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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mujeres y microtráfico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mujeres-y-microtrafico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mujeres y microtráfico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Probada necesidad: la historia de la mujer que aceptó ser "mula" para curar a su hija y fue absuelta por la Justicia de Jujuy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/unidad-de-investigacion/probada-necesidad-historia-mujer-acepto-mula-curar-hija-absuelta-justicia-jujuy_1_11568734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5e1a502-348f-4276-9ebf-ad36246abadd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099938.jpg" width="4948" height="2783" alt="Probada necesidad: la historia de la mujer que aceptó ser &quot;mula&quot; para curar a su hija y fue absuelta por la Justicia de Jujuy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apremiada por el objetivo de conseguir dinero para operar a su hija, Maribel Rodríguez aceptó transportar droga en el cuerpo entre Bolivia y la Argentina. Es el punto de partida de un caso que muestra el cambio de cultura judicial respecto de las mujeres de la frontera. Una nueva historia del especial de la Red Federal de Periodismo Judicial en la Unidad de Investigación (UDI) de elDiarioAR.</p></div><p class="article-text">
        Maribel Rodr&iacute;guez se puso en contacto con la persona indicada en la frontera, en la ciudad boliviana de Yacuiba. Le dieron el paquete y la promesa: 700 d&oacute;lares. &ldquo;Ten&iacute;a que adosarlo a mi panza&rdquo;, record&oacute;. Dec&iacute;a que s&iacute; a todo, era la primera vez que hac&iacute;a algo parecido. Nunca hab&iacute;a estado en una situaci&oacute;n as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emprendi&oacute; viaje desde Salvador Mazza, provincia de Salta, frontera seca con Yacuiba, con destino a C&oacute;rdoba, acompa&ntilde;ada de un kilo de coca&iacute;na y de su hijita. A cada paso la consum&iacute;an un poco m&aacute;s los nervios y la culpa.
    </p><p class="article-text">
        En Jujuy, un operativo protocolar de Gendarmer&iacute;a fren&oacute; el micro. La requisaron: 998 gramos de coca&iacute;na. Qued&oacute; detenida y la imputaron por transporte de coca&iacute;na, un delito penado con entre cuatro y 15 a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Pero parad&oacute;jicamente fue absuelta. Mario Ju&aacute;rez Almaraz, juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Jujuy, la exculp&oacute;. El magistrado acogi&oacute; los fundamentos de la defensa p&uacute;blica: el contexto en el que viv&iacute;an ella y sus hijos no le hab&iacute;a dejado otra opci&oacute;n que transportar la coca&iacute;na. Algo que en el derecho penal se conoce como &ldquo;estado de necesidad justificante o exculpante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La imputada hab&iacute;a sufrido una salvaje violencia de g&eacute;nero durante seis a&ntilde;os. No ten&iacute;a el secundario completo, tampoco hab&iacute;a accedido al mercado laboral formal. Sus ingresos eran m&iacute;nimos, ni ella ni sus hijos gozaban de cobertura m&eacute;dica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Yacuiba, Bolivia, Maribel se puso en contacto con la persona que le habían indicado en la frontera."
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            <span class="title">
                En Yacuiba, Bolivia, Maribel se puso en contacto con la persona que le habían indicado en la frontera.                            </span>
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        Pero el gran detonante para la absoluci&oacute;n fue otro: la malformaci&oacute;n cong&eacute;nita de su hija en la mano izquierda. Cuando Maribel la llev&oacute; al Hospital Materno Infantil de Salta, los m&eacute;dicos le advirtieron que cuanto m&aacute;s se postergara la cirug&iacute;a, menos posibilidades ten&iacute;a la ni&ntilde;a de recuperar la mano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El accionar de Rodr&iacute;guez estuvo justificado porque, con aquel, intent&oacute; darle calidad de vida a su hija y la situaci&oacute;n de vulnerabilidad en la que se encontraba la posicion&oacute; frente al delito como &uacute;nica alternativa posible&rdquo;, concluy&oacute; el juez Ju&aacute;rez Almaraz en su fallo absolutorio. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la disyuntiva, Maribel eligi&oacute; el mal menor. &iquest;Transportar un kilo de coca&iacute;na o que tal vez su hija nunca pudiera recuperar la funcionalidad de la mano? El inciso tercero del art&iacute;culo 34 del C&oacute;digo Penal de Argentina estipula que no habr&aacute; castigo para quien cometa un mal con el fin de evitar otro mayor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Maribel recuper&oacute; la libertad, mas no la calma. El fiscal federal subrogante Sebasti&aacute;n Gabriel Jure apel&oacute; la absoluci&oacute;n. El 10 de diciembre de 2019 el caso recay&oacute; en la Sala III de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal. Los magistrados Eduardo Riggi, Liliana Catucci y Juan Carlos Gemignani dieron vuelta el veredicto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda instancia y ya en la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, el tribunal fall&oacute; por mayor&iacute;a a favor de la postura del fiscal Jure, y los jueces decidieron mayoritariamente condenar a Maribel Rodr&iacute;guez por el delito de transporte de coca&iacute;na.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lo general, las reclutan señoras conocidas de un conocido. O directamente ni las conocen y las cruzan en la calle para ofrecer el trabajo. Cuando las detienen no saben nada, ni quién las contrató ni de dónde sale la droga.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Matías Gutiérrez Perea.</span>
                                        <span>—</span> Coordinador de las unidades del Ministerio Público de la Defensa en Salta y Jujuy.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Ministerio P&uacute;blico Fiscal esgrimi&oacute; que, si bien la acusada hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero, no recib&iacute;a agresiones al momento de cometer el delito porque la relaci&oacute;n con el padre de sus hijos hab&iacute;a terminado meses atr&aacute;s. Argument&oacute; tambi&eacute;n que existen hospitales p&uacute;blicos donde podr&iacute;a haber tratado la malformaci&oacute;n. Y que la nena no se encontraba en una situaci&oacute;n de vida o muerte que justificara la urgencia de conseguir dinero a cualquier costo.
