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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Angustia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/angustia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Angustia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un viaje imperfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viaje-imperfecto_129_11864785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/166bde50-5e72-434e-a434-130ce73917b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje imperfecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defectuosos, insuficientes, faltos, deficientes, incorrectos. No son infinitas, pero sí muchas las maneras de decir que no estamos completos, que nos encontramos lejos de la perfección.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La palabra perfecto proviene del lat&iacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>perficere</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que se compone del prefijo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>per</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, completamente, y la ra&iacute;z </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>facere</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que significa hacer. En el libro m&aacute;s le&iacute;do del mundo, la Biblia, aparece unas ochocientas veces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imperfecci&oacute;n, por el contrario, es inherente a nuestra condici&oacute;n de humanos y mortales, es el motor que se enciende cada ma&ntilde;ana, cada vez que renovamos nuestro deseo de vivir. La ambig&uuml;edad, la contradicci&oacute;n, est&aacute;n mucho m&aacute;s cerca de nuestra especie que esa anhelada completud.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si nos enfrent&aacute;ramos a situaciones que cuestionaran nuestras creencias m&aacute;s arraigadas?, se preguntan </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ornella Benedetti</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Santiago&nbsp;Silberman</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, licenciados en Psicolog&iacute;a y fundadores de&nbsp;RedPsi, en su nuevo libro, justamente titulado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imperfectos. </em></span>Ambos autores son egresados de la UBA, formados en psicoan&aacute;lisis, con experiencia cl&iacute;nica en adicciones y en trastornos de la conducta alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Probablemente nos sentir&iacute;amos confundidos, amenazados y llenos de ansiedad, arriesgan. &ldquo;Reconocer que no poseemos la verdad absoluta es inquietante. En cualquier instante, podr&iacute;amos tener que afrontar imprevistos. Y aunque nos esforcemos por hacer todos los preparativos para prevenirlo, nunca podemos evitar por completo que algo -incluso algo bueno- nos pueda tomar por sorpresa&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A veces la imperfecci&oacute;n toma forma de s&iacute;ntomas: tristeza, depresi&oacute;n, ansiedad, ataques de p&aacute;nico, fobias y TOC. Son respuestas psicosom&aacute;ticas a un desencaje entre la emoci&oacute;n que irrumpe, el funcionamiento de nuestro cuerpo y el afuera.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;La angustia es el &uacute;nico afecto que no enga&ntilde;a&rdquo;, dec&iacute;a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacques Lacan</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Pero &iquest;disponemos de herramientas para enfrentar lo imprevisible? Para sentirnos m&aacute;s tranquilos, dice esta pareja de porte&ntilde;os, especialistas en la psiquis humana, &ldquo;creamos explicaciones que nos ayudan a darles un sentido, como suele ocurrir ante la muerte de un ser querido, cuando intentamos encontrar un &lsquo;por qu&eacute;&rsquo;.