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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mary Shelley]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mary-shelley/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mary Shelley]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Esther Cross: “‘Frankenstein’ retrata miedos que también tenemos ahora”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/esther-cross-frankenstein-retrata-miedos-ahora_1_11504302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19eb891b-a43c-4a82-8933-8f8b92e042d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esther Cross: “‘Frankenstein’ retrata miedos que también tenemos ahora”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora acaba de lanzar la reedición de “La mujer que escribió Frankenstein”, un libro excepcional en el que sigue los pasos de Mary Shelley, su obra cumbre que concibió con apenas 18 años, la época en que vivió, la escritura de las mujeres y los temores que siguen acechando a la humanidad.</p></div><p class="article-text">
        El comienzo fue un coraz&oacute;n envuelto en papel. <strong>Esther Cross encontr&oacute; la escena en una biograf&iacute;a de Mary Shelley: cuando falleci&oacute; su esposo Percy, la autora de </strong><em><strong>Frankenstein </strong></em><strong>conserv&oacute; su coraz&oacute;n y decidi&oacute; tenerlo con ella como una reliquia hasta su propia muerte</strong>. Ah&iacute; donde nadie se detuvo demasiado, tal vez por pudor o para no caer, como sostiene Cross &ldquo;en algo que para algunos bi&oacute;grafos entraba en la zona del chisme&rdquo;, la escritora argentina encontr&oacute; la punta de un hilo. Un entramado que la llev&oacute; a seguir recuperando escenas incre&iacute;bles de la vida y de la obra cumbre que Shelley escribi&oacute; con apenas 18 a&ntilde;os y tambi&eacute;n de una &eacute;poca de medicina clandestina, de robo de cad&aacute;veres en pos de supuestos avances cient&iacute;ficos, de terrores cotidianos y extravagantes, y de escritoras pioneras que decidieron meterse con los muertos y con los monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Con todo ese material, y despu&eacute;s de una b&uacute;squeda monumental entre biograf&iacute;as, diarios y todos los registros posibles, Cross escribi&oacute; <em>La mujer que escribi&oacute; Frankenstein</em>, <strong>un libro inclasificable y excepcional que se public&oacute; por primera vez en 2013 y que vuelve ahora de la mano del sello Editorial Min&uacute;scula</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hab&iacute;a le&iacute;do <em>Frankenstein</em> varias veces y estaba escribiendo una novela sobre la creaci&oacute;n de un robot. Entonces empec&eacute; a leer y a releer libros que tuvieran que ver con ciencia ficci&oacute;n, pero sobre todo con esta idea de crear un ente. Una se arma una especie de biblioteca que rodea a un libro y as&iacute; fue que rele&iacute; <em>Frankenstein</em><strong>. La versi&oacute;n que rele&iacute; en ese momento ven&iacute;a con una biograf&iacute;a acotada de Mary Shelley, de esas que siempre acompa&ntilde;aban los cl&aacute;sicos. Ah&iacute; aparec&iacute;a el dato de que cuando Percy Shelley muri&oacute; a Mary Shelley un amigo le hab&iacute;a dado el coraz&oacute;n</strong>. Y ah&iacute; inmediatamente largu&eacute; la novela y me puse a leer sobre ella, Me di cuenta de que yo no hab&iacute;a reparado en ella, en la autora de un libro tan importante como <em>Frankenstein</em>. Fue impresionante. Y empezar a leer sobre ella fue un deslumbramiento&rdquo;, relata Cross ante <em>elDiarioAR</em>.
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                    alt="La mujer que escribió Frankenstein, de Esther Cross, fue reeditado por Editorial Minúscula."
