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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tomás Balmaceda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/tomas-balmaceda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tomás Balmaceda]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tomás Balmaceda: “Creímos que las redes eran un potenciador de la democracia y hoy las vemos como un factor que la debilita”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tomas-balmaceda-creimos-redes-potenciador-democracia-hoy-vemos-factor-debilita_1_11593428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee6ec1da-62e1-4d84-a911-2c004397fc3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100519.jpg" width="4705" height="2647" alt="Tomás Balmaceda: “Creímos que las redes eran un potenciador de la democracia y hoy las vemos como un factor que la debilita”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Polarizaciones en el ámbito digital, la relación entre tecnología y vínculos, los cambios en el mundo del trabajo y la forma en que se abordan en la actualidad la muerte y el duelo son algunos de los asuntos que aborda el filósofo argentino en su flamante libro “Volver a pensar. Filosofía para desobedientes”.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Lleg&oacute; la hora de desobedecer. Vivimos adormecidos en un mundo cada vez m&aacute;s ca&oacute;tico y violento pero que nos sosiega con est&iacute;mulos para entretenernos y estrategias para escapar de la realidad. La nuestra es una existencia insatisfecha a pesar de que estamos en medio de la abundancia, una vida solitaria aun cuando la tecnolog&iacute;a elimin&oacute; toda frontera y nuestros d&iacute;as nos parecen vac&iacute;os incluso cuando nunca fue m&aacute;s f&aacute;cil acceder al entretenimiento&rdquo;</em>, propone desde las primeras l&iacute;neas. Con ganas de detenerse y volver sobre sus pasos, con ganas de sacudir f&oacute;rmulas &uacute;nicas, en su nuevo libro <em>Volver a pensar. Filosof&iacute;a para desobedientes </em>(Galerna, 2024), el fil&oacute;sofo argentino <strong>Tom&aacute;s Balmaceda</strong> se plantea reflexionar sobre asuntos que lo inquietan desde hace mucho tiempo a trav&eacute;s de un nuevo prisma: el de la desobediencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El punto de partida, cuenta, fue una especie de incomodidad.</strong> Una tensi&oacute;n entre lo que deb&iacute;a ser la vida de las personas (&ldquo;a cierta edad ten&iacute;as que estudiar, a cierta edad ten&iacute;as que casarte, a cierta edad ten&iacute;as tu primer trabajo o tu primer hijo&rdquo;, dice) y lo que le pasaba a &eacute;l y sus personas m&aacute;s cercanas (&ldquo;hay un modelo que se destruy&oacute;, que desapareci&oacute; para siempre&rdquo;, asegura).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Separado en tres zonas bien delimitadas, <strong>el fil&oacute;sofo despliega en el libro una serie de lecturas y nociones novedosas, siempre con el ojo puesto en la tecnolog&iacute;a</strong>, que es uno de los pilares en los que basa sus estudios, alrededor de los v&iacute;nculos, el trabajo y la concepci&oacute;n de la muerte.
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                El nuevo libro de Balmaceda salió por el sello Galerna.                            </span>
