajo-suenos-india-termino-descubriendo-negocio-oculto-plantas-camarones_1_11272640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estadounidense aceptó el trabajo de sus sueños en India, pero en la planta de gambas encontró una historia diferente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Joshua Farinella se encontró a sí mismo encubriendo el hacinamiento en el lugar de trabajo, escondiendo a los trabajadores cuando llegaban los inspectores, engañando a los clientes sobre el origen y la calidad y enviando camarones contaminados a EEUU.</p><p class="subtitle">Gustavo Vera: “En los últimos tres años, unas 3.400 personas fueron rescatadas del trabajo esclavo en la Argentina”</p></div><p class="article-text">
        El 29 de octubre de 2023, Joshua Farinella, estadounidense de 45 a&ntilde;os, vol&oacute; a la ciudad de Amalapuram, cerca de la costa este de India, para comenzar su nuevo trabajo como gerente general en una planta de procesamiento de camarones. Farinella, quien habla en voz baja, tiene la cabeza afeitada, una barba cuidadosamente recortada y una manga llena de tatuajes, estaba emocionado por la idea de vivir en el extranjero por primera vez. Es cierto que este ser&iacute;a un trabajo de alta presi&oacute;n, y echar&iacute;a de menos a Christa, su esposa, pero hab&iacute;a negociado un salario de 300.000 d&oacute;lares al a&ntilde;o, m&aacute;s del doble de lo que ganaba en otra empresa de productos de mar en Estados Unidos. Bromeaba diciendo que ahora era el trabajador de camarones mejor pagado que no fuera due&ntilde;o de su propia empresa. <strong>Calculaba que si lograba aguantar dos o tres a&ntilde;os, se asegurar&iacute;a de por vida: deseaba mejorar su furgoneta camper, pagar el pr&eacute;stamo del autom&oacute;vil y reservar algo de dinero para la educaci&oacute;n universitaria de su hijastra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras un muro de hormig&oacute;n de dos metros de altura, la planta se ubicaba a unos 9,5 kil&oacute;metros al noreste de Amalapuram y estaba rodeada de arrozales y cocoteros. Guardias de seguridad patrullaban el per&iacute;metro, una vista no poco com&uacute;n en instalaciones como estas. En el interior hab&iacute;a un recinto de tres hect&aacute;reas donde los camarones, cultivados en estanques cercanos, eran decapitados, desvenados, tratados con productos qu&iacute;micos que las mantienen h&uacute;medos y enviados al extranjero. Solo en 2023, la planta, arrendada por una empresa llamada Choice Canning, llen&oacute; las secciones de alimentos congelados en tiendas como Walmart, Price Chopper, ShopRite y Hannaford con un poco m&aacute;s de 22,2 millones de euros de camarones envasados &ndash;<a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/walmart-sams-club/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Walmart</a> y <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/ahold-delhaize-giant-food-lion-hannaford-stopshop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahold Delhaize</a>, la empresa matriz de Hannaford, dijeron que estaban investigando las acusaciones, mientras que<a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/wakfern-shoprite-price-rite-marketplace-gourmet-garage-and-fairway-market/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;ShopRite</a> y <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/northeast-shared-services-price-chopper-market-32/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Price Chopperr</a> no respondieron a las solicitudes de comentarios&ndash;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La planta de procesado de camarones de Choice Canning en Amalapuram, India, se asienta en un terreno amurallado, rodeado de arrozales y cocoteros."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La planta de procesado de camarones de Choice Canning en Amalapuram, India, se asienta en un terreno amurallado, rodeado de arrozales y cocoteros.