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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Jornada laboral]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/jornada-laboral/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Jornada laboral]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ocho de cada diez trabajadores limita la cantidad o calidad de lo que come por motivos económicos en su jornada laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/ocho-diez-trabajadores-limita-cantidad-calidad-come-motivos-economicos-jornada-laboral_1_13062847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f16f79a3-b6ee-4489-8ec1-50e46b0b00a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho de cada diez trabajadores limita la cantidad o calidad de lo que come por motivos económicos en su jornada laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina revela que el 83,5% de los asalariados restrige su alimentación por motivos económicos. Además, el 26% tiene dificultades para hacer pausas regulares para comer y el 23,1% presenta obesidad. Las condiciones laborales y los ingresos aparecen como factores centrales.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La alimentaci&oacute;n durante la jornada laboral qued&oacute; atravesada por la restricci&oacute;n econ&oacute;mica para la mayor&iacute;a de los trabajadores asalariados en Argentina.</strong> Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) revel&oacute; que el <strong>83,5% reduce la cantidad o la calidad de los alimentos por motivos econ&oacute;micos</strong>, una situaci&oacute;n que refleja el impacto directo de los ingresos sobre las condiciones materiales de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se bas&oacute; en la <strong>Encuesta Alimentaci&oacute;n de los Trabajadores Asalariados en Argentina (2025)</strong>, realizada sobre una muestra representativa de <strong>1.171 asalariados</strong> en todo el pa&iacute;s. El objetivo fue analizar c&oacute;mo comen los trabajadores durante la jornada laboral y qu&eacute; factores sociales y laborales condicionan esa pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La restricci&oacute;n econ&oacute;mica no solo afecta la calidad de la alimentaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la frecuencia con la que se come durante el d&iacute;a.</strong> El informe se&ntilde;ala que <strong>56,2% de los trabajadores salte&oacute; comidas o eligi&oacute; alimentos menos nutritivos por motivos econ&oacute;micos</strong>, mientras que solo <strong>16,5% afirm&oacute; no atravesar ning&uacute;n tipo de privaci&oacute;n alimentaria</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n durante la jornada laboral tampoco est&aacute; garantizada para todos. <strong>El 22,6% de los trabajadores asalariados declar&oacute; que no suele comer durante su jornada laboral</strong>, lo que equivale a casi uno de cada cuatro.
    </p><p class="article-text">
        Esa situaci&oacute;n no se distribuye de manera uniforme. <strong>La proporci&oacute;n de trabajadores que no come durante la jornada aumenta con la edad</strong>, y supera el <strong>30% entre quienes tienen entre 45 y 59 a&ntilde;os (30,4%) y entre los mayores de 60 (31,6%)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las desigualdades territoriales tambi&eacute;n aparecen con claridad. <strong>La situaci&oacute;n m&aacute;s cr&iacute;tica se registra en el NEA, donde el 50,1% de los trabajadores declara que no come durante la jornada laboral</strong>, el valor m&aacute;s alto entre todas las regiones del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones laborales tambi&eacute;n inciden en estas pr&aacute;cticas. <strong>La falta de pausas regulares para comer afecta al 26% de los asalariados</strong>, lo que muestra que el tiempo para alimentarse no siempre est&aacute; garantizado dentro de la organizaci&oacute;n del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades se concentran especialmente entre <strong>trabajadores de menores ingresos, empleados del sector p&uacute;blico y personas que trabajan en lugares sin infraestructura adecuada</strong>, como comedores, heladeras o microondas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El lugar donde se come durante la jornada tambi&eacute;n refleja las condiciones del entorno laboral.</strong> Entre quienes s&iacute; realizan alguna comida, <strong>el 41,5% lo hace en su escritorio o puesto de trabajo</strong>, mientras que <strong>el 38,9% utiliza el comedor de la empresa u organizaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otros trabajadores recurren a alternativas menos frecuentes. <strong>El 9% come en espacios p&uacute;blicos como plazas o patios, el 7% lo hace en restaurantes o bares y el 3,6% en su propia casa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La infraestructura disponible en el lugar de trabajo aparece como un factor decisivo. <strong>Contar con comedor, heladera o microondas se asocia con mejores h&aacute;bitos alimentarios, mayor regularidad en las pausas para comer y menores niveles de privaci&oacute;n alimentaria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estas condiciones no dependen solo de la voluntad individual de los trabajadores. <strong>El tama&ntilde;o de la empresa, el sector de actividad y el nivel de ingresos influyen en la forma en que se organiza la alimentaci&oacute;n durante la jornada laboral</strong>, lo que produce diferencias significativas entre distintos grupos de asalariados.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n analiza el v&iacute;nculo entre alimentaci&oacute;n y salud. <strong>El 23,1% de los trabajadores asalariados presenta obesidad, definida como un &iacute;ndice de masa corporal superior a 30</strong>, una proporci&oacute;n que aumenta en contextos laborales menos favorables.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores se&ntilde;alan que las condiciones del trabajo &mdash;los tiempos disponibles para comer, los ingresos y la infraestructura del lugar de trabajo&mdash; influyen directamente en los h&aacute;bitos alimentarios y, en consecuencia, en la salud de quienes trabajan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mayor&iacute;a de los trabajadores tambi&eacute;n manifest&oacute; inter&eacute;s en recibir alg&uacute;n tipo de aporte del empleador para cubrir los gastos de alimentaci&oacute;n durante la jornada laboral.</strong> Seg&uacute;n el estudio, <strong>80,4% se mostr&oacute; a favor de recibir ese tipo de beneficio</strong>, lo que refleja la centralidad que tiene el costo de la comida en el presupuesto cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        El informe concluy&oacute; que el lugar de trabajo es un espacio clave para promover mejores condiciones de alimentaci&oacute;n y bienestar. La presencia de infraestructura adecuada y de aportes empresariales aparece asociada con mejores pr&aacute;cticas alimentarias y menores niveles de privaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las condiciones en que los trabajadores comen &mdash;o dejan de comer&mdash; durante su jornada laboral muestran c&oacute;mo los ingresos, la organizaci&oacute;n del trabajo y el entorno laboral influyen directamente en la alimentaci&oacute;n cotidiana.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/ocho-diez-trabajadores-limita-cantidad-calidad-come-motivos-economicos-jornada-laboral_1_13062847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 13:27:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocho de cada diez trabajadores limita la cantidad o calidad de lo que come por motivos económicos en su jornada laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadores,Alimentación,Salarios,Condiciones laborales,Jornada laboral,Salud,Pobreza,Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA)]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En México ya empezó la reducción de la jornada semanal a 40 horas; la Argentina sigue en 48 y endureció su ley laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/mexico-empezo-reduccion-jornada-semanal-40-horas-argentina-sigue-48-endurecio-ley-laboral_1_13036191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ddb3282-9766-4615-af21-68c721b61907_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En México ya empezó la reducción de la jornada semanal a 40 horas; la Argentina sigue en 48 y endureció su ley laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La modificación constitucional se publicó en el Diario Oficial de la Federación y contó con respaldo unánime del Congreso. El gobierno de Claudia Sheinbaum estableció que el nuevo esquema se implementará de forma gradual hasta 2030, sin rebaja salarial y con prohibición de horas extra para menores.</p></div><p class="article-text">
        La jornada laboral m&aacute;xima en M&eacute;xico qued&oacute; fijada en 40 horas semanales tras la publicaci&oacute;n oficial de la reforma constitucional en el Diario Oficial de la Federaci&oacute;n. <strong>Desde este martes comenz&oacute; a regir un esquema de reducci&oacute;n progresiva que lleva el l&iacute;mite legal de 48 a 40 horas</strong>, con implementaci&oacute;n gradual hasta 2030. En la Argentina de Javier Milei la situaci&oacute;n es completamente opuesta: la legislaci&oacute;n contin&uacute;a en 48 horas, sin chance alguna de que baje a 40 estando en el poder el partido conservador La Libertad Avanza, y el Congreso, a instancias de su gobierno, acaba de sancionar una reforma laboral proempresa, en medio de una ola de despidos, cierres de empresas y reducci&oacute;n del poder de compra.
