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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Chef]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/chef/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Chef]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por qué los puñetazos, golpes y gritos de Noma, el restaurante más valorado del mundo, nos interpelan a todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/punetazos-golpes-gritos-noma-restaurante-valorado-mundo-interpelan_129_13068922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7a9fc88-3379-415c-8555-d07641d95d04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué los puñetazos, golpes y gritos de Noma, el restaurante más valorado del mundo, nos interpelan a todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El chef René Redzepi renunció tras las últimas denuncias por abuso laboral y agresiones en su restaurante. </p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En enero de 2023, el supuestamente mejor restaurante del mundo &ndash;si se cree en listas y distinciones subjetivas&ndash; anunci&oacute; con bombos y platillos su cierre repentino debido a una raz&oacute;n muy peculiar: si pagaba un sueldo a todos sus empleados, incluyendo los estudiantes en pr&aacute;cticas conocidos como <em>stagiers,</em> el negocio no era rentable. Pasado un tiempo razonable, se descubri&oacute; que ese punto y final no era tal, ya que Noma se acab&oacute; transformado en una especie de restaurante n&oacute;mada con eventos especiales a 1.500 d&oacute;lares el cubierto. A priori, la jugada de Ren&eacute; Redzepi, el famoso chef de Noma, era maestra: &iquest;por qu&eacute; deslomarte a diario en tu propio restaurante cuando hay clientes adinerados por todo el mundo dispuestos a pagar la fiesta?
    </p><p class="article-text">
        La madre del cordero se descubri&oacute; al resolver la equis de la ecuaci&oacute;n. La inc&oacute;gnita que hac&iacute;a saltar todo por los aires. S&iacute;, Noma era el mejor restaurante del mundo de puertas afuera, pero se convert&iacute;a en la casa de los horrores de puertas adentro, con vejaciones, castigos y agresiones del chef a su joven equipo. Atrocidades tan salvajes como pinchar con un tenedor a sus empleados por debajo de la cintura durante el servicio porque la cocina abierta a la vista de la clientela no destapara la brutalidad del monstruo.
    </p><p class="article-text">
        Con la publicaci&oacute;n del reportaje en <a href="https://www.nytimes.com/2026/03/07/dining/rene-redzepi-noma-abuse-allegations.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The New York Times</em></a>, firmado por la ganadora del premio Pulitzer Julia Moskin con 35 testimonios en primera persona, los acontecimientos se desencadenaron a un ritmo fren&eacute;tico. Extrabajadores se manifestaron en las calles, patrocinadores millonarios cerraron el grifo, una carta legal de One Fair Wage amenaz&oacute; con acciones penales por su legado directo vinculado a la esclavitud y, como colof&oacute;n, Ren&eacute; Redzepi se vio acorralado y obligado a dar un paso atr&aacute;s abandonando su puesto de mando en primera l&iacute;nea y pidiendo perd&oacute;n en un v&iacute;deo publicado en redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es de vital importancia el c&oacute;mo. Las im&aacute;genes, con multic&aacute;mara de alta calidad y con planos cortos de sus trabajadores &ndash;&iquest;d&oacute;nde est&aacute; el consentimiento?&ndash; que presagia un futuro documental de <em>Netflix</em>, muestran un cocinero entonando el <em>mea culpa</em> desde un plural mayest&aacute;tico m&aacute;s que discutible: &ldquo;Superaremos esto&rdquo;, se repite hasta tres veces, y una frase en particular resuena en los t&iacute;mpanos: &ldquo;No es lo que somos ahora&rdquo;, dijo con el mensaje estudiado al mil&iacute;metro. El perd&oacute;n a las v&iacute;ctimas se diluye como un azucarillo y toma fuerza la redenci&oacute;n personal para resurgir de las cenizas buscando el aplauso del sujeto arrepentido, del sujeto deconstruido.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo sucedido en Noma es tan solo la punta del iceberg que no deja ver en la superficie la raíz de un problema de mayor calibre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con estos modos discutibles, la disculpa se embarr&oacute; en un intento desesperado de salvar lo inevitable: Noma est&aacute; herido de muerte. Es m&aacute;s, Noma ya muri&oacute; porque Noma no tiene futuro. Noma es &ndash;ahora s&iacute;&ndash; historia de la alta cocina guiada por un cocinero que jug&oacute; a ser dios con nuestro benepl&aacute;cito. As&iacute; es como deber&iacute;a convertirse en caso pr&aacute;ctico de <em>mala praxis</em> en las escuelas de cocina del mundo para que ning&uacute;n joven con aspiraciones cometa el mismo error de bulto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, una vez resumida la trama ser&iacute;a tremendamente l&oacute;gico pensar que esta historia pertenece a las &eacute;lites, que no incumbe a la mayor&iacute;a de mortales que no pueden pagar estas morteradas para sentarse en la mesa, que poco o nada tienen en com&uacute;n el nicho de restaurantes con tres estrellas Michelin, o de la lista The World 50 Best Restaurants, con los restaurantes de gama media y las casas de comida de barrio o de pueblo con men&uacute; de mediod&iacute;a que luchan por sobrevivir. Pues bien, ser&iacute;a tremendamente l&oacute;gico pensarlo y, a la vez, ser&iacute;a un error flagrante porque lo sucedido en Noma es tan solo la punta del iceberg que no deja ver en la superficie la ra&iacute;z de un problema de mayor calibre que nos ata&ntilde;e a todos.