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; al trabajo, Farinella qued&oacute; impresionado por la cantidad de trabajadores que entraban por los portones. Le recordaba a una terminal de aeropuerto, aunque siempre parec&iacute;a haber m&aacute;s personas llegando que y&eacute;ndose. En los d&iacute;as siguientes, se dio cuenta de cu&aacute;nto trabajo se requer&iacute;a para procesar camarones en las cantidades demandadas por la sede central: una cuota de 40 contenedores de env&iacute;o o m&aacute;s de 600 toneladas cada mes. En cualquier d&iacute;a, podr&iacute;a haber m&aacute;s de 650 trabajadores en la planta, generalmente contratados por terceros. Cientos de los trabajadores viv&iacute;an en Andhra Pradesh y regresaban a casa al final de cada d&iacute;a. El resto eran trabajadores migrantes que viv&iacute;an en la planta y que serv&iacute;an como la columna vertebral de la operaci&oacute;n. La planta funcionaba d&iacute;a y noche, compitiendo contra el calor y la amenaza constante de que se echaran a perder los productos. L<strong>os trabajadores migrantes eran principalmente mujeres, reclutadas casi exclusivamente de rincones empobrecidos del pa&iacute;s como Bengala Occidental. Muchas proven&iacute;an de la casta social m&aacute;s baja y eran analfabetas. Dorm&iacute;an en dormitorios espartanos en el lugar, en literas de metal. Generalmente, un guardia de seguridad estaba apostado afuera, cerca de la puerta principal del edificio. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A las 3.00 de la ma&ntilde;ana del 11 de noviembre de 2023, algo interrumpi&oacute; el sue&ntilde;o de Farinella que dorm&iacute;a en su apartamento a poca distancia en coche de la planta. Un gerente hab&iacute;a enviado un mensaje por WhatsApp inform&aacute;ndole de que a las 2.30 <strong>hab&iacute;an encontrado a una mujer corriendo por las instalaciones de tratamiento de agua de la planta. &ldquo;Estaba buscando una manera de salir de aqu&iacute;&rdquo;</strong>, escribi&oacute; el gerente. &ldquo;Su contratista no le permite irse a casa&rdquo;. M&aacute;s tarde, otro gerente explicar&iacute;a en una conversaci&oacute;n grabada que los trabajadores sol&iacute;an escapar por encima del muro de hormig&oacute;n, pero eso ya se hab&iacute;a solucionado &ldquo;para que nadie pudiera irse&rdquo;. La mujer lleg&oacute; hasta el port&oacute;n principal, pero fue repelida por los guardias.
    </p><p class="article-text">
        Prohibir a los trabajadores abandonar las plantas cuando lo deseen es una violaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n india y, probablemente, tambi&eacute;n del C&oacute;digo Penal del pa&iacute;s, seg&uacute;n el Corporate Accountability Lab, una organizaci&oacute;n de defensa e investigaci&oacute;n. En una conversaci&oacute;n grabada, un gerente le hab&iacute;a explicado a Farinella que a algunos empleados de la planta se les permit&iacute;a salir dos veces por semana para ir de compras al mercado. Farinella pens&oacute; que no deber&iacute;a haber ninguna raz&oacute;n para que intentaran escapar en plena noche. Varias horas despu&eacute;s, al llegar a la planta, intent&oacute; obtener una respuesta sobre lo que hab&iacute;a sucedido. Un gerente de recursos humanos le dijo que todo hab&iacute;a sido un malentendido. En realidad la mujer no hab&iacute;a querido irse. 
    </p><p class="article-text">
        Son&oacute; una alarma en la mente de Farinella.
    </p><p class="article-text">
        Farinella hab&iacute;a trabajado en la industria alimentaria desde 2015. Choice Canning fabricaba comidas congeladas en su ciudad natal y le hab&iacute;a dado un trabajo como oficial de aseguramiento de calidad en 2015 supervisando las normas de seguridad alimentaria. Luego trabaj&oacute; para otra empresa de productos del mar, Lund's Fisheries, asegurando que su cadena de suministro cumpliera con las regulaciones, antes de regresar a su antigua empresa en 2023. Estaba acostumbrado a brechas en la contabilidad y fallas en las auditor&iacute;as. Pero esto parec&iacute;a mucho m&aacute;s serio. Farinella, que fue criado en una antigua ciudad minera en Pennsylvania por un veterano de Vietnam y una trabajadora de la seguridad social, se hab&iacute;a desviado del camino cuando era joven, viviendo temporalmente en la calle y acumulando condenas, desde conducir ebrio hasta intentar cobrar cheques falsos. Desde entonces, se hab&iacute;a distanciado de su familia; dej&oacute; de hablar con sus padres despu&eacute;s de que desaprobaran su matrimonio con una mujer negra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02ec25bc-9cb8-41ce-8da6-2b2e3f809be0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En enero de 2024, Joshua Farinella, denunciante y ex director general de una planta de Choice Canning en Amalapuram, India, tropezó con un dormitorio oculto. En su interior, Farinella encontró a trabajadores inmigrantes durmiendo en colchones tirados en el suelo, muchos de ellos sin almohadas ni ropa de cama."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En enero de 2024, Joshua Farinella, denunciante y ex director general de una planta de Choice Canning en Amalapuram, India, tropezó con un dormitorio oculto. En su interior, Farinella encontró a trabajadores inmigrantes durmiendo en colchones tirados en el suelo, muchos de ellos sin almohadas ni ropa de cama.