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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guadalupe Nettel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/guadalupe-nettel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guadalupe Nettel]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Guadalupe Nettel: “La literatura es como la masa madre del pan, se impregna de todo lo que la rodea”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/guadalupe-nettel-literatura-masa-madre-pan-impregna-rodea_1_11419290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7ee9a0d-b887-4139-a66d-d082bc2cd2c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guadalupe Nettel: “La literatura es como la masa madre del pan, se impregna de todo lo que la rodea”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora mexicana, una de las más leídas y traducidas en la actualidad, habla sobre literatura, México y, en especial, su novela 'La hija única' y los relatos de su último libro, 'Los divagantes'.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Guadalupe Nettel</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> naci&oacute; en M&eacute;xico en 1973. Con un nombre bien mexicano, Guadalupe, y un apellido que nos transporta a Europa Central&nbsp;&ndash;Nettel es el apellido de su madre, descendiente de Jos&eacute; Nettel, nacido en Rep&uacute;blica Checa, quien lleg&oacute; a M&eacute;xico a finales del XIX, donde se bautiz&oacute; cat&oacute;lico, se cas&oacute; y se afinc&oacute; en Tapachula, Chiapas&ndash; es </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>una de las escritoras mexicanas m&aacute;s le&iacute;das y traducidas en la actualidad</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, un referente crucial, un torrente de luz en medio de tanta oscuridad y confusi&oacute;n.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Naci&oacute; en M&eacute;xico, pero a los once a&ntilde;os se fue&nbsp;con su madre y su hermano a vivir a Aix-en-Provence, en el sur de Francia, donde entr&oacute; en contacto con la lengua y la cultura francesas, pero tambi&eacute;n con la multicultural marginal y marginada de muchos marroqu&iacute;es y argelinos. A&ntilde;os despu&eacute;s, curs&oacute; estudios de Letras Hisp&aacute;nicas en la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la UNAM y se&nbsp;</span>d<span class="highlight" style="--color:white;">octor&oacute; en Ciencias del Lenguaje por la &Eacute;cole des Hautes &Eacute;tudes en Sciences Sociales de Par&iacute;s. As&iacute;, aparte de M&eacute;xico, Par&iacute;s y Barcelona, donde vivi&oacute; durante tres a&ntilde;os y medio, fueron tambi&eacute;n sus ciudades y se convirtieron en escenarios de algunas de sus novelas y historias como es el caso de&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Los divagantes</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, su &uacute;ltimo libro de cuentos.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la literatura de Nettel, ya sea&nbsp;</span>cuento, novela o ensayo,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">hay mucho le&iacute;do y mucho vivido y, sobre todo, tal como ella confirma, muchas horas de reescritura. &ldquo;Nunca me conformo con las primeras versiones, soy muy exigente, puedo llegar a revisar una novela muchas veces, como ocurri&oacute; con&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La hija &uacute;nica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo;.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ganadora de premios como el Ana Seghers, de Alemania, y el Herralde de novela por&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Despu&eacute;s del invierno</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;(2014), Nettel lleva a&ntilde;os desmontando tab&uacute;es en libros como&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El hu&eacute;sped</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;(2006),&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El cuerpo en que nac&iacute;&nbsp;</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(2011), su obra m&aacute;s autobiogr&aacute;fica, o</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&nbsp;La hija &uacute;nica&nbsp;(2020), </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">una de sus obras m&aacute;s traducida y le&iacute;da</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>.