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        <strong>&ndash; En la primera parte del libro podemos verte un poco decepcionado con el presente. Hay un Tom&aacute;s, si se quiere, menos optimista que en otros tiempos. &iquest;Sent&iacute;s que esto tiene que ver con que la tecnolog&iacute;a meti&oacute; la mano de formas inesperadas? &iquest;Estamos m&aacute;s agresivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo arranco el libro diciendo que el mundo se volvi&oacute; peligroso. Y le pongo peligroso porque no siento que necesariamente estemos viviendo tiempos in&eacute;ditos. <strong>Todas las generaciones pensamos que el tiempo que vivimos es un tiempo de cambio y un tiempo completamente diferente al anterior</strong>. Trat&eacute; de tomar distancia de eso. Pero tal vez lo que m&aacute;s me impacta de los tiempos que estamos viviendo tiene que ver con una tendencia anti intelectualista que hay. Cuando yo era chico y, despu&eacute;s, cuando estudi&eacute; filosof&iacute;a y luego empec&eacute; a trabajar en distintos &aacute;mbitos acad&eacute;micos, la idea de pensar, la idea de formarte, la idea de poder citar a un autor o una autora, la idea de poder incluso escribir dentro de una tradici&oacute;n de pensamiento era algo tal vez deseable o por lo menos respetable. Las personas no se animaban a decir cualquier cosa. Y eso hoy lo veo completamente roto. Lo noto en mis clases, porque soy profesor. Y lo veo completamente roto tambi&eacute;n en el debate p&uacute;blico, tanto en redes sociales como en una mesa de caf&eacute;. Creo que se habilit&oacute; esta idea de que estudiar o tomarse el tiempo para pensar algo, para reflexionar, para tener herramientas intelectuales est&aacute; mal o no suma nada. Y eso me parece muy peligroso. <strong>Creo que adem&aacute;s hay un esp&iacute;ritu general en la sociedad en donde se percibe que aquel que viene m&aacute;s del mundo de las ideas quiere pensar es un vago o es un mantenido. Es una idea que siempre pes&oacute; a lo largo del tiempo sobre la filosof&iacute;a pero ahora lo veo m&aacute;s marcado. </strong>Existe ese prejuicio de que es una actividad ociosa y de que se puede llevar adelante porque ten&eacute;s la panza llena o porque el Estado te banca. O porque tus viejos te bancan. Ah&iacute; hay algo que a m&iacute; genuinamente me preocupa porque la filosof&iacute;a que a m&iacute; m&aacute;s me interesa es la que ordena el pensamiento, la que te permite poder razonar mejor, discutir mejor. No veo que hoy haya un campo f&eacute;rtil para eso, entonces me parece que tenemos que volver a reclamarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Creo que se habilitó esta idea de que estudiar o tomarse el tiempo para pensar algo, para reflexionar, para tener herramientas intelectuales está mal o no suma nada. Y eso me parece muy peligroso.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;En este sentido, vos marc&aacute;s temporalidades o momentos distintos de las redes. Y se&ntilde;al&aacute;s que en alg&uacute;n punto cierta plaza p&uacute;blica o debate estuvo interesante en lugares como Twitter. &iquest;Por qu&eacute; sent&iacute;s que este panorama cambi&oacute;? &iquest;Se radicaliz&oacute; todo en muy poco tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; El libro tiene mucho de primera persona incluso a mi pesar, porque no es lo que m&aacute;s me gusta, pero me parec&iacute;a importante tambi&eacute;n transmitir c&oacute;mo estoy vivenciando algunas cuestiones para ser genuino. As&iacute; que trato tambi&eacute;n de exponer contradicciones con las que yo convivo y con las que me peleo conmigo mismo. En ese sentido, lo que me pasa es que, aunque me dediqu&eacute; a la filosof&iacute;a anal&iacute;tica de manera acad&eacute;mica, un campo que muchas veces es muy &aacute;rido, gracias a las redes sociales y a la web 2.0 consegu&iacute; un espacio para hablar. Un espacio quiz&aacute;s m&aacute;s amplio que los que tienen algunos de mis colegas. Trato de reconocer que parte de mi camino profesional hubiera sido imposible sin esa primera web. Esa primera web y las redes sociales que pens&aacute;bamos que ten&iacute;an la posibilidad, la potencialidad, de consolidar la democracia. De hacerla m&aacute;s grande.