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico, su presidenta, Claudia Sheinbaum, anunci&oacute; la medida en una conferencia matutina y confirm&oacute; que la reforma se public&oacute; oficialmente. La modificaci&oacute;n recibi&oacute; respaldo un&aacute;nime tanto de la C&aacute;mara de Diputados como del Senado. De ese modo, el cambio qued&oacute; incorporado al texto constitucional y adquiri&oacute; vigencia formal.
    </p><p class="article-text">
        La reforma estableci&oacute; que <strong>la reducci&oacute;n se aplicar&aacute; sin disminuci&oacute;n de sueldos, salarios ni prestaciones</strong>. Tambi&eacute;n proh&iacute;be las horas extra para menores de edad. Durante el anuncio, Sheinbaum sostuvo que la nueva normativa busca &ldquo;reducir la fatiga y los accidentes laborales mediante un mayor descanso, mejorando la salud, la seguridad y el equilibrio entre la vida personal, familiar y profesional de los trabajadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En contraste con este prop&oacute;sito del gobierno de Sheinbaum, entre los cambios a la legislaci&oacute;n laboral aprobados en la Argentina, uno de los puntos m&aacute;s cuestionados por sectores sindicales fue la incorporaci&oacute;n del denominado &ldquo;banco de horas&rdquo;. El esquema permite compensar horas trabajadas en exceso con descansos posteriores dentro de un per&iacute;odo determinado, en lugar de pagarlas como horas extra en el momento. Sindicalistas advirtieron que el mecanismo puede trasladar al empleador la decisi&oacute;n sobre la distribuci&oacute;n del tiempo de trabajo y alterar la previsibilidad de la jornada.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico es la <strong>segunda econom&iacute;a de Am&eacute;rica Latina</strong>, solo por detr&aacute;s de Brasil y por delante de Argentina, que ocupa el tercer lugar en la regi&oacute;n. Con m&aacute;s de 120 millones de habitantes, el pa&iacute;s estuvo gobernado durante siete d&eacute;cadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que articul&oacute; un modelo de fuerte presencia estatal y relaci&oacute;n corporativa con sindicatos, aunque con control pol&iacute;tico centralizado. En 2000 se produjo la primera alternancia con el conservador Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN), cuyos gobiernos impulsaron una agenda m&aacute;s orientada al mercado y reformas estructurales. En 2018, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador fund&oacute; y llev&oacute; al poder al Movimiento Regeneraci&oacute;n Nacional (Morena), con un programa centrado en la ampliaci&oacute;n del gasto social, la recuperaci&oacute;n del rol del Estado y el fortalecimiento del salario m&iacute;nimo. Esa l&iacute;nea pol&iacute;tica continu&oacute; con la elecci&oacute;n de Claudia Sheinbaum, actual presidenta y referente del mismo espacio.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno mexicano fundament&oacute; la reducci&oacute;n de la jornada laboral en recomendaciones internacionales. <strong>La medida se apoy&oacute; en el Convenio 47 de 1935 y en la Recomendaci&oacute;n 116 de 1962 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT), que orientaron a los pa&iacute;ses a adoptar jornadas semanales de 40 horas sin reducci&oacute;n salarial y con di&aacute;logo social</strong>. Seg&uacute;n inform&oacute; la propia OIT en un reporte regional, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina persistieron l&iacute;mites de 48 horas semanales, aunque algunos avanzaron en reformas recientes.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupaci&oacute;n y Empleo citada en la cobertura mexicana, el 36,1% de las personas trabajadoras en M&eacute;xico cumpli&oacute; jornadas de 40 horas o menos, mientras que el 63,9% trabaj&oacute; m&aacute;s de ese tiempo, especialmente entre 41 y 48 horas semanales o incluso m&aacute;s. <strong>El cambio constitucional impacta directamente sobre ese universo mayoritario que superaba el nuevo tope legal</strong>. En t&eacute;rminos comparativos regionales, la Argentina mantiene el l&iacute;mite general de 48 horas semanales en la normativa laboral vigente.
    </p><p class="article-text">
        La reforma mexicana se elabor&oacute; tras un proceso de di&aacute;logo entre representantes empresariales, sindicales, acad&eacute;micos y trabajadores, otra diferencia con la reforma laboral de Milei, cuya negociaci&oacute;n se circunscribi&oacute; a los gobernadores: plata para las provincias a cambio de votos en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la informaci&oacute;n publicada en M&eacute;xico, m&aacute;s de 40 mesas de trabajo reunieron a 2.000 expertos para analizar la viabilidad y el impacto de la medida. El oficialismo present&oacute; ese proceso como la base del consenso legislativo alcanzado.
    </p><p class="article-text">
        El avance mexicano se produjo en <strong>un contexto regional donde el debate sobre el tiempo de trabajo volvi&oacute; a cobrar centralidad</strong>. El informe t&eacute;cnico de la OIT para el Cono Sur se&ntilde;al&oacute; que los efectos de la reducci&oacute;n de jornada dependieron del dise&ntilde;o institucional y de la existencia de medidas complementarias que acompa&ntilde;aron su implementaci&oacute;n. En ese sentido, la gradualidad hasta 2030 forma parte del esquema adoptado por M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n constitucional mexicana no implica, seg&uacute;n lo publicado, una baja salarial. Tampoco habilita mecanismos de compensaci&oacute;n que extendieran indirectamente la jornada. <strong>El n&uacute;cleo de la reforma fue el reconocimiento del derecho al descanso como garant&iacute;a constitucional</strong>, en l&iacute;nea con est&aacute;ndares internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/mexico-empezo-reduccion-jornada-semanal-40-horas-argentina-sigue-48-endurecio-ley-laboral_1_13036191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 13:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En México ya empezó la reducción de la jornada semanal a 40 horas; la Argentina sigue en 48 y endureció su ley laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Jornada laboral,OIT,Reforma laboral,Tiempo de trabajo,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Senado mexicano aprueba la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/senado-mexicano-aprueba-reduccion-gradual-jornada-laboral-40-horas-semanales_1_12985424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/346d4aac-01a4-4229-9f55-76fe9a37afc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Senado mexicano aprueba la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta reforma fue aprobada con 121 votos a favor y cero en contra. La iniciativa establece que la jornada de 40 horas quedará definida en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, sin que ello implique reducción de sueldos, salarios o prestaciones, y también prohíbe que menores de edad trabajen horas extra. La implementación será gradual hasta completarse en 2030.</p></div><p class="article-text">
        El Senado mexicano aprob&oacute; este mi&eacute;rcoles por unanimidad y en lo general la reforma que reduce de manera gradual la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, a partir de 2027 y hasta 2030, esto en beneficio de unos 13,5 millones de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Esta reforma fue aprobada con 121 votos a favor y cero en contra, en lo general y en los art&iacute;culos no reservados, el dictamen que reforma la Constituci&oacute;n en materia de reducci&oacute;n de la jornada laboral, indic&oacute; el Senado.
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n en lo general ocurre cuando el Senado avala la totalidad de la reforma constitucional. Los art&iacute;culos no reservados, en tanto, son aquellos sobre los que no hubo desacuerdos y que los senadores aceptan tal como aparecen en el dictamen, sin necesidad de modificaciones ni de un debate adicional.
