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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Truman Capote]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/truman-capote/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Truman Capote]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los libros de octubre: las mujeres de Maitena, Borges en Estados Unidos, Hebe Uhart y el humor según Alexandra Kohan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-octubre-mujeres-maitena-borges-estados-unidos-hebe-uhart-humor-alexandra-kohan_1_11695210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/722234ee-8586-4057-830a-d3eb52e18b0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de octubre: las mujeres de Maitena, Borges en Estados Unidos, Hebe Uhart y el humor según Alexandra Kohan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las editoriales renuevan sus catálogos este mes con novedades muy diversas. De qué se tratan y qué sellos las publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Octubre llega con novedades editoriales bien variadas. Entre novelas, cuentos, ensayo, nuevas ediciones de cl&aacute;sicos y antolog&iacute;as, <strong>los sellos apuestan a nombres nuevos y tambi&eacute;n a los consagrados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los lanzamientos m&aacute;s destacados de este mes y las editoriales que los publicaron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Clases de literatura argentina. Universidad de Michigan, 1976</strong></em><strong>, de Jorge Luis Borges.</strong>&nbsp;&ldquo;Siempre inspirado y provocador, <strong>Borges despliega en estas p&aacute;ginas su visi&oacute;n personal de la literatura argentina a trav&eacute;s de diez clases magistrales que dio en la Universidad de Michigan entre enero y marzo de 1976</strong>, y cuya existencia permaneci&oacute; ignorada hasta que el hallazgo de un conjunto de viejos casetes permiti&oacute; recuperarlas&rdquo;, adelant&oacute; Sudamericana sobre esta publicaci&oacute;n que llega a las librer&iacute;as este mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras la vida en la Argentina se cargaba de oscuros presagios, <strong>Borges y Mar&iacute;a Kodama emprendieron el viaje a los Estados Unidos invitados por el profesor Donald Yates, uno de sus primeros traductores al ingl&eacute;s</strong>, quien registr&oacute;, con su peque&ntilde;o grabador port&aacute;til, el curso completo que Borges dio ante un reducido grupo de estudiantes de habla hispana. Gracias a un meticuloso trabajo de transcripci&oacute;n de esas grabaciones, este volumen recupera el tono espont&aacute;neo e intimista que tuvieron esos encuentros, donde reverbera la ir&oacute;nica y sinuosa voz de un Borges que en la d&eacute;cada de 1970 ya era una celebridad en el ambiente cultural y acad&eacute;mico estadounidense&rdquo;, se lee en la contratapa del libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por sus p&aacute;ginas desfilan, siempre enmarcados en sus circunstancias hist&oacute;ricas, el <em>Facundo</em> y las batallas de Sarmiento, la figura del gaucho en Hilario Ascasubi, las fallidas lecturas del Mart&iacute;n Fierro y la renovaci&oacute;n que trajo el modernismo, entre m&uacute;ltiples temas y autores. Borges enriquece cada clase con los recuerdos de su abuela sobre la vida en la frontera en el siglo XIX, con las an&eacute;cdotas de su madre sobre Almafuerte, con narraciones m&iacute;ticas o&iacute;das en la estancia de <strong>Adolfo Bioy Casares</strong> o con evocaciones personales de Lugones o de Groussac, pero tambi&eacute;n con incursiones en la mitolog&iacute;a griega o escandinava, y con luminosas digresiones sobre Shakespeare, Whitman o la amistad, para &eacute;l una de las grandes pasiones argentinas&rdquo;, agregan los editores.
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            <span class="title">
                &quot;Clases de literatura argentina&quot;, de Jorge Luis Borges, salió por Sudamericana.                            </span>
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        <em><strong>Clases de literatura argentina. Universidad de Michigan, 1976</strong></em><strong>, de Jorge Luis Borges, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>El sentido del humor</strong></em><strong>, de Alexandra Kohan. </strong>&ldquo;Vivimos &eacute;pocas de mucha solemnidad. Y, como dice Anne Dufourmantelle, el poder necesita de la&nbsp; solemnidad para ejercerse. <strong>El humor es un l&iacute;mite para la crueldad y suprimirlo, censurarlo, es dejar la crueldad a cielo abierto. </strong>Recuperar su dimensi&oacute;n subversiva, potente y emancipatoria resulta fundamental para hacer frente a los tiempos oscuros que se nos vienen, que ya se vinieron. Luego de abordar el amor y el cuerpo, Alexandra Kohan enfrenta en este libro el desaf&iacute;o de pensar acerca de lo que el humor hace de nosotros, en nosotros. No hay resistencia al poder sino en aquello que nos mueve a risa.&nbsp;<strong>Freud consider&oacute; su libro sobre el chiste un 'lugar aparte' respecto del resto de sus escritos.</strong> Dijo: 'me distrajo un poco de mi camino', 'fue una digresi&oacute;n'. <strong>Alexandra Kohan dir&aacute; que hace falta ese margen, ese desv&iacute;o, el del humor, para poder seguir en el camino. '</strong>La risa muestra que las cosas fueron hasta los bordes: se estira el el&aacute;stico y la risa lo afloja justo antes de que se rompa. La risa es pura exuberancia&nbsp; del cuerpo. La risa: lo imposible de domesticar, la evidencia de que ser humano es, antes que nada, no ser due&ntilde;os de nosotros mismos. Y pocas cosas m&aacute;s irrisorias que esa'&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n de <strong>Alexandra Kohan</strong>, que llega de la mano de Paid&oacute;s.&nbsp;
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                &quot;El sentido del humor&quot;, el nuevo libro de Alexandra Kohan.                            </span>
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        <em><strong>El sentido del humor</strong></em><strong>, de Alexandra Kohan, sali&oacute; por Paid&oacute;s. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/cebra-bazar_129_11678199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace, un cap&iacute;tulo del texto</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Las mujeres de mi vida</strong></em><strong>, de Maitena. &ldquo;</strong>En 2022 Maitena mont&oacute; una muestra, <em>Las mujeres de mi vida</em>, con un recorrido por sus grandes &eacute;xitos, <em>Mujeres Alteradas</em>, <em>Superadas</em> y <em>Curvas Peligrosas</em>, que incluy&oacute; material muy &iacute;ntimo: originales, bocetos, piezas in&eacute;ditas. Fue la celebraci&oacute;n de una trayectoria dedicada al humor, a la historieta y a las mujeres. <strong>Este libro concentra y expande ese evento y cuenta adem&aacute;s con textos cr&iacute;ticos que nos invitan a revisitar su obra repensando los temas que aborda desde siempre: la maternidad, el trabajo, la pareja, el cuerpo.</strong> Y deja claro que se trata de un cl&aacute;sico. Porque no s&oacute;lo nos permite descifrar una zona fundamental de la historia del feminismo cuando era una lucha de pocas, una palabra temida y negada: nos sigue haciendo re&iacute;r con una risa que ilumina aspectos de nuestras propias vidas hoy&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Sudamericana sobre este libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El humor de Maitena es a veces tierno, a veces transgresor, siempre inteligente y a la vez accesible para todo el mundo. <strong>Y logra lo que muy pocos: condensa en pocas vi&ntilde;etas, con claridad total, cuestiones que suelen necesitar de bibliotecas enteras para ser entendidas</strong>&rdquo;, agregaron.
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                &quot;Las mujeres de mi vida&quot;, lo nuevo de la humorista gráfica Maitena.                            </span>
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        <em><strong>Las mujeres de mi vida</strong></em><strong>, de Maitena, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4 </strong><em><strong>Impresiones de una directora de escuela</strong></em><strong>, de Hebe Uhart. </strong>La escritora argentina Hebe Uhart (1936-2018) public&oacute; su primer libro en 1962, en una edici&oacute;n de autor:<em> Dios, San Pedro y las almas</em>. <strong>Se trataba de siete cuentos y cuatro microcuentos que mostraban la originalidad y valor de su escritura.</strong> <em>El bud&iacute;n esponjoso</em> (1977) representa ya una de las colecciones m&aacute;s logradas de la autora. <strong>Este volumen, que lleva como t&iacute;tulo </strong><em><strong>Impresiones de una directora de escuela</strong></em><strong>, re&uacute;ne los cuentos de esa primera etapa.</strong> Un momento en el que, seg&uacute;n sus editores, &ldquo;ya est&aacute; presente la exploraci&oacute;n a fondo de la propia historia, de la familia y los v&iacute;nculos m&aacute;s cercanos; la relaci&oacute;n con los objetos (la tela de un vestido, los atuendos en general) y las actividades (limpiar muebles, cocinar un bud&iacute;n, andar en bicicleta)&rdquo;. &ldquo;Una visi&oacute;n que no aspira a la totalidad, de descripciones breves y estilo conciso, conformada por personajes a los que conocemos de cuerpo entero sobre todo a trav&eacute;s de sus formas de hablar&rdquo;, agregan desde Adriana Hidalgo Editora.
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                Llega una nueva edición de los primeros cuentos de Hebe Uhart.                            </span>
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        <em><strong>Impresiones de una directora de escuela</strong></em><strong>, de Hebe Uhart, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Por qu&eacute; cambi&eacute; de opini&oacute;n</strong></em><strong>, varios autores. </strong>&ldquo;Once escritoras y escritores escriben sobre alg&uacute;n momento particular en el que cambiaron de opini&oacute;n y explican por qu&eacute;&rdquo;, adelantan desde Ediciones Godot sobre esta publicaci&oacute;n. En estricto orden alfab&eacute;tico, participan de este libro con sus textos <strong>Nicol&aacute;s Artusi, Fernando Duclos, Diego Golombek, Liliana Heker, Federico Kukso, Margarita Mart&iacute;nez, Bard Borch MIchalsen, Agostina Mileo, Mar&iacute;a Moreno, Hinde Pomeraniec y Alejandro Tantanian</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Liliana Heker cuenta c&oacute;mo lleg&oacute; al feminismo despu&eacute;s de tener una larga trayectoria viviendo en un mundo de hombres; <strong>Mar&iacute;a Moreno habla sobre la restituci&oacute;n de los hijos y nietos desaparecidos a sus familias de origen y todo lo que ello implica, especialmente para esos hijos y esos nietos</strong>. Tantanian habla sobre c&oacute;mo expresa en su n&uacute;cleo familiar su homosexualidad en los ochenta. Artusi cuenta c&oacute;mo llega a afiliarse a un Partido de Izquierda por amor. En todos los casos, hay una tensi&oacute;n permanente entre las concepciones arraigadas y c&oacute;mo operaron en la historia personal para verse modificadas&rdquo;, apuntan los editores de esta novedad.