<strong> Si uno piensa en la democracia en t&eacute;rminos deliberativos, esa primera etapa parece un mundo casi ideal: esta idea de que cualquier persona puede expresarse o potencialmente puede ser le&iacute;da por cualquier otra persona, puede entablar conversaciones y discusiones enriquecedoras.</strong> En aquel entonces y en mi generaci&oacute;n muchos cre&iacute;mos que las redes eran un potenciador de la democracia, pero hoy las vemos como un factor que la debilita &iquest;Por qu&eacute;? Porque fomentan discursos de odio. Porque se arman a partir de la l&oacute;gica algor&iacute;tmica: te muestro cosas parecidas a vos o te muestro cosas que yo creo que te van a gustar. As&iacute; termina uno en esas c&aacute;maras de eco, o c&aacute;maras de ego. As&iacute; tambi&eacute;n los discursos desinformantes, lo que a veces se llaman las <em>fake news</em>, est&aacute;n a la orden del d&iacute;a.&nbsp;Creo que ese proceso entre un momento y otro fue muy r&aacute;pido. Posiblemente no tenga una &uacute;nica explicaci&oacute;n de qu&eacute; es lo que sucede. <strong>S&iacute; siento, y lamento tener que decirlo en 2024 porque parece mala palabra, que hay una ausencia del Estado, una ausencia de pol&iacute;ticas con las que efectivamente los distintos estados del mundo puedan ponerle coto a las compa&ntilde;&iacute;as detr&aacute;s de las redes.</strong> Todo lo que sucede en internet est&aacute; distribuido en muy pocas manos. Eso muchas veces lo olvidamos. Y esas pocas manos en general luchan para que avance esta idea de autorregularse. Creo que salvo <strong>Elon Musk</strong>, que realmente representa otro tipo de mirada con X donde realmente &eacute;l cree en que no es necesaria ning&uacute;n tipo de regulaci&oacute;n y lo ha dicho muchas veces, todos los dem&aacute;s suelen apostar a la autorregulaci&oacute;n frente a la regulaci&oacute;n estatal. Es un debate muy complicado, pero creo que <strong>una posible respuesta o un comienzo de respuesta de por qu&eacute; eso sucedi&oacute; en tan poco tiempo tal vez tiene que ver con que dejamos actuar a estas compa&ntilde;&iacute;as, que tienen objetivos muy alejados de querer consolidar las democracias. </strong>Sus objetivos tienen que ver con una mayor rentabilidad y con conseguir nuevos modos de permanecer en un espacio de negocios que vive transform&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En una zona del libro marc&aacute;s que con las redes cada vez estamos m&aacute;s atravesados por la idea de querer cultivar lo que vos llam&aacute;s &ldquo;experiencias </strong><em><strong>likeables</strong></em><strong>&rdquo;. Me pregunto d&oacute;nde est&aacute;n el huevo y la gallina en este caso, &iquest;vivimos para </strong><em><strong>likear</strong></em><strong>, </strong><em><strong>likeamos</strong></em><strong> para vivir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Yo creo que uno de los cambios tecnol&oacute;gicos fundamentales que tuvimos es la c&aacute;mara frontal del celular. Los que tenemos m&aacute;s de 40 quiz&aacute; recordamos mucho la fotograf&iacute;a con un fot&oacute;grafo que estaba detr&aacute;s de c&aacute;mara y todo lo que suced&iacute;a era lo que vos ve&iacute;as en ese ojo de un tercero. Hoy cuando consult&aacute;s, lo que te dicen los vendedores es que ya sea de gama alta o de gama baja, lo que m&aacute;s preguntan las personas a la hora de comprar es sobre la c&aacute;mara frontal. Muchas veces, adem&aacute;s, es la que tiene mejor tecnolog&iacute;a. Es muy importante la <em>selfie</em> ahora, esta idea de &ldquo;yo me quiero mostrar haciendo esto&rdquo;. De alguna manera creo que eso r&aacute;pidamente transform&oacute; nuestra noci&oacute;n de lo que era &iacute;ntimo, de lo que era privado. Que es un concepto que est&aacute; en constante transformaci&oacute;n. Quiz&aacute; los m&aacute;s j&oacute;venes lo tienen mucho