</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;Una historia, esta &uacute;ltima, sobre muchos temas: para empezar, la maternidad vista desde el binomio instinto-imposici&oacute;n social versus deseo-elecci&oacute;n, y sus rincones oscuros, &ldquo;secretos&rdquo; &mdash;como apunta en el libro&mdash; de cara a asegurar la continuidad de la especie, la maternidad endulzada por un discurso p&uacute;blico, social y cultural. Pero tambi&eacute;n una historia sobre la sacralizaci&oacute;n de los lazos sangu&iacute;neos, la importancia de la familia afectiva, a veces incluso m&aacute;s fuerte que la biol&oacute;gica, y una defensa de la crianza como una tarea colectiva. Adem&aacute;s, la novela trata temas como la enfermedad, la deformidad, la belleza de la fealdad, la violencia hacia las mujeres, la fragilidad de los ni&ntilde;os, el temor por que desaparezcan o alguien se los robe. En definitiva, angustias y lacras que sobrevuelan la sociedad mexicana desde hace d&eacute;cadas y que se han ido agudizando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        Desde hace casi veinte a&ntilde;os Guadalupe Nettel no ha dejado de escribir y seducir lectores. En 2008 public&oacute; el libro de cuentos&nbsp;<em>P&eacute;talos y otras historias inc&oacute;modas.&nbsp;</em>&ldquo;Cuando &iacute;bamos a traducirlo al italiano, mi editor italiano me dec&iacute;a que estaba loca, que d&oacute;nde iba con aquellas historias. Tard&oacute; quince a&ntilde;os en publicarlo. A veces ocurren estas cosas. Ahora le apasiona el libro e Italia se ha vuelto muy importante para m&iacute;. Mis libros funcionan muy bien en Italia&rdquo;.<em>&nbsp;</em>En 2013 fue el turno de&nbsp;<em>El matrimonio de los peces rojos</em>&nbsp;y, entre tanto, los ensayos&nbsp;<em>Para entender a&nbsp;Julio Cort&aacute;zar&nbsp;</em>y<em>&nbsp;Octavio Paz, las palabras en libertad</em>, a partir de su tesis doctoral sobre el poeta mexicano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Paralelamente a su obra narrativa, Nettel colabor&oacute; en revistas y publicaciones como&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El Pa&iacute;s, The New York TImes&nbsp;</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">en espa&ntilde;ol,&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La Rep&uacute;blica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La Stampa</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, entre otras, y durante los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os fue directora de la&nbsp;</span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revista_de_la_Universidad_de_M%C3%A9xico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Revista de la Universidad de M&eacute;xico</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;(UNAM), la revista m&aacute;s longeva de M&eacute;xico, una publicaci&oacute;n de prestigio que resiste heroicamente en su formato de papel mes tras mes, y que supuso una etapa muy especial en la vida profesional y personal de Guadalupe Nettel: &ldquo;La posibilidad de suscitar la reflexi&oacute;n en cada n&uacute;mero sobre un tema a partir de 12 o 15 autores de disciplinas distintas ha sido una experiencia &uacute;nica. He le&iacute;do mucho y he aprendido de todos durante este tiempo&rdquo;.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Nos sentamos en dos butacas situadas al fondo en una sala grande reservada para entrevistas, parece que falta la audiencia, pero en realidad es un espacio para dos personas y poco m&aacute;s. Jes&uacute;s C&iacute;scar se queda con nosotras mientras retrata a Guadalupe, abducido, como yo, por la conversaci&oacute;n, su dicci&oacute;n y sus gestos suaves. Es una mujer bella, atractiva, tiene un rostro dulce y una percibe a trav&eacute;s de sus palabras, las que escribe, las que lee en voz alta y las que cuenta, que vivi&oacute; mucho, que es valiente, que lucha por lo que quiere y por las cosas en las que cree.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Empezamos a hablar y acuden a la conversaci&oacute;n muchos temas: pa&iacute;ses vividos, mudanzas, viajes, casas, lecturas, otras escritoras, los hijos, temores, el desconcierto en el que vivimos, la lectura como acto de recogimiento, M&eacute;xico y sus sinsabores, el placer de publicar y leer en papel. Nettel emana inteligencia y creatividad. De todo ello conversamos antes de poder disfrutar de su conferencia en&nbsp;Festival En Otras Palabras, organizado por CaixaForum, donde Nettel y Marta Sanz dialogaron el jueves 23 de mayo sobre literatura y mucho m&aacute;s.