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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Amiga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/amiga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Amiga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sinceridad o 'sincericidio': qué se le puede decir (y qué no) a una amiga para mantenerla a nuestro lado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/como-sincerarse-con-una-amistad_1_11501457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62066ee2-e44d-44bf-a125-d385784cec7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sinceridad o &#039;sincericidio&#039;: qué se le puede decir (y qué no) a una amiga para mantenerla a nuestro lado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de las relaciones de pareja, de las que tanto se ha escrito y reflexionado, no existe un mapa para moverse por la geografía amistosa: "Se habla de que es importante, pero no hay mucho apoyo social para protegerla. Incluso las amistades profundas y duraderas necesitan protección y reparación".</p></div><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de los t&eacute;rminos &ldquo;psicolog&iacute;a&rdquo; y &ldquo;amistad&rdquo; en el directorio de art&iacute;culos acad&eacute;micos de Google devuelve 52.000 resultados, pero muy pocos de ellos est&aacute;n orientados a adultos. Casi todos estudian diferentes aspectos de la amistad en la ni&ntilde;ez y la adolescencia, quiz&aacute; porque son las etapas vitales donde se suele enmarcar la mayor importancia de los amigos y amigas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el paradigma est&aacute; cambiando. La dificultad para emanciparse, la necesidad de compartir piso y la natalidad a la baja (en Espa&ntilde;a se tienen hoy en d&iacute;a 1,19 hijos por mujer, que suelen nacer cuando las madres tienen m&aacute;s de 32 a&ntilde;os, seg&uacute;n <a href="https://www.ine.es/prensa/mnp_2021_p.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del INE</a> de 2021) est&aacute;n provocando un cambio en la forma de vida 'tradicional'. A esto se le suma la facilidad de las comunicaciones y el omnipresente clima de ocio y consumo constante, que tambi&eacute;n fomentan que las amistades contin&uacute;en siendo primordiales durante mucho m&aacute;s tiempo, cuando no durante toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que, a diferencia de lo que ha ocurrido en d&eacute;cadas anteriores, cuando estaba asentado eso de que 'la familia es lo primero', hoy situamos a las amigas en un lugar a&uacute;n m&aacute;s privilegiado en nuestras vidas, compartiendo con ellas un grado de convivencia e intimidad que poco tiene que envidiar al tradicionalmente ejercido por las parejas. Tanto es as&iacute; que conceptos que suenan mucho &uacute;ltimamente, como la anarqu&iacute;a relacional, proponen que no exista diferenciaci&oacute;n en el nivel de cuidados y afecto entre amigos y compa&ntilde;eros sentimentales.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a diferencia de lo que ocurre con las relaciones de pareja, de las que tant&iacute;simo se ha escrito y reflexionado, no existe un mapa muy evidente para moverse por la geograf&iacute;a de las nuevas relaciones de amistad. De hecho, cuando una relaci&oacute;n de pareja est&aacute; en peligro, todos sabemos que existe la posibilidad de acudir a terapia para intentar sanarla, pero, &iquest;qu&eacute; pasa con las relaciones de amigas? &ldquo;A nivel cultural, se habla mucho de que la amistad es maravillosa e importante, pero no hay mucho apoyo social para proteger lo que tiene de valioso. Incluso las amistades profundas y duraderas como la nuestra necesitan protecci&oacute;n y, a veces, reparaci&oacute;n&rdquo;, cuentan las autoras Aminatou Sow y Ann Friedman, de las que hablaremos m&aacute;s adelante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy situamos a las amigas en un lugar aún más privilegiado en nuestras vidas, compartiendo