m&aacute;s asumido, <strong>para los que tenemos m&aacute;s de 40 la c&aacute;mara nos sigue generando un poco de incomodidad o inseguridad</strong>. Creo que ese cambio en nuestra noci&oacute;n de intimidad es muy profundo y que involucra por un lado que volvamos transparente a la vigilancia, un fen&oacute;meno tambi&eacute;n novedoso. Hasta hace quince o veinte a&ntilde;os, la vigilancia estaba dada por el Estado y era una vigilancia que uno resist&iacute;a o que buscaba convertir, que era un sentido com&uacute;n. No contabas d&oacute;nde te vas de vacaciones o no dabas detalles de a qui&eacute;n votaste, m&aacute;s all&aacute; de tu c&iacute;rculo &iacute;ntimo. O tambi&eacute;n esta noci&oacute;n de no conocer las casas de personas que no sean de mi familia o mis amigos. Hoy esto cambi&oacute;, hoy yo conozco la casa de <em>Pampita</em>. Y conozco las casas de much&iacute;simas personas no famosas porque las van contando y mostrando en sus redes. <strong>Entonces, est&aacute; esta transformaci&oacute;n de que antes la vigilancia era solo del Estado a lo que pasa hoy, cuando la vigilancia viene del Estado y tambi&eacute;n de las grandes corporaciones. </strong>Porque se trata de estas empresas que tambi&eacute;n tienen nuestros datos. Y se suma algo m&aacute;s: una vigilancia que tambi&eacute;n es novedosa porque es la vigilancia entre pares. Estamos en redes sociales, las personas nos pueden denunciar un tweet, nos pueden denunciar una historia, pueden armarnos una campa&ntilde;a en contra. Pueden juntarse y decir &ldquo;vamos a silenciar esto&rdquo;, o &ldquo;vamos a tratar de que esto tenga menor alcance&rdquo;. <strong>Al mismo tiempo, una vigilancia que va creciendo en estos &uacute;ltimos meses es la vigilancia ya automatizada.</strong> Es decir, la que funciona a partir de algoritmos que cuando detectan que hay un pez&oacute;n de una mujer, por ejemplo, limitan autom&aacute;ticamente el alcance de esa imagen o directamente le dan de baja.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta hace quince o veinte años, la vigilancia estaba dada por el Estado y era una vigilancia que uno resistía o que buscaba convertir, que era un sentido común. No contabas dónde te vas de vacaciones o no dabas detalles de a quién votaste, más allá de tu círculo íntimo. O también esta noción de no conocer las casas de personas que no sean de mi familia o mis amigos. Hoy esto cambió, hoy yo conozco la casa de Pampita.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Te quer&iacute;a preguntar por esta &ldquo;crisis de la soledad&rdquo; que describ&iacute;s. &iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que como sociedad fuimos construyendo eso hasta llegar a este punto?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Para m&iacute; la soledad es el tema del siglo XXI. Lo veo en mis amigos, lo veo en mis compa&ntilde;eros de trabajo. Pienso que de alguna manera perdimos cierta noci&oacute;n de lo colectivo. Obviamente tambi&eacute;n la tecnolog&iacute;a nos cruza en este punto y es dif&iacute;cil diferenciar algunas cosas. Si uno tiene que pensar en eventos recientes que uno dice &ldquo;bueno, vivimos esto todos juntos&rdquo; son poquitos. Tal vez el Mundial o los Juegos Ol&iacute;mpicos hace pocos d&iacute;as. Siento que cuando &eacute;ramos chicos hab&iacute;a muchos m&aacute;s eventos que eran globales. Eran todos simples como, no s&eacute;, <em>Grande Pa</em> o la entrega de los Martin Fierro, o los Oscar. Ese tipo de eventos simult&aacute;neos ya no existen, nos estamos convirtiendo en compartimentos. Incluso la visi&oacute;n de series <strong>&iquest;Qu&eacute; es, si no, la cultura del </strong><em><strong>spoiler</strong></em><strong>? Es la cultura de &ldquo;yo voy a ver la serie cuando quiera, entonces no me cuentes nada porque yo no lo voy a vivir