    </p><p class="article-text">
        La implementaci&oacute;n ser&aacute; gradual: una reducci&oacute;n de dos horas por a&ntilde;o a partir de 2027 hasta alcanzar las 40 horas en enero de 2030. El a&ntilde;o 2026 funcionar&aacute; como periodo de adecuaci&oacute;n para empresas y trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa establece que la jornada de 40 horas quedar&aacute; definida en la Constituci&oacute;n y en la Ley Federal del Trabajo, sin que ello implique reducci&oacute;n de sueldos, salarios o prestaciones, y tambi&eacute;n proh&iacute;be que menores de edad trabajen horas extra.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2021777635764818160?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Asimismo, la iniciativa fue planteada por la presidenta de M&eacute;xico, Claudia Sheinbaum, en diciembre y plantea modificar el art&iacute;culo 123, Apartado A, de la Constituci&oacute;n mexicana estableciendo una implementaci&oacute;n gradual entre 2026 y 2030.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto ya super&oacute; el tr&aacute;mite en la C&aacute;mara alta y el siguiente paso es su env&iacute;o a la C&aacute;mara de Diputados, &uacute;ltima instancia legislativa.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la reforma fue avalada por unanimidad, la aprobaci&oacute;n enfrent&oacute; a los senadores del gobernante Movimiento Regeneraci&oacute;n Nacional (Morena) y sus aliados de los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de M&eacute;xico (PVEM) con los opositores partidos Acci&oacute;n Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), quienes criticaron fuertemente la modificaci&oacute;n al citado Art&iacute;culo 123 y exigieron de inmediato se aplique la reducci&oacute;n de la jornada laboral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un acto de justicia para con los trabajadores, s&iacute;. Pero a ver tambi&eacute;n es un acto de justicia a medias&rdquo;, dijo el senador del PAN, Marko Cort&eacute;s ante el Pleno del Senado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una justicia a medias porque en M&eacute;xico el 55 % de los trabajadores est&aacute;n en la informalidad, o sea, que esta reforma a m&aacute;s de la mitad de los trabajadores de M&eacute;xico no les va a beneficiar absolutamente en nada&rdquo;, afirm&oacute; el senador Cort&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y cuestion&oacute; &ldquo;&iquest;por qu&eacute; esperar hasta el 2030 y no comenzar ya con las 40 horas? Quiero entender que el gobierno pact&oacute; con el sector empresarial que fuera as&iacute; gradual (...) pero entonces d&iacute;ganle a los trabajadores que esta reforma de las 40 horas es hasta el 2030, que podr&iacute;an, porque tienen la mayor&iacute;a, hacerla ahora a partir del 2026 y se la est&aacute; negando a los trabajadores&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2021633322229649467?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/senado-mexicano-aprueba-reduccion-gradual-jornada-laboral-40-horas-semanales_1_12985424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 12:47:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Senado mexicano aprueba la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reducción de la jornada laboral,Jornada laboral,México,Reforma laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué propone Milei para cambiar el trabajo en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/propone-milei-cambiar-trabajo-argentina_1_12819254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec1dfa65-37f8-4893-818c-664d7fb23cc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125480.jpg" width="1920" height="1080" alt="Qué propone Milei para cambiar el trabajo en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno prepara una reforma laboral que incluye jornadas más largas, indemnizaciones en cuotas, convenios por empresa y salarios atados a productividad. Aunque aún no llegó al Congreso, la CGT la rechaza por precarizante. La Casa Rosada busca aplicarla lo más pronto posible, tras las elecciones, en un clima en que persiste el conflicto sindical y político.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei confirm&oacute; su intenci&oacute;n de impulsar una reforma laboral tras las elecciones legislativas de 2025</strong>. Seg&uacute;n declaraciones p&uacute;blicas y borradores legislativos vinculados a su espacio, el objetivo oficial es &ldquo;modernizar&rdquo; las relaciones laborales para fomentar el empleo privado formal. Sin embargo, <strong>la propuesta ya gener&oacute; un fuerte rechazo de la CGT y una discusi&oacute;n abierta sobre su posible impacto estructural</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a no se present&oacute; un proyecto definitivo en el Congreso, <strong>los textos preliminares &mdash;como el de la diputada Romina Diez&mdash; y las declaraciones de funcionarios como el secretario de Trabajo Julio Cordero permiten delinear los puntos principales</strong> de la iniciativa, que tambi&eacute;n toma elementos del DNU 70/2023 (declarado inconstitucional por la Justicia) y de la fallida Ley Bases.
    </p><h2 class="article-text"><strong>1. Jornada laboral: m&aacute;s horas, menos extras</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s controversiales es la posible <strong>extensi&oacute;n de la jornada laboral legal de 8 a 12 horas diarias</strong>, algo que, seg&uacute;n el borrador, se habilitar&iacute;a mediante el art&iacute;culo 197 bis. Este cambio permitir&iacute;a, adem&aacute;s, implementar <strong>&ldquo;bancos de horas&rdquo;</strong> para que las horas extras se compensen con francos en lugar de pagarse con recargo.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Gobierno, <strong>Federico Sturzenegger neg&oacute; que se planee formalmente ampliar la jornada</strong>, pero el texto impulsado por Diez s&iacute; lo contempla. Para especialistas del &aacute;rea laboral, como Joan Vezzato de Fundar, <strong>esta medida implicar&iacute;a una transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia las empresas</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2. Indemnizaciones: de una vez a cuotas</strong></h2><p class="article-text">
        El proyecto oficial tambi&eacute;n busca cambiar el r&eacute;gimen de despidos. <strong>Se permitir&iacute;a pagar las indemnizaciones judiciales en hasta 12 cuotas mensuales</strong>, lo que <strong>abaratar&iacute;a el costo del despido para las empresas</strong>. Adem&aacute;s, se avanzar&iacute;a en el reemplazo del sistema actual por un <strong>fondo de cese laboral</strong> similar al que rige en la construcci&oacute;n, con aportes mensuales, aunque sin claridad a&uacute;n sobre su financiamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La CGT ya rechaz&oacute; enf&aacute;ticamente esta posibilidad, por considerarla un retroceso en derechos adquiridos.</strong> Empresarios, en cambio, se&ntilde;alan que estos cambios brindar&iacute;an previsibilidad y facilitar&iacute;an nuevas contrataciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>3. Convenios colectivos: m&aacute;s empresa, menos actividad</strong></h2><p class="article-text">
        Otra modificaci&oacute;n sustancial es la posibilidad de <strong>negociar convenios por empresa</strong>, en lugar de hacerlo por actividad. Esta estrategia busca, seg&uacute;n Cordero, <strong>adaptar los acuerdos laborales al tama&ntilde;o y la localizaci&oacute;n de cada firma</strong>, y permitir aumentos por productividad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el proyecto tambi&eacute;n <strong>eliminar&iacute;a la &ldquo;ultraactividad&rdquo;</strong>, es decir, la vigencia autom&aacute;tica de los convenios vencidos hasta que se firme uno nuevo. Esto podr&iacute;a dejar sin efecto beneficios como <strong>adicionales por antig&uuml;edad, zona desfavorable o t&iacute;tulos acad&eacute;micos</strong>, salvo que se negocien nuevamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para los sindicatos, esto fragmenta la negociaci&oacute;n colectiva y debilita la capacidad organizativa de los trabajadores.</strong> Para las c&aacute;maras empresarias, en cambio, se trata de una medida necesaria para que el sistema laboral sea &ldquo;m&aacute;s realista y competitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4. Vacaciones: m&aacute;s fragmentadas</strong></h2><p class="article-text">
        El proyecto permitir&iacute;a que las vacaciones <strong>se fraccionen en per&iacute;odos m&aacute;s cortos, con un m&iacute;nimo de una semana</strong>, en vez de tomarse en bloques m&aacute;s amplios como hasta ahora. <strong>La fragmentaci&oacute;n flexibiliza la gesti&oacute;n interna de las empresas</strong>, pero <strong>reduce el descanso continuo de los trabajadores</strong>, una cuesti&oacute;n que tambi&eacute;n genera tensiones entre productividad y salud laboral.