con ellas un grado de convivencia e intimidad que poco tiene que envidiar al tradicionalmente ejercido por las parejas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que estamos viviendo la edad dorada de la amistad femenina&hellip; y esto solo se pondr&aacute; mejor. Estamos entrando a un futuro en el que las mujeres en nuestras vidas son tan importantes, sino es que m&aacute;s, que cualquier otra persona. Los marcadores convencionales de la feminidad que nos han seguido durante siglos est&aacute;n cambiando, y con esto vendr&aacute; una reformulaci&oacute;n de nuestras relaciones m&aacute;s significativas. Esto quiere decir que, para muchas de nosotras, nuestras amistades femeninas est&aacute;n cobrando un nivel mucho m&aacute;s alto de visibilidad e importancia&rdquo;, escribe por su parte Claire Cohen en <em>&iquest;Amigas para siempre? Rupturas, mitos y realidades de la amistad entre nosotras </em>(Planeta, 2023).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cohen se apoya, adem&aacute;s de en su propio trabajo, que recoge numerosos testimonios de relaciones de amistad entre mujeres, en las declaraciones de diversos expertos como la doctora y antrop&oacute;loga evolutiva Anna Machin, de la Universidad de Oxford, quien afirma: &ldquo;El lazo de la amistad es incre&iacute;blemente poderoso, y para las mujeres se volver&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s importante conforme avance este siglo. De hecho, tenemos que reafirmar la amistad porque para un n&uacute;mero cada vez mayor de mujeres esta va a ser su 'relaci&oacute;n cr&iacute;tica de supervivencia'. El lazo que les dar&aacute; estabilidad, apego seguro e influir&aacute; en sus decisiones de vida y en su salud. Si no quieres estar en una relaci&oacute;n, si no quieres hijos, entonces ser&aacute;n tus amigas las que te sacar&aacute;n adelante. La amistad se est&aacute; volviendo m&aacute;s importante para las mujeres de lo que ha sido en el pasado, y tenemos que reconocer eso&rdquo;.
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            <span class="title">
                &#039;Conversaciones entre amigos&#039; (Hulu).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><em><strong>Best Friends Forever</strong></em></h3><p class="article-text">
        Por si fuera poco, las amistades entre mujeres suelen estar bastante <em>romantizadas</em>. Numerosos libros, series y pel&iacute;culas giran en torno a amistades que comienzan en la infancia y culminan pr&aacute;cticamente en el lecho de muerte, otorgando a este tipo de relaciones una <em>presi&oacute;n</em> mayor que a las rom&aacute;nticas, que, de alguna manera, en el siglo XXI, se cuenta con que puedan no funcionar. En <em>Girls</em> o en <em>Sexo en Nueva York,</em> por ejemplo, los amores van y vienen en sus tramas, pero las amigas permanecen &mdash;aunque no intactas&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las amistades femeninas son, en esencia, historias de amor. De hecho, para muchas mujeres, son los grandes romances de sus vidas. Pi&eacute;nsalo, &iquest;realmente cu&aacute;les son las diferencias entre nuestras amigas m&aacute;s cercanas y nuestros amantes? Todo est&aacute; ah&iacute;: lealtad, desinter&eacute;s, amabilidad, generosidad, compa&ntilde;erismo. Las risas y las l&aacute;grimas. La visi&oacute;n compartida del mundo. En otras palabras, todas las cosas que buscas en una relaci&oacute;n y que finalmente son m&aacute;s importantes que dormir en la misma cama. &iquest;Y si una amistad termina? El dolor es igual que en cualquier otra ruptura amorosa y hasta deja heridas m&aacute;s profundas&rdquo;, relata Cohen.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos ha resultado mucho más difícil encontrar un lenguaje para las partes complicadas [de la amistad]. Palabras como &#039;mejor amiga&#039; o &#039;BFF&#039; (mejor amiga para siempre) no captan el trabajo emocional adulto que hemos puesto en esta relación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aminatou Sow y Ann Friedman</span>
