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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tradwives]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/tradwives/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tradwives]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por qué las 'tradwives' están abandonando el movimiento: “No puedo borrar mi pasado, pero sí advertir a otras mujeres”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tradwives-abandonando-movimiento-no-borrar-pasado-si-advertir-mujeres_1_13642690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dffbe5e-9c98-4d5f-aaf7-f5631e5193b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Por qué las &#039;tradwives&#039; están abandonando el movimiento: &quot;No puedo borrar mi pasado, pero sí advertir a otras mujeres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años, algunas de las 'tradwives' más activas de la red dejaron a sus maridos, renunciaron a su fe religiosa y empezaron a promover la independencia económica. ¿Qué hay detrás de este cambio repentino y radical?</p></div><p class="article-text">
        Cuando Bernadine Bluntly public&oacute; a principios de este a&ntilde;o un video en el que renegaba del movimiento de las <em>tradwives </em>que ella misma hab&iacute;a defendido, caus&oacute; una gran conmoci&oacute;n en el mundo de las redes sociales de la <em>alt-right</em> (derecha alternativa). Anteriormente, las publicaciones sobre ella y sus seis hijos hab&iacute;an inundado los <em>feeds </em>a medida que el movimiento MAGA ganaba terreno. Era una de las <em>influencers </em>abiertamente antifeministas que promov&iacute;an el retorno a los roles de g&eacute;nero patriarcales, los ideales pronatalistas y los valores cristianos fundamentalistas &mdash;especialmente en torno a la santidad del matrimonio&mdash;. Bluntly, cuyo apellido real es Barber, hab&iacute;a vendido en el pasado remerai con el lema <em>&ldquo;RIP Feminism</em>&rdquo; (Descansa en paz, feminismo), apoyado el nombramiento de Brett Kavanaugh para el Tribunal Supremo y desarrollado un curso, <em>&ldquo;Simply Smitten</em>&rdquo;, para ayudar a las j&oacute;venes a atraer a maridos que fueran &ldquo;hombres tradicionalmente masculinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el a&ntilde;o pasado dej&oacute; a su marido. Su divorcio se hizo definitivo este a&ntilde;o. Durante el proceso, consigui&oacute; una orden de alejamiento contra su ex, de quien afirm&oacute; que era maltratador (&eacute;l lo niega). En abril, esta mujer de 36 a&ntilde;os public&oacute; un video titulado: <a href="https://www.instagram.com/reels/DXxZCSHBmac/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En qu&eacute; me equivoqu&eacute; sobre el movimiento tradicionalista</em></a><em>, </em>en el que afirmaba que, aunque sigue siendo cristiana y cree en las diferencias entre hombres y mujeres: &ldquo;Ya no creo en los roles de g&eacute;nero extremos, especialmente cuando se envuelven en lenguaje espiritual y se utilizan para justificar el control, el silencio o el da&ntilde;o&rdquo;. Seg&uacute;n ella, el movimiento<em> tradwife </em>&mdash;que en un principio pens&oacute; que se trataba de un &ldquo;retorno a los s&oacute;lidos valores familiares&rdquo;&mdash; &ldquo;se volvi&oacute; indistinguible de la actual ola de la manosfera de la p&iacute;ldora roja&rdquo;. Concluy&oacute; diciendo: &ldquo;Si mi contenido anterior contribuy&oacute; a eso, lo siento de verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bluntly forma parte de un movimiento cada vez mayor de <em>influencers</em> que dejaron de ser <em>tradwife</em>. Incluso aquellas que no denunciaron abiertamente el t&eacute;rmino parecen estar distanci&aacute;ndose de &eacute;l. Nara Smith, la modelo e <em>influencer</em> que se cas&oacute; a los 18 a&ntilde;os, tuvo cuatro hijos antes de cumplir los 24 y publica contenido en el que aparece con vestidos hermosos mientras cocina para su marido, dirigido a sus 12,5 millones de seguidores en TikTok y 4,8 millones en Instagram, declar&oacute; el mes pasado a <a href="https://www.theguardian.com/media/2026/oct/10/nara-aziza-smith-influencer-model-actor-mother-four-not-tradwife" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian</a> que no hay ninguna &ldquo;agenda&rdquo; secreta de &ldquo;<em>tradwife</em>&rdquo; detr&aacute;s de su contenido. Incluso Hannah Neeleman, de 36 a&ntilde;os, quiz&aacute;s el arquetipo de <em>tradwife</em> moderna, pareci&oacute; dar marcha atr&aacute;s respecto al movimiento en una entrevista reciente con <a href="https://www.vulture.com/article/ballerina-farm-interview-yesteryear-tradwife.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista New York</a>. El contenido de Neeleman, que publica bajo el nombre de Ballerina Farm, idealiza el estilo de vida rural de su familia mormona en su rancho de Utah y se convirti&oacute; en un modelo a seguir para otras aspirantes a <em>tradwife</em>. Ella y su marido tienen nueve hijos, cr&iacute;an ganado vacuno y porcino, y consiguieron10 millones de seguidores en Instagram. &ldquo;Si hay cosas que comparto y que la gente cree que realmente est&aacute;n perjudicando a nuestro g&eacute;nero, entonces de acuerdo, aceptar&eacute; las cr&iacute;ticas&rdquo;, afirm&oacute;.
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            <span class="title">
                La influencer Nara Smith afirmó en una entrevista que no hay ninguna &quot;agenda&quot; secreta de &quot;tradwife&quot; detrás de su contenido.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Jennie Gage, de 52 a&ntilde;os, fue una de las primeras <em>influencers extradwife</em>. Creci&oacute; en lo que ella describe como una familia mormona &ldquo;muy tradicional y anticuada&rdquo; en Arizona. Gage asist&iacute;a a las veladas de estudio de las Escrituras, estudiaba textos b&iacute;blicos y, a los 12 a&ntilde;os, se uni&oacute; al programa para mujeres de su iglesia, donde le ense&ntilde;aron a cuidar de los chicos, planchar camisas de hombre y limpiar ba&ntilde;os. Seg&uacute;n ella, se trataba de un &ldquo;programa de inmersi&oacute;n para prepararte para la vida de <em>tradwife&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        A los 18 a&ntilde;os, Gage se comprometi&oacute;, pero un obispo de la iglesia le dijo que Dios quer&iacute;a que estuviera con otro hombre, con el que termin&oacute; cas&aacute;ndose seis semanas despu&eacute;s. Visto desde fuera, sus 24 a&ntilde;os de matrimonio parec&iacute;an id&iacute;licos: criaba a cinco hijos, cocinaba y alimentaba a