como un fen&oacute;meno global&rdquo;</strong>. Son muchas las cosas que nos fueron llevando a cierta individualidad. En la sociedad argentina hoy esto se ve marcado, por ejemplo, en la nueva cultura de las mascotas. Se piensan como compa&ntilde;&iacute;as. Antes quiz&aacute;s una mascota no ten&iacute;a h&aacute;bitos costosos de alimentaci&oacute;n, de entrenamiento, o de juguetes. Todo eso se fue construyendo porque la mascota es la nueva compa&ntilde;&iacute;a que tenemos porque no tenemos compa&ntilde;&iacute;a humana. Y me parece que eso trae problemas. Trae problemas de salud mental. Trae problemas de salud tradicional. Algo que en paralelo estresa el sistema de salud, estresa a los estados. Presenta desaf&iacute;os incluso en t&eacute;rminos poblacionales.<strong> Incluso con la nueva longevidad, no llegamos a tener la cantidad de poblaci&oacute;n en la Argentina como para poder reemplazar a quienes de a poco nos vamos muriendo. No conozco que haya pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en la Argentina que observen este problema, que lo puedan ver. </strong>&iquest;Qu&eacute; significa que en la Ciudad de Buenos Aires haya m&aacute;s perros que ni&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; es lo que pasa en la Ciudad de Buenos Aires que hay tantas personas que viven solas en departamentos o en unidades habitacionales que quiz&aacute;s no fueron necesariamente pensadas para una sola persona? Todo esto para m&iacute; es un tem&oacute;n y nos aleja de la manera tradicional que ten&iacute;amos. Siempre pens&aacute;bamos que nuestra especie era una especie social, &iquest;no?&nbsp;
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                    alt="Tomás Balmaceda es doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Es docente, periodista y escritor."
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                Tomás Balmaceda es doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Es docente, periodista y escritor.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el cap&iacute;tulo dedicado al trabajo hac&eacute;s referencia a la idea de </strong><em><strong>workismo</strong></em><strong> como esta especie de nueva religi&oacute;n. &iquest;En qu&eacute; consiste y por qu&eacute; dec&iacute;s que nos est&aacute; llevando a atravesar un retroceso en nuestro v&iacute;nculo con lo laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La noci&oacute;n de <em>workismo</em> es de <strong>Derek Thompson</strong> que es un periodista estadounidense que a m&iacute; me ilumin&oacute;. De hecho me sirvi&oacute; mucho el a&ntilde;o pasado para entender mi propia vida y esos espacios en donde tambi&eacute;n estoy. Hist&oacute;ricamente hombres y mujeres tuvimos a la religi&oacute;n como el centro de nuestra vida. &iquest;En qu&eacute; t&eacute;rminos? Bueno, la religi&oacute;n era algo que nos daba sentido. Nos daba una comunidad. Nos daba tambi&eacute;n una identidad. <strong>Hoy estamos en una realidad totalmente secular, pero lo que nos termina dando sentido es la ocupaci&oacute;n laboral que cada vez toma m&aacute;s tiempo de nuestra vida.</strong> Que cada vez termina siendo m&aacute;s ingrata en t&eacute;rminos de pago y de descanso. Que parece tener como paradigma Silicon Valley, esta idea de hombres j&oacute;venes que dejan todo porque se quedan hasta las cuatro de la ma&ntilde;ana tomando caf&eacute; y resolviendo un problema que los vuelve millonarios. &iquest;Y eso qu&eacute; oculta? Bueno, oculta que esas personas lo pueden hacer porque hay alguien que se ocupa de sus familias, alguien que toma por ellos las tareas de cuidado. Estas personas muchas veces son mujeres que a la vez da&ntilde;an su salud al hacerlo. No suele pasar a muchas personas hoy: te present&aacute;s con alguien y quer&eacute;s contar algo de vos en un bar, en una reuni&oacute;n social, en un lugar donde no te conocen y lo primero que dec&iacute;s es qu&eacute; hac&eacute;s, cu&aacute;l es tu trabajo. M&aacute;s que qui&eacute;n sos. Y eso nos parece natural hoy pero no fue siempre natural. <strong>En el fondo, creo que la definici&oacute;n o la imposici&oacute;n de que el trabajo dignifica nos termin&oacute; da&ntilde;ando mucho.