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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Reducción de daños]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/reduccion-de-danos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Reducción de daños]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Uso de drogas y drama urbano: cómo Frankfurt salva vidas desde salas de consumo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/drogas-drama-urbano-frankfurt-salva-vidas-salas-consumo_129_12415349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5cf5c35-ebb6-4296-8d21-1c642cf2ebed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uso de drogas y drama urbano: cómo Frankfurt salva vidas desde salas de consumo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el corazón financiero alemán, el uso de heroína y crack está mucho más a la vista que en Buenos Aires, pero la ciudad apuesta por dar un espacio seguro a quienes están al límite. No es permiso ni complacencia: es una forma de recuperar dignidad y repensar lo urbano desde los márgenes.
</p></div><p class="article-text">
        Papeles diminutos cubren la vereda. Hay cinturones para apretar venas. Tambi&eacute;n pipas o restos de crack que sus usuarios recuperan con la poca destreza que les queda. Muestran ojos ca&iacute;dos, piel ulcerada, muecas severas. Est&aacute;n en la estaci&oacute;n central de trenes de Frankfurt y sus alrededores. La ciudad alemana no enfrenta los mismos problemas que Buenos Aires, pero s&iacute; otros. Y aplica soluciones muy distintas. <strong>Darle a la gente un lugar seguro donde drogarse es una de ellas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los noventa, si le preguntabas a cualquier habitante de Frankfurt cu&aacute;l era el <strong>principal problema de la ciudad</strong>, te respond&iacute;a:<strong> &lsquo;Las drogas&rsquo;. Se ve&iacute;a sobre todo en los parques. Se inyectaban hero&iacute;na al aire libre todo el d&iacute;a, y tuvimos 154 muertes</strong>. As&iacute; que el municipio crey&oacute; necesario crear espacios a los que estas personas pudieran ir. Y as&iacute; empezamos con esto&rdquo;, me cuenta Gabi Becker, directora de <strong>Integrative Drogenhilfe, un centro con salas de consumo</strong> que naci&oacute; hace 33 a&ntilde;os en esta ciudad alemana, coraz&oacute;n financiero de Europa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sala de consumo en las afueras de Frankfurt                            </span>
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        Becker est&aacute; sentada en la oficina de una de las cinco sedes que tiene el centro, en una zona con pasado fabril a las afueras de Frankfurt. All&iacute; funcionan <strong>un parador nocturno con duchas y 24 camas, un lavadero donde se puede trabajar a cambio de lavados, cafeter&iacute;a con precios tendientes a cero, gabinete con atenci&oacute;n m&eacute;dica</strong>, un complejo de 61 camas para residentes permanentes, y un gran departamento compartido con los 12 que se ganaron tama&ntilde;a confianza.