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la planta en India, se encontr&oacute; a s&iacute; mismo encubriendo el hacinamiento en el lugar de trabajo, y haciendo planes para esconder a los trabajadores cuando llegaban los inspectores. Se vio a s&iacute; mismo enga&ntilde;ando a los clientes sobre el origen y la calidad de los camarones, incluido su estado de certificaci&oacute;n o su granja de origen, y dijo que<strong> le ordenaron hacer env&iacute;os de camarones contaminadas a Estados Unidos.</strong> Los gerentes que trabajaban para Choice Canning pod&iacute;an ser frustrantemente evasivos, agreg&oacute;, pero, a veces, tambi&eacute;n pod&iacute;an ser sorprendentemente francos. Registr&oacute; los intercambios con ellos en grabaciones secretas, capturas de pantalla y miles de p&aacute;ginas de documentos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante a&ntilde;os he luchado contra esto a distancia&rdquo;, dijo, refiri&eacute;ndose a sus a&ntilde;os en seguridad alimentaria y control de calidad. &ldquo;Y, de un d&iacute;a para otro, me encuentro justo en medio, no solo en medio, sino que mi trabajo consist&iacute;a en literalmente asegurar que todas esas cosas, que estaban jodidamente mal, siguieran sucediendo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los camarones y EEUU</h3><p class="article-text">
        <strong>Los estadounidenses devoran, de media, casi tres kilos de camarones al a&ntilde;o, cifra que se ha duplicado en una generaci&oacute;n. </strong>En 2001, los crust&aacute;ceos llegaron a costar alrededor de 11,94 d&oacute;lares por 450 gramos, cuando los precios alcanzaron su punto m&aacute;ximo, y eran considerados un lujo. Desde entonces, los restaurantes y supermercados han comenzado a obtenerlos del extranjero y los precios cayeron en picada. Hoy en d&iacute;a, algunos restaurantes ofrecen una <em>ultimate unlimited shrimp deal,</em> una oferta de camarones ilimitados por 25 d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        En 2015, algunas investigaciones period&iacute;sticas revelaron los costos ocultos de los camarones baratos. Se descubrieron migrantes birmanos, la mayor&iacute;a de ellos mujeres, retenidos en condiciones similares a la esclavitud en cobertizos de pelado de camarones en Tailandia, pa&iacute;s que durante gran parte de la d&eacute;cada anterior hab&iacute;a sido el proveedor preferido de los principales supermercados occidentales. Algunas de estas empresas alimentarias cortaron los v&iacute;nculos, y las importaciones de Tailandia disminuyeron.
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda del Gobierno que proporcion&oacute; subsidios y flexibiliz&oacute; las leyes que restring&iacute;an la inversi&oacute;n extranjera, India ayud&oacute; a llenar el vac&iacute;o creado. Para 2021, export&oacute; camarones por m&aacute;s de 5.000 millones de d&oacute;lares a escala mundial y fue responsable de casi una cuarta parte de todas las exportaciones de este producto. <strong>Aproximadamente uno de cada tres camarones consumidos por los estadounidenses hoy en d&iacute;a proviene de India.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Choice Canning es uno de los mayores proveedores indios en el mercado. Tiene oficinas en dos grandes ciudades indias, Kochi y Chennai, as&iacute; como en Jersey City (Nueva Jersey) y, en 2023, envi&oacute; camarones a Estados Unidos por un valor de m&aacute;s de 80 millones de d&oacute;lares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2022, la empresa anunci&oacute; que ser&iacute;a la primera compa&ntilde;&iacute;a india en convertirse en miembro de la Global Seafood Alliance (GSA), un organismo de la industria que promueve pr&aacute;cticas responsables. Choice Canning busc&oacute; la certificaci&oacute;n por parte de la entidad de supervisi&oacute;n de la GSA, Best Aquaculture Practices (BAP), que ofrece certificar cada etapa de la l&iacute;nea de producci&oacute;n de un proveedor de productos del mar. La planta en Amalapuram lleva el sello de aprobaci&oacute;n de BAP. Choice Canning dijo que las granjas de camarones que utilizan tambi&eacute;n lo hacen (ante los hallazgos presentados, la Global Seafood Alliance <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/global-seafood-alliance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a> que investigar&aacute; si encuentra evidencia de violaciones).