las gallinas. Era una devota de MAGA; su foto de perfil en las redes sociales era de Donald Trump y se sinti&oacute; euf&oacute;rica cuando este fue elegido. Pero, a puerta cerrada, cuenta, viv&iacute;a un matrimonio abusivo, en el que ten&iacute;a prohibido trabajar o tener una cuenta bancaria. Cuando encontr&oacute; a su marido con una trabajadora sexual en 2018, lo dej&oacute; a &eacute;l, a su iglesia y a sus ideas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Parte de su contenido como <em>extradwife </em>es burl&oacute;n: en un TikTok, <a href="https://www.tiktok.com/@lifetaketwo/video/7339407176433290526" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publica un video </a>grabado durante sus a&ntilde;os como <em>tradwife, </em>en el que presume de las galletitas que hab&iacute;a preparado para su ex, que se marchaba a un largo viaje por motivos de trabajo. &ldquo;Veo mi papel como, ya sab&eacute;s, &iquest;cuando vas en avi&oacute;n y las azafatas te traen todas tus cosas y dem&aacute;s?&rdquo;, dec&iacute;a a la c&aacute;mara. Ese video ahora le da &ldquo;ganas de vomitar&rdquo;, escribe en la descripci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n existe el problema m&aacute;s grave de la ruina econ&oacute;mica en la que pueden quedarse las <em>tradwives</em> cuando abandonan a un marido que es el &uacute;nico sustento de la familia y que tiene el control total del presupuesto dom&eacute;stico. &ldquo;No puedo volver atr&aacute;s y deshacer mi pasado ni borrar todas las cosas horribles por las que tuve que pasar&rdquo;, me cuenta Gage durante una videollamada desde su casa en Arizona. Pero s&iacute; que puede, dice, &ldquo;advertir a otras personas&rdquo; sobre el estilo de vida tradicional, algo que le hubiera gustado que alguien hiciera por ella.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pretendo luchar contra Ballerina Farm&rdquo;, afirma Gage. &ldquo;Porque [Hannah Neeleman] tiene seguridad econ&oacute;mica. Mi objetivo es luchar contra el hecho de que las mujeres no tengan seguridad econ&oacute;mica&rdquo;. Durante la mayor parte de su matrimonio, a Gage le daban dinero en efectivo en un sobre para ir a hacer las compras. &ldquo;Si no era suficiente dinero, simplemente devolv&iacute;a los productos a la estanter&iacute;a&rdquo;, cuenta. Tras el divorcio de la pareja, Gage afirma que se qued&oacute; sin nada. Cre&oacute; una campa&ntilde;a en GoFundMe para pagarse el abogado para el divorcio y pidi&oacute; dinero prestado a amigos y familiares para sobrevivir. Ahora les dice a las mujeres j&oacute;venes: &ldquo;Tengan hijos, c&aacute;sense, enam&oacute;rense. Pero firmen un acuerdo prenupcial, creen un fideicomiso conyugal y aseg&uacute;rense de que la pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n est&eacute; a su nombre&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi objetivo es luchar contra el hecho de que las mujeres no tengan seguridad económica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenni Gage, 52 años</span>
                                        <span>—</span> influencer extradwife
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tia Levings, de 52 a&ntilde;os, tambi&eacute;n hizo de su pasado como &ldquo;esposa tradicional&rdquo; una carrera, como <a href="https://www.tiktok.com/@tialevingswriter?lang=en-GB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>influencer</em></a><a href="https://www.tiktok.com/@tialevingswriter?lang=en-GB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en redes sociales</a> y es autora de dos libros sobre su experiencia. Al igual que Gage, Levings se cas&oacute; joven, a los 19 a&ntilde;os, tras lo cual ella y su marido se mudaron varias veces y formaron parte de varios grupos cristianos fundamentalistas extremos y aconfesionales. Uno de ellos era el Instituto de Principios B&aacute;sicos de la Vida, que ense&ntilde;a que los maridos tienen una autoridad otorgada por Dios sobre sus esposas, quienes, a su vez, no deben trabajar fuera de casa y deben mantenerse &ldquo;bien arregladas&rdquo; para &ldquo;complacer a sus maridos&rdquo;. Se trata de una organizaci&oacute;n que se enfrent&oacute; a acusaciones de conducta indebida: su fundador, Bill Gothard, renunci&oacute; en 2014 en medio de acusaciones de abuso sexual. Jinger Duggar, miembro de la familia protagonista del <em>reality</em> de la d&eacute;cada de los 2000 <em>19 Kids and Counting [19 hijos y contando]</em>, que formaba parte de la organizaci&oacute;n, tambi&eacute;n afirm&oacute; que esta ten&iacute;a caracter&iacute;sticas &ldquo;similares a las de una secta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de las redes sociales, en la d&eacute;cada de los 2000, Levings fue una de las primeras <em>tradwives</em> influyentes en la blogosfera. Por aquel entonces, su marido hab&iacute;a llevado a su familia a lo que ella ahora describe como &ldquo;una secta patriarcal familiar de alto control&rdquo;. En su blog, escrib&iacute;a sobre &ldquo;hermosos d&iacute;as hogare&ntilde;os y sub&iacute;a fotos de mis pa&ntilde;ales de tela, mis porotos y mi pan&rdquo;. Afirma que, si hubiera tenido redes sociales entonces: &ldquo;Sin duda las habr&iacute;a utilizado para hacer lo mismo, para ensalzar las virtudes de esta hermosa elecci&oacute;n que pod&eacute;s hacer por tu familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la vida de Levings no era ni virtuosa ni bonita. Afirma que su marido la maltrat&oacute; durante todo su matrimonio y, como se hab&iacute;a pasado toda la vida oyendo que &ldquo;el divorcio estaba mal&rdquo;, ten&iacute;a &ldquo;demasiado miedo&rdquo; para cont&aacute;rselo a sus padres o a las autoridades. La &uacute;nica persona a la que sinti&oacute; que pod&iacute;a acudir fue uno de los l&iacute;deres de su iglesia: &ldquo;Lo que me dijo fue que solo ten&iacute;a que obedecer m&aacute;s a mi marido&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Levings cuenta que el comportamiento de su marido se volvi&oacute; &ldquo;mucho m&aacute;s violento&rdquo; con el paso de los a&ntilde;os y que cada vez le preocupaba m&aacute;s que &ldquo;estuviera ense&ntilde;ando a mis hijos que estaba bien que los hombres trataran as&iacute; a las mujeres&rdquo;. Tambi&eacute;n le preocupaba que su familia no sobreviviera a la violencia. Supo que ten&iacute;a que marcharse cuando su marido sali&oacute; de casa de repente en mitad de la noche &mdash;cree que para ir a buscar su pistola a su oficina&mdash; y aprovech&oacute; la oportunidad para huir. Ahora tiene la custodia de los cuatro hijos de la pareja.