&rdquo;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esas explicaciones son lo que llamamos sentido com&uacute;n que, a diferencia de lo que su nombre indica, es el menos com&uacute;n de los sentidos. &ldquo;Cada uno de nosotros pensamos y sentimos cosas diferentes, como consecuencia de haber tenido vivencias y aprendizajes &uacute;nicos. Incluso dos hermanos pueden recordar y reaccionar de forma distinta frente a la experiencia de una infancia violenta. Uno de ellos puede perpetuar aquel maltrato recibido en su vida adulta y argumentar que es consecuencia de su dura infancia, mientras que el otro podr&iacute;a querer evitar en el futuro todo tipo de violencia, justamente porque no desea repetir el mismo patr&oacute;n de conducta. Es decir, el sentido com&uacute;n act&uacute;a como unos lentes a trav&eacute;s de los cuales vemos el mundo; es la versi&oacute;n personal, subjetiva de la verdad&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Las emociones reprimidas nunca mueren; son enterradas vivas y salen m&aacute;s tarde en peores formas&rdquo;, habr&iacute;a dicho </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sigmund Freud</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Tomemos el momento en que, en lugar de culpar a nuestra pareja, por su supuesta infidelidad, descubrimos que en realidad fuimos nosotros quienes descuidamos la relaci&oacute;n&rdquo;, se plantean como una eventual hip&oacute;tesis Benedetti y Silberman. O aquel instante en que nos damos cuenta de que, &ldquo;a pesar de haber criticado nuestro trabajo durante a&ntilde;os, nunca tomamos la iniciativa de buscar algo mejor&rdquo;. O incluso &ldquo;cuando entendemos que nuestra madre no cambiar&aacute; s&oacute;lo porque se lo pidamos, y que somos nosotros quienes debemos decidir c&oacute;mo relacionarnos con ella o si seguimos esperando que sea diferente&rdquo;. En estas situaciones, la angustia surge al confrontar que nuestra percepci&oacute;n de la realidad no est&aacute; alineada con la naturaleza de las cosas, &ldquo;como si intent&aacute;ramos que un cuadrado ingresara en un c&iacute;rculo&rdquo;, comparan los autores de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imperfectos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quienes en 2020 escribieron el volumen </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Verdades no dichas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para protegernos de la angustia, a menudo nos aferramos a nuestras creencias con una rigidez extrema. &ldquo;Esta obstinaci&oacute;n no surge tanto del deseo de tener raz&oacute;n, sino del miedo profundo a no tenerla, porque admitirlo nos obligar&iacute;a a enfrentar el desaf&iacute;o del cambio&rdquo;, sostienen.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El miedo no evita la muerte, el miedo evita la vida&rdquo;, se&ntilde;ala el escritor egipcio </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Naguib Mahfuz</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Y, sin embargo, &iquest;acaso no resulta m&aacute;s sencillo quedarse en lo conocido, aunque sea inc&oacute;modo, que enfrentarse al miedo de buscar algo desconocido, aunque podr&iacute;a resultar mucho mejor? &ldquo;Cambiar implica un esfuerzo y un dolor significativo, ya que muchas veces conlleva a renunciar a algo que nos cuesta dejar atr&aacute;s. Esta rigidez en c&oacute;mo nos percibimos nos conduce a forjar explicaciones causales simplistas, f&oacute;rmulas binarias, donde no existen matices o puntos intermedios, nos ofrecen una falsa sensaci&oacute;n de seguridad y previsibilidad en mundo incierto y complejo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Si tuve una infancia dif&iacute;cil, mi adultez ser&aacute; terrible&rdquo;. &ldquo;Si me minti&oacute; es porque no valgo para &eacute;l&rdquo;, son condicionales binarias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Puede que en un determinado momento de nuestra vida la narrativa que construimos no coincida con el curso de la vida que se despliega ante nosotros. &ldquo;En esos momentos, cuando se sacude nuestro mundo, emergen las crisis personales&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Son puntos de inflexi&oacute;n en los que acostumbrados a poder con casi todo, de repente nos encontramos con que algo se nos escapa. O bien, desde la impotencia de no poder con algo, nos sorprendemos alcanzando un logro que no cre&iacute;amos posible. O quiz&aacute;s, con la creencia de que todos son in&uacute;tiles nos encontramos con que alguien puede y esto nos hace cuestionar nuestro actuar, ya que hasta ese momento siempre fuimos los salvadores de los dem&aacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La existencia humana es variable y llena de matices. Aceptar y vivir en posiciones medias nos permite abrazar una gama m&aacute;s amplia de experiencias y emociones, evitando la rigidez de las posiciones absolutas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El mundo es un lugar repleto de