    </p><p class="article-text">
        Farinella no pod&iacute;a explicarse por qu&eacute; las pruebas de antibi&oacute;ticos en los camarones de la planta resultaban positivas con m&aacute;s frecuencia de lo esperado. En Estados Unidos, la Administraci&oacute;n de Alimentos y Medicamentos (FDA) proh&iacute;be el uso de productos farmac&eacute;uticos en camarones. La FDA no ha <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/us-food-and-drug-administration/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respondido</a> a una solicitud de comentarios. Gran parte de los camarones que produce India se cr&iacute;an en peque&ntilde;as granjas acu&iacute;colas. El Corporate Accountability Lab, un grupo de investigaci&oacute;n, encontr&oacute; en <strong>un informe publicado este mes que muchas de estas granjas utilizan antibi&oacute;ticos para proteger a los camarones de los pat&oacute;genos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si casi todo lo que empaquetamos es BAP y las granjas son BAP, &iquest;por qu&eacute; siguen apareciendo antibi&oacute;ticos?&rdquo;, escribi&oacute; Farinella en un mensaje de WhatsApp al gerente senior de control de calidad de la empresa.&nbsp;&ldquo;Nunca compramos camarones de granjas BAP&rdquo;, respondi&oacute; el gerente senior: &ldquo;Todos son de granjas locales no registradas&rdquo;. El gerente, en un comentario jocoso, le dijo a Farinella &ldquo;ya puedes imaginar el nivel de habilidad en el manejo de la documentaci&oacute;n&rdquo; que se requiere para que parezca lo contrario. Y a&ntilde;adi&oacute; un emoji de carita sonriente.
    </p><p class="article-text">
        Farinella pregunt&oacute; desde cu&aacute;ndo hab&iacute;a estado ocurriendo esto. &ldquo;Siempre ha sido as&iacute;&rdquo;, escribi&oacute; el gerente. &ldquo;&iexcl;India ni siquiera tiene el 10% de la capacidad de cr&iacute;a BAP que afirma tener. Triste, pero esa es la realidad!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://corpaccountabilitylab.org/hidden-harvest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> del Corporate Accountability Lab sugiere que lo que dice acerca de la magnitud del problema es cierto. Seg&uacute;n este documento, la industria de camarones de India est&aacute; plagada de violaciones ambientales, a los derechos humanos, y de seguridad, incluidos casos de trabajo forzado. El informe tambi&eacute;n destaca que las auditor&iacute;as realizadas por BAP y organizaciones similares son deficientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Choice Canning contrat&oacute; a una firma, SGS, para realizar auditor&iacute;as diarias con fines internos para ayudar a controlar las condiciones higi&eacute;nicas. Estas auditor&iacute;as a menudo detallaban preocupaciones sanitarias como <strong>el olor a descomposici&oacute;n, moscas, mucosidad, lodo, falta de hielo, refrigeradores rotos, m&aacute;quinas contaminadas con algas y hongos, cabellos y manchas negras en los camarones, y una escupidera llena de tabaco de mascar en el suelo de la f&aacute;brica.</strong> Anualmente, los auditores de la misma firma, SGS, tambi&eacute;n produc&iacute;an una auditor&iacute;a de cara al p&uacute;blico donde se daba una evaluaci&oacute;n positiva a la planta. SGS <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/sgs-sa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a> que no pod&iacute;a compartir los resultados de sus auditor&iacute;as por razones de confidencialidad, pero que se llevaron a cabo seg&uacute;n los t&eacute;rminos establecidos con el cliente.
    </p><p class="article-text">
        Choice Canning tambi&eacute;n afirm&oacute; que los documentos de Farinella hab&iacute;an sido manipulados. El Proyecto Outlaw Ocean contrat&oacute; a una firma forense de datos con sede en Reino Unido llamada Signify para revisar una selecci&oacute;n de los documentos m&aacute;s importantes y concluyeron que ninguno de los documentos revisados mostraba signos de manipulaci&oacute;n. <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/documents" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; puede explorar miles de p&aacute;ginas de registros internos de la empresa, auditor&iacute;as, facturas, correos electr&oacute;nicos y mensajes de WhatsApp proporcionados por el denunciante.</a>