                                        <span>—</span> autoras de &#039;Big Friendship: How We Keep Each Other Close&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso son dos amigas, las mencionadas Sow y Friedman, las que protagonizan <em>Big Friendship: How We Keep Each Other Close</em> (Gran amistad: c&oacute;mo nos mantenemos cerca), publicada por Virago Press en 2020, el relato de una amistad de una d&eacute;cada que las hizo felic&iacute;simas y miserables, distanci&aacute;ndolas hasta el punto de dejar de hablarse. Cuando eso pas&oacute;, decidieron dar un paso inaudito: ir a terapia juntas. &ldquo;Nos resultaba dif&iacute;cil hablar libremente entre nosotras sobre aquello que nos hab&iacute;a hecho sentir alguna vez heridas&rdquo;, confiesan en el libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas, copresentadoras de un podcast, sent&iacute;an que ten&iacute;an todo tipo de palabras para describir la parte 'buena' de su amistad, se encontraban mudas cuando se trataba de lo contrario. &ldquo;Nos ha resultado mucho m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar un lenguaje para las partes complicadas: la frustraci&oacute;n de darle a una amiga m&aacute;s de lo que nos devuelve. Las brechas insalvables incluso en las amistades interraciales m&aacute;s cercanas. La din&aacute;mica de alejarnos una de la otra hasta cuando intent&aacute;bamos reconectar. La lucha por encontrar la verdadera paz con una amistad duradera que est&aacute; cambiando. Incluso nos faltaba un nombre para el tipo de amistad que tenemos.<strong> </strong>Palabras como 'mejor amiga' o <em>'BFF</em>' (abreviatura de mejor amiga para siempre en ingl&eacute;s) no captan el trabajo emocional adulto que hemos puesto en esta relaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Conversaciones dif&iacute;ciles: el reto pendiente</strong></h3><p class="article-text">
        A falta de una forma adecuada de comunicaci&oacute;n, a veces parece que la &uacute;nica salida posible para una amistad que se ha atascado en un camino sin salida de rencores, reproches y meros malos entendidos es el silencio y el abandono. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; alguien se someter&iacute;a a la tortura de intentar mantener una amistad complicada a largo plazo?&rdquo;, se preguntan, de hecho, Sow y Friedman. Por una relaci&oacute;n rom&aacute;ntica <em>s&iacute; merece la pena luchar</em>, tirarse en el barro, <em>darlo todo</em>. Pero, &iquest;por una amiga?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como apuntaban las autoras, es bastante perverso que, por un lado, la sociedad presuponga que tenemos que tener 'mejores amigas', 'amigas para siempre' y, a la vez, que no nos ofrezca las herramientas adecuadas para transitar este tipo de relaciones. Porque, &iquest;qu&eacute; s&iacute;, y qu&eacute; no, se le puede decir a una amiga? Tenemos claro que a una pareja debemos decirle pr&aacute;cticamente todo lo que nos molesta de ella, para que, en la medida de lo posible, deje de hacerlo. Pero eso es porque se supone que vamos a pasar la vida con esa persona y, de otro modo, esa vida podr&iacute;a volverse insoportable&hellip; y la relaci&oacute;n podr&iacute;a estallar por los aires en cualquier momento (&iquest;Cu&aacute;ntos calcetines encima de la mesa son <em>demasiados</em> calcetines?).
    </p><p class="article-text">
        A nuestra amiga, sin embargo, &iquest;merece la pena se&ntilde;alarle lo que, a veces, parecen minucias, especialmente teniendo en cuenta que, la mayor&iacute;a de las veces, no nos vemos tan a menudo o convivimos? Resulta todav&iacute;a m&aacute;s confuso cuando lo que est&aacute; haciendo no nos afecta directamente a nosotras, o peor, forma parte de sus creencias (algo tan &iacute;ntimo, tan entretejido con la personalidad, que se podr&iacute;a entender que criticarlo es criticar a la propia persona).
