<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Monkey Man película]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/monkey-man-pelicula/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Monkey Man película]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1050085/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA['Monkey Man', la confirmación de que el público quiere piñas reales o que al menos lo parezcan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/monkey-man-confirmacion-publico-quiere-pinas-reales-parezcan_1_11289398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d04fb97-48c2-4bff-be89-a64cb58218fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Monkey Man&#039;, la confirmación de que el público quiere piñas reales o que al menos lo parezcan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dev Patel (‘Slumdog Millionaire’) debuta como director en una historia de venganza llena de referencias a la cultura india y otros estilos asiáticos de encadenar golpes
</p><p class="subtitle">
</p></div><p class="article-text">
        <span id="1"></span><em>l Duro</em> es ahora mismo el mayor estreno mundial de la historia de Amazon MGM Studios. Todo un logro para este film de acci&oacute;n que se articula como inesperado <em>remake</em> de un cl&aacute;sico ochentero con Patrick Swayze, y un logro que aun as&iacute; no eclipsa la cantidad de pol&eacute;micas que han rodeado la producci&oacute;n. Salida del productor Joel Silver por comportamiento violento, negativa del director Doug Liman a promocionarla como rechazo a su lanzamiento directo a <em>streaming</em>&hellip; y luego una recepci&oacute;n algo desde&ntilde;osa. El motivo: las peleas. Se antojan falsas. Liman ha recurrido al CGI para ejecutarlas, y aunque lo haya hecho de una forma bastante original, se nota.
    </p><p class="article-text">
        El caso <em>&#65279;E&#65279;l Duro</em>, donde la acci&oacute;n se despliega con abierto artificio en pantalla, contrasta con lo que ocurre en la saga <em>Misi&oacute;n imposible </em>&mdash;Tom Cruise presumiendo de jugarse la vida para sus escenas de riesgo&mdash; y en particular con la promoci&oacute;n de <em>Monkey Man</em>. El debut a la direcci&oacute;n de Dev Patel viene marcado por un desarrollo muy dif&iacute;cil, con el coronavirus afectando a los planes de rodaje y Netflix neg&aacute;ndose a &uacute;ltima hora a hacerse cargo de la pel&iacute;cula &mdash;tuvo que rescatarla Monkeypaw Productions, el sello de Jordan Peele&mdash;, pero sobre todo por la entrega de Patel. Adem&aacute;s de director y guionista es el actor principal, y al rodar sus escenas de acci&oacute;n se rompi&oacute; la mu&ntilde;eca para poco despu&eacute;s coger una infecci&oacute;n en el ojo entre otras desgracias que erigen a <em>Monkey Man</em> como un esfuerzo heroico y kamikaze.
    </p><p class="article-text">
        <em>&#65279;E&#65279;l Duro </em>y <em>Monkey Man</em> se oponen entre s&iacute; por su relaci&oacute;n con el realismo, aunque esta sea una variable confusa de rastrear en la historia del cine de acci&oacute;n. John Tones, cr&iacute;tico especializado en el g&eacute;nero, recuerda que &ldquo;en el cine mudo ya hab&iacute;a una gram&aacute;tica donde se hac&iacute;a hincapi&eacute; en el realismo por encima de otros valores&rdquo;. &ldquo;Las secuencias eran planificadas para que pensaras que Buster Keaton y Harold Lloyd eran quienes hac&iacute;an sus escenas de riesgo sin trucajes, aunque por supuesto los hab&iacute;a (en materia de juegos con la perspectiva, por ejemplo)&rdquo;. Y algo similar ocurri&oacute; despu&eacute;s con el cine de acci&oacute;n procedente de Hong Kong: &ldquo;Figuras como Jackie Chan se convirtieron en estrellas por esto&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BOSn67w68Ks-1194', 'youtube', 'BOSn67w68Ks', document.getElementById('yt-BOSn67w68Ks-1194'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BOSn67w68Ks-1194 src="https://www.youtube.com/embed/BOSn67w68Ks?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Aun as&iacute; <em>E&#65279;l Duro</em> ha debido pulsar alguna tecla inc&oacute;moda, enfrent&aacute;ndose a un momento cultural donde la apariencia de realismo cotiza al alza. La responsable de esto bien puede ser una pel&iacute;cula que <em>Monkey Man</em> cita abiertamente, y que incluso ha sido utilizada durante su promoci&oacute;n con el eslogan &ldquo;<em>John Wick</em> en Bombay&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La era de los especialistas</h3><p class="article-text">