    </p><h3 class="article-text">El mensaje de WhatsApp: &ldquo;Env&iacute;alo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Esto fue sorprendente, incluso para los est&aacute;ndares a los que Farinella se hab&iacute;a acostumbrado en Amalapuram. Su jefe, Jacob Jose, vicepresidente de Ventas y Adquisiciones de la empresa e hijo del CEO, Jose Thomas, conocido como JT, acababa de enterarse de que 225 cajas de camarones crudos destinadas a los supermercados Aldi South en Estados Unidos hab&iacute;an dado positivo en la prueba de antibi&oacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El uso generalizado de antibi&oacute;ticos est&aacute; provocando un aumento de la resistencia a los medicamentos necesarios para tratar todo tipo de infecciones en todo el mundo. En 2019, los Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades del Gobierno estadounidense informaron de que cada a&ntilde;o se producen cerca de tres millones de infecciones resistentes a los antibi&oacute;ticos en Estados Unidos, lo que provoca la muerte de decenas de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la FDA proh&iacute;be la importaci&oacute;n de camarones tratados con antibi&oacute;ticos, la agencia solo inspecciona aproximadamente el 1% de los camarones importados. En contraste, la UE verifica el 50% de los camarones importadas de India. Seg&uacute;n los investigadores, las probabilidades de que un lote de camarones contaminados de Choice Canning u otras empresas sea detenido son bajas. Una hoja de c&aacute;lculo del inventario de la empresa muestra que m&aacute;s de 250 toneladas de camarones positivos en antibi&oacute;ticos fueron recibidas por la planta de Amalapuram de Choice Canning en 2023. Es dif&iacute;cil determinar exactamente cu&aacute;ntos de estos camarones llegaron a Estados Unidos, pero los documentos de la empresa parecen mostrar casos en los que los env&iacute;os completaron el viaje. <strong>Una revisi&oacute;n de los datos de la FDA indica que la agencia ha testeado camarones de Choice Canning en busca de antibi&oacute;ticos solo 21 veces desde 2003 y nunca encontr&oacute; una violaci&oacute;n. En el mismo per&iacute;odo, la empresa envi&oacute; m&aacute;s de 100 000 toneladas de camarones a Am&eacute;rica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Farinella, los documentos destinados a rastrear las camarones hasta las granjas certificadas y revisar la presencia de antibi&oacute;ticos eran, a veces, enga&ntilde;osos. El vicepresidente de Ventas y Adquisiciones le dijo que no usara la palabra &ldquo;antibi&oacute;ticos&rdquo; en ninguna comunicaci&oacute;n interna. &ldquo;Por favor, usa la palabra Oscar&rdquo; para referirse a los camarones que hab&iacute;an dado positivo en la prueba de antibi&oacute;ticos, escribi&oacute; el gerente en WhatsApp, a&ntilde;adiendo &ldquo;jaja&rdquo;. La empresa neg&oacute; haber enviado camarones contaminados con antibi&oacute;ticos a Estados Unidos y dijo que este intercambio y el significado de 'Oscar' han sido tergiversados por Farinella. <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/choice-canning/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; puede ver la respuesta completa de Choice Canning y de otras empresas u organizaciones.</a>
    </p><p class="article-text">
        Farinella dijo que aunque estaba en desacuerdo con la pol&iacute;tica, hizo lo que se le dijo. &ldquo;Casi 4.500 kilos de Oscar en paquetes terminados para Wakefern. &iquest;Qu&eacute; hacemos?&rdquo;, escribi&oacute; Farinella en WhatsApp al vicepresidente de ventas de la empresa el 1 de febrero de 2024. &ldquo;Env&iacute;alo en un contenedor&rdquo;, respondi&oacute; el ejecutivo por mensaje de texto. As&iacute; se fue enviado a Am&eacute;rica, empaquetado en bolsas marcadas como &ldquo;todo natural&rdquo;. Wakefern no ha <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/wakfern-shoprite-price-rite-marketplace-gourmet-garage-and-fairway-market/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respondido</a> a las solicitudes de comentarios.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Dormitorio oculto&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El sitio de Choice Canning est&aacute; lleno de grandes edificios de cemento que albergan instalaciones de procesamiento, almacenes, congeladores, dormitorios, equipos el&eacute;ctricos y oficinas. La ropa se cuelga para secarse en l&iacute;neas tendidas entre los edificios y los colchones se colocan al sol para ventilar. Durante su tiempo como gerente de la planta, Farinella ten&iacute;a una amplia gama de responsabilidades: buscar trabajadores y suministros de camarones, administrar las finanzas y asegurarse de que la planta cumpliera con su cuota de producci&oacute;n mensual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio le cost&oacute; establecer cu&aacute;ntos trabajadores viv&iacute;an en el lugar, c&oacute;mo estaban alojados y alimentados, y c&oacute;mo funcionaban sus contratos. En un momento dado, se top&oacute; con lo que llam&oacute; un &ldquo;dormitorio oculto&rdquo; ubicado encima de los compresores de amon&iacute;aco utilizados para la refrigeraci&oacute;n, poniendo a los trabajadores en peligro en caso de fuga o incendio.
