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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pensamiento]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pensamiento/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pensamiento]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Cómo hay que vivir? La respuesta está en los clásicos de la Filosofía (y también en Los Simpson)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hay-vivir-respuesta-clasicos-cat_1_11637736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10091976-96e0-43d6-99c8-04d356d31448_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo hay que vivir? La respuesta está en los clásicos de la Filosofía (y también en Los Simpson)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La educación, la libertad o la verdad ya fueron estudiadas en la Grecia clásica por los grandes pensadores y entonces como ahora son elementos que nos modelan individualmente pero también como sociedad</p></div><p class="article-text">
        Todas las preguntas y algunas respuestas se formularon ya en la Grecia cl&aacute;sica o en Los Simpson, en los escritos plat&oacute;nicos o en los di&aacute;logos de la m&iacute;tica serie. Con permiso de Homero y su familia recurriremos a la cuna de la filosof&iacute;a occidental para plantear una duda que S&oacute;crates le expone a Calicles en el <em>Gorgias</em>, <a href="https://bibliotecavirtual.unl.edu.ar:8443/bitstream/handle/11185/4995/RU095_04_A002.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un escrito plat&oacute;nico</a> en el que discuten sobre la justicia, el poder y otros elementos que rigen en la sociedad. La pregunta en cuesti&oacute;n es: &iquest;C&oacute;mo hay que vivir?
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;crates, cuyo m&eacute;todo estaba basado en el di&aacute;logo, argumenta que el hecho de que una persona sea poderosa no la convierte en superior y que en el caso de los gobernantes la obligaci&oacute;n del pol&iacute;tico es trabajar para una mejor sociedad y evitar una ret&oacute;rica que solo busque darle siempre la raz&oacute;n al pueblo. Enti&eacute;ndase este resumen como un punto de partida para llegar a hoy cuando los prejuicios est&aacute;n configurando (a peor) muchas identidades individuales y colectivas.
    </p><p class="article-text">
        Emilio Lled&oacute; analiz&oacute; en <em>Identidad y amistad</em> (Taurus, 2022) conceptos que hemos heredado de esa Grecia cl&aacute;sica y que siguen igual de vigentes, desde la libertad a la educaci&oacute;n o la verdad.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aprender a entender</strong></h2><p class="article-text">
        La escuela era y estar&iacute;a bien que fuese un lugar de encuentro en el que aprender a entender, sentir y comunicar. No es algo tan distinto del &aacute;mbito familiar. &ldquo;Es interesante observar que una de las primeras veces que, como educaci&oacute;n (<em>paide&iacute;a)</em>, aparece este t&eacute;rmino en la literatura griega va unido al, tal vez, m&aacute;s importante concepto de &lsquo;amor&rsquo; hacia aquello en que nos educamos y por los contenidos que emprenden esa educaci&oacute;n&rdquo;, recuerda Lled&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los elementos b&aacute;sicos de la educaci&oacute;n, seg&uacute;n la visi&oacute;n plat&oacute;nica, son los contenidos y el inter&eacute;s por lo que se aprende. Para ello es fundamental el lenguaje que se utiliza. Las palabras, esa arma de los humanos para aproximarnos unos a otros, en definici&oacute;n de Montaigne, ayudan a moldearnos como personas y, por lo tanto, tambi&eacute;n como comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo y premio Princesa de Asturias de Humanidades lo resume as&iacute;: &ldquo;Dependemos de lo aprendido, de lo sabido, para configurar nuestra manera de estar en el mundo. Porque no <em>estamos</em> en el mundo, sino que <em>somos</em> en el mundo&rdquo;. Lo que acabamos siendo es, en base a este principio, lo que nos han ense&ntilde;ado a ser. Se trata de la &ldquo;pedagog&iacute;a de la vida&rdquo;, que no solo es la escuela pero que no se entiende sin la escuela.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Libertad de pensamiento</strong></h2><p class="article-text">