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-Guadalupe, sus libros se leen en muchas lenguas y muchos pa&iacute;ses. Me comentaba hace un momento que Italia, un pa&iacute;s donde tambi&eacute;n la leen y aprecian mucho, se volvi&oacute; muy importante en su vida. No s&eacute; si un d&iacute;a llegar&aacute; al punto de la autora norteamericana de origen indio Jumpa Lahiri, que escribi&oacute; sus &uacute;ltimos libros en italiano.&nbsp;</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-No lo creo. No creo que llegue a tanto. Hay tres pa&iacute;ses importantes para m&iacute;, M&eacute;xico, Francia y Espa&ntilde;a. Italia tambi&eacute;n ocupa ahora un lugar crucial, porque tengo muchos lectores italianos. Pero no creo que llegue a ese punto</span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">de adoptar la lengua italiana&nbsp;</span>[<span class="highlight" style="--color:white;">sonr&iacute;e</span>]<span class="highlight" style="--color:white;">. No lo he hecho con el franc&eacute;s, que es mi otra lengua desde la infancia tambi&eacute;n. Me impresionan los escritores que se mudan de lengua, yo puedo mudarme de pa&iacute;s, pero no de lengua.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-&iquest;Qu&eacute; es autobiogr&aacute;fico en Guadalupe Nettel?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>-El cuerpo en que nac&iacute;</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;es mi libro m&aacute;s autobiogr&aacute;fico. En &eacute;l hablo de mi infancia, pero tambi&eacute;n del exilio latinoamericano, sobre todo, del exilio de Chile, Argentina y Uruguay, los pa&iacute;ses que sufrieron las dictaduras militares, hacia M&eacute;xico, un tema que retomo en el relato &ldquo;Los divagantes&rdquo;, a trav&eacute;s de los albatros, esas aves que se extrav&iacute;an.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-Y escribe:</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a un albatros en un lugar tan alejado de su h&aacute;bitat natural? El amigo de mi padre nos explic&oacute; que es muy raro verlos fuera de su rango geogr&aacute;fico, pero de cuando en cuando ocurre que alguno se ve arrastrado por una tormenta y se pierde. El problema, dijo, no es que haya salido de su territorio, sino que, cuando lo hace, le resulta muy dif&iacute;cil cruzar el ecuador y volver a &eacute;l&rdquo;.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-Esa es la cuesti&oacute;n, y por eso lanzo esta pregunta en el relato &ldquo;Los divagantes&rdquo;: &ldquo;&iquest;Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os de echar ra&iacute;ces en otro pa&iacute;s, puede uno volver a integrarse como si nada a la colonia de origen?&rdquo; He escrito sobre la experiencia de mirar el lugar donde vives desde fuera, desde la extranjer&iacute;a, y tambi&eacute;n sobre la diferencia f&iacute;sica, como en el caso la ni&ntilde;a de&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El hu&eacute;sped</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, mi primera novela, donde trato la ceguera. Luego segu&iacute; haciendo apolog&iacute;a de la belleza disruptiva, &ldquo;la del monstruo&rdquo;, creando mi peque&ntilde;o cat&aacute;logo de monstruos, como hice en los relatos de&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>P&eacute;talos y otras historias inc&oacute;modas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Esas son constantes en mi obra: la belleza disruptiva, los seres diferentes que nos ayudan a abrir nuestras consciencias, y a salirnos de las cajas de la normalidad y la homogeneidad.</span>
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            <span class="title">
