<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Jacques Audiard]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/jacques-audiard/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Jacques Audiard]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1050408/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El fetiche con los hechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fetiche-hechos_129_12037945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2129097-9613-4107-aee9-0e3fd90452cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fetiche con los hechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toda discusión estética siempre está marcada por la incertidumbre, es imposible acabar con los desacuerdos en el arte. Sin embargo, el debate estético ha sido desplazado hoy por los chismes sobre lo políticamente correcto.</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si estos a&ntilde;os post pand&eacute;micos hubo un revival del cine (en detrimento de las series), al que me sub&iacute; como muchos otros espectadores, o si sencillamente fue algo m&aacute;s personal. El hecho es que voy mucho m&aacute;s al cine, veo muchas menos cosas desde mi cama, y entonces llego m&aacute;s al d&iacute;a con los estrenos a la temporada de premios. Me pasa algo, tambi&eacute;n, que sabemos todos los que vamos al cine, o al teatro, o a ver m&uacute;sica en vivo; me importan much&iacute;simo m&aacute;s las cosas que veo fuera de mi casa, las cosas que me mov&iacute; para ver y que recib&iacute; de manera cuidada, con el audio, la imagen y la experiencia que sus autores quisieron para m&iacute;. Por todo esto, entonces, logro interesarme bastante m&aacute;s por el asunto de los Oscar, y este a&ntilde;o quiz&aacute;s m&aacute;s que nunca; otra vez, no creo que sea solo cosa m&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo una combinaci&oacute;n de medios norteamericanos y discusiones en Twitter, una se entera de que efectivamente la de 2025 es una &ldquo;carrera al Oscar&rdquo; muy comentada. En el centro de la escena, por supuesto, est&aacute; <em>Emilia P&eacute;rez</em>, una pel&iacute;cula que ya est&aacute; haciendo una trayectoria tan oper&aacute;tica y extravagante como la de su propio guion. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Primero, celebrada en Cannes, en los Globos de Oro y hasta en la etapa de nominaciones de los Oscar; luego, en un declive dudoso, a partir de su estreno en Estados Unidos primero y en M&eacute;xico, sobre todo, despu&eacute;s. Y, finalmente, en una franqu&iacute;sima ca&iacute;da a partir de la cancelaci&oacute;n absoluta de su actriz protag&oacute;nica, <strong>Karla Sof&iacute;a Gasc&oacute;n</strong>, a partir de la &ldquo;salida a la luz&rdquo; de una serie de tweets racistas de unos a&ntilde;os atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el camino, quisieron tambi&eacute;n cancelar a <strong>Selena Gomez</strong> por hablar mal espa&ntilde;ol (cualquiera que se tome la molestia de la pel&iacute;cula ver&aacute; que Selena Gomez, efectivamente, hace de una gringa que no tiene buen espa&ntilde;ol; lo rid&iacute;culo ser&iacute;a que hablara con fluidez). Finalmente, toda la campa&ntilde;a decidi&oacute; darle la espalda a Gasc&oacute;n, incluyendo el director, <strong>Jacques Audiard</strong>, que &ldquo;no puede creer&rdquo; las cosas que ella dijo, aunque &eacute;l declar&oacute;, hace muy poco, en una entrevista, que el espa&ntilde;ol es un idioma de &ldquo;gente humilde&rdquo;, en un registro mucho m&aacute;s serio y pensado que los tweets que le encontraron a ella. N&oacute;tese que tampoco me parecer&iacute;a grave: estoy a favor de que los artistas sean gente rara que dice medio cualquier cosa, y que se las cobren, perfecto, pero no como si fuera delito. Estoy a favor, tambi&eacute;n, de establecer una diferencia grande entre decir y hacer (una declaraci&oacute;n es una declaraci&oacute;n; no puede tener el mismo peso ni que el acoso sexual ni que el maltrato laboral, por caso, ni para la ley ni para la opini&oacute;n p&uacute;blica).