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                La mujer que escribió Frankenstein, de Esther Cross, fue reeditado por Editorial Minúscula.                            </span>
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        <strong>&ndash; Era y sigue siendo muy impactante la imagen, una de las grandes escritoras g&oacute;ticas de la historia guardando un coraz&oacute;n entre sus pertenencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;Claro! Ten&iacute;a enfrente esta idea de que la mujer que hab&iacute;a escrito una novela sobre un monstruo que est&aacute; hecho de partes de cuerpos, guardaba una reliquia f&iacute;sica y tan impresionante, de su marido. <strong>M&aacute;s adelante me di cuenta de que obviamente ella hab&iacute;a llevado como a una especie de colmo algo que pasaba en su tiempo que era esto de las reliquias. Que estaba antes de su &eacute;poca y que despu&eacute;s sigui&oacute;. </strong>Pero ella lo vio y lo magnific&oacute; y lo amplific&oacute;. Y con el tiempo pens&eacute; en esta relaci&oacute;n, esto de qu&eacute; hacer con la muerte o de qu&eacute; hacer con los recuerdos y la naturaleza f&iacute;sica de los recuerdos. Estaba todo resumido en ella, en su ficci&oacute;n y en su vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Sobre la ficci&oacute;n te quer&iacute;a preguntar por el ep&iacute;grafe que elegiste de Thomas Laqueur que dice &ldquo;La historia de los muertos y la muerte es la historia de la imaginaci&oacute;n&rdquo;. Atravesar</strong><em><strong> La mujer que escribi&oacute; Frankenstein</strong></em><strong> tambi&eacute;n es de alguna manera atravesar la pregunta sobre de d&oacute;nde viene la imaginaci&oacute;n o de d&oacute;nde viene la ficci&oacute;n. &iquest;Fuiste pensando en esto de alguna manera o te cambi&oacute; la idea que ten&iacute;as sobre esto al ir atando los episodios de la vida de Mary Shelley?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; En el caso de Mary Shelley es impresionante c&oacute;mo se une todo en el pr&oacute;logo que ella hace a la tercera edici&oacute;n de <em>Frankenstein</em> cuando dice &ldquo;<strong>nada se crea desde la nada sino sobre materiales que est&aacute;n en un estado de caos y despu&eacute;s todo eso se va uniendo&rdquo;</strong>. Es muy impresionante que ella use la palabra &ldquo;materiales&rdquo; ah&iacute;. Es esto que pasa con la imaginaci&oacute;n, que siempre implica asociar elementos o partes. Y ella usa la palabra &ldquo;materiales&rdquo; en ese texto que es la misma palabra que usa el doctor Frankenstein en la novela cuando se refiere a c&oacute;mo hace al monstruo. Me interes&oacute; esta idea de revivir algo que son partes, partes de algo que ya estaba. <strong>Por eso a veces creo que la imaginaci&oacute;n de un escritor tiene que ver con lo que ley&oacute;, con lo que vivi&oacute;. Y lo asoci&eacute; con los recuerdos como textos que hay que revivir. </strong>Para m&iacute; fue una lecci&oacute;n esta forma que ella ten&iacute;a de ver y pensar la imaginaci&oacute;n. Es lo que se refleja en el libro en c&oacute;mo arma el m&eacute;dico al monstruo: esta idea de suturar y de juntar partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo curioso de tu libro es que resulta un poco inclasificable. Es una biograf&iacute;a y a la vez, no, se trata de escenas justamente suturadas. Hay un personaje que es el centro, pero ella y los que la rodean traen toda una &eacute;poca encima, con m&eacute;dicos, profanadores de tumbas y ladrones de pedazos de cuerpos. &iquest;C&oacute;mo trabajaste el libro en t&eacute;rminos de g&eacute;nero? &iquest;Quer&iacute;as hacer una biograf&iacute;a tradicional?