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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - tradwifes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/tradwifes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - tradwifes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sophie Gilbert: “Que algunas feministas quieran convertirse en 'tradwife' es uno de los grandes retos de la modernidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sophie-gilbert-feministas-quieran-convertirse-tradwife-grandes-retos-modernidad_128_12868429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f328d89-0d34-4ea1-8769-bf32c8096ae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sophie Gilbert: “Que algunas feministas quieran convertirse en &#039;tradwife&#039; es uno de los grandes retos de la modernidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La finalista del Pulitzer en 2022 escribe 'Chica contra chica', un tratado que aborda la cultura pop desde los años 80 para analizar cómo la industria propicia que las mujeres estén permanentemente enfrentadas </p><p class="subtitle">De la 'manosfera' a las 'tradwifes': cómo el contenido ultraconservador se ha convertido en negocio
</p></div><p class="article-text">
        Britney Spears, la influencer espa&ntilde;ola Roro, Madona, Eva Herzigov&aacute; o Rosal&iacute;a son mujeres que tienen m&aacute;s en com&uacute;n de lo que parece. Todas ellas se han acabado convirtiendo en<strong> un icono que ha revindicado un tipo de feminidad &mdash; no siempre feminismo&mdash; que ha levantado pol&eacute;micas</strong>. Y, adem&aacute;s, todas ellas son producto de una industria &ldquo;que busca anular el activismo de las mujeres&rdquo;. Son palabras de <strong>Sophie Gilbert,</strong> finalista del Pulitzer en 2022 que ha analizado la cultura pop desde los a&ntilde;os 80 hasta la actualidad para ver c&oacute;mo la industria ha intentado enfrentar a las mujeres entre ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Viaja a Barcelona para presentar su &uacute;ltimo libro, <em>Chica contra chica </em>(en castellano con Libros del KO ). El t&iacute;tulo de la obra es ya, de por s&iacute;, una declaraci&oacute;n de intenciones, sobre todo en el original en ingl&eacute;s. <em>Girl on girl </em>no solo hace referencia a la competitividad entre las mujeres, sino tambi&eacute;n evoca al nombre por el cual se conoce el porno l&eacute;sbico. &ldquo;Enfrentarnos, sexualizarnos y convertirnos en una marca comercial&rdquo;, as&iacute; resume Gilbert el postfeminismo que inunda la sociedad desde que la cultura entendi&oacute; el poder que ten&iacute;an las mujeres enfadadas y organizadas y defenestr&oacute; el movimiento de las <em>Riot Grrrls</em> para crear a las <em>Spice Girls. </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Dice que no le gusta la palabra empoderamiento porque es un concepto vac&iacute;o. &iquest;Siempre lo ha sido o se ha desvirtuado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mis problemas no son con la palabra en s&iacute; misma. Es m&aacute;s bien c&oacute;mo se usa. Siempre que la he visto aparecer durante mi investigaci&oacute;n no ha sido para dar poder a las mujeres y permitirnos controlar nuestra narrativa, ya solo se usa para vendernos algo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda aquellos anuncios de Eva Herzigov&aacute; para Wonderbra en los 90. Cuando la gente se quej&oacute; de que eran sexistas, la empresa se justific&oacute; diciendo que no, que tanto los anuncios como sus productos eran &ldquo;empoderadores&rdquo; porque ayudaban a las mujeres a sentirse mejor. Es el mismo argumento que us&oacute; hace poco el CEO de OnlyFans para ganar m&aacute;s usuarios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Dice que algo parecido le sucedi&oacute; al concepto </strong><em><strong>girl power,</strong></em><strong> que se acab&oacute; convirtiendo en una marca comercial. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En efecto, es lo mismo, pero m&aacute;s obvio. Ese se usaba a principios de siglo y ahora lo hemos cambiado por el <em>girl boss </em>[La traducci&oacute;n literal es &lsquo;jefa&rsquo;, pero el concepto se refiere a una mujer con confianza]. Y ahora, si te fij&aacute;s, todo se puede envolver en la etiqueta <em>girl</em> algo. Los <em>girldinner </em>o <em>girlwalks</em> [tendencias en redes que se usan para cenas de picoteo o paseos entre chicas]. 
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>girl</em> lo que sea se ha identificado con un estado mental, disociado del poder y la independencia. Ya no tenemos que identificarnos como mujeres, sino como chicas. Nos empujan a quedarnos en una mentalidad inocente e inmadura. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Hay otra tendencia, las </strong><em><strong>girlmaths</strong></em><strong>, que usa el humor para justificar gastos y compras irracionales. &iquest;Por qu&eacute; participamos de estas tendencias que nos hacen parecer est&uacute;pidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa es la pregunta. Nos quieren peque&ntilde;as, pensando que no somos capaces, que no sabemos lo que hacemos. Pero no desde la frustraci&oacute;n, sino que quieren que lo aceptemos como parte de un estado de inmadurez permanente. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C9dnJy3Stom/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Hemos pasado de las tendencias que reivindicaban mujeres fuertes a las que nos quieren inmaduras. &iquest;Va el feminismo en retroceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una nueva manera de postfeminismo y no deja de ser una v&iacute;a para la atenci&oacute;n de las mujeres y vendernos productos, a la vez que intentan anular el activismo de las mujeres, dici&eacute;ndonos que las &uacute;ltimas olas del feminismo, en realidad, coartan nuestros derechos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Quiz&aacute;s la muestra m&aacute;s reciente de eso es Rosal&iacute;a, que ha rehusado considerarse feminista, y a la que se le est&aacute;n afeando posturas conservadoras tras la publicaci&oacute;n de su nuevo disco. &iquest;Ha podido escucharlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La verdad es que no mucho, pero me parece muy interesante ese regreso a la religi&oacute;n y a la relaci&oacute;n con Dios. La espiritualidad siempre ha sido una fuente de inspiraci&oacute;n muy fruct&iacute;fera para el arte y no solo se ha usado de manera conservadora. F&iacute;jate en Madonna en los 80, que recuperaba la est&eacute;tica religiosa de manera provocadora. Aunque desconozco si es el caso de Rosal&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Lo que se critica no es el disco, sino la promoci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de lo evidente, que es vestirse de monja, se destaca que ha rebajado el tono de su voz o que sus outfits son mucho m&aacute;s recatados. Incluso ha empezado a </strong><a href="https://www.instagram.com/p/DRnw8PICf9B/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>colaborar con influencers de cocina</strong></a><strong>, cuando nunca hab&iacute;a mostrado inter&eacute;s por eso, y ha llegado a llevar </strong><a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/receta-bizcocho-14-kilates-rosalia-regalo-broncano-la-revuelta-ingredientes-paso-a-paso_1_12769392.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pasteles caseros a programas de TV</strong></a><strong>. &iquest;Por qu&eacute; alguien como Rosal&iacute;a ha pasado de hacer reguet&oacute;n sexy a adoptar conductas propias de una </strong><em><strong>tradwife</strong></em><strong>? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Que a algunas mujeres feministas empiecen a querer convertirse en <em>tradwifes </em>es uno de los grandes retos de la modernidad. Nos dijeron que pod&iacute;amos con todo, pero si ten&eacute;s un trabajo, crias una familia y sos activa en tu comunidad, est&aacute;s incre&iacute;blemente ocupada y muy estresada. El mercado laboral es hostil para las mujeres, as&iacute; que hay algo atractivo en la idea de dejar ir algo de esa ambici&oacute;n, convertirse en una <em>tradwife </em>y volver a los arquetipos femeninos. 