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                    alt="&quot;Por qué cambié de opinión&quot;, un libro que trae textos de once autores y autoras."
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            <span class="title">
                &quot;Por qué cambié de opinión&quot;, un libro que trae textos de once autores y autoras.                            </span>
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        <em><strong>Por qu&eacute; cambi&eacute; de opini&oacute;n </strong></em><strong>sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Museo del beso</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Gallina y Mat&iacute;as Moscardi. &ldquo;</strong>Un recorrido por besos ic&oacute;nicos en el arte, la historia, la literatura, el cine, la cultura popular. <strong>Con peque&ntilde;os ensayos, relatos y reflexiones, Andr&eacute;s Gallina y Mat&iacute;as Moscardi trazan un recorrido original que va de lo cl&aacute;sico a lo inesperado</strong>&rdquo;, adelantan los editores de esta publicaci&oacute;n que sali&oacute; por el sello Reservoir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los besos se practicaban en las primeras sociedades de la Mesopotamia, hacia el sur de Asia, 2500 a&ntilde;os a.C. De ah&iacute; proviene el primer registro arqueol&oacute;gico, grabado en una tabla de arcilla, en la que se ven dos personas trenzadas en un abrazo. E<strong>n julio de 2009, el Telescopio Espacial Hubble captur&oacute; una imagen de la llamada Nebulosa de la Mariposa, a 3800 a&ntilde;os luz de distancia, en la Constelaci&oacute;n de Escorpio</strong>: dos rostros de luz d&aacute;ndose un piquito c&oacute;smico. Es el primer beso hecho de polvo de estrellas&rdquo;, se&ntilde;ala la contratapa de este libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El de Francesco Hayez es el beso m&aacute;s caliente del arte pict&oacute;rico; el de Gustav Klimt, el m&aacute;s reproducido. <strong>El beso m&aacute;s largo de la historia se lo dio una pareja tailandesa: dur&oacute; 58 horas, 35 minutos y 58 segundos.</strong> El del sovi&eacute;tico Leonid Brezhnev y el alem&aacute;n Erich Honecker posiblemente haya sido el m&aacute;s fr&iacute;o. El marinero y la enfermera bes&aacute;ndose en Times Square al final de la Segunda Guerra Mundial fueron sorprendidos por dos fot&oacute;grafos. Diego Maradona y Claudio Paul Caniggia inauguraron en un Boca-River la era de los piquitos en el f&uacute;tbol. Michael Corleone bes&oacute; a su hermano Fredo antes de matarlo. En el Kama Sutra hay una lista de veintid&oacute;s formas de besar. Besos famosos, hist&oacute;ricos, futuristas, oscuros, militantes, pintados, fotografiados, filmados, escritos, exhibidos y ocultos: las piezas m&aacute;s ic&oacute;nicas est&aacute;n en el Museo del Beso&rdquo;, agrega.
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            <span class="title">
                &quot;Museo del beso&quot;, un libro de Andrés Gallina y Matías Moscardi.                            </span>
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        <em><strong>Museo del beso</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Gallina y Mat&iacute;as Moscardi, sali&oacute; por Reservoir Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Un silencio lleno de murmullos</strong></em><strong>, de Gioconda Belli. &ldquo;</strong>Valeria hizo grandes sacrificios en su compromiso como protagonista activa de los cambios pol&iacute;ticos de su pa&iacute;s, Nicaragua. Tras su muerte en Madrid, en plena soledad, le corresponde a su hija Pen&eacute;lope viajar a Espa&ntilde;a y ocuparse de sus bienes materiales. <strong>Rodeada de las pertenencias de una madre que siempre sinti&oacute; ausente, Pen&eacute;lope resolver&aacute;&nbsp; inc&oacute;gnitas inesperadas y conocer&aacute; la apasionante vida de una mujer marcada por triunfos y derrotas, la clandestinidad y las vicisitudes del amor</strong>. En el silencio del hogar la voz de Valeria resurgir&aacute; como un murmullo que la acompa&ntilde;ar&aacute; para siempre. Con su reconocida maestr&iacute;a para profundizar en la psicolog&iacute;a de los personajes, Gioconda Belli se inspira en los grandes mitos cl&aacute;sicos para mostrar un conflicto generacional entre dos mujeres que reh&uacute;san la pasividad de los roles femeninos y deben hacer frente a la culpa y los prejuicios sociales. <em>Un silencio lleno de murmullos</em> es una emocionante novela sobre la zozobra de los secretos familiares y sobre los costos personales del compromiso pol&iacute;tico para una madre y su hija&rdquo;, adelantan desde Seix Barral sobre esta nueva publicaci&oacute;n de Belli.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Exiliada en Madrid desde 2022, <strong>Belli ha escrito esta novela desde su propia experiencia como madre y como militante que ha vivido el auge y la ca&iacute;da del sue&ntilde;o revolucionario</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial. &ldquo;Los hijos de quienes nos involucramos en la revoluci&oacute;n sufr&iacute;an una suerte de abandono. <strong>El de los padres se aceptaba.</strong> Otra cosa pasaba con las madres. Esa ausencia materna cargaba a ambas partes con un nivel de reproche y culpabilidad muy doloroso. He pensado en mis hijas escribiendo esta novela&rdquo;, dijo la autora.
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            <span class="title">
                &quot;Un silencio lleno de murmullos&quot;, la nueva novela de Gioconda Belli.                            </span>
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        <em><strong>Un silencio lleno de murmullos</strong></em><strong>, de Gioconda Belli, es una novedad de Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Mundo loco. Guerra, cine, sexo, de Slavoj Zizek</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo describir el mundo en que vivimos? &#381;i&#382;ek lo resuelve con pragmatismo: habla de un mundo loco, en el que las ideolog&iacute;as perdieron relevancia. A partir de <strong>tres ejes fundamentales: guerra, cine y sexo</strong>, todos los textos de este libro se hilvanan para (intentar) explicar un mundo en crisis&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de este libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que vemos &uacute;ltimamente es algo que solo podemos llamar tecnopopulismo: un movimiento pol&iacute;tico con una clara apelaci&oacute;n populista (<strong>trabajar para el pueblo, para sus &lsquo;intereses reales&rsquo;, ni de izquierda ni de derecha)</strong> que promete ocuparse de todos mediante una pol&iacute;tica racional y de expertos; un enfoque pragm&aacute;tico que no moviliza pasiones bajas ni recurre a esl&oacute;ganes demag&oacute;gicos. La vergonzosa paradoja que nos vemos obligados a aceptar es que, desde un punto de vista moral, el modo m&aacute;s c&oacute;modo de mantener una posici&oacute;n de superioridad es vivir en un r&eacute;gimen moderadamente autoritario&rdquo;, agregan sobre la publicaci&oacute;n.
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                    alt="Mundo loco. Guerra, cine, sexo, de Slavoj Zizek, salió por Ediciones Godot."