    </p><h2 class="article-text"><strong>5. Salarios: productividad por encima de paritarias</strong></h2><p class="article-text">
        Finalmente, se propone modificar la l&oacute;gica de aumentos salariales. <strong>En lugar de paritarias nacionales por rama, se plantean aumentos atados al rendimiento individual o por empresa</strong>. Esto implicar&iacute;a la fijaci&oacute;n de un piso m&iacute;nimo, pero con escalas diferenciadas seg&uacute;n la productividad de cada trabajador o unidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Para sectores gremiales, esto <strong>aumentar&iacute;a la discrecionalidad y la presi&oacute;n interna</strong>, generando desigualdad entre trabajadores de una misma actividad. Para el Gobierno, en cambio, <strong>la medida apunta a incentivar la eficiencia y el m&eacute;rito individual</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Posiciones enfrentadas</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno de Milei sostiene que la reforma busca reducir la informalidad y fomentar la contrataci&oacute;n formal.</strong> La informalidad laboral alcanz&oacute; el 43,2% en el segundo trimestre de 2025, seg&uacute;n el Indec. Para el oficialismo, el actual marco legal desalienta el empleo privado, especialmente en PyMEs.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La CGT, en cambio, rechaza de plano el proyecto, al que considera una r&eacute;plica del DNU 70/23.</strong> Seg&uacute;n Gerardo Mart&iacute;nez (Uocra), se trata de &ldquo;una reforma que precariza&rdquo; y que <strong>ataca los pilares de la negociaci&oacute;n colectiva, las indemnizaciones y los derechos laborales b&aacute;sicos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El empresariado valora varios de los cambios propuestos.</strong> La eliminaci&oacute;n de cargas impositivas sindicales obligatorias y la previsibilidad en materia de despidos son, para muchas firmas, medidas esperadas desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La oposici&oacute;n pol&iacute;tica mantiene posiciones divididas.</strong> Algunos sectores del radicalismo o del PRO podr&iacute;an acompa&ntilde;ar partes del proyecto, mientras que el peronismo, el Frente de Izquierda y otras fuerzas expresaron su rechazo total.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo que viene</strong></h2><p class="article-text">
        El texto final a&uacute;n no fue presentado en el Congreso, pero se espera que el Ejecutivo lo impulse formalmente antes de fin de a&ntilde;o, como parte de un paquete m&aacute;s amplio que incluir&iacute;a tambi&eacute;n una reforma impositiva. <strong>El Consejo de Mayo, que re&uacute;ne a sindicatos y empresarios, ser&aacute; clave para intentar acercar posiciones, aunque el conflicto parece inevitable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La reforma laboral de Milei se inscribe en una disputa de fondo sobre el modelo de trabajo en Argentina. <strong>Sus efectos depender&aacute;n no solo de lo que diga la ley, sino tambi&eacute;n de su implementaci&oacute;n y de la capacidad de organizaci&oacute;n de los actores involucrados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/propone-milei-cambiar-trabajo-argentina_1_12819254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:11:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué propone Milei para cambiar el trabajo en la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Milei,CGT,Convenios colectivos de trabajo,Jornada laboral,Indemnizaciones,Productividad,Empresarios,Sindicatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Proyectos para reducir la jornada laboral: al menos cuatro iniciativas que esperan debate en el Congreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/proyectos-reducir-jornada-laboral-cuatro-iniciativas-esperan-debate-congreso_1_12819237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89069bcb-ec98-4629-8b85-9d159b7bdcb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Proyectos para reducir la jornada laboral: al menos cuatro iniciativas que esperan debate en el Congreso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las propuestas buscan actualizar la ley de 1929. Promueven una jornada de seis horas diarias y 36 semanales. Argumentan que el cambio mejoraría la salud, la productividad y la equidad. El Congreso, inmóvil.</p></div><p class="article-text">
        En la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n hay al menos cuatro proyectos de ley que proponen reducir la jornada laboral en Argentina. Todos tienen estado parlamentario, pero ninguno fue discutido en comisiones ni en el recinto. Mientras el mundo debate c&oacute;mo trabajar menos y mejor, el Congreso argentino mantiene congeladas iniciativas que podr&iacute;an modificar una norma vigente desde hace casi un siglo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los proyectos apuntan a reformar la ley 11.544, sancionada en 1929, que establece un m&aacute;ximo de ocho horas diarias o 48 semanales.</strong> La propuesta m&aacute;s amplia es un proyecto unificado firmado por 17 diputadas y diputados, en su mayor&iacute;a del oficialismo y con fuerte presencia sindical. Establece una jornada de seis horas diarias o 36 semanales sin reducci&oacute;n salarial. Habilita una jornada de siete horas si se concentra en cinco d&iacute;as, consagra el derecho a la desconexi&oacute;n digital y actualiza los recargos por horas extras. Tambi&eacute;n modifica varios art&iacute;culos de la Ley de Contrato de Trabajo para adaptar el nuevo l&iacute;mite a distintos sectores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro proyecto, del diputado Guillermo Snopek, propone una reducci&oacute;n similar pero con aplicaci&oacute;n progresiva y un plazo de transici&oacute;n de hasta 90 d&iacute;as.</strong> Su propuesta modifica tambi&eacute;n los reg&iacute;menes laborales especiales: incorpora la jornada reducida en el trabajo agrario, en el servicio dom&eacute;stico y en el teletrabajo. En sus fundamentos, Snopek advierte que la ley vigente &ldquo;responde a un modelo productivo del siglo XX que ya no existe&rdquo;. Y destaca que la jornada de seis horas podr&iacute;a reducir la desigualdad, el desempleo y la brecha de g&eacute;nero. Cita adem&aacute;s los beneficios ambientales de acortar el tiempo laboral: menos traslados, menos emisiones y m&aacute;s tiempo libre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un tercer proyecto, presentado por la izquierda, se centra en una situaci&oacute;n espec&iacute;fica: el Hospital Garrahan.</strong> La diputada Vanina Biasi impulsa una ley que reconoce la insalubridad generalizada en ese centro de salud pedi&aacute;trico y reduce la jornada para todo el personal, incluidos residentes y tercerizados. El texto prev&eacute; jornadas de seis horas para quienes hoy cumplen diez, licencias por estr&eacute;s y un r&eacute;gimen jubilatorio diferencial. La iniciativa surgi&oacute; de asambleas de trabajadores y fue presentada en medio de un prolongado conflicto gremial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cuarta propuesta retoma un expediente anterior del a&ntilde;o 2023.</strong> Presentado en septiembre de 2025, plantea la reducci&oacute;n general de la jornada a seis horas, con topes de cinco para tareas nocturnas o insalubres. Como los otros proyectos, garantiza que la disminuci&oacute;n horaria no afecte el salario. Establece una adecuaci&oacute;n progresiva de hasta 180 d&iacute;as y se apoya en los Convenios 1 y 47 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT), que promueven la reducci&oacute;n del tiempo laboral sin deterioro del nivel de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ley vigente fue inspirada por el Convenio N&deg; 1 de la OIT, aprobado en 1919, y adoptada en Argentina en 1929.</strong> Establece una jornada m&aacute;xima de ocho horas diarias, con algunas excepciones. Casi todos los convenios colectivos se rigen hoy por ese l&iacute;mite. La Ley de Contrato de Trabajo (1976) lo reafirma para el empleo privado. Aunque los avances tecnol&oacute;gicos, los cambios demogr&aacute;ficos y la expansi&oacute;n del teletrabajo transformaron las formas de producir, el tiempo de trabajo legal sigue siendo el mismo que hace 95 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Congreso no discute estas propuestas. Las iniciativas est&aacute;n presentadas, pero duermen el sue&ntilde;o de los justos.</strong> La Comisi&oacute;n de Legislaci&oacute;n del Trabajo de la C&aacute;mara baja, presidida por el oficialismo, no convoc&oacute; a tratar ninguna. Tampoco hubo audiencias ni dict&aacute;menes. En un escenario de ajuste econ&oacute;mico y ofensiva contra los derechos laborales, la reducci&oacute;n de jornada parece fuera de agenda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del lado sindical, en cambio, el tema tiene fuerte respaldo.</strong> La Confederaci&oacute;n de Trabajadores de la Econom&iacute;a Popular (CTEP), la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la Corriente Federal de Trabajadores de la CGT expresaron su apoyo a las iniciativas. Coinciden en que &ldquo;trabajar menos para trabajar todos&rdquo; puede ser una v&iacute;a para reducir la desocupaci&oacute;n. Tambi&eacute;n plantean que una jornada m&aacute;s corta permitir&iacute;a redistribuir las tareas de cuidado, que siguen recayendo mayoritariamente en las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las referencias internacionales son una parte central de los fundamentos.</strong> Francia adopt&oacute; en 2000 una jornada de 35 horas semanales. Alemania tiene un l&iacute;mite de 37,5. Islandia ensay&oacute; entre 2015 y 2019 una jornada reducida sin p&eacute;rdida de productividad ni de salario. En Am&eacute;rica Latina, Chile aprob&oacute; en 2023 una ley para bajar progresivamente de 45 a 40 horas semanales. Colombia y Brasil tienen topes legales menores que los de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La discusi&oacute;n sobre la jornada laboral pone en juego una pregunta b&aacute;sica: &iquest;cu&aacute;nto tiempo debe ocupar el trabajo en nuestras vidas?</strong> El paradigma de &ldquo;tiempo completo&rdquo; de ocho horas diarias naci&oacute; hace m&aacute;s de un siglo, en un mundo industrial y masculino. Hoy convive con la automatizaci&oacute;n, la digitalizaci&oacute;n, el envejecimiento poblacional, la precariedad y las tareas de cuidado. Actualizar la jornada laboral es una forma de redistribuir tiempo, salud, ingresos y poder.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/proyectos-reducir-jornada-laboral-cuatro-iniciativas-esperan-debate-congreso_1_12819237.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:10:56 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Existe una forma de trabajo más compatible con la vida? Esta investigadora está dispuesta a demostrar que sí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/existe-forma-trabajo-compatible-vida-investigadora-dispuesta-demostrar-si_1_12081259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b0ea1ea-5775-461f-8d4b-afbf6ee8f8af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Existe una forma de trabajo más compatible con la vida? Esta investigadora está dispuesta a demostrar que sí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista estadounidense Brigid Schulte recopiló en 'Over Work' los abundantes ejemplos existentes de cómo una semana laboral reducida, con jornadas más flexibles, mejoran el bienestar de los trabajadores y, de paso, reducen la desigualdad de género.
