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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ferat Koçak]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ferat-kocak/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ferat Koçak]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ferat Koçak, el diputado alemán que quiere llevar a Berlín el modelo de las organizaciones sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/ferat-kocak-diputado-aleman-quiere-llevar-berlin-modelo-organizaciones-sociales_1_11579577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c7c8e43-a53d-4a76-9225-3732afce9dd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ferat Koçak, el diputado alemán que quiere llevar a Berlín el modelo de las organizaciones sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es legislador por el partido Die Linke ("la izquierda“ en alemán). Viajó a Brasil y Argentina para aprender de los movimientos sociales. En Buenos Aires visitó un comedor de la UTEP. En 2018, él y sus padres sufrieron un atentado neonazi.</p></div><p class="article-text">
        Es lunes y falta menos de una hora para el mediod&iacute;a. Huele bien ya desde lejos: guiso con pollo, guiso con carne, con papas, con arroz, con pan. Ollas grandes de cien litros cocinan en los fogones de gas que hay dentro de un garaje tapado con pl&aacute;sticos. En el otro extremo del patio hay una segunda cocina. En ella mujeres sentadas cortan cebolla, papa, tomate. Afuera, hombres mueven las pesadas ollas llenas de guiso ya preparado y lavan las vac&iacute;as con la manguera del patio. Al fondo suena una cumbia.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los lunes, mi&eacute;rcoles y viernes, aqu&iacute; en el barrio Constituci&oacute;n de CABA se prepara comida para los m&aacute;s necesitados. En el patio que alberga la olla popular, posiblemente la m&aacute;s grande de la capital, hay un movimiento constante entre los miembros de la Uni&oacute;n de Trabajadores de la Econom&iacute;a Popular (UTEP) y los voluntarios que se sumaron para ayudar con la preparaci&oacute;n y el reparto de la comida. Afuera ya empiezan a hacer fila cientos de personas. Muchas de ellas no tienen hogar, otras vienen en tren desde el conurbano. Llegan para recibir el plato en el comedor o llevarse la vianda para sus casas. 
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                Ferat Koçak, de campera y gorra, en su visita al comedor de la UTEP.                             </span>
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        Esta es una realidad cotidiana de la Argentina. No es nueva pero s&iacute; ha recrudecido en los &uacute;ltimos meses con las pol&iacute;ticas del gobierno de Javier Milei, le explican los responsables de la UTEP a<strong> Ferat Ko&ccedil;ak, diputado de la C&aacute;mara de Berl&iacute;n por el partido Die Linke</strong> (&ldquo;la izquierda&rdquo; en alem&aacute;n) por el distrito capitalino Neuk&ouml;lln. Fue elegido diputado en el 2021 y actualmente es portavoz del grupo parlamentario de Die Linke para el clima, la migraci&oacute;n y el antifascismo. <strong>En el 2018 &eacute;l y sus padres sobrevivieron un atentado de incendio por parte de neonazis.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ko&ccedil;ak tiene muchas preguntas, y no tiene miedo de preguntar. &iquest;Cu&aacute;ndo empezaron con la olla popular? &iquest;D&oacute;nde se consiguen los alimentos necesarios para preparar comida para tanta gente? &iquest;Qui&eacute;nes son los que organizan todo esto y los que trabajan aqu&iacute; tres veces a la semana? &iquest;Se les paga un sueldo? &iquest;Cu&aacute;l es el papel del Estado?&#8239;&iquest;Cu&aacute;l el del gobierno? &iquest;Qu&eacute; se ofrece en este espacio m&aacute;s all&aacute; de la olla popular?
    </p><p class="article-text">
        Antes de venir a Buenos Aires, Ko&ccedil;ak estuvo en San Pablo, Brasil. Para &ldquo;aprender&rdquo;, dice. De los procesos de auto-organizaci&oacute;n sindical y de los movimientos sociales.<strong> De los esfuerzos por construir una oposici&oacute;n de izquierdas en medio de la ola reaccionaria</strong>. De la lucha contra la ultraderecha. La visita la organiz&oacute; la Fundaci&oacute;n Rosa Luxemburgo, cercana al partido Die Linke.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al mediod&iacute;a se empieza a repartir la comida en la calle. Existe un comedor pero desde hace tiempo qued&oacute; chico</strong>. Lo mismo pas&oacute; con las cocinas. Mientras antes se entregaban entre 300 a 500 platos por d&iacute;a, hoy pueden llegar hasta los 3.000. Al mismo tiempo se volvi&oacute; m&aacute;s dif&iacute;cil conseguir los ingredientes necesarios, desde que el gobierno de Javier Milei cort&oacute; todo el apoyo. En consecuencia, la olla popular s&oacute;lo puede abrir tres veces a la semana y no cinco, como s&iacute; se hac&iacute;a en el pasado. A veces, afuera quedan personas esperando porque la comida no alcanza para todos.