                La escritora Guadalupe Nettel.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-La naturaleza y los animales tambi&eacute;n est&aacute;n muy presentes en sus libros. Son espejo, met&aacute;fora, desaf&iacute;o&hellip;</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-Los animales regresan a mis historias desde 2013, en&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El matrimonio de los peces rojos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La hija &uacute;nica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Los divagantes</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Se han convertido en una presencia importante. Son met&aacute;fora, espejo y mucho m&aacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-Echar ra&iacute;ces es un tema que se repite en&nbsp;'Los divagantes', en el mismo relato que da nombre al libro, pero tambi&eacute;n en el cuento "Un bosque bajo la tierra".&nbsp;</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-S&iacute;, es un tema que enlaza con lo anterior, el dilema entre la extranjer&iacute;a y la pertenencia a un lugar, y lo retomo en diferentes historias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-Eso me lleva a M&eacute;xico.&nbsp;</strong></span><strong>En una entrevista de 2020 en&nbsp;'La Vanguardia'&nbsp;Lucha Castro, abogada y defensora de los derechos humanos, hablaba de un genocidio: &ldquo;En M&eacute;xico son asesinadas diez mujeres al d&iacute;a&rdquo; y dec&iacute;a: &ldquo;estoy casada, tengo cuatro hijos y siete nietos, todos viven fuera de M&eacute;xico&rdquo;. &iquest;Expulsa M&eacute;xico a su gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En M&eacute;xico una vive con el miedo constante a que algo malo ocurra. Tengo dos hijos que van entrando ya en la edad de salir y eso me causa mucho miedo. Hay mala prensa, porque la prensa mexicana no puede cubrirlo todo, y parece que la prensa mexicana fuera la prensa amarilla, la nota roja que ofrece lo escabroso y no da las buenas noticias, que siempre las hay tambi&eacute;n. Es una prensa que busca el esc&aacute;ndalo y como consecuencia se genera y se siente un miedo colectivo. Yo misma evito salir a la calle a partir de las nueve de la noche. Algunas mujeres se rebelan a eso, incluso amigas m&iacute;as, pero saben que&nbsp;arriesgan la vida. Y si dejas a una amiga en la calle despu&eacute;s de un acto, del cine, de cenar, o lo que sea, le pides que te escriba cuando llegue a casa. Son medidas y situaciones que me gustar&iacute;a descubrir y se&ntilde;alar, tambi&eacute;n en mi literatura, como algo dentro de lo anormal, porque no deber&iacute;amos vivir as&iacute;, con ese miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; hace la literatura en medio de este caos de vida, de violencia y desaz&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La literatura pone sobre la mesa temas y preguntas de toda clase para que los lectores busquen y encuentren sus propias respuestas, porque durante el mismo cuestionamiento es donde empiezan las respuestas. Las respuestas cuestan mucho de encontrar, y por ello hay que detenerse un tiempo en las preguntas, a preguntarse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En esa b&uacute;squeda de respuestas, en la construcci&oacute;n de preguntas, navega la lectura. Un acto de recogimiento, como usted ha dicho.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cada vez tenemos mayor dificultad para concentrarnos y es muy saludable para la mente poder parar, aislarnos. La lectura nos ayuda a eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Un aislamiento que nos conecta con el mundo, m&aacute;s all&aacute; de las redes sociales, por cierto. Tambi&eacute;n hay algo que nos conecta, como por ejemplo su trabajo en la&nbsp;'Revista de la Universidad de M&eacute;xico'</strong><em><strong>.&nbsp;</strong></em><strong>Hablemos de &eacute;l.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ha sido un proyecto muy intenso. Le he dedicado siete a&ntilde;os y ahora lo dejo para marcharme a Francia con mis hijos. Me concedieron una residencia en Francia y siento que es hora de cambiar, de volver a escribir. En la Revista&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">hemos tratado temas muy diversos: la menopausia, la andropausia, la discapacidad, el extractivismo, la lucha de los pueblos originarios, el racismo, y siempre con autores y autores de diferentes latitudes, generaciones y g&eacute;neros. La posibilidad de suscitar la reflexi&oacute;n en cada n&uacute;mero sobre un tema a partir de 12 o 15 autores de disciplinas distintas ha sido una experiencia &uacute;nica. Sacamos 10 n&uacute;meros al a&ntilde;o, dos son dobles, as&iacute; que salimos mensualmente. Durante estos a&ntilde;os dirigiendo la revista he aprendido mucho, he le&iacute;do mucho y he conocido a muchos autores. Para m&iacute; ha sido un gran aporte personal y profesional. Hoy la revoluci&oacute;n cultural se conf&iacute;a simplemente a la web, y poder imprimir esta revista era casi un acto de militancia, una aportaci&oacute;n a un pa&iacute;s, a su cultura. Hemos dado a conocer y hablado de muchos libros, de poes&iacute;a, hemos descubierto a 1.840 autores en 80 n&uacute;meros.