        Si una pel&iacute;cula ha reflejado con acierto la vinculaci&oacute;n entre educaci&oacute;n y libertad probablemente sea <em>La Sociedad de los Poetas Muertos</em>. &ldquo;Cuando lean, no consideren s&oacute;lo lo que el autor piensa, consideren lo que ustedes piensan&rdquo;, les ense&ntilde;a el maestro Keating a sus alumnos. No es muy diferente del principio aristot&eacute;lico que argumenta que todos los seres humanos estamos hechos para mirar y saber.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que sepamos condicionar&aacute;, al menos en parte, nuestra manera de vivir as&iacute; como la percepci&oacute;n que tengamos de la sociedad y ser m&aacute;s o menos inconformistas depender&aacute; de la libertad mental con la que hayamos aprendido a pensar. Ese es el hilo que va desde los disc&iacute;pulos de S&oacute;crates a los estudiantes de la estricta escuela de la pel&iacute;cula que protagoniz&oacute; Robin Williams.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Palabras contra el fanatismo</strong></h2><p class="article-text">
        En su ensayo, al que dedic&oacute; una d&eacute;cada, Lled&oacute; alerta del riesgo de que lo que denomina el estancamiento mental acabe provocando fanatismo. &ldquo;La fanatizaci&oacute;n de las opiniones, asumidas por los reflejos condicionados por la educaci&oacute;n o por las informaciones que los medios env&iacute;an, contradice aquella certera intuici&oacute;n de Arist&oacute;teles que somet&iacute;a la problem&aacute;tica felicidad y el sentido de vivir al dinamismo y la energ&iacute;a, a la actividad: &lsquo;La vida consiste, principalmente, en sentir y pensar' &rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras, en formato tuit o en titulares tergiversadores, son el mejor instrumento para propagar el odio pero tambi&eacute;n deber&iacute;an serlo para combatirlo, la manera de batallar contra los prejuicios y los estereotipos. En este punto llegamos, una vez m&aacute;s, a uno de los conceptos de moda aunque sea una palabra que ha dado y para mucho desde hace siglos en la filosof&iacute;a: la verdad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La verdad como consuelo</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La verdad es aquella clase de error sin la que una determinada especie de seres vivos no podr&iacute;a vivir&rdquo;, simplific&oacute; Nietzsche. Seguro que les vienen nombres a la cabeza para darle la raz&oacute;n a don Friedrich.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La verdad empez&oacute; en los cl&aacute;sicos m&aacute;s como un m&eacute;todo que un concepto y a partir de esa idea, Lled&oacute;, que recurre a Grecia pero tambi&eacute;n a la anterior cita de Nietzsche, a&ntilde;ade que el camino hacia adelante, en el ideal de un mundo racional, tiene que soportar &ldquo;ese error y tambi&eacute;n ese horror&rdquo; que amenaza con convertir la verdad en un consuelo para curar no sabemos bien qu&eacute; enfermedades de la mala conciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sea como consuelo o como mejor protecci&oacute;n contra los envites a la democracia, en todo caso no queda otra que luchar contra las mentiras y &ldquo;la corrupci&oacute;n mental&rdquo; a trav&eacute;s de la verdad y el pensamiento libre. Por intentarlo que no quede.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Sep 2024 16:48:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pensamiento,Libros,Filosofía,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Martinón-Torres, paleoantropóloga: "El ser humano no deja atrás a los suyos y esa es la clave de su éxito”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-martinon-torres-paleoantropologa-humano-no-deja-clave-exito_1_11307244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bffcdcc-6361-49a0-85d2-69da9a164c45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2415y710.jpg" width="1200" height="675" alt="María Martinón-Torres, paleoantropóloga: &quot;El ser humano no deja atrás a los suyos y esa es la clave de su éxito”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora del Centro de Investigación sobre la Evolución Humana explica que la capacidad para tolerar y comprender nuestras diferencias son una fortaleza y no una debilidad: "Lo que nos caracteriza como especie es nuestra fe ciega en que el otro nos va a respetar, no hay especie que invierta más esfuerzos en el cuidado"</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Benjamina es una ni&ntilde;a que padece una patolog&iacute;a provocada por una deformaci&oacute;n en el cr&aacute;neo. Esto hace que la peque&ntilde;a tenga dificultades psicomotoras y requiera de la ayuda de sus padres y familia para hacer su d&iacute;a a d&iacute;a. Como cualquier otra ni&ntilde;a, es querida y es considerada valiosa dentro del grupo. &ldquo;La m&aacute;s querida&rdquo;, de hecho. Benjamina tiene aproximadamente medio mill&oacute;n de a&ntilde;os. Y es uno de los f&oacute;siles preneandertales encontrados en Atapuerca, Espa&ntilde;a, que demuestran que nuestra especie ha llegado hasta aqu&iacute; por el amor, el cari&ntilde;o y la tolerancia. Que persistimos porque nos cuidamos los unos a los otros. 