    </p><p class="article-text">
        Y, quiz&aacute;s lo m&aacute;s importante: ac&aacute; hay <strong>ocho espacios de consumo seguro de drogas</strong>. Una sala de azulejos blancos y asepsia digna de hospital. Agujas descartables, torniquetes de compresi&oacute;n para apretar el brazo e inyectarse, pastillas de vitamina C para disolver hero&iacute;na base o crack. Un espacio donde se cumple el clich&eacute; del orden alem&aacute;n: sillas en fila, cada una con su mesa delante, un cesto de basura debajo y un espejo al frente para que los coordinadores puedan ver en todo momento qu&eacute; hace el resto. <strong>Cada usuario lleva su propia sustancia y no puede compartirla con nadie</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ingreso de la sede de Integrative Drogenhilfe en Niddastraße, Frankfurt                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Soledad compartida</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Una forma de ocultar el consumo, de devolver la intimidad rota, o de darles a estos protagonistas m&aacute;s dignidad? Becker lo ve ante todo como una forma de salvar vidas. <strong>En 2023 fueron 32 las muertes por consumo de drogas al a&ntilde;o, menos de un cuarto de lo registrado tres d&eacute;cadas atr&aacute;s</strong>. A su vez, baj&oacute; la tasa de infecci&oacute;n por hepatitis C del 70% al 10%. Y la de VIH cay&oacute; al 4 o 5%. &ldquo;Estos son resultados importantes de la reducci&oacute;n de da&ntilde;os&rdquo;, destaca con orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Frankfurt compite con <strong>Hamburgo </strong>por cu&aacute;l instal&oacute; primero las salas de consumo. Pero la ciudad del norte alem&aacute;n parece estar un poco m&aacute;s atr&aacute;s en este tema. Lo muestran las <strong>102 muertes relacionadas con el uso de drogas en 2024, su nivel m&aacute;s alto en casi 25 a&ntilde;os</strong>. Lo muestran tambi&eacute;n las calles hamburguesas: la plaza Hansaplatz, la estaci&oacute;n de S-Bahn Holstenstra&szlig;e, o los 300 metros de <strong>Steindamm entre Steintorweg y Stralsunder Stra&szlig;e, donde cuando cae el sol soy la &uacute;nica mujer entre decenas de hombres</strong>, y una de las pocas personas que puede mantenerse erguida. 
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                    alt="En las salas de consumo de Frankfurt, cada usuario tiene a su disposición elementos limpios y seguros para evitar la transmisión de enfermedades."
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            <span class="title">
                En las salas de consumo de Frankfurt, cada usuario tiene a su disposición elementos limpios y seguros para evitar la transmisión de enfermedades.                            </span>
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        Adem&aacute;s de dar un espacio seguro para usar drogas, en este tipo de salas de consumo se facilita el acceso a programas de rehabilitaci&oacute;n y tambi&eacute;n de sustituci&oacute;n (por ejemplo, de hero&iacute;na por metadona). Con todo, el consumo sigue. <strong>En los noventa, el gran problema en Frankfurt era la hero&iacute;na. Hasta que a fines de esa d&eacute;cada lleg&oacute; el crack, el protagonista de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os</strong>. Quienes lo fuman suelen usar tambi&eacute;n otras drogas: <strong>benzodiazepinas, anfetaminas, fentanilo, hero&iacute;na, lo que haya</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>No todas las estaciones pero, somehow, siempre estaciones</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La pandemia fue un problema porque hubo que reducir los espacios de consumo a la mitad por la distancia social, entonces no pod&iacute;amos recibir a todos. Hacer que vuelvan a entrar ahora no es tan f&aacute;cil. La relaci&oacute;n con ellos cambi&oacute; un poco&rdquo;, lamenta Andreas Geremia, responsable de otra sede de Integrative Drogenhilfe, en la calle Niddastra&szlig;e. Ac&aacute; hay una sala con 12 lugares para drogas inyectables y otra con cuatro para fumar, que en octubre ser&aacute;n 16, por la gran demanda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Esta sede est&aacute; en el centro de la escena: a apenas 400 metros de la estaci&oacute;n de trenes</strong>. Cuesta imaginar que en pandemia hubiera m&aacute;s gente en la vereda que ahora, cuando se cuentan al menos 30 personas. Intento capturar parte de la escena, pero alguien detecta mis intenciones. <strong>&ldquo;&iexcl;No hagas videos!&rdquo;, exclama en alem&aacute;n. Guardo el celular</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es el &uacute;nico hombre lo suficientemente erguido y fuerte como para gritar. El resto est&aacute; en actitud de espera (de entrar al centro, del pr&oacute;ximo saque), o sentado o recostado en el piso. A lo lejos se ven las torres de cristal en las que se cocina parte de las finanzas de un continente, ajenas a la vulnerabilidad que tengo en primer plano: ah&iacute; el consumo de drogas es m&aacute;s discreto, caro, &ldquo;funcional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Departamento compartido en centro de salas de consumo de Frankfurt                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; la gente que usa hero&iacute;na y crack va a las estaciones? Porque en esos nodos confluye todo, y no s&oacute;lo el transporte: los que van a trabajar, los que venden, los que compran, los que piden monedas, los que ofrecen (o pagan por) sexo</strong>, los que juntan botellas para llevarlas a los supermercados y as&iacute; hacerse de unos centavos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Berl&iacute;n tambi&eacute;n se observa una postal similar, pero m&aacute;s diluida por la vastedad de la ciudad, que equivale a cuatro Buenos Aires y media</strong>. El consumo de drogas en espacios p&uacute;blicos se concentra menos en la estaci&oacute;n central, y m&aacute;s en los pasillos de acceso a los edificios, en los alrededores de centros de rehabilitaci&oacute;n, y en nodos de transporte con historial, como Zoologischer Garten, aunque lejos del extremo que retrata la pel&iacute;cula <em>Christiane F. </em>sobre el consumo de hero&iacute;na de fines de los setenta en ese centro de trasbordo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gracias a las políticas de reducción de daños, en Frankfurt, las muertes por consumo de drogas cayeron a menos de un cuarto de lo registrado tres décadas atrás."