</p></div><p class="article-text">
        El optimismo de <strong>Brigid Schulte </strong>es un oasis en el desierto de derechos laborales de los trabajadores estadounidenses. Dice que su pa&iacute;s se qued&oacute; &ldquo;cruelmente&rdquo; atrasado. Pero all&iacute; donde no est&aacute; reconocido el derecho a las vacaciones pagadas, donde una de cada cuatro madres regresa al trabajo a las dos semanas de dar a luz porque las bajas por maternidad no est&aacute;n reguladas y donde la ense&ntilde;anza p&uacute;blica no arranca a veces hasta los cinco a&ntilde;os, la periodista e investigadora se empe&ntilde;&oacute; en demostrar que hay otra manera de trabajar. Y de vivir.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de su &uacute;ltimo trabajo, <em>Over Work</em>, es un juego de palabras que resume d&oacute;nde nos encontramos, tambi&eacute;n fuera de EEUU: hartos del trabajo porque estamos sobrepasados por el trabajo. &ldquo;Quer&iacute;a entender si es verdad que para ser el mejor profesional haya que estar siempre trabajando; si es verdad que tengamos que trabajar hasta el punto de no tener vida para sobrevivir o tener &eacute;xito&rdquo;, afirma Schulte en una entrevista para elDiario.es. La respuesta que encontr&oacute;es un no rotundo: &ldquo;No tenemos que trabajar as&iacute;&rdquo;.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de una d&eacute;cada que la periodista estadounidense investiga las consecuencias del sistema laboral actual para la econom&iacute;a, la salud, las relaciones, la sociedad e incluso la democracia. Cuenta que su libro anterior, <a href="https://www.brigidschulte.com/overwhelmed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Overwhelmed: trabajo, amor y ocio cuando nadie tiene tiempo</em></a><em> </em>la llev&oacute; directamente a &eacute;ste. Y aunque parte del ejemplo de EEUU, reconoce que &ldquo;el peligro es que la direcci&oacute;n que toma este pa&iacute;s suele permear en muchas otras econom&iacute;as&rdquo;. Por eso se arm&oacute; de documentaci&oacute;n para demostrar que existe otra forma de trabajar que satisface tanto a trabajadores como empresarios, con ejemplos de compa&ntilde;&iacute;as, instituciones y pa&iacute;ses enteros donde ya se han atrevido a probarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia moderna del trabajo est&aacute; totalmente separada de la realidad y constituye un fracaso de la imaginaci&oacute;n que nos empuj&oacute; a una rutina diaria agotadora, estamos hartos&rdquo;, escribe la periodista en <em>Over Work</em>, que defiende la necesidad de imaginar una forma de trabajar que no est&eacute; en conflicto con el resto de nuestras vidas. Schulte recuerda que un puesto de trabajo remunerado ya no garantiza el acceso de las familias a la independencia econ&oacute;mica: &ldquo;Al contrario, el trabajo se convirti&oacute; en una fuente de desigualdad y de inseguridad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/eldiario/private/content/image/original/2025/0214/11/la-portada-de-over-work-donde-la-estadounidense-brigid-schulte-explora-nuevas-formas-de-trabajar-que-06c8c40.jpg?X-Amz-Content-Sha256=UNSIGNED-PAYLOAD&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIA2M6SND5L4DATCTVO%2F20250221%2Feu-west-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20250221T101734Z&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Expires=86400&X-Amz-Signature=b276a62fe3bdecffbeb392584e2e4922c4eaf7fe3ee47b095b314a9e8b4236db" alt="" width="250" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;O est&aacute;s trabajando de manera presencial muchas horas, o en remoto, participando en todas las reuniones y mandando mensajes hasta la noche. Pero es que en el extremo opuesto, para empleados por horas, en comercios o servicios, estos trabajos tampoco sirven&rdquo;, dice Schulte. Habla de quienes trabajan en turnos impredecibles, sin saber si podr&aacute;n trabajar suficientes horas para pagar los gastos a fin de mes, quienes combinan varios empleos de este tipo o la imposibilidad de atender ninguna urgencia familiar ni planificar tu rutina. Y plantea por qu&eacute; no cuestionamos, con cada informe de creaci&oacute;n de empleo, &ldquo;si esos trabajos sirven realmente de sustento para vivir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de EEUU, 53 millones de personas, el 44% de los trabajadores, cobran un salario m&iacute;nimo de 1.200 d&oacute;lares mensuales &mdash;o 6,00 d&oacute;lares la hora en el caso de trabajos por horas. Su experiencia es distinta, recuerda Schulte, &ldquo;porque no trabajan en exceso en un empleo, sino en varios, mal pagados, temporales, a tiempo parcial y sin prestaciones como seguro m&eacute;dico, ayuda por desempleo ni posibilidad de ahorrar&rdquo;. As&iacute;, resulta que en la primera econom&iacute;a mundial el 70% de los ciudadanos que reciben ayuda federal para cubrir gastos de comida y medicamentos son trabajadores a tiempo completo en empleos mal pagados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero seguimos trabajando las mismas horas (o m&aacute;s) que hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os, los mismos d&iacute;as de la semana. Hace m&aacute;s de un siglo que un empresario estadounidense cambi&oacute; los horarios laborales de su f&aacute;brica para comprobar si as&iacute; se reduc&iacute;an los errores y aumentaba la productividad. La jornada laboral de ocho horas, cinco d&iacute;as a la semana, sirvi&oacute; entonces a Henry Ford para fabricar m&aacute;s coches, pero no tiene nada que ver con c&oacute;mo trabajamos hoy.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a, con la tecnolog&iacute;a que incorpora nuevos procesos de trabajo (correo electr&oacute;nico, herramientas de colaboraci&oacute;n y otras plataformas de mensajer&iacute;a) sobre sistemas antiguos (reuniones, llamadas) sin pensarlo mucho, todo tipo de trabajo se volvi&oacute; m&aacute;s complicado, intenso y exigente&rdquo;, relata Schulte. El resultado es que los costos de trabajar superan a veces a sus beneficios. &ldquo;Hacer un buen trabajo est&aacute; bien, pero esto es una sobrecarga excesiva y sus costos son muy superiores para nuestra salud f&iacute;sica y mental, nuestras familias, nuestras relaciones y para la sociedad en general&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Justo, flexible y digital: el puesto de trabajo ideal&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Frente a esta realidad, Schulte se pregunt&oacute; qu&eacute; caracteriza a ese puesto de trabajo que no est&aacute; en conflicto con nuestra salud, no amenaza la productividad de las empresas y adem&aacute;s permite a los trabajadores conciliar<strong> </strong>con el resto de sus vidas. La respuesta la ten&iacute;an el Gobierno de Islandia, el de Escocia y numerosas empresas y organizaciones de todo el mundo que ya pusieron en marcha lo que ella define como trabajo flexible: un empleo en el que el trabajador puede decidir c&oacute;mo distribuir sus horas laborales, preferiblemente cuatro d&iacute;as a la semana, distribuidos entre la oficina y su casa; o un empleo basado en turnos por horas pero que son predecibles y regulares, as&iacute; como unas condiciones salariales y laborales dignas, que est&aacute;n respaldadas por pol&iacute;ticas p&uacute;blicas s&oacute;lidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso en los pa&iacute;ses donde hay pol&iacute;ticas m&aacute;s progresistas, la atenci&oacute;n a un familiar y el tiempo que dedicamos a ello est&aacute; visto como una concesi&oacute;n, y que si lo necesitas, de alguna manera no eres tan buen empleado&rdquo;, dice Schulte. &ldquo;Debemos reconocer que el trabajo no remunerado es el que permite hacer el trabajo que s&iacute; pagamos&rdquo;. Es lo que hizo Islandia con la ley aprobada en 2020 &mdash;en colaboraci&oacute;n con sindicatos que representan al 86% de los trabajadores del pa&iacute;s&mdash;, para lograr que todos los empleados tuvieran acceso a una semana laboral de cuatro d&iacute;as, hasta un total de 35 o 36 horas semanales, y con autonom&iacute;a para decidir c&oacute;mo distribuirlas y d&oacute;nde.