    </p><p class="article-text">
        Al ser humano le encanta preguntarse de d&oacute;nde viene. Y en el camino, dejar una huella que perdure una vez que ya no estemos. Esa huella puede ser tangible, marcar nuestra mano en la pared de una cueva, escribir un libro, componer una canci&oacute;n. O puede no serlo: hacer amigos, mantener v&iacute;nculos y crear recuerdos con personas que nos quieran. <strong>La paleoantrop&oacute;loga Mar&iacute;a Martin&oacute;n-Torres (Ourense, 1974), directora del Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH</strong>), es una <em>Homo sapiens</em> que lleva a&ntilde;os estudiando sobre la m&aacute;s pura esencia del comportamiento humano, esas improntas pasadas que nos han llevado hasta donde estamos ahora. Hasta lo que somos ahora. A pesar de la violencia, de las guerras, del mal causado, la experta lo tiene claro: &ldquo;Lo que nos caracteriza como especie es nuestra fe ciega en que el otro nos va a respetar y tolerar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Atapuerca (Burgos, Espa&ntilde;a), el instituto que <strong>Martin&oacute;n-Torres</strong> dirige se encarga de la &ldquo;reconstrucci&oacute;n del pasado y de la evoluci&oacute;n del ser humano&rdquo; de una manera multidisciplinar, que abarca desde el estudio del comportamiento hasta la geolog&iacute;a o el an&aacute;lisis de ADN antiguo, esta &uacute;ltima l&iacute;nea actualmente en expansi&oacute;n en el centro. La doctora, autora de <em>Homo imperfectus</em> (Destino, 2022), incide en que lo que hoy consideramos como debilidades, desde un punto de vista evolutivo pueden no serlo: &ldquo;Cuando uno est&aacute; enfermo significa que est&aacute; vivo. Es una paradoja que muchas veces tenemos la idea de que una enfermedad es un fracaso, pero lo que vemos son los intentos del cuerpo por responder ante una amenaza&rdquo;. <em>Homo sapiens</em> es una especie que &ldquo;no deja atr&aacute;s a los suyos&rdquo;, aunque sean dependientes, y que est&aacute; donde est&aacute; gracias a los que vinieron antes: &ldquo;Para nuestra especie, que basa su supervivencia en el conocimiento y en la anticipaci&oacute;n de los problemas, tener la posibilidad de coexistir con nuestros abuelos y bisabuelos es un lujo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Suele incidir en que los dientes son muy importantes en el &aacute;mbito de la paleoantropolog&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; pueden decir de nosotros? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Los dientes son la joya de la corona del registro f&oacute;sil. Son m&aacute;s abundantes, pero tambi&eacute;n por sus caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas, porque el esmalte es el tejido m&aacute;s duro que tenemos en el cuerpo. Adem&aacute;s, son una parte del esqueleto que a lo largo de la vida no se van a modificar, mientras que el resto s&iacute; lo hace. Nos sirven para caracterizar a qu&eacute; especie pertenece y el parentesco con otras especies vivas o que se han extinguido, adem&aacute;s de para conocer las adaptaciones de vida o la dieta. Tambi&eacute;n pueden hablar de enfermedades o del estr&eacute;s que haya podido sufrir una poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido conocer las diferentes mutaciones y la historia reflejada en el ADN extra&iacute;do de f&oacute;siles puede ayudarnos a tratar o al menos entender las enfermedades que padecemos hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante cuando estamos estudiando enfermedades es que cuando uno est&aacute; enfermo significa que est&aacute; vivo. Una paradoja del estudio de las enfermedades es que muchas veces tenemos la idea de que una enfermedad es un fracaso, una claudicaci&oacute;n. Pero lo que vemos cuando vemos signos de enfermedades son los intentos del cuerpo por responder ante una amenaza. Si identificamos cu&aacute;les son los cambios que se producen a lo largo de la evoluci&oacute;n del ser humano, podemos tener una idea de a qu&eacute; estamos m&aacute;s o menos preparados. Ahora, si analizamos las principales causas de muerte o enfermedad de nuestra especie, vemos accidentes cerebrovasculares o cuadros relacionados con obesidad. Eso nos dice que hay un desajuste entre nuestro estilo de vida y nuestra biolog&iacute;a o fisiolog&iacute;a, que en origen estaba optimizada para la adaptaci&oacute;n en un contexto completamente diferente. Es interesante e incluso esperanzador pensar que en su mayor&iacute;a nos morimos de cosas que podr&iacute;an prevenirse.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La directora del CENIEH, María Martinón-Torres, en un yacimiento arqueológico                            </span>
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        <strong>&iquest;Y respecto a la Covid-19? &iquest;Qu&eacute; nos puede decir la evoluci&oacute;n sobre la pandemia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ciertos cambios de vida pueden hacernos vulnerables como grupo a determinadas circunstancias, como con la pandemia. Si analizamos el registro f&oacute;sil, es muy dif&iacute;cil encontrar ciertas enfermedades, como las infecciosas, que puedan desarrollar un car&aacute;cter end&eacute;mico. Porque esta vulnerabilidad que tenemos es una consecuencia directa de la eclosi&oacute;n de las civilizaciones.