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                    alt="&quot;El propio René Redzepi había reconocido años atrás que había sido un &#039;bully&#039; durante gran parte de su carrera y la gente seguía llenando su comedor&quot;."
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                &quot;El propio René Redzepi había reconocido años atrás que había sido un &#039;bully&#039; durante gran parte de su carrera y la gente seguía llenando su comedor&quot;.                            </span>
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La denuncia de malos tratos dentro de una cocina no debería sorprender a nadie porque lo hemos convertido casi en cultura pop. Las audiencias televisivas han aplaudido las nueve temporadas con 116 episodios de &#039;Pesadilla en la cocina&#039; de Alberto Chicote, entre otros programas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para empezar, la denuncia de malos tratos dentro de una cocina no deber&iacute;a sorprender a nadie porque lo hemos convertido casi en cultura pop. Las audiencias televisivas millonarias aplaudieron las 24 temporadas con 373 episodios de Gordon Ramsay en <em>La Cocina del Infierno </em>o las nueve temporadas con 116 episodios de <em>Pesadilla en la cocina</em> de Alberto Chicote. Hemos cenado en el sof&aacute; del hogar visualizando los pu&ntilde;etazos, los golpes y los gritos que tanto escandalizaron a la opini&oacute;n p&uacute;blica en el caso de Noma sin que nos produjera acidez en el est&oacute;mago. Ni antes era ciencia ficci&oacute;n ni ahora es un caso aislado. Incluso el propio Ren&eacute; Redzepi hab&iacute;a reconocido a&ntilde;os atr&aacute;s que hab&iacute;a sido un <em>bully</em> durante gran parte de su carrera y la gente segu&iacute;a llenando su comedor<strong> </strong>sin remordimiento alguno.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el tema tiene mayor alcance de lo que aparenta porque son muchos los j&oacute;venes que realizan pr&aacute;cticas en restaurantes de renombre. Claro est&aacute;, nada que no suceda en otros sectores laborales. El matiz que lo cambia todo es que en este tipo de restaurantes que aspiran a todos los premios y el m&aacute;ximo reconocimiento, el servicio no llega a la mesa sin el trabajo de estas j&oacute;venes promesas sin contrato laboral profesional. Es decir, yo mismo hice pr&aacute;cticas en los servicios informativos de una cadena de televisi&oacute;n p&uacute;blica, pero el noticiero se emit&iacute;a sin ning&uacute;n problema sin mi intervenci&oacute;n. Aqu&iacute; radica el matiz que lo cambia todo. Estos <em>stagiers</em> sienten un extra de presi&oacute;n en el cogote y, adem&aacute;s, desean con todas sus fuerzas no fallar a sus &iacute;dolos ni entrar en listas negras que les impedir&aacute; seguir labrando un futuro prometedor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En este tipo de restaurantes que aspiran a todos los premios y el máximo reconocimiento, el servicio no llega a la mesa sin el trabajo de estas jóvenes promesas sin contrato laboral profesional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hablamos de perfiles de j&oacute;venes en pr&aacute;cticas durante tres meses que, en muchas ocasiones, lograron ese puesto con la competencia de centenares de perfiles similares, que llegaron hasta la puerta del restaurante gracias al patrocinio de los ahorros familiares o que desconocen la lengua local e incluso el marco legal ante cualquier zancadilla. Eso los deja autom&aacute;ticamente en una posici&oacute;n extremadamente vulnerable que hay que llenar de cuidados ante posiciones de poder. &ldquo;Si todo eso es cierto, &iquest;por qu&eacute; no se iban?&rdquo;, dijeron m&aacute;s de un cocinero de relumbr&oacute;n. Se&ntilde;ores, no se marchan a ninguna parte porque no saben d&oacute;nde ir, porque no vamos a descubrir ahora el s&iacute;ndrome de Estocolmo y porque poner el acento en la v&iacute;ctima, y no en el acosador, es suspender la asignatura de primero de maltrato en 2026.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en tercer y &uacute;ltimo lugar, existe un tema menos conocido que se podr&iacute;a definir como <em>doping </em>gubernamental. &ldquo;El movimiento New Nordic Cuisine no es tan solo un movimiento culinario, sino tambi&eacute;n estrategia tur&iacute;stica estatal con participaci&oacute;n pol&iacute;tica e institucional. Noma y Redzepi no son simplemente una empresa privada sino que se han convertido en infraestructuras equiparables a un Mundial de F&uacute;tbol, la F&oacute;rmula 1, Eurovisi&oacute;n o el Festival de Cannes; todos ellos acontecimientos privados instrumentalizados por el sector p&uacute;blico&rdquo;, escribe la cocinera Mar&iacute;a Nicolau. La proyecci&oacute;n estrat&eacute;gica de Noma interesaba a los pol&iacute;ticos daneses y no deber&iacute;a extra&ntilde;ar el blindaje sistem&aacute;tico de su protegido al que se le inyectaban millones de coronas danesas en promoci&oacute;n indirecta de marca de pa&iacute;s. Esto es, criticar a Noma y a Ren&eacute; Redzepi era aceptar el fallo de las pol&iacute;ticas nacionales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La proyección estratégica de Noma interesaba a los políticos daneses y no debería extrañar el blindaje sistemático de su protegido al que se le inyectaban millones de coronas danesas en promoción indirecta de marca de