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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Montpellier]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Montpellier]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La ciudad francesa que se convirtió en un laboratorio a gran escala de transporte público gratuito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/montpellier-laboratorio-gran-escala-transporte-publico-gratuito_1_11359606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4edb45ea-2690-44f5-a67e-44425a3eaa4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad francesa que se convirtió en un laboratorio a gran escala de transporte público gratuito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Montpellier los tranvías y trenes son gratuitos para el más de medio millón de habitantes de su área metropolitana desde el pasado diciembre, una medida impulsada por sus beneficios sociales y ecológicos, pero que divide a los expertos.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En Montpellier, el transporte p&uacute;blico&nbsp;es gratuito para el m&aacute;s de medio mill&oacute;n de habitantes del &aacute;rea metropolitana desde el pasado 21 de diciembre. No es la primera ciudad de Francia en aplicar una medida de este tipo, unos 40 ayuntamientos ya lo hab&iacute;an hecho antes, como los de Dunkerque o Compi&egrave;gne. A nivel europeo, la ciudad de Tallin (445.000 habitantes) lo hizo en 2020. Pero todas ellas tienen menos habitantes que&nbsp;Montpellier&nbsp;y sus 31 municipios adyacentes, que se han convertido en el mayor espacio urbano europeo en experimentar con esta medida, que engloba a sus autobuses y tranv&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Promesa electoral del alcalde socialista Micha&euml;l Delafosse, se present&oacute; como una medida con beneficios sociales y ecol&oacute;gicos. &ldquo;El transporte gratuito es una idea que refleja el compromiso de Europa con el <em>green deal</em>, es decir, el clima y el poder adquisitivo&rdquo;, explic&oacute; Delafosse a la Agence France-Presse. &ldquo;Por eso hemos decidido crear aqu&iacute; una asociaci&oacute;n para ayudar a otros alcaldes europeos a hacer esta elecci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;, celebrando que el Gobierno espa&ntilde;ol tambi&eacute;n lanzara una rebaja de hasta el 90% en el transporte ferroviario y en autob&uacute;s para los j&oacute;venes el pasado verano.
    </p><h3 class="article-text">El impacto en el uso del autom&oacute;vil</h3><p class="article-text">
        Los beneficios ambientales han sido uno de los principales argumentos avanzados por el consistorio para defender la medida. Sin embargo, los m&aacute;s esc&eacute;pticos se&ntilde;alan que experiencias previas muestran que la gratuidad del transporte aumenta el n&uacute;mero de usuarios de la red, pero no reduce significativamente el uso del autom&oacute;vil. &ldquo;En las ciudades donde se ha implantado ha tenido un efecto muy limitado en la utilizaci&oacute;n del coche, de hecho parece haber afectado m&aacute;s a peatones y bicicletas que cambian trayectos por autob&uacute;s o tranv&iacute;a&rdquo;, explica Quentin David, profesor de Econom&iacute;a en la Universidad de Lille. David se&ntilde;ala por ejemplo el caso de Dunkerque, donde los estudios se&ntilde;alan que solo un 8,1% de los usuarios renunci&oacute; al coche entre cuando el transporte pas&oacute; a ser gratuito.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este mismo punto Arnaud Passalacqua, profesor de Ordenaci&oacute;n del Territorio y Urbanismo en la Universidad Paris-Est Cr&eacute;teil Val de Marne y copresidente del Observatorio de las ciudades con transporte gratuito, considera que a&uacute;n faltan m&aacute;s investigaciones para comprender exactamente el impacto de la medida. &ldquo;La gratuidad, como muchas otras medidas, no puede evaluarse de forma totalmente aislada e independiente de otros factores&rdquo;, dice. No obstante coincide en que &ldquo;desde un punto de vista ecol&oacute;gico es cierto que las medidas que atacan directamente el uso del coche, mucho menos populares que la gratuidad, son indispensables hoy en d&iacute;a: ampliar la limitaci&oacute;n de velocidad, dar m&aacute;s espacio a peatones y bicicleta, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro &aacute;ngulo de las cr&iacute;ticas viene del hecho de que el dinero que deja de ingresarse en las arcas p&uacute;blicas podr&iacute;a invertirse en la sostenibilidad urbana. &Eacute;se es el argumento esgrimido por el alcalde de Lyon, Bruno Bernard (del partido Europa Ecolog&iacute;a-Los Verdes) para rechazar la medida. &ldquo;La gratuidad costar&iacute;a [en Lyon] unos 250 millones de euros al a&ntilde;o, es decir, 1.500 millones de euros en toda una legislatura&rdquo;,&nbsp;<a href="https://twitter.com/brunobernard_fr/status/1644256583822499840%C3%A7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; en X</a>&nbsp;(antiguo Twitter). &ldquo;Un autob&uacute;s urbano cuesta unos 150 millones, un tranv&iacute;a 300 millones [...] El impacto de la gratuidad ser&iacute;a, inevitablemente, la reducci&oacute;n de la inversi&oacute;n en nuevos proyectos de transporte p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo compensar la p&eacute;rdida de ingresos</h3><p class="article-text">