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debemos reconocer que el trabajo no remunerado es el que permite hacer el trabajo que sí pagamos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los arquitectos de la ley de Islandia explicaron a Schulte que su objetivo era que los trabajadores por horas, no solo los de oficina, tambi&eacute;n se beneficiaran de la reducci&oacute;n horaria. El impacto fue doble: &ldquo;Muchas mujeres que trabajan a tiempo parcial decidieron aumentar sus horas cada semana para llegar a las treinta y seis horas y al estatus de tiempo completo. Eso significa que ganar&aacute;n m&aacute;s dinero, recibir&aacute;n mejores compensaciones y, a largo plazo, tendr&aacute;n pensiones de jubilaci&oacute;n m&aacute;s altas y mayor independencia financiera&rdquo;, dicen en<em> Over Work</em>.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n islandesa, adem&aacute;s, reconoc&iacute;a que reducir la jornada laboral era la v&iacute;a, pero el fin era siempre la igualdad: &ldquo;El objetivo de esta ley es prevenir la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero y mantener la igualdad de g&eacute;nero y de oportunidades en toda la sociedad. Todos los ciudadanos deben tener igualdad de oportunidades para beneficiarse de su propio esfuerzo y desarrollar sus capacidades independientemente de su g&eacute;nero&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La apuesta era similar a la de las pol&iacute;ticas que ampl&iacute;an las bajas remuneradas por paternidad. El cambio en Islandia, detalla la periodista, buscaba que todo el mundo pudiera beneficiarse de una mejor calidad de vida, dando adem&aacute;s &ldquo;un peque&ntilde;o empuj&oacute;n&rdquo; a los hombres para que hicieran menos horas de trabajo remunerado y m&aacute;s del no remunerado, en casa, echando una mano a sus familias. &ldquo;Este siempre fue un problema de igualdad de g&eacute;nero&rdquo;, dice del debate sobre la reducci&oacute;n de la jornada laboral.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Islandia es una utop&iacute;a en pa&iacute;ses como EEUU, donde Schulte habla de 50 millones de trabajadores con un familiar a su cargo y donde el 60% de quienes desempe&ntilde;an esos cuidados son mujeres. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dependencia-low-cost-40-personas-grado-dependencia-son-cuidadas-familiar-casa_1_12050225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 40% de las personas con alg&uacute;n grado de dependencia son cuidadas por un familiar</a>. La pandemia demostr&oacute; c&oacute;mo unas pol&iacute;ticas sociolaborales d&eacute;biles expulsan del sector laboral a las personas con dependientes a su cargo. En 2000, EEUU ocupaba el s&eacute;ptimo lugar en cuanto a la proporci&oacute;n de mujeres en la fuerza laboral. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s ocupaba el puesto 25. La autora atribuye el descenso a las pol&iacute;ticas laborales aplicadas durante la pandemia, cuando el 60% de los trabajadores despedidos fueron mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el COVID-19 no oblig&oacute; a tantas mujeres a abandonar el trabajo remunerado en muchos otros pa&iacute;ses con un apoyo m&aacute;s s&oacute;lido a los trabajadores con familiares dependientes, como el Reino Unido, Alemania, Francia o Canad&aacute;. &ldquo;Las perturbaciones provocadas por la pandemia y la mediocre respuesta a la crisis de cuidados que sigui&oacute; reforzaron la idea de que los trabajadores con esas responsabilidades no necesitaban una Gran Renuncia, sino una Gran Reinvenci&oacute;n del trabajo remunerado y no remunerado,&rdquo; escribe Schulte.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>No es s&oacute;lo el trabajo, tambi&eacute;n son los estereotipos</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Esta noci&oacute;n de que el trabajador/sustento ideal es o deber&iacute;a ser un hombre sin obligaciones de cuidado y las mujeres deber&iacute;an asumir la responsabilidad del trabajo no remunerado de cuidados y del hogar es una gran parte de la raz&oacute;n de la brecha de g&eacute;nero en materia de salarios y riqueza&rdquo;, explica la periodista. Como refleja en <em>Over Work</em>, los trabajos para los hombres tienden a pagar m&aacute;s que los trabajos para las mujeres, todos menos cuatro de los treinta trabajos mejor pagados en EEUU est&aacute;n dominados por hombres, mientras que de los treinta que pagan menos, todos menos siete est&aacute;n dominados por mujeres. Schulte se refiere a la desigualdad salarial entre programadores inform&aacute;ticos y trabajadores de salud, pero denuncia tambi&eacute;n que entre los sueldos m&aacute;s bajos, como el caso de los profesionales de la limpieza, los hombres siguen ganando m&aacute;s que las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una cultura laboral ideal, no se espera de los hombres que quieran ejercer los cuidados. Algunos no quieren, pero me pregunt&eacute; durante muchos a&ntilde;os cu&aacute;nta verdad hab&iacute;a en esto&rdquo;, dice la periodista. Schulte dirige ahora la organizaci&oacute;n <a href="https://www.newamerica.org/better-life-lab/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Better Life Lab</a>. Uno de sus estudios m&aacute;s recientes encontr&oacute; que el 80% de los hombres considera que el trabajo no remunerado es tan valioso para la sociedad como el que s&iacute; est&aacute; remunerado, y que deber&iacute;an compartir esa responsabilidad. Pero tambi&eacute;n dijeron que esperaban ser castigados en su trabajo si lo hac&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pandemia tambi&eacute;n demostr&oacute; que no es as&iacute;. &ldquo;Cuando las responsabilidades de los cuidados entorpecieron la productividad de los trabajadores, las madres padecieron m&aacute;s&rdquo;, escribe Schulte. &ldquo;Sin embargo, cuando los padres sufrieron la misma ca&iacute;da de productividad por la misma raz&oacute;n, sus jefes segu&iacute;an teniendo la intenci&oacute;n de promocionarlos y recompensarlos, al considerar que su deber de cuidar a un familiar era una anomal&iacute;a temporal a la que se pod&iacute;a responder con un poco de flexibilidad y apoyo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El trabajo remunerado y el exceso de trabajo definen el estatus del hombre, mientras que los cuidados son lo que se espera de una mujer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Schulte insiste en que los organismos que crearon puestos de trabajo aceptables para los empleados lo lograron precisamente en torno a esa flexibilidad y apoyo que puede necesitar cualquiera cuando tiene que cuidar a un familiar o tomarse una baja temporal, cuando quiere elegir cu&aacute;ndo tomar vacaciones o cambiar un turno para poder estudiar. Y a&ntilde;ade que la reticencia no nace tanto