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            <span class="title">
                Mundo loco. Guerra, cine, sexo, de Slavoj Zizek, salió por Ediciones Godot.                            </span>
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        <em><strong>Mundo loco. Guerra, cine, sexo, de Slavoj Zizek</strong></em><strong>, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Cuentos reunidos</strong></em><strong>, de Sylvia Iparraguirre.</strong> La editorial Alfaguara acaba de publicar todos los cuentos de la escritora argentina Sylvia Iparraguirre reunidos en un &uacute;nico volumen.<strong> Con pr&oacute;logo de Alejandra Kamiya</strong>, la publicaci&oacute;n comienza con los textos del libro En el invierno de las ciudades, de 1988 y tiene, entre otros, relatos de P<em>robables lluvias por la noche</em> (1993) y <em>El pa&iacute;s del viento</em> (2003).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajamos con el lenguaje; es una utop&iacute;a creer que ejercemos sobre &eacute;l alg&uacute;n dominio: <strong>las formas se convocan o se rechazan, las historias se resignifican y las contig&uuml;idades dan sorpresas</strong>, por lo que la correcci&oacute;n y el cambio de orden no dejan de ser siempre algo provisorio. Y seguramente superfluo, ya que el lector o la lectora, como sucede con los libros de cuentos, entrar&aacute;n a &eacute;l por donde la curiosidad o el instinto los gu&iacute;e. Y es lo que todo libro solicita: la libertad del lector&rdquo;, sostiene la autora en las notas preliminares de la publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alfaguara publica los &quot;Cuentos reunidos&quot; de Sylvia Iparraguirre.                            </span>
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        <em><strong>Cuentos reunidos</strong></em><strong>, de Sylvia Iparraguirre, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>C&oacute;mo pronunciar cuchillo</strong></em><strong>, de Souvankham Thammavongsa. </strong>Este mes Eterna Cadencia Editora lanza el primer libro de relatos de<strong> Souvankham Thammavongsa</strong>, una escritora nacida en un campo de refugiados laosianos en Tailandia y criada en Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Traducido por <strong>Paula Galindez</strong>, retrata <strong>la experiencia de la inmigraci&oacute;n y sus derivas m&aacute;s crueles</strong>, aunque tambi&eacute;n por momentos luminosas. &iquest;C&oacute;mo habitar una tierra nueva y extra&ntilde;a? &iquest;C&oacute;mo hacer pie? &iquest;D&oacute;nde encontrar los puntos de apoyo, los resquicios para la alegr&iacute;a?&nbsp;<strong>Un boxeador fracasado termina esculpiendo u&ntilde;as en el negocio de su hermana</strong>; una ni&ntilde;a esconde las comunicaciones del colegio para no exponer que sus padres desconocen la cultura y el idioma del pa&iacute;s al que acaban de mudarse; dos peque&ntilde;os hermanos esperan con ansias que llegue esa &uacute;nica noche al a&ntilde;o en la que recorren el barrio disfrazados de fantasmas y, sin saber bien por qu&eacute;, reciben golosinas gratis; una mujer mantiene un amor&iacute;o con un hombre cuarenta a&ntilde;os menor&rdquo;, adelantan desde la editorial y agregan: &ldquo;En las catorce historias que componen <em>C&oacute;mo pronunciar cuchillo</em>, narradas con una prosa conmovedora y punzante, pero tambi&eacute;n con humor, <strong>se entrecruzan idiomas, usos y costumbres, paisajes y recuerdos para dar cuenta de los deseos, las aspiraciones y los dolores de personajes entra&ntilde;ables</strong> que, a pesar de las violencias, de los naufragios, se aferran con convicci&oacute;n a la vida&rdquo;.&nbsp;
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                &quot;Cómo pronunciar cuchillo&quot;, de Souvankham Thammavongsa, es la novedad de octubre de Eterna Cadencia Editora.                            </span>
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        <em><strong>C&oacute;mo pronunciar cuchillo</strong></em><strong>, de Souvankham Thammavongsa, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11.</strong> <em><strong>Las orillas del mar Dulce</strong></em><strong>, de Laura Alcoba. </strong>&ldquo;Laura Alcoba conoce desde ni&ntilde;a el poder de las palabras, aprendiendo en la clandestinidad durante la dictadura que ignorarlas puede costar la vida. En el exilio, se mueve entre su espa&ntilde;ol natal y el franc&eacute;s, dominando este &uacute;ltimo con sutileza. <em>La casa de los conejos</em> y sus otras obras reflejan una voz propia e inconfundible. <strong>En </strong><em><strong>Las orillas del mar Dulce</strong></em><strong>, Alcoba recorre su irrupci&oacute;n en el mundo literario y el destino del escritor argentino H&eacute;ctor Bianciotti, lo silenciado en su historia familiar, y la imagen cautivante y aterradora del r&iacute;o de Sol&iacute;s</strong>. Con maestr&iacute;a y sensibilidad, aborda la experiencia de ser prisionero de uno mismo, habitando una lengua ajena y un tiempo dislocado. Este texto formidable invita a dejarse llevar por las aguas de su escritura extraordinaria&rdquo;, se lee en la contratapa de esta nueva publicaci&oacute;n de la autora de las extraordinarias <em>La casa de los conejos</em>, <em>El azul de las abejas</em> y <em>La danza de la ara&ntilde;a</em>.
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                Las orillas del mar Dulce, de Laura Alcoba, salió por Edhasa.                            </span>
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        <em><strong>Las orillas del mar Dulce</strong></em><strong>, de Laura Alcoba, sali&oacute; por Edhasa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. Truman Capote reeditado. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/centenario-truman-capote-true-crime-actual-aprender-sangre-fria_1_11695166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A cien a&ntilde;os del nacimiento de Truman Capote</a>, autor ic&oacute;nico de la literatura estadounidense, c&eacute;lebre por obras como <em>Desayuno en Tiffany's</em> y <em>A sangre fr&iacute;a </em>que marcaron un hito en el siglo XX, la editorial Lumen lanz&oacute; este mes en el pa&iacute;s reediciones de gran parte de su obra. <strong>Adem&aacute;s de los dos mencionados, vuelven con dise&ntilde;o renovado, libros cl&aacute;sicos del escritor como </strong><em><strong>El arpa de hierba</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Otras voces, otros &aacute;mbitos</strong></em><strong> o </strong><em><strong>M&uacute;sica para camaleones</strong></em>, entre otros, y tambi&eacute;n compilaciones de narrativa breve como un tomo con sus primeros cuentos y otra publicaci&oacute;n que re&uacute;ne una serie de notas period&iacute;sticas bajo el t&iacute;tulo de <em>Retratos</em>.
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            <span class="title">
                La editorial Lumen lanzó nuevas ediciones de los libros de Truman Capote, en coincidencia con el centenario de su nacimiento.                            </span>
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        Las reediciones de los libros de Truman Capote salieron por Lumen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Cuaderno de ideas</strong></em><strong>, de H. P. Lovecraft. </strong>&ldquo;Este libro se compone de ideas, im&aacute;genes y citas anotadas a vuelapluma para su posible uso futuro en ficciones de misterio. <strong>Solamente unas pocas son, de hecho, tramas desarrolladas</strong>; la mayor parte consiste en meras sugerencias o en impresiones arbitrarias destinadas a mantener en activo la memoria o la imaginaci&oacute;n. Sus fuentes son diversas: sue&ntilde;os, lecturas, encuentros casuales, divagaciones, etc&eacute;tera&rdquo;, avisa Lovecraft al principio de esta singular publicaci&oacute;n. <strong>Con traducci&oacute;n de Juan Andr&eacute;s Garc&iacute;a Rom&aacute;n y Carmen Ib&aacute;&ntilde;ez Berganza</strong>, este libro es, seg&uacute;n apuntan sus editores, &ldquo;un viaje apasionante por un paisaje literario a&uacute;n por inventar&rdquo;.
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            <span class="title">
                &quot;Cuaderno de ideas&quot;, de H. P. Lovecraft, salió por Periférica.                            </span>
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        <em><strong>Cuaderno de ideas</strong></em><strong>, de H. P. Lovecraft, sali&oacute; por Perif&eacute;rica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>&iexcl;Qui&eacute;n iba a decir!</strong></em><strong>, con ilustraciones de Mariana Ruiz Johnson y textos de Valeria Tentoni. </strong>Publicado por la editorial independiente cordobesa Portaculturas, este es <strong>&ldquo;un libro para volver al asombro, esa condici&oacute;n propia de la ni&ntilde;ez que est&aacute; mirando el mundo por primera vez&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; nos produce asombro? &iquest;La diversidad del mundo o su unidad; a veces oculta, otras, manifiesta? La sutileza del poema de <strong>Valeria Tentoni </strong>y la fuerza y alegr&iacute;a de las ilustraciones de <strong>Mariana Ruiz Johnson</strong> nos ayudan a intuir, jugando po&eacute;ticamente, el origen y unidad de nuestros peque&ntilde;os y m&uacute;ltiples universos. En una peque&ntilde;a piedra comenz&oacute; nuestro planeta, en un perro se esconde la semejanza con una nube, en una piedrita luce una estrella lejana.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo la l&iacute;nea conceptual de la colecci&oacute;n Periquito, <strong>las ilustraciones a dos tintas potencian el color y las formas en peque&ntilde;o formato</strong>. Colores que toman diferentes luces y tonos de acuerdo a cada uno de los tres tipos de papel que le dan cuerpo al libro y lo vuelven una experiencia de descubrimiento&ldquo;, apuntan los editores de esta publicaci&oacute;n peque&ntilde;a y magn&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada uno de los libros de nuestra colecci&oacute;n es una manera de concebir las diferentes formas de ser ni&ntilde;x, no importa la edad que se tenga&rdquo;, agregan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                ¡Quién iba a decir!, con ilustraciones de Mariana Ruiz Johnson y textos de Valeria Tentoni, salió por Portaculturas.                            </span>
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        <em><strong>&iexcl;Qui&eacute;n iba a decir!</strong></em><strong>, con ilustraciones de Mariana Ruiz Johnson y textos de Valeria Tentoni, sali&oacute; por Portaculturas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15</strong><em><strong>. Algunos pasos hacia una peque&ntilde;a teor&iacute;a de lo visible</strong></em><strong>, de John Berger. </strong>&ldquo;interZona lanza <em>Algunos pasos hacia una peque&ntilde;a teor&iacute;a de lo visible</em>, una obra esencial del c&eacute;lebre escritor y cr&iacute;tico de arte <strong>John Berger</strong>. Este libro, que forma parte de la colecci&oacute;n <em>Zona de Tesoros</em>, re&uacute;ne una serie de reflexiones profundas y po&eacute;ticas sobre la pintura, donde Berger explora su significado y relevancia en el mundo contempor&aacute;neo. <strong>A trav&eacute;s de sus ensayos y poemas, nos invita a reconsiderar nuestra relaci&oacute;n con lo que vemos y c&oacute;mo lo interpretamos.</strong> Berger, con su estilo &uacute;nico, combina rigor e intuici&oacute;n para abordar el arte de la pintura como una afirmaci&oacute;n de lo visible, ese mundo que siempre aparece y desaparece ante nuestros ojos. A trav&eacute;s de estas p&aacute;ginas, el autor nos invita a considerar que a&uacute;n tenemos tiempo para representar todo aquello que todav&iacute;a no ha desaparecido&rdquo;, inform&oacute; la editorial sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Con esta obra, John Berger reafirma su lugar como <strong>uno de los pensadores m&aacute;s influyentes del siglo XX en el &aacute;mbito del arte y la cr&iacute;tica cultural</strong>, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la relaci&oacute;n entre el ser humano y lo visible.&nbsp;Esta edici&oacute;n cuenta con las traducciones de Pilar V&aacute;zquez y Nacho Fern&aacute;ndez Rocafort y es una invitaci&oacute;n a detenerse, observar y cuestionar el acto mismo de ver&rdquo;, agregan los editores.