    </p><p class="article-text">
        Ante la condena, lleg&oacute; tambi&eacute;n la apelaci&oacute;n de la defensa. Otra sala de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal, la Sala II, anul&oacute; la condena y orden&oacute; que un juez volviera a revisar el caso y le pusiera punto final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue que el expediente lleg&oacute; a las manos de &Aacute;ngela Ester Ledesma, jueza de Casaci&oacute;n, quien volvi&oacute; a absolver de culpa y cargo a Maribel Rodr&iacute;guez el 5 de marzo de 2021. La jueza desarm&oacute; los fundamentos del fiscal Jure. &ldquo;Desconocer la situaci&oacute;n de necesidad que prim&oacute; sobre Maribel Rodr&iacute;guez implica caer en una mirada sesgada del caso, carente de toda perspectiva de g&eacute;nero, propia de las estructuras androc&eacute;ntricas&rdquo;, se lee en el fallo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la jueza, el fiscal Jure hab&iacute;a omitido que para atenderse en el hospital infantil de Salta, Maribel y su hija ten&iacute;an un viaje de 14 horas ida y vuelta. Les era imposible sostener econ&oacute;micamente la operaci&oacute;n que podr&iacute;a costar hasta 4.500 d&oacute;lares m&aacute;s la estad&iacute;a de la internaci&oacute;n. Si bien Maribel no era golpeada por su ahora ex pareja al momento del delito, segu&iacute;a sufriendo violencia econ&oacute;mica y psicol&oacute;gica, argument&oacute; Ledesma.
    </p><p class="article-text">
        La causa contra Maribel pas&oacute; por las manos de cinco jueces. Tres concluyeron que no correspond&iacute;a condenarla.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un barrio de Salvador Mazza, Salta, de donde Maribel partió, junto a su hija, en micro y con dirección a Córdoba."
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                Un barrio de Salvador Mazza, Salta, de donde Maribel partió, junto a su hija, en micro y con dirección a Córdoba.                            </span>
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        Despu&eacute;s de la &uacute;ltima sentencia, Maribel recuper&oacute; las riendas de su vida. Ya alejada de los vaivenes de los tribunales, conoci&oacute; a su actual pareja y fue mam&aacute; por tercera vez. Sigue viviendo en Salvador Mazza, a pasos de la frontera que le ense&ntilde;&oacute; c&oacute;mo funciona la sa&ntilde;a injusta con el &uacute;ltimo eslab&oacute;n del tr&aacute;fico de coca&iacute;na, las mujeres m&aacute;s necesitadas son piezas tan importantes como descartables para el crimen organizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Maribel no logr&oacute; juntar el dinero para tratar a Zamira, que est&aacute; en segundo grado y tiene una maestra especial que la ayuda a adaptarse y mejorar todo lo posible la funcionalidad de su mano izquierda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un negocio redondo para los narcos</strong></h2><p class="article-text">
        Bolivia y Argentina comparten 742 kil&oacute;metros de frontera. Buena parte del contrabando pasa por ah&iacute;, incluidos los peque&ntilde;os cargamentos de entre uno y ocho kilos de coca&iacute;na en el cuerpo de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Cada semana son detenidas unas diez mujeres, que la prensa y la polic&iacute;a llaman &ldquo;mulas&rdquo; o &ldquo;bagayeras&rdquo; y que viajan desde los pasos de frontera de Salta y Jujuy, seg&uacute;n el Ministerio P&uacute;blico de la Defensa.