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos mejorar las condiciones de conciliaci&oacute;n, tanto para las mujeres como para los hombres porque, aunque a veces lo olvidemos, ellos tambi&eacute;n son padres. Es la &uacute;nica manera de combatir esa idea que aparece en redes de que quedarse en casa haciendo pan de masa madre mientras crias a tus hijos es fant&aacute;stico. Te lo digo como persona con dos criaturas: eso no es real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Dice que las </strong><em><strong>tradwifes</strong></em><strong> buscan refugiarse en casa de la explotaci&oacute;n del mercado de trabajo. Eso puede llegar a tener sentido, pero entonces &iquest;por qu&eacute; no hay ni un solo atisbo de queja o reivindicaci&oacute;n en sus discursos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque no sienten rabia. Que el mercado laboral sea hostil es solo una excusa para volver al hogar, un lugar en el que muchas mujeres desconectan de la idea de la fuerza colectiva. Es lo mismo que pretend&iacute;a hacer el movimiento <em>girlboss</em> en su momento, pero en un contexto diferente. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de convertirte en el centro de tu universo y dejar de preocuparte de cambiar el mundo, de trabajar con tu comunidad o de promover cambios. Todo se trata de ti y de tu esfera. Es ese empoderamiento falso del que habl&aacute;bamos antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tanto las &#039;tradwifes&#039; como las célibes voluntarias son una respuesta al devenir de los hombres en la última década</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Por un lado hay un auge de las </strong><em><strong>tradwifes</strong></em><strong> y, por otro, de mujeres que se llegan a declarar en celibato voluntario. </strong><a href="https://www.instagram.com/reel/DP4Si8nDGbp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lo ha hecho Rosal&iacute;a</strong></a><strong> y lo recogen publicaciones como </strong><em><strong>Vogue</strong></em><strong>, que se preguntaba en un art&iacute;culo</strong><a href="https://www.vogue.com/article/is-having-a-boyfriend-embarrassing-now" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> si ahora tener novio era vergonzoso</strong></a><strong>. &iquest;Por qu&eacute; se dan ambas pulsiones a la vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es complejo. Son mujeres que se niegan a conformarse porque han estado en mil citas y se han dado cuenta de que ning&uacute;n hombre cumple sus expectativas. Es normal que no quieran casarse. Saben que pueden tener una vida plena y estabilidad financiera aunque se queden solteras. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas cosas son una respuesta al devenir de los hombres en la &uacute;ltima d&eacute;cada, durante la cual han estado expuestos a mucho porno, pero tambi&eacute;n han tenido a una manosfera que les dice que las mujeres no son sus iguales y, por lo tanto, no merecen el mismo respeto. De esa percepci&oacute;n salen tanto las <em>tradwifes</em> como las c&eacute;libes voluntarias. Y las redes sociales se han encargado de agrandar el fen&oacute;meno. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sophie Gilbert, durante una charla en Barcelona con motivo de la presentación de su libro, &#039;Chica contra Chica&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Las redes sociales tienen una influencia innegable, la misma que, seg&uacute;n usted, tuvieron los realities que se empezaron a popularizar a principios del siglo pasado. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Al principio eran una especie de experimento social y se popularizaron por una curiosidad sincera de ver la intimidad del ser humano en su h&aacute;bitat natural. Pero se acabaron convirtiendo en un mensaje subliminal que les dec&iacute;a a las mujeres que si estaban dispuestas a exponerse lo suficiente, podr&iacute;an ganar fama y fortuna. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera de nosotras pod&iacute;a ser Paris Hilton o Kim Kardashian; solo hac&iacute;a falta sacrificar nuestra intimidad. Por eso, cuando salieron las redes sociales, primero Facebook y luego Instagram o TikTok, fue natural que retransmiti&eacute;ramos nuestras vidas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Dice que los </strong><em><strong>realities</strong></em><strong> retransmit&iacute;an al ser humano en su h&aacute;bitat natural. Quiz&aacute;s se pensaba as&iacute; al principio, pero luego entendimos que estos programas, igual que las redes sociales, son un espacio publicitario enorme. &iquest;Qu&eacute; mensajes se nos han inculcado a las mujeres a trav&eacute;s de ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es muy interesante ver c&oacute;mo ha cambiado nuestra idea de la belleza. Piensa en la proliferaci&oacute;n de programas de cambio de imagen: nos ense&ntilde;aron a vernos como proyectos que siempre tienen margen de mejora y necesidad de renovarse. Siempre hay aspectos que debemos cambiar y, para ello, siempre hay productos que comprar. 
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos y el Reino Unido ha habido una gran variedad de <em>realities,</em> pero todos tienen en com&uacute;n que la victoria de las mujeres va relacionada con su belleza. Cosa que no se repite en el caso de los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque los <em>realities</em> son programas vistos por mujeres. Y eso est&aacute; cambiando ahora con las redes sociales, que llegan tambi&eacute;n a los hombres. Est&aacute; habiendo una explosi&oacute;n de contenido de belleza para ellos, pero diferente. A ellos se les vende que el &eacute;xito va ligado a la fuerza y a los m&uacute;sculos. Tanto, que en el Reino Unido y Estados Unidos <a href="//google.com/search?q=eldiario.es+vigorexia+catalunya&amp;sca_esv=cedc331ac025ea34&amp;rlz=1C1CHBD_esES1129ES1129&amp;ei=JdhCadGBEY_4kdUPzJ2pyAM&amp;ved=0ahUKEwiRqPu0g8WRAxUPfKQEHcxOCjkQ4dUDCBE&amp;uact=5&amp;oq=eldiario.es+vigorexia+catalunya&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiH2VsZGlhcmlvLmVzIHZpZ29yZXhpYSBjYXRhbHVueWEyBRAhGKABMgUQIRigAUjiQ1A1WJ9CcAh4AJABAJgB3AGgAZEmqgEHMTIuMzIuMbgBA8gBAPgBAZgCK6AC7B_CAgsQABiABBiwAxiiBMICCBAAGLADGO8FwgIEECEYFcICBxAhGKABGArCAgYQABgWGB7CAgUQABjvBcICCBAAGIAEGKIEwgIFEAAYgASYAwCIBgGQBgWSBwcxMC4zMi4xoAe5nwGyBwYyLjMyLjG4B7EfwgcJMC4xMS4yNC44yAfPAYAIAA&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay una crisis de consumo de esteroides</a>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los realities llevaron la obsesión con el sexo al extremo en el momento en que un periódico llegó a ofrecer 10.000 libras a la primera pareja que se acostara en Gran Hermano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Los </strong><em><strong>realities</strong></em><strong> tambi&eacute;n han influenciado nuestra visi&oacute;n del sexo. De hecho, en Espa&ntilde;a se acu&ntilde;&oacute; el verbo </strong><em><strong>edredoning </strong></em><strong>como manera de referirse a las relaciones sexuales a ra&iacute;z de un episodio en Gran Hermano. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;En serio? [Risas] Me encanta ver c&oacute;mo estos programas han ayudado a retirar parte del puritanismo social sobre el sexo. Aunque es cierto que en algunos casos se ha ido demasiado lejos. Los medios ingleses, por ejemplo, siempre han estado obsesionados con el sexo, pero los <em>realities </em>llevaron esa obsesi&oacute;n al extremo en el momento en que un peri&oacute;dico lleg&oacute; a ofrecer 10.000 libras a la primera pareja que tuviera sexo en Gran Hermano. 
    </p><p class="article-text">
        El ser humano siempre ha querido ver sexo. Y siempre que ha salido una nueva tecnolog&iacute;a, de lo primero que se hace es crear im&aacute;genes sexuales. Las pinturas rupestres ten&iacute;an escenas er&oacute;ticas, igual que las litograf&iacute;as del siglo XVII. Y siempre las mujeres han sido plasmadas como un objeto que debe generar placer al hombre. Eso ha sido as&iacute; en el porno y los <em>realities </em>solo han hecho que reforzar esa idea. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Pero el sexo que se puede ver en los </strong><em><strong>realities, </strong></em><strong>que es real y cotidiano, no tiene nada que ver con el del porno. No hay espectacularidad ni pr&aacute;cticas extremas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Eso es cierto, pero en los <em>realities</em>, igual que en el porno, el consentimiento no siempre ha estado claro. Y se ha visto en diversos casos de abusos. Luego hay otra cosa: se nos ense&ntilde;&oacute; que el sexo era una manera de ganar popularidad y acercarnos al &eacute;xito. Pero un &eacute;xito que no es gratis porque, si accedemos, seremos tratadas de facilonas, mientras que ellos ser&aacute;n unos h&eacute;roes. Y ese es un mensaje que se repite en los <em>realities</em>, en la m&uacute;sica y en el cine. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En su libro analiza algunas pel&iacute;culas y recala en </strong><em><strong>American Pie, </strong></em><strong>concretamente en la escena en que Jim filtra a todo su instituto unas im&aacute;genes de Nadia, la alumna de intercambio, desnuda. A ella la castigan haci&eacute;ndola volver a casa (y no se la vuelve a ver) y, en cambio, &eacute;l no afronta ninguna consecuencia. Se recuerdan muchas escenas controvertidas de </strong><em><strong>American Pie</strong></em><strong>, pero casi nunca esa. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Recuerdo cuando vi esa pel&iacute;cula. Me gener&oacute; bastante incomodidad, pero nunca supe exactamente por qu&eacute;. Y es cierto, esa no es de las escenas que m&aacute;s recordaba. Me generaban m&aacute;s malestar otras m&aacute;s soeces. Pero, al volver a verla, me impact&oacute; la historia de Nadia que es, b&aacute;sicamente, pornograf&iacute;a no consentida, pero en aquel momento no ten&iacute;amos palabras para describirlo. Por eso lo normalizamos. Por eso y porque nuestros amigos se re&iacute;an de la que fue una de las pel&iacute;culas de humor adolescente m&aacute;s populares. 
