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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Medios de producción]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/medios-de-produccion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Medios de producción]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Eso que llaman amor es trabajo no pago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/llaman-amor-trabajo-no-pago_129_11339821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79f931f6-8c00-4524-9347-f46eb92d4736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eso que llaman amor es trabajo no pago"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo ataca la "Ley Pasta Base" a los cuerpos femeninos, los nuestros y los de tías y abuelas? Las lecturas necesarias de Silvia Federici y Helen Hester, brujas que alertan sobre la falta de reconocimiento al trabajo de las mujeres en la sociedad neoliberal y sugieren horizontes posibles de esperanza.</p></div><p class="article-text">
        A&uacute;n resuenan en m&iacute; los tangos que escuch&eacute; en vivo el &uacute;ltimo s&aacute;bado, con la voz deliciosa de <strong>Gabriela Novaro</strong>, la int&eacute;rprete de los pelos violeta, en Pista Urbana, San Telmo, acompa&ntilde;ada por las cuerdas muy bien temperadas de <strong>Hern&aacute;n Reinaudo</strong>. Algunos de esos temas, en clave de 2 por 4, eran los que escuchaban mientras barr&iacute;an los patios, mis abuelas Regina y Rebeca, y mi t&iacute;a Julia, mujeres que mantuvieron hogares, criaron hijos y le dieron de comer a vecinos y parientes sin recibir ning&uacute;n reconocimiento econ&oacute;mico a cambio.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo explic&oacute; <strong>Silvia Federici</strong> en su libro <em>Calib&aacute;n y las brujas</em>, donde describe el proceso hist&oacute;rico, social y econ&oacute;mico por el que, del Feudalismo a la Modernidad, las mujeres fueron borradas del mapa de la producci&oacute;n econ&oacute;mica. No porque no laboraran, al contrario. Sino porque los se&ntilde;ores propietarios se quedaron con los salarios de sus quehaceres como si fuera algo natural. Nos dice la investigadora &iacute;talo estadounidense que el trabajo reproductivo y de cuidados que hacemos nosotras, sin remuneraci&oacute;n, es la base sobre la que se sostiene el sistema capitalista.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, luego de haber conquistado el reconocimiento que significa la jubilaci&oacute;n para las amas de casa, que la moratoria est&eacute; en peligro de desaparecer, tras la votaci&oacute;n en Diputados de la <em>Ley Pasta Base</em>, como alguien ironiz&oacute;, es un riesgo grave para todas las mujeres, en especial para aquellas a quienes les falta poco para llegar a esa instancia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se vienen sucediendo d&iacute;as tristes en la Argentina, aunque mucha gente no se d&eacute; cuenta de las p&eacute;rdidas. No importa si te interesa o no la pol&iacute;tica. Lo que ocurre en la C&aacute;mara Baja del Congreso tiene repercusiones siempre en nuestras vidas personales y comunitarias, aunque seas indiferente a esas votaciones y los acontecimientos en torno a ellas.
    </p><p class="article-text">
        Un 75% de mujeres accedieron a la moratoria para alcanzar su jubilaci&oacute;n, pero ahora, de aprobarse en el Senado la nueva ley,&nbsp;<a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/el-90-de-las-mujeres-no-podria-jubilarse-antes-de-los-65-anos-por-la-ley-de-bases/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9 de cada 10 mujeres no podr&aacute;n jubilarse</a>. Tambi&eacute;n habr&iacute;a una baja en las indemnizaciones para las trabajadoras de casas particulares y en el monotributo social, que garantiza el acceso a la salud, mayoritariamente&nbsp;mujeres. <strong>Se ampliar&iacute;a el periodo de prueba en los empleados de los actuales tres meses a seis o un a&ntilde;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa Casa FUSA el concepto de equidad sin perspectiva de g&eacute;nero no es suficiente. En 2024, el mercado laboral, el salario, las jubilaciones y las oportunidades a&uacute;n no son iguales para hombres y mujeres. El trabajo dom&eacute;stico y las tareas de cuidado son labores feminizadas.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, informa la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, de las casi 3 millones de mujeres que trabajan en sectores de cuidado, 9 de cada 10 realizan estas tareas sin remuneraci&oacute;n y dedican el doble de tiempo que los varones.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que adem&aacute;s de atender su hogar trabajan, lo hacen por m&aacute;s de 80 horas semanales. Para la totalidad de las amas de casa, las tareas del hogar nunca llegan a insumir menos de 50 horas semanales, se&ntilde;ala el Sindicato de Amas de Casa. La brecha salarial entre varones y mujeres es del 26,4 por ciento (<em>Ecofeminista</em>), el porcentaje de mujeres en cargos de liderazgo es del 31 por ciento, dos puntos por debajo del promedio global (<em>Women in Business 2024</em>),&nbsp;el 89% de las mujeres de entre 55 y 59 a&ntilde;os no tiene los a&ntilde;os de aportes suficientes para jubilarse o le faltan todos por dedicarse a tareas dom&eacute;sticas/de cuidado (<em>Bolet&iacute;n Estad&iacute;stico de la Seguridad Social, 2022</em>).
