<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Intensamente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/intensamente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Intensamente]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1050844/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Las reflexiones de un psicólogo sobre 'Intensamente 2' y la ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/reflexiones-psicologo-reves-2-ansiedad_1_11485892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a320ed97-bef9-44ff-9d1f-bf6e764f374d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las reflexiones de un psicólogo sobre &#039;Intensamente 2&#039; y la ansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es tremendamente educativo ver cómo la alegría puede entristecerse o cómo la ira y el miedo pueden alegrarse. Podemos invitar a nuestra ansiedad a disfrutar de un masaje mientras le ofrecemos una infusión, ¿por qué no? Ahí reside el inicio de la despatologización en las nuevas generaciones. </p></div><p class="article-text">
        Es lunes. Termino el &uacute;ltimo paciente y salgo a los Verdi. Hace unos d&iacute;as en un viaje familiar aprovech&eacute; las horas de vuelo para revisitar la primera parte de <em>Intensamente</em>, por lo que tengo la historia de Riley y sus emociones bien reciente.&nbsp;Son las 22 y empieza la pel&iacute;cula puntual. La sala, a pesar de las horas, tiene una buena entrada, s&iacute;ntoma de su &eacute;xito. El fruct&iacute;fero viraje de Disney en el estreno de<em> Intensamente 2 </em>fuera de su plataforma tiene un valor a&ntilde;adido. El cine, cuando ocurre compartido entre las paredes de una sala, adquiere una nueva dimensi&oacute;n: que las emociones pueden contagiarse.
    </p><p class="article-text">
        Las personas aprendemos a sentirnos seguras. Nuestro Sistema Nervioso Aut&oacute;nomo es el encargado de gestionar nuestra supervivencia regulando la respuesta ante el estr&eacute;s: act&uacute;a como un sistema de detecci&oacute;n interno que escanea nuestro entorno y que est&aacute; constantemente comunic&aacute;ndose y sintonizando con los dem&aacute;s reproduciendo de manera aut&oacute;noma los estados de quienes nos rodean. Es lo que en psicolog&iacute;a llamamos corregulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una manada, si un animal percibe peligro todo el grupo se pone m&aacute;s alerta y ello aumenta sus posibilidades de supervivencia. Los seres humanos funcionamos exactamente igual. Cuando estamos con personas enfadadas nos hace sentir peor, y cuando estamos con personas que est&aacute;n tranquilas y felices nos sentimos mejor.
    </p><p class="article-text">
        Reconozco haber ojeado, antes de ver la pel&iacute;cula, un par de cr&iacute;ticas de titanes de la prensa espa&ntilde;ola. En oposici&oacute;n a lo le&iacute;do, t&eacute;cnico y adultizado, el valor de esta pel&iacute;cula no reside en los aspectos t&eacute;cnicos, ni siquiera en los comerciales. Se equivocan los adultos que pican en la tendencia de centrar la cr&iacute;tica en la comparaci&oacute;n con la pel&iacute;cula anterior.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para ver esta película conviene liberarse de prejuicios y cargas de la vida adulta y adquirir el prisma que los que hoy en día somos adultos tuvimos con series como &#039;Érase una vez la vida&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ambas pel&iacute;culas, al final de los cr&eacute;ditos, comparten dedicatoria: &ldquo;A nuestros ni&ntilde;os&rdquo;. Mientras que en la primera contin&uacute;a con un &ldquo;please don't grow up. Ever&rdquo; (&ldquo;Por favor, no crezcas. Nunca&rdquo;), en la segunda dice &ldquo;we love you just how you are&rdquo; (&ldquo;Los queremos tal y como son&rdquo;). Y es que para ver esta pel&iacute;cula conviene liberarse de prejuicios, de cargas y responsabilidades correspondientes a la vida adulta y adquirir el prisma que los que hoy en d&iacute;a somos adultos tuvimos con series como <em>&Eacute;rase una vez la vida</em> o <em>&Eacute;rase una vez el cuerpo humano</em>, en donde se trataban de forma simple y amena diferentes aspectos sobre anatom&iacute;a y enfermedades del cuerpo humano.