del sector laboral en s&iacute;, sino de los roles de g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de EEUU, la mayor&iacute;a de los ciudadanos creen que es mejor que los ni&ntilde;os sean cuidados, en casa, por uno de sus progenitores &mdash;&ldquo;en las familias heterosexuales se espera que ese progenitor sea la madre&rdquo;, apunta&mdash; y que el sustento principal sea aportado por el trabajo del padre, &ldquo;como si sigui&eacute;ramos en el imaginario de las familias blancas de los a&ntilde;os 50&rdquo;. Son datos de 2018, cuando un 44% de los estadounidenses definieron as&iacute; &ldquo;el estilo ideal de familia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El verdadero problema son las normas en torno a los roles de g&eacute;nero y los escr&uacute;pulos acerca de las madres que trabajan fuera de casa. Y esos escr&uacute;pulos tienen consecuencias da&ntilde;inas&rdquo;, escribe. &ldquo;En la cultura estadounidense, el trabajo remunerado y el exceso de trabajo definen el estatus del hombre, mientras que los cuidados son lo que se espera de una mujer&rdquo;, escribe Schulte. &ldquo;Toleramos a las madres en el trabajo siempre que prioricen el desempe&ntilde;o de los cuidados o asuman el trabajo no remunerado en casa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Y no, no peligra la productividad</h2><p class="article-text">
        Uno de los obst&aacute;culos para implementar el tipo de jornada laboral flexible y que permita conciliar con el resto de nuestras vidas &mdash;y de paso apuntalar la igualdad de g&eacute;neros&mdash; fue el argumento de la productividad: empresarios que dicen temer que si se reduce la jornada, tambi&eacute;n empeorar&aacute;n los resultados. La amplia documentaci&oacute;n recopilada por Schulte desmonta una vez m&aacute;s esta teor&iacute;a. &ldquo;El trabajo flexible y digital mantuvo a m&aacute;s mujeres en la fuerza laboral y cerr&oacute; las brechas de g&eacute;nero en sectores que antes eran notoriamente hostiles a la familia, como las finanzas y el marketing&rdquo;, escribe en <em>Over Work</em>. &ldquo;Otras investigaciones descubrieron que el trabajo h&iacute;brido bien dise&ntilde;ado brinda a los trabajadores m&aacute;s autonom&iacute;a, reduce la fatiga, aumenta el rendimiento, mejora el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y, adem&aacute;s de la productividad, mejora la satisfacci&oacute;n y el compromiso laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro estudio sobre las empresas que obligaron a los trabajadores a volver a la oficina despu&eacute;s de la pandemia revel&oacute; que eran m&aacute;s comunes en empresas que ya ten&iacute;an antes un bajo rendimiento burs&aacute;til, por lo que culparon a los acuerdos digitales o h&iacute;bridos de los empleados como un &ldquo;chivo expiatorio&rdquo;. &ldquo;Obligar a todos a volver al trabajo presencial condujo a una disminuci&oacute;n considerable de la satisfacci&oacute;n de los empleados, el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y la confianza en los gerentes&rdquo;, explica la autora. &ldquo;El estudio no encontr&oacute; ninguna mejora significativa en el rendimiento de la empresa despu&eacute;s de que todos regresaran a la oficina&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Rediseñar el trabajo se reduce a un conflicto entre el poder y la confianza; cuánto poder están dispuestos a ceder los empresarios a los trabajadores, cuánto confían unos en otros y la idea que cada grupo cree acerca del trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta realidad llev&oacute; a Schulte a denunciar que el obst&aacute;culo a estas pol&iacute;ticas no es otro que una lucha de poderes. &ldquo;Redise&ntilde;ar el trabajo se reduce a un conflicto entre el poder y la confianza; cu&aacute;nto poder est&aacute;n dispuestos a ceder los empresarios a los trabajadores, cu&aacute;nto conf&iacute;an unos en otros y la idea que cada grupo cree acerca del trabajo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Schulte se pregunt&oacute; por la insistencia de los l&iacute;deres empresariales en regresar a estrategias y pol&iacute;ticas del pasado, incluso cuando la pr&aacute;ctica demostr&oacute; su inefectividad, y admite que es una de las cosas que m&aacute;s la frustr&oacute; de su investigaci&oacute;n. &ldquo;Incluso cuando tienen los n&uacute;meros delante, creen que su forma de trabajar es la mejor. Es lo que conocen y lo que los llev&oacute; el &eacute;xito&rdquo;, dice la periodista sobre c&oacute;mo piensan la abrumadora mayor&iacute;a de hombres blancos que lideran la lista de Fortune 500.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La raz&oacute;n de la desconexi&oacute;n con los empleados es que la mayor&iacute;a de los l&iacute;deres no se parecen a ellos y no tienen las mismas experiencias de vida&rdquo;, escribe Schulte. La periodista argumenta que esa mayor&iacute;a de l&iacute;deres empresariales que cont&oacute; con parejas que se quedaron en casa para gestionar las responsabilidades familiares, para que ellos pueden dedicarse por completo al trabajo no comparte la realidad del casi 75% de los empleados, que tienen que hacer malabarismos entre el trabajo y el cuidado en el hogar. Su diagn&oacute;stico es claro: &ldquo;No saben cu&aacute;les son esas tensiones o desaf&iacute;os, as&iacute; que defender&aacute;n pol&iacute;ticas que, a su vez, garanticen que personas como ellos sean las que tambi&eacute;n alcancen puestos de liderazgo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina F. Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/existe-forma-trabajo-compatible-vida-investigadora-dispuesta-demostrar-si_1_12081259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 09:36:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Existe una forma de trabajo más compatible con la vida? Esta investigadora está dispuesta a demostrar que sí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Jornada laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grecia arranca con la semana laboral de seis días impulsada por el Gobierno conservador de Mitsotakis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/grecia-arranca-semana-laboral-seis-dias_1_11500562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c22c7e6e-9f5a-44fc-862f-3e12bab39bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grecia arranca con la semana laboral de seis días impulsada por el Gobierno conservador de Mitsotakis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se pone en marcha una de las leyes de la reforma laboral aprobada en septiembre, que permite a las empresas de producción continua imponer un sexto día de trabajo a sus empleados y empleadas.</p></div><p class="article-text">
        La reforma laboral aprobada por el Ejecutivo griego el pasado mes de septiembre y conocida como la &ldquo;Ley Georgiadis&rdquo; se puso en marcha en el pa&iacute;s heleno. Desde el 1 de julio, ya hay trabajadores y trabajadoras a quien se les impuso una sexta jornada laboral con un recargo de un 40% sobre la base salarial diaria. Las personas trabajadoras no se pueden negar a hacer esta sexta jornada de trabajo. La medida, pol&eacute;mica y en contra de las tendencias que se est&aacute;n dando en otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea&nbsp;&mdash;como en el Estado espa&ntilde;ol&mdash; busca, seg&uacute;n el Gobierno griego,&nbsp;mejorar la competitividad y suplir la falta de trabajadores cualificados. 