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos, por ejemplo, un caso que &uacute;ltimamente se da no pocas veces: en un grupo de mujeres, una de ellas empieza a interesarse por el hor&oacute;scopo, el tarot y el esoterismo en general, cuando antes nunca lo hab&iacute;a hecho. Es m&aacute;s, es posible que incluso hubiese bromeado con el tema junto con sus amigas, todas bastante esc&eacute;pticas, pero ahora est&aacute; absolutamente enganchada a este contenido, e incluso quiere compartirlo con el resto. Poco a poco, se empieza a crear una peque&ntilde;a brecha dentro del grupo, y algunas comienzan a comentar entre ellas lo raro que les parece este cambio. Lo decepcionadas que est&aacute;n con que esta persona, que cre&iacute;an que era de una manera, sea de otra.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es bastante perverso que, por un lado, la sociedad presuponga que tenemos que tener &#039;mejores amigas&#039;, &#039;amigas para siempre&#039; y, a la vez, que no nos ofrezca las herramientas adecuadas para transitar este tipo de relaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer para no acabar irremediablemente alejadas? &ldquo;Las personas somos sujetos del deseo y del lenguaje. Justo este matiz nos diferencia de los animales. Por lo tanto, para las relaciones humanas, la palabra tiene una importancia tremenda&rdquo;, dice Alicia Esca&ntilde;o Hidalgo, psic&oacute;loga cl&iacute;nica. &ldquo;Cuando, dentro del &aacute;mbito de las relaciones en general y de la amistad en particular, 'dejamos pasar' las situaciones que nos generan ciertas emociones inc&oacute;modas, lo que finalmente ocurre es que 'hablamos' mediante el acto&rdquo;. B&aacute;sicamente, y en pocas palabras: lo que no se habla, se act&uacute;a.&nbsp;&ldquo;Por eso, las amigas 'se alejan'. Es decir, llevan al acto lo que no pueden permitirse decir por miedo, ya no solo a hacer da&ntilde;o, si no a la propia culpa&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto suele aparecer en un contexto en el que el v&iacute;nculo de amistad no est&aacute; recorrido de un apego seguro. En los apegos seguros es donde uno tiene m&aacute;s libertad para enfadarse, ponerse triste y ser incoherente. Dentro de un v&iacute;nculo seguro, se da por hecho que nos van a querer y que queremos, a pesar de que existan cosas del otro que no nos gusten, como sus creencias, en este caso. Es decir, en un apego de amistad basado en la seguridad, no tenemos idealizado al otro... Nos puede sorprender que de repente a Fulanita le guste el tarot, pero tambi&eacute;n entendemos que Fulanita tiene derecho a cambiar &mdash;todos lo hacemos&mdash; y a que le gusten otras cosas nuevas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Esca&ntilde;o: &ldquo;Tirando de esta informaci&oacute;n, lo que se podr&iacute;a hacer para que la amistad siga adelante es algo tan sencillo como hablar. Poner palabras a lo que sentimos respecto al otro har&aacute; que no se produzcan los 'actos' (alejarse sin m&aacute;s), que dejar&aacute;n al otro pregunt&aacute;ndose qu&eacute; ha pasado y sumido en la ansiedad. Hablar (siempre desde el cuidado y el afecto) e integrar que el otro es otro, con sus propios deseos, har&aacute; que la amistad pueda superar el bache&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a parece no tener fallo, pero la realidad es que no estamos acostumbradas a tener conversaciones complejas. &ldquo;Resulta dif&iacute;cil decirle a alguien 'ya no puedo ser tu amiga, no quiero seguir con esta relaci&oacute;n', pero es mejor ser transparentes, dejar todo resuelto con amabilidad. Aqu&iacute; el problema podr&iacute;a ser que las personas en general no tenemos un lenguaje para despedirnos de nuestras amistades, como s&iacute; lo tenemos para romper con parejas y relaciones rom&aacute;nticas, aunque sea un quiebre igual de significativo y complicado de llevar. Hasta para hablar de lo que nos molesta sobre una amiga resulta complicado, no sabemos enfrentarlo&rdquo;, comenta Cohen en <a href="https://www.nosotras.com.mx/wellness/claire-cohen-amigas-para-siempre-mitos-en-la-amistad-de-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que tenemos much&iacute;simo miedo a hablar&rdquo;, considera, a su vez, Esca&ntilde;o. &ldquo;Tener conversaciones inc&oacute;modas genera temor porque nos expone a la incertidumbre. &iquest;Se lo tomar&aacute; bien? &iquest;Deber&iacute;a dec&iacute;rselo? &iquest;Le har&eacute; da&ntilde;o? Puede que nos comuniquemos mal, pero porque estamos aterrados. Nadie quiere ser el malo de ninguna pel&iacute;cula, y mucho menos, cargar con una de las emociones m&aacute;s odiadas: la culpa&rdquo;, resume la profesional.