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                    alt="El comedor de la UTEP en Constitución. Entregaban entre 300 y 500 viandas por día. Ahora llegan a las 3.000 y no son suficientes para dar de comer a todos."
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                El comedor de la UTEP en Constitución. Entregaban entre 300 y 500 viandas por día. Ahora llegan a las 3.000 y no son suficientes para dar de comer a todos.                            </span>
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        &ldquo;Horroroso&rdquo;. Esa fue la primera palabra que se le pas&oacute; por la cabeza cuando conoci&oacute; la olla popular en Constituci&oacute;n, dice Ko&ccedil;ak en conversaci&oacute;n con <strong>elDiarioAR</strong>. Y al ver la miseria en la que viven muchas personas, reflexion&oacute; que &ldquo;se nota que su necesidad m&aacute;s urgente es conseguir algo de comer&rdquo;. <strong>Lo siguiente que pens&oacute; fue: &ldquo;&iquest;c&oacute;mo puede ser que son las organizaciones sociales las que tienen que hacerse cargo de algo que deber&iacute;a ser tarea del Estado?&rdquo;</strong>, sobre todo con un Estado que no s&oacute;lo no puede sino que no quiere ocuparse de las poblaciones m&aacute;s vulnerables como es el caso en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que Ko&ccedil;ak est&aacute; en Sudam&eacute;rica. Tanto en San Pablo como en Buenos Aires, dice, se nota que se mueve mucho dinero. Son las dos ciudades econ&oacute;micamente m&aacute;s fuertes del subcontinente, &ldquo;con numerosas empresas, entre otras alemanas, que est&aacute;n all&aacute; instaladas, para hacer negocios, por ejemplo con la explotaci&oacute;n de los recursos naturales&rdquo;. La otra cara de la moneda, dice Ko&ccedil;ak, es la gran cantidad de personas viviendo en la pobreza. Y se sorprende cuando le acercan los n&uacute;meros del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA): <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/informe-uca-pobreza-argentina-llego-54-9-indigencia-20-3_1_11570591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &iacute;ndice de pobreza alcanza el 54,9% de la poblaci&oacute;n y la indigencia al 20,3% durante el primer semestre de 2024.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Obvio que me parece muy bien la estructura general de la olla popular&rdquo;, dice Ko&ccedil;ak. Sobre todo, porque qued&oacute; con la impresi&oacute;n de que no se trata s&oacute;lo de un trabajo caritativo. &ldquo;Lo positivo, dentro de toda la miseria, es que est&aacute;n intentando sensibilizar acerca de la situaci&oacute;n, que est&aacute;n organizando pol&iacute;ticamente a la gente, que les ayudan en asuntos legales, que existe toda esta estructura&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        En la UTEP, a parte de organizar la olla popular, ofrecen duchas, educaci&oacute;n secundaria, guarder&iacute;a para los ni&ntilde;os de los trabajadores informales, asistencia legal. Pero la ayuda va m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Dar de comer lo puede hacer cualquiera&rdquo;, dicen en el comedor. &ldquo;Lo que no da cualquiera es la contenci&oacute;n, la escucha, el abrazo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Quedan s&oacute;lo dos d&iacute;as para San Cayetano, el d&iacute;a en el que organizaciones sociales y pol&iacute;ticas se movilizar&aacute;n bajo la consigna &ldquo;Pan, Paz, Tierra, Techo y Trabajo&rdquo; desde Liniers hasta Plaza de Mayo. Es un tema entre los que trabajan en la olla de Constituci&oacute;n. &ldquo;Esperemos que sea masiva la movilizaci&oacute;n&rdquo;, dicen. &ldquo;Estamos a full con los preparativos para el mi&eacute;rcoles.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Es este v&iacute;nculo entre ayuda pr&aacute;ctica y lucha popular en lo que Ko&ccedil;ak ve un &ldquo;punto de partida&rdquo; para aprender de las experiencias de Am&eacute;rica Latina. &ldquo;Tenemos que pensar la pol&iacute;tica mucho m&aacute;s desde la calle, desde las necesidades de la gente, desde lo b&aacute;sico&rdquo;, se muestra convencido. Sobre todo en lo que tiene que ver con las estructuras organizativas y el papel de los sindicatos. &ldquo;Creo que es importante reunir realmente a las estructuras de trabajadores marginalizados en un grupo y decir que vamos a luchar juntos y tambi&eacute;n tener en cuenta a la gente que no tiene trabajo formal. Al fin y al cabo, tambi&eacute;n las personas que no tienen un trabajo formal son parte de la clase trabajadora.&rdquo;
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                    alt="Es la primera vez que Koçak está en Sudamerica. Cree que la experiencia es un punto de partida para llevar a Berlín."