    </p><p class="article-text">
        Como esa hubo muchas otras que, en esencia, presentaban el sexo como el objetivo &uacute;ltimo de los adolescentes, mientras que las chicas son el enemigo que se interpone entre ellos y su deseo. Y esa visi&oacute;n ha creado un camino fant&aacute;stico para la comunidad incel [hombres autodenominados c&eacute;libes involuntarios que se caracterizan por una extrema misoginia]. Se han criado con pel&iacute;culas que, como <em>American Pie</em>, les ense&ntilde;aban que el sexo es un derecho de los hombres y que la &uacute;nica funci&oacute;n de las mujeres es concederles ese derecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Se ha hablado mucho de c&oacute;mo se construyen los incel, pero &iquest;qu&eacute; consecuencias tuvo para las chicas verse representadas de esa manera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Se nos convirti&oacute; en las guardianas del sexo, lo que es una responsabilidad enorme. Cuando pones sobre una adolescente el peso de las expectativas de un chico, sus elecciones nunca ser&aacute;n pensando en ella o en cu&aacute;les son sus t&eacute;rminos. Nuestros deseos quedaron subyugados por todo lo que no ha ense&ntilde;ado la cultura, y eso es muy dif&iacute;cil de cambiar. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en los 2000, la sexualidad de la mujer era performada para el hombre, para satisfacer al otro. Nunca tuvimos la libertad de imaginar qu&eacute; quer&iacute;amos porque lo que quer&iacute;amos no era importante. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La extrema delgadez vuelve a estar de moda porque había que combatir a esas mujeres que estaban ganando poder e independencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Asegura que una buena manera de analizar la sociedad es a trav&eacute;s de la fotograf&iacute;a de moda. En esos primeros a&ntilde;os 2000, la tendencia eran las modelos adolescentes y ultra delgadas, hasta que llegaron mujeres como Beyonc&eacute; o las Kardashian a romper con eso. Pero ahora parece que la extrema delgadez ha vuelto. &iquest;El </strong><em><strong>body possitive</strong></em><strong> no sirvi&oacute; para nada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La moda habla mucho de lo que pasa en el mundo. La extrema delgadez vuelve a estar de moda porque hab&iacute;a que combatir a esas mujeres que estaban ganando poder e independencia. Por eso ahora est&aacute;n proliferando las <em>influencers</em> que te dicen que comas poco y que van recalcando la idea de tener que hacernos peque&ntilde;as y as&iacute; resultar atractivas para los hombres. Es lo mismo que con el <em>clean look</em>: todas estas tendencias nos llevan a destacar menos, a no romper las normas y a ocupar menos espacio. 
    </p><p class="article-text">
        Es una idea terriblemente conservadora y creo que las dietas son, en realidad, un proyecto de distracci&oacute;n. Si estamos ocupadas en odiarnos a nosotras mismas y en intentar ser m&aacute;s bonitas, m&aacute;s deseables y m&aacute;s sexis, no pensamos en los cambios que tenemos que promover para tener vidas significativas, seguras y plenas. Venimos de unos a&ntilde;os en que se han ganado muchos derechos y mucha consciencia. Tenemos m&aacute;s voz para denunciar lo que nos afecta y eso es peligroso. S&eacute; que suena a teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n, pero es algo c&iacute;clico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Si es c&iacute;clico &iquest;por qu&eacute; seguimos cayendo en la trampa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Eso es algo que me pregunto cada d&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; Kim Kardashian ha pasado de ser una mujer que pod&iacute;a sostener una copa de champ&aacute;n en su trasero a estar ultra delgada? &iquest;Por qu&eacute; ahora se dedica a vender cors&eacute;s? &iquest;Por qu&eacute; veo cada vez m&aacute;s contenido para adelgazar y rejuvenecer la cara en mi Instagram?
    </p><p class="article-text">
        Es contenido que despierta inseguridades que tenemos instauradas muy en el fondo de nuestro ser y que, a pesar de que pensamos que las ten&iacute;amos dominadas, ah&iacute; est&aacute;n. Todas tenemos Instagram lleno de contenido de <em>skincare</em> y yo, que soy feminista y pensaba que estaba por encima de estas cosas, me he acabado comprando cremas. Nos quieren preocupadas por nuestras inseguridades y celosas con las dem&aacute;s mujeres que se ven m&aacute;s j&oacute;venes y guapas. As&iacute; que espero que hayamos absorbido algo de esos a&ntilde;os de cultura <em>body possitive</em> para resistir esos mensajes terribles con los que nos van a seguir bombardeando. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sophie-gilbert-feministas-quieran-convertirse-tradwife-grandes-retos-modernidad_128_12868429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 17:51:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sophie Gilbert: “Que algunas feministas quieran convertirse en 'tradwife' es uno de los grandes retos de la modernidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,tradwifes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Alemania nazi a los Estados Unidos de Trump: por qué el autoritarismo quiere amas de casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/alemania-nazi-estados-unidos-trump-autoritarismo-quiere-amas-casa_1_12676933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88e44edf-ca41-49b8-bb6b-c4c9b98bd08f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Alemania nazi a los Estados Unidos de Trump: por qué el autoritarismo quiere amas de casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los regímenes fascistas del siglo pasado promovían narrativas de felicidad doméstica, pero dependían del trabajo no remunerado de las mujeres. En la actualidad, en Estados Unidos, las influencers de la “mujeresfera” promueven las mismas fantasías</p></div><p class="article-text">
        En 1980, Gertrud Scholtz-Klink, una impenitente exl&iacute;der de la oficina de mujeres nazis en Berl&iacute;n entre 1934 y 1945, y autora del libro <em>La mujer en el Tercer Reich</em>, describi&oacute; su trabajo a la historiadora Claudia Koonz como &ldquo;influir en las mujeres en su vida cotidiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante su p&uacute;blico, Scholtz-Klink promov&iacute;a lo que ella llamaba &ldquo;la cuna y el cuchar&oacute;n&rdquo;, es decir, las tareas reproductivas y dom&eacute;sticas como esenciales para la resiliencia nacional. Seg&uacute;n Koonz, la exl&iacute;der nazi llegaba a aproximadamente 4 millones de ni&ntilde;as del movimiento juvenil nazi, 8 millones de mujeres de asociaciones nazis bajo su jurisdicci&oacute;n y 1,9 millones de suscriptoras de la revista femenina <a href="https://research.calvin.edu/german-propaganda-archive/fw.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frauen Warte</em></a> (La guardia de las mujeres).
    </p><p class="article-text">
        Koonz, profesora em&eacute;rita de Historia en la Universidad de Duke, explica que la Alemania nazi contaba con un abanico de revistas femeninas que glorificaban a las amas de casa. Seg&uacute;n la experta, &ldquo;ser&iacute;an el equivalente a las redes sociales de hoy en d&iacute;a&rdquo;. La revista <em>Frauen Warte</em> no conten&iacute;a nada demasiado pol&iacute;tico, solo contenidos de estilo de vida que generaban inter&eacute;s sobre c&oacute;mo mantener un hogar limpio y bien provisto mientras se criaba una familia sana, con debates ocasionales sobre, por ejemplo, cu&aacute;nto maquillaje se deb&iacute;a llevar. Se prefer&iacute;a una imagen natural, parecida a la tendencia actual del &ldquo;look de chica limpia&rdquo;. &ldquo;En una sociedad censurada, todo el mundo necesita debates sobre temas inofensivos&rdquo;, afirma Koonz.
    </p><p class="article-text">
        La historiadora conoce bien las formas en que los l&iacute;deres pol&iacute;ticos se apoyan en el trabajo de las mujeres en el &aacute;mbito familiar para implementar la ideolog&iacute;a del Estado. En 1986 public&oacute; el ensayo <em>Mothers in the Fatherland</em> (Madres en la patria), que describe c&oacute;mo las mujeres de la Alemania nazi &ldquo;operaban en el centro mismo&rdquo; del r&eacute;gimen, incubando ideales de supremac&iacute;a blanca, subordinaci&oacute;n femenina y sacrificio en el hogar.
    </p><h2 class="article-text">El fascismo y la familia</h2><p class="article-text">
        Pensadores como el te&oacute;rico alem&aacute;n del siglo XX <a href="https://plato.stanford.edu/entries/adorno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Theodor Adorno</a> y el fil&oacute;sofo pol&iacute;tico estadounidense contempor&aacute;neo <a href="https://truthout.org/articles/the-strict-father-is-at-the-core-of-conservative-ideology-and-values/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Lakoff</a> teorizaron sobre la personalidad paternalista de los autoritarios. Lakoff se&ntilde;al&oacute; que, en la historia moderna, los reg&iacute;menes autoritarios de extrema derecha institucionalizan la autoridad masculina a trav&eacute;s de una jerarqu&iacute;a similar a la familiar: las mujeres est&aacute;n subordinadas a los hombres y ambos obedecen al &ldquo;padre estricto&rdquo;, como met&aacute;fora de la naci&oacute;n. En el hogar, la autoridad paterna y la sumisi&oacute;n materna preparan a los ni&ntilde;os para un orden social m&aacute;s amplio, ense&ntilde;&aacute;ndoles a ver la sumisi&oacute;n de las mujeres como estabilidad y a aceptar el miedo y la conformidad como el precio que deben pagar para integrar la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido cierta reticencia a calificar este momento como fascismo&rdquo;, afirma la historiadora cultural Tiffany Florvil, pero la din&aacute;mica autoritaria extrema se puede ver claramente en la derecha estadounidense actual. (De hecho, los partidarios de Trump no parecen poder <a href="https://www.cnn.com/2024/10/24/politics/video/tucker-carlson-trump-dad-spanking-digvid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejar</a> de llamarle &ldquo;daddy&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Las deportaciones sin precedentes de migrantes por parte del gobierno de Estados Unidos; el uso de la Oficina de Inmigraci&oacute;n y Control de Aduanas (ICE) para detener injustamente a personas en centros de detenci&oacute;n plagados de abusos contra los derechos humanos; la intimidaci&oacute;n a jueces, bufetes de abogados y universidades; y los ataques a los principios fundamentales de la democracia liberal est&aacute;n llevando a historiadores especializados en fascismo a abandonar el pa&iacute;s, ya que identifican los elementos que se dieron en el pasado.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DNUMs5iNKiz/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se est&aacute; produciendo una importante reacci&oacute;n contra la igualdad de g&eacute;nero. Parece resurgir la idea de que los cuerpos de las mujeres son recursos estatales para mantener la poblaci&oacute;n; la administraci&oacute;n Trump fomenta los roles tradicionales <a href="https://msmagazine.com/2025/07/16/president-trump-women-equality/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revirtiendo</a> la igualdad en el lugar de trabajo, <a href="https://populationmatters.org/news/2025/01/the-faces-of-u-s-pronatalism-and-the-war-on-womens-rights-part-one/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restringiendo</a> los derechos reproductivos y <a href="https://www.hrw.org/news/2025/01/23/trump-administration-moves-reject-transgender-identity-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">controlando</a> la identidad de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Joseph Goebbels, propagandista nazi, afirm&oacute; ante una audiencia de mujeres en 1933 que &ldquo;el deber m&aacute;s glorioso de una mujer es dar hijos a su pueblo y a su naci&oacute;n, hijos que puedan continuar la l&iacute;nea de generaciones y que garanticen la inmortalidad de la naci&oacute;n&rdquo;. El crecimiento demogr&aacute;fico selectivo desde el punto de vista racial era un elemento central del programa de reg&iacute;menes nacionalistas y fascistas como la Alemania nazi y la Italia de Benito Mussolini. El &uacute;nico camino hacia el honor para la mayor&iacute;a de las mujeres era dar a luz, lo que se formalizaba mediante <a href="https://anthrosource.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1556-5823.2010.00002.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recompensas econ&oacute;micas</a> y <a href="https://perspectives.ushmm.org/item/nazi-motherhood-medals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medallas</a> para las madres prol&iacute;ficas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El partido nazi [hacía] que las mujeres corrientes se sintieran valoradas de una manera que las mujeres de partidos más liberales no sentían.