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                Algunos pasos hacia una pequeña teoría de lo visible, de John Berger, salió por Interzona.                            </span>
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        <em><strong>Algunos pasos hacia una peque&ntilde;a teor&iacute;a de lo visible</strong></em><strong>, de John Berger, sali&oacute; por Interzona.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Intermezzo</strong></em><strong>, de Sally Rooney. </strong>&ldquo;Peter e Ivan Koubek no tienen nada en com&uacute;n, salvo el hecho de ser hermanos y estar atravesando el duelo por la muerte de su padre. <strong>Peter, a sus treinta y pocos a&ntilde;os, es un carism&aacute;tico y reputado abogado dublin&eacute;s de apariencia inquebrantable que se medica para poder dormir y manejar la relaci&oacute;n sentimental que mantiene con dos mujeres muy diferentes</strong>: su eterno primer amor, Sylvia, y Naomi, una estudiante universitaria que no se toma la vida muy en serio. Ivan, de veintid&oacute;s, es un ajedrecista profesional de car&aacute;cter inflexible y reservado, que se ve a s&iacute; mismo como la ant&iacute;tesis de su hermano, al que considera superficial y demasiado hablador. En un torneo de ajedrez que se celebra pocos d&iacute;as despu&eacute;s del funeral del padre, Ivan conoce a Margaret, una mujer divorciada catorce a&ntilde;os mayor que &eacute;l. En la intimidad de su soledad compartida surge una fuerte conexi&oacute;n, y sus vidas se entrelazar&aacute;n r&aacute;pida e intensamente. Para dos hermanos afligidos y las personas a las que aman, este es un nuevo interludio cargado de deseo y desesperaci&oacute;n, culpa y dolor, pero tambi&eacute;n lleno de posibilidades. Una oportunidad para descubrir cu&aacute;nto puede contener una vida sin romperse&rdquo;, se lee en la contratapa de la nueva novela de la autora de la c&eacute;lebre <em>Gente normal</em>.
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            <span class="title">
                &quot;Intermezzo&quot;, lo nuevo de Sally Rooney,                            </span>
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        <em><strong>Intermezzo</strong></em><strong>, de Sally Rooney, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>El inter&eacute;s detr&aacute;s del desinter&eacute;s</strong></em><strong>, de Pierre Bourdieu. </strong>Esta nueva entrega de la Biblioteca Bourdieu que edita Siglo XXI lleva como subt&iacute;tulo <strong>&ldquo;El Estado moderno, las pujas de poder y la definici&oacute;n del bien com&uacute;n. Cursos en el Coll&egrave;ge de France 1987-1989&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una caracter&iacute;stica clave de quienes trabajan para el Estado y le dan forma es que afirman sacrificar sus intereses personales y ejercer su funci&oacute;n de modo desinteresado, por el bien com&uacute;n. <strong>Pero &iquest;es posible un comportamiento desinteresado, hacer algo a cambio de nada?</strong> &iquest;Habr&aacute; que tomar al pie de la letra los discursos altruistas de abnegaci&oacute;n y devoci&oacute;n? Poniendo en duda todos los supuestos y los moralismos de las almas bellas &ndash;que se resisten a escrutar las determinaciones materiales y simb&oacute;licas de sus pr&aacute;cticas&ndash;, y renovando las herramientas cr&iacute;ticas, Bourdieu arroja nueva luz sobre la formaci&oacute;n del Estado y del sistema jur&iacute;dico modernos&rdquo;, se lee en la contratapa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;El interés detrás del desinterés&quot;, de Pierre Bourdieu.                            </span>
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        <em><strong>El inter&eacute;s detr&aacute;s del desinter&eacute;s</strong></em><strong>, de Pierre Bourdieu, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. Anagrama por dos. </strong>La editorial Anagrama anunci&oacute; la llegada este mes de dos libros de autores emblem&aacute;ticos de ese sello: <strong>Alessandro Baricco y Richard Ford</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de su &uacute;ltima novela, <strong>Alessandro Baricco regresa con un western excepcional y trascendente</strong>: <em>Abel</em>. El sheriff Abel Crow tiene 27 a&ntilde;os y ya es un personaje de leyenda. Sus dotes innatas como tirador &mdash;su disparo preferido es &lsquo;el M&iacute;stico&rsquo;, uno doble, cruzado y simult&aacute;neo, con ambas manos, sobre blancos distintos&mdash;, no podr&aacute;n evitar, sin embargo, que en un momento cr&iacute;tico se replantee el sentido de la existencia&rdquo;, adelantaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En <em>S&eacute; m&iacute;a</em> regresa un viejo conocido, con aires de despedida definitiva: <strong>Frank Bascombe protagoniza su quinto libro de la mano de Richard Ford</strong>. Conocimos a Frank Bascombe en el ya lejano 1986 con <em>El periodista deportivo</em> y sus andanzas nos han ido mostrando las transformaciones de Estados Unidos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Reaparece ahora con 74 a&ntilde;os y arranca su relato con esta frase: &lsquo;&Uacute;ltimamente, me ha dado por pensar en la felicidad m&aacute;s que antes&rsquo;&rdquo;, anticipan desde el sello.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dos grandes novedades de octubre que llegan a través de la editorial Anagrama."
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                Dos grandes novedades de octubre que llegan a través de la editorial Anagrama.                            </span>
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        <em><strong>Abel, </strong></em><strong>de Alessandro Baricco y</strong><em><strong> S&eacute; m&iacute;a</strong></em><strong>, de Richard Ford, salieron por Anagrama</strong><em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19.</strong><em><strong> Irene Gruss. El coraz&oacute;n del asunto</strong></em><strong>, de Daniela Pasik. </strong>&ldquo;Los casilleros donde suele ubicarse la obra de Irene Gruss, dice Pasik, son el de la iron&iacute;a y el de lo dom&eacute;stico. Y, sobre el sedimento de aquella lectura se&ntilde;ala: <strong>&lsquo;La poes&iacute;a es inquietud, esa es su g&eacute;nesis. Eso hace Irene en cada poema. Deja algo abierto, sin responder&rsquo;</strong>. Lo mismo hace Pasik en su texto: indaga, divierte, invita a pensar. Lejos de la solemnidad y la idealizaci&oacute;n, este libro desaf&iacute;a las convenciones anquilosadas del g&eacute;nero biogr&aacute;fico de un modo fresco, oscuro, luminoso, sin que esto sea contradictorio. Las visiones caleidosc&oacute;picas de los numerosos entrevistados configuran escenas vivas que regalan &eacute;pocas y climas culturales. Paul Ricoeur hablaba de la vida como relato y aqu&iacute; encontramos todos los condimentos de lo cotidiano y de lo est&eacute;tico: desde su relaci&oacute;n con el caf&eacute; y el cigarrillo hasta las grandes ideas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es <em>El coraz&oacute;n del asunto</em> una biograf&iacute;a? S&iacute;. Y no s&oacute;lo eso. Es una historia de vida en clave de comedia negra; de cinismo tierno, de sensibilidad sin cursiler&iacute;a que amalgama el retrato biogr&aacute;fico con la lectura cr&iacute;tica en una sinfon&iacute;a de filos de cuchillos que se rozan. En ese acto de contacto se genera la chispa &aacute;spera y amorosa que vuelve poderosos los pliegues de la literatura. Atrapa en su narrativa y no es necesario haber le&iacute;do a la biografiada. No s&oacute;lo porque a lo largo de la trama se cuelan sus poemas como intersticios que dialogan con sus temas y conflictos vitales. Hay una fuerza centr&iacute;fuga de energ&iacute;as de personajes que debaten y crean, de ideas en consonancia y otras que no. Al mismo tiempo, regala un ars po&eacute;tica rebelde, estricta y risue&ntilde;a. <strong>Este libro ense&ntilde;a maneras de leer, y de escribir, como una reversi&oacute;n contempor&aacute;nea de </strong><em><strong>Consejos para un joven poeta</strong></em><strong> de Rilke</strong> -con mirada de sucesos y movimientos literarios hist&oacute;ricos- donde el contexto mueve y enriquece la intriga&ldquo;, apunta la escritora Sonia Budassi en la contratapa de este libro que acaba de salir por el sello Gog&amp;Magog. Se trata de una publicaci&oacute;n escrita por la periodista Daniela Pasik sobre la vida y la poes&iacute;a de Irene Gruss, que es adem&aacute;s el segundo t&iacute;tulo de la colecci&oacute;n <em>Biograf&iacute;as</em> del sello.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Irene Gruss. El corazón del asunto&quot;, es una biografía de la poeta que escribió la periodista Daniela Pasik."
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                &quot;Irene Gruss. El corazón del asunto&quot;, es una biografía de la poeta que escribió la periodista Daniela Pasik.                            </span>
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        <em><strong>Irene Gruss. El coraz&oacute;n del asunto</strong></em><strong>, de Daniela Pasik, fue publicado por Gog &amp; Magog.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Gelatina libre</strong></em><strong>, de Marina Abiuso. &ldquo;</strong>Laura cumple con todos los &lsquo;deber ser&rsquo; que se esperan de una mujer joven de su &eacute;poca: es independiente, trabaja, estudia. Y hace dieta. <strong>Porque no se siente c&oacute;moda con su cuerpo, porque vive obsesionada con su tama&ntilde;o. Est&eacute; gorda o flaca</strong>. La vida entera pasa por ese severo escrutinio que se aplica a s&iacute; misma: sus logros profesionales, sus encuentros amorosos, sus v&iacute;nculos familiares, la amistad con otras mujeres. Laura quiere encajar. Y usar&aacute; todas sus capacidades para lograrlo, incluso si es ella misma la que debe quedar por el camino.&nbsp; Divertida y &aacute;gil, esta primera novela de Marina Abiuso es a la vez una cr&oacute;nica y una s&aacute;tira que invita a la reflexi&oacute;n sobre la fuerza de los mandatos. &lsquo;El peso es relativo. Esto es: en relaci&oacute;n con los otros. Si estoy flaca me miran m&aacute;s, me dicen m&aacute;s cosas por la calle. Odio que me digan cosas por la calle pero tambi&eacute;n me dicen cosas cuando estoy gorda.&nbsp; Gorda, me dicen. Y piropos m&aacute;s chanchos.&nbsp; Con las gordas se animan m&aacute;s y encima esperan que agradezcas&rsquo;&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n, que es la primera incursi&oacute;n en el universo de la ficci&oacute;n de la periodista <strong>Marina Abiuso</strong>.