país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante este panorama, demoler la figura del chef superestrella no fue, es ni ser&aacute; una tarea sencilla. El genio en la cocina nace del esquema <em>escoffierano </em>de cocinas divididas en partidas replicando el modelo militar, un modelo que se amplific&oacute; hasta lo insospechado cuando en Estados Unidos decidieron emular el fen&oacute;meno de las estrellas de rock. Militares y rock stars vinculados a un oficio artesanal, discreto y vocacional. Y hay un t&eacute;rmino medio entre el t&oacute;pico del pasado del cocinero sucio, grasiento, alcoh&oacute;lico y reci&eacute;n salido de la c&aacute;rcel que se ocultaba en un cuarto oscuro llamado cocina a deidades intocables por encima del bien y del mal que parece que elaboran un men&uacute; degustaci&oacute;n de veinte platos por arte de magia. Rellenar de mitolog&iacute;a lo humano ha servido para construir algo as&iacute; como una autopista macabra hasta un cielo inexistente de estrellas apagadas que est&aacute; dejando a demasiados profesionales valiosos en la cuneta. Porque si incluso los guionistas de Hollywood han descubierto que un cocinero puede ser el personaje m&aacute;s malvado de una pel&iacute;cula o de una serie (<em>The Bear</em>,<em> The Menu</em>, <em>Boiling Point</em>, etc.) es que algo ha fermentado tan mal que ya es irreconocible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo de Noma es inadmisible. Es absolutamente inadmisible. Si el precio a pagar por la excelencia ha de ser este no lo queremos. Si todos lo tenemos claro ser&aacute; muy positivo&rdquo;, <a href="https://www.instagram.com/reels/DVy5FgPlE8G/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice</a> Oriol Ivern, cocinero catal&aacute;n del restaurante Hisop de Barcelona. &ldquo;Que salga a la luz es ejemplificante para que no se le ocurra hacerlo a ning&uacute;n otro chef. Y quien tenga problemas psicol&oacute;gicos que se trate antes de que acarree consecuencias en un equipo de trabajo&rdquo;. Palabras sensatas de un cocinero sensato. Por eso, la soluci&oacute;n de Noma no est&aacute; en Noma, la soluci&oacute;n ya no depende de chefs superestrella que todos conocemos. La puerta abierta hacia el gran cambio depende del comensal cuando elige un restaurante y descarta otro, pero sobre todo depende de esos j&oacute;venes que un d&iacute;a fueron <em>stagiers</em> y ahora ya son jefes de cocina o est&aacute;n a punto de abrir su propio restaurante y deciden no replicar el modelo que sufrieron en sus propias carnes. Para que nunca m&aacute;s nadie pueda decir que el maltratado dentro de una cocina del presente es el maltratador de la cocina del futuro en un c&iacute;rculo vicioso que hay que erradicar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marc Casanovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/punetazos-golpes-gritos-noma-restaurante-valorado-mundo-interpelan_129_13068922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 03:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué los puñetazos, golpes y gritos de Noma, el restaurante más valorado del mundo, nos interpelan a todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Redzepi,Chef]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros sobre chefs y cocina para fans de ‘The Bear’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/libros-chefs-cocina-fans-the-bear_1_11658216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c538ceda-a512-4025-8d78-32d728fee910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros sobre chefs y cocina para fans de ‘The Bear’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una selección sobre sabores y las personas que los buscan incesantemente.</p><p class="subtitle">Los Emmy 2024 encumbran a 'Shōgun' y 'Bebé reno', y 'Hacks' se cuela por sorpresa en la fiesta de 'The Bear'</p></div><p class="article-text">
        La cocina, desde hace un tiempo, se ha convertido en un espect&aacute;culo m&aacute;s, uno al que todo el mundo parece aspirar (como cocinero o como comensal) y que se sigue con un fervor similar al que se muestra con la m&uacute;sica o el cine. Incluso la literatura. Probar nuevos sabores y restaurantes es a la vez una pasi&oacute;n y una manera, para algunos, de reflejar un estatus. Solo as&iacute; se entiende que la ficci&oacute;n cada vez incluya m&aacute;s t&iacute;tulos como&nbsp;<em>The Bear</em>, la serie de &eacute;xito sobre un chef que intenta reflotar el peque&ntilde;o restaurante de bocadillos que su hermano le deja en herencia. Buceamos entre la literatura sobre esta pulsi&oacute;n por el sabor para recomendar grandes libros sobre chef y cocina.
    </p><h2 class="article-text">Memorias de chefs</h2><p class="article-text">
        Pese a que es una profesi&oacute;n en la que no faltan &ldquo;vendehumos&rdquo;, los chefs pueden ser personas apasionadas e incluso apasionantes. Un ejemplo perfecto es&nbsp;Anthony Bourdain, cocinero, viajero y autor, cuya turbulenta vida qued&oacute; reflejada en su&nbsp;<em>Confesiones de un chef</em>. Mitad libro de recetas y mitad experiencias vitales nos encontramos en&nbsp;<em>Momofuku</em>, del chef asiatico americano&nbsp;David Chang. De manera similar, en&nbsp;<em>Rasa: sabores e historias de mi cocina india</em>,&nbsp;Anjalina Chugani&nbsp;se vale de la cocina y la comida para relatarnos su periplo vital en busca de sus ra&iacute;ces indias.