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                Gracias a las políticas de reducción de daños, en Frankfurt, las muertes por consumo de drogas cayeron a menos de un cuarto de lo registrado tres décadas atrás.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Al principio, la aceptaci&oacute;n social de las salas de consumo era mayor</strong>: el problema era tan visible que nadie dudaba de que hab&iacute;a que hacer algo. Pero <strong>ahora que se logr&oacute; cierto &ldquo;orden&rdquo;, algunos vecinos quieren que estos dispositivos desaparezcan</strong>. Que la calle vuelva a ser la de medio siglo atr&aacute;s, sin recordatorios de que la ciudad tambi&eacute;n tiene bordes. <strong>El Estado y el tercer sector, con todas sus limitaciones, est&aacute;n tan presentes en Alemania que muchos se olvidan de que existen</strong>, y de lo que pasar&iacute;a si dejaran de estarlo.
    </p><p class="article-text">
        Porque <strong>reducir da&ntilde;os no es sin&oacute;nimo de permitir. Es asumir que nada puede construirse sobre criminalizaci&oacute;n y muerte</strong>. Y que desplazar el problema de un lado a otro no sirve de nada. Lo que s&iacute; funciona, al menos en parte, es dar una mano. En Frankfurt, el control de da&ntilde;os naci&oacute; como respuesta al hartazgo ciudadano, pero creci&oacute; y se desarroll&oacute; gracias a la convicci&oacute;n de que <strong>con traslado y castigo no se construye una ciudad m&aacute;s vivible</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/drogas-drama-urbano-frankfurt-salva-vidas-salas-consumo_129_12415349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 09:50:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uso de drogas y drama urbano: cómo Frankfurt salva vidas desde salas de consumo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escala humana,Alemania,Reducción de daños,drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[México busca poner fin al estigma de los consumidores de fentanilo para reducir las muertes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mexico-busca-poner-estigma-consumidores-fentanilo-reducir-muertes_1_11557569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9951b52-5457-4b74-a988-76b2a1d28b80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="México busca poner fin al estigma de los consumidores de fentanilo para reducir las muertes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el 2017 y el 2022, el número de personas que reciben tratamiento por usos problemáticos de metanfetamina incrementó en un 218%
</p><p class="subtitle">Fentanilo, cárteles rivales o saturación del mercado: ¿a qué se debe la caída del comercio de coca en Colombia?</p></div><p class="article-text">
        Por los amplios ventanales del auditorio del Colegio de la Frontera Norte (COLEF) entra un sol intenso, de verano tijuanense. Dentro, los ponentes hablan sobre un cambio de perspectiva: sobre trabajar juntos para abordar el consumo de drogas &ndash;y todo lo que ello conlleva&ndash; desde el &aacute;mbito de la salud p&uacute;blica en vez de hacerlo desde la criminalizaci&oacute;n y el estigma. En eso consiste <a href="https://www.ohchr.org/en/documents/thematic-reports/ahrc5652-drug-use-harm-reduction-and-right-health-report-special" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enfoque de reducci&oacute;n de da&ntilde;os</a>. Y mientras los participantes exponen sus reflexiones, m&aacute;s all&aacute; del p&uacute;blico, tras el mirador se ve el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico con la nitidez de un cielo despejado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jorge &Aacute;lvaro Ochoa, presidente de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos de Baja California, arranca su intervenci&oacute;n diciendo que &ldquo;el d&iacute;a de hoy es hist&oacute;rico&rdquo;.