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                &quot;Gelatina libre&quot;, una novela de Marina Abiuso.                            </span>
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        <em><strong>Gelatina libre</strong></em><strong>, de Marina Abiuso, sali&oacute; por Planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>La ruta del esnife</strong></em><strong>, de Gustavo Caletti. </strong>&ldquo;Factotum ediciones anuncia el lanzamiento de La ruta del esnife, la nueva novela de Gustavo Caletti que promete sacudir el panorama literario con su estilo &uacute;nico y su mirada provocadora. A trav&eacute;s de una narrativa que mezcla el humor, la iron&iacute;a y la cr&iacute;tica social, Caletti nos lleva en un viaje a lo largo y ancho de un pa&iacute;s que se refleja en los rincones menos esperados: los ba&ntilde;os de las estaciones de servicio&rdquo;, adelant&oacute; en un comunicado la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia comienza con un encuentro inesperado en el ba&ntilde;o de un bar, donde Claudio, el protagonista, se ve envuelto en una situaci&oacute;n l&iacute;mite con Mika, una mujer enigm&aacute;tica que cambiar&aacute; el rumbo de su vida. <strong>Alejado de su vida acad&eacute;mica y sumido en un mundo de excesos, Claudio encuentra en Mika no solo una conexi&oacute;n inesperada, sino tambi&eacute;n una oportunidad laboral ins&oacute;lita</strong>: evaluar la situaci&oacute;n de las franquicias de una cadena de estaciones de servicio, centrando su atenci&oacute;n en el estado de los ba&ntilde;os. Lo que parece ser un trabajo banal se convierte en una excusa perfecta para que Claudio retome su faceta de investigador y se embarque en la creaci&oacute;n de una singular cartograf&iacute;a: la del esnife&rdquo;, agrega.
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            <span class="title">
                &quot;La ruta del esnife&quot;, de Gustavo Caletti, salió por Factotum.                            </span>
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        <em><strong>La ruta del esnife</strong></em><strong>, de Gustavo Caletti, sali&oacute; por Factotum.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>Acequia</strong></em><strong>, de Amaury Colmenares. </strong>&ldquo;El 15 de junio de 2024, un jurado integrado por las editoriales Laguna Libros (Colombia), Pesopluma (Per&uacute;), Dum Dum (Bolivia), Las Afueras (Espa&ntilde;a), Severo Editorial (Ecuador), Chatos Inhumanos (Estados Unidos), Sigilo (Argentina), Hueders (Chile), Casa Editorial Hum (Uruguay) y Ediciones Ant&iacute;lope (M&eacute;xico) <strong>otorg&oacute; el I Premio Hispanoamericano de Narrativa Las Yubartas a </strong><em><strong>Acequia</strong></em><strong>, de Amaury Colmenares</strong>. Desafiante como un puzle y ligera como una sonrisa, Acequia sorprende y emociona con su humor inteligente y su exquisita invenci&oacute;n. <strong>Estos fueron los fundamentos de Sigilo para el dictamen que la consagr&oacute; de forma un&aacute;nime con este premio otorgado por diez editoriales independientes</strong>&rdquo;, inform&oacute; Sigilo en un comunicado sobre este flamante texto del escritor mexicano que llega por estos d&iacute;as a la librer&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de fragmentos h&aacute;bilmente entrelazados, movi&eacute;ndose entre lo individual y lo colectivo,<strong> Amaury Colmenares nos entrega una obra extravagante y erudita</strong>, una comedia hilarante, escrita con mordacidad y lirismo. Editoriales embusteras, comediantes retirados y ni&ntilde;os perdidos en el subsuelo convergen en esta portentosa novela, un caleidoscopio de personajes e hilos narrativos que van tejiendo la biograf&iacute;a de una ciudad, Cuernavaca, de su historia y de sus habitantes. Desafiante como un puzle y ligera como una sonrisa, esta novela&nbsp; le devuelve a la narrativa su potencia de juego e invenci&oacute;n&rdquo;, se lee en su contratapa.&nbsp;&nbsp;
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                Acequia, de Amaury Colmenares, salió por Sigilo.                            </span>
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        <em><strong>Acequia</strong></em><strong>, de Amaury Colmenares, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Los a&ntilde;os frente al puente</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Barba. </strong>&ldquo;El puente Roque Gonz&aacute;lez comunica las ciudades de Posadas, en Argentina, y Encarnaci&oacute;n, en Paraguay. Forma parte del paisaje de quienes participaron en su construcci&oacute;n, de quienes lo contemplaron a ras de ciudad, y de quienes d&iacute;a a d&iacute;a -tiempo despu&eacute;s- cruzan el r&iacute;o Paran&aacute; o se asoman por primera vez a &eacute;l. Acaso <em>Los a&ntilde;os frente al puente</em>, de Andr&eacute;s Barba, sea entonces un libro de memoria: de la propia y de la ajena, de la que nos acompa&ntilde;a y de la que erige piedra a piedra, instante a instante, y tambi&eacute;n de la que se nos transmite en los recuerdos que escuchamos o en las historias que leemos&rdquo;, adelantan sobre este libro desde el sello La Bella Varsovia.
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            <span class="title">
                Los años frente al puente, lo nuevo de Andrés Barba                            </span>
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        <em><strong>Los a&ntilde;os frente al puente</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Barba, sali&oacute; por La Bella Varsovia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>Nuestro plan de fiesta</strong></em><strong>, de Camila Fabbri y Jazmina Barrera. </strong>&ldquo;Durante varios meses, Jazmina Barrera y Camila Fabbri se mandan mails al modo de las cl&aacute;sicas correspondencias entre escritores. Lo hacen desde todos lados: el asiento apretado de un avi&oacute;n, una residencia de artistas, las calles de una ciudad de paso o desde sus casas. As&iacute;, mientras el tiempo pasa, lento e imperceptible, la conversaci&oacute;n se va metiendo por temas inesperados. &iquest;De qu&eacute; hablan dos amigas? &iquest;Qu&eacute; cuerda invisible anuda a dos escritoras que viven a miles de kil&oacute;metros una de la otra?&rdquo;, adelantan desde el sello Vinilo sobre esta novedad editorial de octubre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Frente a un mundo cada vez m&aacute;s veloz, Camila Fabbri y Jazmina Barrera cultivan por unos meses el antiguo arte epistolar y crean, carta a carta, una temporalidad paralela. No es un gesto nost&aacute;lgico, sino una aventura gozosa, que atraviesa oc&eacute;anos a la vez que a&ntilde;ora la tierra firme; que sondea el significado de ser adultas y las particularidades de un oficio que respira en ellas; que examina los asombros y las broncas, las fobias y los peque&ntilde;os placeres; y que va urdiendo el gui&oacute;n de una pel&iacute;cula futura. Una pel&iacute;cula al modo de un cad&aacute;ver exquisito, en el que las amigas fusionan la imaginaci&oacute;n, se trenzan en la escritura colaborativa y dan cuerpo a una fiesta propia, alucinada, brillante, parecida a la felicidad&rdquo;, se&ntilde;ala en la contratapa del libro la escritora <strong>Alejandra Costamagna</strong>.
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                &quot;Nuestro plan de fiesta&quot;, de Camila Fabbri y Jazmina Barrera, salió por Vinilo.                            </span>
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        <em><strong>Nuestro plan de fiesta</strong></em><strong>, de Camila Fabbri y Jazmina Barrera, sali&oacute; por Vinilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-octubre-mujeres-maitena-borges-estados-unidos-hebe-uhart-humor-alexandra-kohan_1_11695210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2024 09:44:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de octubre: las mujeres de Maitena, Borges en Estados Unidos, Hebe Uhart y el humor según Alexandra Kohan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Alexandra Kohan,Jorge Luis Borges,Maitena,Truman Capote]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Diez cosas que el ‘true crime’ actual puede aprender de ‘A sangre fría’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/centenario-truman-capote-true-crime-actual-aprender-sangre-fria_1_11695166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4c7ce27-08cf-4de7-9e7f-05edcdfac1b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y734.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez cosas que el ‘true crime’ actual puede aprender de ‘A sangre fría’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Considerado el padre del género narrativo basado en crímenes reales, la obra maestra de Truman Capote sigue siendo el paradigma de un género que en los últimos años degeneró en el sensacionalismo</p></div><p class="article-text">
        Hace ahora un siglo, el 30 de septiembre de 1924, naci&oacute; <strong>Truman Capote</strong> (Nueva Orleans, 1924 - Los &Aacute;ngeles, 1984), uno de los exponentes de la &eacute;poca dorada del g&oacute;tico sure&ntilde;o estadounidense. Tras el abandono temprano del padre, la madre se cas&oacute; con un coronel espa&ntilde;ol del que su hijo tomar&iacute;a el apellido. Aunque nacido en Nueva Orleans, Truman creci&oacute; en una localidad de la Alabama rural, con su familia materna. Su vecina, Nelle Harper Lee (1926-2016), se convertir&iacute;a en una amiga para toda la vida. El autor tuvo una infancia solitaria, que lo empuj&oacute; a la lectura y la escritura para resistir en un sur asolado por la miseria, la violencia y la discriminaci&oacute;n. El contacto con la brutalidad del ser humano y los traumas infantiles sin duda influyeron en la concepci&oacute;n de su obra maestra, <em>A sangre fr&iacute;a</em> (1965).
