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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Grupo de pertenencia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/grupo-de-pertenencia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Grupo de pertenencia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Por qué nos volvemos tribales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/volvemos-tribales_129_11608120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dbd5138-aaf3-4730-8e61-ca395a54ad95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué nos volvemos tribales?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tendemos a defender con mayor intensidad a los grupos con los que nos identificamos, especialmente cuando son criticados por externos.</p></div><p class="article-text">
        La mejor manera de saber de qu&eacute; grupo te sent&iacute;s parte es ver c&oacute;mo reaccionas cuando lo critican. Pod&eacute;s hablar mal de Argentina ac&aacute;, con un grupo de argentinos, pero si est&aacute;s afuera y es un extranjero el que lo hace, aunque diga lo mismo que vos, tiene m&aacute;s chances de molestar y despertar en nosotros la necesidad de confrontarlo. Pasa con nuestra familia (&ldquo;yo puedo criticar a mi vieja, vos no&rdquo;), nuestro equipo de f&uacute;tbol, nuestra l&iacute;nea pol&iacute;tica y tantas otras cosas. Son nuestros c&iacute;rculos de pertenencia y nos cuesta escuchar que los cuestionen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que nuestra necesidad de pertenecer es muy fuerte. Tenemos una tendencia a querer formar grupos. Uno de los <a href="https://www.scientificamerican.com/blog/literally-psyched/revisiting-the-robbers-cave-the-easy-spontaneity-of-intergroup-conflict/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primeros estudios</a> que se hizo sobre esto, en los a&ntilde;os 50, fue con un grupo de adolescentes a los que llevaron a un campamento de verano y separaron, al azar, en dos grupos. Durante varios d&iacute;as los pusieron a competir en juegos y deportes, y vieron c&oacute;mo se constru&iacute;an identidades grupales de lado y lado. Hasta ah&iacute;, todo bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que, para sentirte parte de un grupo, necesit&aacute;s ver a otros como externos, los que no pertenecen. Y ah&iacute; se complic&oacute;, porque la identidad de grupo llev&oacute; a una rivalidad que termin&oacute; con un grupo saqueando y destruyendo la habitaci&oacute;n del otro (hay bastantes <a href="https://www.theguardian.com/science/2018/apr/16/a-real-life-lord-of-the-flies-the-troubling-legacy-of-the-robbers-cave-experiment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas</a> al estudio original, en parte por volverse una versi&oacute;n experimental de <em>El se&ntilde;or de las moscas</em>). Desde entonces se han hecho todo tipo de estudios en los que hasta las cosas m&aacute;s inofensivas -que <a href="https://www.jstor.org/stable/24927662" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">te guste</a> un pintor m&aacute;s que otro- pueden volverse factor de divisi&oacute;n si son explotados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez que somos parte de un grupo, tendemos a ver a nuestros compa&ntilde;eros como mejores que el resto. Nos hace feliz verlos ganar, aunque no tenga nada que ver con nosotros, y pasamos por alto sus defectos. En <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1517027113" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> especialmente asqueroso, pusieron una remera usada con olor a sudor intenso y le pidieron a la gente que dijera cu&aacute;nto asco le daba. Si la remera era del equipo al que apoyaban, les resultaba menos asquerosa. Hasta el olor a chivo de los nuestros nos molesta menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y para ver a los nuestros con m&aacute;s amor, tendemos a alejar a los otros. Hay much&iacute;simos estudios que muestran c&oacute;mo el hecho de ver a otro grupo como rival o diferente nos hace pensarlos como amenazantes o inferiores, y puede llegar a extremos intolerables. En algunos casos incluso puede llegar a cambiar nuestra percepci&oacute;n del espacio. En un estudio que hicieron en los Estados Unidos, <a href="https://www.researchgate.net/publication/224283708_See_Your_Friends_Close_and_Your_Enemies_Closer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le pidieron</a> a un grupo de personas que dijeran a qu&eacute; distancia cre&iacute;an que estaba Ciudad de M&eacute;xico de la ciudad donde estaban. Cuando cruzaron los resultados con la percepci&oacute;n sobre la inmigraci&oacute;n que cada uno ten&iacute;a, vieron que aquellos que se sent&iacute;an m&aacute;s amenazados por la inmigraci&oacute;n tend&iacute;an a pensar que estaba m&aacute;s cerca de lo que realmente est&aacute;. Ver a otros como amenaza nos cambia el mapa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Querer pertenecer a un grupo es profundamente humano, queremos ser parte. Y en muchos sentidos es lo que nos permite extender c&iacute;rculos de confianza del pu&ntilde;ado de personas que conocemos bien a grupos m&aacute;s amplios, que sentimos cercanos aunque no conozcamos personalmente. Y cuando esa pertenencia se vuelve parte de nuestra identidad, nos define y es parte constitutiva de quienes somos, empieza a tener todo tipo de efectos sobre c&oacute;mo vemos el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que solemos hacer como parte de nuestro grupo, de nuestra tribu, es querer mostrar que pertenecemos. En nuestro mundo online, las redes son un lugar perfecto para postear contenidos que muestran qu&eacute; bien encajamos. Al igual que en el mundo offline, una manera clara de ser parte es en oposici&oacute;n a los excluidos. Antagonizar p&uacute;blicamente con otros es una manera de se&ntilde;alarle a los propios que somos parte. Y las redes tienden a fomentar ese tipo de comunicaci&oacute;n. Mientras m&aacute;s antagonizamos, m&aacute;s lejos nos ponemos, m&aacute;s nos metemos en nuestra trinchera y nos refugiamos en nuestra tribu.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, cualquier discusi&oacute;n de un tema particular pasa r&aacute;pidamente a volverse un tema de identidad. Ya no discutimos el tema -fue una decisi&oacute;n correcta la que tal persona tom&oacute;, qu&eacute; fue lo que ocurri&oacute;- sino a qu&eacute; grupo pertenezco si pienso y digo tal cosa. Es m&aacute;s importante encajar con mi tribu. Y <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7176079/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay evidencia</a> de que tener presente la pertenencia a un grupo es uno de los factores que influye en las agresiones en redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No tomamos decisiones ni formamos opiniones en un vac&iacute;o perfecto en el que solo cuenta nuestro criterio propio. Estamos influidos por todo tipo de factores, incluidos los grupos a los que queremos pertenecer. Pero tambi&eacute;n es cierto que pertenecemos a muchos grupos a la vez, somos de un pa&iacute;s, y de un equipo de f&uacute;tbol, y a la vez tenemos una l&iacute;nea pol&iacute;tica, y tambi&eacute;n podemos creer en un movimiento social y muchas otras cosas. Algunos grupos tienen intersecciones, otros son c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos -ser porte&ntilde;o y argentino- y ser de uno no nos quita del otro. Podemos aprovechar eso para jugar un poco con nuestras identidades y darnos un poco m&aacute;s de libertad, ver qu&eacute; identidad se nos juega en cada momento y no atrincherarmos siempre en la misma tribu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/volvemos-tribales_129_11608120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Aug 2024 09:33:39 +0000]]></pubDate>
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