&nbsp;&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>-De alguna manera, esta revista alza un puente entre la sociedad y la universidad, para poder conectarlas o reconectarlas.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-S&iacute;, ha sido una ocasi&oacute;n para vincular la Universidad con la sociedad y la lucha de muchos movimientos, el movimiento LGTBI, el anticolonial, el ecologista. Porque a veces la sociedad y la Universidad funcionan d&aacute;ndose la espalda. Poder provocar este acercamiento con textos legibles y atractivos, haci&eacute;ndolos dialogar con la literatura y el arte ha sido una gran experiencia bella y fruct&iacute;fiera. Quer&iacute;amos buscar la cr&iacute;tica hermosa, compleja, inteligente, porque la cr&iacute;tica est&aacute; dejando de ser todo esto. Ahora me voy de all&aacute;, pero vali&oacute; la pena. Tambi&eacute;n hicimos la p&aacute;gina web gratuita, un archivo enorme en l&iacute;nea, ahora modernizado. Una fuente de investigaci&oacute;n importante, donde puedes acceder a muchos art&iacute;culos a partir de una palabra clave.&nbsp;</span>Me marcho con un sabor agridulce, pero continuar&aacute;n. Es la publicaci&oacute;n m&aacute;s longeva del pa&iacute;s, se publica desde 1930, con tan s&oacute;lo un par de interrupciones durante la II Guerra Mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; lleva entre manos ahora Guadalupe Nettel?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Una novela. Y la alegr&iacute;a de volver a Francia, de proyectos nuevos. Estamos asustados y emocionados al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;En qu&eacute; terreno se siente m&aacute;s c&oacute;moda, en el relato o en la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Depende de la historia que quiera contar y c&oacute;mo la quiera contar, analizo cu&aacute;nto tiempo quiero pasar con ella en la cabeza. La novela es m&aacute;s arriesgada, porque si a la p&aacute;gina 150 te das cuenta que no funciona, hay que desechar mucho. Hay que decir fuera. O ponerse a arreglarlo muy seriamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y eso le ha sucedido a usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, claro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Digamos que en ese camino tambi&eacute;n est&aacute;n los editores. Los lectores que desde fuera le pueden dar opiniones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, claro, pero eso suele llegar m&aacute;s al final, cuando tienes ya un primer borrador, una primera versi&oacute;n. De todas maneras, es una tradici&oacute;n que se ha perdido la del editor que te da consejos, que te dice y te gu&iacute;a. Yo insisto para que esto suceda porque el manuscrito puede ganar mucho, provoco que esto ocurra. Tambi&eacute;n ocurre lo contrario, hay muchos autores, y eso lo he vivido en la revista, a quienes no les gusta que se les sugiera cambios en la estructura o en el t&iacute;tulo. Depende de cada uno. Yo soy de la opini&oacute;n que la mirada desde fuera puede mejorar los textos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Su &uacute;ltima novela fue&nbsp;'La hija &uacute;nica'. La novela se ha le&iacute;do mayormente como una historia sobre las maternidades, pero va mucho m&aacute;s all&aacute;: la violencia hacia las mujeres, los lazos no sangu&iacute;neos, la amistad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Part&iacute; de un hecho veraz y pr&oacute;ximo a m&iacute;, de la noticia de mi amiga, de su realidad, y de como ella transform&oacute; la fatalidad en una vida llena de sentido, con ganas de vivirla, y ello me pareci&oacute; una proeza. Yo quer&iacute;a hablar de eso, divulgar la proeza. Al mismo tiempo, como soy madre y he reflexionado mucho sobre la maternidad, este tema fue impregnando la novela. Y de vez en cuando surg&iacute;a una voz vehemente y enardecida que se rebelaba, la voz de Laura, que dec&iacute;a algo as&iacute; como &ldquo;todo el trabajo del cuidado de los hijos recae sobre la mujer: pong&aacute;monos en huelga&rdquo;. El resultado de la novela finalmente fue bien distinto de lo que me plante&eacute; en un inicio y la historia creci&oacute; org&aacute;nicamente. La literatura es como la masa madre