    </p><p class="article-text">
        Este libro le vali&oacute; la consideraci&oacute;n de padre del <em>true crime</em>, el g&eacute;nero que se basa en cr&iacute;menes y otros sucesos acontecidos en la realidad (&eacute;l tan solo lo describi&oacute; como &ldquo;una novela sin ficci&oacute;n&rdquo;). En los &uacute;ltimos tiempos, la producci&oacute;n audiovisual apost&oacute; por esta tendencia, con propuestas sobre casos a&uacute;n recientes (y medi&aacute;ticos) no exentas de pol&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El debate puso varios interrogantes sobre la mesa: &iquest;hasta qu&eacute; punto es l&iacute;cito tomar casos tan delicados de la vida real?; &iquest;conviene esperar un tiempo prudencial antes de abordarlos?; &iquest;es necesario implicar a las v&iacute;ctimas o a sus familiares en la producci&oacute;n?, &iquest;es &eacute;tico contar con la perspectiva del criminal? En &uacute;ltima instancia, se trata de un debate sobre los l&iacute;mites de la creaci&oacute;n y la frontera difusa entre arte y producto de consumo sensacionalista. Si en algo hay consenso, es en la consideraci&oacute;n de <em>A sangre fr&iacute;a </em>&ndash;tambi&eacute;n controvertida en su momento&ndash; como paradigma. Esta es una buena ocasi&oacute;n para revisarla y analizar qu&eacute; puede aprender de ella la narrativa de hoy.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>A sangre fr&iacute;a</strong></em><strong>, la novela en diez claves</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/fd6d4cc2-24a8-470b-9d4f-e4026448d5a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>El caso.</strong> El 15 de noviembre de 1959, en una localidad de Kansas, el matrimonio Clutter y sus dos hijos adolescentes fueron asesinados en su casa. Eran una familia bien situada e integrada en la comunidad, sin enemigos aparentes ni nadie que pudiera amenazar con un ajuste de cuentas. A finales de a&ntilde;o, se identific&oacute; a los culpables, Dick Hickock y Perry Smith, que fueron encarcelados de inmediato. No ten&iacute;an ning&uacute;n v&iacute;nculo con los Clutter; hab&iacute;a sido un crimen sin motivaci&oacute;n alguna, y eso era lo m&aacute;s terrible. En 1965, se los ahorc&oacute;. El suceso conmocion&oacute; a la sociedad y llam&oacute; la atenci&oacute;n de Capote, que era ya un escritor con cierta trayectoria, aunque la consagraci&oacute;n le lleg&oacute; con este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Investigaci&oacute;n </strong><em><strong>in situ</strong></em><strong>.</strong> El autor se traslad&oacute; al lugar de los hechos, donde charl&oacute; con los vecinos &ndash;los que estuvieron dispuestos a hablar&ndash; y contact&oacute; con los agentes encargados del caso. Se nutri&oacute; del ambiente, tanto para informarse de qui&eacute;nes fueron y c&oacute;mo vivieron las v&iacute;ctimas (los asesinos no eran oriundos de la zona, por lo que tuvo que indagar sobre ellos por otras v&iacute;as) como para conocer el impacto que hab&iacute;a tenido el crimen en el pueblo. Dedic&oacute; cinco a&ntilde;os a investigar, de modo que fue testigo de la evoluci&oacute;n del caso y de c&oacute;mo los allegados de los Clutter continuaron con sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Radiograf&iacute;a social.</strong> Su intenci&oacute;n no era reconstruir el crimen con lo ya sabido, sino ampliar el enfoque. Un suceso de esta naturaleza no afecta solo a los involucrados, sino que reverbera en todo el entorno, tanto los familiares m&aacute;s estrechos como los que tan solo conocieron de o&iacute;das lo ocurrido. Como narra en la primera parte, en el pueblo se instalaron el miedo &ndash;cualquiera pod&iacute;a ser el siguiente&ndash; y la desconfianza &ndash;de repente, todos desconfiaron de todos; incluso hubo quien se fue de la localidad&ndash;. El acierto reside en que, partiendo de un caso concreto, el autor plasma algo colectivo, atemporal, sobre las m&uacute;ltiples reacciones humanas ante una tragedia inexplicable. A medio plazo, puede inducir transformaciones de mayor escala en forma de movimientos y leyes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estructura poli&eacute;drica al ritmo de la investigaci&oacute;n.</strong> Se divide en tres partes, seg&uacute;n lo que se sab&iacute;a de los culpables en cada fase del caso. La primera, titulada &ldquo;Personas sin identificar&rdquo;, funciona como un documental que reconstruye el asesinato paso a paso y desde diferentes &aacute;ngulos paralelos, desde las horas previas hasta su consumaci&oacute;n: el entorno de cada una de las v&iacute;ctimas, lo que hicieron luego sus vecinos, qu&eacute; tipo de vida llevaban los asesinos y c&oacute;mo huyeron. Ese fresco social deriva en una cr&oacute;nica que, sin abandonar nunca del todo el escenario de los hechos, se centra cada vez m&aacute;s en los asesinos: &ldquo;La Respuesta&rdquo; narra c&oacute;mo se les descubri&oacute; y el posterior interrogatorio; y &ldquo;El Rinc&oacute;n&rdquo;, por &uacute;ltimo, se adentra en el confinamiento hasta la horca.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/69857f47-9a30-432d-9873-6175b2299a59_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Capacidad de improvisaci&oacute;n.</strong> El autor comenz&oacute; a trabajar en la novela en 1959, es decir, cuando el caso no estaba resuelto ni exist&iacute;a, claro, una condena. Como narra la novela gr&aacute;fica de Nadar y Xavier B&eacute;taucourt, <em>Truman Capote. Regreso a Garden City</em>, (Astiberri, 2024, trad. Rub&eacute;n Lard&iacute;n), en principio 'solo' pensaba retratar el ambiente de la localidad de Kansas. Sin embargo, como le ocurre a todo escritor que se embarca en una investigaci&oacute;n, encontr&oacute; m&aacute;s hilos que lo obligaron a reformular esa idea. Eran noticias frescas: de pronto hab&iacute;a unos condenados, y, como todo escritor fascinado por la condici&oacute;n humana, no desaprovech&oacute; la oportunidad de profundizar en ellos. Sigui&oacute; su instinto y se dej&oacute; llevar a oscuras, aun a riesgo de convertir el proyecto en interminable. Podr&iacute;a haber claudicado a medio camino; pero lleg&oacute; hasta el final.
    </p><p class="article-text">
        <strong>T&eacute;cnica de la recreaci&oacute;n de escenas.</strong> Por mucho que uno indague, no se puede saber con exactitud qu&eacute; di&aacute;logos mantuvieron, qu&eacute; pensaron las v&iacute;ctimas en el &uacute;ltimo instante o si los culpables se arrepintieron en alg&uacute;n momento. Lo que s&iacute; se puede hacer, despu&eacute;s de documentarse, es recrearlo. Eso hace el autor, alternando escenas en diferentes lugares: del local donde comen los asesinos en fuga a la casa del agente, de la propiedad de los Clutter a la celda de un compa&ntilde;ero de cautiverio de Hickock. El diablo est&aacute; en los detalles: s&iacute;, es importante que sepamos que Nancy Clutter ese domingo se iba a poner el vestido rojo que termin&oacute; siendo su mortaja; que el detective perdi&oacute; diez kilos en tres semanas y su esposa tuvo pesadillas; o que Perry Smith, en la celda, crio a una ardilla que luego lo extra&ntilde;&oacute;. Se da vida a lo que de otro modo ser&iacute;a una cr&oacute;nica as&eacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pluralidad de voces.</strong> Emplea un narrador en tercera persona que se va desplazando por todo tipo de personajes: desde los principales (las propias v&iacute;ctimas o los asesinos) a la due&ntilde;a del bar frecuentado por los lugare&ntilde;os. La duraci&oacute;n del proceso creativo le permite conocerlos a lo largo de los a&ntilde;os; por ejemplo, c&oacute;mo influy&oacute; el crimen en la mejor amiga o el novio de Nancy, o c&oacute;mo repercuti&oacute; la investigaci&oacute;n en el matrimonio del polic&iacute;a. En la vida pocos ser&aacute;n v&iacute;ctimas o verdugos, pero a muchos nos tocar&aacute; ser, al menos, conocidos de alguien que aparece en las p&aacute;ginas de policiales. Y que en esas miradas hay mucho jugo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Humanizar sin exculpar.</strong> Gran parte de la segunda mitad se ocupa de los asesinos. El caso no termina con la detenci&oacute;n ni con la condena; para los criminales apenas empieza su periplo por distintas prisiones, con los abogados de turno. Y para sus familias, que se implican en grados diferentes. Como se narra en la novela gr&aacute;fica, Capote los conoci&oacute; e incluso trab&oacute; amistad con Smith, con el que empatiz&oacute; por sus or&iacute;genes. Lo visit&oacute; varias veces, le regal&oacute; libros, se escribieron. Cuando public&oacute; el libro, se le recrimin&oacute; la atenci&oacute;n prestada a los culpables. Sin embargo, el narrador no exculpa ni justifica. Humaniza, se interesa por ellos, eso s&iacute;. Para una sociedad que prefiere apartar la vista y tachar de &ldquo;monstruo&rdquo; al asesino, quiz&aacute; sea un ejercicio de empat&iacute;a demasiado dif&iacute;cil de digerir; pero lo inc&oacute;modo siempre ha sido la materia prima de los escritores.