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Claudia Koonz</span>
                                        <span>—</span> Historiadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De manera similar, la administraci&oacute;n Trump promueve recompensas pronatalistas, como una <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/jun/09/trump-funded-accounts-babies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta de inversi&oacute;n financiada por el gobierno de 1000 d&oacute;lares</a> para los reci&eacute;n nacidos, y ha <a href="https://www.nytimes.com/2025/04/21/us/politics/trump-birthrate-proposals.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debatido otras</a>, como una &ldquo;Medalla Nacional de la Maternidad&rdquo; para las mujeres con seis hijos. Mientras el vicepresidente J.D. Vance <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/mar/11/what-is-pronatalism-right-wing-republican" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gritaba</a><a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/mar/11/what-is-pronatalism-right-wing-republican" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">:</a> &ldquo;Quiero m&aacute;s beb&eacute;s en los Estados Unidos de Am&eacute;rica&rdquo; en una manifestaci&oacute;n contra el aborto a principios de 2025, los republicanos del Congreso <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/may/19/republicans-childcare-women-inequality" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tramaban</a> eliminar los cr&eacute;ditos fiscales federales para las guarder&iacute;as y otras ayudas que permiten la participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral, en un esfuerzo por controlar los roles sociales de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de la administraci&oacute;n sugieren que su objetivo no es solo el crecimiento demogr&aacute;fico, sino espec&iacute;ficamente <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/may/15/trump-family-policy-babies-republicans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un aumento de los nacimientos de blancos</a>. Al reducir los derechos reproductivos <a href="https://www.npr.org/2025/08/07/nx-s1-5494710/trump-birth-control-contraception" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de forma m&aacute;s dr&aacute;stica</a> que en cualquier otro momento de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, la administraci&oacute;n Trump ha sentado las bases para <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10728320/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aumento</a> de las tasas de mortalidad materna, especialmente entre las mujeres negras, cuya tasa de mortalidad durante el parto es casi <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/feb/06/black-women-childbirth-deaths" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres veces y media</a> superior a la de las mujeres blancas. Tambi&eacute;n ha demostrado su hostilidad hacia las personas de color, <a href="https://www.theguardian.com/us-news/ng-interactive/2025/jan/17/trump-policy-family-separation-future" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">separando a las familias migrantes, </a><a href="https://www.brookings.edu/articles/100-days-of-immigration-under-the-second-trump-administration/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restringiendo la inmigraci&oacute;n</a> y <a href="https://www.bbc.com/news/articles/c983g6zpz28o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ordenando el fin</a> de la ciudadan&iacute;a autom&aacute;tica por nacimiento en suelo estadounidense.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La inestabilidad nacional no hace más que amplificar el mensaje de que el lugar que le corresponde a una mujer es el hogar con sus hijos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica pronatalista fascista se basa en la apariencia de los &ldquo;valores familiares&rdquo; blancos y cristianos, una estrategia que se hace eco del trabajo de Scholtz-Klink como <em>protoinfluencer </em>de la Alemania nazi, promoviendo una vida dulce y agradable de <em>&ldquo;Kinder, K&uuml;che, </em>Kirche&rdquo; (ni&ntilde;os, cocina, iglesia). Cuando fue entrevistada, Scholtz-Klink insisti&oacute; a Koonz en que ella y sus colegas femeninas no ten&iacute;an nada que ver con los campos de concentraci&oacute;n, el genocidio o la doctrina pol&iacute;tica, que apenas sab&iacute;an nada de esas cosas. Seg&uacute;n Koonz, Scholtz-Klink consigui&oacute; que las tareas dom&eacute;sticas y reproductivas parecieran prestigiosas, en lugar de imperativas, ayudando al partido nazi a hacer que las mujeres corrientes se sintieran valoradas de una manera que otras mujeres de partidos m&aacute;s liberales no sent&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad puede ser profundamente satisfactoria y pocos discutir&iacute;an que la vida familiar no es importante. Sin embargo, durante mucho tiempo los movimientos autoritarios la han politizado, reformul&aacute;ndola como el &uacute;nico prop&oacute;sito de las mujeres y un sustituto de la autonom&iacute;a y los derechos. La inestabilidad nacional no hace m&aacute;s que amplificar el mensaje de que el lugar que le corresponde a una mujer es el hogar con sus hijos. &ldquo;Si hay caos&rdquo;, se&ntilde;ala Koonz, &ldquo;entonces las mujeres que mantienen la estabilidad en el hogar tienen a&uacute;n m&aacute;s responsabilidad: Hay caos ah&iacute; fuera, pero me voy a asegurar de que mi familia tenga valores tradicionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo las mujeres difunden la fantas&iacute;a dom&eacute;stica</h2><p class="article-text">
        A medida que surgen los reg&iacute;menes autoritarios, a menudo recurren al movimiento feminista para mantener la estabilidad y el funcionamiento de la sociedad a nivel dom&eacute;stico, enmarcando las pol&iacute;ticas regresivas en t&eacute;rminos m&aacute;s accesibles y atractivos. Esto es especialmente cierto en el caso de los reg&iacute;menes fascistas, que dependen de la participaci&oacute;n masiva para impulsar sus agendas nacionalistas extremas. Hoy en d&iacute;a, ese papel lo desempe&ntilde;a la &ldquo;mujeresfera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida de la &ldquo;manosfera&rdquo; &mdash;una influyente esfera digital impregnada de misoginia&mdash; la mujeresfera es una red informal de creadoras de contenido digital que se unen en torno a la feminidad normativa. Su idea de la feminidad se basa en la hostilidad hac&iacute;a la diversidad sexual y de g&eacute;nero, la supremac&iacute;a blanca, el cristianismo fundamentalista y la maternidad tradicional. Tambi&eacute;n se corresponde con la agenda extrema y discriminatoria del <a href="https://nwlc.org/wp-content/uploads/2024/09/Project-2025-One-pager.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto 2025</a><a href="https://nwlc.org/wp-content/uploads/2024/09/Project-2025-One-pager.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> que pretende revertir las victorias hist&oacute;ricas del movimiento feminista, como la igualdad en el lugar de trabajo, la educaci&oacute;n y la sanidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Estados Unidos, estos valores son defendidos por creadores de contenido conservadores de la generación millennial y la generación Z."
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                En Estados Unidos, estos valores son defendidos por creadores de contenido conservadores de la generación millennial y la generación Z.                            </span>
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        En Estados Unidos, estos valores son defendidos por <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/apr/24/womanosphere-conservative-women" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creadores de contenido conservadores de la generaci&oacute;n millennial y la generaci&oacute;n Z</a>, entre los que se encuentran Alex Clark, presentadora del p&oacute;dcast de bienestar Maha Culture Apothecary; la comentarista y &ldquo;charlatana profesional&rdquo; Brett Cooper; la youtuber Isabel Brown; la provocadora conservadora Candace Owens, responsable de difundir el bulo sobre la supuesta transexualidad de Brigitte Macron; la presentadora de p&oacute;dcasts y ex nadadora Riley Gaines, conocida por su campa&ntilde;a contra la participaci&oacute;n de las mujeres trans en el deporte femenino; la influencer cristiana Allie Beth Stuckey; y publicaciones como <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/apr/30/womanosphere-femosphere-cultural-assault-on-women-ntwnfb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista</a> &ldquo;Cosmo conservadora&rdquo;, <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/apr/30/womanosphere-femosphere-cultural-assault-on-women-ntwnfb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Evie</em></a>. Turning Point USA, el grupo estudiantil conservador del activista Charlie Kirk, asesinado hace unas semanas, celebr&oacute; una <a href="https://www.thecut.com/article/turning-point-usa-young-women-conservatism.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cumbre anual de mujeres</a> en la que el matrimonio, la procreaci&oacute;n y las tareas dom&eacute;sticas fueron temas clave.