    </p><h2 class="article-text">Confesiones de un chef</h2><p class="article-text">
        <strong>Anthony Bourdain</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Confesiones de un chef de Anthony Bourdain                             </span>
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        Escritor y cocinero, Bourdain no tiene pelos en la lengua a la hora de explicar todo lo que pasa tras la puerta de la cocina. En este libro delicioso y divertido el autor es fiel a su premisa de que &ldquo;para m&iacute;, la comida siempre ha sido una aventura&rdquo;, y acompa&ntilde;a el lector a trav&eacute;s de una vida llena de an&eacute;cdotas: desde sus modestos inicios trabajando como lavaplatos en un bar de Provincetown hasta la cocina del Rainbow Room en el Rockefeller Center o los traficantes de droga del East Village.&nbsp;En un tono desenfadado, de colega a colega, desgrana las oscuras y rec&oacute;nditas entra&ntilde;as de un restaurante, un mundo que constituye su h&aacute;bitat natural. Sus vivencias, experiencias y an&eacute;cdotas, tanto con cocineros como con clientes, se relatan con acierto en este libro no exento de un cierto aire de provocaci&oacute;n. Consignas para comer fuera F&aacute;cil: de martes a s&aacute;bado. Sitios concurridos. Movimiento. Rotaci&oacute;n. Martes y jueves suelen ser los mejores d&iacute;as para pedir pescado (en Nueva York y casi en cualquier otra gran ciudad). Las provisiones que entran los martes son frescas, los preparados-base est&aacute;n reci&eacute;n hechos, el chef viene descansado y de buen humor luego de la relativa serenidad del domingo y el lunes. Los viernes y los s&aacute;bados las provisiones tambi&eacute;n son frescas, pero hay mucho ajetreo, de modo que ni el chef ni los cocineros pueden prestarle a tu pedido la atenci&oacute;n que ellos -y t&uacute;- quieren. El martes por la noche el chef quiere estar contento. Los s&aacute;bados, por el contrario, s&oacute;lo piensa en cerrar, poner las mesas patas arriba y perderse en una noche de feliz autodestrucci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Momofuku</h2><p class="article-text">
        <strong>David Chang y Peter Meehan</strong>
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                Momofuku de David Chang y Peter Meehan                            </span>
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        El famoso chef David Chang presenta aqu&iacute; su revolucionaria cocina y las historias que le dieron forma.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;Momofuku&nbsp;(&laquo;Durazno de la suerte&raquo; en japon&eacute;s) descubrir&aacute;s las recetas, historias, an&eacute;cdotas, pasiones y peculiar personalidad de Dave Chang, considerado actualmente uno de los mejores chefs del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Los platos m&aacute;s emblem&aacute;ticos de sus restaurantes de Nueva York, como son el Ramen Momofuku, el Bao de cerdo o las Virutas de foie gras, son fruto de su obsesi&oacute;n por la receta perfecta de ramen y de su devoci&oacute;n por el cerdo, la comida coreana y la t&eacute;cnica de las grandes recetas cl&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora conocer&aacute;s todos los secretos de sus ic&oacute;nicos platos y podr&aacute;s cocinarlos en casa.
    </p><p class="article-text">
        Disfruta del banquete.
    </p><h2 class="article-text">Rasa: Sabores e historias de mi cocina india</h2><p class="article-text">
        <strong>Anjalina Chugani</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rasa: Sabores e historias de mi cocina india de Anjalina Chugani                            </span>
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        Un viaje a trav&eacute;s de la vida de Anjalina Chugani, una cocinera de origen indio, desde sus inicios en su Londres natal, pasando por su adolescencia y primeros a&ntilde;os como adulta en Bangalore (India, donde redescubri&oacute; sus ra&iacute;ces), hasta su casa en Barcelona. La autora siempre se ha expresado a trav&eacute;s de la comida que conoci&oacute; y am&oacute;. Este viaje gastron&oacute;mico muestra su vida como inmigrante en la mayor&iacute;a de las etapas de su vida. Sus apetitosas recetas no solo destacan sus ra&iacute;ces indias, sino que tambi&eacute;n evidencian su influencia occidental y la incorporaci&oacute;n de ingredientes locales de temporada en cada plato. Cada cap&iacute;tulo muestra una parte vital de su vida a trav&eacute;s de la comida, la cultura, sus aprendizajes y sus viajes. Las m&aacute;s de 100 recetas, perfectamente pensadas y explicadas con minuciosidad, son f&aacute;ciles de seguir para cualquier apasionado de la cocina, ya sea principiante o experto, y transportar&aacute;n al lector a las gastronom&iacute;as de muchas partes del mundo, pero sobre todo a su querida India. El detallismo y la belleza en el dise&ntilde;o de los platos que ha elaborado Anjalina Chugani se puede apreciar en las fant&aacute;sticas fotograf&iacute;as de Becky Lawton, que acompa&ntilde;&oacute; a la autora en uno de sus viajes a la India para captar el ambiente tan especial que atesora este libro.
    </p><h2 class="article-text">Literatura sobre cocina</h2><p class="article-text">
        Muchos autores se han interesado por el placer de la comida y el arte de la cocina para construir obras suculentas. El periodista&nbsp;Bill Buford&nbsp;se sumergi&oacute; en ese mundo en&nbsp;<em>Calor y La transmisi&oacute;n del sabor</em>, el relato de c&oacute;mo se adentra en el universo culinario como ayudante de cocina, primero en Estados Unidos y m&aacute;s tarde en Europa. Desde otro punto de vista, en&nbsp;<em>El perfeccionista en la cocina</em>&nbsp;descubrimos al&nbsp;Julian Barnes&nbsp;m&aacute;s gastron&oacute;mico, en un libro divertido y ligero sobre las experiencias del brit&aacute;nico en los fogones, una afici&oacute;n que le lleg&oacute; en la madurez de su vida.