    </p><p class="article-text">
        El crimen organizado mueve la coca&iacute;na con mujeres porque es una opci&oacute;n econ&oacute;mica y segura. Cada una recibe un pago de entre US$600 y US$1.000 por viaje, posiblemente mucho menos que lo que costar&iacute;a garantizar la log&iacute;stica a trav&eacute;s de una cadena de coimas a quienes tienen a cargo los controles, coinciden actores de la Justicia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El accionar de Rodríguez estuvo justificado porque, con aquel, intentó darle calidad de vida a su hija y la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la posicionó frente al delito como única alternativa posible.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juez Juárez Almaraz.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ser &ldquo;mula&rdquo;, record&oacute; Maribel al tel&eacute;fono, &ldquo;era algo que pagaba bien&rdquo;. Despu&eacute;s de que Maribel le contara los habituales episodios de violencia a una &ldquo;amiga&rdquo;, despu&eacute;s de que se mostrara dispuesta a todo para conseguir el dinero que le devolviera la funcionalidad de la mano a su hija, le lleg&oacute; la propuesta para juntar mucho dinero en poco tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que la coca&iacute;na cruce fronteras en el cuerpo de las mujeres es un m&eacute;todo seguro para el capitalista. Las organizaciones &ldquo;buscan personas con necesidades a quienes les sea imposible decir que no. Y esa persona casi nunca conoce qui&eacute;n la contrat&oacute;&rdquo;, dijo Eduardo Villalba, titular de la Unidad Fiscal Federal de Salta. &ldquo;En una causa que tuve en Jujuy, hab&iacute;a una persona que buscaba mujeres que tuvieran familiares enfermos&rdquo;, explic&oacute; Villalba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los tribunales fronterizos llegan &ldquo;muchas mujeres de Bolivia, de comunidades abor&iacute;genes inclusive, algunas s&oacute;lo hablan quechua, vienen de situaciones de vulnerabilidad de toda naturaleza. Las captan y las mandan para ac&aacute;&rdquo;, dijo Mat&iacute;as Guti&eacute;rrez Perea, coordinador de las unidades del Ministerio P&uacute;blico de la Defensa en Salta y Jujuy.
    </p><p class="article-text">
        Jefas de familia, j&oacute;venes, sin antecedentes, v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, sin estudios completos ni posibilidades de salida laboral. Casi todas las mujeres que resultan detenidas por contrabandear coca&iacute;na son representadas por un defensor p&uacute;blico ante la Justicia. &ldquo;Por lo general, las reclutan se&ntilde;oras conocidas de un conocido. O directamente ni las conocen y las cruzan en la calle para ofrecer el trabajo. Cuando las detienen no saben nada, ni qui&eacute;n las contrat&oacute; ni de d&oacute;nde sale la droga&rdquo;, relat&oacute; Guti&eacute;rrez Perea, quien, como defensor de oficio, represent&oacute; a Maribel Rodr&iacute;guez ante el Tribunal de Jujuy en el que la absolvieron en primera instancia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desconocer la situación de necesidad que primó sobre Maribel Rodríguez implica caer en una mirada sesgada del caso, carente de toda perspectiva de género, propia de las estructuras androcéntricas.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fallo judicial.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie transporta droga para comprarse un celular nuevo. Todos los casos se explican por necesidades que no se pueden solventar por el camino legal&rdquo;, sintetiz&oacute; Guti&eacute;rrez Perea.
    </p><p class="article-text">
        Estas mujeres aceptan cometer el delito confiadas en que no van a ser detenidas: es un fen&oacute;meno que existe hace d&eacute;cadas, seg&uacute;n el coordinador de defensores p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vulnerabilidad llevan a l&iacute;mites mortales a estas mujeres. Algunas aceptan transportar la coca&iacute;na dentro de sus cuerpos, dosificada en c&aacute;psulas. Un envoltorio roto puede ser fatal.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, entre 2023 y el primer trimestre de 2024 no se registraron casos en Salta y Jujuy. La metodolog&iacute;a desapareci&oacute; del radar de la Justicia despu&eacute;s de que en 2022 ocurriera la muerte de Rosana L&oacute;pez.&nbsp;Una de las 74 c&aacute;psulas que llevaba en el est&oacute;mago explot&oacute; mientras viajaba en un micro a la provincia de Chaco acompa&ntilde;ada por Jessica Nahir Figueroa, encargada de vigilar y coordinar la operaci&oacute;n. Cuando bajaron del micro las esperaba otro miembro de la banda propietaria de la coca&iacute;na. Juntos intentaron sin &eacute;xito que expulsara las c&aacute;psulas del cuerpo y durante casi dos d&iacute;as la privaron de recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica. Cuando advirtieron que no ten&iacute;an forma de salvar las c&aacute;psulas, arrojaron su cad&aacute;ver a un costado de la ruta 26.