&nbsp;Lo es porque en este rinc&oacute;n de Tijuana, al norte de M&eacute;xico, junto a la frontera con Estados Unidos, se han reunido actores importantes de la pol&iacute;tica, la cooperaci&oacute;n internacional, la academia y las asociaciones civiles, para anunciar la creaci&oacute;n del Comit&eacute; Interinstitucional y de la Sociedad Civil sobre Reducci&oacute;n de Riesgos y Da&ntilde;os en Baja California. Este grupo de trabajo busca implementar a todos los niveles ese enfoque en el &aacute;mbito de las drogas. Tambi&eacute;n se han reunido para presentar la <a href="https://copolad.eu/wp-content/uploads/2024/06/VF-5_6_24-Guia-tecnica-de-trabajo-de-campo-para-el-abordaje-de-consumos-de-metanfetaminas-y-fentanilo-en-mexico.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Gu&iacute;a T&eacute;cnica de trabajo de campo para el abordaje de consumos de metanfetaminas y fentanilo en M&eacute;xico&rsquo;</a>. Fue elaborada por el equipo de investigaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n mexicana <a href="https://institutoria.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto RIA</a>, pero financiada por <a href="https://copolad.eu/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COPOLAD III</a>, un programa europeo de cooperaci&oacute;n internacional que promueve el di&aacute;logo y la cooperaci&oacute;n birregional entre la Uni&oacute;n Europea y los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe en materia de pol&iacute;ticas de drogas. El objetivo es fortalecer los conocimientos y pr&aacute;cticas de las personas que trabajan con usuarios de metanfetamina y fentanilo, e identificar estrategias integrales en el abordaje de sus consumos.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los ponentes en el auditorio del COLEF &ndash;uno de los centros de investigaci&oacute;n y docencia m&aacute;s prestigiosos de la zona fronteriza&ndash; reconocen que son las organizaciones de la sociedad civil las que llevan a&ntilde;os abriendo camino. Es la poblaci&oacute;n la que empuj&oacute;  desde abajo para que este cambio de paradigma suceda.
    </p><p class="article-text">
        Varios de los representantes de la Secretar&iacute;a de Salud, tanto del Estado de Baja California, donde se encuentra Tijuana, como del gobierno federal mexicano, asumen que esas organizaciones &ldquo;han estado ante la ausencia del Estado&rdquo;, que en Baja California tienen un problema serio y necesitan &ldquo;una acci&oacute;n urgente&rdquo;, y que &ldquo;el servicio p&uacute;blico debe acercarse cada vez m&aacute;s a los usuarios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Gu&iacute;a T&eacute;cnica que se est&aacute; presentando, entre el 2017 y el 2022 &ldquo;el n&uacute;mero de personas que reciben tratamiento por usos problem&aacute;ticos de metanfetamina increment&oacute; en un 218% en M&eacute;xico&rdquo;. La gu&iacute;a dice adem&aacute;s que &ldquo;su uso inici&oacute; en el noreste del pa&iacute;s, pero pas&oacute; a ser la sustancia de mayor impacto en todo el territorio&rdquo;. Por eso es importante que estos debates y nuevas implementaciones tambi&eacute;n tengan lugar en el noroeste.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta gu&iacute;a no es el final, es el principio&rdquo;, dice Jos&eacute; Javier Mendoza, Director General en la Comisi&oacute;n Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA). El principio para hacerle frente a &ldquo;un reto compartido entre la UE, Am&eacute;rica Latina y Caribe&rdquo;, como lo describe Borja D&iacute;az, Director de COPOLAD III. Para que haya una transferencia de responsabilidades: que el Estado asuma m&aacute;s mientras aligera a las organizaciones civiles. &ldquo;Que este tipo de herramientas sean un puente entre el Estado y las comunidades. La gu&iacute;a pone el &eacute;nfasis en c&oacute;mo podemos vincular a las personas consumidoras con los programas y los recursos p&uacute;blicos. Que podamos reducir las barreras de acceso al tratamiento sanitario&rdquo;, zanja D&iacute;az.
