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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Poesía argentina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/poesia-argentina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Poesía argentina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Viajemos hacia lo que no tiene sentido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viajemos-no-sentido_129_11724414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1385fa7-0b6d-47a1-9a4c-0b9aff942f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viajemos hacia lo que no tiene sentido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo mejor de estos festivales es que no se sabe bien quién es poeta y quién no, cualquiera puede serlo. 
</p></div><p class="article-text">
        Estoy presenciando una vez m&aacute;s el eterno retorno del fascismo, pero esta vez viene sin mi juventud. Encima, como escribi&oacute; alguna vez Apollinaire en su poema Zona, estoy cansado de este mundo nuevo. No me gusta el mundo virtual. Todo el mundo busca consejos para vivir muchos a&ntilde;os pero no se sabe bien para qu&eacute;. Cada vez siento de manera m&aacute;s precisa que las cosas que me impactan son las que no tienen ning&uacute;n sentido para el hipercapital. Ah&iacute; donde no hay sentido, hay vida. No soporto el culto a la celebridad, el abandono de la vida privada, que las personas ya no quieran tener experiencia. A Jimmy Hendrix ya hoy no le responde nadie.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vengo de pasar unos d&iacute;as en el Festival de Poes&iacute;a de Bah&iacute;a Blanca. Y estoy en &eacute;xtasis, como escribe Viel Temperley en su hermoso poema Crawl. En principio porque es un festival casero, hecho a mano, sin celebridades. Recuerdo un festival donde participaba John Coetzee y que a los que nos hab&iacute;an invitado a una cena con &eacute;l nos hab&iacute;an mandado una serie de reglas de tr&aacute;nsito: no lo mires a los ojos directo, no le preguntes cosas, etc. &iquest;Qu&eacute; es toda esa mierda?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bah&iacute;a Blanca es una ciudad portuaria que no tiene contacto con el mar. O el mar se ha vuelto un proceso anti rom&aacute;ntico, industrial. Donde en los a&ntilde;os sesenta hab&iacute;a playas y cantinas y lupanares, ahora hay un polo petroqu&iacute;mico, una inmensa planta de fertilizante. Lo curioso es que cuando vamos en auto visitando esos lugares parece una zona abandonada de todo vestigio humano. No hay gente que se mueva por estos complejos que arrojan humo y fuego por sus chimeneas. Es el escenario ideal para filmar otra de Mad Max. Me imagino un recital de poes&iacute;a nocturno frente a una de estas petroqu&iacute;micas, como si fuera la tapa de un disco de Pink Floyd.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor de estos festivales hechos a escala humana es que pod&eacute;s conocer a personas muy diferentes y tambi&eacute;n diferentes modos de percibir y escribir poes&iacute;a. Voy a todos los recitales y me fascinan cada uno de los poemas que se leen. No porque me gusten, hago una suspensi&oacute;n del gusto, trato de llevarme algo de cada uno de los que leen. Y el gusto propio es una sombra que se interpone en lo que intentamos conocer. Lo mejor de estos festivales es que no se sabe bien qui&eacute;n es poeta y qui&eacute;n no, cualquiera puede serlo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Museo del Puerto de Ingeniero White hay una comida con recital de poes&iacute;a inclu&iacute;do. Pero antes visitamos una usina el&eacute;ctrica que est&aacute; en desuso y que parece el set de filmaci&oacute;n de Stalker, de Tarkovski. Bah&iacute;a Blanca en primavera tiene una gran amplitud t&eacute;rmica, el clima es como el de una mujer que entr&oacute; en la menopausia: de golpe hace calor, de golpe fr&iacute;o, de nuevo calor y sobre todo viento, un viento que si es del norte trae aguas vivas a las playas de Monte Hermoso y cierta sensaci&oacute;n de querer matar a todo el mundo en la ciudad. Pero si la veleta negra gira enloquecida nos vamos al viento sur y hace fr&iacute;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gente del museo de White, los amigos del museo, los que cuidan el lugar y organizan talleres de poes&iacute;a y hacen tortas y que pasaron sus vidas y las de sus padres en esta zona castigada de Bah&iacute;a Blanca, practican la resiliencia a full y el amor propio con una notable potencia. Tener amor propio es tener amor por tu destino. No ser un llor&oacute;n. No ser una v&iacute;ctima. Y cuando hablan de White dicen Guai, destruyendo el ingl&eacute;s. Hay una comida donde tanto los invitados al festival como los y las integrantes del museo nos recitan sus poemas y nos cantan canciones. Adolescentes que versionan poemas de William Carlos Williams y tambi&eacute;n poetas de m&aacute;s de setenta a&ntilde;os que leen poemas sobre objetos que est&aacute;n en desuso &ndash;una mujer lee sobre un descorchador de vino que ya nadie usa&ndash; y produce una profunda emoci&oacute;n. Pienso mientras los escucho que tendr&iacute;an que tener un desfibrilador a mano en este evento porque las oleadas de emoci&oacute;n son muy potentes. Una mujer de unos setenta a&ntilde;os o m&aacute;s &ndash;qui&eacute;n sabe&ndash; toma el micr&oacute;fono y canta canciones c&eacute;lebres con una voz espectacular.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a anterior hab&iacute;amos caminado por el arroyo Napost&aacute;. Ese d&iacute;a costaba avanzar por el viento intenso. Parte de la ciudad a&uacute;n se est&aacute; recuperando del temporal que hizo volar &aacute;rboles y casas hace poco, y que trajo al presidente Javier Milei vestido como un <em>seals </em>a pesar de que ese d&iacute;a hac&iacute;a un calor infernal. Me cuenta un lugare&ntilde;o que en el Napost&aacute; hay un monstruo que sale a veces de noche disfrazado de marinero y que es muy carism&aacute;tico y suele ir a los bares a emborrachar v&iacute;ctimas que despu&eacute;s se lleva al arroyo. Le digo que es una versi&oacute;n sincr&eacute;tica de ciertos relatos antiguos, como el del delf&iacute;n rosa que sale del Amazonas para enamorar gente y llev&aacute;rselo al fondo del r&iacute;o. Se r&iacute;e &ndash;es un hombre con una gorra visera, cincuent&oacute;n, morocho&ndash;&nbsp; y me dice: Pero esto es verdad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado a la noche, Milton L&oacute;pez organiza una gala po&eacute;tica que va al tunt&uacute;n total. Para m&iacute; es el punctum del festival, nadie sabe bien que va a pasar, hay una inminencia de desastre &ndash;de que no haya gui&oacute;n&ndash; y eso libera totalmente a la gente. Si bien hay poetas que recitan poes&iacute;a y Milton los presenta de manera graciosa y l&iacute;rica, no hay un centro en la reuni&oacute;n, todo es importante, lo que se habla en los pasillos, la gente que indaga en la librer&iacute;a, los que fuman en la calle helada, los que vienen porque fueron invitados por invitados, los que pasaban y vieron gente y se sumaron: no hay nadie que no sea indispensable. Esta es la deconstrucci&oacute;n derridiana: hacer ver los engranajes maqu&iacute;nicos del capital, para resistirlos erosion&aacute;ndolos desde la periferia, sin ninguna necesidad de ocupar el centro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; deber&iacute;a ser la vida si uno pudiera vivir en poes&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viajemos-no-sentido_129_11724414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Oct 2024 03:01:49 +0000]]></pubDate>
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