        En el caso de&nbsp;Montpellier, la gratuidad se ha ido introduciendo progresivamente en el transporte de la ciudad: en 2020, se implant&oacute; los fines de semana para todos los residentes de la zona metropolitana de Montpellier-M&eacute;diterran&eacute;e M&eacute;tropole; en 2021, se ampli&oacute; a toda la semana para menores de 18 a&ntilde;os y mayores de 65, y en diciembre del a&ntilde;o pasado, la medida se extendi&oacute; a todos los montpellerinos que dispongan de un&nbsp;<em>pass gratuit&eacute;,</em>&nbsp;que deben llevar en sus tel&eacute;fonos o en una tarjeta de transporte.
    </p><p class="article-text">
        Los usuarios no tienen que validar su abono al entrar, pero en caso de control deben presentarlo &ndash;es renovable cada a&ntilde;o con una prueba de domicilio&ndash;. Para las personas de fuera de la ciudad y los turistas, la tarifa de 1,60 euros por trayecto seguir&aacute; cobr&aacute;ndose y el Ayuntamiento no excluye aumentar el precio. Esta posibilidad ha sido criticada por la oposici&oacute;n, que la considera un obst&aacute;culo para el turismo y para el abandono del coche por las personas que vienen de fuera a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Cifras obtenidas por AFP se&ntilde;alan que d&iacute;as antes de la puesta en marcha de la gratuidad el n&uacute;mero de abonados hab&iacute;a pasado de 86.000 a 260.000 personas, un n&uacute;mero que el Ayuntamiento esgrime como un primer triunfo de la medida. De hecho, calculan que el n&uacute;mero de usuarios aumente un 20%. En este sentido, el Groupement des Autorit&eacute;s Responsables du Transport (Gart) subraya un elemento clave: la gratuidad no es el &uacute;nico incentivo necesario para fidelizar. &ldquo;La fiabilidad del servicio y la frecuencia son necesarios para consolidar los h&aacute;bitos&rdquo;, defienden.
    </p><p class="article-text">
        Ante el temor de una disminuci&oacute;n de la calidad del servicio, la ciudad ha respondido aumentando los esfuerzos: se han comprado 70 nuevos autobuses el&eacute;ctricos y 77 nuevos tranv&iacute;as por una inversi&oacute;n total de 224 millones de euros. Un gasto que el Ayuntamiento va a acometer a pesar de la p&eacute;rdida de ingresos en la venta de billetes: en 2022 esta partida gener&oacute; 39 millones de euros, el 90% de los cuales proced&iacute;an de residentes del &aacute;rea metropolitana.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;En realidad no es que los transportes sean gratuitos, es que son otros los que pagan, en este caso la municipalidad&rdquo;, dice Quentin David. Para compensar la p&eacute;rdida del presupuesto,&nbsp;Montpellier&nbsp;ha modulado la tasa de movilidad, un impuesto que pagan las empresas con m&aacute;s de 11 empleados, que supone una parte importante de la financiaci&oacute;n &ndash;una media del 47% en las ciudades francesas&ndash;. Adem&aacute;s, espera ahorrar casi dos millones de euros con la supresi&oacute;n de equipos para la validaci&oacute;n de billetes.</span>
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        En Francia, los ingresos por venta de billetes y abonos supone en torno a un 20% del presupuesto para transportes en ciudades con sistema de metro y/o tranv&iacute;a, y alrededor de un 11% para las que no lo tienen (por eso las m&aacute;s peque&ntilde;as tienen m&aacute;s facilidad para dar el paso de la gratuidad). &ldquo;Cuando se estudian estos casos es importante tener en cuenta el contexto nacional y el sistema de financiaci&oacute;n de cada pa&iacute;s&rdquo;, matiza Arnaud Passalacqua. &ldquo;Por eso las comparaciones a veces son complicadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y para compensar esta p&eacute;rdida de ingresos, las estrategias son sobre todo una cuesti&oacute;n de elecci&oacute;n pol&iacute;tica (ajuste del impuesto de movilidad, revisi&oacute;n de las prioridades de gasto, etc.). Passalacqua se&ntilde;ala el caso de Dunkerque, una ciudad m&aacute;s peque&ntilde;a que&nbsp;Montpellier&nbsp;&ndash;en la que los ingresos por billetes y abonos eran menores&ndash; que renunci&oacute; a la construcci&oacute;n de una sala de conciertos para compensar el impacto de la gratuidad.