    </p><h2 class="article-text">La transmisi&oacute;n del sabor</h2><p class="article-text">
        <strong>Bill Buford y Bill Buford</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La transmisión del sabor de Bill Buford y Bill Buford                            </span>
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        <strong>Julian Barnes</strong>
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                El perfeccionista en la cocina de Julian Barnes                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El placer de comer</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, otros libros afrontan la cocina desde el m&aacute;s puro placer y la celebraci&oacute;n de lo que representa ser feliz ante un buen plato de comida preparada con esmero. Es el caso de&nbsp;<em>El pan que como</em>, de&nbsp;Paloma D&iacute;az-Mas, un libro en el que la comida es el punto de partida hacia el recuerdo y el arte. Y tambi&eacute;n de&nbsp;<em>El pa&iacute;s donde florece el limonero</em>, delicioso libro en el que&nbsp;Helena Attlee&nbsp;nos propone un viaje geogr&aacute;fico e hist&oacute;rico por Italia y su pasi&oacute;n por los c&iacute;tricos.
    </p><h2 class="article-text">El pan que como</h2><p class="article-text">
        <strong>Paloma D&iacute;az-Mas</strong>
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            <span class="title">
                El pan que como de Paloma Díaz-Mas                            </span>
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        Un cocido es el punto de partida de un bell&iacute;simo libro sobre la comida, la vida cotidiana, los recuerdos y la literatura.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Voy a comer.&raquo; Con esta escueta frase arranca este libro sobre la comida. Sobre la comida y la vida, la comida y los recuerdos, la comida y la literatura. No es esta una narraci&oacute;n sobre alta gastronom&iacute;a, ni contiene recetas elaborad&iacute;simas y rebuscadas, ni habla de chefs medi&aacute;ticos. Este libro se desarrolla alrededor de un modesto cocido que la protagonista se dispone a comer en su casa.
    </p><p class="article-text">
        Y, a partir de ese plato humilde y tradicional, los sucesivos cap&iacute;tulos nos hablan de la tienda de barrio que vende comida preparada, de los ingredientes del cocido &ndash;las carnes, las legumbres, las verduras...&ndash;, del agua y el vino y el pan que lo acompa&ntilde;an, del mantel y los cubiertos, de las aceiteras y de la sal, del proceso de cocinado y de las mujeres que preservaron y transmitieron el saber culinario de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n... Y a trav&eacute;s de todos estos elementos la autora se adentra en la vida cotidiana, en los recuerdos de infancia y de m&aacute;s all&aacute; de la infancia, en las p&aacute;ginas literarias en las que la comida es protagonista...
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un texto que maravilla sin levantar la voz, que emociona sin necesidad de acudir a pirotecnia estruendosa, que atrapa la vida sin envolverse en ostentosas piruetas. Un libro bell&iacute;simo en su aparente sencillez, sabroso como el plato de comida alrededor del cual est&aacute; escrito.
    </p><h2 class="article-text">El pa&iacute;s donde florece el limonero</h2><p class="article-text">
        <strong>Helena Attlee</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El país donde florece el limonero de Helena Attlee                            </span>
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        Helena Attlee, distinguida experta en jardines, cay&oacute; bajo el hechizo de los c&iacute;tricos hace diez a&ntilde;os y desde entonces fue reuniendo materiales y dando forma a este delicioso libro. Con una inmensa sabidur&iacute;a, delicadeza y sentido del humor la autora nos relata los or&iacute;genes de los c&iacute;tricos, de la gastronom&iacute;a y del pa&iacute;s, nos descubre los secretos del arte de la horticultura y nos ofrece recetas tan sencillas como suculentas. Los aromas, los colores, las texturas, la luz y los paisajes que evoca son los hilos de una historia dorada donde civilizaci&oacute;n y naturaleza se reconcilian. Y as&iacute; El pa&iacute;s donde florece el limonero invita al lector a emprender un viaje &uacute;nico y fascinante a la Italia de ayer y de hoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/libros-chefs-cocina-fans-the-bear_1_11658216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2024 09:44:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros sobre chefs y cocina para fans de ‘The Bear’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lecturas,The Bear,Cocina,Chef]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El chef José María Goñi: “Si enseñáramos los valores de la nutrición y la buena alimentación, comeríamos de otra forma”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/chef-jose-maria-goni-si-ensenaramos-valores-nutricion-buena-alimentacion-comeriamos-forma_128_11356867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acec5cc5-419b-49d9-9fd2-27be19585bb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1845y2842.jpg" width="1200" height="675" alt="El chef José María Goñi: “Si enseñáramos los valores de la nutrición y la buena alimentación, comeríamos de otra forma”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jefe de cocina de Martín Berasategui en Madrid asegura que estamos ya en "la época de la cocina procesada" y reivindica un consumo mejor y de mayor calidad para mejorar nuestra alimentación.