    </p><p class="article-text">
        Cuando echa la vista atr&aacute;s a su &eacute;poca como bloguera, ahora se da cuenta de lo ingenua que era. <strong>&ldquo;</strong>Nos sumamos a ello, pensando: &rdquo;Oh, vamos a tener una bonita familia. Vamos a ser mujeres tradicionales y felices&ldquo;&rdquo;, dice Levings. Lo que no le dijeron fue &ldquo;lo que tambi&eacute;n era cierto en un movimiento tradicional: esto es lo que pasa cuando no vacunamos a los chicos. Esto es lo que ocurre cuando los sacamos del sistema educativo. Esto es lo que ocurre si tu marido te maltrata y no pod&eacute;s escapar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Levings nunca pens&oacute; que har&iacute;a p&uacute;blica su historia. Pero entonces se dio cuenta de que el movimiento <em>tradwife</em> estaba ganando fuerza en las redes sociales all&aacute; por 2015, cuando Trump se present&oacute; por primera vez a las elecciones. Cuando figuras de la derecha cristiana estadounidense comenzaron a respaldar a Trump, Levings record&oacute; los sermones que hab&iacute;a escuchado &ldquo;en los que hablaban de quitar a las mujeres el derecho al voto, de prohibir el aborto, de privarlas de la educaci&oacute;n y de convertir a Estados Unidos en una naci&oacute;n cristiana&rdquo;. Afirma: &ldquo;Supe de inmediato que ese era el peligro al que todos se enfrentaban. Y fue en ese momento cuando tambi&eacute;n comprend&iacute; que mi experiencia vital iba a ser relevante aqu&iacute; afuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gage y Levings afirman que sus iglesias promov&iacute;an la ideolog&iacute;a de la supremac&iacute;a blanca. Levings recuerda haber escuchado de chica un serm&oacute;n sobre la teor&iacute;a del &ldquo;gran reemplazo&rdquo;, que promueve la falsa idea de que un grupo de jud&iacute;os y dem&oacute;cratas est&aacute; intentando &ldquo;reemplazar&rdquo; a los estadounidenses blancos por personas de color. Levings cuenta que le dijeron: &ldquo;La forma en que &iacute;bamos a luchar contra eso era teniendo tantos beb&eacute;s blancos como fuera posible&rdquo;. Ambas renuncian ahora rotundamente a esas opiniones en sus contenidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos sumamos pensando: &#039;Oh, vamos a tener una familia. Vamos a ser mujeres tradicionales y felices&#039;. Lo que no nos dijeron fue &#039;esto es lo que pasa cuando no vacunamos a los niños. Esto es lo que ocurre cuando los sacamos del sistema educativo o si tu marido te maltrata y no podés escapar&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tia Levings, 52 años</span>
                                        <span>—</span> ha hecho de su pasado como &#039;tradwife&#039; su fuente de contenido en redes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seyward Darby es la autora del libro de 2020 <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/dec/27/sisters-in-hate-review-tough-but-vital-read-on-the-rise-of-racist-america" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sisters in Hate</em></a><em>, </em>sobre las mujeres en primera l&iacute;nea de los movimientos nacionalistas blancos en Estados Unidos. Afirma que cuando comenz&oacute; a investigar para su libro en 2016, las primeras manifestaciones en l&iacute;nea de la <em>&ldquo;trad life</em>&rdquo; [vida tradicional] &ldquo;estaban siendo impulsadas en gran medida por antifeministas y tambi&eacute;n por nacionalistas blancos&rdquo;. Es posible que esos or&iacute;genes se hayan difuminado con el paso de los a&ntilde;os, pero &ldquo;ese sigue siendo el ADN&hellip; as&iacute; que, aunque hoy en d&iacute;a una <em>tradwife</em> en TikTok quiz&aacute; no diga: &rdquo;Soy nacionalista blanca&ldquo;, e incluso lo rechace rotundamente, sigue inspir&aacute;ndose en una tendencia que, en &uacute;ltima instancia, surgi&oacute; de ese &aacute;mbito&rdquo;. La est&eacute;tica de las<em> tradwife</em> se considera la forma perfecta de presentar creencias extremas, afirma Darby, debido a &ldquo;la suposici&oacute;n sexista de que las mujeres son m&aacute;s amables, m&aacute;s suaves&rdquo;, por lo que se convierten en &ldquo;los rostros aceptables de estos movimientos de extrema derecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lauren Southern ten&iacute;a 19 a&ntilde;os cuando se hizo viral en 2015 con un video titulado <em>Por qu&eacute; no soy feminista</em>. Calific&oacute; al islam de &ldquo;peligroso para Occidente&rdquo; y en 2018 se le <a href="https://www.bbc.co.uk/news/blogs-trending-43393035" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deneg&oacute; la entrada</a> al Reino Unido debido a sus opiniones extremistas. Sin embargo, recientemente se alej&oacute; del estilo de vida de <em>tradwife</em> que en su d&iacute;a defend&iacute;a. En 2023, se divorci&oacute; de su marido. Ahora, con 31 a&ntilde;os, autoedit&oacute; el a&ntilde;o pasado unas memorias, <em>This Is Not Real Life [Esto no es la vida real],</em> en las que detalla c&oacute;mo se vio obligada a replantearse sus opiniones sobre la agresi&oacute;n sexual (en una ocasi&oacute;n protest&oacute; contra una manifestaci&oacute;n feminista en Vancouver con un cartel en el que se le&iacute;a: &ldquo;No existe una cultura de la violaci&oacute;n en Occidente&rdquo;) despu&eacute;s de que, seg&uacute;n afirma, el mis&oacute;gino de Internet Andrew Tate la agrediera sexualmente. (Tate neg&oacute; esta acusaci&oacute;n.)
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sos como un s&iacute;mbolo o una herramienta para el movimiento, lo cual supongo que le pasa a todo el mundo, tanto a hombres como a mujeres, pero a las mujeres se les exigen sin duda est&aacute;ndares morales mucho m&aacute;s elevados dentro de la esfera de la derecha&rdquo;, afirma Southern. Ahora compara el movimiento <em>tradwife</em> con un juego de rol en vivo: un producto de Internet que se convirti&oacute; en &ldquo;una v&iacute;a de evasi&oacute;n frente a las dificultades de la vida real&rdquo;. Incluso en ocasiones en las que llevaba d&iacute;as sin ver a su marido despu&eacute;s de que este se hubiera marchado enojado: &ldquo;Cocinaba pollo al parmesano y lo grababa en <a href="https://www.theguardian.com/technology/instagram" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram</a> y dec&iacute;a: 'Estoy siendo una buena esposa, aqu&iacute; est&aacute;n mis pasteles, me encanta estar casada, ser madre es tan gratificante', porque eso era lo que deseaba que fuera mi realidad&rdquo;, y lo que sent&iacute;a que &ldquo;deb&iacute;a promover&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sos como un símbolo del movimiento, algo que les ocurre tanto a hombres como a mujeres, pero a las mujeres se les exigen estándares morales más elevados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lauren Southern, 31 años</span>
                                        <span>—</span> reniega de su pasado como creadora de contenido antifeminista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A diferencia de Gage y Levings, Southern sigue creyendo en el &ldquo;conservadurismo tradicional de la vieja escuela&rdquo; y se muestra reacia a definirse como feminista. Tampoco ve sentido en disculparse por ninguna de sus palabras y acciones pasadas: &ldquo;No puedo cambiar el pasado, no puedo dotarme de informaci&oacute;n que no ten&iacute;a cuando era m&aacute;s joven&rdquo;, afirma. &ldquo;Solo puedo decir la verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Levings se muestra esperanzada respecto a lo que podr&iacute;a significar la aparente desaparici&oacute;n de la tendencia de las <em>tradwives</em>. &ldquo;Al igual que se extendi&oacute; con gran repercusi&oacute;n en Internet, tambi&eacute;n se est&aacute; desvaneciendo con gran repercusi&oacute;n en Internet&rdquo;, afirma. &ldquo;Hay algo que aprender de ese ritmo acelerado: el ciclo de vida ni siquiera tuvo la resistencia necesaria para superar esta primera etapa de la infancia de los ni&ntilde;os&rdquo;. Aunque afirma sentir mucha culpa por &ldquo;la complicidad que tuve en mi propia historia&rdquo;, es capaz de reconocer que las decisiones que tom&oacute; &ldquo;fueron opciones sin alternativa&rdquo;, debido a su acceso limitado a la informaci&oacute;n. &ldquo;El dolor tambi&eacute;n forma parte importante de eso&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Esos a&ntilde;os de juventud no se recuperan. No pod&eacute;s volver atr&aacute;s y corregir los errores que cometiste con tus hijos&rdquo;.<strong> </strong>Pero se siente orgullosa de formar parte del movimiento de las exesposas de g&aacute;nsteres. &ldquo;Si hubiera tenido acceso a un testimonio real, habr&iacute;a tomado otras decisiones a los 19 a&ntilde;os&rdquo;, afirma. &ldquo;Realmente tenemos que escuchar a las mujeres mayores que pasaron por eso&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucy Knight]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tradwives-abandonando-movimiento-no-borrar-pasado-si-advertir-mujeres_1_13642690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Nov 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué las 'tradwives' están abandonando el movimiento: “No puedo borrar mi pasado, pero sí advertir a otras mujeres”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tradwives,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tradwives: un modelo no apto para importación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tradwives-modelo-no-apto-importacion_1_11821838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f722f55-6a0c-4e47-a853-ce89e8402946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tradwives: un modelo no apto para importación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Influencers extranjeras desafían las luchas feministas históricas y promueven un ideal de vida doméstica. ¿Cómo se traduce este fenómeno en una Argentina precarizada?</p><p class="subtitle">Tradwives’: los peligros del antifeminismo camuflado de amor y cuidados que empieza a llegar por redes sociales</p><p class="subtitle">De la “manosfera” a las “tradwifes”: cómo el contenido ultraconservador se convirtió en negocio</p></div><p class="article-text">
        En el marco de un giro conservador y de vidas cada vez m&aacute;s precarizadas, surgi&oacute; un espacio id&oacute;neo para quienes venden el &oacute;xido como oro (y lo monetizan). A trav&eacute;s de filtros y edici&oacute;n, con las redes sociales como principal canal de expresi&oacute;n, las <em>tradwives </em>&ndash;influencers j&oacute;venes que, desde el ejemplo, reivindican el rol de las &ldquo;esposas tradicionales&rdquo;&ndash; se erigieron como vendedoras de mandatos usados y ofrecen recetas para la felicidad con una garant&iacute;a de confianza: la cocina es su terreno de acci&oacute;n. Desde all&iacute;, frente a una c&aacute;mara y un montaje cuidado, muestran, en forma de <em>reels</em>, la pel&iacute;cula de un pasado id&iacute;lico o, al menos, m&aacute;s confortable que un presente incierto.