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El 's&iacute;ndrome de la ni&ntilde;a buena'</strong></h3><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga nos propone comunicarnos de manera &ldquo;directa, franca y sencilla&rdquo;, pero lo m&aacute;s probable es que, en nuestras relaciones, acabemos diciendo algo relacionado con lo que nos preocupa 'en broma' que, simplemente, esperemos que la otra persona 'se d&eacute; cuenta por s&iacute; misma' o, peor, que actuemos de manera pasivo agresiva. Es decir, expresando nuestros sentimientos negativos de forma indirecta en lugar de abordarlos abiertamente, creando una desconexi&oacute;n entre lo que decimos y lo que sentimos, que acabar&aacute; por llenarnos de rencor tanto a nosotras como a nuestra amiga.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En general no tenemos un lenguaje para despedirnos de nuestras amistades, como sí lo tenemos para romper con parejas y relaciones románticas, aunque sea un quiebre igual de significativo y complicado de llevar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Claire Cohen</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;¿Amigas para siempre? Rupturas, mitos y realidades de la amistad entre nosotras&#039; (Planeta, 2023)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando realmente decimos lo que estamos pensando, nos exponemos, nos sentimos vulnerables. Puede que nos averg&uuml;encen las cosas que no aceptamos de la otra; puede que nos d&eacute; miedo violentarla o decepcionarla, nosotras, mujeres que hemos sido educadas en su mayor&iacute;a como personas que no deben hacer sentir mal a nadie. No es una forma de hablar: se sabe que las mujeres tienden a sufrir el 's&iacute;ndrome de la ni&ntilde;a buena', es decir, a cumplir con las expectativas sociales de ser amables, complacientes y obedientes en todo momento.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello dificulta este tipo de conversaciones, que, en opini&oacute;n de Esca&ntilde;o tambi&eacute;n deber&iacute;an incluir cierta escucha interna: &iquest;Qu&eacute; es lo que realmente nos hace sentirnos inc&oacute;modas, sentir 'verg&uuml;enza ajena' por lo que nuestra amiga est&aacute; haciendo? &iquest;Qu&eacute; tecla nuestra, personal, est&aacute; tocando cuando lo hace? &iquest;Estamos tan 'fusionadas' con ella que el hecho de que se interese por algo que no nos gusta es igual que si nos interes&aacute;ramos nosotras? &ldquo;Creo que para que la verg&uuml;enza ajena no nos atraviese, los l&iacute;mites relacionales deben estar bien establecidos, y debemos entender que tener ciertos intereses no define a un sujeto, es solo una parte de su conducta&rdquo;, indica Esca&ntilde;o.
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo aprender a hablarnos bien</strong></h3><p class="article-text">
        Es posible encontrar las herramientas para 'entrenar' una forma de hablar cuidadosa acudiendo a terapia (solas o, como hicieron Sow y Friedman, en compa&ntilde;&iacute;a) o leyendo libros relacionados con la comunicaci&oacute;n asertiva, por ejemplo. Estos vol&uacute;menes nos suelen proponer todo tipo de ejercicios que nos animan a explicarnos con claridad y cuidado, c&oacute;mo hablar desde el 'yo'. As&iacute;, en lugar de decir: &ldquo;Es que te interesas por cosas que antes te parec&iacute;an tonter&iacute;as&rdquo;, podr&iacute;amos decir, por ejemplo, &ldquo;me siento confundida cuando veo que te interesas por cosas que antes no te gustaban&rdquo;. Es m&aacute;s probable que la otra persona no se sienta atacada cuando nos ponemos a nosotros en el centro de la cuesti&oacute;n, en lugar de a ella.