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Volviendo a la tecnolog&iacute;a un segundo, en un cap&iacute;tulo se&ntilde;al&aacute;s como una especie de fantasma que tiene mucha gente. Esto de &ldquo;nos van a reemplazar los robots&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo cre&eacute;s, pensando en estas ideas desobedientes, que se puede disipar ese temor a la m&aacute;quina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que cuando hay una voluntad de aterrorizar o de crear miedo siempre hay detr&aacute;s una motivaci&oacute;n. Para m&iacute; es interesante ver cu&aacute;l es la motivaci&oacute;n. Por algo nos llevan a pensar que mi trabajo o alguna de las tareas de mi trabajo va a ser automatizada. Es algo que veo todos los d&iacute;as, literalmente, en Instagram: el algoritmo me muestra <em>reels</em> de personas que todo el tiempo te dicen que vamos a ser reemplazadas y que por eso hay que transformarse y reinventarse. <strong>Creo que ese mito o esa aspiraci&oacute;n de la reinvenci&oacute;n tambi&eacute;n tiene que ser algo repensado, porque genuinamente es algo que nos cansa mucho. &iexcl;No s&eacute; si tengo ganas de reinventarme!</strong> Realmente es mucho esfuerzo, yo ya hice mucho en 43 a&ntilde;os como para que de golpe me tenga que reinventar. Si me toca, me toca, pero no quiero buscarlo como algo que sea necesariamente una meta. Creo que detr&aacute;s de estos temores est&aacute; esta idea de alguien de justificar la precarizaci&oacute;n de lo que tenemos. Va a ser m&aacute;s dif&iacute;cil para m&iacute; poder anhelar o buscar o pelear por mejores condiciones laborales si pienso que eventualmente hay en alg&uacute;n lado un servidor que hace exactamente lo que yo hago. <strong>El tiempo tambi&eacute;n nos demuestra que la inteligencia artificial, por ejemplo, no est&aacute; en todos los temas o en todas esas labores que pens&aacute;bamos que f&aacute;cilmente iban a ser reemplazables. </strong>Algunas lamentablemente s&iacute; y creo que hay que trabajar para volver a pensarlas. Pero el alarmismo por el alarmismo mismo me parece que es equivocado al igual que la concepci&oacute;n <em>naif</em> de que la tecnolog&iacute;a es buena simplemente porque es nueva.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy estamos en una realidad totalmente secular, pero lo que nos termina dando sentido es la ocupación laboral que cada vez toma más tiempo de nuestra vida. Que cada vez termina siendo más ingrata en términos de pago y de descanso. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hacia el final de tu ensayo abord&aacute;s la muerte, un asunto al que, seg&uacute;n dec&iacute;s ah&iacute;, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os algunos pensadores le fueron escapando.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, si uno piensa en los grandes temas filos&oacute;ficos siempre aparece la muerte. Pero a la hora de revisar pensadores contempor&aacute;neos o pensadores del siglo XX que tematizaron fuertemente eso, por supuesto est&aacute; Heidegger o uno puede pensar algo de las l&iacute;neas alemanas o francesas. <strong>Pero creo que la muerte no estuvo tan presente en los &uacute;ltimos tiempos como estuvo en otros momentos de la historia de la filosof&iacute;a. Creo que de alguna manera es un tema que pusimos abajo de la alfombra</strong>. Esa noci&oacute;n de entender qu&eacute; era o qu&eacute; es lo que