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                Es la primera vez que Koçak está en Sudamerica. Cree que la experiencia es un punto de partida para llevar a Berlín.                            </span>
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        <strong>En su barrio de Berl&iacute;n, Neuk&ouml;lln, el partido Die Linke est&aacute; intentando seguir un camino parecido.</strong> &ldquo;Hemos empezado con horas de consulta social, en las que el objetivo es ofrecerle a la gente un espacio para que hablen de sus problemas. La idea es luego ayudar directamente.&rdquo; Otra idea que llevar&aacute; el pol&iacute;tico desde Sudam&eacute;rica es la de ofrecer clases particulares a estudiantes escolares. &ldquo;Esta idea me la llevo de Brasil. Cuando est&aacute;s en la secundaria muchas veces tambi&eacute;n es la edad con la que empiezas a politizarte.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Neuk&ouml;lln es uno de los barrios m&aacute;s pobres de Berl&iacute;n, adem&aacute;s es uno de los m&aacute;s marginalizados de la capital. Sus habitantes, en gran parte de descendencia migrante, en la cotidianidad sufren exclusi&oacute;n, racismo, desempleo y falta de perspectivas. Por otro lado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se puso de moda vivir en Neuk&ouml;lln. Una de las consecuencias es que los alquileres suben a una velocidad exorbitante mientras los ingresos de los que desde hace mucho viven en el barrio quedan iguales o hasta disminuyen.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, es uno de los pocos lugares en Alemania en donde Die Linke ha podido mantener su apoyo. En varios distritos electorales del norte de Neuk&ouml;lln, los barrios m&aacute;s marginalizados y con mayor poblaci&oacute;n migrante, en las elecciones al parlamento regional del a&ntilde;o pasado el partido ocup&oacute; el segundo puesto, con resultados alrededor del 30% de los votos. En otras partes del pa&iacute;s, en cambio, Die Linke lucha por sobrevivir. Seg&uacute;n sus actuales niveles de popularidad no alcanzar&aacute; representaci&oacute;n en en el parlamento nacional, el Bundestag, el a&ntilde;o que viene.
    </p><p class="article-text">
        No sorprende que Ko&ccedil;ak ante este panorama est&eacute; preocupado. M&aacute;s a&uacute;n, porque en Alemania como en casi toda Europa la extrema derecha est&aacute; en auge. El mes que viene se celebrar&aacute;n elecciones regionales en los L&auml;nder &ndash;estados federados&ndash; de Brandeburgo, Turingia y Sajonia, ubicados en el este del pa&iacute;s. En los tres L&auml;nder existe el peligro real de que el partido Alternative f&uuml;r Deutschland (AfD) pasa a ser la fuerza m&aacute;s votada en el parlamento regional. Muchos en Alemania ven la elecciones como bar&oacute;metro para las elecciones generales del a&ntilde;o que viene.
    </p><p class="article-text">
        Ko&ccedil;ak habla de un &ldquo;c&iacute;rculo vicioso&rdquo;. &ldquo;Mucha gente vota a la derecha con la esperanza de que las cosas con un gobierno diferente mejoren. Pero pasa todo lo contrario: como ya se pudo observar en el Brasil de Bolsonaro, aqu&iacute; en la Argentina la crisis social est&aacute; empeorando con el gobierno de Milei&rdquo;, dice. Para evitar esto, propone &ldquo;ir all&iacute; donde las personas necesitan ayuda, por as&iacute; decirlo&rdquo;. Al no hacerlo, es la extrema derecha la que le hace creer a la gente que es ella la que se preocupa por sus necesidades y preocupaciones, piensa. Tanto en Argentina como en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        <em>FS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Frederic Schnatterer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/ferat-kocak-diputado-aleman-quiere-llevar-berlin-modelo-organizaciones-sociales_1_11579577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Aug 2024 03:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ferat Koçak, el diputado alemán que quiere llevar a Berlín el modelo de las organizaciones sociales]]></media:title>
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