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                Una imagen de la película ‘A sangre fría’ de Richard Brooks (1967)                            </span>
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        <strong>Narrador con mirada de antrop&oacute;logo.</strong> Capote no firma un reportaje, sino que <em>novela</em>, esto es, <em>narra</em>. La frontera es estrecha, pero el inter&eacute;s no est&aacute; tanto en el qu&eacute; como en el c&oacute;mo: un punto de vista incisivo y a la vez desapegado, distante, que no se posiciona ni a favor ni en contra, no defiende ni criminaliza. No juzga; expone. Tiene la mirada del periodista, deja que el lector saque sus conclusiones; solo que emplea los recursos del escritor literario &ndash;el di&aacute;logo, los personajes, la t&eacute;cnica en general&ndash;, m&aacute;s eficaces para conectar con el p&uacute;blico, ya que le despierta una implicaci&oacute;n emocional a la que no llega un ensayo. Sin moralejas ni m&iacute;tines; para eso ya existen los panfletos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Invitar a la reflexi&oacute;n, espolear el debate, sacudir la opini&oacute;n p&uacute;blica.</strong> &iquest;Cu&aacute;l es el sentido &uacute;ltimo de una obra literaria? Mantener la tensi&oacute;n narrativa es importante, tener estilo es importante, definir a los personajes es importante; pero, si no se tiene nada que decir, todo eso da igual. Algunos novelistas aspiran a entretener, otros buscan conmover al lector; Capote es de los que quieren todo eso y m&aacute;s, quiere sugerir preguntas, retratar los m&aacute;rgenes que escapan del discurso dominante, ponernos ante un espejo que ilumine lo mejor y (sobre todo) lo peor del ser humano. La amplitud de la narraci&oacute;n le permite plantear varios temas, como la superaci&oacute;n del trauma, los prejuicios sociales, el desarraigo, la posesi&oacute;n de armas, el fracaso de la reinserci&oacute;n o la pena de muerte. Asuntos vigentes, en Estados Unidos y en el mundo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La novela de una vida</strong></h2><p class="article-text">
        La posteridad le otorg&oacute; un lugar de honor entre los hitos literarios m&aacute;s influyentes del siglo XX, lo que no quita que suscitara pol&eacute;mica en el momento de su publicaci&oacute;n (como ocurri&oacute; con no pocos libros que el tiempo convirti&oacute; en cl&aacute;sicos, por otra parte). Se lo acus&oacute; de inventar detalles &ndash;&eacute;l siempre dijo que hab&iacute;a escrito una novela; no deb&iacute;a rendir cuentas a ning&uacute;n purista de la veracidad&ndash; y de simpatizar con los asesinos. Siempre habr&aacute; aspectos discutibles (y que sea as&iacute; es una prueba m&aacute;s de su inter&eacute;s), pero, sea como sea, el producto de consumo muere, mientras que la obra de arte permanece y hasta se hace m&aacute;s grande. Estamos en 2024 y el libro no dej&oacute; de reimprimirse.
    </p><p class="article-text">
        <em>A sangre fr&iacute;a</em> fue la gran obra de Truman Capote, pero tambi&eacute;n fue la &uacute;ltima que logr&oacute; terminar. Como muestran las &uacute;ltimas p&aacute;ginas de <em>Regreso a Garden City</em>, durante la recta final de la escritura ya estaban ah&iacute; las r&eacute;moras del alcohol y las drogas, problemas que aumentaron con los a&ntilde;os. Ni la fama, ni el lujo, ni la vida afectiva &ndash;era abiertamente homosexual&ndash; eliminaron sus fantasmas interiores, asociados con esa infancia solitaria y los abusos que pudo sufrir en el internado. Hasta qu&eacute; punto lo consumi&oacute; la investigaci&oacute;n, hasta qu&eacute; punto las adicciones lo habr&iacute;an destruido de todas formas, es imposible de saber.
    </p><p class="article-text">
        El autor se demostr&oacute; capaz de lo mejor y de lo peor &ndash;termin&oacute; sus d&iacute;as apartado del <em>jet set</em> tras hacer p&uacute;blicas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cisnes-truman-capote-seis-mujeres-traicionadas-jet-set-neoyorquina_1_11270836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las intimidades de sus amigas, a las que apodaba los &ldquo;cisnes&rdquo;, en la que ser&iacute;a su novela p&oacute;stuma, </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cisnes-truman-capote-seis-mujeres-traicionadas-jet-set-neoyorquina_1_11270836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plegarias atendidas</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cisnes-truman-capote-seis-mujeres-traicionadas-jet-set-neoyorquina_1_11270836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1985)</a>&ndash;, pero con <em>A sangre fr&iacute;a</em> hizo los deberes. Su obra pone de manifiesto que no es imprescindible dejar pasar el tiempo; es m&aacute;s, la proximidad temporal y f&iacute;sica, bien aprovechada, puede tener ventajas (relacionarse con los implicados, respirar su ambiente). No pidi&oacute; permiso ni perd&oacute;n; cuando el escritor se toma en serio su trabajo, no hace falta. Todo pasa por entender que su voluntad nunca fue contar un crimen, o no solo eso. La literatura, el arte, siempre va m&aacute;s all&aacute;. Quiz&aacute;, m&aacute;s que de legitimidad, al hablar del <em>true crime</em> contempor&aacute;neo habr&iacute;a que poner el foco en su calidad, su sentido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/centenario-truman-capote-true-crime-actual-aprender-sangre-fria_1_11695166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Sep 2024 18:58:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez cosas que el ‘true crime’ actual puede aprender de ‘A sangre fría’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Truman Capote]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quiénes fueron los ‘cisnes’ de Truman Capote: seis mujeres traicionadas de la 'jet set' neoyorquina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/cisnes-truman-capote-seis-mujeres-traicionadas-jet-set-neoyorquina_1_11276823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e512135-8fe9-46b3-bdbf-d8b3ed36eb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quiénes fueron los ‘cisnes’ de Truman Capote: seis mujeres traicionadas de la &#039;jet set&#039; neoyorquina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Kelleigh Greenberg-Jephcott ahondó en su novela 'El canto del cisne' en las amigas del escritor, cuyas intimdades fueron aireadas por él, y que protagonizan también la segunda temporada de la serie 'Feud'</p><p class="subtitle">Cómo cambió la vida de la escritora y pintora Frieda Hughes el día que salvó a la urraca George
</p></div><p class="article-text">
        Muchos autores dicen que la literatura les salv&oacute; la vida, pero en ocasiones tambi&eacute;n puede dinamitarla. Truman Capote (Nueva Orleans, 1924 - Los &Aacute;ngeles, 1984) conoci&oacute; bien ambas caras. El ni&ntilde;o que so&ntilde;aba con ser escritor y volar lejos de aquella Alabama rural empobrecida logr&oacute; su prop&oacute;sito, y tras el &eacute;xito de <em>A sangre fr&iacute;a</em> (1966), un libro que sent&oacute; las bases de lo que ahora se denomina <em>true crime</em>, se code&oacute; con la flor y la nata de Manhattan. Dinero, amantes, fama, y un c&iacute;rculo de amistades que le abri&oacute; la puerta a fiestas, restaurantes, hoteles y yates de excepci&oacute;n. Sin embargo, fueron de nuevo sus palabras las que precipitaron su ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 1975, la revista <em>Enquire</em> public&oacute; <em>La C&ocirc;te Basque, 1965,</em> un cap&iacute;tulo de lo que acabar&iacute;a siendo su obra p&oacute;stuma, <em>Plegarias atendidas</em> (1985). Por aquel entonces el autor, sumido en las adicciones, ya sufr&iacute;a para completar un manuscrito. Si su obra maestra se inspir&oacute; en una nota del peri&oacute;dico, este texto tambi&eacute;n parte de la realidad, aunque no una ajena a &eacute;l que pudiera reinterpretar a su antojo, sino la de sus amigas, a las que apodaba sus &ldquo;cisnes&rdquo;. Expuso sus intimidades con tan poco disimulo que se reconocieron. Ellas, y toda la gente que les importaba. El castigo no se hizo esperar: lo desterraron de su mundo para siempre, y &eacute;l se degrad&oacute; hasta el suicidio.
    </p><p class="article-text">
        La segunda temporada de Feud<em>, </em>que en la primera narr&oacute; la rivalidad entre Bette Davis y Joan Crawford, se centra en este episodio. Cuenta en su reparto con Naomi Watts, Chlo&euml; Sevigny, Calista Flockhart, Diane Lane y Demi Moore, adem&aacute;s de Tom Hollander en el papel del escritor. Esta decisi&oacute;n de dar entidad a cada mujer puede entenderse como la voluntad de ahondar en su punto de vista, individualizarlas, conocer la naturaleza de cada una y su v&iacute;nculo con Truman. Esta curiosidad tambi&eacute;n la tuvo Kelleigh Greenberg-Jephcott, autora de <em>El canto del cisne</em> (Lumen, 2021, con traducci&oacute;n de Antonia Mart&iacute;n), una &ldquo;novela sin ficci&oacute;n&rdquo;, fruto de 10 a&ntilde;os de investigaci&oacute;n y cuatro de escritura, que relata el antes y el despu&eacute;s de la traici&oacute;n desde la perspectiva de ellas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las seis mujeres</strong></h3><p class="article-text">
        Barbara 'Babe' Cushing (Boston, 1915 - Nueva York, 1978), hija de un neurocirujano y profesor de Oxford, se convirti&oacute; en icono de estilo tras trabajar como editora de <em>Vogue</em>. Se cas&oacute; dos veces, primero con el heredero del petr&oacute;leo Stanley Grafton Mortimer Jr. y luego con William 'Bill' Paley, presidente del gigante de la radiodifusi&oacute;n GBS. Fue la m&aacute;s querida por Truman, lo que no impidi&oacute; que &eacute;l aireara las infidelidades de Bill. Muri&oacute; de c&aacute;ncer tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de <em>Enquire</em>; en la novela narra la impotencia de Truman al no ser invitado al entierro.
    </p><p class="article-text">
        Nancy 'Slim' Keith (California, 1917 - Nueva York, 1990) no proced&iacute;a de un linaje de alcurnia, pero se abri&oacute; camino gracias a su amistad (y escarceos) con estrellas de Hollywood. Se cas&oacute; tres veces: con el director de cine Howard Hawks, el agente de talentos Leland Hayward y el empresario brit&aacute;nico Kenneth Keith, bar&oacute;n de lo Castleacre, que le otorg&oacute; el t&iacute;tulo de <em>lady</em>. Fue amiga de Lauren Bacall, que tambi&eacute;n aparece en el libro, a quien hizo debutar en el cine.