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos una especie que se caracteriza por estar hecha de seres dependientes desde muy pronto hasta muy tarde, y lo que nos da, sobre todo, es fortaleza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es importante aplicar una visi&oacute;n evolutiva a la prevenci&oacute;n o la anticipaci&oacute;n o la modelizaci&oacute;n en el progreso de los virus y las bacterias. Porque la evoluci&oacute;n no solo afecta a los humanos; cuando tenemos una enfermedad es como una carrera armament&iacute;stica entre el humano y el pat&oacute;geno. Las grandes amenazas de nuestra especie van a seguir siendo, a pesar del conocimiento, aquellas relacionadas con las enfermedades infecciosas. Cuando analizamos la evoluci&oacute;n, uno de los principales cambios que vemos siempre es en el sistema inmunol&oacute;gico. De nuestra hibridaci&oacute;n con neandertales nos hemos quedado sobre todo aquellos genes que nos proporcionaban defensa a la exposici&oacute;n de nuevos pat&oacute;genos en nuevos territorios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Encontrar un signo de enfermedad en un f&oacute;sil tambi&eacute;n puede indicar que ese individuo ha sido protegido de alguna manera. &iquest;Qu&eacute; opina sobre esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordarse que lo que como especie nos caracteriza es el car&aacute;cter prosocial, nuestra preocupaci&oacute;n y nuestra inversi&oacute;n diaria de esfuerzo hacia el otro. En nuestro sistema social, la manera en la que funcionamos siempre es descansando en el otro. Lo vemos en el d&iacute;a a d&iacute;a, cuando dejamos a los ni&ntilde;os en el colegio, cuando subes a un avi&oacute;n o entras a un quir&oacute;fano. Es fe, en muchos casos ciega, en que el otro, como t&uacute;, te va a respetar y tolerar. Eso es lo que nos caracteriza, tanto en el d&iacute;a a d&iacute;a como en la organizaci&oacute;n de la sociedad, creando instituciones para el cuidado. No hay especie que invierta m&aacute;s esfuerzos de tiempo, econ&oacute;micos y emocionales en el cuidado que la nuestra.&nbsp;Eso es lo que tambi&eacute;n nos permite ser una especie de individuos imperfectos, en la idea de que es aceptable &ndash;y adem&aacute;s, a veces enriquecedor&ndash; que cada uno de nosotros seamos diferentes. Podemos permitirnos ser m&aacute;s vulnerables o menos fuertes en sentido f&iacute;sico, ya que el cuidado de los dem&aacute;s va a compensar esa debilidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De nuestra hibridación con neandertales, nos hemos quedado sobre todo aquellos genes que nos proporcionaban defensa a la exposición de nuevos patógenos en nuevos territorios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero a veces esa preocupaci&oacute;n por el otro puede tener efectos secundarios. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el pasatiempo favorito del ser humano es la vida ajena y eso nos puede llevar al cotilleo o la cr&iacute;tica (risas), pero en realidad es una consecuencia de la empat&iacute;a; nos encanta comprender las vidas ajenas, ponernos en el lugar del otro. Tenemos que pensar que en el fondo es consecuencia de algo bueno, nos interesan los dem&aacute;s y comprenderles. Incluso esa parte menos atractiva es consecuencia de nuestra preocupaci&oacute;n por el otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un ejemplo de la importancia del cuidado para el ser humano es el de la ni&ntilde;a Benjamina, conocida de manera cari&ntilde;osa como &ldquo;la m&aacute;s querida&rdquo;. &iquest;Puede explicar este caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Probablemente se haya convertido en uno de los m&aacute;s idiosincr&aacute;sicos. Es un f&oacute;sil preneandertal de una ni&ntilde;a que falleci&oacute; a los 9 o 10 a&ntilde;os y que se ha encontrado en la Sima de los Huesos de Atapuerca. Ten&iacute;a lo que se conoce como plagiocefalia, una deformaci&oacute;n craneal por un cierre prematuro de una de las suturas craneales, lo que provoca una deformaci&oacute;n f&iacute;sica obvia, pero tambi&eacute;n se puede inferir que probablemente esa ni&ntilde;a tuvo un retraso psicomotor considerable. Esto nos lleva a pensar que si sobrevivi&oacute; hasta esa edad es porque fue tolerada y ayudada. De nuevo, la enfermedad no habla de debilidad, sino de fortaleza individual y de grupo; si no hubiera habido supervivencia y cuidado esa historia no se podr&iacute;a haber contado. Son los renglones torcidos de una especie resiliente. Es a la luz de la enfermedad, las amenazas y las batallas, como somos capaces de construir la historia de nuestra prosocialidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro ejemplo es el de un enterramiento de ni&ntilde;os con s&iacute;ndrome de Down hace 5.000 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es otro ejemplo de que el cuidado y la tolerancia a la diversidad est&aacute; profundamente enraizado con el desarrollo del ser humano. En este caso ser&iacute;an ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os, reci&eacute;n nacidos, que recibieron un tratamiento especial y funerario. Habr&iacute;a que ver hasta qu&eacute; punto ser&iacute;an conscientes de ese cuadro, pero es curiosa la coincidencia. Estos casos hablan de que somos un grupo que en principio no deja atr&aacute;s a los suyos porque est&eacute;n f&iacute;sicamente m&aacute;s o menos adaptados o sean m&aacute;s o menos aut&oacute;nomos. Somos una especie que se caracteriza por estar hecha de seres dependientes desde muy pronto hasta muy tarde, y lo que nos da, sobre todo, es fortaleza. No es algo negativo. Esa necesidad del cuidado que hemos tenido como especie para salir adelante es el motor de lo que somos a d&iacute;a de hoy. Es esa necesidad por la que vivimos muchos m&aacute;s a&ntilde;os que cualquier otra especie de primate.&nbsp;Hemos nacido para cuidar en todas las edades, incluso a aquellos que ni siquiera tienen con nosotros un parentesco familiar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                María Martinón-Torres                            </span>
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        <strong>Precisamente sobre ese cuidado como clave para nuestra evoluci&oacute;n trata la conocida como 'hip&oacute;tesis de la abuela'. Pero, como nosotros, hay algunos chimpanc&eacute;s que tambi&eacute;n tienen la menopausia y son abuelas. &iquest;Qu&eacute; nos hace diferentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La menopausia es un periodo fisiol&oacute;gicamente muy particular. Que, como tal, solo se ha identificado en muy poquitas especies. Significa que tu capacidad reproductiva se frena o cede considerablemente antes de lo que te queda por vivir. Aunque en chimpanc&eacute;s se ha visto que a algunos todav&iacute;a les quedan unos a&ntilde;os de vida, no es equivalente a los humanos, en los que hablamos de hasta 40 a&ntilde;os m&aacute;s de vida activa, con vigor f&iacute;sico y capacidad intelectual. Adem&aacute;s, esa longevidad aumentada despu&eacute;s del periodo reproductivo afecta a mujeres y hombres, a diferencia de otras especies. 