suced&iacute;a en la muerte. Tematizar eso, que es un problema claramente filos&oacute;fico porque tiene muchas respuestas. Con el avance de la tecnolog&iacute;a,la bio&eacute;tica, por ejemplo, empez&oacute; a traernos preguntas como hasta qu&eacute; punto tiene sentido mantener la vida de un cuerpo. Y creo que es un debate que me parece que va a ser el pr&oacute;ximo gran debate. Para m&iacute; los dos temas filos&oacute;ficos actuales, pero sobre todo del futuro inmediato, va a ser, por un lado, la noci&oacute;n de persona. Es decir, entender qui&eacute;n es persona o no, tomando no solamente la persona animal que es la que ven&iacute;a pens&aacute;ndose hasta ahora, sino tambi&eacute;n la tecnol&oacute;gica. Por ejemplo, a trav&eacute;s de nuevos dispositivos, si a alguna inteligencia artificial le podemos dar la caracter&iacute;stica de persona o no. Y, luego, la pregunta acerca de el buen morir. Es decir, c&oacute;mo yo puedo determinar mi autonom&iacute;a a la hora de decidir cu&aacute;ndo me quiero morir. Me parece que es un camino muy dif&iacute;cil. Cuando charlo con gente o cuando he tocado estos temas en espacios por fuera de la academia, hay una resistencia y esa resistencia es la que creo que tambi&eacute;n de alguna manera puede haber sucedido en la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica m&aacute;s mainstream en el siglo XX. Tambi&eacute;n creo que ahora de a poquito va cambiando. Es importante superar esa resistencia para poder pensar en la &uacute;ltima parte de nuestras vidas. <strong>Aparece una pregunta v&aacute;lida para muchas personas que posiblemente vivamos 80, 90 a&ntilde;os y hoy quiz&aacute; rondamos los 40. &iquest;Estoy pensando una forma de vida en donde pueda tener 40 a&ntilde;os m&aacute;s de bienestar material para poder vivir bien?</strong> &iquest;O sigo pensando en la vieja f&oacute;rmula que indica que a los 65 me puedo jubilar con un sueldo de profesor universitario de la Universidad de Buenos Aires y a poder vivir 20 o 30 a&ntilde;os m&aacute;s? Por supuesto que esto involucra un aspecto econ&oacute;mico y tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n m&aacute;s personal sobre cu&aacute;les son las condiciones que yo pensar&iacute;a como aceptables para determinadas circunstancias. &iquest;Sabe mi familia, saben mis amigos qu&eacute; es lo que yo quiero en el caso de que sufra un accidente y no pueda expresarlo? &iquest;O si tengo una enfermedad que sea deshabilitante o paralizante? Son conversaciones dif&iacute;ciles. Son conversaciones molestas, pero me parece que tenemos que tenerlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Escribiste sobre pensamientos o ideas desobedientes. &iquest;Cu&aacute;l es tu desobediencia favorita?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Para m&iacute; es la de los viejos y las viejas. Creo que est&aacute;n enfrentados a una vida que no esperaban para nada, tal vez tener 70 a&ntilde;os y estar llenos de energ&iacute;a o tener 80 a&ntilde;os y tener muchos planes. &iexcl;O tener 90 a&ntilde;os y estar vivos! Creo que hay algo ah&iacute; s&uacute;per relevante para pensar. A m&iacute; en muchos sentidos me impacta el erotismo, la sexualidad, la intimidad de esas personas que en muchas ocasiones viven con absoluta naturalidad, como deber&iacute;a ser. Y para nosotros, que nos creemos cancheros, progres o superados, es todo una sorpresa: &iquest;no era que despu&eacute;s de los 60 llega el invierno, la sequedad y que todo se muri&oacute;? <strong>Esa rebeld&iacute;a de los viejos que se encontraron con una especie de plus, de bonus de vida que no esperaban, me encanta porque me sorprende</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Aug 2024 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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