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, a este megaesc&aacute;ndalo de <em>Emilia P&eacute;rez</em> se le adosan unos cuantos m&aacute;s, bastante menores, pero tambi&eacute;n muy comentados en los medios especializados. <em>Anora</em>, de <strong>Sean Baker</strong>, fue criticada por haber decidido no utilizar un &ldquo;coordinador de intimidad&rdquo; (un puesto nuevo en Hollywood, dise&ntilde;ado para garantizar que todos los participantes se sientan c&oacute;modos en las escenas de sexo). La decisi&oacute;n fue tomada en conjunto por Baker y <strong>Mikey Madison</strong>, la actriz protag&oacute;nica que personifica a una joven trabajadora sexual. E
    </p><p class="article-text">
        n el mismo tenor de &ldquo;controversia moderada&rdquo; apareci&oacute; la cuesti&oacute;n de la utilizaci&oacute;n de la inteligencia artificial en<em> The Brutalist</em> de <strong>Brady Corbet</strong> y otro asunto del pasado de <strong>Fernanda Torres</strong>, la actriz brasile&ntilde;a nominada por la pel&iacute;cula brasile&ntilde;a <em>I&rsquo;m Still Here </em>de <strong>Walter Salles</strong>, que tuvo que disculparse por salir con la cara pintada de negro (<em>blackface</em>, como dicen los gringos) en un programa humor&iacute;stico en el a&ntilde;o 2008. 
    </p><p class="article-text">
        Hace varios a&ntilde;os que la pulseada por &ldquo;separar la obra del artista&rdquo; la viene ganando el asunto de hablar del artista. Pienso que en este asunto el progresismo (me refiero a su versi&oacute;n m&aacute;s infantil y chabacana de internet) s&iacute; tiene bastante parte de culpa; es notable, por ejemplo, lo que sucede cuando una figura p&uacute;blica intenta disculparse honestamente por una mala conducta pasada para recibir, casi invariablemente, un &ldquo;lo que hiciste no tiene perd&oacute;n&rdquo;. Lo que sigue (es ilustrativo el caso de <strong>Louis C.K.</strong>) es, o bien, el retiro total de la vida p&uacute;blica, o bien la adopci&oacute;n de dicha figura por parte de la derecha, que no juzga tanto y aparece entonces como un espacio m&aacute;s amable. 
    </p><p class="article-text">
        Pero as&iacute; y todo, pienso que esta veta victoriana del progresismo (anticristiana, incluso) no es el &uacute;nico factor importante en lo que ha pasado con los Oscar, que es un microcosmos de la discusi&oacute;n p&uacute;blica sobre el arte en general, al menos en contextos masivos. Lo que sucede es que nadie quiere hablar de las pel&iacute;culas, ni de los libros, ni de las obras de teatro, ni de la m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Yo misma, confieso, fui a ver <em>Emilia P&eacute;rez</em> con una opini&oacute;n plenamente formada por recortes de Internet (que se confirm&oacute; en algunos sentidos y fue refutada en otros); yo misma pienso que ya le&iacute; tanto en Twitter sobre algunas pel&iacute;culas que ni siquiera necesito verlas. Tan importante como el goce de la cancelaci&oacute;n, pienso, es la transformaci&oacute;n que han atravesado nuestros cerebros en la &uacute;ltima d&eacute;cada: no se trata solo de la p&eacute;rdida de la capacidad de prestar atenci&oacute;n, aunque en gran parte s&iacute;, sino tambi&eacute;n de una especie de sesgo absoluto hacia lo que percibimos como &ldquo;informaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No hablamos de los artistas solo porque tengamos ganas de ordenarlos moralmente. Hablamos tanto de los artistas, tambi&eacute;n, porque no queremos hablar de las obras. Hablar de obras no es solamente dif&iacute;cil; es improductivo, es hablar de mundos de fantas&iacute;a, de cosas que no tienen que ver con el mundo y que no sirven para nada. Hablar sobre coordinadores de intimidad o inteligencia artificial o qu&eacute; ser&iacute;a una representaci&oacute;n correcta de M&eacute;xico parece, en cambio, estar teniendo conversaciones &ldquo;importantes&rdquo;; estar hablando de verdades, de hechos, de esos <em>facts that don&acute;t care about your feelings</em>, como dec&iacute;a la gorrita de los republicanos (&ldquo;a los hechos no les importan tus emociones&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        Es una tragedia que hablar de &ldquo;hechos&rdquo;, encima, se confunda con hablar de la politicidad de una obra; porque efectivamente, todas estas pel&iacute;culas que est&aacute;n nominadas a los Oscar tienen <em>problemas</em> (no en el sentido moral, sino en el sentido de enigmas, cuestiones a resolver) pol&iacute;ticos interesant&iacute;simos, todos mayormente ausentes de la discusi&oacute;n p&uacute;blica. Y una &uacute;ltima cosa: leo muchos conservadores, que a veces con buena intenci&oacute;n, dicen que lo importante es &ldquo;si la pel&iacute;cula es buena&rdquo;. Creo, reitero, que esa es una buena direcci&oacute;n para la discusi&oacute;n, pero vuelve a errarle al problema central: nadie sabe con certeza si una pel&iacute;cula es buena, si una novela es buena, si una obra de teatro es buena. Las discusiones est&eacute;ticas siempre est&aacute;n marcadas por esa incertidumbre: podemos argumentar, discutir, sofisticar nuestros razonamientos, pero en &uacute;ltima instancia es imposible acabar con los desacuerdos en el arte. En el