    </p><p class="article-text">
        La espa&ntilde;ola <strong>Roro Bueno</strong> (quien en repetidas ocasiones se alej&oacute; del mote &ldquo;tradwife&rdquo;, pero en los hechos representa a ese personaje), as&iacute; como <strong>Nara Smith</strong> y <strong>Hannah Neeleman</strong> (con su cuenta &ldquo;Ballerina Farm&rdquo;), en Estados Unidos, son las principales exponentes de esta tendencia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La española Roro Bueno y su novio Pablo. Tiene más de 6 millones de seguidores en Tik Tok donde sube videos en los que cuenta como hacer feliz a su pareja.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Preparando fastuosos banquetes desde cero, educando a sus hijos en el hogar o cosiendo su propia ropa, las <em>tradwives</em> no solo ofrecen a sus millones de seguidoras una afirmaci&oacute;n de la mujer como ama de casa por antonomasia, sino un modelo donde los ultraprocesados, la falta de tiempo y la tecnolog&iacute;a no marcan el paso de los d&iacute;as. Siempre de punta en blanco (pueden recoger huevos, realizar tareas de jardiner&iacute;a y amasar sin ensuciar sus vestidos) y con una sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        Estas creadoras de contenido (y reproductoras de ideolog&iacute;a) han atra&iacute;do la atenci&oacute;n de los medios, as&iacute; como de las usuarias tambi&eacute;n en estas latitudes. Pero, m&aacute;s all&aacute; de la curiosidad, en un pa&iacute;s con las caracter&iacute;sticas econ&oacute;micas, demogr&aacute;ficas, laborales, hist&oacute;ricas y sociales de Argentina, &iquest;es replicable el fen&oacute;meno? Si es as&iacute;, &iquest;a qu&eacute; escala y de qu&eacute; manera?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@roro.bueno/video/7391961614548798752" data-video-id="7391961614548798752" style="max-width: 605px;min-width: 325px;" > <section> <a target="_blank" title="@roro.bueno" href="https://www.tiktok.com/@roro.bueno?refer=embed">@roro.bueno</a> Ganamoss!!🫶🏻🇪🇸 @Selección española  <a title="eurocopa" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/eurocopa?refer=embed">#eurocopa</a> <a title="homemade" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/homemade?refer=embed">#homemade</a> <a title="españa" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/espa%C3%B1a?refer=embed">#españa</a> <a title="futbol" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/futbol?refer=embed">#futbol</a> <a title="croquetas" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/croquetas?refer=embed">#croquetas</a> <a title="tortilla" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/tortilla?refer=embed">#tortilla</a> <a title="recetafacil" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/recetafacil?refer=embed">#recetafacil</a> <a title="comidaespañola" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/comidaespa%C3%B1ola?refer=embed">#comidaespañola</a> <a title="recetarapida" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/recetarapida?refer=embed">#recetarapida</a> <a title="cocido" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/cocido?refer=embed">#cocido</a> <a target="_blank" title="♬ Storytelling - Adriel" href="https://www.tiktok.com/music/Storytelling-7031101555747080194?refer=embed">♬ Storytelling - Adriel</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
    </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Tradwives a la criolla?</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;A mi modo de ver, es un fen&oacute;meno propio de las redes sociales y no estoy muy segura de que pueda ser entendido como movimiento social&rdquo;, reflexiona Silvana Darr&eacute;, doctora en Ciencias Sociales y mag&iacute;ster en Estudios de G&eacute;nero. En este sentido, se pregunta &ldquo;si las audiencias que convocan esos perfiles se plantean desaf&iacute;os colectivos, si comparten objetivos comunes, si son capaces de generar acciones de incidencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista se&ntilde;ala una paradoja: &ldquo;Los mon&oacute;logos de fantas&iacute;a que proponen el retorno a los a&ntilde;os cincuenta del siglo pasado requieren del consumo, no de la movilizaci&oacute;n. Pienso, hipot&eacute;ticamente, que si estas audiencias se movilizaran en el &aacute;mbito p&uacute;blico a partir de objetivos comunes, terminar&iacute;an ocupando un espacio del cual reniegan, por su canto a la domesticidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella observa la &ldquo;invitaci&oacute;n a un estado de cosas que nunca existi&oacute;&rdquo;, una performance guionada y aspiracional para audiencias espec&iacute;ficas (donde las mujeres afroamericanas, inmigrantes o las latinas no tienen mucho lugar). Claro que esto se desarrolla con un trasfondo espec&iacute;fico: el avance de los grupos neoconservadores de extrema derecha, antifeministas y anti LGTB+, que promueven discursos de odio y alertan sobre la &ldquo;p&eacute;rdida de valores&rdquo; en torno a la familia &ldquo;natural&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Hannah Neeleman es “Ballerina Farm”, con más de 9 millones de seguidores en Instagram. Tiene 9 hijos y hace culto a la vida en su granja.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hist&oacute;ricamente los discursos hacia las madres y la prescripci&oacute;n de formas adecuadas de crianza han variado en funci&oacute;n de multiplicidad de factores, como las guerras, los niveles de desempleo, las crisis econ&oacute;micas, las migraciones a gran escala y los cambios demogr&aacute;ficos. Entonces, no es de extra&ntilde;ar que reaparezcan discursos que promuevan el retorno a la domesticidad&rdquo;, apunta Darr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        A la doctora, especialista en g&eacute;nero y cultura, le resulta dif&iacute;cil imaginar una traducci&oacute;n argentina del fen&oacute;meno por la distancia econ&oacute;mica y social que separa a la Argentina del Norte Global. &ldquo;La crisis actual hace dif&iacute;cil pensar que alguna audiencia pueda sentirse interpelada o convocada por un modelo clasista, racista, sexista y excluyente. El movimiento feminista en su gran diversidad ha tenido un importante recorrido, es masivo y est&aacute; formado mayoritariamente por j&oacute;venes&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una cuesti&oacute;n de clase</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mujeres conservadoras siempre ha habido. Lo que queda claro es que intentan formar opini&oacute;n, imponer un punto de vista que fundamentalmente romantiza la vida dom&eacute;stica y separarla de lo p&uacute;blico. Con la contradicci&oacute;n de que, a trav&eacute;s de las redes, se hacen famosas y ganan dinero&rdquo;, estima M&oacute;nica Tarducci, directora del Instituto de Investigaciones de Estudios de G&eacute;nero de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La experta menciona el caso de la segunda posguerra para recordar que no es la primera vez que surge en Estados Unidos una &ldquo;apoteosis de la femineidad&rdquo;. En el caso de las <em>tradwives</em>, recuerda, se apela a las mujeres de clase media acomodada, de tradici&oacute;n evang&eacute;lica y conservadora. Es decir, el estereotipo no solo deja afuera a mujeres que no son blancas ni religiosas, sino que excluye a la mayor&iacute;a de las mujeres pertenecientes al llamado &ldquo;cintur&oacute;n b&iacute;blico&rdquo; del pa&iacute;s, compuesto por familias de granjeros humildes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mujeres conservadoras siempre ha habido. Lo que queda claro es que intentan formar opinión, imponer un punto de vista que fundamentalmente romantiza la vida doméstica y separarla de lo público. Con la contradicción de que, a través de las redes, se hacen famosas y ganan dinero</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mónica Tarducci</span>
                                        <span>—</span> Directora del Instituto de Investigaciones de Estudios de Género (UBA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Tarducci, la emergencia de las <em>tradwives</em> como guardianas de valores ligados a la vida dom&eacute;stica no es ajena a la derechizaci&oacute;n de distintos pa&iacute;ses del mundo y los discursos mis&oacute;ginos, que aprovechan las crisis econ&oacute;micas para calar sobre el tejido social.