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, el entonces ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Andonis Georgiadis, actual ministro de Salud, asegur&oacute; que se trataba de &ldquo;una medida excepcional y siempre en base a las necesidades de producci&oacute;n&rdquo;, pero los principales sindicatos del pa&iacute;s temen que esta nueva medida se convierta en la norma: &ldquo;Abre las puertas a jornadas laborales m&aacute;s largas y perjudica a la clase trabajadora&rdquo;, aseguraron en su momento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Volver a las condiciones laborales del siglo XIX es una verg&uuml;enza para el pa&iacute;s&rdquo;, declararon desde Syriza, el principal partido de la oposici&oacute;n. Hay que recordar que la reforma fue aprobada gracias a la mayor&iacute;a absoluta del partido gobernante, Nueva Democracia, pero con el resto de las formaciones parlamentarias en contra.
    </p><p class="article-text">
        De momento, la ley se est&aacute; empezando a introducir en el sector industrial en aquellas empresas de producci&oacute;n continuada, es decir, que produzcan las 24 horas del d&iacute;a y con base en las necesidades de producci&oacute;n. La ley, que tambi&eacute;n est&aacute; pensada para que en un futuro se pueda aplicar al &aacute;mbito de la restauraci&oacute;n, entra en conflicto con algunos de los pocos convenios colectivos que quedan en Grecia, heridos de muerte tras las medidas impuestas por la Troika durante los a&ntilde;os de la crisis financiera.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hasta 13 horas diarias</strong></h3><p class="article-text">
        La semana laboral de seis d&iacute;as viene acompa&ntilde;ada de otras leyes que a&uacute;n no se pusieron en marcha pero que empezar&aacute;n a implementarse pr&oacute;ximamente. Una de ellas es la que posibilita tener un segundo trabajo a tiempo parcial, de un m&aacute;ximo cinco horas diarias, cuando ya se est&aacute; trabajando a jornada completa (ocho horas al d&iacute;a). 
    </p><p class="article-text">
        Desde 1932 y hasta la aprobaci&oacute;n de la ley, no estaba permitido tener un contrato a tiempo completo y uno a tiempo parcial, pero en un pa&iacute;s con una de las tasas de inflaci&oacute;n m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea &mdash;con respecto al salario medio percibido&mdash; esta era una pr&aacute;ctica habitual no regularizada.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n caso se establece una jornada laboral de 13 horas obligatoria, como transcendi&oacute; en su momento, pero s&iacute; que se abren las puertas a jornadas m&aacute;s largas, algo que rechazan de pleno los sindicatos. En un pa&iacute;s laxo con las inspecciones laborales y, siempre seg&uacute;n el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, esta medida tambi&eacute;n est&aacute; destinada a tener un mayor control sobre las horas trabajadas y no declaradas.
    </p><p class="article-text">
        Estos no son los &uacute;nicos puntos conflictivos de la reforma. En el paquete de leyes, tambi&eacute;n se flexibilizan los despidos &ndash;el trabajador puede ser despedido durante el primer a&ntilde;o de contrato sin aviso previo y sin derecho a una indemnizaci&oacute;n&ndash;; se incluyen sanciones m&aacute;s duras contra los piquetes en las manifestaciones, como penas de hasta seis meses de c&aacute;rcel; y se regulan los &ldquo;empleos a demanda&rdquo;, lo que provocar&aacute; que proliferen este tipo de contratos, tambi&eacute;n conocidos como &ldquo;contratos de hora cero&rdquo;, que chocan de lleno con la normativa europea, ya que la tendencia general es la abolici&oacute;n de este tipo de contrataci&oacute;n &ndash;pero, darle un marco legal har&aacute; que se expanda&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de la aprobaci&oacute;n del paquete, sindicatos y ciudadan&iacute;a se movilizaron para mostrar su rechazo; hoy en Atenas tambi&eacute;n se ha convocado una movilizaci&oacute;n organizada por los sindicatos para recalcar que los derechos laborales deber&iacute;an primar sobre los derechos empresariales.
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                Protesta ante el ministerio de Trabajo griego, en Atenas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Protesta sindical</h3><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas en Grecia, los principales sindicatos se reunieron frente al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en el centro de Atenas, para mostrar su rechazo a la normativa. A la concentraci&oacute;n fueron unas 150 personas. Stellos Champalis, de 33 a&ntilde;os y t&eacute;cnico de mantenimiento en la industria farmac&eacute;utica tiene claro que esta norma beneficia a las empresas y perjudica a los y las trabajadoras, &ldquo;sobre todo porque en Grecia los mecanismos de control gubernamentales son poco eficientes, por no decir pr&aacute;cticamente inexistentes. &rdquo;El Gobierno asegura que con estas leyes habr&aacute; m&aacute;s control sobre las horas trabajadas y que se han aprobado para ser m&aacute;s eficientes, pero lo dudo; adem&aacute;s esta reforma laboral deja un gran margen de interpretaci&oacute;n por parte de las empresas&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De la misma opini&oacute;n es Zoi Papadopoulou, empleada p&uacute;blica. &ldquo;En el sector p&uacute;blico esta normativa se va a empezar a implementar a nivel local y regional, de momento&rdquo;, explica la joven. En el caso de los empleados p&uacute;blicos, las nuevas leyes prev&eacute;n un aumento de la jornada laboral, distribuida en turnos: &ldquo;Hasta ahora, los empleados p&uacute;blicos trabaj&aacute;bamos en diferentes turnos, pero siempre hasta las cinco de la tarde; con la aprobaci&oacute;n de esta reforma se aumenta un turno, que termina a las nueve de la noche&rdquo;, dice Papadopoulou. Tambi&eacute;n se queja de la inflaci&oacute;n en el pa&iacute;s y los salarios griegos, de los m&aacute;s bajos de la Uni&oacute;n Europea. Konstantinos Kontodimos, uno de los once portavoces de la Federaci&oacute;n de Mineros de Grecia y trabajador p&uacute;blico del Instituto Geol&oacute;gico Griego, acude a la manifestaci&oacute;n en representaci&oacute;n de esa entidad que agrupa a unos veinte sindicatos mineros del pa&iacute;s: &ldquo;A m&iacute;, de momento, no me afecta, pero s&eacute; que en alg&uacute;n momento me afectar&aacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es precisamente la intuici&oacute;n de los sindicatos: si bien la ley del sexto d&iacute;a laboral est&aacute; pensada para las empresas de producci&oacute;n continuada y bajo condiciones &ldquo;excepcionales&rdquo;, la falta de controles y la interpretabilidad de la normativa har&aacute; que las empresas puedan vulnerar los derechos laborales de las plantillas. &ldquo;Hay muchos flecos sueltos&rdquo;, dice Paniagiota Tavoulari, presidenta de la Federaci&oacute;n Nacional de Trabajadores de la Industria Farmac&eacute;utica y miembro de la secretar&iacute;a del PAME, uno de los sindicatos de referencia en Grecia. Tavoulari tambi&eacute;n se queja de la implementaci&oacute;n del registro digital, una tarjeta que controlar&aacute; las horas trabajadas por los y las empleadas. &ldquo;Los descansos y la preparaci&oacute;n para el trabajo, por ejemplo, cuando el empleado se tiene que poner un uniforme, quedan fuera de las horas trabajadas. Van a dejar de pagarnos horas y eso es explotaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la reforma fue aprobada en sede parlamentaria, desde los sindicatos lo tienen claro: &ldquo;Hay que seguir luchando, no podemos permitir que se implementen estas medidas. Hay que continuar trabajando para recuperar los convenios colectivos perdidos y conseguir que la ciudadan&iacute;a se movilice. Pedimos una jornada semanal de 35 horas repartidas en cinco d&iacute;as y una subida de los salarios acorde con el nivel de vida. Somos el pa&iacute;s que m&aacute;s horas trabaja y el que menos cobra. Nuestros salarios son los segundos m&aacute;s bajos de la Uni&oacute;n Europea&rdquo;, concluye.
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                Paniagiota Tavoulari, presidenta de la Federación Nacional de Trabajadores de la Industria Farmacéutica y miembro de la secretaría del PAME.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Queralt Castillo Cerezuela]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jul 2024 13:19:01 +0000]]></pubDate>
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