del pan, cuando haces el pan con masa madre adquiero todo lo que hay en el aire, el olor del jard&iacute;n, la planta de romero, el aroma de la cocina. La masa madre se impregna de todo lo que le rodea mientras preparas el pan y cuando escribes ocurre lo mismo. Cuando acab&eacute; la novela lo sent&iacute; as&iacute;. Mucho de lo que he puesto en esta novela est&aacute; en mi interior: los problemas en mi casa, la vida de las mujeres en M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina, los feminicidios, Empez&oacute; por ser una novela sobre mi amiga y acab&oacute; siendo una novela sobre la condici&oacute;n femenina en M&eacute;xico en el siglo XXI, en la clase media, est&aacute; claro. Si miro hacia atr&aacute;s, s&eacute; que no me habr&iacute;a permitido escribir este libro cuando ten&iacute;a 30 a&ntilde;os. Entonces hab&iacute;a un gran prejuicio sobre la literatura sobre mujeres, no se hac&iacute;a una literatura tan centrada en la mujer, en sus vidas en la intimidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-De manera que la novela tom&oacute; vida propia</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ocurri&oacute; que cuando sali&oacute; la novela, el tema de la maternidad estaba en auge. El asunto de una ni&ntilde;a con una discapacidad, que era el tema central y de origen, resultaba tambi&eacute;n un era un tema crucial, pero en general a los lectores no les gustan estos temas porque dan miedo, nos enfrentan con nuestros temores, y quiz&aacute;s piensan que muchos lectores prefieren no enfrentarse a ellos y por ello prefirieron no mencionarlo y que fuera sorpresa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escritora Guadalupe Nettel durante la entrevista."
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            <span class="title">
                La escritora Guadalupe Nettel durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>-Precisamente usted misma escribe en la novela: &ldquo;Hay personas que consideran la desgracia como una enfermedad contagiosa y prefieren alejarse de los que enfrentan un sufrimiento cr&oacute;nico, as&iacute; sean sus propios padres o sus mejores amigos&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cierto. Sin embargo, este, el de las discapacidades y el dolor, es un tema que ha aterrizado en la literatura, obras como&nbsp;<em>Quiet&nbsp;</em>de M&agrave;rius Serra o&nbsp;<em>La hora violeta</em>&nbsp;de Sergio Del Molino lo tratan tambi&eacute;n. En realidad, hay muchas puertas abiertas en esta novela, y una tambi&eacute;n muy importante es la amistad. La amistad entre mujeres, en este caso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Imagino que en el camino hecho para llegar hasta aqu&iacute;, hay muchas lecturas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Todas las autoras previas a m&iacute; me lo han permitido. Me han permitido adentrarme en la vida de las mujeres. Escritoras como Natalia Ginzburg, Vivian Gornick, Rosario Castellanos, Elena Garro, Sara Mesa, Marta Sanz, sobre todo su novela&nbsp;<em>Clav&iacute;cula</em>, donde entra en la intimidad. Todas ellas me han llevado y acompa&ntilde;ado al lugar donde estoy.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Usted ha vivido en diferentes pa&iacute;ses, ahora vuelve a Francia. &iquest;D&oacute;nde se siente m&aacute;s a gusto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me siento muy a gusto en muchos lugares. En Barcelona me sent&iacute;a muy bien, y pas&eacute; m&aacute;s de tres a&ntilde;os viviendo all&iacute;, pero vino la crisis del 2008 y nos expuls&oacute; como al albatros de mi cuento, que busca divagar y acaba viviendo en otro lugar. Ahora vuelvo a tener ganas de cambiar, de salir de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-M&eacute;xico se ha vuelto un pa&iacute;s hostil con las mujeres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es una situaci&oacute;n muy alarmante. Los derechos de las mujeres han ido retrocediendo en todo el mundo, tambi&eacute;n en Estados Unidos con la re penalizaci&oacute;n del aborto y el puritanismo imperante que hunde a cualquier persona. En M&eacute;xico todav&iacute;a es peor, los que cometen feminicidios no van a la c&aacute;rcel, no son juzgados. Y mucha gente tampoco denuncia porque hay una absoluta desconfianza con el estado y sus mecanismos, desconfianza ante del peso y el chantaje del narco y la extorsi&oacute;n de las