    </p><p class="article-text">
        Los gerentes de la planta sab&iacute;an que hab&iacute;a que mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y discut&iacute;an regularmente en WhatsApp y por correo electr&oacute;nico sobre c&oacute;mo solucionar varios problemas. En una ocasi&oacute;n, un gerente le envi&oacute; por correo electr&oacute;nico una foto de chinches que hab&iacute;an colonizado m&aacute;s de 500 colchones. Farinella encontr&oacute; trabajadores durmiendo en el suelo, usando camisetas como almohadas. Dijo que &eacute;l y otros lucharon por obtener autorizaci&oacute;n para realizar los cambios necesarios. &ldquo;&iexcl;Necesitamos m&aacute;s literas de inmediato, esto no puede esperar otro d&iacute;a, por favor!&rdquo;, escribi&oacute; enojado el vicepresidente de recursos humanos de la planta en un correo electr&oacute;nico: &ldquo;Las personas tienen dificultades desde hace meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unas semanas m&aacute;s tarde, Farinella descubri&oacute; durante una conversaci&oacute;n grabada con un contratista laboral de Choice Canning que 150 trabajadoras hab&iacute;an pasado un a&ntilde;o sin tener un d&iacute;a libre despu&eacute;s de que dos empleadas preguntaran si se les permit&iacute;a hacer una salida.&nbsp;Farinella lo aprob&oacute; en el acto. M&aacute;s tarde, dijo que se sent&iacute;a con las &ldquo;manos atadas&rdquo; y que se lo responsabilizaba de todo lo que sal&iacute;a mal a pesar de no tener el poder para mejorar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n era dif&iacute;cil, dijo, determinar cu&aacute;nto tiempo pasaban los empleados trabajando. Un ejecutivo de recursos humanos admiti&oacute; sin tapujos en una reuni&oacute;n de Zoom grabada por Farinella los ajustes que tendr&iacute;a que realizar a los registros de asistencia y las tarjetas de entrada y salida para pasar una auditor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La ley estatal en Andhra Pradesh estipula que los trabajadores deben recibir al menos 450 rupias (cuatro euros) por d&iacute;a. Sin embargo, una factura de un contratista de mano de obra y un intercambio de correos electr&oacute;nicos entre gerentes parec&iacute;an indicar que algunos trabajadores recib&iacute;an solo 350 rupias al d&iacute;a. La empresa ha <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/choice-canning/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dicho</a> que siempre pag&oacute; el salario m&iacute;nimo a todos sus &ldquo;asociados&rdquo; y recientemente incluso dio un aumento a algunos de sus empleados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me sent&iacute;a mal&rdquo;, escribi&oacute; Farinella m&aacute;s tarde. &ldquo;Ni siquiera quer&iacute;a tener contacto visual con los trabajadores que viv&iacute;an all&iacute; o los trabajadores locales. Estaba disgustado y avergonzado de todo. S&eacute; que los trabajadores no pod&iacute;an estar de acuerdo con lo que ocurr&iacute;a. Y tambi&eacute;n sab&iacute;a que probablemente pensaran que yo representaba gran parte del problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre, Farinella le pregunt&oacute; a Jacob Jose si los trabajadores pod&iacute;an recibir el salario m&iacute;nimo. En un intercambio de correos electr&oacute;nicos con ejecutivos de alto nivel, JT se declar&oacute; &ldquo;sorprendido&rdquo; de que no lo estuvieran recibiendo. Uno de los ejecutivos record&oacute; a JT que anteriormente les hab&iacute;a dicho &ldquo;no hacer ning&uacute;n cambio en Amalapuram por el momento&rdquo;, en lo que respecta a los salarios. En correos electr&oacute;nicos internos, los gerentes de la empresa dijeron m&aacute;s tarde que planeaban aumentar los salarios.