    </p><p class="article-text">
        A nivel reproductivo, tiene m&aacute;s probabilidad de salir adelante una cr&iacute;a de una madre joven que de una anciana. Por tanto, tiene m&aacute;s &eacute;xito que una abuela invierta esfuerzo en sacar adelante a la hija de su hija que a la suya propia. Pero en el caso de los humanos, esto afecta tambi&eacute;n a los abuelos, que tambi&eacute;n tienen esa longevidad aumentada.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es a la luz de la enfermedad, las amenazas y las batallas, como somos capaces de construir la historia de la prosocialidad de nuestra especie</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; los hombres tambi&eacute;n tienen esa longevidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de una especie es el &eacute;xito reproductivo. Esto puede hacer que pensemos que la clave est&aacute; en tener muchos hijos, pero no, el &eacute;xito es tener hijos que salgan adelante. Y ah&iacute; encaja el mal entendimiento de lo que es la masculinidad, con la falsa creencia de que los hombres tienen muchos hijos. No, el exitoso era el que ten&iacute;a una descendencia y consegu&iacute;a que sus hijos salieran adelante. Si tienen una implicaci&oacute;n en la crianza de los hijos, es el m&aacute;s exitoso del grupo, el que va all&iacute; y se desentiende, y no hay inversi&oacute;n de esfuerzo, evolutivamente tiene poco de qu&eacute; presumir.&nbsp;Para nuestra especie, que basa su supervivencia en el conocimiento y en la anticipaci&oacute;n de los problemas, tener la posibilidad de coexistir con gente de una tercera edad o m&aacute;s, con nuestros abuelos y bisabuelos, es un lujo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teniendo en cuenta que evolutivamente tanto hombres como mujeres son valiosos para el grupo aunque no est&eacute;n en su per&iacute;odo reproductivo, &iquest;qu&eacute; sentido tiene vivir separados por edades? &iquest;Deber&iacute;amos valorar m&aacute;s a nuestros mayores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que la estructura de la sociedad estaba formada por porciones de poblaci&oacute;n de diferentes edades, y eso favorec&iacute;a el desarrollo en la adolescencia, especialmente.&nbsp;Ahora tenemos una educaci&oacute;n segregada, y aunque es complicado por los ritmos actuales, si pudi&eacute;ramos volver a crecer de manera que tuvi&eacute;ramos menos diferencias por edades, todos mejorar&iacute;amos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El éxito de la especie no es tener muchos hijos, es que salgan adelante. El hombre exitoso evolutivamente no es el que tenía muchos hijos, sino el que conseguía que salieran adelante implicándose en la crianza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a ejercitar la corresponsabilidad durante la adolescencia, que es un examen en el que desarrollas competencias que te har&aacute;n falta cuando seas mayor. Se ha visto que son mucho menos violentos aquellos j&oacute;venes que en un grupo ten&iacute;an a su cargo a un menor que aquellos en los que no.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                María Martinón-Torres                            </span>
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        <strong>Hemos hablado de que somos una especie que no deja a nadie atr&aacute;s. &iquest;Y qu&eacute; ocurre cuando nuestros seres queridos se van? &iquest;En parte somos quienes somos por nuestra relaci&oacute;n con la muerte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, como causa y como consecuencia. Entendemos la muerte, sabemos lo que es desde muy pronto. Por lo tanto, somos una especie que vive bajo la sombra del cipr&eacute;s sabiendo que se va a morir y por lo que dedica m&aacute;s recursos a retrasar ese momento, no solo en temas de cuidado, tambi&eacute;n espiritual. La manera de combatir esa angustia vital es hacer cosas que puedan permanecer o que nos puedan sobrevivir, a trav&eacute;s de obras de arte, por ejemplo. Otros lo podemos intentar hacer en menor escala, haci&eacute;ndonos un hueco en un recuerdo de la memoria de las personas que est&aacute;n a nuestro lado. Eso condiciona la manera en la que vivimos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para nuestra especie, que basa su supervivencia en el conocimiento y en la anticipación de los problemas, tener la posibilidad de coexistir con nuestros abuelos y bisabuelos, es un lujo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Saber que el mundo seguir&aacute; cuando nosotros no estemos y dedicarle tiempo a ese mundo es algo singular del ser humano.