    </p><p class="article-text">
        En su reciente libro<strong> </strong><em>Despu&eacute;s del trabajo</em>,<strong> </strong>la fil&oacute;sofa brit&aacute;nica <strong>Helen Hester</strong> (Grays, 1983) llama a emanciparse del trabajo en su modo capitalista para disfrutar de la verdadera libertad. Se refiere a la forma remunerada y a la reproductiva, para la que exige &ldquo;reconocimiento, redistribuci&oacute;n y reducci&oacute;n&rdquo; del tiempo destinado al trabajo. En el volumen, cuyo subt&iacute;tulo es <em>Una historia del hogar y la lucha por el tiempo libre</em>, coescrito con su compa&ntilde;ero, <em>Nick Srnicek</em>, propone caminos posibles, como la construcci&oacute;n de redes sociales humanas. 
    </p><p class="article-text">
        Docente de G&eacute;nero, Tecnolog&iacute;a y Pol&iacute;ticas Culturales en la Universidad de West London, es una de las representantes del xenofeminismo, y autora de un libro hom&oacute;nimo (ambos de la editorial Caja Negra) en el que explica que debe abolirse la idea que naturaliza las actividades dom&eacute;sticas que han sido hist&oacute;ricamente feminizadas. El objetivo de su propuesta es lograr la independencia colectiva. Si bien las ideas de Hester parecen muy poco aplicables en nuestra realidad, es interesante sumarse a su corriente de optimismo y pensar que alguna vez, por qu&eacute; no, podr&aacute;n funcionar en la sociedad argentina, hoy tan dominada por los conservadores.
    </p><p class="article-text">
        El xenofeminismo es un proyecto en el que el futuro permanece siempre abierto y constituye el horizonte de posibilidad de una dr&aacute;stica reconfiguraci&oacute;n polis&eacute;mica, es decir que integra una pluralidad de voces. Privilegia el problema de la reproducci&oacute;n tanto biol&oacute;gica como social, a partir de la consideraci&oacute;n de los dispositivos tecnol&oacute;gicos de la &eacute;poca: cualquier herramienta que puede operar transformaciones en la realidad.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de tiempo libre, se&ntilde;ala Hester, est&aacute; distorsionado por una &eacute;tica del trabajo muy arraigada entre nosotres que reivindica nuestra condici&oacute;n de semiesclaves, enajenades por les propietaries de los medios de producci&oacute;n y de las riquezas naturales.
    </p><p class="article-text">
        Suponer el ocio como algo negativo, dice Hester, &ldquo;es, en parte, por la &eacute;tica del trabajo que hemos interiorizado. Esa idea de que, si no estamos trabajando, deber&iacute;amos hacer algo productivo no es m&aacute;s que el trabajo hist&oacute;ricamente determinado por los poderosos col&aacute;ndose en nuestra manera de pensar&rdquo;. Ella desaf&iacute;a la noci&oacute;n tradicional de que el trabajo (sometido) dignifica al ser humane y plantea que la verdadera libertad solo puede alcanzarse emancip&aacute;ndose del sistema neoliberal y priorizando nuestro propio y valioso tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/llaman-amor-trabajo-no-pago_129_11339821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 May 2024 03:03:23 +0000]]></pubDate>
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