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Cuando dec&iacute;a qu&eacute; cambios hacer, simplemente dec&iacute;an 'no&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En enero de 2024, hab&iacute;a prevista una visita de inspectores de Aldi South, una cadena de supermercados internacional, a Amalapuram para una auditor&iacute;a social que verificara las condiciones laborales en la planta. Si bien algunas auditor&iacute;as son sorpresa, la de Aldi South estaba programada con meses de anticipaci&oacute;n. (Aldi South <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/aldi-south-group/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a> que &ldquo;estaba tomando las acusaciones con seriedad&rdquo; y que necesitar&iacute;a m&aacute;s tiempo para investigar). Farinella se reuni&oacute; con otros supervisores para discutir los preparativos y grab&oacute; la conversaci&oacute;n. Los gerentes se centraron en qu&eacute; decir a los auditores respecto al n&uacute;mero de trabajadores en la planta. El tama&ntilde;o de la fuerza laboral es de particular preocupaci&oacute;n durante las auditor&iacute;as, seg&uacute;n el informe del Corporate Accountability Lab, porque los auditores comparan el recuento de empleados con los registros salariales, las camas disponibles y la cantidad de espacio de trabajo en la f&aacute;brica para ver si hay irregularidades relacionadas con el pago o la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Los gerentes tambi&eacute;n discutieron un plan para trasladar a los trabajadores fuera del sitio a una ubicaci&oacute;n alquilada cercana antes de que llegaran los auditores. Los investigadores laborales dicen que esta no es una pr&aacute;ctica poco com&uacute;n en el trato con los auditores. &ldquo;Necesitamos mostrarles un n&uacute;mero considerable&rdquo;, reflexion&oacute; el oficial de control de calidad durante una reuni&oacute;n grabada al decidir cu&aacute;l podr&iacute;a ser una estad&iacute;stica convincente para mostrarle a los auditores. Finalmente, los gerentes optaron por 415 como un n&uacute;mero que parecer&iacute;a plausible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2aece6da-8750-47e7-bfcf-e6081a7ac4ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mujeres pelan camarones a mano en una nave externa que abastecía a la planta de procesamiento de gambas de Choice Canning en Amalapuram, India, en enero de 2024. Los auditores suelen prohibir el uso de este tipo de naves de pelado &quot;externas&quot; porque es más difícil controlar las condiciones higiénicas y laborales en estos lugares."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mujeres pelan camarones a mano en una nave externa que abastecía a la planta de procesamiento de gambas de Choice Canning en Amalapuram, India, en enero de 2024. Los auditores suelen prohibir el uso de este tipo de naves de pelado &quot;externas&quot; porque es más difícil controlar las condiciones higiénicas y laborales en estos lugares.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, en una reuni&oacute;n grabada, Farinella discuti&oacute; los planes con otro ejecutivo de recursos humanos. &ldquo;As&iacute; que b&aacute;sicamente los llamaremos cuando llegue el auditor; los llamamos y les decimos: 'V&aacute;yanse y hagan lo que quieran durante el resto del d&iacute;a'&rdquo;, afirm&oacute;.&nbsp;&ldquo;Exacto&rdquo;, dijo el ejecutivo. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo demonios se te ocurri&oacute; esa idea?&rdquo;, pregunt&oacute;. &ldquo;Se&ntilde;or, cuando JT tiene una espada sobre tu cabeza, las ideas terminan surgiendo&rdquo;, respondi&oacute; el ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de su llegada, Farinella descubri&oacute; otra preocupaci&oacute;n: los cobertizos de pelado de camarones fuera de la planta. Uno estaba a 35 minutos en coche de la instalaci&oacute;n principal de producci&oacute;n, el otro a una hora y media de distancia. Las certificaciones BAP y otras proh&iacute;ben el uso de cobertizos de pelado porque son m&aacute;s dif&iacute;ciles de regular. El informe de CAL dice que &ldquo;los cobertizos de pelado a menudo est&aacute;n ocultos y rara vez son auditados&rdquo;. Los dos cobertizos que utilizaba Choice Canning procesaban de 4.500 a 6.800 kilos de camarones por d&iacute;a, aproximadamente la mitad de la cantidad que la empresa enviaba a EEUU, seg&uacute;n Farinella y decenas de informes de producci&oacute;n diarios. La empresa ha <a href="https://www.theoutlawocean.com/investigations/india-shrimp-a-growing-goliath/discussion/stakeholders/choice-canning/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dicho</a> desde entonces que ninguno de los camarones procesados en estos cobertizos era para clientes BAP. No especific&oacute; d&oacute;nde se vend&iacute;an esos camarones.