fondo, si la discusi&oacute;n est&eacute;tica hoy ha quedado completamente sepultada por los chismes sobre lo pol&iacute;ticamente correcto es porque es ese pluralismo irresoluble sin ganadores inequ&iacute;vocos lo que no podemos soportar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fetiche-hechos_129_12037945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Feb 2025 03:01:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c2129097-9613-4107-aee9-0e3fd90452cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121105" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c2129097-9613-4107-aee9-0e3fd90452cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121105" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El fetiche con los hechos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c2129097-9613-4107-aee9-0e3fd90452cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Karla Sofía Gascón,Selena Gómez,Jacques Audiard]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jacques Audiard apunta a la Palma de Oro con ‘Emilia Pérez’, un impresionante musical trans sobre el narcotráfico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/jacques-audiard-apunta-palma-oro-emilia-perez-impresionante-musical-trans-narcotrafico_129_11379289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d05a9a79-bcbc-4d0b-9ea0-92895bf770e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jacques Audiard apunta a la Palma de Oro con ‘Emilia Pérez’, un impresionante musical trans sobre el narcotráfico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director camina al borde del precipicio con una película trepidante, lleno de números brillantes y con la actriz española Karla Sofía Gascón como protagonista</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Tras un comienzo tibio, y marcado por el terremoto <strong>Coppola </strong>y la polarizaci&oacute;n provocada por <strong>Megal&oacute;polis</strong>, el <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/festival-de-cannes/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a> llegaba a su quinta jornada sin ninguna pel&iacute;cula posicionada para la Palma de Oro. Todo hab&iacute;a quedado a medio gas y faltaba esa pel&iacute;cula que, al menos, apasionara a parte de la cr&iacute;tica. Esa pel&iacute;cula ha llegado y se llama<em> </em><em><strong>Emilia P&eacute;rez,</strong></em><em> </em>el musical narco trans con el que el franc&eacute;s <strong>Jacques Audiard</strong>, director de <em><strong>Un profeta</strong></em>, apunta a <strong>su segunda Palma de Oro</strong> tras la lograda por<em> </em><em><strong>Dheepan</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Audiard se lanza al vac&iacute;o sin red en su pel&iacute;cula m&aacute;s grande y ambiciosa para contar la historia de un l&iacute;der de un c&aacute;rtel mexicano que decide cumplir su sue&ntilde;o&hellip; y convertirse en mujer.</strong> Para ello contrata a una abogada para que le ayude a realizar la tarea. Solo la propuesta es delirante, pero es que para contarla, Audiard ha decidido recurrir al g&eacute;nero musical, uno de los pocos que le quedaban por abordar. Sumen m&aacute;s dificultades: lo ha hecho en espa&ntilde;ol y con canciones originales tambi&eacute;n en espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es desbordante e impresionante, pero tambi&eacute;n con muchas papeletas para sacar de quicio a la cr&iacute;tica m&aacute;s sesuda. <strong>Como le ocurr&iacute;a a Coppola, Audiard dispara sus ideas visuales como si fuera una metrallet</strong>a, lo que pasa es que el cineasta franc&eacute;s tiene esa extra&ntilde;a habilidad de caer siempre de pie. Su triple salto al vac&iacute;o siempre se las apa&ntilde;a para aterrizar bien. Incluso cuando se tropieza, que lo hace, faltar&iacute;a m&aacute;s con una propuesta tan imposible, se las apa&ntilde;a para levantarse pronto y volver a alzar el vuelo y sorprender al espectador una y otra vez hasta llegar al final sin que apenas se noten sus m&aacute;s de dos horas de metraje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7e179f5-fcda-42e6-ad3a-8cc573bf62fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zoe Saldaña en uno de los mejores números musicales de &#039;Emilia Pérez&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zoe Saldaña en uno de los mejores números musicales de &#039;Emilia Pérez&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Emilia P&eacute;rez camina en el borde del precipicio constantemente. </strong>Desde lo tem&aacute;tico. Hab&iacute;a muchas posibilidades de abordar mal un tema como el cambio de g&eacute;nero. Y de hecho, por momentos uno piensa que va a caer en cierta transfobia, pero siempre remonta. Siempre lo arregla con la frase justa para que se entienda bien que la decisi&oacute;n de la protagonista no es una excusa criminal. Tambi&eacute;n hasta mete frases en donde hace un gui&ntilde;o al no binarismo. &ldquo;Hombres, mujeres, y todo lo que hay entre medias&rdquo;, dice<strong> la abogada a la que interpreta una sorprendente Zoe Salda&ntilde;</strong>a. A veces (hola, n&uacute;mero musical de la vaginoplastia) mete la pata, pero es una pel&iacute;cula tan segura de s&iacute; misma que avanza como si nada.