incertidumbre, donde las creencias fijas se caen. &ldquo;Cre&iacute; que&nbsp;vivir&iacute;amos el resto de nuestra vida juntos&rdquo;, &ldquo;No pude terminar mis estudios despu&eacute;s del embarazo&rdquo;, &ldquo;Me duele que mi padre haya muerto, siempre so&ntilde;&eacute; que presenciar&iacute;a mi boda&rdquo;. A veces, aquello que nos contamos acerca de la vida no coincide con lo que realmente sucede. Nuestro mundo se sacude y entramos en crisis personales que pueden causarnos miedo, ansiedad, angustia, tristeza, depresi&oacute;n, ataques de p&aacute;nico, fobias. Sobre eso escriben Benedetti&nbsp;y&nbsp;Silberman, d&aacute;ndole espacio a poderosas&nbsp;preguntas&nbsp;para abrazar cada proceso, enfrentar el cambio que paraliza y animar a los lectores a vivir.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        La angustia muchas veces se infiltra en nuestras vidas, reflejando el dolor inherente a lo inevitable de la p&eacute;rdida que no s&oacute;lo se limita a objetos y personas; se extiende a las decisiones que tomamos, donde cada elecci&oacute;n conlleva la renuncia a otras posibilidades. Tambi&eacute;n descubrimos, que la ansiedad, las fobias, los ataques de p&aacute;nico y las enfermedades psicosom&aacute;ticas est&aacute;n vinculadas a nuestras resistencias a enfrentar esa angustia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existen recetas m&aacute;gicas o m&eacute;todos infalibles para lograr una vida plena. La clave radica en aceptar que las p&eacute;rdidas forman una parte natural e ineludible de nuestra existencia y que, a pesar de ello, es posible disfrutar la vida&rdquo;, aseguran. La belleza de la vida se encuentra en su car&aacute;cter ef&iacute;mero, transitorio. Incluso la inmortalidad nos privar&iacute;a &ldquo;de la capacidad de valorar, porque lo permanente termina perdiendo su valor&rdquo;. La presencia de un final le da sentido a todo nuestro viaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viaje-imperfecto_129_11864785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Nov 2024 03:16:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje imperfecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miedo,Ansiedad,Angustia,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recursos humanos, ¡out!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recursos-humanos-out_129_11285964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfa47a13-5467-481b-872a-647721837e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recursos humanos, ¡out!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El despido laboral -que ya supera sólo en el estado el vaciamiento de 15 mil puestos- genera no sólo problemas económicos sino cuadros de estrés, depresión y una sensación de amenaza en la población general. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Callarse o hablar?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Visibilizar lo que ocurre para pedir ayuda? &iquest;Ocultarlo para evitar sanciones? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay formas de prevenir la violencia en el trabajo?
    </p><p class="article-text">
        El silencio es salud fue una consigna que form&oacute; parte de la propaganda de adoctrinamiento durante la represi&oacute;n ejecutada a lo largo de la dictadura c&iacute;vico militar de 1976-1983. Esa inclinaci&oacute;n por guardar lo que ocurre, lo que se piensa y siente, esa forma concreta de implantar el miedo en los ciudadanos, tan cara a los sistemas antidemocr&aacute;ticos, se extendi&oacute; a todo tipo de lazo social, como una pol&iacute;tica de los v&iacute;nculos y hoy, cuarenta y tantos a&ntilde;os despu&eacute;s, se hace carne en las relaciones laborales jerarquizadas, aunque no s&oacute;lo en ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperaba jubilarme este a&ntilde;o y en cambio me encuentro con un telegrama de despido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dicen que somos &ntilde;oquis y nadie vino a monitorear un trabajo que venimos cumpliendo hace a&ntilde;os con mucha responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que alguien del gobierno nos venga a decir c&oacute;mo vamos a hacer para pagar nuestro alimento y el de nuestros hijos ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que trabajadoras y trabajadores hayan perdido el empleo en forma masiva y arbitraria se constituye en el marco insoslayable actual de la violencia laboral.