    </p><p class="article-text">
        En esta ecuaci&oacute;n, cuanto mayor es la ciudad, m&aacute;s alto es el porcentaje del presupuesto que depende de los propios usuarios. De hecho, en Par&iacute;s, Anne Hidalgo tuvo que renunciar a la idea del transporte p&uacute;blico gratuito para la capital, evocada durante su &uacute;ltima campa&ntilde;a para la reelecci&oacute;n. La medida habr&iacute;a sido costosa para las finanzas y habr&iacute;a aumentado la presi&oacute;n sobre un servicio ya al l&iacute;mite. &ldquo;En una ciudad como Par&iacute;s, donde los transportes tienen un gran volumen de saturaci&oacute;n es dif&iacute;cil imaginar un aumento de un cinco o un 10% en el n&uacute;mero de usuarios&rdquo;, confirma Quentin David, que elabor&oacute; uno de los dos informes que encarg&oacute; el consistorio parisino sobre la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la gratuidad de los transportes p&uacute;blicos durante la celebraci&oacute;n de los pr&oacute;ximos Juegos Ol&iacute;mpicos estaba incluida en la candidatura de Par&iacute;s para organizar el evento. Pero el Comit&eacute; Organizador no solo tuvo que renunciar unos meses antes del inicio de la competici&oacute;n, sino que el precio de los billetes de metro se duplicar&aacute; en toda la regi&oacute;n durante las Olimpiadas. 
    </p><h3 class="article-text">Revitalizaci&oacute;n de las zonas urbanas</h3><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en la necesidad de tener en cuenta cu&aacute;les son realmente los objetivos que se persiguen: uno de ellos puede ser devolver el atractivo al centro de las ciudades que, en muchos casos, han sufrido una p&eacute;rdida de comercios y habitantes en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Otro puede ser el apoyo a las personas con menos recursos. En el norte de Francia, por ejemplo, las poblaciones que han optado por la gratuidad lo han hecho sobre una base social.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, a diferencia de&nbsp;Montpellier&nbsp;se trata de transportes gratuitos para todo el mundo y no es necesario solicitar el abono de transporte. &ldquo;Aunque en mi opini&oacute;n la gratuidad por razones de igualdad social es dif&iacute;cil de justificar&rdquo;, argumenta Quentin David. &ldquo;De entrada no es una medida redistributiva: si es gratuito para todos no est&aacute;s dando una ventaja suplementaria a los hogares m&aacute;s modestos. Medidas m&aacute;s orientadas a ciertos grupos ser&iacute;an m&aacute;s apropiadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el ejemplo de&nbsp;Montpellier&nbsp;ser&aacute; seguido con atenci&oacute;n por muchas ciudades de dentro y fuera de las fronteras francesas. Si bien Par&iacute;s tuvo que abandonar la idea, otros lugares como Aix-en-Provence Marsella estudian la cuesti&oacute;n. &ldquo;Este debate sobre la gratuidad nos invita a pensar que el transporte no solo es algo que est&aacute; ah&iacute; para llevarnos de un sitio a otro, sino que tambi&eacute;n es un vector que porta muchas otras cuestiones sobre las ciudades&rdquo;, concluye Arnaud Passalacqua.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amado Herrero / París]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/montpellier-laboratorio-gran-escala-transporte-publico-gratuito_1_11359606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 May 2024 18:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Movilidad sustentable,Montpellier,Francia]]></media:keywords>
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