    </p><p class="article-text">
        La serie se estren&oacute; en el a&ntilde;o 1986. Desde entonces la vida ha evolucionado de manera acelerada, no solo por la llegada de Internet, sino por la aparici&oacute;n de nuevos padecimientos y malestares ps&iacute;quicos, muchas veces fruto de la vida acelerada y los h&aacute;bitos de una nueva forma de relacionarnos con la propia vida, con el trabajo y con las expectativas.
    </p><p class="article-text">
        En la serie de los 80, las explicaciones se realizaban a trav&eacute;s de las aventuras de distintos personajes que representaban los &oacute;rganos, c&eacute;lulas, etc. En <em>Intensamente</em>, al igual que en <em>&Eacute;rase una vez la vida</em>, las expresiones ps&iacute;quicas se nos presentan a trav&eacute;s de animados personajes que explican de manera clara y amena su funcionamiento y lo que es m&aacute;s importante: su existencia.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito&nbsp;de una pel&iacute;cula <em>Intensamente </em>como <span id="1"></span>se hace latente cuando, ante el consumo disparado de ansiol&iacute;ticos y antidepresivos en la poblaci&oacute;n adulta en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y al tratarse de una cinta enfocada principalmente a poblaci&oacute;n infantil, &eacute;sta cumple una funci&oacute;n psicoeducativa&nbsp;atrayendo a miles de personas, en su mayor&iacute;a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, a las salas de cine. El valor es doble. No solo cumple la funci&oacute;n psicoeducativa, sino que acerca las generaciones m&aacute;s peque&ntilde;as a las salas y a la experiencia del cine.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a las estad&iacute;sticas, es probable que algunos de los detractores m&aacute;s prestigiosos de esta pel&iacute;cula se hayan puesto finos de benzodiacepinas a lo largo de su vida.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las emociones nos van acompañando en nuestras decisiones a lo largo de la vida, unas favoreciendo, otras entorpeciendo, pero todas necesarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las palabras que se pueden leer al final de la pel&iacute;cula representan lo que cuenta la historia y qui&eacute;n es el p&uacute;blico a quien va dirigido. C&oacute;mo las emociones nos van acompa&ntilde;ando en nuestras decisiones a lo largo de la vida, unas favoreciendo,&nbsp;otras entorpeciendo, pero todas necesarias, como representa el abrazo comunal de Alegr&iacute;a, Miedo, Ira, Asco, Tristeza, Envidia, Aburrimiento, Verg&uuml;enza y Ansiedad, las verdaderas protagonistas de la historia, en los &uacute;ltimos minutos de la pel&iacute;cula. Lo que se cuenta tambi&eacute;n representa c&oacute;mo la interacci&oacute;n con nuestro entorno ejerce una influencia directa sobre nosotros, capaz de condicionar nuestras vivencias conduci&eacute;ndonos a uno u otro destino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05252d3d-88a0-4ed1-ac33-12613fc06594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alegría y Ansiedad en un fotograma de &#039;Del revés 2&#039;. Facilitada por Disney/Pixar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alegría y Ansiedad en un fotograma de &#039;Del revés 2&#039;. Facilitada por Disney/Pixar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 1868, el cient&iacute;fico Charles Darwin <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/11/111116_crowdsourcing_darwin_internet_experimento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realiz&oacute; un estudio</a> para probar que animales y humanos compart&iacute;amos una serie de emociones innatas y universales, un c&oacute;digo que nos sirve para comunicarnos entre especies. Dicho estudio form&oacute; parte del libro <em>La expresi&oacute;n de emoci&oacute;n en los hombres y animales</em> publicado en el a&ntilde;o 1872, y concluy&oacute; que algunas de esas emociones eran la alegr&iacute;a, el miedo, la sorpresa, la ira y la tristeza. Estas representan casi la totalidad