&nbsp;Somos una especie que no deja a los muertos atr&aacute;s. Todos arrastramos muertos con nosotros y los mantenemos vivos, a trav&eacute;s de los recuerdos, la morri&ntilde;a, los funerales, los aniversarios. Las personas que se mueren no dejan de ser alguien, incluso hay m&aacute;s respeto a veces por los muertos que por los vivos. La vida de los vivos va un poco marcada por la historia de nuestros muertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Culturalmente y por la idea err&oacute;nea que tenemos de ciertas especies como los neandertales, se puede pensar que el dolor de una p&eacute;rdida era diferente entonces al que tiene </strong><em><strong>Homo sapiens</strong></em><strong> hoy en d&iacute;a. &iquest;Esto es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En absoluto es as&iacute;. Una cosa es que tengamos un registro m&aacute;s detallado ahora de lo que nos sucede y la dificultad que tenemos de recabar esa informaci&oacute;n en el pasado. Ya hay especies como neandertales, y eso es hace casi 200.000 a&ntilde;os, en los que tenemos enterramientos, lo que significa que ya hay gente que empieza a hacer cosas por los muertos que superan una necesidad pr&aacute;ctica, higi&eacute;nica o de salud. Cuando se hace algo que va m&aacute;s all&aacute; de lo pr&aacute;ctico, hay un sentimiento de trascendencia. Si eso somos capaces de verlo a trav&eacute;s de ajuares, por ejemplo, y se mantiene en el tiempo, la de cosas que habr&aacute; que no veamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si hay un sitio que nos ha dado licencia para soñar, ese es Atapuerca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El miedo a la p&eacute;rdida y el dolor nos condiciona desde hace much&iacute;simo tiempo, y no pensar&iacute;a jam&aacute;s, no se me ocurrir&iacute;a encontrar un argumento, para decir que el dolor que se sinti&oacute; por la p&eacute;rdida de un ser querido hace 100.000 a&ntilde;os era menor que el que se tiene ahora. Y a trav&eacute;s de los ritos y los s&iacute;mbolos se crean espacios con los que podemos volver a las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siguiendo este positivismo esperanzador, una de las amenazas a las que el ser humano ya se enfrenta y sobre todo se enfrentar&aacute;, es el cambio clim&aacute;tico y sus consecuencias. &iquest;Nos adaptaremos como especie?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Yo digo que desde el punto de vista evolutivo, el pesimismo es un fracaso. La capacidad de ver lo que hay y lo que sucede, el miedo, la preocupaci&oacute;n medida, es el punto fuerte, el no ver salida o soluci&oacute;n, eso s&iacute; es un fracaso evolutivo porque adem&aacute;s nos ciega y no nos deja ver. Igual que vemos los efectos negativos, tambi&eacute;n deber&iacute;amos ser capaces de ver las tendencias positivas a largo plazo. Queremos que la gente se motive y se conciencie, por eso tenemos que empezar a dejar los mensajes catastrofistas. Una cosa es avisar y otra es aplanar a la humanidad. Los adolescentes y las nuevas generaciones ya tienen otra conciencia social.&nbsp;Un aspecto positivo es pensar en el m&eacute;rito que tiene que una especie dedique esfuerzos en intentar corregir problemas que ella no ver&aacute;. Hay que darle un voto de confianza a <em>Homo Sapiens.</em> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[África Gelardo Arrebola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-martinon-torres-paleoantropologa-humano-no-deja-clave-exito_1_11307244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Apr 2024 09:25:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Martinón-Torres, paleoantropóloga: "El ser humano no deja atrás a los suyos y esa es la clave de su éxito”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antropología,Pensamiento,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Michel Desmurguet, neurólogo y ensayista: “El exceso de pantallas puede dañar la inteligencia de los niños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/michel-desmurguet-neurologo-ensayista-hitler-decia-literatura-veneno-pueblo-cat_1_11307088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71fd274d-cb28-4572-8a9a-addc1d6b6698_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Michel Desmurguet, neurólogo y ensayista: “El exceso de pantallas puede dañar la inteligencia de los niños”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'La fábrica de cretinos digitales' regresa ahora con 'Más libros y menos pantallas. Cómo acabar con los cretinos digitales', donde advierte que el fomento de la lectura es el último bastión de pensamiento crítico frente a la creciente relativización de los valores democráticos  </p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En 2022 el neur&oacute;logo, y director de investigaci&oacute;n del<strong> Instituto&nbsp;Nacional de la Salud y la Investigaci&oacute;n M&eacute;dica de Francia</strong>, <strong>Michel Desmurget</strong> public&oacute; <em>La fabrica de cretinos digitales</em>, un ensayo que hab&iacute;a arrasado en Francia dos a&ntilde;os antes, llegando al n&uacute;mero uno en ventas. En &eacute;l advert&iacute;a del riesgo para la salud f&iacute;sica, mental e intelectual, que supone inmoderada la exposici&oacute;n de nuestros menores a las pantallas digitales. 