    </p><p class="article-text">
        El contenido de la mujeresfera abarca desde lo abiertamente pol&iacute;tico hasta lo que, a primera vista, podr&iacute;a parecer una cierta est&eacute;tica de estilo de vida. Estas <a href="https://www.instagram.com/p/DMW0TFfxwqw/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visiones nost&aacute;lgicas de la belleza</a> &mdash;representaciones saludables y aspiracionales de la jardiner&iacute;a, la cocina, el bienestar y la maternidad, encarnadas por <em>influencers </em>&ldquo;tradicionales&rdquo; del hogar como <a href="https://www.instagram.com/ballerinafarm/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hannah Neeleman</a> y Sarah Therese&mdash; tienen un gran atractivo. Aunque no todos los creadores del &ldquo;cottagecore&rdquo;, una est&eacute;tica y subcultura digital que idealiza una vida sencilla y rural, inspirada en el campo y la naturaleza, son proselitistas conservadores, este tipo de contenido destaca por su papel en una <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/aug/02/everything-youve-been-told-is-a-lie-inside-the-wellness-to-facism-pipeline" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corriente alt-right</a><a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/aug/02/everything-youve-been-told-is-a-lie-inside-the-wellness-to-facism-pipeline" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> en la que las innovaciones liberadoras, como el control de la natalidad, se consideran &ldquo;t&oacute;xicas&rdquo;, y el estatus ideal sigue la expresi&oacute;n &ldquo;estar casada, descalza y embarazada&rdquo;; o en espa&ntilde;ol &ldquo;en casa y con la pata quebrada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El contenido de la mujeresfera ensalza las alegr&iacute;as del hogar y la maternidad, al tiempo que deja de lado la creciente marginaci&oacute;n social y pol&iacute;tica de las mujeres, reforzando en &uacute;ltima instancia valores fascistas como la jerarqu&iacute;a de g&eacute;nero y el deber hacia la naci&oacute;n. Para Koonz, todo esto parece m&aacute;s de lo mismo: &ldquo;los hijos, la cocina y la iglesia&rdquo; de la era digital.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este movimiento digital refleja lo que la experta en medios feministas, Jilly Boyce Kay, denomina “feminismo reaccionario”, una reacción antiprogresista que sostiene que “el compromiso, el afecto y la protección” son los “intereses” de las mujeres “determinados evolutivamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la mujeresfera, el hogar es el lugar de la mujer: las mujeres buenas y normales quieren quedarse all&iacute;. Este movimiento digital refleja lo que la experta en medios feministas, Jilly Boyce Kay, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14680777.2024.2393187" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denomina</a> &ldquo;feminismo reaccionario&rdquo;, una reacci&oacute;n antiprogresista que sostiene que &ldquo;el compromiso, el afecto y la protecci&oacute;n&rdquo; son los &ldquo;intereses&rdquo; de las mujeres &ldquo;determinados evolutivamente&rdquo;, sin dejar mucho margen para los matices.
    </p><p class="article-text">
        La mujeresfera comercia con estrategias individualistas para rebelarse contra el statu quo liberal percibido, reforzando las jerarqu&iacute;as de g&eacute;nero ancestrales. Es decir, si una mujer depende econ&oacute;micamente de su marido, se libera de la carga del empleo remunerado y puede dedicarse por completo a la vida dom&eacute;stica, en lugar de dividir su tiempo entre el trabajo y el hogar. La enorme presi&oacute;n que sufren las mujeres para trabajar y realizar <a href="https://www.npr.org/2023/04/13/1168961388/pew-earnings-gender-wage-gap-housework-chores-child-care" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mayor parte de las tareas dom&eacute;sticas</a>, as&iacute; como la <a href="https://www.hhs.gov/surgeongeneral/reports-and-publications/parents/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis</a> de<a href="https://www.hhs.gov/surgeongeneral/reports-and-publications/parents/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.hhs.gov/surgeongeneral/reports-and-publications/parents/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud p&uacute;blica</a> que supone el agotamiento parental, hacen que estos argumentos resulten seductores.
    </p><p class="article-text">
        Pero el contenido de la mujeresfera tiende a pasar por alto realidades materiales complejas; por ejemplo, que en la actualidad ya no se dan las condiciones que hac&iacute;an m&aacute;s viables los hogares con un solo sost&eacute;n econ&oacute;mico en la d&eacute;cada de los cincuenta. Los ataques a los derechos reproductivos limitan en realidad el futuro que las mujeres pueden elegir y, sin independencia econ&oacute;mica, las mujeres pueden verse incapaces de salir de situaciones de violencia dom&eacute;stica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los creadores de la mujeresfera suelen defender la conveniencia de alejarse de la esfera del trabajo mediado por el mercado, al tiempo que monetizan sus contenidos.
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sophie Lewis</span>
                                        <span>—</span> Teórica feminista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mujeres como Scholtz-Klink aprovecharon la oportunidad, hist&oacute;ricamente poco com&uacute;n, de distinguirse en reg&iacute;menes autoritarios convirti&eacute;ndose en portavoces; hoy en d&iacute;a, no se requiere ninguna autorizaci&oacute;n oficial (aunque los grupos pol&iacute;ticos <a href="https://www.washingtonpost.com/technology/2024/10/26/social-media-influencers-election-money-campaigns/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">financian a los creadores de contenido a trav&eacute;s de campa&ntilde;as a menudo opacas</a>). La econom&iacute;a de la atenci&oacute;n ofrece sus propios incentivos, y el posicionamiento de las mujeres que luchan contra la paridad de g&eacute;nero puede ser oro para los algoritmos. La hipocres&iacute;a es evidente. Como se&ntilde;ala Sophie Lewis, te&oacute;rica feminista y autora del reciente libro<em> Enemy Feminisms: Terfs, Policewomen, and Girlbosses Against Liberation</em> (Feminismos enemigos: TERF, mujeres polic&iacute;as y jefas contra la liberaci&oacute;n), las creadoras de la mujerosfera suelen defender la sabidur&iacute;a de alejarse de &ldquo;la esfera del trabajo mediado por el mercado, mientras que, en realidad, ellas s&iacute; monetizan su contenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las <em>influencers </em>de la mujeresfera suelen publicar contenido mis&oacute;gino con total naturalidad. Recientemente, la influencer Alex Clark, que se ha jactado de su &ldquo;astucia&rdquo; porque logra difundir ideolog&iacute;a a trav&eacute;s de contenidos sobre bienestar, invit&oacute; a una comentarista que afirm&oacute; que cuando las mujeres &ldquo;se adentran en lo masculino&rdquo; &mdash;expresando ira, asertividad o autoridad&mdash; &ldquo;literalmente las mata&rdquo;, citando como prueba el aumento de las tasas de c&aacute;ncer de mama. Por el bien de su propia salud, sugiere el v&iacute;deo, las mujeres deben ser d&oacute;ciles y estar calmadas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DHo7xD4KZ8l/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Lo cierto es que las pol&iacute;ticas patriarcales perjudican a las mujeres, incluso a las que participan en ella: en agosto, la congresista de extrema derecha de Georgia Marjorie Taylor Greene <a href="https://www.dailymail.co.uk/news/article-14960689/marjorie-taylor-greene-floats-breakup-republican-party.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute;</a> al <em>Daily Mail</em> que hay &ldquo;mujeres en nuestro partido que est&aacute;n hartas de la forma en que los hombres [republicanos] tratan a las mujeres republicanas&rdquo;. Las mujeres republicanas se dan cuenta de que no pueden <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/jun/22/kat-cammack-republican-florida-abortion-law-ectopic-pregnancy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abortar</a> cuando lo necesitan. Cooper, la creadora de la mujeresfera, <a href="https://www.nytimes.com/2025/07/19/business/media/brett-cooper-fox-youtube-conservatives.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute;</a> a <em>The New York Times</em> que sus compa&ntilde;eros de la derecha la han llamado &ldquo;loca&rdquo; por trabajar estando embarazada. Lauren Southern, una <em>influencer </em>canadiense que salt&oacute; a la fama publicando contenidos cr&iacute;ticos con el feminismo y la migraci&oacute;n, public&oacute; recientemente unas <a href="https://www.nytimes.com/2025/08/11/opinion/lauren-southern-tradwife-maga.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memorias</a> en las que confiesa que sufri&oacute; tortura emocional en su matrimonio tradicionalista. &ldquo;Las personas m&aacute;s desgraciadas que he conocido se han visto atrapadas en esta extra&ntilde;a din&aacute;mica tradicionalista&rdquo;, reconoci&oacute; Southern <a href="https://unherd.com/2024/05/lauren-southern-the-tradlife-influencer-filled-with-regret/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista</a> en mayo.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el Estado falla, las mujeres intervienen</h2><p class="article-text">
        El fascismo puede traicionar a las mujeres, pero sigue dependiendo de su apoyo.