    </p><p class="article-text">
        Sobre si puede haber una traslaci&oacute;n a Argentina del fen&oacute;meno, la investigadora explora diversos &aacute;ngulos. Por un lado, recalca las diferencias entre el protestantismo anglosaj&oacute;n y la tradici&oacute;n local. En Argentina, constituye &ldquo;una religi&oacute;n misionera, con adeptos entre las camadas muy pobres, donde s&iacute; o s&iacute; las mujeres tienen que trabajar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es cierto que, en momentos de penuria econ&oacute;mica, esta concepci&oacute;n de la feminidad tradicional puede aliviar el hecho de no encontrar trabajo. Entonces, no s&oacute;lo se lleva bien con tiempos neoconservadores, sino con una &eacute;poca de profunda crisis econ&oacute;mica y de desempleo&rdquo;, suma. De todas formas, por lo que ha visto hasta ahora, las <em>tradwives</em> se mantienen como una cuesti&oacute;n del Norte.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DAFiTGrOeGu/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DAFiTGrOeGu/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DAFiTGrOeGu/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Hannah @Ballerina Farm (@ballerinafarm)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text"><strong>Los mandatos y los datos&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Los recorridos laborales, as&iacute; como el tiempo dedicado a las tareas no remuneradas en Argentina (como en el mundo) siguen sujetos a preceptos sociales, leyes y un entramado institucional machista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien las mujeres en Argentina se han incorporado masivamente al empleo, sigue habiendo una brecha de participaci&oacute;n considerable. De acuerdo con el INDEC, el 94,7% de los varones de entre 25 y 59 participa en el mercado de trabajo; en el caso de las mujeres, este n&uacute;mero desciende a 75,4%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al hacer un zoom en ese dato, surgen las grandes diferencias de g&eacute;nero, especialmente cuando aparecen las demandas de cuidado. &ldquo;Mientras la brecha entre quienes no tienen hijos es de 16 puntos porcentuales, cuando hay dos o m&aacute;s ni&ntilde;os en el hogar, esta brecha aumenta a casi 37 puntos porcentuales. Es decir, se reafirma una persistente divisi&oacute;n sexual del trabajo, ya que los varones incrementan su participaci&oacute;n en el empleo en un rol de proveedores y las mujeres refuerzan un rol de cuidadoras y toman decisiones sobre sus trayectorias laborales en relaci&oacute;n con la demanda de cuidados que hay en la familia. Para decirlo m&aacute;s claramente, once de cada cien mujeres que participaban en el mercado laboral se retiran al tener un hijo o hija, y este n&uacute;mero aumenta a veinticuatro de cada cien mujeres al tener dos o m&aacute;s hijos o hijas&rdquo;, detalla Delfina Schenone Sienra, directora del &aacute;rea de Pol&iacute;ticas del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tradwives buscan imponer una imagen de amas de casa aunque ganan dinero con sus cuentas en redes sociales."
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            <span class="title">
                Tradwives buscan imponer una imagen de amas de casa aunque ganan dinero con sus cuentas en redes sociales.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si miramos nuestra legislaci&oacute;n, podemos ver que sigue habiendo un fuerte esquema maternalista que asigna un rol de cuidado a las mujeres y a los varones un rol de proveedores&rdquo;, desarrolla la soci&oacute;loga. Pone el foco en las licencias por nacimiento: mientras las mujeres con trabajo registrado tienen noventa d&iacute;as, los varones solo cuentan con dos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esos dos d&iacute;as se estipularon en un inicio para que los padres pudieran inscribir a sus hijos al registro civil, no hab&iacute;a una expectativa de cuidados&rdquo;, subraya Schenone Sienra. Y remarca: &ldquo;Esa normativa tiene ya medio siglo&rdquo;. De la misma forma, puntualiza que, mientras las trayectorias laborales de los varones permanecen casi inalteradas cuando tienen hijos o hijas, las mujeres, en muchos casos, deben alterar sus recorridos seg&uacute;n las necesidades que existan: se retiran del mercado, disminuyen la cantidad de horas o cambian el empleo por uno m&aacute;s &ldquo;flexible&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Delfina Schenone Sienra, directora del &aacute;rea de Pol&iacute;ticas del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de pensar si nuevos discursos o discursos antiguos que buscan volver a tener vigencia pueden calar hondo en nuestro pa&iacute;s, es necesario mirar a lo que tenemos actualmente y entender que seguimos teniendo estructuras normativas, pol&iacute;ticas y pr&aacute;cticas culturales que siguen asignando un rol de cuidado principalmente a las mujeres&rdquo;, distingue la especialista. Apela a lo que la soci&oacute;loga estadounidense Arlie Hochschild llama la revoluci&oacute;n estancada: mientras las mujeres &ldquo;salieron&rdquo; al mercado laboral, los varones no &ldquo;entraron&rdquo; al mundo dom&eacute;stico en la misma medida y eso solo nos ha sobrecargado de tareas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes de pensar si nuevos discursos o discursos antiguos que buscan volver a tener vigencia pueden calar hondo en nuestro país, es necesario mirar a lo que tenemos actualmente y entender que seguimos teniendo estructuras normativas, políticas y prácticas culturales que siguen asignando un rol de cuidado principalmente a las mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delfina Schenone Sienra</span>
                                        <span>—</span> Directora del área de Políticas del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA).