redes de la droga. Hace poco en un pueblo la gente linch&oacute; a los extorsionadores de la droga. Y en Cuernavaca secuestraron a una ni&ntilde;a y los vecinos mataron al secuestrador. No hay un estado de derecho, son los vecinos los que hacen justicia por su cuenta, pero a veces la turba tambi&eacute;n se puede equivocar, y esa situaci&oacute;n tampoco es segura, nos vemos volviendo al medievo en ciertos comportamientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; significa la editorial Anagrama para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es la relaci&oacute;n m&aacute;s larga que he tenido nunca. Ellos son como mi familia. Jorge Herralde y Silvia Ses&eacute; son personas a quien quiero mucho, forman parte de mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Cuando una lee sus cuentos y sus novelas tiene la sensaci&oacute;n que aquello ha sido pulido hasta el &uacute;ltimo detalle. &iquest;Es Guadalupe Nettel una escritora de rescritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Trabajo la reescritura hasta un extremo obsesivo. Releo, encajo, reencajo. Le doy vueltas. Por ejemplo, en el relato &ldquo;Jugar con fuego&rdquo; de&nbsp;<em>Los divagantes</em>, la acci&oacute;n empezaba con el fuego y acab&eacute; por darle un vuelco total. Pens&eacute; que mejor ir creando la tensi&oacute;n y dejar que estallara al final. Y si hablamos de&nbsp;<em>La hija &uacute;nica</em>, la rescrib&iacute; mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Uno des los relatos, &ldquo;El sopor&rdquo;, es un relato dist&oacute;pico, y justo con &ldquo;Jugar con fuego&rdquo; se sit&uacute;an en el confinamiento pand&eacute;mico. En ambos casos la angustia, la asfixia y el sopor, como dice el mismo t&iacute;tulo del relato, pesan mucho y se sienten en el ambiente.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Nosotros tuvimos varios confinamientos. Se iban y ven&iacute;an, era un arriba y abajo constante. Avanz&aacute;bamos y retroced&iacute;amos. Y cada vez era una &ldquo;nueva normalidad&rdquo;. Estos dos relatos est&aacute;n escritos desde la angustia. Adem&aacute;s, durante los confinamientos sufr&iacute; una anemia muy fuerte, a muchas escritoras les sucedi&oacute; tambi&eacute;n, y me sent&iacute;a muy d&eacute;bil, agotada, como arrastr&aacute;ndome. Todo ese estado de &aacute;nimo se refleja en estos relatos. Adem&aacute;s, est&aacute; el aspecto del calor extremo, del sopor, provocado por el calentamiento global. La asfixia y la angustia tambi&eacute;n por la manera y el mundo en que vivimos. Por el desconcierto,&nbsp;&nbsp;la falta de referentes, la inc&oacute;gnita ante cat&aacute;strofes inminentes. Vivimos desorientados, ya no creemos en el poder de lo art&iacute;stico, es solo una distracci&oacute;n, y tampoco en el progreso de la ciencia. Es todo un estrago extraordinario y los gobiernos no lo ven, Perdemos la br&uacute;jula y nos quedamos desconcertados, perdidos. De todo eso buscaba hablar en&nbsp;<em>Los divagantes</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hay en&nbsp;'La hija &uacute;nica'&nbsp;un aspecto que me ha llamado la atenci&oacute;n por la angustia adicional que genera en Alina, a&ntilde;adida a la que ya tiene de por s&iacute;, y es du deuda con el banco.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Alina es una compradora compulsiva, y este es un problema real. Cuando tenemos problemas reales, angustias, buscamos v&iacute;as de escape y el consumismo es una, porque genera dopamina, un subid&oacute;n r&aacute;pido, que luego baja y te deja fatal, adem&aacute;s de arruinada. Las tarjetas de cr&eacute;dito son una gran trampa. Los bancos te dan m&aacute;s y m&aacute;s cr&eacute;dito, te manipulan, para atraparte cuando ya no puedes m&aacute;s. La presi&oacute;n de las deudas es un tema muy serio, que ha llevado al suicidio en muchas ocasiones. El escritor Emmanuel Carr&egrave;re lo ha trata muy bien en su libro&nbsp;<em>De</em>&nbsp;<em>vidas ajenas</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LT/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Toledo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/guadalupe-nettel-literatura-masa-madre-pan-impregna-rodea_1_11419290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jun 2024 09:11:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Guadalupe Nettel,México]]></media:keywords>
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