    </p><p class="article-text">
        Es un maltrato material y emocional, psicol&oacute;gico y f&iacute;sico que est&aacute; afectando a miles de personas en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impacto que generan los despidos masivos sobre la poblaci&oacute;n se da en dos niveles. Por un lado, sobre los trabajadores y trabajadoras que se quedan sin empleo. Por otro, genera un impacto sobre la poblaci&oacute;n general ya que funciona como una amenaza, una espada de Damocles que presiona sobre la gente generando temor por lo que pueda sucederles. De esta manera, el miedo opera como un disciplinador que busca instalar el s&aacute;lvese quien pueda, rompiendo las redes de solidaridad y sost&eacute;n existentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien habla es el doctor en Estudios Sociales de Am&eacute;rica Latina, <strong>Mat&iacute;as Dreizik</strong>, presidente del Instituto de Salud Laboral y Medio Ambiente (ISLyMA) y docente e investigador de la Facultad de Psicolog&iacute;a - Universidad Nacional de C&oacute;rdoba. &ldquo;El clima social se vuelve tenso y surgen percepciones negativas sobre el futuro dificultando la proyecci&oacute;n y planificaci&oacute;n vital, y produciendo frustraci&oacute;n. A su vez, genera sentimientos de culpa por fallar a su familia y su consecuente baja autoestima&rdquo;, advierte Dreizik, adem&aacute;s licenciado en Psicolog&iacute;a. Esta baja en la autoestima redunda en cierta inseguridad de s&iacute; mismo/a, sentimiento de fracaso y verg&uuml;enza ante sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si estas sensaciones se sostienen en el tiempo puede devenir en apat&iacute;a respecto de la realidad, un aumento en s&iacute;ntomas de stress, y finalmente generar un deterioro de las relaciones familiares. Este combo produce un impacto negativo sobre la salud mental de la poblaci&oacute;n en general como ansiedad, falta de expectativas y depresi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Constituye un agravante el hecho de que &ldquo;el presidente del pa&iacute;s diga p&uacute;blicamente que las personas despedidas del estado son &ntilde;oquis, no trabajan o est&aacute;n en sus puestos por negociados. Esto hace que las personas despedidas en este proceso sientan que no se reconoce su labor y que la &lsquo;etiqueta&rsquo;, asignada por el m&aacute;ximo jefe de estado, sea reproducida por el resto de la sociedad. Esta acci&oacute;n puede llevar a debilitar a&uacute;n m&aacute;s los soportes necesarios para atravesar estos momentos de crisis, como son sus familias y vecinos. Si tus vecinos e incluso familiares creen que est&aacute; bien lo que te sucede entonces puede profundizarse cualquier cuadro psicol&oacute;gico por falta de apoyo y empat&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se trata desde los &aacute;mbitos especializados este tipo de violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En primer lugar, se busca generar espacios donde se pueda compartir la experiencia de cada qui&eacute;n, como una forma de tomar conciencia acerca de que el fen&oacute;meno es social y no s&oacute;lo depende de la persona despedida. La posibilidad de situarse dentro del contexto permite liberarse de cierto sentimiento de culpa, fortalece la autoestima y ayuda al afrontamiento en el seno familiar. Es importante sostener o crear redes de contenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento que incluyan la realizaci&oacute;n de actividades tendientes a desarrollar habilidades para la reubicaci&oacute;n laboral o la generaci&oacute;n de emprendimientos colectivos. En este proceso es importante la funci&oacute;n de las organizaciones sindicales, sociales y vecinales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Cuando se trata de un fen&oacute;meno masivo, como el actual, con m&aacute;s de 15 mil despedidos en el estado, &iquest;hay formas de encarar loa problem&aacute;tica por fuera de los paros, las tomas, las huelgas? &iquest;C&oacute;mo se complementan las medidas gremiales desde un enfoque m&aacute;s psicol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Las medidas de fuerza cl&aacute;sicas del sindicalismo son importantes tambi&eacute;n para la salud mental de las personas despedidas m&aacute;s all&aacute; del resultado logrado. El hecho de que un colectivo ejerza la defensa de tus derechos ya genera un impacto positivo y desplaza la sensaci&oacute;n de frustraci&oacute;n personal e individual. Incluso con estas medidas se pone en discusi&oacute;n el etiquetamiento social que se les atribuye a los/as despedidos/as. Otros mecanismos a