de los personajes de la primera pel&iacute;cula de <em>Intensamente. </em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A medida que las personas interactuamos con nuestro entorno y adquirimos nuevas experiencias, activamos nuevas formas de comunicaci&oacute;n emocional, entre las que, entre muchas otras, se encuentran el resto de personajes de ambas pel&iacute;culas, incluida la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad es un componente b&aacute;sico de la condici&oacute;n humana que cumple un cometido concreto: percibir y alertarnos sobre un posible peligro. Su funcionamiento se activa de forma refleja, e involuntariamente. Si este mecanismo genera una sensaci&oacute;n constante de preocupaci&oacute;n y miedo en situaciones que a menudo no son amenazantes, puede dar lugar a una problem&aacute;tica mayor y afectar significativamente a diferentes aspectos de nuestra vida. Cuando los s&iacute;ntomas de la ansiedad sobrepasan un umbral, podemos sufrir un ataque de p&aacute;nico, un episodio de angustia y miedo intenso que se presenta de forma repentina, sin que aparentemente exista ninguna causa, acompa&ntilde;ado de s&iacute;ntomas f&iacute;sicos como taquicardias, dificultad respiratoria, mareos, sensaci&oacute;n de hormigueo, n&aacute;useas, despersonalizaci&oacute;n y desrealizaci&oacute;n, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&iacute;nea entre ansiedad y p&aacute;nico podemos verla en uno de los momentos m&aacute;s l&uacute;cidos de la pel&iacute;cula, cuando Riley es expulsada al banco dos minutos en un partido de hockey, tras haber golpeado a una de sus amigas, presa de un estado de ansiedad que la empujaba hacia una expectativa excesivamente ambiciosa: marcar tres goles, uno m&aacute;s de los que hab&iacute;a marcado la mejor jugadora del equipo en el mismo tipo de partido, un tiempo atr&aacute;s. Una idea aparentemente genial del personaje Ansiedad que frustra&nbsp;y bloquea las expectativas de Riley en ese partido y antepone sus necesidades ante el cuidado de sus amistades. La propia emoci&oacute;n se muestra bloqueada e incapaz de salir del trance. En esa secuencia se refleja de manera brillante lo que puede suceder en un ataque de ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad puede ser una manifestaci&oacute;n de un estr&eacute;s mantenido en el tiempo. Normalmente el perfeccionismo o unas exigencias poco realistas acrecientan los estados de ansiedad. Por otro lado, el creciente uso y exposici&oacute;n de los j&oacute;venes a las redes sociales hace que sean m&aacute;s propensos a tener problemas de este tipo. En este sentido, en la pel&iacute;cula, el personaje Aburrimiento entra en un colapso emocional cercano a la ansiedad cuando Miedo le quita la consola con la que maneja el control. Un problema creciente que de un tiempo a esta parte ha sido identificado con el nombre de 'tecnoestr&eacute;s', algo que algunos autores ya se atreven a denominar como una pandemia mundial de consecuencias relevantes en la salud mental y la econom&iacute;a de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la Junta Internacional de Fiscalizaci&oacute;n de Estupefacientes (JIFE), dependiente de Naciones Unidas, <a href="https://theobjective.com/sociedad/2022-05-22/consumo-ansioliticos-espana-valium-orfidal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s que m&aacute;s benzodiacepinas consume del mundo</a>. Estamos hablando de f&aacute;rmacos como el Diazepam (Valium), Alprazolam (Trankimacin) o Lorazepam (Orfidal) que se utilizan principalmente para el tratamiento de trastornos de ansiedad. Ante esta situaci&oacute;n, la OCU ha denunciado la falta de especialistas de salud mental en Atenci&oacute;n Primaria. En la actualidad casi la mitad de las visitas al m&eacute;dico de familia son debidas a problemas de salud mental, prescribi&eacute;ndose habitualmente este tipo de f&aacute;rmacos porque no hay ni tiempo ni especialistas para valorar el problema adecuadamente y poder optar por otros recursos como la psicoterapia.