    </p><p class="article-text">
        Durante su estancia en la planta, Farinella recibi&oacute; un flujo incesante de mensajes de la alta gerencia. JT, el director ejecutivo, a menudo parec&iacute;a furioso por las deficiencias de higiene. &ldquo;Resuelvan este l&iacute;o del almac&eacute;n frigor&iacute;fico lo antes posible&rdquo;, escribi&oacute; en un mensaje de WhatsApp. &ldquo;&iexcl;Quienquiera que haya hecho esto sufrir&aacute; las consecuencias!&rdquo;. Un d&iacute;a, despu&eacute;s de que le mostraran una foto del sitio en buen estado, dijo que le acababan de informar que hab&iacute;a que desechar 80.000 d&oacute;lares de producto porque los clientes estadounidenses se quejaron del olor. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puedo creer en sus fotos?&rdquo;, escribi&oacute; en WhatsApp al personal. Pero Farinella tambi&eacute;n sent&iacute;a que se le pon&iacute;an obst&aacute;culos cuando intentaba hacer mejoras. &ldquo;Cuando le dec&iacute;a a JT qu&eacute; cambios necesitaba hacer, simplemente me dec&iacute;an 'no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Farinella tambi&eacute;n estaba bajo una presi&oacute;n constante por no generar suficientes ingresos. En una reuni&oacute;n de Zoom grabada el 6 de febrero de 2024, entre Farinella y tres ejecutivos, incluido JT, los jefes expresaron frustraci&oacute;n con Farinella por no ser suficientemente productivo, utilizando lo que Farinella describi&oacute; como &ldquo;la habitual velada amenaza de despido&rdquo;. &ldquo;No s&eacute; cu&aacute;les son tus resultados para enero&rdquo;, dijo JT. &ldquo;Deber&iacute;as estar m&aacute;s preocupado que yo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88379b88-c371-4591-9d0f-499ac6d74bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joshua Farinella."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joshua Farinella.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En enero, Farinella finalmente decidi&oacute; hacer p&uacute;blico lo que sab&iacute;a sobre la planta y contact&oacute; a un periodista. <strong>&ldquo;Creo que es probable que me contrataran no para administrar la instalaci&oacute;n, sino para ser el rostro estadounidense que daba legitimidad&rdquo;,</strong> dijo. En una planta con tantos problemas, agreg&oacute;, &ldquo;me temo que no quiero ser ese rostro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un c&aacute;mara viaj&oacute; a India para documentar las condiciones en la planta. Farinella estaba tan nervioso que cuando vio polic&iacute;as armados cerca de su apartamento sinti&oacute; que se le &ldquo;sal&iacute;a&rdquo; el coraz&oacute;n del pecho. 
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s, Farinella tom&oacute; un avi&oacute;n de regreso a Estados Unidos y envi&oacute; su renuncia por correo electr&oacute;nico desde el aeropuerto. Despu&eacute;s de aterrizar en Pennsylvania, se detuvo en un McDonald's camino a casa. &ldquo;Ni siquiera me gusta McDonald's&rdquo;, dijo. &ldquo;Pero la hamburguesa con queso de ese d&iacute;a fue inigualable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n tambi&eacute;n estaba empezando a afectar a los colegas de Farinella. El 14 de febrero de 2024, un responsable de recursos humanos de la planta contact&oacute; a Farinella por WhatsApp para decirle que &eacute;l tambi&eacute;n renunciaba a Choice Canning. La cantidad de horas de trabajo estaba afectando su matrimonio, dijo, y la disputa con los trabajadores locales sobre los salarios hab&iacute;a arruinado su reputaci&oacute;n. Lo estaban amenazando por tel&eacute;fono. &ldquo;Cuando me iba a casa en el coche&rdquo;, escribi&oacute; m&aacute;s tarde en WhatsApp a Farinella, &ldquo;algunos locales me tiraron piedras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Farinella contrat&oacute; a un abogado en EEUU y present&oacute; una denuncia formal ante la FDA y varias otras agencias federales. No estaba seguro de qu&eacute; podr&iacute;a lograr, pero quer&iacute;a dejar constancia de lo que hab&iacute;a visto.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a, los auditores de Aldi South llegaron a Amalapuram. Estaban all&iacute; para llevar a cabo las inspecciones que los gerentes locales hab&iacute;an estado discutiendo durante semanas. Despu&eacute;s de que terminara la auditor&iacute;a esa noche, Farinella contact&oacute; a sus antiguos colegas y les pregunt&oacute; si hab&iacute;an procedido a reubicar a los trabajadores. Dos de los gerentes confirmaron que as&iacute; lo hab&iacute;an hecho. &ldquo;Exactamente, se&ntilde;or&rdquo;, escribi&oacute; uno en WhatsApp. &ldquo;Todos los trabajadores fueron enviados fuera de la instalaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta historia ha sido producida por The Outlaw Ocean Project con contribuciones de Ian Urbina, Maya Martin, Jake Conley, Joe Galvin, Susan Ryan y Austin Brush.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ian Urbina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/acepto-trabajo-suenos-india-termino-descubriendo-negocio-oculto-plantas-camarones_1_11272640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Apr 2024 09:11:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3110459" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3110459" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aceptó el trabajo de sus sueños en India, pero terminó descubriendo el negocio oculto en las plantas de camarones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7b429391-4e4e-409c-add8-373d5e669786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Explotación laboral,Camarones,India,FDA]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