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                Prevencasa es una de las organizaciones a las que tanto agradecen los expertos reunidos en el COLEF, porque lleva más de 20 años trabajando con un enfoque de reducción de daños en Tijuana.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un espacio seguro en el barrio</h2><p class="article-text">
        En la misma ciudad pero a unos cuantos kil&oacute;metros de all&iacute;, lejos del oc&eacute;ano y cerca del muro que divide M&eacute;xico de EEUU, en la llamada Zona Norte, una &aacute;rea de tolerancia donde se concentran la mayor&iacute;a de prost&iacute;bulos, venta y consumo de drogas, y donde conviven muchos colectivos vulnerables, est&aacute; <a href="https://sites.google.com/view/www-prevencasa-com-mx/qui%C3%A9nes-somos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Prevencasa</a>. Es una de las organizaciones a las que tanto agradecen los expertos reunidos en el COLEF, porque lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os trabajando con un enfoque de reducci&oacute;n de da&ntilde;os en Tijuana. Pionera en Baja California, junto con <a href="https://www.verter.org.mx/inicio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Verter</a> AC en Mexicali, ofrece kits de consumo seguro, atenci&oacute;n m&eacute;dica y psicol&oacute;gica, pruebas de VIH y otras enfermedades, duchas, y una sala de consumo seguro enfocada principalmente a mujeres. Tambi&eacute;n imparte talleres para los usuarios sobre diversas tem&aacute;ticas relacionadas con drogas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias a Dios que tenemos esto aqu&iacute; en el barrio. Porque si no, mucha raza [personas], conocidos, ya se estar&iacute;an muriendo&rdquo;. Rafael Araujo habla a las puertas de la organizaci&oacute;n mientras se prepara la jeringa con su dosis. Ah&iacute; se suelen juntar muchas personas que usan sustancias psicoactivas, porque saben que si les pasa algo, en Prevencasa les ayudan. Rafael habla de la naloxona, un medicamento que revierte r&aacute;pidamente las sobredosis de opioides y que reparte esta organizaci&oacute;n. Prevencasa tambi&eacute;n ofrece talleres sobre c&oacute;mo utilizarla. &ldquo;Ya le he dicho a mis amigos alrededor de m&iacute; que si me doblo [sufro una sobredosis], ah&iacute; est&aacute;, ya sabes qu&eacute; hacer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este medicamento, pese a ser fundamental para salvar vidas, en M&eacute;xico no es de f&aacute;cil acceso, <a href="https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/911470/1._LGS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo se consigue con receta</a>. Lilia Pacheco, directora operativa de Prevencasa, cuenta que ellos la obtienen por donaciones de EEUU. Pide que se desclasifique como psicotr&oacute;pico, para que sea f&aacute;cil de adquirir, y que se apruebe un fondo p&uacute;blico para que el peso econ&oacute;mico no recaiga sobre las organizaciones, ya extensamente sobrecargadas. &ldquo;Desde 2018, que entraba en funciones el presidente [Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador] ya no hay fondos del Estado para organizaciones civiles en M&eacute;xico. Todos los programas sociales fueron cancelados&rdquo;, reclama la directora operativa. Por eso ve con buenos ojos la creaci&oacute;n del nuevo comit&eacute; de colaboraci&oacute;n interinstitucional y de sociedad civil. &ldquo;Es un primer paso exitoso&rdquo;, dice. Pero tiene miedo de que haya trabas: &ldquo;Nos van a decir las instancias que firmaron que no tienen suficiente