    </p><p class="article-text">
        El 10 de mayo pasado Figueroa fue condenada a 10 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por el transporte de la droga en el est&oacute;mago de la v&iacute;ctima. Pero tanto ella como su colaborador resultaron absueltos del homicidio en primera instancia. Esta sentencia ser&aacute; revisada en Casaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los casos se explican por necesidades que no se pueden solventar por el camino legal.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Matías Gutiérrez Perea</span>
                                        <span>—</span> Coordinador de las unidades del Ministerio Público de la Defensa en Salta y Jujuy.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La complejidad de la frontera</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;A esta altura, nadie en esta jurisdicci&oacute;n aplica todo el peso de la ley a una &lsquo;mula&rsquo;. Pero es algo que s&iacute; hemos hecho a&ntilde;os atr&aacute;s&rdquo;, reconoci&oacute; el fiscal Eduardo Villalba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy no existe un fallo de una mujer donde no se cite la perspectiva de g&eacute;nero. Hace cinco a&ntilde;os atr&aacute;s no estaba en el mapa del Poder Judicial usar esta herramienta para analizar la situaci&oacute;n de las mujeres&rdquo;, afirm&oacute; Guti&eacute;rrez Perea.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que participan del tr&aacute;fico de coca&iacute;na tienen un panorama distinto cuando se enfrentan a los tribunales. Las argentinas pueden optar por aceptar su culpabilidad, en juicio abreviado, y ser sentenciadas sin pasar por la c&aacute;rcel. La otra alternativa es ir a debate oral para conseguir la absoluci&oacute;n, como ocurri&oacute; con Maribel. Pero la defensa debe probar el estado de necesidad justificante.
    </p><p class="article-text">
        Para las imputadas extranjeras se abre un cap&iacute;tulo aparte, ya que, como est&aacute;n de paso por el pa&iacute;s, no tienen recursos, domicilio ni familia en el lugar donde est&aacute;n siendo juzgadas. En un contexto de c&aacute;rceles que no est&aacute;n preparadas para alojar mujeres, como sostiene Macarena Fern&aacute;ndez Hofmann, coordinadora de pol&iacute;tica criminal y violencia en el encierro del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), lo que se empez&oacute; a hacer es a flexibilizar el acuerdo entre las partes para que se desarrolle un juicio abreviado, generalmente con condenas por debajo de la m&iacute;nima, y para que se proceda a decretar la expulsi&oacute;n anticipada de las mujeres extranjeras. El principal impedimento para esto es el art&iacute;culo 64 de la Ley de Migraciones (N&ordm; 25.871), que ordena cumplir la mitad de la pena antes de la expulsi&oacute;n, escollo que las defensas atacan cuando hay chicos a cargo, con el argumento de la superioridad normativa de la Convenci&oacute;n de los Derechos del Ni&ntilde;o y de la necesidad de reunir a las madres con sus hijos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mapa de la frontera entre Salta y Bolivia, donde puede ubicarse la ciudad boliviana de Yacuiba.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si bien las salidas para las imputadas extranjeras por transportar droga no est&aacute;n exenta de detractores y de cr&iacute;ticas, existen transformaciones relevantes en el tratamiento de esas causas y de las de las argentinas. Con la implementaci&oacute;n del nuevo C&oacute;digo Procesal Penal Federal (CPPF) en Salta y Jujuy, m&aacute;s la capacitaci&oacute;n de los actores judiciales a trav&eacute;s de la Ley Micaela, dos pol&iacute;ticas que se aplicaron desde 2019, comenz&oacute; a notarse en los fallos referidos a esta tem&aacute;tica un claro cambio de tendencias.
