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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Edgar Alan Poe]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/edgar-alan-poe/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Edgar Alan Poe]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La memoria del dolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-dolor_129_11413648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97042154-6228-4bf9-a554-c902503d738c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La memoria del dolor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La poesía de Edgar Alan Poe vive en la interpretación que Ariel Aguirre realiza en la capilla del Cementerio Británico, mientras Judy Garland revive en el cuerpo de la actriz Marina Munilla, en la sala No avestruz. El sufrimiento por la pérdida del ser amado y las heridas que padecen las infancias. </p></div><p class="article-text">
        Es probable que hayas escuchado hablar del director de cine  <strong>Vincent Minelli</strong> o que hayas visto bailar y actuar a <strong>Liza Minelli</strong>, en <em>Cabaret</em><strong>.</strong> El primero fue marido de <strong>Judy Garland </strong>y Liza, la hija de la actriz de <em>El mago de Oz</em><strong> </strong>(1939). De Judy, en realidad de <em>Proyecto Garland</em>, vamos a ocuparnos hoy ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        A la obra<strong> </strong><em>Proyecto Garland</em> la vi el domingo pasado, a las 20, en el espacio No avestruz, de Palermo. Teatro en cooperativa, como la mayor parte de los espect&aacute;culos que veo.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a asistido m&aacute;s temprano a una adaptaci&oacute;n esc&eacute;nica inquietante del poema <em>El cuervo</em>, en el cementerio Brit&aacute;nico, una experiencia imperdible, gratuita y con visita guiada por el predio.
    </p><p class="article-text">
        Rengl&oacute;n aparte: el unipersonal basado en los m&aacute;s famosos versos de <strong>Edgar Alan Poe</strong> est&aacute; dirigido por <strong>Iv&aacute;n Moschner </strong>y lo intepreta con gran compromiso<strong> Ariel Aguirre</strong>, en su versi&oacute;n original en ingl&eacute;s y en nuestro idioma, con traducci&oacute;n de <strong>Ingrid Pelicori</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El cuervo </em>(1845) es la declaraci&oacute;n de dolor de un hombre que ha perdido para siempre a Leonor, su amada, y una noche espectral recibe la visita del ave rapaz. La funci&oacute;n tiene lugar en la capilla, un lugar sagrado como el cementerio, donde reinan la paz y el silencio.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Diablo alado, no hables m&aacute;s!, dije, dando un paso atr&aacute;s; &iexcl;Que la tromba te devuelva a la negrura abisal! &iexcl;Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje quiero en mi portal! &iexcl;Deja en paz mi soledad! &iexcl;Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal! Dijo el cuervo: &ldquo;Nunca m&aacute;s&rdquo;, </em>escribi&oacute; el tambi&eacute;n autor de<em> El escarabajo de oro</em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es casual la elecci&oacute;n del lugar. El poema de Poe refiere al misterio de ese destino inexorable de los seres vivos: la muerte. con una vida dura, su matrimonio fue una experiencia amarga ya que perdi&oacute; a su esposa luego de una larga enfermedad. Beb&iacute;a alcohol y consum&iacute;a drogas y la opacidad de su cotidiano, la negrura de sus d&iacute;as, est&aacute; presente en sus textos.
    </p><p class="article-text">
        Unos cien a&ntilde;os despu&eacute;s, en el mismo pa&iacute;s, Judy Garland tambi&eacute;n intentaba escapar de lo sombr&iacute;o ingiriendo sustancias.
    </p><p class="article-text">
        <em>Proyecto Garland </em>fue escrita por la dramaturga y actriz <strong>Marina Munilla</strong> y por el director del montaje teatral <strong>Gerardo Grillea</strong>. Es una pieza conmovedora, con una interpretaci&oacute;n fuera de serie de Munilla, que narra la vida tormentosa de Judy como un modo de indagar en la violencia de g&eacute;nero, problema antiqu&iacute;simo que no se acaba, al contrario: crece y afecta con furia aniquiladora a las ni&ntilde;as y a las j&oacute;venes, aunque tambi&eacute;n a las adultas y a las m&aacute;s mayores.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Ten&eacute;s que estar esplendida, Judy, no gordita&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&eacute;s que hacer un nuevo tratamiento&hellip; Judy, querida, no te toman en las audiciones porque est&aacute;s gordita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, Judy, est&aacute;s gordita, pod&eacute;s caer en coma en cualquier momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son algunos de los mensajes gordof&oacute;ficos que la madre de Judy le deja a su hija en el contestador telef&oacute;nico. Una pesadilla a la que Judy responde: &ldquo;No estoy gorda. Estoy hinchada. Mi cuerpo est&aacute; envenenado con fluidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Judy es una nena a la que la mam&aacute; le exige hacerse trenzas perfectas, pero nunca la peina. Judy corre a&nbsp;audicionar para las pel&iacute;culas y la mam&aacute; le dice que no la eligen por el tama&ntilde;o de su cuerpo. Su progenitora la presiona, cuenta los veintid&oacute;s pliegues del vestido que lleva puesto y chequea que el esmalte de las u&ntilde;as de la hija est&eacute; impecable.