    </p><p class="article-text">
        La historiadora Diana Garvin explica que &ldquo;lo que tienen en com&uacute;n los fascismos hist&oacute;ricos y nuevos es que tienden a recurrir a las mujeres para llenar los vac&iacute;os que el Estado no puede cubrir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Italia fascista de Mussolini cre&oacute; entre los a&ntilde;os veinte y cuarenta una imagen de modernizaci&oacute;n, crecimiento econ&oacute;mico y abundancia agr&iacute;cola. Pero despu&eacute;s de que Mussolini alienara a sus socios comerciales, la dependencia de Italia de los productos nacionales contribuy&oacute; a una escasez de alimentos tan grave que los italianos no ten&iacute;an suficiente trigo para hacer pasta. En el libro que public&oacute; en 2022 <em>Feeding Fascism: The Politics of Women&rsquo;s Food Work</em> (Alimentando al fascismo: la pol&iacute;tica del trabajo alimentario de las mujeres), Garvin escribe que la narrativa propagand&iacute;stica del Estado sobre la felicidad dom&eacute;stica ocultaba la dependencia sist&eacute;mica del trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar; se esperaba que las madres absorbieran la escasez de alimentos con su ingenio y su duro trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Las revistas italianas de estilo de vida de la &eacute;poca, como <em>La Cucina Italiana</em>, se esforzaron por disimular la escasez de alimentos resultante de la mala gesti&oacute;n de Mussolini y convertirla en una fuente de orgullo individual, compartiendo fotos de ni&ntilde;as que cultivaban verduras de primera calidad y ofreciendo recetas para aprovechar las sobras de arroz. Garvin sostiene que el Gobierno quer&iacute;a que las mujeres encubrieran sus fracasos y &ldquo;se alegraran por ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que se requieran esfuerzos similares en Estados Unidos, ahora que Donald Trump est&aacute; destripando lo que queda de una m&iacute;sera red de seguridad social. La administraci&oacute;n ha recortado los fondos destinados a <a href="https://theconversation.com/rural-hospitals-will-be-hit-hard-by-trumps-signature-spending-package-260164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sanidad</a> y a <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/jul/19/trump-epa-layoffs-research-development" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Agencia de Protecci&oacute;n Medioambiental</a>; ha desmantelado el <a href="https://www.aclu.org/news/racial-justice/trumps-attack-on-the-department-of-education-explained" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Departamento de Educaci&oacute;n</a>, reduciendo la accesibilidad y la equidad de la educaci&oacute;n para los ni&ntilde;os; y ha degradado los sistemas destinados a garantizar la seguridad del suministro alimentario, incluyendo recortes de personal en la <a href="https://www.reuters.com/business/healthcare-pharmaceuticals/how-does-us-food-safety-work-what-cuts-has-trump-made-2025-05-07/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Administraci&oacute;n de Alimentos y Medicamentos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el pretexto de un regreso al individualismo rudo, la administraci&oacute;n Trump est&aacute; abdicando de su responsabilidad frente a las necesidades de los estadounidenses. En julio, el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU public&oacute; en redes sociales una imagen <em>kitsch</em> de una pareja de pioneros acunando a un beb&eacute;, con el pie de foto: &ldquo;Recuerda la herencia de tu patria&rdquo;. El mensaje: los estadounidenses deber&iacute;an sentirse orgullosos de su resiliencia, mientras se los deja librados a su suerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las influencers de la mujeresfera preparan a las mujeres para que idealicen el deber y las animan a descartar el compromiso pol&iacute;tico feminista como una tonter&iacute;a <em>woke</em>. Contribuyen a desviar el debate nacional de c&oacute;mo el Gobierno podr&iacute;a invertir en las comunidades mediante prestaciones como una mayor estabilidad en la vivienda, permisos familiares remunerados, Medicare para todos y guarder&iacute;as universales y asequibles. El fracaso de los dem&oacute;cratas a la hora de apoyar y valorar adecuadamente a las mujeres ha permitido a la derecha sacar partido del descontento generalizado, convenciendo a las mujeres de que esperen menos de una naci&oacute;n que podr&iacute;a darles m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin una atención médica, una alimentación y una educación adecuadas y accesibles, las madres pueden acabar convirtiéndose de facto en profesoras, agricultoras y médicas a domicilio.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin una atenci&oacute;n m&eacute;dica, una alimentaci&oacute;n y una educaci&oacute;n adecuadas y accesibles, las madres pueden acabar convirti&eacute;ndose, de facto, en profesoras, agricultoras y m&eacute;dicas a domicilio. Los influencers tradicionales disfrazan esta carga de trabajo injusta como un homenaje a la vida en el campo (y la aprovechan para <a href="https://www.npr.org/2025/02/20/nx-s1-5277087/wellness-influencers-science-creators-maha-rfk-jr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comercializar remedios sin fundamento</a>) en lugar de llamarla por su nombre: suplir las carencias del Estado. Los recortes en educaci&oacute;n parecen menos amenazantes cuando est&aacute;s convencido de que tu papel es educar a tus hijos en casa; un suministro de alimentos <a href="https://www.npr.org/sections/shots-health-news/2025/05/29/nx-s1-5413449/food-safety-inspection-fda-usda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos seguro y m&aacute;s caro</a> parece menos problem&aacute;tico cuando crees que todo el mundo deber&iacute;a cultivar sus propios productos y hacer todo desde cero; <a href="https://www.nytimes.com/2025/05/02/health/trump-budget-cdc-chronic-conditions.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recortar</a> la financiaci&oacute;n del Centro para el Control de Enfermedades no parece tan malo cuando te han condicionado a desconfiar de las vacunas y a creer que puedes curar el sarampi&oacute;n de un ni&ntilde;o con '<a href="https://www.reddit.com/r/ShitMomGroupsSay/comments/1jywj5r/i_cant_imagine_my_kids_getting_measles_but_dont/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">remedios herbales o medicina tradicional</a>'.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Garvin, el gobierno de Mussolini tambi&eacute;n &ldquo;quer&iacute;a sacar a las mujeres de los puestos de trabajo de clase media para que pudieran dejar esos espacios a los hombres, porque hab&iacute;a habido verdaderos problemas de empleo&rdquo;. La naci&oacute;n utiliz&oacute; el tropo cultural de la &ldquo;donna-crisi&rdquo; o &ldquo;mujer en crisis&rdquo;, un estereotipo negativo de la mujer urbana e independiente, similar al de <a href="https://www.reddit.com/r/terriblefacebookmemes/comments/zv9n3s/meh_at_least_she_has_a_cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &ldquo;v&iacute;ctima del</a> feminismo&rdquo; de la derecha estadounidense contempor&aacute;nea o al de las &ldquo;mujeres <a href="https://www.theguardian.com/us-news/article/2024/aug/05/jd-usha-vance-childless-cat-ladies-defense" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin hijos y con gatos</a>&rdquo; de J.D. Vance, para difamar a las mujeres trabajadoras. Sin embargo, seg&uacute;n Garvin, mientras que la propaganda promov&iacute;a la imagen de las mujeres de clase media y alta protegidas del trabajo, la realidad era m&aacute;s calculada: la Italia fascista quer&iacute;a que las mujeres de clase baja formaran parte de la poblaci&oacute;n activa, donde se les pod&iacute;a pagar menos que a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        En julio, la administraci&oacute;n Trump impuso <a href="https://www.independent.co.uk/news/world/americas/us-politics/brooke-rollins-medicaid-farms-b2802470.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos requisitos laborales para Medicaid</a>, un programa estatal-federal que brinda atenci&oacute;n m&eacute;dica a m&aacute;s de 77 millones de personas de bajos ingresos, el 80 % de ellas mujeres con una edad media de 40 a&ntilde;os. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, ha sugerido que estos ciudadanos pueden trabajar en granjas estadounidenses para mantener su cobertura, sustituyendo a los trabajadores migrantes deportados. A pesar de todas sus promesas de felicidad dom&eacute;stica, los reg&iacute;menes fascistas europeos cl&aacute;sicos enviaron <a href="https://www.newspapers.com/article/the-st-louis-star-and-times-axis-styles/144289989/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a las amas de casa</a> a las f&aacute;bricas y <a href="https://lifeandthyme.com/commentary/women-responsible-for-italian-rice/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los campos</a> cuando necesitaron mano de obra. Seg&uacute;n su l&oacute;gica, son las mujeres las que, en &uacute;ltima instancia, deben soportar la carga del fracaso de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que se convierten en cuidadoras dom&eacute;sticas obedientes pueden estar asumiendo esa responsabilidad de forma voluntaria, incluso feliz. Pueden creer que ven una verdad fundamental en asumir la dependencia como el precio de la seguridad, confiando en que el patriarcado las proteger&aacute; siempre y cuando mantengan su casa impecable y horneen su pan con una sonrisa. Sin embargo, muchas no tienen en cuenta la influencia de la propaganda hip&oacute;crita en sus decisiones, ni las consecuencias de acomodarse a una tiran&iacute;a que podr&iacute;a volverse en su contra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lugar de libertad, igualdad, poder y elecci&oacute;n, el r&eacute;gimen de Trump ofrece a las mujeres halagos y una visi&oacute;n del mundo enga&ntilde;osamente simplista que niega su capacidad de acci&oacute;n. Aunque las mujeres son cruciales para el proyecto MAGA &mdash;la corriente que promueve el nacionalismo, el proteccionismo y una visi&oacute;n idealizada del pasado estadounidense&mdash; algunas de sus partidarias han empezado a darse cuenta de que la vida tradicional no es solo una fantas&iacute;a id&iacute;lica del pasado, sino un presagio de un futuro desolador. La vida en el hogar patriarcal puede que no resulte tan id&iacute;lica como se presenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrienne Matei]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/alemania-nazi-estados-unidos-trump-autoritarismo-quiere-amas-casa_1_12676933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Alemania nazi a los Estados Unidos de Trump: por qué el autoritarismo quiere amas de casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,tradwifes,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la "manosfera" a las "tradwifes": cómo el contenido ultraconservador se convirtió en negocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/manosfera-tradwifes-contenido-ultraconservador-convirtio-negocio_1_11568746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a885a80b-d3f7-4c90-95b6-30c8b19f11b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la &#039;manosfera&#039; a las &#039;tradwifes&#039;: cómo el contenido ultraconservador se ha convertido en negocio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un artículo sobre cómo los códigos de la 'manosfera' y el mundo incel se expandieron en las redes sociales con naturalidad y aparente inocencia y un objetivo concreto: la viralidad y el negocio</p><p class="subtitle">‘Tradwives’: los peligros del antifeminismo camuflado de amor y cuidados que empieza a llegar a España
</p></div><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de semanas, en Espa&ntilde;a todo el mundo conoce a Roro. Fue la primera en apostar por la est&eacute;tica del ama de casa de lujo &mdash;y triunfar&mdash; en el ecosistema de influencers nacional. La competencia por la atenci&oacute;n en la red es brutal y hay que diferenciarse para sobresalir, para ganar dinero. Ella, de nombre Roc&iacute;o, es<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> una copia exacta de una de las Tradwives m&aacute;s famosas de internet</a>: Nara Smith, una modelo e influencer mormona que cocina todo siempre desde cero para su joven y rico marido. Por supuesto, nunca se mancha.