presupuesto para algunas de las intervenciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuera, a la puerta de Prevencasa, apoyado en la pared, Rafael cuenta que aunque naci&oacute; en el Estado de Sinaloa, en M&eacute;xico, pas&oacute; gran parte de su vida en EEUU hasta que le deportaron, hace quince a&ntilde;os. Rafael sigue hablando mientras se inyecta, sentado en el suelo, pero tras pincharse se queda a media palabra, se le cierran los ojos y se le dobla el cuerpo hacia el asfalto. A su lado, &Oacute;scar V&aacute;zquez, otro de los usuarios, dice que hay que moverle para que no se quede ah&iacute; ca&iacute;do a pleno sol, porque puede asfixiarse. Entre varios le zarandean y Rafael se desplaza a la sombra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el Servicio M&eacute;dico Forense (SEMEFO) de Baja California analiz&oacute; 1.424 de los fallecidos que llegaron a sus instalaciones. En Tijuana, en el 60% de los casos analizados se detectaron drogas y m&aacute;s del 12% dieron positivo en fentanilo. Pero desde el SEMEFO afirman que la metanfetamina es la sustancia m&aacute;s detectada hasta el momento.&nbsp;
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                Lilia Pacheco, directora operativa de Prevencasa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una red de mujeres para el cuidado colectivo</h2><p class="article-text">
        Estefany Montes lleg&oacute; a Prevencasa a trav&eacute;s de una amistad. Recuerda que la trajo a uno de los talleres, &ldquo;y ya no me fui&rdquo;. Acaba de consumir su dosis de fentanilo en el &aacute;rea libre para fumar, junto a la sala de consumo seguro. 
    </p><p class="article-text">
        Ella tambi&eacute;n pas&oacute; gran parte de su vida en EEUU y fue deportada hace cuatro a&ntilde;os. <a href="https://www.issup.net/files/2019-03/Cuqueando-la-Chiva-Contextos-del-consumo-de-heroina-en-la-frontera-norte-de-Mexico.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n los expertos</a>, una parte importante de los usuarios de drogas, en especial inyectables, pertenecen a la comunidad de emigrantes retornados. &ldquo;El cambio de all&aacute; para ac&aacute; es un cambio dr&aacute;stico&rdquo;, explica Estefany. Ahora vive en la calle: &ldquo;Es muy fr&iacute;o, no est&aacute;s segura&rdquo;. Cuando est&aacute; con su pareja no pasa miedo, &ldquo;pero cuando estoy sola s&iacute;&rdquo;. Algunos d&iacute;as trabaja en Prevencasa, en labores de limpieza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lilia Pacheco, la directora operativa, se siente satisfecha porque poco a poco han logrado que se cree una comunidad entre las mujeres que asisten al centro. &ldquo;Desde que est&aacute; ese espacio [de consumo seguro], se han conocido mujeres que se inyectan drogas o que fuman tambi&eacute;n otras sustancias. Y entre ellas est&aacute;n foment&aacute;ndose el cuidado colectivo&rdquo;. Los viernes organizan el d&iacute;a de cine, &ldquo;para que se relajen en un espacio donde se sienten seguras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Fàbregas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mexico-busca-poner-estigma-consumidores-fentanilo-reducir-muertes_1_11557569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jul 2024 09:48:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[México busca poner fin al estigma de los consumidores de fentanilo para reducir las muertes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fentanilo,México,Reducción de daños,drogas,Adicciones]]></media:keywords>
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