tener en cuenta es la generaci&oacute;n de espacios de escucha colectiva y de ser necesaria espacios de atenci&oacute;n individual. Las organizaciones que defienden los derechos laborales pueden sumar este tipo de dispositivos para dar respuesta desde la dimensi&oacute;n humana del conflicto. Existen experiencias, que surgidas al calor de la desocupaci&oacute;n de los a&ntilde;os &acute;90, se sostienen hasta la actualidad buscando la interacci&oacute;n entre trabajadoras/as ocupados/as y desocupados/as. Esta interacci&oacute;n permite compartir las experiencias laborales de quienes tienen trabajo estable, quienes tienen empleo no registrado y quienes resuelven como cuentapropistas el ingreso familiar. Ejemplo de esto &uacute;ltimo es el concurso de expresi&oacute;n escrita &ldquo;sin presiones&rdquo; que organiza el ISLyMA y que tiene por objetivo poder compartir relatos de personas sobre su vivencia cotidiana en el trabajo o en relaci&oacute;n con &eacute;l. En este espacio surgen temas que luego se abordan, como el desempleo, la violencia laboral, las condiciones de trabajo y las respuestas colectivas a estos fen&oacute;menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;La universidad p&uacute;blica puede dar alg&uacute;n tipo de respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La universidad debe dar respuesta porque es un fen&oacute;meno social sobre el que se investiga y se interviene desde hace tiempo. Hay equipos universitarios a lo largo de todo el pa&iacute;s que investigan y/o protagonizaron experiencias positivas con personas y colectivos despedidos desde hace a&ntilde;os y que hoy acompa&ntilde;an a distintos colectivos. Es cierto que el peligro presupuestario sobre el sistema educativo p&uacute;blico ha puesto en alarma a la comunidad universitaria, pero es necesario despabilar y que las universidades de manera institucional pongan a disposici&oacute;n el saber y las herramientas &uacute;tiles que desarrollan estos equipos para acompa&ntilde;ar y fortalecer a la sociedad en este contexto.
    </p><p class="article-text">
        Incluso para quienes logran conservar su trabajo, la doctora en Psicolog&iacute;a <strong>D&eacute;bora Imhoff * </strong>dice que la violencia de g&eacute;nero laboral se reproduce &ldquo;siempre en el marco de relaciones jer&aacute;rquicas, asim&eacute;tricas o desigualdades, desde las cuales se privilegian l&oacute;gicas de trabajo masculinas y todos los rasgos asociados a la masculinidad&rdquo;. No se trata de otra cosa que de la divisi&oacute;n sexual del trabajo: los espacios productivos suelen ser ocupados por varones, mientras que se relega a las feminidades a los espacios dom&eacute;sticos o reproductivos. Este fen&oacute;meno no solo condiciona la actividad laboral de las mujeres, sino que se constituye en un n&uacute;cleo de desigualdades, ya que la participaci&oacute;n femenina en el mercado laboral es subcalificada y mal pagada&ldquo;. Se estima que en Argentina los varones ganan un 29% m&aacute;s en comparaci&oacute;n con sus colegas mujeres. Los cargos jer&aacute;rquicos est&aacute;n ocupados en un 70% por varones, lo que se conoce como segregaci&oacute;n vertical. &rdquo;Al mismo tiempo, las mujeres participan en sectores feminizados de mayor precarizaci&oacute;n laboral. Esto &uacute;ltimo se denomina segregaci&oacute;n horizontal. En nuestro pa&iacute;s tambi&eacute;n hay evidencia de otras formas violencia de g&eacute;nero laboral, como agresiones f&iacute;sicas, hostigamiento psicol&oacute;gico y acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*Para difundir el fen&oacute;meno y ampliar la concientizaci&oacute;n, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as comienza el curso &ldquo;Prevenci&oacute;n y Abordaje de las Violencias de G&eacute;nero en el &aacute;mbito empresarial&rdquo;, para otorgar a sus participantes herramientas espec&iacute;ficas para el dise&ntilde;o de planes de sensibilizaci&oacute;n sobre las violencias de g&eacute;nero en esos espacios y elaborar propuestas de prevenci&oacute;n y abordaje. Imhoff, investigadora del Conicet y profesora de grado y posgrado en la Facultad de Psicolog&iacute;a de la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba es la responsable acad&eacute;mica. El curso comienza el 17 de este mes y se extender&aacute; hasta el 15 de mayo. </em>
    </p><p class="article-text">
        LH/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recursos-humanos-out_129_11285964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2024 02:59:31 +0000]]></pubDate>
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