    </p><p class="article-text">
        Roro tambi&eacute;n adopt&oacute; el tono de Smith: la voz ani&ntilde;ada, el amaneramiento infantil aderezado, en su caso, con unas gafas demasiado grandes. La  mueca de nena. La satisfacci&oacute;n de que el protagonista de sus videos, el hombre, recompense el fruto de su aparente trabajo duro con un beso o una cari&ntilde;osa cachetada en c&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        La espa&ntilde;ola sigui&oacute; la receta estadounidense al pie de la letra y, en las &uacute;ltimas semanas, logr&oacute; su &eacute;xito. Apareci&oacute; varias veces en el prime-time de varias cadenas nacionales y ya est&aacute; siendo patrocinada por distintas marcas. Jaque Mate.
    </p><p class="article-text">
        Roro, aunque trat&oacute; de desvincularse a nivel medi&aacute;tico &mdash;&ldquo;Es que mi voz es as&iacute;, esto s&oacute;lo es mera coincidencia&rdquo;&mdash; quiso parecerse a las mujeres de internet que visten telas suaves y brillantes de color pastel, se adornan con mo&ntilde;os y tienen cocinas luminosas de m&aacute;s de veinte metros cuadrados. Ellas llevan las u&ntilde;as perfectas y sus dedos, finos, parecen el bot&iacute;n de una urraca tan cuajados de anillos. Son delgadas, j&oacute;venes, con voces muy dulces, que hornean y amasan frente a una c&aacute;mara vestidas como si les hubieran invitado a una millonaria gala ben&eacute;fica. Esta imagen, ya instaurada en el imaginario colectivo occidental a trav&eacute;s de Tik Tok e Instragram, pertenece a lo que se denomin&oacute; como movimiento &ldquo;Tradwife&rdquo; y procede, mayoritariamente, de las comunidades mormonas estadounidenses. Una moda en apariencia inofensiva pero cuya funci&oacute;n es activar los marcos pol&iacute;ticos de la ultraderecha internacional.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7393720360652295456"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Puede parecerlo, pero es un estilo que no resulta para nada inocente bajo una lectura m&iacute;nimamente sociopol&iacute;tica&rdquo;, explica en conversaci&oacute;n con elDiario.es Carolina Arrieta, profesora de comunicaci&oacute;n y lengua en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y estudiosa del discurso de la derecha en los espacios digitales.
    </p><p class="article-text">
        Arrieta se&ntilde;ala que se trata de la imagen perfecta para contraponer a lo que conocemos como &lsquo;angry feminist&rsquo;; esa mujer feminista enojada a trav&eacute;s de la que el discurso medi&aacute;tico retrat&oacute; al movimiento feminista en general. &ldquo;Son est&eacute;tica y comunicativamente lo contrario a esos personajes quejosos, problem&aacute;ticos y, en gran medida, aterradores que, antes, la totalidad de los espacios medi&aacute;ticos &mdash;y ahora especialmente los de ultraderecha&mdash; atribu&iacute;an a la representaci&oacute;n del feminismo&rdquo;, observa.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento Tradwife, renacido como respuesta a la era del post <a href="https://www.eldiario.es/temas/me-too/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">#Metoo</a>, es, a juicio de Arrieta, profundamente antifeminista: <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ultraderecha-mujeres_129_10067033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">reproduce roles de g&eacute;nero a trav&eacute;s de la sumisi&oacute;n de la mujer</a> mediante una actitud de servicio hacia el hombre o preserva la labor de los cuidados como un ejercicio exclusivamente femenino. Y si el feminismo pretende reventar el denominado &ldquo;techo de cristal&rdquo;, estas mujeres lo arreglan mediante su reclusi&oacute;n voluntaria al espacio dom&eacute;stico, adem&aacute;s de tender hacia la simplificaci&oacute;n del universo femenino. Una simplificaci&oacute;n que se extendi&oacute; por internet de manera general, no s&oacute;lo en su campo de actuaci&oacute;n concreto, con la adopci&oacute;n de expresiones como &ldquo;s&oacute;lo soy una chica&rdquo; o la est&eacute;tica &ldquo;coquette&rdquo;; ani&ntilde;ada y con muchos mo&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuanto menos temas haya que miren a los sociopol&iacute;tico mejor. Adem&aacute;s, dinamita aquello que reivindicaba la cuarta ola del movimiento feminista, que es el compa&ntilde;erismo entre el hombre y la mujer. El <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/kika-fumero-activista-feminista-no-derecho-aborto-precariza-mujeres-atenta-vidas_1_11553262.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">universo tradwife presenta relaciones totalmente verticales</a>: hay alguien que sirve y el otro es servido&rdquo;, ejemplifica la profesora.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, aunque Roro decida desvincularse o no del movimiento de manera expl&iacute;cita, da lo mismo a ojos de Arrieta. &ldquo;Al final, est&aacute; reproduciendo el ideario de que la mujer es v&aacute;lida siempre y cuando se encuentre bajo la mirada masculina&rdquo;, asegura. Roro en Espa&ntilde;a, y el resto de influencers del estilo, tienen un p&uacute;blico masivo en internet. No es una moda privada, cumplen la perfecta funci&oacute;n de caja de resonancia aunque ellas no sean conscientes. O finjan no serlo.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7398286599202589995"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Son vidas propagand&iacute;sticas y, como tales, han sabido tocar las teclas adecuadas para suscitar el debate online entre quienes apoyan una visi&oacute;n feminista de la sociedad &mdash;occidental en este caso&mdash; y quienes buscan el regreso a los roles t&iacute;picamente masculinos y femeninos de las sociedades de anta&ntilde;o. O, como se&ntilde;alaba, entre otros, en sus redes el escritor Pepe Tesoro: la b&uacute;squeda reaccionaria de una sociedad en la que los hombres sean nuevos y las mujeres, como siempre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los usuarios tienden a consumir y compartir contenido que confirma sus creencias preexistentes&rdquo;, explica para este peri&oacute;dico Santiago Hern&aacute;ndez, profesor de Marketing Digital del Grupo CEF.-Udima y CEO de PuroMarketing. &ldquo;El fen&oacute;meno de las tradwives, al provocar debates y discusiones sobre roles de g&eacute;nero, logra altos niveles de interacci&oacute;n y esa es una de las cosas que promueven los algoritmos de las redes sociales: el que haya likes, comentarios, y post compartidos&rdquo;, contin&uacute;a Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Para el profesor, este asunto toca las mismas claves de viralizaci&oacute;n b&aacute;sicas que vemos en los medios sociales cuando algo se desboca. &ldquo;Los usuarios tienden a consumir y compartir contenido que confirma sus creencias preexistentes. Las tradwives, al reafirmar valores tradicionales, encuentran una audiencia que se siente validada y conectada con esos perfiles&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar que, como se&ntilde;ala el estudio &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/temas/influencers/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">origen de la figura del influencer</a> y an&aacute;lisis de su poder de influencia en base a sus comunidades&rdquo; publicado por Andrea Fern&aacute;ndez Lerma en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, los influencers crean una sensaci&oacute;n de comunidad entre sus seguidores, quienes comparten los mismos valores y aspiraciones. Esto provoca un sentimiento de pertenencia que fomenta la lealtad y el compromiso de dichos seguidores, creando un escudo entre su influencer y el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos de tener en cuenta que vivimos en una era en la que la controversia y la polarizaci&oacute;n generan un mayor volumen de interacciones debido a las fuertes reacciones que provocan, tanto positivas como negativas, lo que lleva a amplificar su visibilidad en las redes&rdquo;, comenta Hern&aacute;ndez al respecto para apuntar que los grupos m&aacute;s activos en las redes, tanto de derechas como de izquierdas, son normalmente los m&aacute;s radicalizados. Y, por ello, el contenido conservador se mueve con mayor velocidad y virulencia en las redes. Su p&uacute;blico, a favor o en contra, es el que m&aacute;s se mueve.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C6CtU39uFPi/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">&iquest;Puedo tener yo la vida de una Tradwife?</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trampa-tradicion-debe-atractivo-tradwives_129_11562912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Son atractivas las vidas de propaganda a las que uno se asoma a trav&eacute;s de la pantalla de su tel&eacute;fono</a>. Su aparente sencillez, la belleza de sus casas, su ropa de lujo, su impostada despreocupaci&oacute;n. El haber escapado del trabajo asalariado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la que venden no es una vida que pueda conseguir cualquiera. Si quien lee este art&iacute;culo es una persona corriente con un sueldo corriente en un pa&iacute;s con una situaci&oacute;n econ&oacute;mica similar a la que ahora hay en Espa&ntilde;a, muy probablemente no podr&aacute; ser ni disfrutar de la compa&ntilde;&iacute;a de una &ldquo;Tradwife&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; pareja puede permitirse tener una cocina de m&aacute;s de veinte metros cuadrados? &iquest;Qu&eacute; pareja puede hacerlo cuando s&oacute;lo uno de los dos trabaja?, no muchas.