        <em>John Wick</em>, en efecto, tendr&iacute;a la culpa de todo. La pel&iacute;cula donde un Keanu Reeves impecablemente trajeado emprend&iacute;a una venganza eterna se estren&oacute; hace ya diez a&ntilde;os, y su huella en el cine de acci&oacute;n producido en Hollywood es inagotable. Sus peleas exquisitamente coreografiadas, encuadradas por tiros de c&aacute;mara amplios y di&aacute;fanos, transmit&iacute;an una intensidad muy novedosa, y acaso relacionada con la ilusi&oacute;n de transparencia: lo que ve&iacute;as deb&iacute;a ser lo que hab&iacute;a, esos planos tan extensos no pod&iacute;an haber sido falseados. Claro est&aacute;, lo de <em>John Wick</em> no era exactamente una revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De cara a rastrear c&oacute;mo surgi&oacute; el fen&oacute;meno <em>John Wick</em> es habitual recurrir a <em>Redada asesina (The Raid)</em>, estrenada en 2011. Este film producido en Indonesia tuvo un origen at&iacute;pico: surgi&oacute; del inter&eacute;s de Gareth Evans, un director gal&eacute;s, por realizar un documental centrado en artistas marciales nacionales. Gente como Iko Uwais o Yayan Ruhian coreografiaron las mismas peleas que seguidamente protagonizar&iacute;an como actores, registradas por una c&aacute;mara fiel y fascinada por sus proezas: el minimalismo del argumento, as&iacute; como el de la puesta en escena, estaba al servicio del lucimiento de estos artistas. A&uacute;n as&iacute;, Tones recomienda prudencia con respecto a lo influyente que pueda haber sido: &ldquo;Ahora todo el mundo conoce <em>Redada asesina</em>, pero fue una pel&iacute;cula que se estren&oacute; de tapadillo y con mucho retraso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo vital fue que &ldquo;influy&oacute; a los profesionales: especialistas y core&oacute;grafos que vieron lo que se pod&iacute;a hacer&rdquo;, y esto nos lleva de vuelta a <em>John Wick</em>. &ldquo;El &eacute;xito internacional de <em>John Wick</em> ha venido acompa&ntilde;ado de una reivindicaci&oacute;n de la profesi&oacute;n de los especialistas y de los trabajos t&eacute;cnicos y artesanos: por eso ha sentado tan mal <em>Road House</em>&rdquo;, afirma Tones. La figura del especialista es central en <em>John Wick</em> hasta el punto de que la pel&iacute;cula fuera dirigida por dos veteranos dobles de acci&oacute;n: Chad Stahelski y David Leitch. Ambos han prosperado en Hollywood desde entonces. Stahelski (originalmente doble del mismo Reeves en la saga <em>Matrix</em>) ha dirigido el resto de entregas de <em>John Wick</em>, mientras que Leitch ha encadenado otros proyectos pirot&eacute;cnicos con bastante &eacute;xito en taquilla, de <em>Fast &amp; Furious</em> a <em>Bullet Train</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3038901a-8948-4660-84a5-d11041739994_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Keanu Reeves como John Wick"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Keanu Reeves como John Wick                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin ir m&aacute;s lejos su pr&oacute;xima pel&iacute;cula, <em>El especialista</em> con Ryan Gosling (estreno este 26 de abril), ha sido descrita como un homenaje a la profesi&oacute;n. Luego, al margen de los films que Leitch y Stahelski hayan dirigido, est&aacute; el hecho de que la productora que montaron a finales de los 90, 87eleven, se ha encargado de seguir fortaleciendo su impronta. Pel&iacute;culas como <em>Nadie</em> son publicitadas como &ldquo;de los creadores de <em>John Wick</em>&rdquo;, mientras t&iacute;tulos abocados al <em>streaming</em> como <em>Tyler Rake </em>o <em>La princesa</em> son igualmente alumnos de esta escuela. Aun sin ser siempre garant&iacute;a de excelencia ha resultado ser un revulsivo saludable en una d&eacute;cada, como recuerda Tones, donde el <em>blockbuster</em> de acci&oacute;n ha estado liderado por Marvel Studios.