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                Naomi Watts como Babe Paley en &#039;Feud&#039;                            </span>
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        Lee Radziwill, nacida Caroline Lee Bouvier (1933 - 2019), vivi&oacute; a la sombra de su hermana mayor, Jacqueline Kennedy, causa de no poca frustraci&oacute;n. Tuvo tres matrimonios: el diplom&aacute;tico Michael Temple Canfield, el pr&iacute;ncipe polaco Stanislaw Albrecht 'Stash' Radzwill y el cineasta Herbert Ross. Se dedic&oacute; a la decoraci&oacute;n de interiores e hizo de ejecutiva de relaciones p&uacute;blicas para Giorgio Armani. Entre sus amistades estaban los Rolling Stones; Capote y ella los acompa&ntilde;aron en una gira que ocupa unas p&aacute;ginas de la novela.
    </p><p class="article-text">
        Lucy Douglas 'C. Z.' Guest (Boston, 1920 - Nueva York, 2003) entr&oacute; en la alta sociedad gracias a sus nupcias con Winston Frederick Churchill Guest, primo del primer ministro brit&aacute;nico. Dise&ntilde;adora de moda, criadora de caballos, actriz de teatro ocasional y autora de un libro de jardiner&iacute;a, esta mujer polifac&eacute;tica y amante del deporte fue una de las pocas que no rompi&oacute; con Truman y lo apoy&oacute; en sus horas bajas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f17b56e4-a631-4bb2-a245-14f1e1e5a5c9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el libro de Greenberg-Jephcott aparecen dos &ldquo;cisnes&rdquo; ausentes en la serie. La mexicana Gloria Guinness (Guadalajara, 1912 - Lausana, 1980), casada cuatro veces, la &uacute;ltima con el magnate brit&aacute;nico Loel Guinness. Ten&iacute;an seis casas repartidas en varios pa&iacute;ses (&ldquo;No es el tedio lo que lleva a los Guinness de un lado para otro, sino el deseo de burlar a Hacienda&rdquo;, escribe en el libro) y, en parte por esta naturaleza errante, en parte por los rumores sobre su origen (menos favorable de lo que aseguraba), no se uni&oacute; tanto a las dem&aacute;s. En cambio, Truman, qui&eacute;n sabe si porque sus ra&iacute;ces le inspiraron empat&iacute;a, no la traicion&oacute;. Ella se indign&oacute; por igual: por las otras, pero, sobre todo, porque pod&iacute;a ser la siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la italiana Marella Agnelli (Florencia, 1927 - Tur&iacute;n, 2019), esposa del magnate, <em>playboy</em> y presidente de Fiat Gianni Agnelli. Amante del arte, era una arist&oacute;crata instruida cuyas conversaciones con Truman &ndash;en su villa de la Costa Azul, en una plaza de Venecia o a bordo de su yate&ndash; est&aacute;n aderezadas de referencias eruditas. Le contaba las infidelidades del marido mientras guardaba las apariencias de cara a la galer&iacute;a. Fue su cuello largo lo que motiv&oacute; el apelativo de &ldquo;cisne&rdquo;; en una escena, Truman las re&uacute;ne y Marella, que cree ser la &uacute;nica a la que llama as&iacute;, se decepciona al comprobar que para &eacute;l solo es una m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor estadounidense Truman Capote a su llegada a una discoteca neoyorquina, en 1978                            </span>
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        Hubo una s&eacute;ptima, apodada el &ldquo;cisne negro&rdquo;, que de hecho no formaba parte de su c&iacute;rculo, aunque &eacute;l carg&oacute; contra ella sin piedad. Ann Woodward (Kansas, 1915 - Nueva York, 1975), de origen humilde, trabaj&oacute; en la radio y contrajo matrimonio con un joven que se convertir&iacute;a en director del Hanover National Bank, William 'Bill' Woodward. Cr&iacute;a de caballos, caza mayor en &Aacute;frica y una existencia opulenta mientras el pa&iacute;s sufr&iacute;a los estragos de la posguerra. Una relaci&oacute;n, sin embargo, tormentosa, con violencia, escenas p&uacute;blicas y tantos celos que ambos contrataron a detectives para espiarse. Termin&oacute; con la muerte de Bill, a quien ella dispar&oacute; tras confundirlo con un ladr&oacute;n. Fue declarada inocente, pero siempre hubo rumores que el propio Truman alent&oacute;. Ella no lo pudo soportar y se suicid&oacute; antes incluso de que el texto viera la luz.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un coro de voces femeninas</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dedicarse al guion audiovisual, con el foco puesto en la adaptaci&oacute;n de obras literarias, Kelleigh Greenberg-Jephcott pens&oacute; que para contar esta historia no bastar&iacute;a una pel&iacute;cula ni una serie, pues corr&iacute;a el riesgo de simplificar los caracteres (el hecho de que en <em>Feud</em> hayan prescindido de dos &ldquo;cisnes&rdquo; no deja de darle la raz&oacute;n). Durante una residencia de escritores en la Provenza, sus colegas la animaron a intentar una novela.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hizo a lo grande, con una apuesta por la primera persona del plural de las seis mujeres y una estructura a modo de composici&oacute;n musical. Se abre con el &ldquo;tema&rdquo;, la traici&oacute;n, para seguir con una sucesi&oacute;n de &ldquo;variaciones&rdquo; que oscilan entre 1932 y 1985, de la ni&ntilde;ez a la muerte del autor. En el tramo final, una &ldquo;fantas&iacute;a&rdquo; alucinada donde Truman se reencuentra con sus fantasmas cede el paso al &ldquo;r&eacute;quiem&rdquo;. El narrador colectivo se desdobla para profundizar en cada una, un juego que marca los puntos de uni&oacute;n y de distancia, otro acierto: ceder la palabra a las damnificadas no implica beatificarlas ni erigirlas en paradigma de sororidad. La envidia y la rivalidad se respiran.
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            <span class="title">
                Chloë Sevigny como C.Z. Guest en &#039;Feud&#039;                            </span>
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        La autora, criada en Texas, se inscribe en la tradici&oacute;n sure&ntilde;a, con su gusto por la oralidad y los temas sociales. Pese a la ardua documentaci&oacute;n, la narraci&oacute;n no resulta densa ni adolece de exceso de datos. El estudio le permiti&oacute; hacer una inmersi&oacute;n en cada personaje, que recrea con un estilo fluido, di&aacute;logo abundante y una voz, unas voces, tan vivas como una tertulia en <em>petit comit&eacute;</em>. La intensidad va <em>in crescendo</em> a lo largo de sus seiscientas p&aacute;ginas y no se puede sino aplaudir esta organizaci&oacute;n tan original como efectiva. El &ldquo;canto del cisne&rdquo;, sobra decirlo, no solo alude al &uacute;ltimo baile de Truman, sino a la ferocidad con la que se defiende este animal cuando lo atacan.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Truman Capote, &iquest;v&iacute;ctima de s&iacute; mismo?</strong></h3><p class="article-text">
        En los cap&iacute;tulos de infancia se ve a un ni&ntilde;o solitario, herido por el abandono del padre &ndash;Truman adopt&oacute; el apellido de su padrastro&ndash;, que &ldquo;se evade de la aburrida ciudad gris con la lectura de las grandes historias del mundo&rdquo; (escribe Greenberg-Jephcott), env&iacute;a sus primeros cuentos a revistas y juega con su amiga Nelle Harper Lee (Alabama, 1926 - 2016), la &uacute;nica que lo alentar&aacute; en su declive, &ldquo;como si Nelle conociera la clave de una parte de su relato que &eacute;l, enredado en mentiras, cuentos y medias verdades manipuladas, olvid&oacute; hace tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor estadounidense Truman Capote en foto de 1974                            </span>
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        El suicidio de la madre, que siempre anhel&oacute; entrar en la <em>jet set</em>, hizo mella en &eacute;l. En cierto modo, proyect&oacute; en sus &ldquo;cisnes&rdquo; la frustraci&oacute;n materna: eran el tipo de mujeres que hab&iacute;an excluido a su progenitora. La traici&oacute;n adquiere connotaciones de venganza: desmontar la sociedad de apariencias es la reparaci&oacute;n de un da&ntilde;o, la justicia de los pobres, los negros, los desarrapados. Porque, pese al desclasamiento, nunca encaj&oacute; del todo. Ellas lo apreciaban porque las escuchaba, pero no lo consideraban un igual, sino una suerte de divertimento intelectual que salpimentaba sus d&iacute;as. &Eacute;l se las ganaba habl&aacute;ndoles de su ni&ntilde;ez y, ya se sabe, nada como compartir un trauma para instar al interlocutor a devolver el gesto (&ldquo;Nos sedujo con palabras&hellip; y Truman conoce muy bien el poder de las suyas&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        No se retract&oacute;, no se disculp&oacute;. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se sumi&oacute; en un proceso autodestructivo, con apariciones p&uacute;blicas en las que desbarraba. &iquest;Un manipulador emocional que actu&oacute; a conciencia? &iquest;Un ni&ntilde;o con carencias afectivas que no supo canalizar el dolor? &iquest;Vali&oacute; la pena como legado literario? Y ellas, &iquest;fueron demasiado duras? &ldquo;Solo deseaba contar vuestras historias&rdquo;, se redime, &ldquo;amaba las personas que erais, seres creados a s&iacute; mismos, igual que las grandes hero&iacute;nas de la literatura, como Kar&eacute;nina y Bovary, aunque mejores. [&hellip;] Porque sois reales&rdquo;. Quiz&aacute; ese fue el error, querer hacer de la realidad literatura. Le funcion&oacute; una vez, pero, como &eacute;l mismo dijo, &ldquo;la vida es una buena obra con un tercer acto mal escrito&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/cisnes-truman-capote-seis-mujeres-traicionadas-jet-set-neoyorquina_1_11276823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2024 02:27:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quiénes fueron los ‘cisnes’ de Truman Capote: seis mujeres traicionadas de la 'jet set' neoyorquina]]></media:title>
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