    </p><p class="article-text">
        Una Tradwife no es una ama de casa, una tradwife es una mujer de clase alta. &ldquo;Destruyeron desde su &oacute;ptica el reconocimiento de corporalidades e identidades diversas que tambi&eacute;n es parte de la cuarta ola. Ellas son, en su gran mayor&iacute;a, mujeres blancas con un estatus socioecon&oacute;mico muy superior a la media&rdquo;, explica Arrieta.
    </p><p class="article-text">
        Su permeabilidad social tambi&eacute;n depende del publico objetivo, no es lo mismo Estados Unidos que Espa&ntilde;a o la India. &ldquo;En nuestro pa&iacute;s, el movimiento feminista tuvo bastante calado, aunque tengamos un partido que aglutine su activismo en torno al antifeminismo&rdquo;, contin&uacute;a la profesora para a&ntilde;adir que en Estados Unidos es necesario tener un estatus socioecon&oacute;mico &ldquo;bastante alto&rdquo; para permitirse ser &ldquo;una mujer tradicional&rdquo;, es un logro, algo deseable. &ldquo;Podr&iacute;amos concluir, entonces, que es un movimiento que en Am&eacute;rica tiene mucho sentido, en Espa&ntilde;a no tanto y en la India, por ejemplo, nada. Ah&iacute; ya existe una cultura que hace que las mujeres, en su mayor&iacute;a, sean forzosamente tradicionales&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo se relaciona el cuidado de una pareja a trav&eacute;s de un recetario con los movimientos del ultraderecha?, seg&uacute;n Arrieta utilizan los espacios inocentes para &ldquo;colarse&rdquo; en la primera l&iacute;nea del consumo en internet. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n no necesita mirar, de vez en cuando recetas, gu&iacute;as para maquillarse o c&oacute;mo limpiar algo?&rdquo;, observa la profesora. &ldquo;Todos buscamos, recurrentemente, ese tipo de contenidos&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Es en esos espacios, utilitarios, donde se traslada un discurso ideol&oacute;gico potente de manera sutil. &ldquo;Un ejemplo es que algunas l&iacute;deres ultraconservadoras se declaran feministas a trav&eacute;s de un feminismo que, como ellas apostillan, es &lsquo;sin hostilidad hacia los hombres&rsquo; [Una t&aacute;ctica utilizada por Marine LePen, l&iacute;der del Frente Nacional Franc&eacute;s]&rdquo;, ejemplifica Arrieta.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, desplazan conceptos b&aacute;sicos como la emancipaci&oacute;n, la igualdad de derechos o la justicia social y los desplazan por aquellos que son de adscripci&oacute;n personalista como la felicidad o la autorrealizaci&oacute;n. &ldquo;Estas ideas son las que reclaman los movimientos de ultraderecha para lo que ellos consideran como mujeres empoderadas. Mujeres que toman el rumbo de sus propias vidas frente a los dictados de las doctrinas feministas&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las Tradwives se presentan con rebeld&iacute;a como un movimiento contracultural. De ah&iacute;, adem&aacute;s de su capacidad de viralizaci&oacute;n, viene su &eacute;xito en redes sociales.
    </p><h2 class="article-text">La manosfera</h2><p class="article-text">
        Si nos preguntamos d&oacute;nde quedan ellos, los hombres, en esta narrativa, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sentimiento-agravio-manosfera-hay-hombres-jovenes-enfadados_129_10840563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">habr&iacute;a que acercarse a la manosfera</a>. Esto se define como un conjunto de espacios virtuales heterog&eacute;neos &mdash;webs, blogs, foros&mdash; que promueven una masculinidad enfatizada, el odio hacia el feminismo y la misoginia en general. All&iacute; proliferan t&eacute;rminos como el de &lsquo;incel&rsquo; &mdash;hombre involuntariamente c&eacute;libe&mdash; o 'bodycount' &mdash;en referencia al n&uacute;mero de personas con el que se ha acostado una mujer y cuyo objetivo siempre es peyorativo&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El movimiento Tradwife le <a href="https://www.eldiario.es/era/llados-evento-madrid-aranjuez-mil-euros_1_11377854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">recoge el guante a algunos de los preceptos que se mueven en la manosfera</a>, como por ejemplo el hecho de victimizar al var&oacute;n y presentar al feminismo como enemigo de la naci&oacute;n&rdquo;, apunta Arrieta. Este discurso es el que enarbola el movimiento neoconservador estadounidense que llev&oacute; a Trump a la presidencia en 2016 y que explica el actual impulso de estas tendencias en las redes sociales como reacci&oacute;n a los avances feministas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso, a ojos de Arrieta, es que la infantilizaci&oacute;n de los individuos no es unidireccional. A ellas se las infantiliza en el mundo p&uacute;blico. A ellos en el privado. El no saber cuidarse, no saber cocinar, no saber cambiar un pa&ntilde;al.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo son los tambi&eacute;n virales videos de parejas veintea&ntilde;eras que muestran como ellas cuidan de ellos antes de que se vayan &ldquo;a jugar&rdquo;. Ellas les ponen crema solar en la playa y r&iacute;en con complicidad en los comentarios: &ldquo;Ay, mi chico es igual&rdquo;. Un in&uacute;til. Un in&uacute;til simp&aacute;tico, eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esos videos&rdquo;, ejemplifica Arrieta, &ldquo;muestran que las mujeres son las cuidadoras absolutas y muestran una codependencia que anhela el mundo conservador. Ambos dependen el uno del otro pero en roles muy diferentes&rdquo;, se&ntilde;ala. Ellas buscan la hipergamia: alguien que les mantenga econ&oacute;micamente, que sea un proveedor. Ellos, alguien que los mantenga vivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es algo lejano ni desconocido. No nos olvidemos de la Espa&ntilde;a de los 50 y 70. Las mujeres depend&iacute;an de la firma de los hombres para todo, desde sacar su dinero propio del banco hasta dar un discurso. A ellos, en cambio, ellas les eleg&iacute;an todos los d&iacute;as los calzoncillos. La infantilizaci&oacute;n es mutua, pero con un abismo de por medio&rdquo;, agrega.
    </p><h2 class="article-text">Flor de un d&iacute;a o fen&oacute;meno a largo plazo</h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, Roro fue la primera en sacarle r&eacute;dito al asunto, pronto le saldr&aacute;n imitadoras como hizo ella con las estadounidenses. Es la ley de vida en internet. Si funcion&aacute;s, cre&aacute;s escuela. O te copian directamente. Los dos expertos consultados por eldiario.es lo tienen claro. Lo que no ven tan claro es su escalado social, m&aacute;s all&aacute; del proselitismo en redes sociales. &ldquo;No parece que hacerse realidad en una Espa&ntilde;a en la que los precios de la vivienda y el alquiler est&aacute;n cada vez m&aacute;s fuera de control&rdquo;, opina, esc&eacute;ptica, Carolina Arrieta.
    </p><p class="article-text">
        Para Santiago Hern&aacute;ndez, en Espa&ntilde;a ser&aacute; un tema que se agote pronto. &ldquo;En Estados Unidos est&aacute; teniendo una gran aceptaci&oacute;n como reacci&oacute;n a lo que estiman que es el movimiento &lsquo;woke&rsquo;, aqu&iacute; aunque tambi&eacute;n se ha hecho eco probablemente se extinga en breve. Al menos, entre el gran p&uacute;blico&rdquo;, finaliza.
    </p><p class="article-text">
        Otras tendencias vendr&aacute;n que nos hagan olvidar los debates encarnizados que tenemos hoy. Pero, de momento, el ahora es de las Tradwifes y sus u&ntilde;as de colores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/manosfera-tradwifes-contenido-ultraconservador-convirtio-negocio_1_11568746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Aug 2024 03:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la "manosfera" a las "tradwifes": cómo el contenido ultraconservador se convirtió en negocio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[tradwifes,Redes sociales,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
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</rss>