    </p><p class="article-text">
        Desde el comienzo <strong>Audiard </strong>pone las cartas sobre la mesa. Lo hace como deben hacerlo los buenos musicales, con un n&uacute;mero sorprendente, potente y que marque el tono del filme. Aqu&iacute;, Salda&ntilde;a se desmarca con una canci&oacute;n sobre los feminicidios en M&eacute;xico que es un prodigio de puesta en escena, de imaginaci&oacute;n y de transiciones entre escenarios. A Audiard se le nota que se ha empapado del g&eacute;nero, y consigue una fluidez en cada n&uacute;mero que ayuda a que la narrativa del filme nunca se resienta del par&oacute;n tras las canciones.
    </p><p class="article-text">
        Como musical<em> Emilia P&eacute;rez </em>es un disfrute. Las canciones (de Camille y Cl&eacute;ment Ducol) son potentes, los bailes espectaculares, la puesta en escena impecable (incre&iacute;ble como dirige Audiard cada n&uacute;mero) y tiene sus propios momentos <em>showstoppers </em>imprescindibles en una pel&iacute;cula como esta. Como casi todos los musicales <em>Emilia P&eacute;rez</em> tiene bajadas de ritmo, especialmente en su segunda parte, y acusa en ciertos momentos una trama que, puede que de forma consciente, bebe casi del culebr&oacute;n. Tambi&eacute;n un baile de acentos que aunque intenta justificarse por la trama a los espa&ntilde;oles nos chirr&iacute;a m&aacute;s. No importa, es tan arriesgada, tan personal, tan &uacute;nica y derrocha tanta vida que es imposible no caer rendido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_50p_1095425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_50p_1095425.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_75p_1095425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_75p_1095425.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_default_1095425.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_default_1095425.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f2adfda-f52b-446d-8786-6b9ee3101103_4-3-aspect-ratio_default_1095425.jpg"
                    alt="La actriz española Karla Sofía Gascón, la Emilia Pérez del título, feliz en la alfombra roja"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La actriz española Karla Sofía Gascón, la Emilia Pérez del título, feliz en la alfombra roja                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A ello tambi&eacute;n contribuye un reparto que se entrega hasta la extenuaci&oacute;n a una propuesta tan loca y arriesgada. Empezando por la ya mencionada Zoe Salda&ntilde;a y terminando por la nota espa&ntilde;ola del filme, la actriz Karla Sof&iacute;a Gasc&oacute;n que da vida a la Emilia P&eacute;rez del t&iacute;tulo, el antes conocido como el narco Manitas. Entre medias estrellas como Selena G&oacute;mez, con un par de potentes n&uacute;meros musicales y el casi cameo de Edgar Ram&iacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        No habr&aacute; medias tintas con<em> Emilia P&eacute;rez,</em> el que entre en una propuesta que se atreve a hacer n&uacute;meros musicales sobre las personas trans, las mujeres asesinadas, la corrupci&oacute;n y los desaparecidos en M&eacute;xico desde lo juguet&oacute;n, disfrutar&aacute; de una propuesta inolvidable. El que no entre en el c&oacute;digo que propone Audiard desde el minuto uno tendr&aacute; todos los argumentos posibles para destrozarla. Aun as&iacute;, una de las experiencias m&aacute;s vigorosas de un Cannes que necesitaba a alguien que le sacudiera con un cine tan suicida como divertido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/jacques-audiard-apunta-palma-oro-emilia-perez-impresionante-musical-trans-narcotrafico_129_11379289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2024 09:35:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d05a9a79-bcbc-4d0b-9ea0-92895bf770e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="310329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d05a9a79-bcbc-4d0b-9ea0-92895bf770e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="310329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jacques Audiard apunta a la Palma de Oro con ‘Emilia Pérez’, un impresionante musical trans sobre el narcotráfico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d05a9a79-bcbc-4d0b-9ea0-92895bf770e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Cine,Jacques Audiard]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