    </p><p class="article-text">
        El trato mano a mano con las personas propuls&oacute; la modificaci&oacute;n. &ldquo;Nos cambi&oacute; la &oacute;ptica, ahora tenemos una Justicia con rostro. Estamos cara a cara con la imputada y el juez. As&iacute; uno se da cuenta de aquellos casos dram&aacute;ticos de extrema vulnerabilidad. Yo fui fiscal 20 a&ntilde;os con el otro sistema, y lo &uacute;nico que ve&iacute;as era el expediente. Te cambia diametralmente conocer a la persona, la audiencia le da otra sensibilidad al caso&rdquo;, complet&oacute; Villalba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede haber una peque&ntilde;a resistencia todav&iacute;a, pero ya no queda ning&uacute;n juez o fiscal<strong> </strong>sin citar la perspectiva de g&eacute;nero. Discutimos los alcances, pero hay un avance tremendo&rdquo;, opin&oacute; el defensor Guti&eacute;rrez Perea.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Maribel Rodr&iacute;guez, hay algo que, despu&eacute;s de haber pasado por el criterio de cinco jueces y haber estado privada de la libertad en su casa durante ocho meses, hasta hoy la sorprende: &ldquo;Ni los gendarmes que me detuvieron, ni el fiscal, ni nadie jam&aacute;s me pregunt&oacute; qui&eacute;n me dio la droga o si ten&iacute;a alg&uacute;n jefe&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Iago Vieyra elabor&oacute; esta cr&oacute;nica con el acompa&ntilde;amiento de la Red Federal de Periodismo Judicial. La pieza forma parte de la investigaci&oacute;n &ldquo;Mujeres y microtr&aacute;fico de drogas, punto ciego de la Justicia argentina&rdquo; (Julio de 2024). Se trata de un proyecto de la Red apoyado por el Fondo para Investigaciones y Nuevas Narrativas sobre Drogas (FINND) de la Fundaci&oacute;n Gabo y Open Society Foundations.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iago Vieyra*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/unidad-de-investigacion/probada-necesidad-historia-mujer-acepto-mula-curar-hija-absuelta-justicia-jujuy_1_11568734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2024 03:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Probada necesidad: la historia de la mujer que aceptó ser "mula" para curar a su hija y fue absuelta por la Justicia de Jujuy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Narcotráfico,Mujeres y microtráfico,Salta,Bolivia,Justicia,Perspectiva de género,Maribel Rodríguez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La abogada “de los nadies” de Rosario que engrosan las cárceles por tráfico de drogas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abogada-nadies-rosario-engrosan-carceles-trafico-drogas_1_11568715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0c575c9-b88c-4d6f-8798-f4cad206ed20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La abogada “de los nadies” de Rosario que engrosan las cárceles por tráfico de drogas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rosana Gambacorta coordina a los defensores oficiales de Rosario, los abogados que el Estado brinda a las personas que no pueden costear una defensa privada. Afirma que la participación de las mujeres en el tráfico creció del 2% al 40%. Los chicos y chicas que llegan a su despacho apenas saben hablar y no cuentan con derechos humanos básicos. La penalización no ha solucionado nada, asegura.</p></div><p class="article-text">
        Por la oficina de Rosana Gambacorta pasan chicos desnutridos con unos pocos gramos de coca&iacute;na a los que les cuesta hablar castellano. Vienen de varias generaciones con todas las carencias en sus hombros. Ha visto llegar a tres generaciones distintas, una tras otra. Cada a&ntilde;o estos casos llegan con mayor frecuencia a su oficina del fuero federal de la Justicia rosarina. Gambacorta entiende que meter gente presa no resuelve el problema. Lo agrava.
    </p><p class="article-text">
        La defensora oficial, dice, es la abogada de los &ldquo;nadies&rdquo;. De quienes engrosan las estad&iacute;sticas carcelarias que a casi nadie importan. Ella es parte de la excepci&oacute;n. Es una de las defensoras oficiales hist&oacute;ricas. Trabaja en los tribunales penales desde hace 36 a&ntilde;os. Es la &uacute;nica defensora mujer en el fuero federal de Rosario. Fue defensora ante la C&aacute;mara Federal. En 2024 comenz&oacute; a ser coordinadora de los defensores a nivel regional. Ya no entra a calabozos oscuros. Muy a su pesar. Ahora administra escasos recursos humanos. A diciembre de 2023, cada defensor p&uacute;blico de la Justicia federal rosarina ten&iacute;a m&aacute;s de 2 mil causas. Unas 10 mil causas para cinco equipos.
    </p><p class="article-text">
        Un 70% de las personas detenidas por la Gendarmer&iacute;a Nacional en Rosario eran consumidores o vendedores con exiguas cantidades de coca&iacute;na o marihuana, seg&uacute;n un pedido de informes de Carlos Del Frade, diputado provincial.
    </p><p class="article-text">
        Son quienes engrosan las celdas del &ldquo;narcotr&aacute;fico&rdquo;, pero poco tienen que ver con el negocio propiamente dicho. Est&aacute;n lejos de conocer el paradero de los cargamentos de coca&iacute;na y marihuana que salen y entran por el r&iacute;o Paran&aacute;. Los detenidos a menudo no conocen mucho m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de su propio barrio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos el pariente pobre de la Justicia.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de que los defensores oficiales son cuestionados, Gambacorta rechaz&oacute; cada oportunidad que tuvo de irse de la defensor&iacute;a p&uacute;blica, de su oficina llena de expedientes de presos pobres. Fue, adem&aacute;s, una de las defensoras designadas al dictador Jorge Rafael Videla. &ldquo;Le dimos a Videla la oportunidad que &eacute;l no le dio a miles: ser juzgado en un Estado de Derecho, con todas las garant&iacute;as democr&aacute;ticas&rdquo;, afirm&oacute;, antes de cambiar de tema.