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Apunta que &ldquo;para muchas puede tornarse atractivo pensar que es demasiado trabajo ocuparse de todo y que las reivindicaciones feministas fueron un &lsquo;enga&ntilde;o&rsquo;&rdquo;: para combatir esto, considera urgente el involucramiento de los varones en estas tareas dom&eacute;sticas y de cuidado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que tener cuidado con estos discursos enga&ntilde;osos que promueven una &lsquo;vuelta al hogar y la familia&rsquo; como &uacute;nica ocupaci&oacute;n, transmitiendo que es un entorno de armon&iacute;a y paz. Los datos y la evidencia muestran que los hogares siguen siendo el principal &aacute;mbito donde se ejerce la violencia hacia las mujeres&rdquo;. Se centra en dos datos: una de cada dos mujeres que est&aacute;n o han estado en pareja atraves&oacute; alg&uacute;n tipo de violencia de g&eacute;nero en el &aacute;mbito dom&eacute;stico. Espec&iacute;ficamente, el 23% de las mujeres de Argentina sufre violencia econ&oacute;mica: es decir que &ldquo;se le restringe el uso de fondos, el acceso a cuentas bancarias, el manejo del dinero familiar o personal, o sufren control de los gastos, as&iacute; como la prohibici&oacute;n de trabajar o estudiar&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una breve historia de la domesticidad (y c&oacute;mo romperla)</strong></h2><p class="article-text">
        La reclusi&oacute;n de la mujer al &aacute;mbito hogare&ntilde;o no es natural. Tiene una historia de hitos, rebeld&iacute;a, retrocesos y avances. En 1834, la activista francesa Claire D&eacute;mar formul&oacute; una pregunta: &ldquo;Es necesario que la mujer haga una obra, cumpla una funci&oacute;n. Y &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;a hacerlo si sigue condenada a dedicar una parte, m&aacute;s o menos larga de su vida a los cuidados requeridos por la educaci&oacute;n de uno o varios hijos?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;mar ten&iacute;a una propuesta radical: terminar con la &ldquo;ley de sangre&rdquo; y liberar la creatividad femenina. Es decir, politizar la maternidad, quitarla del &aacute;mbito &ldquo;natural&rdquo; y privado, habilitando una crianza social y compartida, con un fuerte rol del Estado, para que todas tuvieran la posibilidad de elegir y crear.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@roro.bueno/video/7408553192713227553" data-video-id="7408553192713227553" style="max-width: 605px;min-width: 325px;" > <section> <a target="_blank" title="@roro.bueno" href="https://www.tiktok.com/@roro.bueno?refer=embed">@roro.bueno</a> Con tanto skincare como embajadora <a title="ldb" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/ldb?refer=embed">#LDB</a> voy a tener el novio con la mejor piel del mundo ;) @Vichy Laboratoires @La Roche-Posay @CeraVe  <a title="costura" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/costura?refer=embed">#costura</a> <a title="handmade" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/handmade?refer=embed">#handmade</a> <a title="coser" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/coser?refer=embed">#coser</a> <a title="conjunto" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/conjunto?refer=embed">#conjunto</a> <a title="skincare" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/skincare?refer=embed">#skincare</a> <a title="cita" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/cita?refer=embed">#cita</a> <a title="ceraveespaña" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/ceraveespa%C3%B1a?refer=embed">#CeraveEspaña</a> <a title="vichylaboratoires" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/vichylaboratoires?refer=embed">#VichyLaboratoires</a> <a title="mevsdehydration" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/mevsdehydration?refer=embed">#MEvsDEHYDRATION</a> <a title="larocheposay" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/larocheposay?refer=embed">#LaRochePosay</a> <a target="_blank" title="♬ Scandalo al sole - Percy Faith" href="https://www.tiktok.com/music/Scandalo-al-sole-7029658464998443009?refer=embed">♬ Scandalo al sole - Percy Faith</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        En Argentina, esta dicotom&iacute;a entre expectativa social y rebeli&oacute;n se expres&oacute; con claridad en 1896, cuando las comunistas an&aacute;rquicas que publicaban el peri&oacute;dico <em>La voz de la mujer</em> consagraron la frase &ldquo;Ni Dios, ni patr&oacute;n, ni marido&rdquo;. Contra los &ldquo;infames explotadores&rdquo; y los &ldquo;viles esposos &rdquo;, exig&iacute;an su &ldquo;parte de placeres en el banquete de la vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 1926 s&oacute;lo el 35% de los hogares obreros eran mantenidos s&oacute;lo por el salario del padre en una muestra que presupone que exist&iacute;a una familia nuclear y que hab&iacute;a un padre. Pero, tambi&eacute;n, en el otro extremo de la sociedad, las mujeres de la &eacute;lite no cuidaban en exclusividad a sus hijos e hijas. Ellos estaban a cargo de mujeres empleadas que incluso los amamantaban&rdquo;, agrega Isabella Cosse, doctora en Historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de falta de derechos pol&iacute;ticos y civiles, se ofrec&iacute;a una sola variante posible de feminidad, ligada a la devoci&oacute;n a la casa, los hijos y el marido. El imperativo &ndash;reforzado institucional y culturalmente&ndash; se enfrent&oacute; tempranamente a la realidad situaci&oacute;n material de un gran sector de la sociedad, as&iacute; como a la resistencia de obreras e intelectuales que no estaban dispuestas a renunciar a sus aspiraciones personales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso aquellas que no se inscrib&iacute;an dentro de la tradici&oacute;n feminista. Es el caso de la educadora y escritora sin tutelaje Herminia Brumana, quien en 1931 public&oacute;: &ldquo;He aqu&iacute;, me digo, que en esta noche soy due&ntilde;a de mi destino. &iexcl;Lo son, acaso, todas estas mujeres que est&aacute;n en su casa atadas a la voluntad de un marido o de un padre! &iexcl;Cu&aacute;ntas de ellas tendr&aacute;n deseos de salir en una noche as&iacute;, estrellada, para ir a &lsquo;ninguna parte&rsquo; taconeando por esas veredas, sin m&aacute;s rumbo que la casualidad ni m&aacute;s gu&iacute;a que el azar! Me da tristeza su condici&oacute;n de esclavas disimuladas&rdquo;. Claro que no todas las mujeres ten&iacute;an el mismo margen de maniobra a la hora de decidir.