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En el colegio me hicieron creer que no me destacar&iacute;a en nada&rdquo;, dice <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Go&ntilde;i</strong> (Vigo, 1990) sentado en un reservado del Club Allard de Madrid. Dice que fue &ldquo;muy mal estudiante&rdquo;, que trabaj&oacute; en un barco, fue mec&aacute;nico naval, y que intent&oacute; estudiar Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica pese a que se le daban &ldquo;supermal&rdquo; los n&uacute;meros. Siempre pas&oacute; mucho tiempo en la cocina, pegado a los fogones con su padre y con su cuadrilla de Donostia, y descubri&oacute; que ese era el &uacute;nico lugar en el que se sent&iacute;a c&oacute;modo siendo como es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo en la cocina es<strong> &ldquo;llevar al l&iacute;mite&rdquo; las texturas y el sabor</strong>. Su empe&ntilde;o: <strong>que sepamos de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de comer</strong>. Formado en el prestigioso <a href="https://www.bculinary.com/es/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Basque Culinary Center</a>, Go&ntilde;i defiende que si se ense&ntilde;aran &ldquo;<strong>los valores de la nutrici&oacute;n y de la buena alimentaci&oacute;n</strong>, comer&iacute;amos de otra forma&rdquo;. &ldquo;Para m&iacute; <strong>es m&aacute;s importante saber sobre prote&iacute;nas, hidratos de carbono, az&uacute;cares o vitaminas que sobre el pret&eacute;rito pluscuamperfecto de no s&eacute; qu&eacute; verbo</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ca&oacute;tico&rdquo; en el comer por un est&oacute;mago al que le mete &ldquo;unas buenas palizas&rdquo;, el jefe de cocina que recuper&oacute; la Estrella Michelin que el Club Allard perdi&oacute; en el a&ntilde;o 2022 dice que los reconocimientos no le cambiaron la vida. &ldquo;Me siento igual de cocinero&rdquo;, asegura. <strong>&ldquo;Si cocin&aacute;s para conseguir premios, te termin&aacute;s perdiendo a vos mismo&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le pesa la Estrella Michelin?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. La Estrella ha supuesto una satisfacci&oacute;n y una confirmaci&oacute;n de que est&aacute;bamos en lo correcto haciendo las cosas como las hac&iacute;amos en un restaurante que estaba, por decirlo bonito, patas arriba. Demuestra que las personas que hemos venido aqu&iacute; [al Club Allard], que estamos luchando por este proyecto, estamos en lo correcto. Supone una satisfacci&oacute;n, claro, pero a m&iacute; no me cambia la vida. Me siento igual de cocinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha sentido alguna vez la tentaci&oacute;n de cocinar con el ego, de dejarse llevar por la Estrella o por la ambici&oacute;n de futuros reconocimientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sinceramente?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Claro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. &iquest;Sabes por qu&eacute;? Porque perder&iacute;a el foco de lo que es importante: que somos cocineros, nada m&aacute;s. Tenemos conocimiento, t&eacute;cnico y cultural, un conocimiento cada vez m&aacute;s amplio sobre liderazgo de equipos y, precisamente, gesti&oacute;n de egos, pero si cocinas para conseguir premios, te terminas perdiendo a ti mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me dec&iacute;a Paco Roncero que &ldquo;los cocineros j&oacute;venes ya no quieren hacer cocido, sino que prefieren hacer cocido deconstruido&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puf&hellip; Habr&aacute; gente que s&iacute; y gente que no. Nosotros guisamos, lo hacemos durante horas y como se ha hecho siempre. Tambi&eacute;n aplicamos tendencias actuales, pero no necesariamente lo deconstruimos todo. Deconstruir es una t&eacute;cnica creativa que se utiliz&oacute; durante un momento concreto y no creo que sea una t&eacute;cnica que est&eacute; en auge ahora mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que hemos perdido el recetario tradicional espa&ntilde;ol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las casas, s&iacute;. En un mundo cada vez m&aacute;s globalizado y en el que cada vez hay m&aacute;s comida procesada &mdash;que esto es un punto superimportante&mdash;, la gente cada vez cocina menos. Hace 40 o 50 a&ntilde;os se cocinaba m&aacute;s que ahora y se cocinaba m&aacute;s en casa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si enseñásemos los valores de la nutrición, de la buena alimentación, de la naturaleza, de las proteínas, los hidratos de carbono, los minerales, las verduras o las vitaminas... Y aplicásemos ese conocimiento a la salud, comeríamos de otra forma</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha afectado la comida procesada a nuestra cultura gastron&oacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Indudablemente. S&iacute;, s&iacute; y s&iacute;. Creo que la &eacute;poca de mis padres, por ejemplo, era la de la cocina casera y ahora estamos en la &eacute;poca de la cocina procesada. No digo que est&eacute; mal o que sea necesariamente malo, pero hay much&iacute;sima mala calidad en la comida procesada. La industria alimentaria, la buena industria alimentaria, se est&aacute; preocupando ahora por hacer cocina procesada de calidad, lo que llamamos 3.0. El 1.0 ser&iacute;a la cocina casera; el 2.0, la cocina procesada; y el 3.0, el procesado de calidad. Ese es el futuro de la alimentaci&oacute;n, sobre todo porque todo es cada d&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido y tampoco podemos cocinar durante seis horas despu&eacute;s de estar todo el d&iacute;a trabajando, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es solo cuesti&oacute;n de tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene que ver con la educaci&oacute;n, claro. A m&iacute; la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola... Fui muy mal estudiante y durante toda mi vida me han dicho que iba a ser un fracasado. Y, &iquest;sabes qu&eacute;? No siento que lo sea, pero me parec&iacute;a que lo que estudiaba en el colegio no me iba a servir para mi vida. Intent&eacute; varias cosas, como estudiar ingenier&iacute;a mec&aacute;nica, trabaj&eacute; en un barco y soy mec&aacute;nico naval, pero en el &uacute;nico sitio donde me sent&iacute;a c&oacute;modo siendo como soy ha sido en la cocina. Si ense&ntilde;&aacute;semos los valores de la nutrici&oacute;n, de la buena alimentaci&oacute;n, de la naturaleza, de las prote&iacute;nas, los hidratos de carbono, los minerales, las verduras o las vitaminas... Si ense&ntilde;&aacute;semos todo eso y aplic&aacute;semos todo ese conocimiento a la salud, comer&iacute;amos de otra forma. Para m&iacute; es m&aacute;s importante saber sobre prote&iacute;nas, hidratos de carbono, az&uacute;cares o vitaminas que sobre el pret&eacute;rito pluscuamperfecto de no s&eacute; qu&eacute; verbo.