    </p><p class="article-text">
        Ya un poco m&aacute;s grande, la actriz se enamora de <strong>Mickey Rooney</strong>, compa&ntilde;ero de pel&iacute;culas en la Metro-Goldwyn-Mayer. Para Rooney &nbsp;&ldquo;existen todas las dem&aacute;s antes que yo. Adem&aacute;s, yo estoy gordita. &Eacute;l no me lo dice, pero me mira de reojo y seguro piensa: S&iacute; Judy, est&aacute;s gordita&rdquo;, supone la actriz
    </p><p class="article-text">
        <strong>Louis Mayer</strong>, el hombre m&aacute;s poderoso de Hollywood de entonces, dictamin&oacute; que Judy deb&iacute;a reprimir su apetito con sopa, lechuga y 80 cigarrillos por d&iacute;a. Adem&aacute;s, la obligaba a consumir anfetaminas para energizarla en las filmaciones y somn&iacute;feros para&nbsp;dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando sos una ni&ntilde;a y manten&eacute;s a tu familia, algo no est&aacute; bien&rdquo;, dice Munilla, ganadora del Premio Ace Revelaci&oacute;n Femenina y nominada como mejor actriz de Teatro Alternativo para el mismo galard&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con humor y gran entrega, la int&eacute;rprete sondea en los confines del&nbsp;amor, el deseo y la fama. Su cuerpo herido registra los efectos de los traumas infantiles y Grillea cautiva al p&uacute;blico al presentar un mundo sombr&iacute;o, atravesado por los recuerdos de su criatura en el set de <em>El mago de Oz</em>. Judy est&aacute; en una ba&ntilde;adera que ocupa el centro de la escena: a veces flota y otras se hunde.
    </p><p class="article-text">
        Como sucede en la vida, la memoria estalla y surgen fragmentos del pasado de la mano de las canciones. Detr&aacute;s de una bella voz est&aacute; Judy, quien, como otras ni&ntilde;as y otros ni&ntilde;os, pide a gritos ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Judy estuvo varias veces internada en psiqui&aacute;tricos, quiso suicidarse y muri&oacute; por una sobredosis.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los polic&iacute;as entraron al pub Stonewall Inn, en Greenwich Village, para reprimir, los clientes del bar s&oacute;lo quer&iacute;an escuchar su voz en paz. Ella hab&iacute;a sido una referente para la comunidad LGBT+ que se rebel&oacute; ese d&iacute;a. Judy se hab&iacute;a muerto unas jornadas antes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Proyecto Garland</em>&nbsp;es un zig zag por los caminos de una vida&nbsp;llena de lastimaduras y cicatrices. La ni&ntilde;ez le ha sido arrebatada a Judy y sus vivencias determinan destinos dolorosos. Ha sido una ni&ntilde;a c&eacute;lebre y vulnerada. Gan&oacute; el Oscar como Dorothy y, siendo una adulta, el sexo, las pastillas y el alcohol fueron sus recursos para escapar de una vida de pesadilla. La m&uacute;sica y el humor fueron atajos previos al naufragio. Muri&oacute; a los 47 a&ntilde;os, en 1969, v&iacute;ctima de <strong>una&nbsp;sobredosis de medicamentos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Munilla ya hab&iacute;a mostrado su genio actoral en la obra <em>Golda Meir, cuesti&oacute;n de Estado</em>, en torno a la lideresa israel&iacute;. Sumergirse en lo profundo del personaje para que emerjan las convulsiones de la existencia parece ser el constante desaf&iacute;o<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un amor que no ama, un m&eacute;dico que no sana, un tel&eacute;fono que no comunica son algunas claves tem&aacute;ticas en el desarrollo dram&aacute;tico.<strong> </strong>Las relaciones han sido complejas para Judy y en <em>Proyecto Garland </em>se visualizan a trav&eacute;s del v&iacute;nculo con el tercer marido, el empresario <strong>Sid Luft</strong>, y&nbsp;con el&nbsp;doctor Kupper, animados por <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Diego L&oacute;pez</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Leonardo Mur&uacute;a</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Ambos simbolizan</span> la ilusi&oacute;n de cuidado, pero tambi&eacute;n el abuso de la estrella durante su ocaso.
    </p><p class="article-text">
        Ser espectadores no es una actividad pasiva. Ac&aacute;, implica animarse a un viaje sensible, intenso y disfrutable. Actuaci&oacute;n, danza y canciones afectan nuestros cuerpos. La emoci&oacute;n nos torsiona y nos transforma. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-dolor_129_11413648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jun 2024 03:01:43 +0000]]></pubDate>
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