    </p><p class="article-text">
        El disparatado aumento del consumo de benzodiacepinas no deja de ser la prueba de que no se est&aacute;n tratando de forma adecuada los problemas de ansiedad y salud mental, y de que muchas veces estos f&aacute;rmacos se recetan a la ligera, pero lo m&aacute;s alarmante es que el consumo de tranquilizantes tambi&eacute;n se ha disparado entre los m&aacute;s j&oacute;venes. El 24,9% de los chicos y chicas entre 14 y 29 a&ntilde;os han consumido psicof&aacute;rmacos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, muchos de ellos sin receta m&eacute;dica, seg&uacute;n el <a href="https://www.centroreinasofia.org/publicacion/barometro_salud_bienestar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro Juvenil. Salud y Bienestar.</a>
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, recientemente se ha publicado <a href="https://www.infocop.es/un-estudio-advierte-de-la-influencia-de-la-industria-farmaceutica-en-salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio que advierte de la influencia de la industria farmac&eacute;utica en salud mental</a>, evidenciando los cada vez mayores niveles de estr&eacute;s, agotamiento e insatisfacci&oacute;n en la vida de los usuarios. En este sentido, <a href="https://www.infocop.es/un-estudio-advierte-de-la-influencia-de-la-industria-farmaceutica-en-salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los autores indican que hay una tendencia a incentivar a las empresas farmac&eacute;uticas</a> a mantener una comprensi&oacute;n biom&eacute;dica del malestar para la cual pueden desarrollar y vender psicotr&oacute;picos y dispositivos m&eacute;dicos, y no se sorprenden ante el hecho de que un estudio de 2020 descubriera que 7 de cada 10 empresas farmac&eacute;uticas importantes gastaron m&aacute;s en ventas y marketing que en investigaci&oacute;n y desarrollo. Por si asaltan las dudas, no todos los profesionales de la salud mental pensamos que es una buena noticia que un amigo te diga que est&aacute; mucho mejor desde que consume X m&eacute;dicamente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por si asaltan las dudas, no todos los profesionales de la salud mental pensamos que es una buena noticia que un amigo te diga que está mucho mejor desde que consume X médicamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la ansiedad, la emoci&oacute;n protagonista es el miedo.</strong> Los m&aacute;s j&oacute;venes son los que tienen la vida por delante, los que confrontan con las complejidades de una nueva realidad. Los mayores hemos de ir acompa&ntilde;ando en la educaci&oacute;n y psicoeducaci&oacute;n a los m&aacute;s peque&ntilde;os. &ldquo;Tenemos que prepararnos&rdquo;, dice Ansiedad en alg&uacute;n momento de la pel&iacute;cula. Ella trabaja con proyecciones a futuro, con anticipaciones catastr&oacute;ficas y automatizaciones irreales que cancelan otras emociones como la alegr&iacute;a y el entusiasmo, y dan paso a otras como el miedo, la verg&uuml;enza, la ira y la tristeza. Ninguna de ellas es necesariamente perjudicial, sino que conforman un equipo que da identidad a nuestro sistema de creencias, como se ve en el abrazo final entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se hace tremendamente educativo ver c&oacute;mo la alegr&iacute;a puede entristecerse, o ver c&oacute;mo la tristeza, la ira y el miedo pueden alegrarse. Es necesario realmente entender que podemos invitar a nuestra ansiedad a disfrutar en un sof&aacute; de un pl&aacute;cido masaje mientras le ofrecemos una infusi&oacute;n relajante. &iquest;Por qu&eacute; no?&nbsp;Ah&iacute; reside el comienzo de la despatologizaci&oacute;n en las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Probablemente, a d&iacute;a de hoy, la saga </strong><em><strong>Intensamente</strong></em><strong> sea una de las mejores aproximaciones psicoeducativas en la historia del cine.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-xiC2iXTXHxw-3518', 'youtube', 'xiC2iXTXHxw', document.getElementById('yt-xiC2iXTXHxw-3518'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-xiC2iXTXHxw-3518 src="https://www.youtube.com/embed/xiC2iXTXHxw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <em>PG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Garnelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/reflexiones-psicologo-reves-2-ansiedad_1_11485892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jun 2024 11:58:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a320ed97-bef9-44ff-9d1f-bf6e764f374d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="364828" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a320ed97-bef9-44ff-9d1f-bf6e764f374d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="364828" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las reflexiones de un psicólogo sobre 'Intensamente 2' y la ansiedad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a320ed97-bef9-44ff-9d1f-bf6e764f374d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Intensamente,Cine,Disney,Pixar]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