    </p><p class="article-text">
        Cosse estudi&oacute; revistas como <em>Para Ti</em> o <em>Vosotras</em> y lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n: mientras una parte de los art&iacute;culos ensalzaban el casamiento como la puerta de la felicidad, los otros, referidos a la vida despu&eacute;s de casarse, ense&ntilde;aban a lidiar con esas frustraciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron, justamente, esas frustraciones que estallaron en la segunda ola feminista en los a&ntilde;os sesenta y setenta que, en nuestro pa&iacute;s, se expres&oacute; en un feminismo capilar con micro batallas cotidianas&rdquo;, ampl&iacute;a. Esta &ldquo;devaluaci&oacute;n del sue&ntilde;o dom&eacute;stico&rdquo; estuvo unido al &ldquo;deseo de las mujeres (a tener una vida propia, a ser tratadas con igualdad, a imaginar su propia libertad) pero, tambi&eacute;n, a pensar que la respetabilidad no radicaba m&aacute;s en una forma un&iacute;voca y excluyente de vivir la vida, la maternidad, la familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Especialista en g&eacute;nero y familia, explica que el modelo dom&eacute;stico de la mujer &ldquo;no puede pensarse si no es entramada en las jerarqu&iacute;as sociales y familiares&rdquo;. La condici&oacute;n de madre, esposa y ama de casa expresaba la capacidad econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social de un var&oacute;n y un grupo familiar para que eso fuese posible.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@naraazizasmith/video/7425369143966174506" data-video-id="7425369143966174506" style="max-width: 605px;min-width: 325px;" > <section> <a target="_blank" title="@naraazizasmith" href="https://www.tiktok.com/@naraazizasmith?refer=embed">@naraazizasmith</a> Slim got a haircut and looks like a teenager and Whimsy Lou started solids🥹 <a title="easyrecipe" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/easyrecipe?refer=embed">#easyrecipe</a> <a title="homecooking" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/homecooking?refer=embed">#homecooking</a> <a title="fypシ" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/fyp%E3%82%B7?refer=embed">#fypシ</a> <a title="cravings" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/cravings?refer=embed">#cravings</a> <a title="dessert" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/dessert?refer=embed">#dessert</a> <a title="mexican" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/mexican?refer=embed">#mexican</a> <a target="_blank" title="♬ La vie en rose (Cover Edith Piaf) - 田东昱" href="https://www.tiktok.com/music/La-vie-en-rose-Cover-Edith-Piaf-7095736264514717732?refer=embed">♬ La vie en rose (Cover Edith Piaf) - 田东昱</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La visi&oacute;n tradicional estuvo siempre en contraposici&oacute;n con la realidad en forma conflictiva y emergi&oacute; expresando la reluctancia a las transformaciones &lsquo;modernas&rsquo;, los temores y las ansiedades que provocaban la posibilidad de transformar el orden de g&eacute;nero&rdquo;, se explaya la historiadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trayendo el fen&oacute;meno a la actualidad, indica que, detr&aacute;s de las consignas de vuelta a la domesticidad, probablemente existan tambi&eacute;n preocupaciones y temores por las transformaciones en curso, ligadas a la econom&iacute;a, los cambios culturales y en los roles de g&eacute;nero. &ldquo;No es dif&iacute;cil pensar que en este momento pueda suceder algo semejante&rdquo;, comenta Cosse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, los debates en torno a la crianza y las tareas de cuidado contin&uacute;an vigentes porque el doble &ldquo;trabajo no pago&rdquo; (que, como marcaron las militantes setentistas, no es <em>solo </em>amor) y los estereotipos siguen pesando fundamentalmente sobre las mujeres. Pero distintas generaciones de feministas disponen de discusiones, movilizaciones y aprendizajes, como llave para abrir las puertas del hogar y encerrar viejos mandatos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jazmín Bazán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tradwives-modelo-no-apto-importacion_1_11821838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Nov 2024 03:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tradwives: un modelo no apto para importación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tradwives,Igualdad de género,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Tradwives’: los peligros del antifeminismo camuflado de amor y cuidados que empieza a llegar por redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-redes-sociales_1_11560773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6ef79e9-5e54-4326-9b72-1a89803ccafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Tradwives’: los peligros del antifeminismo camuflado de amor y cuidados que empieza a llegar por redes sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este fenómeno que en España es "aún incipiente" tiene raíces claramente conservadoras y antifeministas; vende a las mujeres la idea de que la felicidad pasa por volver a la división sexual del trabajo y crea una fantasía para los hombres que se sienten damnificados por las décadas de avances en igualdad</p></div><p class="article-text">
        Son mujeres mayoritariamente blancas, de clase media-alta y normativas. Ponen una voz aguda al hablar y sonr&iacute;en levemente mientras preparan una receta elaborada para un novio o un marido que volver&aacute; a casa a la noche. Van despampanantes; no parecen preocuparles los problemas de higiene si cocinan con anillos o con el pelo largo suelto, ni que la harina u otros ingredientes les manchen sus vestidos. Sus criaturas corriendo por la casa no les alteran la calma. Son las <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tradwife" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>tradwives</em></a> &mdash;mezcla de <em>traditional</em> y <em>wife</em> (tradicional y esposa)&mdash;, un fen&oacute;meno en las redes sociales estadounidenses que comienza a verse de forma incipiente en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las <em>tradwives </em>son mujeres con una est&eacute;tica que evoca a mediados del siglo pasado, aunque a veces con un toque m&aacute;s moderno y ligeramente sensual. En sus videos cocinan o cuidan la casa mientras hablan de lo bien que les sienta ese estilo de vida. &ldquo;Te venden una fantas&iacute;a a vos, que est&aacute;s cansada de tu trabajo, y te dicen que la felicidad real pasa por esa feminidad r&iacute;gida y la vuelta a la divisi&oacute;n sexual del trabajo&rdquo;, analiza Silvia D&iacute;az, soci&oacute;loga y coautora del informe <a href="https://www.adolescenciayjuventud.org/wp-content/uploads/2021/02/Jovenes_en_la_Manosfera_Centro-Reina-Sofia_FAD.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>J&oacute;venes en la manosfera</em></a>. Este mensaje no siempre es expl&iacute;cito, sino que queda impl&iacute;cito a veces a trav&eacute;s de la est&eacute;tica: &ldquo;Una apariencia de los a&ntilde;os 50 contextualizada hoy es ideolog&iacute;a&rdquo;, afirma D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        La predisposici&oacute;n a llegar a formar parte de la &ldquo;radicalizaci&oacute;n <em>tradwife</em>&rdquo; depende de cada persona, dice D&iacute;az, pero &ldquo;es dif&iacute;cil no caer en esta fantas&iacute;a de que la felicidad est&aacute; tan cerca tuyo, que s&oacute;lo tienes que abandonar el feminismo y dedicarte a tu vida 'natural' de cuidar&rdquo; porque apela a &ldquo;sentimientos muy primarios&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El fenómeno &#039;tradwife&#039; vende a las mujeres la autorrealización y felicidad que tal vez no encuentren en su trabajo, y a los hombres una reafirmación de su masculinidad ante los avances en igualdad de las últimas décadas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para esta investigadora, el contenido <em>tradwife</em> no est&aacute; solo dirigido a mujeres. Apela tambi&eacute;n a hombres que sienten que los avances del feminismo menoscabaron su hombr&iacute;a y reafirma su masculinidad mostrando a &ldquo;una mujer con voz ani&ntilde;ada, sumisa, que nunca te va a decir que no y adem&aacute;s tiene buen cuerpo&rdquo;, explica la soci&oacute;loga. En este caso, creer real la <em>performance</em> de este tipo de contenido depende mucho de la edad: &ldquo;No es lo mismo consumir estos videos siendo un hombre de 35 que un preadolescente de 12&rdquo;, declara D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        Las creadoras de contenido <em>tradwife</em> idealizan una vuelta al siglo pasado y un abandono del mercado de trabajo por parte de las mujeres, que quedar&iacute;an sin fuentes de ingresos propias. Esto choca con la realidad de la mayor&iacute;a de estas <em>influencers</em>: son empresarias cuyo trabajo es crear contenido en redes sociales y monetizarlo. La contradicci&oacute;n de vender una realidad que no querr&iacute;as para ti no es nueva: &ldquo;Est&aacute; pasando como con la Secci&oacute;n Femenina: se encargaba de crear la idea del '&aacute;ngel del hogar' para las mujeres, pero sus lideresas eran todo lo contrario; mujeres independientes y solteras que ocupaban espacios y tareas p&uacute;blicas&rdquo;, contextualiza Sara L&oacute;pez, historiadora y cofundadora de <a href="https://herstoricas.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Herst&oacute;ricas</a>.