    </p><p class="article-text">
        En 2024 regresa con <em>M&aacute;s libros y menos pantallas. C&oacute;mo acabar con los cretinos digitales</em>, una continuaci&oacute;n de su anterior obra que supone una apasionada, y razonada, apuesta por la lectura de libros como elemento nuclear de la formaci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes frente al <em>tsunami</em> digital que les envuelve y seduce. 
    </p><p class="article-text">
        Como dice este ex profesor del <strong>Massachusetts Institute of Technology (MIT</strong>) durante la entrevista, &ldquo;no debemos subestimar el atractivo de las pantallas, que tienen una capacidad inigualable para estimular nuestro sistema de recompensas&rdquo;. Frente a esta suerte de <em>fast food</em> intelectual que supone el entretenimiento digital, Desmurget advierte que &ldquo;el placer de un libro hay que ir desenterr&aacute;ndolo poco a poco de sus l&iacute;neas; es un esfuerzo que produce una recompensa tard&iacute;a&rdquo;, por lo que propone la lectura compartida entre padres e hijos como pilar para reforzar el h&aacute;bito de lectura.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, es el &uacute;nico puntal sobre el que formar un pensamiento cr&iacute;tico, independiente y estructurado con el que defendernos frente a una progresiva p&eacute;rdida de comprensi&oacute;n lectora que puede, seg&uacute;n el autor, llegar a poner en peligro nuestras democracias. Ante los defensores de la supremac&iacute;a de la cultura visual y digital, emite una frase lapidaria: &ldquo;Hay m&aacute;s complejidad ling&uuml;&iacute;stica en un &aacute;lbum preescolar (el m&aacute;s sencillo de los libros) que en programas de televisi&oacute;n en horario de m&aacute;xima audiencia, dibujos animados, pel&iacute;culas o series&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; procesos desencadena la lectura en nuestro cerebro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La lectura abarca comprender, sentir, compartir y experimentar, no es solo decodificar un texto. En este sentido, se puede decir que la lectura remodela profundamente nuestro cerebro en todas sus dimensiones: intelectual, emocional y social. Sus efectos positivos sobre el coeficiente intelectual, el lenguaje, el conocimiento general, la concentraci&oacute;n, la imaginaci&oacute;n, la creatividad y las habilidades de s&iacute;ntesis y expresi&oacute;n (tanto escritas como orales) han sido bien documentados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s la lectura, a diferencia de cualquier otro medio, nos permite profundizar en la psique de los personajes. Por ejemplo, si veo a Emma Bovary en una pel&iacute;cula, no tengo acceso a la complejidad de sus pensamientos. Sin embargo, cuando leo la novela, puedo literalmente entrar en su mente y comprender el funcionamiento interno de sus pensamientos y acciones. A&uacute;n mejor, puedo experimentarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones indican que las experiencias reales y literarias de situaciones sociales y emocionales activan las mismas redes cerebrales. As&iacute;, en &uacute;ltima instancia, los lectores de ficci&oacute;n exhiben una mayor empat&iacute;a y una capacidad superior para comprender a los dem&aacute;s y a s&iacute; mismos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los lectores de ficción exhiben una mayor empatía y una capacidad superior para comprender a los demás y a sí mismos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo puede un hogar donde no existe el h&aacute;bito de la lectura, o hay poco tiempo para crearlo, inculcarlo en sus ni&ntilde;os peque&ntilde;os? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No existe una f&oacute;rmula m&aacute;gica. La lectura es un legado y su desarrollo depende en gran medida de la implicaci&oacute;n familiar. Tres puntos clave son esenciales. Primero, la promoci&oacute;n de la alfabetizaci&oacute;n: es crucial que un ni&ntilde;o establezca la identidad del lector desde el principio. Esto ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil si el ni&ntilde;o ve a sus padres leyendo, est&aacute; rodeado de libros, lo llevan a la biblioteca, lo alientan a leer y participa en discusiones sobre su lectura. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el placer de leer. Esto depende en gran medida del apoyo familiar, especialmente a trav&eacute;s de la lectura compartida, que permite al ni&ntilde;o desarrollar las habilidades ling&uuml;&iacute;sticas fundamentales necesarias para la lectura independiente y tambi&eacute;n ayuda a apuntalar el placer de leer. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mejor enfoque es explicarles a los niños que el tiempo excesivo frente a una pantalla puede dañar su inteligencia y su vida interior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En tercer lugar, reducir el tiempo frente a la pantalla. Sin embargo, un error com&uacute;n que se debe evitar es condicionar el tiempo frente a la pantalla a la lectura. Por ejemplo, decir &ldquo;si lees un poco podr&aacute;s jugar en tu consola&rdquo; es contraproducente. Esto env&iacute;a el mensaje de que la lectura es una forma de castigo que conduce a la recompensa del entretenimiento digital. El mejor enfoque es explicarles a los ni&ntilde;os que el tiempo excesivo frente a una pantalla puede da&ntilde;ar su inteligencia y su vida interior.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando hablamos de lectura, &iquest;podemos incluir los textos que se pueden leer en Twitter, Facebook o Instagram?