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Como buena obsesiva conozco el problema de la obsesi&oacute;n, que es terrible: s&eacute; que tengo la capacidad de rata de biblioteca de llegar a formar una pila de apuntes y de lecturas enorme y eso puede llegar a paralizar la escritura. Entonces, como era tal el entusiasmo con el tema, dije &ldquo;voy a ir escribiendo a medida que voy leyendo&rdquo;. Eso por un lado. Despu&eacute;s, soy una lectora fan&aacute;tica de biograf&iacute;as, y para m&iacute; la biograf&iacute;a es el g&eacute;nero de todos los g&eacute;neros en un punto. Pero sab&iacute;a que no iba a intentar una biograf&iacute;a tradicional de Mary Shelley porque ya hay biograf&iacute;as de ella y much&iacute;simo material. Y tambi&eacute;n porque es un g&eacute;nero que a m&iacute; me excede. Adem&aacute;s porque creo mucho en esto del perfil biogr&aacute;fico, que es lo que termin&oacute; saliendo. <strong>Me gustaba esta idea tambi&eacute;n porque empec&eacute; a encontrar, por ejemplo, mucho material acad&eacute;mico de Mary Shelley y los ladrones de tumbas, de Mary Shelley y el romanticismo, de ella y el galvanismo, de todo</strong>. Entonces me atrap&oacute; esta intersecci&oacute;n y una idea que ten&iacute;a <strong>Virginia Woolf</strong>. Ella dec&iacute;a qu&eacute; ser&iacute;a interesante contar la vida de un escritor viendo y poniendo el acento no s&oacute;lo en lo que pasa en el famoso cuarto propio, sino en lo que est&aacute; pasando afuera de su ventana. Y c&oacute;mo es esa relaci&oacute;n entre lo que pasa en su vida y lo que est&aacute; pasando afuera de la casa. En el caso de Mary Shelley, esa relaci&oacute;n estaba tan entretejida y era tan fuerte que la apuesta fue esa. Era ir por ah&iacute;. Y tambi&eacute;n me gustaba en ese sentido que fuera como algo breve, casi como un homenaje, como un saludo. Como si fuera un pantallazo.
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                    alt="Esther Cross es autora, entre otros, de los libros de relatos &quot;La divina proporción&quot; y &quot;Kavanagh&quot; y de las novelas &quot;Radiana&quot; y &quot;La señorita Porcel&quot;."
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                Esther Cross es autora, entre otros, de los libros de relatos &quot;La divina proporción&quot; y &quot;Kavanagh&quot; y de las novelas &quot;Radiana&quot; y &quot;La señorita Porcel&quot;.                            </span>
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        <strong>&mdash; El libro originalmente sali&oacute; hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y recupera datos y da cuenta de Shelley, de otras escritoras y de su madre como mujeres pioneras en sus roles. &iquest;Cre&eacute;s que el libro se puede leer ahora en una clave todav&iacute;a m&aacute;s feminista, si se quiere, con todo lo que ocurri&oacute; en estos diez a&ntilde;os alrededor de los feminismos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Despu&eacute;s de escribir el libro y de que saliera yo me qued&eacute; muy enganchada con ella y segu&iacute; leyendo. Con el tiempo lo que me pas&oacute; a m&iacute; misma fue que yo empec&eacute; a encontrar en los diarios de ella que rele&iacute;a datos que ten&iacute;an que ver con esto que dec&iacute;s. Por ejemplo, a ella le hac&iacute;an reclamos cuando empieza a surgir un movimiento incipiente de escritoras y le piden que escriba algo que tenga que ver con los derechos de la mujer. Ella ten&iacute;a apenas 25 a&ntilde;os o poco m&aacute;s. <strong>Era muy retra&iacute;da, muy reservada, y ella contesta en esa oportunidad que prefiere guardarse para no desmerecer el debate. Que se siente muy exigida por ese pedido, que es escritora y no est&aacute; hecha para el debate porque en una discusi&oacute;n acalorada su mentalidad de escritora de ficci&oacute;n la prepar&oacute; para ponerse en el lugar del otro.</strong> En esas situaciones, cuando tiene que salir al ruedo de la pol&eacute;mica, eso hace que ella pierda, que tenga una asimetr&iacute;a en contra de ella. Porque se pone en el lugar del que discute y eso le provoca a ella una dificultad y una debilidad en la discusi&oacute;n. Otro gesto as&iacute; aparece en una carta de <strong>Claire Clermont</strong>, la hermanastra de ella, que dice que ella demostr&oacute; todo su apoyo a los derechos de la mujer en la pr&aacute;ctica. Mary Shelley de hecho ayudaba a varias escritoras que reci&eacute;n empezaban, las llevaba a los editores. Ayud&oacute; a m&aacute;s de una que escribi&oacute; vestida de hombre para poder publicar. Los