    </p><h2 class="article-text">Un fen&oacute;meno pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Los tres millones y medio de seguidores en TikTok de la <em>influencer</em> espa&ntilde;ola RoRo est&aacute;n acostumbrados al guion de sus videos: su pareja le pide algo, ella lo concede, normalmente con una receta que lleva horas preparar, y su novio termina contento. Esta empresaria es la &uacute;nica creadora de contenido <em>tradwife</em> con muchos seguidores en Espa&ntilde;a. De momento, Silvia D&iacute;az ve este fen&oacute;meno como &ldquo;a&uacute;n incipiente&rdquo;: &ldquo;No s&eacute; si va a explotar como hizo la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">manosfera</a>; habr&aacute; que monitorearlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de contenido llega a Espa&ntilde;a desde Estados Unidos, donde gan&oacute; prominencia desde 2020. A diferencia de RoRo, all&iacute; tienen un discurso pol&iacute;tico expl&iacute;cito y claramente antifeminista y de derechas. <a href="https://gnet-research.org/2023/07/07/tradwives-the-housewives-commodifying-right-wing-ideology/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un estudio de la Universidad de Massey</a> sigui&oacute; durante diez meses a un total de 36 <em>influencers</em> de esta tendencia y encontr&oacute; que &ldquo;estas mujeres usan la radicalizaci&oacute;n ideol&oacute;gica y una comprensi&oacute;n sofisticada de las redes sociales para mercantilizar ideolog&iacute;a de derechas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, las mujeres que se graban fingiendo ser una &ldquo;esposa tradicional&rdquo; no solo lo venden como deseable, sino que cargan de mensajes pol&iacute;ticos sus videos. El estudio antes mencionado concluye que todas se encuadran de forma m&aacute;s o menos extrema en la derecha pol&iacute;tica, desde conservadoras a supremacistas blancas o fundamentalistas religiosas. La comunidad online <em>The Tradwife Club</em> tiene como lema &ldquo;fe, feminidad, estilo de vida y matrimonio&rdquo; y entre sus consejos culinarios se vislumbra la ideolog&iacute;a detr&aacute;s: frases como &ldquo;lo que hoy aprendemos se lo ense&ntilde;aremos a nuestras hijas&rdquo; o alusiones a dejar el trabajo o a educar a la prole fuera del sistema educativo reglado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Estados Unidos, las &#039;tradwives&#039; son abiertamente políticas en un rango que va desde el conservadurismo al fundamentalismo religioso o la supremacía blanca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso espa&ntilde;ol no es tan extremo. En una <a href="https://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/roro-bueno-influencer-cocina-mas-polemica-pablo-novio-mayor-inspiracion_2024072466a0ff97b40b9c000185c5dc.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrevista en Espejo P&uacute;blico</a>, RoRo aclaraba que su novio no le pide nada, sino que forma todo parte de un teatro: ella lleva las riendas. No se somete a su pareja y su vida tal y como la muestra en sus videos es parte del <em>show</em>, pero algunos de sus seguidores no son conscientes de que lo que ven no es real: cuando se viraliz&oacute; en Twitter un v&iacute;deo de la <em>influencer</em>, fueron varios los hombres que salieron a decir &ldquo;esto es todo lo que pedimos&rdquo; y a asegurar que RoRo &ldquo;es la novia perfecta&rdquo;. D&iacute;az ve &ldquo;peligroso&rdquo; que algunos hombres piensen que la <em>performance</em> es realidad y exijan ese modelo a sus parejas: &ldquo;A estos hombres les atrae la fantas&iacute;a de la mujer que est&aacute; hecha para &eacute;l; no quieren una compa&ntilde;era de vida que les aporte, sino que les d&eacute;: quieren consumir su mano de obra y su cuerpo. Las <em>tradwives</em> restauran el poder masculino patriarcal que se ha ido diluyendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, opina.
    </p><h2 class="article-text">Una vuelta a los a&ntilde;os 50</h2><p class="article-text">
        Monica Ainley, periodista, prob&oacute; a principios de este a&ntilde;o a <a href="https://www.vogue.co.uk/article/trad-wife-trend" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">vivir durante una semana la vida de una </a><a href="https://www.vogue.co.uk/article/trad-wife-trend" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>tradwife</em></a>. Dej&oacute; de trabajar para dedicarse en exclusiva a la crianza y al cuidado de sus hijos y pidi&oacute; a su marido un pago diaria para no usar su propio dinero. Se sinti&oacute; aburrida y &ldquo;muerta por dentro&rdquo;, cuenta en un art&iacute;culo en la revista <em>Vogue Britain</em>: &ldquo;Mi mundo es diminuto comparado con el suyo [el de su marido], es como si viviera vicariamente a trav&eacute;s de lo que &eacute;l me cuenta&rdquo;. Esta sensaci&oacute;n tambi&eacute;n la ten&iacute;an las mujeres estadounidenses de los a&ntilde;os 50, la &eacute;poca a la que remiten las <em>tradwives</em>: &ldquo;Mujeres que estudiaron en las universidades y trabajaron en el periodo de entreguerras se ven recluidas en casa al casarse y se preguntan al acostarse si eso es todo lo que les espera en la vida&rdquo;, explica la historiadora Sara L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        A las mujeres de ese periodo hist&oacute;rico <a href="https://www.rtve.es/television/20210309/condensador-fluzo-mujeres-betty-friedan/2081288.shtml" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">les hab&iacute;an vendido que la felicidad era tener la casa perfecta y un aspecto cuidado, pero &ldquo;es imposible que te llene algo que te</a> metieron a la fuerza&rdquo;, opina L&oacute;pez, que se&ntilde;ala que en ese momento aument&oacute; el consumo de antidepresivos. Aun as&iacute;, los mensajes sociales que impulsaban a las mujeres de entonces a dedicarse en exclusiva al hogar pueden tener sus ecos hoy: aunque Monica Ainley cerr&oacute; su experimento concluyendo no quer&iacute;a ser una &ldquo;esposa tradicional&rdquo;, en algunos momentos se cuestion&oacute; si esa vida pod&iacute;a ser para ella: &ldquo;Tal vez mi vocaci&oacute;n sea servir a las tres personas que m&aacute;s quiero [su marido e hijos]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Silvia D&iacute;az, el posible atractivo para las mujeres de la vida <em>tradwife</em> es que estas creadoras de contenido la plantean en t&eacute;rminos de cambiar la ansiedad y el estr&eacute;s del trabajo asalariado por los cuidados y el amor en el hogar. Prometen que la realizaci&oacute;n personal que tal vez no est&eacute;s consiguiendo en el mundo laboral la conseguir&aacute;s si abandon&aacute;s la esfera p&uacute;blica. &ldquo;Estoy en mi casa tranquila, en paz; no me hace sentir realizada hacer informes, sino hacerle una papilla a mi hija o la comida a mi marido&rdquo;, ejemplifica D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        Las <em>tradwives</em> estadounidenses encuentran su vida ideal en los <a href="https://theconversation.com/far-right-tradwives-see-feminism-as-evil-their-lifestyles-push-back-against-the-lie-of-equality-219000" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">roles de g&eacute;nero existentes en los a&ntilde;os 50</a>, pero <a href="https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/11657/1/Feminismos_12_09.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">no hace falta irse tan lejos en el caso espa&ntilde;ol</a> para encontrar esa sumisi&oacute;n a la pareja: el C&oacute;digo Civil franquista recog&iacute;a la obligaci&oacute;n de las esposas de obedecer a sus maridos. Adem&aacute;s, la licencia marital vigente hasta 1975 les prohib&iacute;a abrir una cuenta bancaria o firmar un contrato sin permiso de su esposo. Cumplir las normas legales no bastaba para que el r&eacute;gimen dejara tranquilas a las mujeres: para todas aquellas que consideraba &ldquo;descarriadas&rdquo; &mdash;desde ejercer la prostituci&oacute;n a llevar minifalda o militar en el antifranquismo&mdash; estaba el encierro y adoctrinamiento nacionalcat&oacute;lico del Patronato de Protecci&oacute;n de la Mujer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deva Mar Escobedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-redes-sociales_1_11560773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jul 2024 09:31:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Tradwives’: los peligros del antifeminismo camuflado de amor y cuidados que empieza a llegar por redes sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Violencia de género,Machismo,Tradwives]]></media:keywords>
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