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe la posibilidad de practicar la Comunicaci&oacute;n No Violenta (CNV), un proceso de comunicaci&oacute;n desarrollado en los a&ntilde;os 60 por el psic&oacute;logo estadounidense Marshall Rosenberg. Esta se enfoca en tres aspectos: autoempat&iacute;a (definida como una profunda y compasiva percepci&oacute;n sobre nuestra propia experiencia), empat&iacute;a (basada en entender y compartir una emoci&oacute;n expresada por otro) y autoexpresi&oacute;n honesta (una forma de expresarse aut&eacute;nticamente, pero de una manera que haga m&aacute;s probable que surja la compasi&oacute;n de los dem&aacute;s).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosenberg public&oacute; numerosos libros que se pueden adquirir hoy en d&iacute;a para aprender sobre el tema, y tambi&eacute;n es posible acceder a todo tipo de formaciones para integrar estos conocimientos en nuestra forma de proceder diaria.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Guzm&aacute;n lleva desde 2016 practicando CNV. &iquest;C&oacute;mo comunicar&iacute;a ella la necesidad de poner cierta distancia con esta amiga de la que hemos hablado, si eso es lo que hemos decidido? &ldquo;La CNV propone expresarnos siempre en t&eacute;rminos de sentimientos y necesidades partiendo de una 'observaci&oacute;n' objetiva de los hechos, por lo que dir&iacute;a: 'Cuando vemos que te est&aacute;s interesando por temas esot&eacute;ricos, porque est&aacute;s aprendiendo a leer el tarot&hellip;'. Despu&eacute;s, se plantean los sentimientos: '&hellip;nos sentimos sorprendidas e inc&oacute;modas'. Y, ahora, se tratar&iacute;a de identificar de qu&eacute; 'necesidades' nos hablan estos sentimientos: 'Nos sentimos as&iacute; porque, para nosotras, son importantes la confianza y la seguridad, y pensamos que, por ese camino, podemos encontrarnos con problemas'. Por &uacute;ltimo, plantear&iacute;amos la 'estrategia' que nos ayuda a ocuparnos de esas necesidades: 'Por eso, hemos decidido distanciarnos un poco por ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hablar de esta manera, adem&aacute;s de mucho entrenamiento, exige cierta valent&iacute;a: &ldquo;Es cierto que suele preocupar el c&oacute;mo se pueda sentir la otra persona; la creencia de que nuestros sentimientos dependen de lo que hagan o digan los dem&aacute;s tiene mucha fuerza en nuestra sociedad. Esta mirada emp&aacute;tica en la que puedes expresar tus sentimientos y lo que es importante para ti suele liberarnos de esa carga tan pesada&rdquo;, considera.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, para ella el principal escollo que existe a la hora de comunicarse 'bien' es saber interpretar nuestros propios sentimientos y emociones. Pese a que es algo a lo que se le suele dar bastante importancia en la crianza moderna &mdash;son muchos los colegios que integran la identificaci&oacute;n de las emociones en su curr&iacute;culo, adem&aacute;s de existir innumerables libros y pel&iacute;culas relacionados con esta tem&aacute;tica, <a href="https://www.eldiario.es/era/reflexiones-psicologo-reves-2-ansiedad_1_11478312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como la reciente </a>Del rev&eacute;s 2&mdash;, no es algo que los adultos tengamos demasiado trabajado.&nbsp;&ldquo;Estamos acostumbrados a expresarnos desde el juicio, por lo que es complicado darle la vuelta a lo que llevamos toda la vida haciendo&rdquo;, considera Guzm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ayuda, probablemente, quitarse la presi&oacute;n de la 'amistad rom&aacute;ntica', de las 'mejores amigas para siempre' de encima, como ya hicimos al desmitificar el amor rom&aacute;ntico: &ldquo;No todas mis amistades femeninas son f&aacute;ciles, incluso ahora. Son &mdash;y ser&aacute;n siempre&mdash; un trabajo continuo definido por las intimidades compartidas, el esfuerzo com&uacute;n y, en general, el tratar de no ser una persona imb&eacute;cil&rdquo;, resume Cohen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/como-sincerarse-con-una-amistad_1_11501457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jul 2024 09:15:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sinceridad o 'sincericidio': qué se le puede decir (y qué no) a una amiga para mantenerla a nuestro lado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Amigo,Amiga]]></media:keywords>
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