    </p><p class="article-text">
        Aun con un par de excepciones ubicadas entre 2014 y 2016 &mdash;cuando m&aacute;s fresco estaba el impacto de <em>John Wick</em> y las pel&iacute;culas del Capit&aacute;n Am&eacute;rica mostraban repentinamente cierto criterio con los mamporros&mdash;, Tones sostiene que &ldquo;lo que menos le interesa a Marvel es la acci&oacute;n, parad&oacute;jicamente en un g&eacute;nero cuya esencia es ver a gente muy poderosa peg&aacute;ndose&rdquo;. &ldquo;Es una cuesti&oacute;n de edici&oacute;n, de ritmo, de &aacute;ngulos&rdquo;, a&ntilde;ade, en referencia a un aparato audiovisual demasiado r&iacute;gido, que depender&iacute;a en extremo del montaje y del CGI. Son las herramientas de <em>Road House</em>, por otra parte, si bien Tones no considera que sean justos los reproches en este caso: lo que importa no es qu&eacute; utilizas, sino c&oacute;mo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El CGI de <em>&#65279;E&#65279;l Duro</em> no se utiliza para ver cosas imposibles, sino para inyectarle m&aacute;s&nbsp;intensidad a los combates realistas que hemos visto antes&rdquo;. B&aacute;sicamente, lo que Doug Liman ha hecho es colocar a sus int&eacute;rpretes golpeando almohadillas para, en posproducci&oacute;n, sustituirlas por otros int&eacute;rpretes que aparentar&iacute;an recibir pu&ntilde;etazos devastadores. Una t&eacute;cnica sencilla que, por otra parte, no ha inventado <em>&#65279;E&#65279;l Duro</em>: nuevamente hay que mirar al cine oriental, a pel&iacute;culas como la hongkonesa <em>Raging Fire</em> con Donnie Yen. Porque al final esa siempre ha sido la estrategia de Hollywood de cara a hacer avanzar los golpes de su cine de acci&oacute;n: observar con atenci&oacute;n lo que ocurr&iacute;a en las cinematograf&iacute;as asi&aacute;ticas. Y desde luego es lo que ha hecho Dev Patel con <em>Monkey Man</em>.
    </p><h3 class="article-text">Un legado h&iacute;brido</h3><p class="article-text">
        Lo primero que sorprende de <em>Monkey Man</em> es lo enga&ntilde;oso de su <em>claim</em>: se parece m&aacute;s bien poco a <em>John Wick</em>. En efecto el personaje de Patel viste traje, busca venganza (aqu&iacute; por la muerte de su madre) y protagoniza tomas sostenidas donde mata con un amplio abanico de recursos, pero dichas tomas escasean dentro de un montaje fragmentado e impresionista, al comp&aacute;s de la furia vengadora. El tono de <em>Monkey Man</em> poco tiene que ver, en ese sentido, con la contenci&oacute;n y sobriedad de las pel&iacute;culas de <em>John Wick</em>: hay un desgarro emocional que el protagonista representa ruidosamente, lleno de gritos de dolor, de lamentos por las injusticias que ha de sufrir. El mismo Patel ha reconocido que su principal referencia para tal dramatismo se halla en <em>thrillers</em> surcoreanos como <em>Old Boy</em> o <em>Encontr&eacute; al diablo</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/463aa6ab-c5ed-435e-88c7-3c3c85f7d643_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En &#039;Monkey Man&#039; Dev Patel celebra por todo lo alto la mitología hindú"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En &#039;Monkey Man&#039; Dev Patel celebra por todo lo alto la mitología hindú                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>John Wick</em> ha terminado por erigirse en patr&oacute;n oro del actual cine de acci&oacute;n con su batidora de referentes orientales, y claro que pervive en <em>Monkey Man</em> desde varios &aacute;ngulos (la afloraci&oacute;n de sangre y mutilaciones es otro elemento distintivo), pero el protagonista de <em>Slumdog Millionaire</em> ha sido algo m&aacute;s ambicioso en el dise&ntilde;o de la propuesta. Porque, ante todo, <em>Monkey Man</em> es un homenaje a la cultura hind&uacute;: una religi&oacute;n que Patel profesa como inmigrante indio de Londres, y que ha enhebrado un v&iacute;nculo expl&iacute;cito de su personaje con Hanuman: h&eacute;roe de esa epopeya, <em>Ramayana,</em> tan clave en el imaginario del hinduismo.