    </p><p class="article-text">
        Gambacorta parece tener una sensibilidad especial con la situaci&oacute;n de las mujeres privadas de libertad y sus particulares circunstancias. Asegur&oacute; que hace dos o tres d&eacute;cadas las mujeres implicadas en el tr&aacute;fico de drogas eran el 2% &oacute; 3%. &ldquo;Ahora estamos hablando del 40%&rdquo;, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegan ac&aacute; si tienen tres pibes, con mucha suerte y viento a favor, a veces cobran una sola asignaci&oacute;n. Es por la desidia misma, porque no tienen la documentaci&oacute;n de ese hijo, porque no tuvieron la plata para tomarse el colectivo para gestionar la asignaci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez defendi&oacute; a una mujer de 24 a&ntilde;os que cuidaba a los hijos de una persona que comercializaba sustancias fiscalizadas cuando se realiz&oacute; un allanamiento. Los siete kilos de marihuana fueron suficientes para imputarla por tr&aacute;fico. Para la defensora oficial est&aacute; claro que la comercializaci&oacute;n de esas sustancias controladas no son negocio de la imputada,&nbsp; madre de una peque&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os, que ni siquiera puede costear los honorarios de un abogado particular y, por eso, acude a la defensa p&uacute;blica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En diciembre de 2023, cada defensor público de la Justicia federal rosarina que coordina Gambacorta tenía más de 2 mil causas. Unas 10 mil causas para cinco equipos."
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            <span class="title">
                En diciembre de 2023, cada defensor público de la Justicia federal rosarina que coordina Gambacorta tenía más de 2 mil causas. Unas 10 mil causas para cinco equipos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En uno de los escritos, Gambacorta pidi&oacute; a los jueces que el caso sea analizado y resuelto con perspectiva de g&eacute;nero para evitar un proceso de revictimizaci&oacute;n. Cit&oacute; jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n Argentina y aludi&oacute; a las convenciones que invitan a considerar medidas alternativas a la prisi&oacute;n teniendo presente el historial de victimizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Record&oacute; a una joven madre detenida. Su ni&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os estuvo dos meses conviviendo con su abuela materna y luego con una joven de 19 a&ntilde;os que la madre conoci&oacute; en la c&aacute;rcel. M&aacute;s tarde la custodia pas&oacute; a la progenitora de aquella chica. Durante ese trayecto la ni&ntilde;a no tuvo controles m&eacute;dicos, ni concurri&oacute; a ning&uacute;n establecimiento educativo. Qued&oacute; en una situaci&oacute;n de absoluto desamparo, a cargo de extra&ntilde;os. Gambacorta pidi&oacute; que la mujer detenida acceda a la prisi&oacute;n domiciliaria con una tobillera electr&oacute;nica para cuidar a su hija. El pedido fue denegado. Este expediente y su desenlace no son la excepci&oacute;n, sino la regla.
    </p><p class="article-text">
        Gambacorta se siente triste. &ldquo;Nada se soluciona, la sociedad retrocede. La gente, entre la desnutrici&oacute;n y la cabeza quemada por la porquer&iacute;a que consume, est&aacute; cada vez peor. Y la &uacute;nica soluci&oacute;n que el Estado propone es punitiva. Parece que todo se va a resolver a trav&eacute;s del derecho penal, una pena y un tipo en &lsquo;cana&rsquo;. Y no es as&iacute;. Yo he asistido a personas que se han enojado por conseguirles la libertad. &lsquo;Doctora, yo me quer&iacute;a quedar ac&aacute;: en la c&aacute;rcel como dos veces por d&iacute;a&rsquo;, me han dicho en m&aacute;s de una oportunidad&rdquo;, se lament&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Por qu&eacute; hay tantas mujeres detenidas por tr&aacute;fico de drogas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En una ciudad donde el 50% de la gente vive en situaci&oacute;n de pobreza, hay mujeres que tienen cuatro o cinco chiquitos que, en el mejor de los casos, son de un solo pap&aacute;, que est&aacute; detenido. O son de varios padres que no aportan nada econ&oacute;micamente. &iquest;C&oacute;mo se mantienen esas mujeres?<strong> </strong>No estoy justificando la comisi&oacute;n del delito.