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A menudo escucho este tipo de cosas: &ldquo;Nuestros hijos nunca han le&iacute;do tanto, leen constantemente en internet y redes sociales, etc&rdquo;. Los estudios demuestran que la lectura representa entre el 2% y el 3% del tiempo frente a la pantalla, mientras que las actividades audiovisuales por s&iacute; solas (pel&iacute;culas, series, v&iacute;deos, etc.) consumen entre el 40% y el 50%. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestros niños leen poco en Internet y lo que leen es de una calidad demasiado insuficiente para tener un impacto positivo en su rendimiento intelectual y académico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, mayor&iacute;a de los estudios muestran que el tiempo dedicado a leer en internet tiene un impacto negativo: contrariamente a lo que se suele decir, nuestros ni&ntilde;os leen poco en Internet y lo que leen es de una calidad demasiado insuficiente para tener un impacto positivo en su rendimiento intelectual y acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede cuantificar el efecto de las pantallas en las nuevas generaciones de j&oacute;venes estudiantes en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde 2015, los alumnos espa&ntilde;oles de secundaria han perdido un a&ntilde;o completo de rendimiento acad&eacute;mico, lo que significa que los alumnos de trece a&ntilde;os en 2022 ten&iacute;an el nivel mostrado por sus hom&oacute;logos de doce a&ntilde;os en 2015. No nos damos cuenta de lo pobre que es el desempe&ntilde;o colectivo de nuestros ni&ntilde;os hoy. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Son las pantallas digitales la comida r&aacute;pida de la cultura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si por &ldquo;cultura de la comida r&aacute;pida&rdquo; nos referimos a una cultura digital que da&ntilde;a nuestra humanidad (intelectual, emocional y social) de la misma manera que los restaurantes de comida r&aacute;pida da&ntilde;an nuestra salud f&iacute;sica (y potencialmente mental), entonces claramente s&iacute;, la analog&iacute;a es v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, nadie es tan ingenuo como para negar las contribuciones positivas de la tecnolog&iacute;a digital en muchas &aacute;reas. Claramente, si nuestra descendencia usara estas herramientas para leer libros digitales, consultar tutoriales educativos y aprender a codificar, no habr&iacute;a ning&uacute;n problema. Pero esto no es lo que hacen. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las personas que leen regularmente desarrollan un pensamiento m&aacute;s reflexivo e independiente que aquellas que s&oacute;lo leen en pantallas digitales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A menudo escuchamos decir que ya no es necesario tener conocimientos porque en Google se puede acceder a todo en unos pocos milisegundos. Me resulta dif&iacute;cil imaginar una idea m&aacute;s est&uacute;pida. Sin conocimiento y lenguaje, no podemos entender, pensar o criticar una afirmaci&oacute;n. Del mismo modo, sin conocimiento internalizado y f&aacute;cilmente disponible, no podemos pensar, crear o anticipar. 
    </p><p class="article-text">
        Varios estudios recientes a gran escala, en particular los realizados por investigadores de la Universidad de Stanford, muestran que la capacidad de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes para comprender lo que leen e identificar noticias falsas es tan deficiente que acaba representando &ldquo;una amenaza para la democracia&rdquo;. A trav&eacute;s de su significativo impacto en nuestra inteligencia, la lectura es el ant&iacute;doto m&aacute;s seguro contra este desastre que se avecina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podemos trazar un paralelo entre el declive de la lectura y el aumento de la querencia por el autoritarismo en el mundo occidental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente no lo s&eacute;. Sin embargo, es razonable pensar que cuanto m&aacute;s se priva a los individuos de las herramientas culturales y ling&uuml;&iacute;sticas del pensamiento, m&aacute;s susceptibles se vuelven a discursos simplistas y reduccionistas. No es casualidad que los libros siempre hayan sido blanco de tiran&iacute;as. Los nazis quemaron m&aacute;s de 100 millones de libros y se embarcaron, como demostr&oacute; Victor Klemperer, en un proceso de empobrecimiento del idioma digno de la neolengua de Orwell. Hitler dec&iacute;a que la literatura era veneno para el pueblo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La capacidad de las generaciones más jóvenes para comprender lo que leen e identificar noticias falsas es tan deficiente que acaba representando &quot;una amenaza para la democracia&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>Un mundo feliz,</em> de Aldous Huxley, s&oacute;lo una peque&ntilde;a casta todav&iacute;a posee las herramientas del pensamiento y el lenguaje; el resto est&aacute; formado por t&eacute;cnicos celosos, formados para satisfacer las necesidades econ&oacute;micas, llenos de entretenimiento sin sentido, privados de las herramientas fundamentales de la inteligencia y contentos con una servidumbre que ya no son capaces de percibir. La lectura, a trav&eacute;s de su capacidad para moldear la mente y el pensamiento, es un poderoso ant&iacute;doto contra esta locura y el surgimiento de populismos destructivos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/michel-desmurguet-neurologo-ensayista-hitler-decia-literatura-veneno-pueblo-cat_1_11307088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Apr 2024 15:20:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Michel Desmurguet, neurólogo y ensayista: “El exceso de pantallas puede dañar la inteligencia de los niños”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Infancias,Pensamiento,Salud mental]]></media:keywords>
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