diarios me ayudaron a ver que con su vida ella trat&oacute; de que hubiera una coincidencia entre lo que ella pensaba y c&oacute;mo vivi&oacute; ya convertida en algo as&iacute; como una escritora profesional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Al repasar la vida de Shelley, tu libro tambi&eacute;n da cuenta de los terrores de la &eacute;poca en que vivi&oacute; y sobre lo que ella y los escritores que la rodeaban tambi&eacute;n escrib&iacute;an. Est&aacute;n todas las cuestiones que tienen que ver con la medicina, lo t&eacute;trico de los profanadores de tumbas, los avances supuestos de la ciencia, los misterios del cuerpo. &iquest;Cre&eacute;s que algo de esos terrores dialoga con los de nuestros tiempos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado creo que el gran acierto de ella creo que tiene que ver con poder conectarse con algo que no es del todo emocional. Ella lo dice en el pr&oacute;logo de la tercera edici&oacute;n de <em>Frankenstein</em> cuando habla de los experimentos de la &eacute;poca. D<strong>e los experimentos de Darwin, por ejemplo, ah&iacute; dice algo as&iacute; como &ldquo;yo no hablo de lo que se hac&iacute;a sino de lo que se dec&iacute;a que hac&iacute;an&rdquo;. Y ah&iacute; tambi&eacute;n dice que para escribir una historia de terror ella tiene que transmitirle al lector algo que a ella misma le hel&oacute; la sangre. </strong>A m&iacute; me hizo acordar de una frase de S&eacute;neca que dice que &ldquo;el que asusta a los otros tiembla&rdquo;. Y creo que no en vano, enganchando con la pregunta, <em>Frankenstein</em> es considerada la primera novela o una de las primeras de ciencia ficci&oacute;n. Pero no porque se relacione con la ciencia, una lectura que para muchos es muy lineal, sino porque en este traspasar los l&iacute;mites del cuerpo humano que propone el libro, tambi&eacute;n porque aparece la pregunta por el destino de todos. Lo dice Stanislaw Lem: no es que solo hay que preguntar por el destino del personaje, sino qu&eacute; va a pasar con todos. <strong>Entonces s&iacute;, hay un enrarecimiento del cuerpo humano y ah&iacute; s&iacute; puede tener que ver la ciencia y en ese sentido creo que Mary Shelley tiene mucho que ver con lo que est&aacute; pasando ahora, sobre todo en los l&iacute;mites que parecen ir corri&eacute;ndose.</strong> &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el futuro o esto que se llama futuro? El futuro que puede ser terrible es presente, este presente. Entonces s&iacute;, <em>Frankenstein</em> retrata miedos que tambi&eacute;n tenemos ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Resuena tambi&eacute;n, en el libro y en lo que dec&iacute;s ahora, esta pregunta alrededor de qu&eacute; es lo humano. Y el temor porque se empiece a correr el l&iacute;mite o que de manera artificial, como con la inteligencia artificial, se puedan ir suplantando funciones, tareas, caracter&iacute;sticas propias.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Totalmente. A la vez <em>Frankenstein</em> plantea algo que es tambi&eacute;n lo que dec&iacute;a Steiner cuando se pregunta por qu&eacute; una persona que puede estar escuchando m&uacute;sica cl&aacute;sica despu&eacute;s puede ir y dirigir un campo de concentraci&oacute;n. En <em>Frankenstein</em> lo que pasa es eso, porque el monstruo es el asesino y es un ente, es una criatura muy refinada que lee, que puede hablar, que puede pensar. Que conmueve, de hecho, de a ratos. <strong>Y el doctor Frankenstein llega por muy buenas motivaciones a hacer lo que hace y tambi&eacute;n lo razona mucho.</strong> Entonces esta pregunta sobre qu&eacute; es lo humano tambi&eacute;n est&aacute; en la novela y est&aacute; muy vigente en nuestros miedos y en nuestros monstruos actuales. Ahora asistimos al crecimiento de otras tecnolog&iacute;as, pero lo que est&aacute; ah&iacute; abajo es parecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jul 2024 03:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esther Cross: “‘Frankenstein’ retrata miedos que también tenemos ahora”]]></media:title>
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