    </p><p class="article-text">
        Patel no ha mencionado el cine de acci&oacute;n indio como tal entre las inspiraciones de <em>Monkey Man</em>, aunque tambi&eacute;n encajar&iacute;a: si bien sus peleas carecen de las abundantes c&aacute;maras lentas y las f&iacute;sicas descabelladas que mucha gente descubri&oacute; con el &eacute;xito de <em>RRR</em> &mdash;como <em>Road House</em>, el <em>blockbuster</em> indio no le hace ascos al CGI&mdash;, no dejamos de reencontrarnos con un espect&aacute;culo hist&eacute;rico y apasionado, de colores vivos y ardientes. Tambi&eacute;n con cierta irresponsabilidad pol&iacute;tica que eventualmente lastra la pel&iacute;cula de Patel, aunque el historial de la producci&oacute;n insin&uacute;e lo contrario: al parecer el motivo de Netflix para desechar <em>Monkey Man</em> fue la incomodidad que sent&iacute;a por su retrato de la sociedad india.
    </p><p class="article-text">
        La venganza de <em>Monkey Man</em> apunta a una clase pol&iacute;tica corrupta que extermina a los pobres en pos de sus planes de industrializaci&oacute;n &mdash;tal fue el destino de la madre de la protagonista, y tal es el impulso para que el personaje de Patel acabe liderando una peque&ntilde;a revuelta&mdash;, mientras que como nombres propios identifica a un tal Partido Soberanista y, m&aacute;s t&iacute;midamente, a un sector musulm&aacute;n de la poblaci&oacute;n india que sufre persecuci&oacute;n. <em>Monkey Man</em> llega a mostrar im&aacute;genes reales de disturbios en India contra el gobierno de Narendra Modi &mdash;a punto de ser reelegido este a&ntilde;o&mdash;, y erige un febril artefacto populista no muy diferente a, por ejemplo, lo que supuso el a&ntilde;o pasado un <em>blockbuster</em> indio tan exitoso como <em>Jawan</em>.
    </p><p class="article-text">
        El problema de <em>Monkey Man</em> es que, a la hora de asimilar un caudal tan heterog&eacute;neo de referencias, no repara en la contradicci&oacute;n de que sea el hinduismo el motor ideol&oacute;gico de la revuelta del protagonista. Fuera de los muros de la pel&iacute;cula y de sus vagu&iacute;simas referencias al sistema de castas, la actual pol&iacute;tica de Modi pasa por marginar a los indios que profesen el Islam, seg&uacute;n un creado nacionalista y opresor llamado Hindutva. Que Monkey Man se presente como Hanuman &mdash;como un palad&iacute;n puramente hind&uacute;&mdash; contra un opresor tan ambiguo a la vez que identificado caprichosamente con figuras pol&iacute;ticas reales, bien puede ejemplificar lo delicado de recoger todo tipo de influencias sin abrazarlas del todo.
    </p><p class="article-text">
        Supone, en resumen, el matiz necesariamente problem&aacute;tico &mdash;m&aacute;s all&aacute; de los trucajes, o de que la toma sostenida pueda llegar a convertirse en un fetiche perezoso&mdash; dentro del actual caos de influencias asi&aacute;ticas que presenta el cine de acci&oacute;n producido por manos anglosajonas (y excoloniales). Las expresiones m&aacute;s afortunadas y estimulantes, por otro lado, est&aacute;n a plena vista, y parece que tenemos muchos a&ntilde;os por delante de seguir disfrut&aacute;ndolas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/monkey-man-confirmacion-publico-quiere-pinas-reales-parezcan_1_11289398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2024 09:25:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3d04fb97-48c2-4bff-be89-a64cb58218fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="34222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3d04fb97-48c2-4bff-be89-a64cb58218fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="34222" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Monkey Man', la confirmación de que el público quiere piñas reales o que al menos lo parezcan]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d04fb97-48c2-4bff-be89-a64cb58218fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine y series,Cartelera,Monkey Man película,Dev Patel]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