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            <span class="title">
                Gambacorta fue defensora de Videla. “Le dimos a Videla la oportunidad que él no le dio a miles: ser juzgado en un Estado de Derecho, con todas las garantías democráticas”, aseguró.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; tipos de vulnerabilidad suelen presentar sus defendidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Todas. &iquest;Te hago un cat&aacute;logo? Primero que normalmente son mujeres j&oacute;venes con muy poca o escasa educaci&oacute;n formal. Muchas vienen de tercera generaci&oacute;n de desnutrici&oacute;n. Hace treinta a&ntilde;os que estoy ac&aacute;, y muchas veces me toca asistir a los hijos o a las nietas de personas que en su oportunidad he defendido. Esa gente no habla, emite sonidos guturales, no tiene el lenguaje de las personas que recibieron la oportunidad de educarse. Porque viven una realidad espantosa. Malnutrici&oacute;n, abuso y desamparo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Por qu&eacute; en el &uacute;ltimo tiempo creci&oacute; significativamente la cantidad de mujeres que caen en las redes de tr&aacute;fico de alguna droga?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Primero porque antes la mujer ten&iacute;a menos participaci&oacute;n en todo, incluso menos participaci&oacute;n delictiva. Y, despu&eacute;s, por la desintegraci&oacute;n social. A una mujer que vive sola con varios chicos le hacen una propuesta del estilo &ldquo;si vend&eacute;s 30 bolsitas de coca&iacute;na, yo te voy a dar tanta guita&rdquo;. Y resulta que, con esa plata, ella pudo comprar leche y pan para los pibes. And&aacute; y decile que ma&ntilde;ana no lo haga. Adem&aacute;s una vez que entr&aacute;s en eso, no te retir&aacute;s as&iacute; nom&aacute;s. Las bandas criminales coptan vendedores de droga al menudeo y les exigen que sigan vendiendo. Las represalias pueden incluir tiros contra la vivienda e hijos heridos o muertos. Quien acepta sabe que acepta una condena.
    </p><p class="article-text">
        A veces ellas mismas pagan por su vida. Entre 2016 y 2021, las mujeres fueron v&iacute;ctimas, en promedio, del 10% de los homicidios en el departamento de Rosario. En 2022, ese porcentaje se duplic&oacute;, fueron el 22,1% de los casos.<strong> </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Los jueces tienen en cuenta sus planteos con perspectiva de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Normalmente no lo logramos, aunque es obligatorio. Uno de los delitos que vemos con mayor frecuencia es el suministro a t&iacute;tulo gratuito de estupefacientes dentro de una unidad carcelaria. En el 99% es cometido por mujeres que le llevan la droga al marido, al hijo, al hermano, al amigo o al proveedor de guita que las meten en esta situaci&oacute;n. He planteado por a&ntilde;os, aunque nadie me da bolilla, que se trata de mujeres cuya voluntad est&aacute; disminuida porque son violentadas psicol&oacute;gicamente. No es que no comprendan lo que hacen, pero pueden recibir represalias si se niegan y pr&aacute;cticamente carecen de opci&oacute;n.&nbsp; Adem&aacute;s, son mujeres con nula posibilidad de empleo. Los jueces nos han escuchado solamente cuando hemos podido demostrar que esas mujeres hab&iacute;an hecho denuncias por violencia de g&eacute;nero contra el preso al que le llevaban la droga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Y la única solución que el Estado propone es punitiva. Parece que todo se va a resolver a través del derecho penal, una pena y un tipo en ‘cana’. Y no es así.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Hay alguna situaci&oacute;n ejemplar que recuerde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay historias terribles. Escuch&eacute; a una mujer decir que el padre la vend&iacute;a por un caj&oacute;n de cerveza. Y, consecuentemente, el marido que se busc&oacute; despu&eacute;s le hac&iacute;a ejercer la prostituci&oacute;n, igual que el padre. Estar cagadas de hambre y sin guita para comprar comida a sus hijos las lleva a hacer cualquier cosa, como vender alguna droga al menudeo. Saben lo que hacen, pero casi no tienen opci&oacute;n. Es muy dif&iacute;cil conseguir trabajo para una persona que tiene preparaci&oacute;n cero. Viven sin inodoro, sin agua. Cuando las atiendo en el calabozo expiden un olor tremendo porque no tienen d&oacute;nde ba&ntilde;arse o lavar la ropa. Y no lo digo peyorativamente, todo lo contrario. Una vez nos pas&oacute; con una familia que nos turn&aacute;bamos para salir a respirar. Yo tuve un chico que cay&oacute; preso varias veces en tres a&ntilde;os, siempre con el mismo su&eacute;ter. La gente vive en lugares con una sola habitaci&oacute;n sin puerta, sin ventana y adentro todo lleno de holl&iacute;n porque hacen fuego en el piso para dormir. &iquest;C&oacute;mo te imagin&aacute;s que esas mujeres pueden ser empleadas dom&eacute;sticas y saber c&oacute;mo se usa un quitamanchas? &iquest;C&oacute;mo vas a saber planchar si nunca en tu vida viste una plancha? &iquest;C&oacute;mo vas a saber usar un lavarropas autom&aacute;tico si en tu casa nunca hubo electricidad? &iquest;C&oacute;mo vas a saber limpiar si nunca tuviste agua potable?