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            <span class="title">
                José María Goñi en una imagen de archivo.                            </span>
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    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Habría que regular más los restaurantes de ensamblaje, a los que vas comer pero en los que no se cocina, como cierta cadena de restaurantes italianos. Lo único que hacen allí es juntar elementos ya procesados y servirlos. Generalmente, siempre es malo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nos falta cultura gastron&oacute;mica entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, much&iacute;sima. Much&iacute;sima. Nos falta cultura en general, pero gastron&oacute;mica tambi&eacute;n. Con la quinta gama [alimentos cocinados previamente y envasados para un consumo posterior], por ejemplo. Yo no ir&iacute;a a un restaurante con productos de quinta gama a no ser que me est&eacute; muriendo de hambre. Tampoco ir&iacute;a a un sitio en el que sirvan cosas procesadas. De hecho, en Francia esto se ha limitado much&iacute;simo y ahora obligan a los establecimientos a poner en las cartas qu&eacute; alimentos son de quinta gama.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;a aprobarse una pol&iacute;tica similar en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Y tambi&eacute;n habr&iacute;a que regular m&aacute;s los restaurantes de ensamblaje, a los que vas comer pero en los que no se cocina, como cierta cadena de restaurantes italianos. Lo &uacute;nico que hacen all&iacute; es juntar elementos ya procesados en una cocina central y servirlos. No es necesariamente malo, pero, generalmente, siempre es malo. Eso es un tema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y es posible en nuestro pa&iacute;s una legislaci&oacute;n as&iacute;? Porque </strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/vicky-sevilla-chef-crecemos-sin-saber-sabor-alimentos_128_10991683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Vicky Sevilla tambi&eacute;n me habl&oacute; de ello</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        [Silencio] Bueno, si te dijera lo que pienso&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Diga, diga.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s que est&aacute; muy atrasado en t&eacute;rminos de pol&iacute;ticas que persigan la buena salud y el bienestar de los ciudadanos. Sinceramente, estoy muy descontento con la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. De la pol&iacute;tica en general, en toda su amplitud. Y no, no creo que sea posible una legislaci&oacute;n como la francesa. No se va a regular porque no consideramos que la salud sea un tema prioritario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pol&iacute;tica propondr&iacute;a usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, una que forme a los ni&ntilde;os, desde muy peque&ntilde;os, en temas de salud, nutrici&oacute;n y alimentaci&oacute;n. Tambi&eacute;n consumimos demasiado: demasiada carne, pero de mala calidad; demasiado pescado, pero de mala calidad. Consumimos demasiado de mala calidad cuando deber&iacute;amos centrarnos en un consumo menor y mejor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cocina de los restaurantes gastron&oacute;micos depende mucho del producto de temporada, pero en los supermercados se respeta cada vez menos la estacionalidad alimentaria. &iquest;Por qu&eacute; hemos normalizado, por ejemplo, comer palta de enero a diciembre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que ya hemos perdido las estaciones. No creo que la tendencia de la gastronom&iacute;a actual sea ir de la mano de la estacionalidad. Obviamente, es algo que se respeta, pero, en mi caso, no es mi prioridad en el sentido creativo. Cuando pienso en crear un plato, y justo ahora estamos trabajando en uno superestacional que durar&aacute; poco m&aacute;s de un mes, la estacionalidad no es necesariamente un factor que vaya a intervenir creativamente hablando. En el men&uacute; que estamos sirviendo en este momento hay platos en los que no pens&eacute; en t&eacute;rminos de estacionalidad, aunque los productos que utilizo s&iacute; que son de estaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando cre&eacute; el Txangurro a la donostiarra [uno de sus platos emblem&aacute;ticos], la estacionalidad no estaba en mi <em>focus</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Influyen otros factores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Obviamente, al final a un horticultor como Iban [Sabalza] de Blasenea, que es uno de los mejores de Europa, no le vas a pedir productos fuera de estaci&oacute;n. Te va a mandar a&hellip; ya sabes. Al final utilizas productos de temporada, pero no piensas en hacer un plato con pepino porque haya pepino. La gastronom&iacute;a actual no tiende tanto a la estacionalidad en su sentido creativo, eso es algo m&aacute;s del pasado. Al cocinar, s&iacute; se tiene en cuenta, claro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos cocineros, nada más. Tenemos conocimiento, técnico y cultural, un conocimiento cada vez más amplio sobre liderazgo de equipos y, precisamente, gestión de egos, pero si cocinas para conseguir premios, te terminas perdiendo a ti mismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se crea un plato desde cero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;&hellip; Surge de una conversaci&oacute;n, de un viaje que est&aacute;s haciendo o de una idea que te llega y apuntas en el m&oacute;vil. Utilizo mucho el bloc de notas para ir apuntando cosas que luego se ir&aacute;n desarrollando o pueden acabar convertidas en otra cosa. Para crear un plato tienes que tener una motivaci&oacute;n; si no est&aacute;s motivado, es imposible. La motivaci&oacute;n a veces puede ser aprender algo, hacer algo que no sabes hacer, lo que conlleva muchas horas de investigaci&oacute;n; otras, que te apetezca desarrollar