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; otros delitos vinculados al tr&aacute;fico de drogas son cometidos por mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A veces la pareja les pide que trasladen cuatro o cinco kilos de marihuana de su casa a otro sitio, y la polic&iacute;a las agarra en medio de esa operaci&oacute;n. Hemos ganado un par de casos. Pero cuesta mucho todav&iacute;a que se comprenda esa vulnerabilidad. Afortunadamente yo tengo una jefa mujer. En Argentina, la defensora general de la Naci&oacute;n es Stella Maris Mart&iacute;nez, una persona muy aguerrida, en el buen sentido. Y ella le ha dado una impronta con perspectiva de g&eacute;nero a la Defensor&iacute;a Oficial. Porque, insisto, somos el pariente pobre de la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;A qui&eacute;n escuchaste que quiera a un defensor? En la sociedad quieren meter a todo el mundo en cana. Piden m&aacute;s jueces y fiscales, pero no m&aacute;s defensores. A nosotros no nos quiere nadie. Y somos una parte esencial de los procesos. Aqu&iacute; en Rosario llevamos adelante casi el 87% de los casos de narcotr&aacute;fico. La gente dice &ldquo;estamos como estamos porque ustedes son sacapresos&rdquo;. Nosotros no somos &ldquo;sacapresos&rdquo;. Defendemos personas, no delincuentes. Defendemos un Estado de Derecho, es decir, que la persona pase por un proceso penal y reciba un juicio justo. Con todos los derechos y garant&iacute;as que vos, como mam&aacute; de Juancito, vas a pretender que tenga si alg&uacute;n d&iacute;a le pasa algo. Pero hasta que no te toque a vos, quer&eacute;s que todos los dem&aacute;s vayan en cana. Y si puede ser a Rawson, mejor. Y si puede ser en otro pa&iacute;s, mejor. Y si los quemamos en una hoguera, mejor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace treinta años que estoy acá, y muchas veces me toca asistir a los hijos o a las nietas de personas que en su oportunidad he defendido. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute; el trabajo recae en los defensores oficiales si el narcotr&aacute;fico remite a un negocio multimillonario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si yo te contara c&oacute;mo se mueren de hambre&hellip; A veces traen a un detenido tres o cuatro polic&iacute;as disfrazados de rambo. Y, si lo ba&ntilde;&aacute;s, es un chico que pesa 40 kilos como mucho. &iquest;Qu&eacute; necesidad hay de que vengan cuatro ursos as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;De la cantidad de personas que defienden, &iquest;cu&aacute;ntos tienen un consumo problem&aacute;tico de drogas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una figura que no existe legalmente, nosotros llamamos &ldquo;trafiadicto&rdquo;: un chico que se para en una esquina a vender diez bolsitas para procurarse su propio consumo. Entonces, cuando vos dec&iacute;s narcotr&aacute;fico, pens&aacute;s en cantidades astron&oacute;micas de plata, pero no. A estos chicos los defendemos nosotros. Ese dinero claramente est&aacute; yendo a otro lugar. Hubo d&iacute;as en los que ten&iacute;a quince indagatorias y eran todas por tres o cinco gramos de coca&iacute;na o marihuana.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash;&iquest;Cree que hay alg&uacute;n delito de drogas que no deber&iacute;a ser penalizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El consumo de sustancias porque se mide desde el punto de vista penal y no se tiene en cuenta que es un tema de salud. Con esta mirada, nunca se va a solucionar.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Evelyn Arach elabor&oacute; este reportaje con el acompa&ntilde;amiento de la Red Federal de Periodismo Judicial. La entrevista forma parte de la investigaci&oacute;n &ldquo;Mujeres y microtr&aacute;fico de drogas, punto ciego de la Justicia argentina&rdquo; (Julio de 2024). Se trata de un proyecto de la Red apoyado por el Fondo para Investigaciones y Nuevas Narrativas sobre Drogas (FINND) de la Fundaci&oacute;n Gabo y Open Society Foundations.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evelyn Arach*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abogada-nadies-rosario-engrosan-carceles-trafico-drogas_1_11568715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Aug 2024 03:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La abogada “de los nadies” de Rosario que engrosan las cárceles por tráfico de drogas]]></media:title>
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