una idea puntual o la necesidad de cambiar un plato porque est&aacute;s aburrido de &eacute;l. Siempre partes de una estructura, el men&uacute;, de la que si quitas una pieza que cumple unas determinadas caracter&iacute;sticas organol&eacute;pticas [que puedan ser percibidas con los sentidos], necesitas una algo que cumpla esas mismas caracter&iacute;sticas o que sea completamente diferente de lo que tienes. A la hora de crear un plato influye much&iacute;simo el sitio al que quieres llegar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que hemos perdido la cultura del aprovechamiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tema complicado porque si no cocinas en casa, &iquest;c&oacute;mo vas a aprovechar? &iquest;C&oacute;mo vas a aplicar t&eacute;cnicas de aprovechamiento? En un restaurante es mucho m&aacute;s f&aacute;cil porque, adem&aacute;s del conocimiento, tenemos la infraestructura y el equipo necesario. Adem&aacute;s, no creo que debamos vincular siempre el aprovechamiento al comer. Si vives en un caser&iacute;o o en el monte, haciendo compost ya est&aacute;s haci&eacute;ndolo. &iquest;En un piso en el centro de una gran ciudad? Recicla y punto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les deber&iacute;an ser los indispensables de nuestra despensa? Y se lo voy a limitar un poco porque ya tenemos cebolla, ajo, aceite y huevo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba a decir el ajo&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se le adelant&oacute; Vicky Sevilla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Venga&hellip; Grasa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; har&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Much&iacute;simas cosas! Unas tostadas con palta y grasa animal, que est&aacute;n de buen&iacute;simas. O, ahora que estamos de temporada, un revuelto de ajos tiernos con grasa&hellip; &iquest;Qu&eacute; eligi&oacute; Paco Roncero?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El aceite.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;S&iacute;? [Risas] Pues hacemos un bocadillo de jam&oacute;n con aceite y grasa, que va a ser la gloria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El chef José María Goñi junto a uno de sus platos."
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            <span class="title">
                El chef José María Goñi junto a uno de sus platos.                            </span>
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        <strong>&iquest;Usted c&oacute;mo suele comer? &iquest;Se organiza las comidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy s&uacute;per ca&oacute;tico&hellip; Depende del tiempo, del momento. No tengo un orden. No creo que te pueda decir mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No tener orden tambi&eacute;n es una forma de organizaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, para que te hagas una idea, hay d&iacute;as que no como o que solo como una vez&hellip; Cuando lo hago por sobrevivir, porque es muy diferente el comer para sobrevivir que hacerlo para disfrutar, intento evitar todo lo que se me viene a la cabeza. Trato de comer cosas que me gustan, s&iacute;, pero que sean sanas, as&iacute; que nada de productos procesados. Me suelo hacer muy a menudo solomillo con una ensalada de lechuga, cebolla y ma&iacute;z. En cambio, cuando como para disfrutar no hay barreras&hellip; Tambi&eacute;n suelo hacer 'limpiezas', me paso horas sin comer porque, al final, en este mundo en el que est&aacute;s todo el rato probando cosas, en el que comes todo el rato, al est&oacute;mago le metes unas palizas que flipas. Tienes que dejar que descanse, &iquest;sabes?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El procesado de calidad es el futuro de la alimentación porque todo es cada día más rápido y tampoco podemos cocinar durante seis horas después de estar todo el día trabajando, ¿no?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le pasa tambi&eacute;n con los sabores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo necesito tanto, pero s&iacute; que pasa que cuando descansas los identificas de una forma mucho m&aacute;s clara. Creo que no lo necesito&hellip; No lo hab&iacute;a pensado nunca, sinceramente [silencio]. Creo que s&iacute;, que cuando descanso los identifico mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se idealiza el mundo de la cocina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que s&iacute;. A ver... Es que la pregunta es un poco trampa. [Silencio] Creo que hay mucha gente que piensa que la cocina y la gastronom&iacute;a son diferentes a lo que realmente son. La gente no se imagina c&oacute;mo es la vida de una persona como yo o la de cualquiera de los cocineros a los que has entrevistado. Tendemos a imaginar la vida del chef como una vida de glamur y de estrellato, pero el trabajo y los sacrificios que hay detr&aacute;s son brutales. La vida de muchos de nosotros, en ciertos momentos, se puede llegar a parecer a la de un deportista de &eacute;lite: dedicaci&oacute;n, esfuerzo y sacrificio. Cada vez que pruebas algo, por ejemplo, est&aacute;s entrenando, est&aacute;s creando una biblioteca sensorial, est&aacute;s analizando. Y te pasas 24/7 haciendo lo que haces y pensando en lo que haces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y eso le afecta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A m&iacute;? A m&iacute; no me afecta&hellip; [Silencio]. No, no me afecta. A m&iacute; no me afecta. [Silencio]. Me afecta el tener una vida dedicada a la gastronom&iacute;a. Afecta a mi vida, nada m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías de Diego]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 12:05:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El chef José María Goñi: “Si enseñáramos los valores de la nutrición y la buena alimentación, comeríamos de otra forma”]]></media:title>
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